El Patio 29. Una historia de Chile

DestacadoEl Patio 29.  Una historia de Chile

sábado, 11 de julio de 2015

Todo está clavado en la memoria

Patio 29
 
El Patio 29 es un terreno del Cementerio General de Santiago de Chile, que fue usado durante el Régimen Militar para enterrar clandestinamente a ejecutados políticos.
Este lugar estaba destinado como fosa común para sepultar a personas indigentes, pacientes psiquiatricos y quienes morían en la calle sin ser identificadas por sus deudos (NN). Sin embargo, desde septiembre de 1973 hasta 1982, sus tumbas fueron usadas para ocultar a víctimas de la Dictadura Militar.
En 1991 comienzan las primeras exhumaciones de los restos y se da inicio a las investigaciones orientadas a identificarlos. El total de sepulturas exhumadas fueron 107, encontrándose en ellas 124 restos óseos.

https://youtu.be/PDtLyK2w09Q

Marcas de la Memoria. Una generación que marcó la Historia Reciente.

Marcas de la Memoria.   Una generación que marcó la Historia Reciente.

Las baldosas
de Londres 38

Es muy diferente caminar hoy por la calle Londres, en pleno centro de Santiago, que haberlo hecho vendado para ingresar al Nº 38, centro clandestino de detención y tortura de la dictadura. Sin embargo, el memorial que acaba de inaugurarse allí posibilitará apreciar unas placas que repiten el efecto de las baldosas que los detenidos lograban atisbar, por debajo de la venda, al ingresar a “Yucatán”, nombre que la Dina dio a ese cuartel clandestino.
Entre los adoquines de la estrecha calle, frente a la deteriorada casona que hasta el golpe de Estado fue sede del Partido Socialista, fueron instaladas 300 placas de mármol blanco y granito negro. Recuerdan a los 96 chilenos que fueron hechos desaparecer desde allí entre septiembre de 1973 y fines de 1974. Sobrevivientes, familiares y compañeros de los caídos, personalidades, artistas y autoridades asistieron al acto inaugural de este espacio.
El Colectivo Londres 38, impulsor de la iniciativa, enfatizó que el “Nunca más” no es un tema del futuro, sino una tarea actual que, sin embargo, “no está garantizada por el sólo conocimiento del horror. Es necesario promover un juicio racional y político sobre lo que pasó y sobre su relación con este tiempo, en el cual seguimos conviviendo con la impunidad. Hay una demanda de verdad y justicia insatisfecha y mientras no exista una respuesta plena a esa exigencia, el pasado seguirá siendo parte de nuestra actualidad”.
Para los familiares, “la memoria asociada a este recinto tantas veces y por tan largo tiempo ocultada, es dar cuenta de la identidad política y generacional de las víctimas, en su inmensa mayoría militantes del MIR, jóvenes que fueron parte activa de las luchas sociales y políticas de la época. Hombres y mujeres que optaron por resistir a la dictadura, parte de aquellos que desde un principio lucharon por recuperar la democracia. Es por esta razón que hoy no pueden estar ausentes de su construcción: una sociedad que se precia de democrática no puede serlo si olvida a aquellos que lucharon por ella, porque ese olvido no pesa sólo para los secuestrados y desaparecidos, para los omitidos, sino para la sociedad misma que olvida un trozo de su propia vida”.

Las víctimas

Los asistentes -muchos con la voz ahogada por la emoción- corearon “presente” cuando se leyeron los nombres de los caídos, grabados en las placas que señalan también la fecha de detención, edad y militancia de ellos.

Los detenidos desaparecidos que pasaron por ese centro clandestino fueron Elena Díaz Agüero y Cecilia Labrín Saso (ambas embarazadas), M. Inés Alvarado Borgel, M. Angélica Andreoli Bravo, Sonia Bustos Reyes, Muriel Dockendorff Navarrete, Ruth Escobar Salinas, María Elena González Inostroza, Elsa Leuthner Muñoz, Violeta López Díaz, Rosetta Pallini González, Marcela Sepúlveda Troncoso y Bárbara Uribe Tamblay. También Miguel Angel Acuña Castillo, Carlos Adler Zulueta, Eduardo Alarcón Jara, Dignaldo Araneda Pizzini, Alberto Arias Vega, Víctor Arévalo Muñoz, Juan Bautista Barrios Barros, Alvaro Barrios Duque, Jaime Buzio Lorca, Jaime Cádiz Norambuena, Luis Alberto Canales Vivanco, Iván Carreño Aguilera, Manuel Carreño Navarro, Manuel Castro Videla, Juan Chacón Olivares, René Chanfreau Oyarce, Darío Chávez Lobos, Hugo Concha Villegas, Abundio Contreras González, Carlos Cubillos Gálvez, Carlos Cuevas Moya, Martín Elgueta Pinto, Rodolfo Espejo Gómez, Jorge Espinoza Méndez, Modesto Espinoza Pozo, Albano Fioraso Chau, Sergio Flores Ponce, Francisco Fuentealba Fuentealba, Gregorio Gaete Farías, Andrés Galdámez Muñoz, Héctor Garay Hermosilla, Víctor Garretón Romero, Máximo Gedda Ortiz (redactor de Punto Final), Galo González Inostroza, Jorge Grez Aburto, Luis Guajardo Zamorano, Segundo Gutiérrez Avila, Patricio Gómez Vega, Joel Huaiquiñir Benavides, Juan Ibarra Toledo, Mauricio Jorquera Encina, Eduardo Lara Petrovich, Aroldo Laurie Luengo, Ofelio Lazo Lazo, Gumercindo Machuca Morales, Zacarías Machuca Muñoz, Juan Maturana Pérez, Washington Maturana Pérez, Juan Meneses Reyes, Sergio Montecinos Alfaro, Ricardo Montecinos Slaughter, Newton Morales Saavedra, Germán Moreno Fuenzalida, Juan Mura Morales, Leopoldo Muñoz Andrade, Ramón Núñez Espinoza, Jorge Olivares Graindorge, José Orellana Meza, Luis Orellana Pérez, Alejandro Parada González, Pedro Poblete Córdova, Marcos Quiñones Lembach, José Ramírez Rosales, Agustín Reyes González, Daniel Reyes Piña, Sergio Riveros Villavicencio, Patricio Rojas Castro, Gerardo Rubilar Morales, Julio Saa Pizarro, Ernesto Salamanca Morales, Jorge Salas Paradisi, Carlos Salcedo Morales, Hernán Sarmiento Sabater, Sergio Tormen Méndez, Enrique Toro Romero, Ricardo Troncoso Muñoz, Luis Valenzuela Figueroa, Modesto Vallejos Villagrán, Ewin van Yurik Altamirano y Sergio Vera Figueroa.

