Mujeres recuerdan. Ex Presas Políticas sobrevivientes. El Buen Pastor.

Mujeres recuerdan. Ex Presas Políticas sobrevivientes. El Buen Pastor.

Mujeres recuerdan reclusión durante el gobierno militar

Margarita Vivallo, Lucía Chirino y Eliana Rodríguez ayer regresaron a la cárcel de mujeres “Buen Pastor”, donde permanecieron detenidas tras el pronunciamiento militar
Mujeres recuerdan reclusión durante el gobierno militarDe izquierda a derecha, Eliana Rodríguez, Margarita Vivallo y Lucía Chirino, junto a Yelena Monroy, presidenta de la Agrupación de exmenores Víctimas de Prisión Política. Fotografía: Andrea Cantillanes

En el marco de los actos de conmemoración de los 40 años del golpe militar, tres mujeres y sus familias efectuaron ayer una emotiva visita al centro de reclusión “Buen Pastor”, donde ellas permanecieron detenidas.
Al borde de las lágrimas, Margarita Vivallo, Lucía Chirino y Eliana Rodríguez recorrieron los pasillos y las habitaciones que ocuparon obligatoriamente durante su juventud, tras ser detenidas. Algunas de ellas, como Rodríguez, vivieron el encierro acompañadas de sus hijos, hoy personas adultas.
Las tres concordaron que la ausencia de barrotes en las ventanas fue la característica que hoy más les llamó la atención del lugar, sin uso detrás de un colegio femenino, en calle Balmaceda.
Lucía Chirino indicó que ella permaneció detenida desde el 26 de octubre de 1973 hasta el 24 de abril de 1974. “Fue una experiencia que marcó nuestras vidas para siempre. Aquí supimos qué es el dolor”, expresó.
Ana Merino, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, reconoció que “fue un acto muy emotivo que contó con la participación de las sobrevivientes que fueron detenidas y torturadas”. Indicó que “algunas de ellas permanecieron acompañadas de sus hijos”.
La dirigente señaló que “hay sentimientos encontrados. Por un lado, la alegría de saber que hay personas que sobrevivieron, pero por otro lado, de personas que nunca aparecieron”.
Yelena Monroy Rodríguez, presidenta de la Agrupación de exmenores, Víctimas de Prisión Política y Tortura de La Serena, explicó que la visita es “una oportunidad para reflexionar acerca de la detención no sólo de mujeres, sino también de niños”.
“Acá estuvieron mujeres que fueron procesadas por la Fiscalía Militar como por el Consejo de Guerra”, concluyó.

Acerca del Autor

 

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia. Dibujos de Detenidos Desaparecidos

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia. Dibujos de Detenidos Desaparecidos

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia

Diana Torres | Martes 30 de diciembre 2014 19:36 hrs.

Policzer, Adam

Hasta marzo del próximo año estará disponible en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos la exposición “Dibujos en Prisión”. La muestra refleja la vida en cautiverio de detenidos desaparecidos en donde la situaciones límites y la vida cotidiana tienen protagonismo.

Claves: , , , , ,

La muestra “Dibujos en Prisión”, que se exhiben en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos,  aborda la vida en los centros de tortura a lo largo del país y considera más de 60 dibujos, pertenecientes a 16 detenidos desaparecidos que vivieron entre 1973 y los años 80.

La muestra incluye desde el campamento de prisioneros de Chacabuco, en el norte, hasta los campamentos de isla Dawson, en el sur, pasando por el Estadio Nacional de Santiago, Ritoque, Puchuncaví, la isla Quiriquina, Pisagua, el buque escuela Esmeralda, isla Riesco, Bucalemu, Estadio El Morro, entre otros.

A su vez, la colección es parte de los más de 300 dibujos y acuarelas que conserva el museo en un libro que fue prologado por el artista Guillermo Núñez, en el cual se pueden conocer a los autores, las condiciones y motivos que los llevaron a ser torturados.

Fondo Claudio Zaror, Campo de prisioneros Tres Álamos. Cortesía MMDH

Es por esto que sus autores no son artistas de profesión, muchos de ellos son arquitectos, estudiantes o personas que nunca antes habían considerado el dibujo como método de liberación.

En ese sentido los dibujos reflejan la tortura, las condiciones de encarcelamiento, el aislamiento,  la dureza de vivir en esas situaciones límites, los trabajos forzados y la vida cotidiana, donde ocurrían encuentros, escuchaban música y jugaban ajedrez.

La donación de éstos fue hecha por sus autores, familiares y personas que mantenían estos ejemplares. Al respecto, la jefa del área de colecciones del MMDH, María Luisa Ortíz afirma que “la idea es aportar a la memoria, para reconstruirla y no olvidar”.

Fondo Aurelio Grandón. Campo de prisioneros Chacabuco. Cortesía MMDH

Para la encargada, los trabajos constituyen una forma de comunicación entre los prisioneros y sus familias, y que además reafirman la condición humana ante la adversidad. “Como tantos otros prisioneros en esas condiciones, buscaron formas de poder expresarse, transmitir mensajes a los que fuera, podían decir quiénes estaban a dentro, por ejemplo. Está representado todo lo que significa el horror y la situación extrema de prisión política, pero también la resistencia y la capacidad de sobreponerse a las condiciones límites”, señala.

En esa línea, la experta indicó que por medio de los soportes y materiales se puede determinar cuáles eran las condiciones del cautiverio, ya que se pueden apreciar dibujos hechos en papeles de regalo, en cartones, hasta en técnicas más sofisticadas como la acuarela.

Fondo Familia Riveros Silva. Cárcel de Buin. Cortesía MMDH

Y todavía cantamos…Ex Presos Políticos de Pinochet

Y todavía cantamos…Ex Presos Políticos de Pinochet

Para muchos prisioneros en recintos de detención política y tortura en Chile entre 1973 y 1990, escribir, tocar o escuchar música eran formas de registrar, procesar, recordar, olvidar o trascender experiencias difíciles. La música les ayudaba a mantener un sentido de normalidad, era un medio para preservar la dignidad y esperanza, distraerse y comunicarse con otros reclusos y el mundo exterior. El sistema represor también utilizó la música en conexión con tortura y otros tipos de trato cruel, inhumano y degradante, como forma de dominación y adoctrinamiento, entre otros usos.

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Música y tortura en centros de detención chilenos:
Conversaciones con un ex agente de la policía
secreta de Pinochet1
Katia Chornik
University of Manchester, Reino Unido
katia.chornik@manchester.ac.uk
Resumen
Al asumir el control del país en 1973, el General Augusto Pinochet estableció más de mil
centros de detención política. Casi 40.000 personas estuvieron recluidas, sufriendo un
régimen de terror, serias torturas físicas y sicológicas, y condiciones de vida precarias. Miles
fueron ejecutados y desaparecidos. Este artículo investiga el paisaje musical de algunos de estos centros, del cual existen registros escasos y fragmentados, y ha sido poco estudiado por la crítica. Lo hace examinando el testimonio de un ex agente de la policía secreta (DINA) entrevistado por la autora, quien operó en Chacabuco, Tejas Verdes, Villa Grimaldi y Londres 38, entre otros centros. El artículo muestra cómo los agentes empleaban la música para dominar y adoctrinar a los presos, como forma y trasfondo de tortura, como medio para esconder los gritos de los reclusos y como pasatiempo, relacionando algunos de estos usos con la tortura sin contacto de la CIA. También examina los recuerdos del agente sobre las actividades de los prisioneros desarrolladas por su iniciativa, identificando discrepancias y ambigüedades.

Concluye que el valor de yuxtaponer las perspectivas de las víctimas y perpetradores está en
la posibilidad de reconstruir el paisaje musical en detención política de forma más completa.
Palabras claves: música, detención, tortura, perpetradores, testimonio, memoria.
Abstract
On seizing power in 1973, General Augusto Pinochet established over a thousand centres for
political detention. Nearly 40,000 people were held in these enclosures, and were subjected
to a regime of terror, serious physical and psychological torture, and precarious living
conditions. Many were killed and disappeared. This article investigates the musical landscape
of some of these centers, evidence of which is fragmented and little known, and has been
overlooked by critics. It does so by examining the testimony of an ex-agent of the secret
police (DINA) interviewed by the author, who operated in Chacabuco, Tejas Verdes, Villa
Grimaldi and Londres 38, among other centers. The article shows how agents employed music
to dominate and indoctrinate prisoners, as a form of and background to torture, as a means
1. El presente artículo se inserta en mi proyecto “Sounds of Memory: Music and Political Captivity in Pinochet’s
Chile” (Sonidos de la memoria: Música y cautiverio político en el Chile de Pinochet) en la Universidad de Mánchester,
comenzado en septiembre 2013 y financiado por la Leverhulme Trust. Agradezco a los evaluadores anónimos por sus
útiles comentarios, y a las editoras de The world of music por autorizarme a reproducir secciones de la publicación
“Music and Torture in Chilean Detention Centers: Conversations with an Ex-Agent of Pinochet’s Secret Police” (Chornik
2013a).
Resonancias vol. 18, n°34, enero-junio 2014, pp. 111-126
Fecha de recepción: 17-01-2014 / Fecha de aceptación: 23-04-2014
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to hide the screams of inmates and as a pastime, linking some of these uses to the CIA’s no
touch torture. It also examines the agent’s memories of detainees’ musical activities developed
on their initiative, identifying discrepancies and ambiguities. It concludes that the value of
juxtaposing victims’ and perpetrators’ perspectives lays in the possibility of reconstructing
the musical landscape in political detention in a more complete way.
Keywords: music, detention, torture, perpetrators, testimony, memory.
Al asumir el control del país el 11 de septiembre de 1973, el General Augusto Pinochet
estableció más de mil centros de detención política. Decenas de miles de personas estuvieron
recluidas en esos recintos, sin derecho a juicios justos o garantías judiciales elementales.
La gran mayoría sufrió serias formas de tortura física y sicológica por parte de las Fuerzas
Armadas, Carabineros, Policía de Investigaciones, Dirección de Inteligencia Nacional (DINA)
y Central Nacional de Informaciones (CNI). Miles fueron asesinados, sus cuerpos hechos
desaparecer2. A pesar del régimen de terror, precarias condiciones de vida y censura, los
prisioneros desarrollaron diversas actividades musicales. Para muchos reclusos, escribir,
interpretar, enseñar o escuchar música eran formas de registrar, procesar, recordar, olvidar o
trascender experiencias difíciles. La música les ayudaba a mantener un sentido de normalidad,
era un medio de distracción y comunicación entre ellos y con el mundo exterior. Estas
actividades se insertan de forma central en lo que Jorge Montealegre denomina la resiliencia
comunitaria, “para nombrar la oposición contra el aplastamiento de la persona y a ese proceso
en que enfrentamos a nuestros propios enemigos internos para levantarnos, incorporarnos,
con cierta dignidad” (Montealegre Iturra 2013, 98)3.
Aparte de la trágica muerte del cantautor Víctor Jara en el Estadio Chile (Santiago), poco
se sabe acerca de los usos de la música en recintos de detención y tortura por parte del
régimen de Pinochet4. El Informe de la Comisión Valech I menciona la música constante y
2. Según la primera lista de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura [Comisión Valech] (2004b), 27.153
adultos y 102 menores sufrieron presidio político y tortura durante la dictadura de Pinochet. Una segunda lista
(2011b) añadió 9.795 nombres, elevando la cifra total de víctimas reconocidas oficialmente por el Estado a casi 40.000
personas. Véanse también los Informes de la Comisión Valech (2004a y 2011a), y de la Comisión Nacional de Verdad y
Reconciliación [Comisión Rettig] (1991, especialmente el segundo volumen). Entre los métodos de tortura mencionados
en el Informe Valech I se cuentan: golpizas reiteradas, lesiones corporales deliberadas, colgamientos, posiciones forzadas,
aplicación de electricidad, amenazas, simulacro de fusilamiento, humillaciones y vejámenes, desnudamiento, presenciar
torturas de otros, ruleta rusa, presenciar fusilamientos de otros detenidos, confinamiento en condiciones infrahumanas,
privaciones deliberadas de medios de vida, privación o interrupción del sueño, asfixias, exposición a temperaturas
extremas y violencia sexual (Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura 2004a, 255-297).
3. Montealegre atribuye el desarrollo de la resiliencia comunitaria a las siguientes condiciones: reconocimiento del
acervo sociocultural compartido, desarrollo de expresiones lúdicas y humorísticas en contexto de duelo, valoración
y manifestación de la creatividad (Montealegre Iturra 2013, 206-212). Véanse testimonios de ex presos chilenos sobre
música relacionados con la resiliencia (Chornik 2005 y 2013b). Se espera que una cantidad significativa de nuevos
testimonios se genere a través del proyecto web que estoy actualmente desarrollando junto al Museo de la Memoria y los
Derechos Humanos (www.museodelamemoria.cl), el cual tiene como objetivo compilar y difundir información sobre las
canciones que se escribieron, cantaron y escucharon en recintos de detención y tortura en el Chile de Pinochet, así como
las vivencias personales asociadas a dichas obras. El lanzamiento del proyecto está planificado para principios de 2015.
4. Existe una arraigada creencia que los captores de Víctor Jara le ordenaron tocar guitarra luego de fracturarle las
manos. Ambos incidentes parecen ser mitos: han sido refrendados por testigos que estuvieron detenidos con Jara y por
exámenes forenses. Sin embargo, está comprobado que el músico fue torturado antes de ser fusilado. Agradezco a Aníbal
Fuentealba por esta información. Otro conocido episodio es la transmisión televisiva de una filmación de un grupo de presos del Estadio Nacional (Santiago) cantando la canción “El Patito”, compuesta por Ariel Arancibia y popularizada por
“Los Huasos Quincheros”, cuarteto vocal identificado con la dictadura militar. Véase García (2013, 235-236).
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34):
estridente utilizada en recintos en Arica, San Fernando, Curicó, Concepción, Lautaro y la Región Metropolitana (2004a, 317, 390, 415, 444, 445, 453, 517, 529), sin embargo no detalla prácticas, repertorios o efectos. Por su parte, el Informe de la Comisión Rettig incluye una breve mención a la música empleada por los agentes de la casa de tortura ubicada en la calle Irán 3037 de Santiago (1991 [2], 737). El hecho de que la música no deje marcas físicas en los cuerpos de las víctimas de tortura es quizá la principal razón por la cual se le dé poca importancia a este tema. No obstante, el vínculo entre música y derechos humanos ha cobrado
nuevo ímpetu recientemente en proyectos conmemorativos tales como “Música X Memoria”
(2011) y “Mala Memoria” (2013-2014) del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y
“Cantos con Memoria” (2012) de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi.
En la última década, los debates acerca de la música como elemento de castigo, tortura y control en recintos de detención se han focalizado en las prácticas de los EEUU y países asociados en el contexto de la “Guerra Contra el Terror”. En 2008 hubo gran revuelo internacional a raíz de la investigación de la cadena televisiva Al Jazeera, que destapó el uso de la música a volúmenes extremadamente altos y por largos períodos en Guantánamo. Esta investigación produjo una
significativa movilización de músicos de fama internacional, encabezados por Peter Gabriel,quienes emitieron una queja formal a la administración de Obama (Gabriel 2009; Reprieve
2010)6.
El abogado Manfred Nowak, relator especial de la ONU sobre la tortura y otras formas de trato o castigo cruel, inhumano o degradante (CID) entre 2004 y 2010, declaró que en centros de detención clandestinos en sesenta y seis países examinados por su equipo, encontró una gran cantidad de casos de tortura sónica. Para Nowak, el peor caso es la llamada “prisión de la oscuridad” en Kabul, Afganistán, donde se mantiene a los detenidos esposados, en
total oscuridad, escuchando música estadounidense las veinte y cuatro horas del día:

“los que eran sometidos a esta música eran sospechosos de ser terroristas islámicos, vistos como personas que tenían cierto odio contra los occidentales y la cultura estadounidense. La idea era realmente bombardearlos con un símbolo de esta cultura”7.
5. Otra iniciativa que merece mención es el restablecimiento de un coro de presas políticas (fundado originalmente en
1976 en el centro de detención Tres Álamos, Santiago), el cual se presentó en un acto conmemorativo de los cuarenta
años del Golpe en el Parque por la Paz Villa Grimaldi (véase Chornik 2013b). El Parque, en las afueras de Santiago, se
encuentra en el terreno del antiguo centro de detención y tortura Villa Grimaldi, uno de los principales de la dictadura,
cuyas instalaciones fueron demolidas por los militares en 1989.
6. Véanse los estudios de Cusick (2006, 2008 y 2013) y Kennaway (2012, 131-158). Investigaciones recientes sobre
música y tortura en otros contextos geográficos e históricos se encuentran en Grant y Papaeti (2013a y 2013b).
Los derechos humanos fueron uno de los tópicos del congreso de la Society for Etnomusicology el año 2010, pero
estos se discutieron en relación a los derechos de autor (véase http://www.ethnomusicology.org/?page=Conf_Past).
Actualmente no existen publicaciones académicas de otros autores que vinculen música, violaciones a los derechos
humanos, testimonio y memoria cultural con respecto al Chile de Pinochet. Escasa atención se le ha otorgado a la música
en los campos interdisciplinarios de estudios culturales de la memoria y estudios del trauma, ambos surgidos a principios
de los 1990s. Entre las publicaciones de la última década sobre testimonios sobre violaciones a los derechos humanos
bajo Pinochet, desde la óptica de los estudios literarios y estudios culturales se destacan Peris (2005), sobre el uso
político de narrativas testimoniales durante la post-dictadura; Lazzara (2007), sobre textos, memoriales y obras visuales
que representan experiencias traumáticas; y Montealegre (2013), sobre la resistencia cultural en detención política en
Chile y Uruguay.
7. “[…] the people who were subjected to it were suspected of being Islamic terrorist, who were seen as people who had a
sort of hatred against western and American culture. The idea was to really bombard them with one symbol of American
and western culture” (Grant 2013a). Todas las traducciones en este artículo son mías.
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Este tipo de prácticas se inserta en la llamada no-touch torture, o tortura sin contacto, la cual
ha sido desarrollada por Estados Unidos desde 1950, y descrita por Alfred McCoy como “la
primera revolución real en la cruel ciencia del dolor desde el siglo dieciséis” [“the first real
revolution in the cruel science of pain since the sixteenth century”] (2012, 22). Entre sus
métodos se cuenta una mezcla de saturación y privación sensorial a través de la manipulación
de factores simples tales como calor y frío, ruido y silencio, con el objeto de causar daño
sicológico (McCoy 2012, 22)8. Algunas de las técnicas de no-touch torture que utilizan sonido
están descritas en el manual Kubark Counterintelligence Interrogation de la CIA (Central
Intelligence Agency, 1963). Traducido al castellano en la década de 1980, este manual fue
ampliamente diseminado en Latinoamérica por la CIA a través de la School of the Americas,
creada en Panamá en 1946, y posteriormente rebautizada como Western Hemisphere Institute
for Security Cooperation. Hasta el año 1975, nota Javier Rebolledo (2013, 96), 71.651 oficiales
latinoamericanos –entre ellos, 6.322 chilenos– viajaron a los EEUU para recibir entrenamiento
de la CIA9.
Las principales fuentes primarias de mi investigación sobre música en detención política en
el Chile de Pinochet son mis entrevistas con personas que estuvieron en dichos recintos.
Este material es utilizado como base para construir información sobre el pasado10. El tema
de la música en conexión con castigo y tortura ha sido difícil de explorar con las víctimas
que he entrevistado. Mi percepción es que los ex presos están mucho más abiertos a hablar
de sus experiencias musicales en relación a actividades que ellos generaron por iniciativa
propia: el discurso que predomina es uno que presenta la música como algo positivo y noble,
que destaca su rol como herramienta de resistencia. En la mayoría de los casos, los propios
sobrevivientes quitan importancia al hecho de haber sido obligados a escuchar música por
largos períodos y a decibeles nocivos para la salud, o no reconocen que esto haya sido una
forma de tortura en sí misma. Las víctimas también tienden a restar importancia al canto
obligatorio (principalmente del Himno Nacional y marchas militares), utilizado como forma de
dominación y adoctrinamiento. Algunos han recordado episodios en los que sus torturadores
cantaban o ponían discos de canciones específicas antes o durante los interrogatorios. Otros
se han referido a castigos sufridos a raíz de haber cantado canciones que estaban prohibidas.
Ex presos también han mencionado el haber cantado o escuchado clandestinamente en radios
de bolsillo canciones particulares para afrontar inminentes sesiones de tortura y calmarse
después de estas11.
8. Actualmente no existen estudios clínicos que analicen los efectos físicos y sicológicos específicamente producidos por
la música en contextos de castigo y tortura. En el caso de actividades musicales forzadas (incluidas audiciones), Grant
(2013b, 6) sugiere que estas producen daño físico directo e indirecto debido al esfuerzo involucrado y a la privación de
sueño. Respecto al daño sicológico, Grant reconoce que este depende de una serie de factores, por lo tanto es difícil de
predecir. Sin embargo, nota que para algunos sobrevivientes, “formas de tortura que incluían música eran consideradas
por ellos entre las peores a las que habían sido sujetos” [“forms of torture involving music were viewed by them as
amongst the worst they had experienced”] (Grant 2013b, 6).
9. También es posible establecer vínculos con los métodos de represión en centros de detención, tortura y exterminio
nazis (por ejemplo, a través de funcionarios del régimen de Hitler que después del fin de la Segunda Guerra se
establecieron en Chile y colaboraron directamente con los servicios de inteligencia de Pinochet), los cuales hicieron
amplio uso de la música en contra de los prisioneros.
10. Elizabeth Jelin, en su estudio sobre memorias en contextos de dictaduras latinoamericanas, identifica otras dos
relaciones posibles: el papel de la investigación histórica para “corregir” memorias equivocadas o falsas, y la memoria
como objeto de estudio o de investigación (Jelin 2002, 63).
11. Extractos de estas entrevistas se incluyen en Chornik (2014).
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126