Camuflaje y silencio

Desde esa casona de Londres 38, ubicada muy cerca de la iglesia de San Francisco, cuyas campanas oían los detenidos, la Dina inició la práctica terrorista de la desaparición de detenidos. La existencia del lugar, cuya ubicación los sobrevivientes identificaban gracias al tañido de las campanas, fue negada por las FF.AA. durante décadas. En democracia persistió el silencio pero los sobrevivientes testimoniaron en tribunales los horrores vividos en Londres 38, careándose con antiguos torturadores y confirmando declaraciones formuladas en tiempos de dictadura. Ello fue fundamental para permitir las condenas de la plana mayor de la Dina.
El ejército -que entregó en comodato la casa al Instituto O’Higginiano- había “camuflado” el lugar dándole el número 40, para dificultar su ubicación. Tras años de esforzada lucha de los colectivos de derechos humanos y agrupaciones de sobrevivientes, en 2005 la casona fue declarada monumento nacional. Las agrupaciones ligadas a esta batalla por la memoria, el Colectivo Londres 38, el Colectivo 119 y Memoria 119, conformaron una mesa de trabajo con el gobierno para discutir los objetivos y el plan para la recuperación integral del inmueble, que se encuentra muy deteriorado. Miembros del Colectivo 119 expresaron su satisfacción por este logro que contribuye a “limpiar la patria de tanto olvido e impunidad, recuperando el valioso testimonio, los sueños y proyectos de tantas y tantos, entre los cuales se encuentran nuestros queridos familiares detenidos desaparecidos de la lista de los 119, ofreciéndolo como enseñanza y patrimonio histórico para toda la sociedad”.
El memorial es un proyecto gestionado por el Colectivo Londres 38, diseñado por María Fernanda Rojas, Macarena Silva, Heike Höpfner y Pablo Moraga con apoyo del programa de derechos humanos del Ministerio del Interior (más información en www.londres38.cl). Los colectivos no sólo debieron luchar porque la propiedad de Londres 38 no fuera vendida a particulares, sino también para revertir la decisión del gobierno de instalar allí la sede del Instituto de Derechos Humanos. La movilización de familiares, sobrevivientes y amigos de los desaparecidos logró romper el olvido tendido sobre esta casa de tortura, la única que no fue materialmente destruida, como ocurrió con Villa Grimaldi o José Domingo Cañas.

LUCIA SEPULVEDA RUIZ
(Publicado en “Punto Final” edición Nº 673, 24 de octubre de 2008)

En el Cementerio no están los Desaparecidos

En el Cementerio no están los Desaparecidos

En el Cementerio no están los Desaparecidos

Por Cristian Cottet

y ahora voy a morir, sin nada más, con tierra
sobre mi cuerpo, destinado a ser tierra.
Pablo Neruda
Canto General

La muerte es un asunto que va del desastre a la resignación, del llanto a la ritualidad, del espanto a la paz. La muerte nos gobierna, de a rato queremos no verle, esconder el rostro, pasar por su lado silbando sin que ella nos vea, pero es inevitable. Está ahí con sus pompas fúnebres, con sus velorios, sus cementerios, sus negociados. Creo que no existe cultura donde la muerte pase inadvertida. Todas se las arreglan para definir una forma de desprenderse de la materialidad que es el cuerpo. Unos le incineran, otros le lanzan a un río o al mar, otros los embalsaman, otros le entierran en un espacio que definen para esos menesteres. Para nosotros los chilenos el cementerio es el espacio más recurrido donde dejar “los restos” de nuestros seres queridos.

La antropóloga argentina Laura Panizo, propone cierta matriz de “atención” a la muerte. Para ella el duelo y el luto son dos fenómenos que se complementan y explican mutuamente dentro del ritual de la muerte. Mientras el duelo son prácticas privadas, materiales, simbólicas y mentales de los sobrevivientes, el luto serían los procedimientos colectivos que permiten el reingreso de los deudos a la comunidad de los vivientes. El duelo refiere a la capacidad de cada uno de los vivientes para reubicarse y reintegrarse en la comunidad que contuvo al no viviente, es un ejercicio fundamentalmente privado. El luto, en cambio, es un rito colectivo donde se despliegan diferentas prácticas que permitan volver al precario equilibrio social desde donde se sale y se debe retornar.

Como ritualidad, el luto obliga avanzar desde la separación (lo preliminal), estacionarse en la transición (lo liminal) y terminal en el reingreso (lo posliminal). Realizar a cabalidad esta “pascua” permite un reingreso en paz y así construir el duelo. Para alcanzar esto es necesario que se cumplan, por lo menos, dos condiciones: primero, que la ritualidad se materialice en todas sus formas y etapas, y segundo, que el cuerpo del que ha partido participe desde la separación al reingreso en la forma de una nueva instalación simbólica. Como dije al comienzo, la muerte es un asunto que va del desastre a la resignación.

Cuando el cuerpo no está, queda suspendido el rito en la liminalidad y el duelo se transforma en un permanente e infinito suspenso, donde los deudos deben construir otras estrategias de sobrevida, que estarán cargadas de incertidumbre y desamparo. En ese caso, que es el de los chilenos “detenidos desaparecidos”, no hay velorio, no existe ataúd ni cementerio, que es el territorio destinado al depósito de los cuerpos. La “animita” es una de las muchas formas que toma este ejercicio de muerte sin un cuerpo que resguardar.

En la Región Metropolitana de Chile se han instalado casi tres centenares de memoriales en recuerdo de los chilenos ejecutados y desaparecidos por la dictadura militar. Estos eventos van desde animitas, placas, esculturas, panteones y memoriales. Detrás de cada uno existe una comunidad que se organiza tanto para su construcción como para su mantenimiento. Casi la generalidad está referida a personas muertas y sepultadas, agreguemos a esto que el Estado mantiene un Programa de ayuda financiera para esos efectos.

El año 1993 se concretó la construcción del Memorial de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados instalado en el Cementerio General de Santiago, me refiero al monumento que recuerda y homenajea a todos los detenidos desaparecidos de Chile. En los bordes de este monumento se construyeron dos panteones, donde sepultan aquellos cuerpos recuperados de la desaparición.

En el marco de lo dicho hasta ahora, cabe preguntarse: ¿Qué hace este memorial en un cementerio si los nombrados técnicamente no están muertos sino secuestrados? ¿Acaso, con esta instalación, se pretendió “dar por muerto” simbólicamente a los miles de desaparecidos? ¿Se pretendía poner fin al ¿Dónde están?

Una tarea urgente, en medio de tanta premura y reivindicación no cumplida, es terminar con esa ambigüedad de visitar a nuestras(os) hermanas(os) secuestrados, en el lugar donde dejamos los muertos. Ellos no están muertos mientras no tengamos sus cuerpos y podamos concluir el rito que permita reingresar a esta sociedad a los miles de familiares que esperan. Es responsabilidad nuestra también el obligar al Estado a que se instale en algún espacio público y de libre acceso un verdadero Memorial y no una cripta gigante en un cementerio. No se resolverá con esto la monumental tarea de encontrar los cuerpos, pero no cabe duda que ayudará a poner las cosas en su lugar, cuestión que tanta falta hace en nuestro querido país.

Diciembre de 2011

Yo sobreviví al centro clandestino de torturas a cargo de la DINA en Londres 38

Sobrevivir a Londres 38 “La Casa del Terror”

Testimonio de un sobreviviente a 32 años de distancia de sufrir la tortura de chilenos que en su irracionalidad, descargaron su maldad contra otros compatriotas.
 