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El restarle relevancia a la música como forma o fondo de tortura y otras formas de trato o
castigo CID no es exclusivo al caso chileno. Un fenómeno parecido se describe en el estudio
de Anna Papaeti sobre relatos de ex presos de la dictadura griega (1967-1974):
En el contexto griego, se ha hecho hincapié en colocar a la música
invariablemente en el lado de la resistencia […] La reconstrucción del empleo
abusivo de la música que hizo el régimen implica ir en contra de la corriente de
narraciones coherentemente construidas de los hechos, que se han transmitido
durante 40 años Si bien [los ex prisioneros] admiten en sus descripciones el
efecto perjudicial que les causó la música y el sonido [durante sus detenciones],
cuando al comienzo se les preguntaba acerca de su uso, lo consideraban
principalmente como un medio para enmascarar acústicamente la tortura. Sin
embargo, durante el transcurso de las entrevistas recordaban otras instancias
en que [los torturadores] usaban la música, ocasionando efectos perjudiciales
(Papaeti 2013, 68-79)12.
Es posible que el fenómeno anterior esté influido por la falta de tipificación de la tortura en
Chile, que ha sido reclamada recientemente no sólo por organizaciones de ex presos políticos
sino también por el Colegio Médico13. A eso se añade el lapso sustancial de cuatro décadas entre
la época de las detenciones y la invocación de recuerdos, y la disminución de la capacidad de
recordar de los entrevistados debido al envejecimiento y a los efectos del trauma mismo. En
relación a estos últimos factores, un estudio siquiátrico (Golier et al., 2003) con sobrevivientes
del Holocausto que comparó la capacidad de recordar información traumática de personas
con y sin trastorno por estrés postraumático concluyó que los individuos pertenecientes al
primer grupo tienen una capacidad de recordar información explícita sobre el Holocausto
significativamente menor que el segundo grupo.
Desde el campo de la sociología, Elizabeth Jelin señala:
Tradicionalmente, este proceso de recordar y la mediación de subjetividades
humanas plantean algunas cuestiones técnicas y metodológicas, centradas en
la fiabilidad o confianza que la información recogida de esa manera merece.
El problema está en que se pueden cometer “errores” en el recuerdo y en la
transmisión, sea voluntaria o involuntariamente –incluyendo los lapsus y “malas
jugadas” del inconsciente (Jelin 2002, 64).
12. “[I]n the Greek context music has consistently and emphatically been placed on the side of resistance. […]
Reconstructing the abuse of music by the regime requires brushing against the grain of coherently constructed
narratives that have been relayed consistently for nearly 40 years. […] Although in their descriptions they acknowledged
the damaging effect music and sound had on them, when first asked about its use, they viewed it mainly as a means
to acoustically mask torture. However, as the interviews unfolded more instances of the use of music were recalled,
including damaging effects”.
13. En 2009, el gobierno de Michelle Bachelet envió al congreso un proyecto de ley para tipificar la tortura, pero este
no ha sido aprobado aún. Enrique Morales, miembro del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico de
Chile, afirmó en 2014 que “no sólo se debe tipificar el concepto, sino que ampliar incorporando estas nuevas formas de
vejación” (Correa 2014). Es de esperar que usos de la música nocivos para la salud (por ejemplo su utilización a altos
decibeles y por largos períodos de tiempo para privar de sueño) quepan dentro de una futura definición de tortura en
Chile.
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La historiadora Shirli Gilbert, en su estudio sobre canciones de campos de concentración
nazis, nota otros factores que evidencian la complejidad del material testimonial:
Las víctimas sobrevivientes generalmente son incapaces de describir mucho más
allá de sus experiencias inmediatas: la mayoría relata sus calvarios personales,
destacando de manera selectiva algunos eventos pero tergiversando u omitiendo
otros, consciente o inconscientemente. Pocos intentan proporcionar un análisis
general de los acontecimientos. Además, debido a que las víctimas tenían
una capacidad limitada para aprehender el contexto más amplio en el que se
situaban sus experiencias, las discrepancias y contradicciones que a veces se
manifiestan en sus relatos tampoco son de extrañar. Sus intentos de hablar
acerca de eventos traumáticos mucho después de que éstos ocurrieran conlleva
a que los problemas generalmente relacionados con la transmisión y trato de la
memoria se magnifiquen (Gilbert 2005, 121)14.
Considero que para investigar los usos de la música como parte y contexto de torturas y otros
tipos de trato y castigo CID, es imprescindible examinar los relatos de los perpetradores ya
que en ellos se encuentran importantes claves para comprender la violencia, y a partir de este
conocimiento es posible construir un argumento más persuasivo en contra de las violaciones
a los derechos humanos. Creo que actualmente un porcentaje significativo de la sociedad
chilena concuerda que darle la voz a los que idearon, participaron en o facilitaron estos graves
abusos no conlleva la justificación, relativización o validación de estos hechos, o mancha la
memoria de las víctimas. Comparto la opinión de Michael Lazzara quien, en referencia al
gran revuelo que causó la aparición de Osvaldo Romo en una entrevista televisiva (publicada
bajo el título de Romo: Confesiones de un torturador [2000]), concluye que “no hay una sola
forma de escribir la historia de las víctimas, aun por parte de aquellas voces del afuera que
concuerdan que ésta debiera escribirse” (2007, 58)15.
Con esta perspectiva, en diciembre de 2012 entrevisté a un ex suboficial del Ejército y agente
de la DINA, a quien llamaré por el seudónimo de González16. Como funcionario de baja
jerarquía de la DINA, González operó en notorios centros de tortura: Tejas Verdes y Rocas
de Santo Domingo (región de Valparaíso), Villa Grimaldi, Londres 38 y Rinconada de Maipú
(Santiago). También tuvo contacto con personal de otros centros emblemáticos de la DINA,
14. “[…] surviving victims are generally unable to describe much beyond their immediate experiences: most chronicle
their personal ordeals, selectively emphasizing some events while consciously or unconsciously misrepresenting
or omitting others. Few attempt to provide an overarching analysis of events. Further, since victims were limited
in their ability to apprehend the larger context within which their experiences were situated, the discrepancies and
inconsistencies sometimes manifest in their accounts are also not surprising. Their attempts to talk about traumatic