23 de Octubre, 2006
Cuesta trabajo traer a la memoria experiencias dolorosas y traumáticas sobre los acontecimientos tristemente vividos en la calle Londres 38, en Santiago de Chile, en pleno centro de la capital, a un costado de la Iglesia San Francisco, porque ahí funcionó el centro clandestino de torturas a cargo de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), dirigido por el entonces coronel del ejército, Manuel Contreras Sepúlveda, “El Mamo”, cercano personaje de Augusto Pinochet, cuyo puño de hierro era el distintivo del aparato represivo.

Los que estuvimos en el ahora “Instituto O\’Higginiano” permanecíamos esposados y con los ojos vendados -algunos amarrados y engrillados- sentados todo el tiempo, oyendo gritos de hombres y mujeres torturados continuamente. Era el infierno, comenzaba desde temprano hasta las nueve de la noche, aproximadamente, todo el tiempo se oían los alaridos desesperados en las sesiones de tormentos físicos y emocionales, aplicados por agentes civiles y militares. El inmueble era propiedad de la octava seccional del Partido Socialista de Chile y convertido en una mazmorra de donde entraban y salían seres humanos detenidos y perseguidos por sus ideales políticos allendistas. El futuro era incierto entre tinieblas y oscuridades, ya que de aquí desaparecieron 94 compañeros, entre ellos Juan Chacón Olivares, Alvaro Vallejos Villagrán, Eduardo Lara Petrovich, Joel Huayquiñir Benavides, engrosando la larga lista de detenidos- desaparecidos, ejecutados, torturados, degollados, quemados y exiliados.
¿Por qué hablar de tan amarga experiencia a 32 años de
distancia?
Es que se ha vuelto últimamente noticia este siniestro lugar, reconocido por los Organismos de Derechos Humanos nacionales e internacionales junto con los sobrevivientes de Londres 38, en virtud de que fue declarado Monumento Nacional, para conservar viva la Memoria Histórica y evitar planes criminales como la Operación Cóndor, dado que la quieren comercializar, por lo que hay que luchar y apoyar el proyecto oficial. Le cambiaron la numeración por el 40, como si con esto fuera fácil olvidar la “Casa de la Risa” o “Casa de Las Camapanas” pues nos marcó como un tatuaje en el cuerpo, desgraciadamente. ¿Cómo sobrevivimos entre las vendas, el miedo, la zozobra, el infierno ante la incertidumbre de no saber si salías con vida o no? Se pierde la noción del tiempo, se vive como un ser desdichado que quiere despertar pronto de la pesadilla, salir del abismo, pero no llega…, las horas pasan lentamente, se vive bajo el terror latente, las amenazas de muerte permanentemente. Se oyen pasos misteriosos que se acercan, se alejan y de repente alguien está a tu lado, incógnita que te lleva a desconfiar.
Me hice amigo desde el primer momento de Óscar Núñez, quien había sido Secretario General de la CUT y ahí llevaba muchos días; al saber su nombre, me di cuenta de quién era. Lo habían torturado varias veces en la parrilla, era compañero de partido del guatón Romo, de la USOPO (Unión Socialista Popular), desprendimiento del Partido Socialista de Chile, pero entonces su excompañero se dedicaba a perseguir a los izquierdistas, torturándololos. Era sádico, irónico, carente de mínima compasión, preso actualmente en una cárcel santiaguina, sin el menor remordimiento ni el afán de arrepentimiento.
Cuando llegué estaban Santiago Carreño, Manuel Carpintero, Alvaro Vallejos Villagrán (El Loro Matías), Francisco Lagos, Enrique Norambuena, Luis Arenas, etc., y una compañera de nombre Patricia, quien tenía un pantalón verde y se sentaba en la parte de la entrada a la sala, al parecer polola de “El Coyote”, otro compañero de infortunio, estudiante de la Escuela de Economía. Con quien siempre hablaba era con Oscar, que me encontraba cabrito desde que llegué, ya que apenas tenía 20 años de edad; hablábamos siempre en voz baja. Por la noche nos pasaban colchonetas para dormir, siempre vendados y esposados; llegaba la mañana, otro día de horror, pasábamos uno a uno al baño. Era impresionante ver, al levantar la cabeza, a los compañeros sucios, despeinados, malolientes, y enseguida sentarnos esposados y vendados siempre; nos daban cigarros que compraban con la plata que nos quitaron al detenernos, al igual que los cordones y cinturones. Crecía la represión cada día, aún no se cumplía el primer año de dictadura: Una noche llegaron profesores y alumnos del Liceo Manuel de Salas, entre ellos el profesor Nilo y el alumno Cuevas con quienes iniciamos juegos como Memorama y así surgían personajes prohibidos por los militares: Salvador Allende, Pablo Neruda, Víctor Jara, etc.
Los estudiantes de Economía jugaban al ajedrez de memoria, capacidad que adquieren quienes lo practican mucho tiempo. Distraían el ambiente, entre el dolor y la esperanza, los movimientos mentales de caballos, peones, alfiles, etc. en posición de juego estratégico. Yo, internamente discurría, sin razón, si eran las consecuencias del tiempo especial que enfrentábamos o era una forma de emplearlo para evitar caer en desajustes mentales.
Fui detenido el 29 de junio de 1974, junto con mis padres, mis dos hermanos menores, Francisco y Berta y una tía que estaba por irse a la entonces Alemania Federal; la detención la realizó Osvaldo Romo, que comandaba a los agentes de la DINA. Ellos permanecieron cerca de 2 semanas, obteniendo la libertad al firmar papeles en donde constaban que no habían recibido ningún apremio físico ni psicológico, mientras permanecí ahí otros días hasta que me llevaron incomunicado al Campamento de Cuatro Alamos cerca de 2 meses, desaparecido de la familia. Posteriormente, quedé en libre plática en el Campo de Concentraciòn de Tres Alamos, contiguo al anterior, donde tenía visitas martes y jueves durante media hora. Trato de sintetizar porque sería largo adentrarme en este pequeño testimonio, ya que siempre tengo la idea de escribir un libro, como descarga emocional y sentimental como sobreviviente de la dictadura.
Mi caso está en los archivos de la Vicaría de la Solidaridad del Arzobispado de Santiago, por lo cual aparezco con mi hermano en la nómina de Prisión Política y Tortura, a excepción de mi hermana Berta, ¿quién sabe por qué no esté? ¿Acaso estuvo de vacaciones esos déas invernales en Londres 38? Todos fuimos torturados física y mentalmente. Me causa malestar que no aparezca reconocida. Es interesante la reapertura para las demás personas, a fin de que puedan documentar sobre la represión ejercida sobre ellas.
Buena iniciativa para hacer “justicia” ya que son ligeras limosnas, reparaciones simbólicas y austeras lo que nos dan.
Posteriormente me llevan a Ritoque, Campo de Concentración en Quintero y me trasladan después a la Penitenciaría de la capital, donde estuve varios días en una galería de tránsito, obteniendo la libertad provisional del Fiscal del Ejército, René Reyes, firmando cada 15 dìas, aunque lo pude hacer una vez, pues me detuvieron nuevamente, porque estaba expulsado a México, con decreto del dictador. Estuve preso cerca de un año. Salimos 52 presos políticos rumbo al país azteca el 17 de mayo de 1975, a las 10 de la noche y se nos levantó la prohibición tras largos 12 años de exilio.
Veníamos hombres y mujeres, muchos jóvenes, algunos con su padre o madre, incluso varios hermanos. Llegamos al Hotel Versalles, ubicado entre las calles Versalles y General Prim, cerca de Reforma. Al bajar del avión nos esperaban la esposa de Salvador Allende, Hortensia Bussi y el ex ministro de Economía, Pedro Vuskovic, quienes nos dieron la bienvenida a México, a nombre de la Casa de Chile que funcionaba en la Ciudad de Mèxico, que aglutinaba al exilio chileno.
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Fotografías Londres 38
autor Antitezo.