events long after they have occurred mean that problems generally associated with conveying and dealing with memory
are magnified”.
15. Debates éticos de similar envergadura se han producido luego de la publicación del libro-testimonio El Infierno
(1993) de Luz Arce, y los testimonios de Jorgelino Vergara en el film El Mocito de Marcela Said y Jean de Certeau (2011),
en el libro La danza de los cuervos de Javier Rebolledo (2012) y entrevista con Tomás Mosciatti en CNN (2012), así como
la aparición del creador y director general de la DINA, Manuel Contreras, en una entrevista en CNN (2013). Véanse los
estudios de Lazzara sobre las representaciones de Luz Arce y Jorgelino Vergara (2011, 2014).
16. La decisión de usar seudónimos fue tomada por las editoras de mi artículo publicado en The world of music (Chornik
2013a), de donde proviene el grueso del material primario utilizado en la presente publicación. El uso de seudónimos
en relación a perpetradores fue ratificado por el Comité de Ética de la Universidad de Mánchester en julio de 2013, por
razones de seguridad. Si bien no considero que esta medida sea necesaria, especialmente en el caso de personas que ya
han dado declaraciones públicas y/o han sido procesadas, debo aclarar que mi investigación no tiene fines legales.
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126
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a saber, Irán 3037, José Domingo Cañas 1305, Cuatro Álamos y Marcoleta 90 (Santiago), y la
secta alemana Colonia Dignidad (región del Maule), liderada por Paul Schäfer, ex coronel de
la Armada de Hitler. González ha hecho declaraciones para las Comisiones Rettig y Valech, y
para varios procesos criminales en Chile y en Europa. Actualmente se encuentra procesado en
un caso de violaciones a los derechos humanos.
Siguiendo la sugerencia de González, nos encontramos en el área de las calles Teatinos y
Huérfanos en el centro de Santiago. Esta área alberga los edificios políticos y financieros más
importantes del país, así como una gran concentración de un tipo de cafeterías llamadas café
con piernas, en donde el café es servido por atractivas mujeres que visten ropas muy ligeras
y, en algunos casos, atienden a sus clientes desnudas. Fue en el sótano de un café con piernas
donde tuvo lugar nuestra primera entrevista. Ciertamente, la elección del lugar hizo que yo
me cuestionara hasta qué punto quería encontrarme con González. Me preocupaba que este
no fuese el lugar apropiado para una entrevista, más aún sobre el tema de la tortura. Me sentí
muy incómoda de estar en ese tipo de lugar, especialmente porque tuve que esperar sola
por media hora ya que González estaba atrasado. Sin embargo, mi entrevistado parecía muy
a gusto y relajado en este ambiente, y nuestra conversación resultó muy fluida. Su actitud
fue distinta en la segunda entrevista dos días después, la cual tuvo lugar en el Parque por la
Paz Villa Grimaldi. Todos los funcionarios del Parque con quien nos topamos lo saludaron
por su nombre, lo cual sugiere que es un visitante regular. Parecía bastante tenso, abrumado
e introspectivo, y sus respuestas fueron mucho más pensadas y sucintas que en el café con
piernas. Durante nuestro segundo encuentro, González mencionó varias veces que él era y
seguía siendo muy amigo de varios presos políticos que estuvieron recluidos en los recintos en
que él operó. Hasta ahora, no he podido confirmar esta última aseveración.
En ambas entrevistas, usé algunas de las técnicas biográficas-interpretativas desarrolladas por
Hollway y Jefferson (2000), abordando temas de forma amplia o lateral, y evitando preguntas
cerradas o porqués. A propósito no cuestioné su responsabilidad personal en violaciones a los
derechos humanos y no insistí en preguntas que respondió de forma ambigua o con un “no
sé” (por ejemplo, “¿cuál era el impacto de la música tocada durante sesiones de tortura en los
prisioneros?”, o “¿por cuáles motivos cree que fue elegido para formar parte de la DINA?”), u
otras que ignoró (por ejemplo, “¿estuvo su decisión de desertar de la DINA relacionada con su
experiencia en Villa Grimaldi?”). Las memorias de González que se presentan a continuación
necesariamente incluyen dimensiones subjetivas y probablemente contengan –como los
relatos de las víctimas– algunos “errores” en el recuerdo y transmisión, lapsus y “malas
jugadas” del inconsciente, acrecentados por el período de cuatro décadas desde la época en
que ocurrieron los sucesos. Además, estando González actualmente procesado en un caso
judicial por violaciones a los derechos humanos, es muy posible que sus respuestas hayan sido
fuertemente condicionadas por un proceso de auto censura.
El presente artículo documenta y contextualiza el testimonio de González. Con el objetivo
de conservar el foco en la relación entre música, castigo y tortura, he resumido y omitido
secciones substanciales de su relato, el cual tiene una duración de casi cuatro horas. Tengo
intención de entrevistar nuevamente a González luego que finalice el caso judicial en el
que está involucrado, con la esperanza de retomar puntos que no se pudieron explorar en
profundidad en los encuentros pasados. Entre estos se incluyen los silencios, evasiones y
contradicciones en su relato. Por otro lado, en un futuro cercano espero entrevistar a otros
ex agentes de Pinochet, para recolectar información más amplia y ahondar mi análisis de los
ARTÍCULOS
118
usos de la música desde el punto de vista de los represores, el significado los distintos géneros
y estilos musicales utilizados, y las posiciones discursivas de los entrevistados, entre otros
tópicos.
*****
González nació en la ciudad de La Serena en 1954. A la edad de seis años, se trasladó a Santiago
con su familia. Según él, cuando estaba en la secundaria militaba en el Frente de Estudiantes
Revolucionarios (FER), asociado al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), del
cual un número muy sustancial de militantes fueron encarcelados, torturados, ejecutados y
desaparecidos. “Todos los estudiantes estábamos revolucionados, andábamos metidos en eso.
Pero en el Ejército me alejé, ya no estaba estudiando. En ese tiempo me gustaba la música de
Inti-Illimani y Quilapayún”. No he podido confirmar con una fuente independiente si González
era efectivamente militante del FER. Es posible que esto sea una idea fabricada para sugerir
una cercanía con los presos. Su aserción acerca de Inti-Illimani y Quilapayún podría reforzar
la presunción de que sus ideas políticas eran de izquierda, al haber tenido estos grupos un
rol clave en la elección de la Unidad Popular, y en las campañas internacionales en pro de la
democracia y el respeto a los derechos humanos durante la dictadura. También es posible que
González haya disociado la música de las ideas políticas profesadas por los miembros de estos
grupos17.