SEPTIEMBRE .

SEPTIEMBRE

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(ALMA NEGRA)
13 de septiembre de 2011
En la calle Romero de mis recuerdos, Septiembre huele a fachadas recién pintadas, olorosos asados y empanadas, vino y chicha de los boliches de la esquina del pecado, donde las niñas que tratan de tú lucían sus encantos para atraer clientela. Y claro, el brote de los volantines, de las ñeclas para los más chicos, del pavo que mi tío Ernesto con hilo curado y su cañuela, elevaba desde el techo de la casa de la abuela Teresa inaugurando las comisiones, los volantines cortados, las carreras de decenas de niños con cañas y ramas intentando atrapar a los esquivos pájaros de papel liberados. Y que decir de las cuecas tocadas en el piano por los viejos que concurrían al Colmao a tomarse sus pencazos. Me pasaba la tarde entera escuchando la alegría chispeante, las tallas doble sentido y esa felicidad de pobres que inundaba calle Chacabuco.

Cuando nos fuimos a la Población El Pinar, Septiembre adquirió otro sabor: era el desfile de la Escuela en la calle principal, el “estreno” de la pinta diciochera, la banda de guerra amaranto de la Jota, los camisas grises de la juventud socialista, las fondas del trago barato y las cuecas interminables, las peleas de borrachos, los simulacros de peleas de los muy borrachos, el circo que llegaba al peladero justo al lado de los “juegos” cuyo parlante no cesaba de enviar mensajes de amor, de perdón, de reconciliación entre las parejas de nuestro mundo construido alrededor de la fabrica Sumar.

Sólo una vez me aventure a mirar la parada y fue desde lejos. En mi cabeza siempre estaban presentes los asesinados en la vía férrea de la José Maria Caro, los baleados por un helicóptero en La Legua y el Pinar para el paro de la CUT contra los chiribonos, y por supuesto un poco después, en plena adolescencia, los asesinados en El Salvador y Puerto Montt. Claro que cuando niño había disfrutado las aventuras radiales de Adiós El Séptimo de Línea, o las canciones de los Cuatro Cuartos dedicadas a las FFAA, pero no era suficiente para resolver esa desconfianza que me producían los uniformados. ¿Para que existían si Perú, Argentina y Bolivia eran países tan pobres como nosotros? ¿Había otra razón para tantas armas si como nos enseñaba la canción escolar Argentina, Brasil y Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador…“ son hermanos soberanos de la libertad”

Cuando se levantó el General Viaux en el Tacna, yo andaba ya mirando chiquillas y militancia. No tuve miedo y fui uno de los tantos que concurrí esa tarde a las cercanías del regimiento a gritar y enfrentar a mano pelada el conato golpista. Fue determinante para enterrar para siempre algún tipo de recuerdo grato de “gestas heroicas” de uniformados, algo que me persiguió durante mis primeros años de militancia revolucionaria y en las tareas que luego asumiría, junto a una cincuentena de militantes, de resguardar al presidente Allende. Porque Septiembre fue entonces el día 4, el día del triunfo de Allende, esperanza de los pobres, esperanza de cambio, anhelos de un pueblo entero de poner fin a la esclavitud moderna y la dependencia y del inicio de un periodo distinto de lucha por la libertad, por un mundo nuevo…aunque de reojos no perdíamos los movimientos de los patrones, de los conspiradores, de los golpistas. Septiembre durante esos años se convirtió entonces en una fecha complicada: muchos uniformados juntos, peligro de golpe militar.

Y fue precisamente Septiembre, que como dice Silvio, nos hizo “bajar a la tierra, perdón quise decir a la guerra”. Ya no emboques, ni trompos, ni cazuelas, ni curantos, ni chicha en cacho. La histórica sed de acumulación de riquezas de los dueños del poder lanzaban bombas, ametrallaban, salían pintarrajeados (¿encapuchados?) a cazar dirigentes sociales, militantes de la unidad popular, a la señora de la JAP, al dirigente estudiantil, a la oradora de la ultima manifestación, al chico que había pintado al Ché en su bolso escolar, al obrero que había osado subirse a un cajón y arengar a sus iguales a tomar el control de la fabrica, al hombre de ojotas que recuperó tierras corriendo cercos. Era la cacería mirada por un país de señoritos gozosos, de patrones y crumiros que izaban bandera celebrando la heroica gesta de los nunca derrotados armados hasta los dientes contra un pueblo desarmado que no había querido aprender las lecciones de la historia.
Fueron los Septiembres Negros, de mujeres como Marta Ugarte lanzadas al mar sin que existieran miles de personas mirando por la televisión su búsqueda, de mujeres estranguladas como Lumi Videla, de tantos y tantos fusilados, degollados, lapidados vivos como los de Lonquen, colgados, asfixiados por los buenos alumnos de maestros brasileños, israelíes, alemanes y norteamericanos.

Fueron duros esos Septiembres para quienes estábamos encarcelados. Días de encierro temprano, de suspensión de visitas, de recordar a los caídos y a los que estaban cayendo, de aferrarse a la certeza que algún día derribaríamos a la dictadura. Días en que sentíamos la solidaridad de la población penal común que golpeaba latas, que se amotinaba, en solidaridad con “los políticos”, los “prisioneros de guerra” los “humanoides”. ¡Como vamos a olvidar al gendarme que se mofaba de nuestro estado!!Como nos vamos a olvidar de ese otro gendarme que en silencio traía un recado, una palabra de aliento, un mensaje clandestino!

Y septiembre en el exilio era traumático. Debe existir por algún lado el registro de las depresiones, de las lagrimas derramadas, de los nudos en la garganta, de los gritos desgarrados en los actos de denuncia de los primeros años, de la ira sorda de los testimoneantes: “Yo soy fulana de tal, trabajadores, detenida por la DINA, a mi me torturo salvajemente el Guatón Romo y me violaron los guardias, Estuve en Villa Grimaldi con Jose, Hernan, Alberto y Maria todos ellos ahora Detenidos Desaparecidos…”

Maldito Septiembre de aquellos años de derrota más profunda y de festín de la jauría. Del odio feroz que se acumulaba. Si, odio, odio que persiste aun cuando hoy nos hablen de reconciliación, de justicia dentro de lo posible. Odio acumulado, rencor puro contra los que destruyeron los sueños y la vida de toda una generación de luchadores sociales intachables, mismo odio que se elevó más y más cuando el pueblo comenzó a salir de su letargo y a golpear con la Resistencia Popular primero, luego con los Paros y protestas nacionales, con el Frente Patriótico y las fuerzas del Lautaro. ¿Has olvidado Fuente Ovejuna? ¿Has olvidado Corpus Cristo? ¿Has olvidado a Sebastián Acevedo? ¿Has olvidado a los degollados, a los quemados, a los explosionados, a los quemados en vehículos, a los de Neltume, a los de Concepción, a Arcadia Flores, a Luís Díaz, a Palito, Aracelli Romo, a los hermanos Vergara?

Porque ya no fuimos más los ingenuos poniendo la otra mejilla y aceptando las reglas del verdugo es que nos levantamos ayer, anteayer y nos levantamos hoy. Porque aprendimos, como decía el Ché, que un pueblo sin odio no puede vencer. Y fuimos capaces de construir fuerzas que llevo el dolor a las casas del enemigo. Y vimos sus centros de diversión y consumo arder, y vimos a sus perros guardianes lamerse las heridas, y vimos miles y miles de luciérnagas encendidas en protestas y paros iluminando caminos, y vimos a la escolta del tirano huir despavorida, y a los “aguerridos” violadores de mujeres prisioneras indefensa con sus rostros desfigurados al ver al pueblo armado encarándolos y castigándolos. Claro que ahora ya no fuimos “humanoides”, ni “prisioneros de guerra”, al devolver golpe por golpe fuimos “terroristas” “subversivos” “criminales”.

Septiembre sigo siendo ajeno para nosotros, desde que se instaló la Concertación y la pseudo democracia , esa “especial” democracia inventada por la Trilateral Comisión gringa para nuestro Tercer Mundo, la democracia “restringida” sinónimo de Contrainsurgencia.
Años tras año, a contrapelo del olvido decretado, las barricadas se encienden, las poblaciones corcovean. Con nuevas razones.
Razones con rostro de bailarina, de mapuches, de obreros forestales, de joven evangélico.

¿Has Olvidado como fue muerto Ariel? ¿Enrique Torres, Ignacio Escobar,Sergio Valdes? ¿Acaso no recuerdas a Alexis y Fabián? ¿Ubicas a Andrés Soto, a Mauricio Gómez, a José Miguel Martínez? ¿Te olvidaste de Pedro Ortiz,, de Rene Largos Farias, José Araya Ortiz? ¿Existe algún lugar en tu memoria para recordar al viejo Sergio Calderón? ¿Y los de la masacre de la micro en Apoquindo: Yuri, Raúl, Alejandro? La lista se extiende a lo largo de Chile y del tiempo: Claudia López, Daniel Menco, Alex Lemun, Zenen Díaz, José Huenente, Juan Collihuin, Rodrigo Cisterna, Matías Catrileo, Johnny Cariqueo, Jaime Mendoza, Daniel Riquelme y este año Manuel Gutiérrez.

Por estos muertos, nuestros muertos la televisión no realizó programas especiales, no hubo duelo nacional, no se movilizaron recursos para auxiliar a los heridos o buscar los desaparecidos.

Ellos solo viven en nuestra memoria y seguirán vivos ahí mientras exista lucha y quienes retomen su ejemplo.

Septiembre no nos devuelve aún la alegría del desfile en la población, del trompo, los volantines y pavos, las cuecas en piano, el compartir la empanada y el curanto con el milico patas hedionda o el chancho de maquina marino.

Septiembre de este año nos trae las brisas de una nueva generación de luchadores sociales, principalmente estudiantiles, que desafían al poder en sus cimientos. Ojala que la brisa se convierta en vientos, y los vientos en Raco, en Puelche, en Pampero, Terral, Puihua, vientos huracanados de un pueblo que derribe de una vez y para siempre el dominio de los poderosos, construyendo un Chile Popular y devolviéndonos la alegría de un Septiembre de los Pobres.EX Presos Políticos BN perfil HiginioRelacionados

Guillermo Rodríguez Morales, “El Ronco”- Alma Negra en facebook, y editor de almanaquenegro2.blogspot.com/ es un prolífico escritor de libros, crónicas, recopilaciones y permanente presencia en actividades donde la memoria colectiva de nuestro país se construye desde abajo. Artesano, sobreviviente y protagonista.

Lanigrafías, artesanía carcelaria.

http://issuu.com/felipesebastianmoralesleon/docs/catalogo2#

 

 

 

Algunas Notas

 

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/defensa-politica-frente-a-consejo-de-guerra-1981/382242635194020

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/versos-para-caneros-alma-negra/446627502088866

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/envenenados-capitulo-12-de-destacamento-miliciano-jose-bordaz-guillermo-rodrigue/569894383095510

https://www.facebook.com/notes/387652474653036/

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/solo-el-pueblo-defiende-al-pueblo/685701941514753

 

NUESTRA PROPUESTA

 

Me apoyo en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá de la represión, persecución y exterminio, con carácter de genocidio de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios y que  combatían a la  dictadura posteriormente.

Las consecuencias socio-políticas y antropológicas se extenderán a lo largo de generaciones, como se ha evidenciado, por ejemplo, en el proceso español.

Las situaciones que viven los hombres y mujeres y sus núcleos familiares en el seno de las sociedades que vivieron conflictos sociales traumáticos, en toda época o lugar, son semejantes en su complejidad y

reviste gran importancia el estudio comparativo de las distintas situaciones de exilio y diáspora así como del amplio aspectro de las violaciones a los los derechos humanos que afectan a quienes son derrotados en estos conflictos, cuyas secuelas son traspasadas a las generaciones que les continúan y que siendo niños, en ocasiones sufrieron violación, carcel y tortura como forma de presión a sus padres.

En base a estos postulados, es que estamos desarrollamos desde 2006  una investigación-acción  con de miembros de las segundas y terceras generaciones, padres, hijos y posteriormente nietos, y de las personas relacionadas familiarmente con quienes fueron afectados por las distintas violaciones a los derechos humanos a partir del año 1973.

Esta investigación-acción, multidisciplinaria e inertergeneracional  realizada por medio de la metodología de la etnografía digital, en el marco de la antropología virtual- lo que nos ha permitido una presencia permanente e istantánea en todos los espacios de la cibersociedad habitados por estas generaciones, formando nosotros, investigadores,parte de estos colectivos y sitios personales en la Web ,espejo de las actividades y organizaciones espejo en la realidad cara-a-cara off line .

Reunimos en las redes sociales usadas por nuestros hijos,hijas y nietos y por nuestra generación, aquella de los coetáneos que fuimos militantes o simpatizantes veinteañeros en los años setenta y ochenta de los movimientos y partidos que apoyaron a la Unidad Popular y luego resistimos desde distintas trincheras en un combate desigual a las fuerzas exterminadoras de la dictadura de Pinochet.

Somos los padres y las madres, los y las abuelas , los y las compañeros y compañeras, los camaradas sobrevivientes, los testigos de época, los que tenemos la memoria urgente y vigente y que tenemos la consciencia de que estamos extinguiendonos como generación- por años, por secuelas,por enfermedades agudas y crónicas que arrebatan vidas semana a semana.