A principios de 1973 González se enroló en el Servicio Militar. Fue destinado a Calama. Luego
de hacer el Juramento a la Bandera en el mes de julio, viajó a Santiago y se quedó más días
de lo permitido: “yo ya era desertor. Y en eso llegó el Tanquetazo, antes del golpe a Allende”.
Cuando se presentó en el cuartel al día siguiente, fue arrestado:
Me quitan las cosas, me cortan el pelo, bien corto, y me mandan a las Canteras de
Toconao [Desierto de Atacama], donde hacía mucho frío. Ahí me pilló el Golpe.
Teníamos una radio militar. En esa radio escuchamos que están bombardeando
La Moneda, bombardeando poblaciones. Como el Ejército vive en guerra con los
peruanos y con los bolivianos, pensamos que era la guerra.
González describe los efectos del Golpe en términos económicos:
Era puro horror. No teníamos qué comer. No teníamos ni zapatos. Salíamos
a robar. Los superiores sabían de esto y hacían la vista gorda. Solo nos daban
un kilo de porotos, lentejas o garbanzos al mes. Robábamos el tren. Cuando
pasaban camiones de Argentina los parábamos y sacábamos un poco de carne.
Robábamos con uniforme y todo. Éramos indigentes, los castigados del Ejército.
17. Esta disociación fue perfectamente posible para un grupo de agentes de Tejas Verdes, quienes durante una
celebración en un restaurante cantaron canciones de Víctor Jara y Quilapayún, respectivamente ejecutado y exiliados por
sus ideas políticas (Rebolledo 2013, 252-253). Uno de esos agentes custodiaba la habitación donde se guardaban objetos
requisados durante los allanamientos, y relata que los oficiales le pedían discos de Los Jaivas, Inti-Illimani, Violeta Parra,
Mercedes Sosa y Víctor Jara (Rebolledo 2013, 94).
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126
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Chacabuco y Tejas Verdes
Poco después del Golpe, González fue transferido a la antigua oficina salitrera de Chacabuco,
en el Desierto de Atacama, la cual sería luego utilizada por los militares como campo de
concentración. González recuerda haber visto a los reclusos llegar en un bache, todos cantando
el Himno Nacional18. Los presos se levantaban a las seis de la mañana con un toque de diana
(corneta). Además de hacer el Juramento a la Bandera, debían cantar el Himno Nacional y
marchas militares cada mañana y tarde: “los prisioneros no cantaban estas marchas porque
les nacía: los obligaban. El objetivo era reventarlos. Sí [risas], ese era el objetivo. Pienso esto
ahora, después que estuve en los campos de concentración en Alemania. Ahí los re-educaban”.
Algunas de las marchas más populares, como “Adiós al Séptimo de Línea” y “El Himno de
Yungay”, datan de la Guerra del Pacífico, o fueron compuestas posteriormente en honor a los
héroes de esa guerra como el caso de “Los Viejos Estandartes”. Otras marchas del repertorio
obligatorio eran “Las Glorias del Ejército” y “Lili Marlene”, de origen germano19. Los soldados
también tenían que cantar: “con los presos cantábamos todos, para inculcar el patriotismo y
el amor patrio.”
González escuchó cantar a los reclusos diversas canciones de Violeta Parra, especialmente “La
Jardinera”, “El Casamiento de Negros”, “Run Run Se Fue Pal Norte” y “La Paloma Ausente”. No
expandió en detalles o comentó acerca de la significación de la música de Parra en el campo de
concentración (nótese que su hijo Ángel Parra era uno de los reclusos), sin embargo destacó
que nunca escuchó a los prisioneros cantar “La Carta”, la cual versa explícitamente sobre
presidio, injusticia social, y falta de libertad de expresión y opinión20.
Poco tiempo después, González fue transferido nuevamente, esta vez a Tejas Verdes. Fue allí
donde se convirtió en agente:
Cuando llegamos al regimiento, vimos a los soldados medios raros. Un silencio.
No sabíamos qué pasaba. De ahí veo unos gringos. Pero ahora sé que eran
alemanes, porque yo ahora sé el idioma. Para mí eran gringos, todos bonitos.
Estaban vestidos de uniforme del Ejército Chileno. El Coronel nos dice que
somos elegidos entre todo el Ejército para derrotar al marxismo, y nos pregunta
si sabíamos lo que habíamos firmado, que era “PMNP” (Puras Mentiras No
Pregunte). Nosotros le decimos que no. Él nos dice que ahora estamos en la
DINA. Éramos 600, de todos lados del país. No sabíamos lo que hacía la DINA:
no existía antes. Ahí partió nomás.
González mencionó haber seguido un curso de inteligencia de dos meses de duración en las
Rocas de Santo Domingo, pero no proveyó ningún detalle acerca de sus contenidos y prácticas.
18. En 1973, el gobierno de Pinochet reincorporó e hizo obligatoria una estrofa del Himno Nacional que glorifica a la
Armada, la cual se encontraba en desuso. La nueva versión fue oficializada por medio del Decreto Supremo Nº 6.476 del
25 de julio de 1980. Cuando se reestableció la democracia en 1990, se removió la polémica estrofa. Sin embargo, sectores
de la extrema derecha aún la cantan en ceremonias privadas. Véase los análisis de los cambios de la música y texto del
himno de Vega Durán (2000) y Neustadt (2011).
19. “Lili Marlene”, con letra de Hans Leip y música de Norbert Schultze, fue ampliamente utilizada durante la Segunda
Guerra Mundial por ambos bandos del conflicto (véase Bade 2012).
20. Véase el relato personal de Montealegre sobre la significación de cantar a Violeta Parra en Chacabuco (2012, 76-111).
ARTÍCULOS
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Esto es relevante, al haber sido Tejas Verdes el primer centro de torturas y exterminio de la
DINA, donde se experimentaron técnicas que se aplicarían ampliamente en otros centros a lo
largo del país, como lo demuestra la investigación de Rebolledo (2013). En cuanto a la música
en Tejas Verdes, la única evocación que hizo González fue con respecto al adoctrinamiento
al que eran sometidos los prisioneros a través de canto obligatorio, el cual tenía una rutina y
repertorio similares a los de Chacabuco. Además de los títulos anteriores, los prisioneros eran
obligados a cantar el himno propio de Tejas Verdes y de otros regimientos, todos los cuales
evocaban valores tradicionales y heroísmo.
Londres 38 y Villa Grimaldi
Desde enero de 1974, González operó en Londres 38, y desde abril de ese año en Villa
Grimaldi. Según él, sus labores se restringían a la vigilancia y mantención de estos recintos,
y al registro de los nuevos detenidos. González no recuerda haber escuchado ningún tipo
de música en Londres 38, contradiciendo los relatos de detenidos resumidos en el Informe
Valech I (2004a, 529), según el cual estos “estaban expuestos a ruidos molestos durante la
noche para impedirles dormir, especialmente música a todo volumen”.
Los colegas de González a menudo escuchaban la “lora” (“radio” en la jerga de la DINA)21,
especialmente el programa “El Hocicón” de la Radio Nacional, que transmitía gran cantidad