Somos testimonio de lo que se hizo bien y tambien de aquellos tantos errores que  nuestra temprana edad,falta de experiencia ante una represión no imaginada en todo su horror, opciones erradas y compromiso total de entonces que redundaron en daño para nuestros descendientes en una espiral que aún no termina.

Los que deben juzggarnos en este siglo XX, son esos un día nuestros niños  que experimentaron todas las gamas del terror; sus cuerpos violados, torturados,encarcelados,exiliados,clandestinos y su niñez perdida, apropiada, sus identidades a medio construir.La ausencia del padre o madre , el país imaginario que les transmitimos en el exilio y la diápora que ya nunca conocerán,

los dolorosos y a menudo frustados retornos a la tierra de nadie, vidas sin pares, vidas sin palabras que compartir.

 Aquellos que siendo menores, sus vidas fueron afectadas como consecuencia de la participación de sus familiares en el proceso histórico social durante la Unidad Popular, la dictadura de Pinochet y la extensa etapa de la post dictadura.

Todas las situaciones represivas están presentes y patentes en los hijos y nietos:

El universo de aquellos que entonces fueron menores,infantes  e incluso nonatos y así como aquellos  nacidos en casas de tortura,o en prisión, está más allá de estadísticas del Estado o de las ONG.

Este invisible segmento de nuestra sociedad, este sujeto social aún amorfo, aún latente como tal porque en nuestro país no han sido  agente de cambio social,  excepto en contadas  ocasiones cuando la coyuntura política los catapultó a los medios.

Lo que se produjo el año 2003, cuando despertó la memoria de Chile, la Huelga de Hambre  “Luciano Carrasco” a la que dedicaremos un capítulo especial, dio presencia legitimada a los hijos e hijas de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en el conjunto de la sociedad. Posterior a este hito en la historia de los hijos e hijas no se han dado formas colectivas de organización más allá de las agrupaciones vinculadas por lazos de afecto y pertenencia , en actividades de denuncia, de orden judicial, conmemorativas, funas, causas de orden general o de defensa de derechos humanos,políticas , artísticas, académicas, sociales,culturales,familiares y como parte  de organizaciones de familiares.

 

 RECOLECCION DE MANIFESTACIONES DE MEMORIA E IDENTIDAD DE LOS HIJOS.

Existe una realidad concreta que permite realizar esta propuesta: todos, como personas y como colectivo, de una forma u otra nos planteamos la Memoria como una meta.

El siglo XXI está signado por el afán, en todo el Cono Sur del continente de re-construír la memoria colectiva de experiencias traumáticas como han lo han sido las acciones genocidas de las dictaduras latinoamericanas experimentadas desde el año 1965 en nuestro continente.

Los estudios de Memoria y los Derechos Humanos son prioritarios en las ciencias sociales y humanas y en el ámbito de la cultura, y estos se entrecruzan y complementan desde las diversas diciplinas en los diferentes países.

La meta última es evidenciar que sucedió en nuestro pasado reciente , quienes eran la generación de los padres, el ideario que los motivó a entregar sus vidas y  sus muertes,más allá de militancias o acciones específicas.

  Quienes fueron y son estos hombres y mujeres, los jóvenes de la última mitad del siglo XX, portadores de  paradigmas instalados socialmente en el Continente Latinoamericano, cuando revoluciones triunfantes, guerrillas, Concilios,adelantos científicos  y técnicos, cambios sociales y culturales conformaron una era que terminó en  el genocidio de esta generación.

 

Los objetivos planteados hasta ahora ,tentativamente, son:

a) Recopilar on line y off line las manifestaciones públicas y privadas que expresen la relación de estos hijos con los procesos siempre dinámicos en torno a la memoria de sus padres, a la defensa de los derechos humanos, las  impresiones subjetivas de los HIJOS, hoy adultos jóvenes, acerca de la perspectiva  con la que perciben a sus padres y su accionar, y la evolución que estos juicios han experimentado en el tiempo, de modo de tener indicios tentativos que nos digan acerca del daño transgeneracional posible de detectar en la subjetividad de los descendientes.

Han transcurrido décadas desde que ocurrieron los sucesos que afectaron a sus grupos familiares, nucleares y extensos, donde no solo fueron afectados los hijos, sino grupos amplios de familiares, en ocasiones dispersos geográficamente e incomunicados por tiempos prolongados..

 Estos hijos e hijas ,que fueron menores afectados decadas atras hoy son padres y madres,  parte de otros núcleos familiares, y estan de diversos modos transmitiendo su memoria.

De qué modo es transmitida su experiencia de vida? En que momento lo hacen a sus propios hijos? Cómo se ha desarrollado la relación con sus padres sobrevivientes ? Y con los padres y madres sustitutos- padrastros, madrastas, figuras paterna o materna, hermanos y hermanas de las nuevas relaciones de sus progenitores sobrevivientes? Sus relciones y experiencias escolares y académicas? Sus experiencias laborales, las causas que apoyan, sus relaciones de pareja y la construcción de famiia?

En base a estas reflexiones y propósitos, que no pueden darse más que colectivamente con y entre las distintas generaciones, es que planteamos que es el momento de un ENCUENTRO INTERGENERACIONAL de Rescate y sistematización de experiencias, que conduzca a la visibilización de nuestros hijos y nietos como el sujeto social que de hecho conforman, y de este modo crear conciencia de la urgente necesidad de una memoria combatiente que conduzca a la articulación de acciones y reflexiones y sujetos que reinvindiquen tanto la permanente Batalla por la Memoria y la dignidad de los combatientes de ayer y de hoy estigmatizados por la Historia Oficial.

La historia de acciones conjuntas de los distintos hijos e hijas comienza temprano en la dictadura, y esa Historia de participación, de cuestionamiento, de exigencias necesitamos socializarla, a traves de sus relatos y de sus creaciones.

Después de un lapso de tiempo considerable, que varía de caso en caso, pensamos que ciertos duelos pueden haber cristalizado lo sufiente, como para tener una perspectiva acerca de qué es la memoria y porqué es un imperativo nacional   la construcción de esta memoria desde ellos, alternativa a la memoria petrificada instalada desde los vencedores.y este hecho puede hacerlos conseguir el logro de volcar y compartir y transmitir a su descendencia y a las generaciones por venir, el RELATO BIOGRAFICO DONDE SE ENTRELACEN  LAS VIDAS Y MUERTES DE LAS GENERACIONES QUE HOY CONVIVEN EN EL PAÍS, sus valores, motivaciones y opciones de vida como habitantes de un país profundamente dividido ante el cual hay que tomar posición

,

Metodología

1.- La información y la comunicación de las actividades y los objetivos.

Hasta el momento hemos tomado contacto con jóvenes de rangos de edad entre los 13 y los 45 años

así como con los padres ,hermanos y otros miembros de los grupos familiares , personas que residen en lugares tan culturalmente distintos para nosotros como lo son Israel o Mozambique.

Estos contactos, que superan el centenar de personas, da a este Encuentro una riqueza de manifestaciones culturales y de sentimientos compartidos que en sí mismos justifican la iniciativa en curso.

2.-.Espacios de la Web:

.Espacios de la Web: Correo electrónico, Facebook ,Foros, páginas web personales e individuales, Messenger, blogs, fotoblogs, Flickr, Picasa,

donde se evidencia participación amplia de jóvenes.

3.-Contactos personales con Comités, colectivos, agrupaciones, asociaciones, centros de Hijos, Menores, y de agrupaciones diversas de aquellos afectados por las violaciones de derechos humanos del país y del exterior.

Hemos participado en reuniones ,jornadas y encuentros en universidades y centros técnicos de educación en sus distintos niveles.

El universo de los Hijos de la Memoria

1.-Situaciones de Exilio y situaciones de Diáspora

Hijos y/o nietos de exiliados en distintos continentes y épocas, nacidos y/ o criados en los países de acogida y que son parte de la Diáspora Política que por diversas razones no retornará a Chile.

2.-Hijos de exiliados retornados a Chile , que por diversos factores deciden permanecer en los países donde crecieron, o “auto-exiliarse”, regresando, ya sea con la familia o como individuos, al país de crianza..

. Son aquellos que vinieron a modo de prueba al país donde nacieron o donde sus padres nacieron, y que les fue imposible una reinserción

Jóvenes que estuvieron inmersos en una sociedad no-capitalista, como lo son los casos de los hijos que permanecieron en hogares en Cuba , Nicaragua, en el ámbito de los países del campo socialista en Europa Oriental, o en Asia (Vietnam), Argelia y Mozambique en África,

Estos menores vivieron experiencias cultural , social y políticamente distintas, específicas y menos conocida en las investigaciones de ciencias sociales de situaciones de exilio o diasporicas.

En los casos de quienes vivieron situaciones de exilio, se detecta una diversidad cultural y diferentes grados de integración a los países de nacimiento y/o crianza así como a nuestro país , en el caso de los retornados, determinados en gran parte por los factores socio políticos de las sociedades receptoras. y la pertenencia a grupos organizados de sus pares. El continente donde crecieron marca la impronta a los procesos de continuidad y cambio que experimentan estos jóvenes.

Hijos y/o nietos nacidos en el exilio, sin contacto alguno con Chile, con la comunidad de exiliados ,sin dominio del idioma español u otros elementos de la cultura latinoamericana. Padre o madre originaria de culturas locales, en grupos familiares biculturales

La pena de extrañamiento conduce a que los hijos vivan situaciones de exilio con características específicas dadas por la imposibilidad de regresar del padre afectado .Estos hijos pueden haber nacido fuera de Chile o haber partido con los padres al iniciarse la pena aflictiva.

En el curso de la recopilación de información que por cerca de dos años hemos llevado a cabo con el proyecto de investigación La Diáspora Política Chilena, se ha evidenciado un importante elemento, cual es la percepción del “sí mismo” (1) de chilenos que no se consideran exiliados, que habiendo llegado en distintas fecha a los países de acogida, se han integrado o no a las comunidades diaspóricas, participando en actividades sociales y políticas relacionadas con Chile, tanto durante la dictadura como en la etapa pos-dictadura. Estos adultos jóvenes que salen sin apoyo de instituciones u organizaciones partidarias, y por lo general no llevan una vida colectiva con las comunidades diasporicas, tienen presencia regular en el campo de la cultura y la reflexión política, permaneciendo en contacto y colaborando en las acciones de solidaridad en coyunturas bien definidas.

ESTA TIPOLOGIA DE PERSONAS QUE SIENDO MENORES O VIVIAN SU PRIMERA JUVENTUD CUANDO INICIARON SUS BIOGRAFIAS INDEPENDIENTES DE SUS PADRES

HIJOS DE PADRES AUSENTES: DETENIDOS-DESAPARECIDOS, ASESINADOS, EJECUTADOS POLITICOS; CLANDESTINOS, PRESOS POLITICOS,

Hijos de ex prisioneros políticos de las décadas de los setenta, ochenta y noventa evidencian así mismo características específicas, determinadas por el tiempo de prisión del padre, la madre o ambos; el lugar del encarcelamiento, que puede ser en el país o en países de América Latina u otros.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados ,secuestrados y asesinados, caídos en enfrentamientos, explosionados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo ,genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar a compartir, desde el espacio virtual y el encuentro personal sus vidas, sus relatos ,sus experiencias.

OTRAS SITUACIONES: EXONERADOS POLITICOS,DISCRIMINACION ,REPERCUSIONES PSICOLOGICAS Y PSICOSOCIALES.

Nuestro planteamiento está basado en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá

de la represión, persecución y eliminación de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios o que combatían a la dictadura posteriormente.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo, genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar.

Esperamos que este llamado tenga un amplio eco y se esparza como flores en el viento….

Adriana Goñi Godoy

Lic. Antropología U.Chile

https://imagenesparamemoriar.com/2014/06/21/formulario-hijxs-de-la-memoria/

todavía no sé si está en Argentina, si se lo llevaron a Uruguay o lo tiraron al río

Plan Cóndor: duro testimonio de una sobreviviente

Por Julio Algañaraz

La viuda de un desaparecido italouruguayo declaró, vía teleconferencia desde el consulado argentino en Roma, en el juicio que se lleva a cabo por la Operación Cóndor.

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Cristina Mihura con la foto de Bernardo Arnone, frente al consulado argentino en Roma donde presto declaración por Operación Condor en video conferencia con magistrados Baires. (Víctor Sokolowicz)

Roma, corresponsal – 27/11/13 – 08:41

Cristina Mihura, viuda de undesaparecido italouruguayo, reclamó justicia en el juicio por la Operación Cóndor ante los magistrados argentinos que ayer la interrogaron por teleconferencia en el consulado de nuestro país en Roma, donde ella reside.

La tristemente célebre Operación Cóndor, que unió en la máquina de secuestrar, torturar y asesinar a cientos de latinoamericanos por parte las dictaduras militares asociadas en una feroz represión en los años setenta y ochenta, tuvo un escenario central en Argentina, un garage llamado Automotores Orletti.

Entre el 23 de setiembre y el 4 de octubre de 1976, 26 uruguayos que se habían exiliado en Buenos Aires fueron apresados. Veintitres eran adultos y tres niños, dos de los cuales fueron después hallados en Chile y el tercero en laArgentina.

Solo aparecieron los restos de tres de los 26 desaparecidos uruguayos. Bernardo Arnone fue secuestrado en la calle el 1 de octubre de 1976.

Cristina Mihura logró salvarse y llegar a Suecia. En abril de 1977 inició la campaña internacional, que continúa hasta hoy. Escribió a la Acnur, un organismo de las Naciones Unidas, iniciando una lucha épica para obtener la verdad de la desaparición de su marido, Bernardo Arnone, y la recuperación de sus restos, hasta ahora sin resultado.

Mihura continúa su batalla por la justicia que amplía a todos los desaparecidos uruguayos durante la dictadura.