de rancheras mexicanas, y la Radio Cooperativa22. A uno de sus colegas le gustaba mucho
la música y andaba siempre con una guitarra: “cantaba siempre la misma canción: la balada
francesa ‘Aline’, que estaba de moda. Cantaba todo el tiempo, también delante de los presos”.
Según González, las canciones que los agentes más tocaban en LP eran “La Vaca Blanca” y “La
loca María”:
“La Loca María” se trata de una mujer pérfida que anda buscando un novio.
Típico. Y “La Vaca Blanca” es una vaca que anda buscando un marido y va a una
fiesta con un toro de sociedad. Canciones para llorar. Las tocaban todos los días,
porque le gustaban a la gente, a todos. Hasta los guardias las cantaban23. El agente
que estaba a cargo elegía el disco. Los oficiales tenían otro gusto: les gustaba la
música clásica, eran más educados.
González asegura que los prisioneros en Villa Grimaldi no eran obligados a cantar, lo cual
es debatible: se sabe de la existencia de al menos un episodio de canto forzado en este
21. “Lora” era también el término que usaban algunos detectives de Investigaciones para referirse a la máquina generadora
de electricidad para las torturas, empleada para hacer “cantar” a los prisioneros “como loros” (o sea, confesar y delatar).
Los agentes del Cuartel Simón Bolívar 8800 (Santiago), del cual no quedan sobrevivientes, empleaban el término “gigí”
para nombrar a esta máquina (Rebolledo 2012, 129).
22. La Radio Nacional era la radio oficial del régimen, y transmitía los actos y discursos de la Junta. La Radio Cooperativa,
por otro lado, era contraria a la dictadura y denunciaba las violaciones a los derechos humanos, por lo cual fue obligada a
suspender transmisiones en varias ocasiones. González no hizo ningún comentario acerca de las tendencias ideológicas
de estas radios.
23. Existen varias versiones de “La Vaca Blanca”, escrita originalmente, según tengo entendido, por el grupo peruano
Los Girasoles. No he podido establecer cuál versión circulaba en los centros de la DINA. Una posible candidata es la
versión del grupo chileno de música tropical Los Vikings 5. Otra posibilidad es la grabación de la banda Los de Colombia,
especialmente al estar esta incluida en la compilación de cumbias del LP Cumbia Colombiana: Clásicos de los 60, el cual
también contiene “La Loca María”, mencionada por González (http://www.youtube.com/watch?v=K1fY_esj0P4 y
http://www.youtube.com/watch?v=r_fK48J8Iqk [acceso: 12 de enero de 2013]). No he podido establecer si la versión
de “La Loca María” en dicho LP es la original.
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126
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recinto (véase Chornik 2013b). Según el ex agente, los reclusos “no hacían nada por su
propia iniciativa. Estaban encerrados todo el día y no tenían nada que hacer. ¿Que hicieran
algo cultural? No, nada, nada. En Chacabuco sí, pero era porque tenían un guía del Ejército”.
Esto también es disputable: dentro de las estrechas limitaciones impuestas por el sistema,
los reclusos en diversos niveles de presidio se las arreglaban para llevar a cabo una amplia
gama de actividades creativas, desarrolladas a partir de su iniciativa (véase Montealegre Iturra
2013). Luego, sin embargo, González admitió haber escuchado regularmente a los prisioneros
cantar por su propia decisión:
Los sábados, domingos y feriados estábamos solos. Era muy tranquilo y nosotros
éramos la máxima autoridad. Cantar durante la semana no estaba permitido
porque había muchos oficiales y estaba el comandante. Cuando cantaban los
presos, uno tenía que estar mirando. En el verano del ‘74 se le echó agua a la
piscina. Nosotros nos bañábamos durante el día, y les abríamos la puerta a los
presos para que se bañaran en la noche. Había un grupo de Valparaíso que se
sentaban en un banco cerca de la piscina y cantaban canciones de la Revolución
Mexicana, corridos, “El Negro José”, canciones de Víctor Jara como “Juan sin
Tierra” y “Joaquín Murieta”. Me acuerdo de la canción “Un Millón de Amigos” de
Roberto Carlos, una canción que tiene que ver con la bondad, con la humildad.
La letra te dejaba un mensaje.
La Venda Sexy, José Domingo Cañas 1305 y los campos nazis
Entre los deberes de González estaba llevar comida a los “paquetes” (“prisioneros” en la
jerga de la DINA) recluidos en La Venda Sexy24. Debía recolectar la comida del edificio Diego
Portales, sede del poder ejecutivo (1973-1981) y legislativo (1973-1990) de la Junta. A La
Venda Sexy también se le conoce como La Discotéque, por la música grabada que se tocaba
constantemente a un volumen exorbitante. González explica cómo obtuvieron el equipo y los
discos:
Hoy yo allanaba tu casa y me llevaba todo lo que había, tocadiscos, LPs. Entonces
se tocaba la música tuya, lo que tuvieras, ¿y qué figuraba? Lo que estaba de moda,
lo que se tocaba en la radio. Eso sucedía también en Villa Grimaldi. En Londres
38 no. Al que le quitaron las cosas tenía un parlante bastante grande. Ese equipo
sonaba tan fuerte. Por eso la llamaban La Discotéque, y los mismos agentes le
pusieron ese nombre. En ese tiempo no se hubiera llamado tortura sónica, y no
sé lo que pueden haber pensado los prisioneros. El equipo estaba instalado en
el segundo piso, en la sala de torturas, y funcionaba todo el tiempo, al menos
cuando yo fui. Ponían música para tapar los gritos, para que la gente que pasaba
por la esquina no pensara que aquí estaban torturando. Se escuchaba mucho “La
Vaca Blanca”, “La Loca María”, “La Gallina de los Huevos de Oro”, Sandro, Fabio
y Ramón Aguilera25.
24. Los términos “paquete” y “empaquetado” también se usaban para referirse a los cadáveres de los detenidos
desaparecidos.
25. Alejandra Holzapfel menciona en una entrevista un ejemplo de sadismo musical, al haber tenido que escuchar la
cumbia “Don Goyo” –que versa sobre el cadáver abandonado de un hombre que fue torturado y asesinado– durante su
estadía en La Venda Sexy (Toro Agurto, 2013). “Don Goyo” fue grabada por varios grupos, entre ellos Los Vikings 5.
ARTÍCULOS
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González además repartía comida en la casa de tortura en la calle José Domingo Cañas 1305
(conocida como Ollahue entre los funcionarios de la DINA), donde “también se ponía música
para que tapara los gritos. Ahí tocaban todos los días una cueca. No me acuerdo cuál pero era
siempre la misma. La gente cantaba con el disco. También había una lora [radio], que siempre
estaba encendida”.
González desertó de la DINA en 1975, “sin explicaciones, así nomás”. Partió de Chile para
radicarse en Alemania. Vivir en ese país le permitió generar conexiones entre los campos
nazis y su propio pasado como funcionario de la DINA:
A 60 kilómetros de Hamburgo hay un campo de concentración nazi pero yo
no quería meterme, tenía miedo. Un día fui a Dahaus pero no para recordar el
pasado: eso hubiera sido masoquismo. Luego fui a casi todos los otros campos