“Después de tantas querellas judiciales –dice- todavía no sé si está en Argentina, si se lo llevaron a Uruguay o lo tiraron al río. Quiero saber que pasó. Losmilitares lo saben pero ni siquiera anónimamente nos dicen algo. Es un revanchismo feroz. Yo quisiera que así como la justicia argentina ha investigado brillantemente algunos casos, también lo hiciera lajusticia de Uruguay”

Durante más de dos horas Mihura fue interrogada y escuchada por los fiscales argentinos Pablo Ouviña y Mercedes Moguilansky. Cristina dió muchos detalles e información, ya que es una de las principales promotoras, desde hace una década, de otro proceso Cóndor, que intenta llevar a cabo la fiscalía italiana de Roma contra los militares y civiles de Uruguay, Chile, Boilivia y Perú.

La viuda de Bernardo Arnone se mostró muy agradecida y emocionada con la labor de los magistrados argentinos. “Lamento que haya pasado tanto tiempo, porque de muchas cosas me olvidé. Pero es la primera vez que me dejan decir todo lo que sé o he sabido. A los fiscales les trasmití el clima de absoluto terror en que vivíamos”.

 

 

Londres 38 Espacio de Memoria acoge nuevos nombres.

Testimonios.

 
 
http://vimeo.com/76864883

 

La memoria y el olvido Detenidos Desaparecidos en Chile. Elías Padilla B.

La memoria y el olvido

Detenidos Desaparecidos en Chile

 

La presente investigación fue presentada en diciembre de 1994 en el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, con el título original de: “LA DESAPARICION FORZADA DE PERSONAS EN CHILE. Una expresión de terrorismo de Estado”.

 

Contenido

PROLOGO

I. INTRODUCCION

1.Presentación del problema

2.Objetivos

3.Formulación de hipótesis

4. Método de trabajo

II. LA DICTADURA MILITAR CHILENA 1973 – 1990

1.Marco histórico general y derechos humanos

2.La dictadura militar chilena

3.La Doctrina de Seguridad Nacional en América Latina

4.La Doctrina de Seguridad Nacional en Chile

III. EL TERRORISMO DE ESTADO

1.Algunas definiciones del concepto de terrorismo de Estado

2.El terrorismo de Estado en América Latina

3.El terrorismo de Estado en Chile

IV. LA DESAPARICION FORZADA DE PERSONAS

1.Orígenes de la desaparición forzada de personas

2.La desaparición forzada de personas en América Latina

V. LA DESAPARICION FORZADA DE PERSONAS EN CHILE

1.La desaparición de personas en Chile

2.La impunidad en Chile

3.Análisis descriptivo del caso Chile

3. La desaparición forzada como expresión del terrorismo de Estado

CONCLUSIONES

Lista de detenidos desaparecidos

Anexos

La presente investigación fue presentada en diciembre de 1994 en el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, con el título original de: “LA DESAPARICION FORZADA DE PERSONAS EN CHILE. Una expresión de terrorismo de Estado”.

Este trabajo corresponde a la memoria de fin de estudios para obtener la maestría en Sociología. El director fue el Sr. Frédéric Debuyst y los lectores los Srs. Michel Molitor y Rudolph Rezsohazy.

Los datos sobre el número total de casos de detenidos desaparecidos, hasta este momento, han sido incorporados y reactualizados en los análisis. Para tal efecto, se ha considerado el último listado de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de septiembre de 1995, como a la vez nueva información proveniente de instituciones y organismos de derechos humanos.

…a Nati Zapatero,

por su cariño, colaboración,y su

enorme paciencia sin la cual este

trabajo no hubiera sido posible.

Francis Aynaud, de la ciudad de Arles,

Francia, por su ayuda en la confección

del programa computacional.

A mis padres.

Agradecimientos especiales a

Agrupaciones Familiares de Detenidos Desaparecidos, AFDD,

Los familiares y amigos de las víctimas,

Grupo de Sobrevivientes Testigos,

Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

Claudio González, Secretario Ejecutivo de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas, FASIC.

Carmen Garretón, Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad, Arzopispado de Santiago.

Corporación Servicio Paz y Justicia, Chile, SERPAJ,

Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, CODEPU,

Grupo de Antropología Forense de Chile, GAF,

Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF.

Guy Bajoit, profesor de Sociología, Universidad de Lovaina,

Diana de Wouters, Secretaria General del COLARCH, Bélgica,

Cécile Rolin, Amnesty Internacional, Bruselas,

Mónica Donoso, OXFAM-Bélgica,

Margarita Björling, Biblioteca del Instituto Latinoamericano, Estocolmo,

Erick Zott, Centro de Estudios sobre DD.HH. de Chile, Viena,

Dieter Maier, Frankfurt.

Carlos Liberona, Isabel Toledo, Jorge Magasich, Pedro Milos, Roberto Merino Jorquera, Pedro Matta, Beatriz Bataszew y otras tantas personas y amigos de Chile y el exterior que colaboraron en este estudio.

La Desaparición de Personas como técnica planificada de tormento y exterminio supera todo lo conocido históricamente. Su perversión ética y jurídica para las víctimas directas (“prisioneros indefensos en cuatro paredes”); el terror primero y el dolor permanente después para familiares y allegados; la impunidad y los premios para victimarios sádicos o iluminados y finalmente, la total extinción material, social y jurídica del desaparecido la convierten en el máximo procedimiento, en la mayor de las técnicas mortales. Muy superior a la cruz y la horca, la guillotina y la silla eléctrica e inclusive a la cámara de gas del genocidio alemán. No hay explicaciones que dar, ni cadáveres para honrar o despedir, ni relaciones jurídicas que resolver, ni delincuentes para enjuiciar. Sólo silencio, ignorancia, incertidumbre.

Ricardo Colombres

Elías Padilla Ballesteros

Elías Padilla Ballesteros, Licenciado en Antropología Social en la Universidad de Chile y Magister en Sociología en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.

Entre los años 1988 y 1990 fue encargado de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Antropólogos de Chile, y representante en el Departamento de Derechos Humanos de la Federación de Colegios Profesionales.

Desde 1989 a 1992, miembro del Grupo de Antropología Forense, GAF, entidad que ha realizado diversos peritajes de identificación de casos de detenidos desaparecidos en Chile.

Actualmente es profesor de Antropología en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano de Santiago.

© Elías Padilla Ballesteros

La memoria y el olvido. Detenidos Desaparecidos en Chile.

© Ediciones Orígenes

Derechos reservados de esta edición

Editor: Humberto Ojeda Ruminot

Revisión de textos: Rafael Urbina

Fotografías: Arturo Hernández, Domingo Ulloa, Humberto Ojeda.

Archivos: Grupo de Sobrevivientes-Testigos y Agencia Reuter

Diagramación: Jean Becker – PyC gráfica

Impresión: P&P Impresores, fono/fax: 734 20 23

Registro de propiedad intelectual: Nº 94.431

I.S.B.N.: 956-7473-02-1

Ediciones Orígenes

Casilla 51864 , Correo Central – Santiago 1, Chile

Primera edición, octubre 1995

Impreso en Chile / Printed in Chile

Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor- Derechos Human Rights el 28sep01

via La memoria y el olvido.