nazis. Tú te quedai pa’ dentro. Los campos chilenos eran malos, malos, pero no
eran tan malos como los nazis. Eran “a la chilena”.
Según el ex agente, la diferencia clave entre los recintos nazis y los chilenos era que en los
últimos las órdenes no se llevaban a cabo:
Ni siquiera las órdenes del General Manuel Contreras [el fundador y Director
General de la DINA]. Porque había mucha gente que yo ponía en las listas para
matar pero después quedaban vivos. Porque estaban en La Torre de la Villa,
que era la parte para matar a la gente. No, los recintos chilenos no eran como
los nazis, no era como que teníamos a… ¿cómo se llamaba el músico que Hitler
adoraba?
González no cuenta los miles que sí fueron ejecutados y desaparecidos por Pinochet, y para
descartar conexiones con los campos de concentración nazis evoca a Wagner, aunque no
puede recordar su nombre.
Conclusión
El testimonio de González constituye un aporte a la comprensión de los usos de la música por
parte de los organismos armados durante la dictadura de Pinochet. Si bien no permite deducir
la existencia de un sistema organizado o de prácticas homogéneas, el testimonio evidencia que
en ciertos recintos, los agentes utilizaban la música como pasatiempo, forma de dominación y
adoctrinamiento, en conexión con tortura y otros tipos de trato cruel, inhumano y degradante,
y como medio para esconder los gritos de los prisioneros afectados. Es posible que algunos
de estos usos provengan de técnicas de no touch torture originalmente desarrolladas por la
CIA, dada la estrecha colaboración entre la agencia estadounidense y los servicios secretos
latinoamericanos.
Con la excepción del Himno Nacional y “Un Millón de Amigos” de Roberto Carlos, ninguna de
las canciones que según González los presos fueron forzados a cantar o escuchar fue reconocida
por personas que estuvieron recluidas en los mismos recintos, a quienes contacté luego de
haber entrevistado al ex funcionario de la DINA. Por otro lado, los ex presos mencionaron
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126
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canciones que González no incluyó en su testimonio26. Estas discrepancias no necesariamente
implican que unos dicen la verdad y otros no, al menos en lo que respecta a la música. Tal vez
estas se deban a que los prisioneros interactuaban con distintos funcionarios, en sectores y
períodos diferentes, o que sean causadas por los aspectos subjetivos del acto de recordar. Tal
como Caroline Bithell y Juniper Hill señalan en su libro The Oxford Handbook of Music Revival
(en prensa, s/p), los relatos sobre el pasado
[…] están sujetos a una serie de refinamientos: se hacen correcciones e
introducen nuevos errores, se olvidan hechos y agregan explicaciones, se
borran detalles incómodos y suavizan asperezas. Los vacíos de la memoria y la
documentación (que por naturaleza nunca pueden ser completas) se llenan con
conjeturas, suposiciones, y saltos imaginativos27.
A pesar de haber hecho este pequeño ejercicio de comparación al cotejar los títulos de
las canciones recordadas, no considero que sea particularmente productivo estudiar las
experiencias de víctimas, victimarios, cómplices, testigos y espectadores y sus diversas
combinaciones con un enfoque comparativo, tradición arraigada en la academia y especialmente
en el ámbito etnomusicológico. Si bien los diversos actores pueden haber compartido una
misma situación musical dentro del espacio de la prisión política, en mi opinión sus posiciones
fueron y continúan siendo demasiado diferentes como para ser comparadas. Pienso que el
valor de yuxtaponer diversas perspectivas está en la posibilidad de comprender los roles de la
música en presidio de forma más completa.
El recurrente uso de González del tiempo presente en su relato indica que su paso por la DINA
permanece vívido en su memoria. Su confusión de discursos a través del uso simultáneo de
la primera y tercera persona (por ejemplo en la descripción de los allanamientos en donde
confiscaban discos) sugiere que su rol no fue solamente ser testigo de episodios de violaciones
a los derechos humanos. Hay quien podría también considerar a González como una víctima
de las circunstancias: era todavía un adolescente cuando se enroló en la DINA, aparentemente
en contra de su voluntad. Sus afirmaciones sobre su militancia en el Frente de Estudiantes
Revolucionarios, gusto por la música de la Nueva Canción, visitas al Parque por la Paz Villa
Grimaldi y amistad con presos políticos sugieren una intención de situarse ideológicamente
del lado de las víctimas. Sin embargo, cuando le pregunté si seguía en contacto con otros ex
agentes, admitió que sí lo hace regularmente.
26. Títulos mencionados por ex prisioneros en relación a tortura incluyen “Venceremos” de Sergio Ortega y Claudio
Iturra, “Libre” de Nino Bravo, “My Sweet Lord” de George Harrison, “Un Millón de Amigos” de Roberto Carlos, varias
canciones de Julio Iglesias, el “Concierto de Aranjuez”, y la banda sonora de la película “La Naranja Mecánica” de Kubrik.
Entre los títulos de canto obligatorio se cuentan las marchas “Orden y Patria Es Nuestro Lema”, “La Novia Va Prendida
en el Avión” y el Himno Nacional. Esta lista es, por supuesto, muy limitada. Espero obtener un catastro más completo del
repertorio musical utilizado por el sistema en estos y otros recintos a través del proyecto web que estoy desarrollando
con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Agradezco a Javier Rebolledo, que a mi solicitud contactó a
Jorgelino Vergara (alias El Mocito), agente del cuartel Simón Bolívar 8800, para preguntarle acerca de los usos de la
música por parte de los agentes. Según Vergara, a los detenidos se les obligaba a cantar “El Cautivo de Til Til” de Patricio
Manns, y “Con Todos” de Armando Tejada Gómez y César Isella, grabado por Mercedes Sosa, el grupo chileno Huamarí
y el argentino Los Calchakis, entre otros.
27. “[…] undergo a series of refinements: corrections are made and new errors introduced, facts are forgotten and
elaborations added, inconvenient details are erased and rough edges smoothed off. The gaps left by memory and
documentation (which by their nature can never be complete) are filled in by educated guesses, assumptions, and
imaginative leaps.”
ARTÍCULOS
124
La música en el contexto de la prisión política navega en lo liminal y ahonda los problemas que
la descontextualización de esta presenta. La música, ya sea cantada o escuchada forzosamente,
adquiere una nueva significación como resultado del acto de tortura, al ser este un acto
del Estado. Se podría sugerir que las canciones para tapar los gritos y sufrimiento de los
prisioneros, los gritos que significaban tanto pero decían tan poco, encapsulan la imagen de
angustia y alienación que “El Grito” de Edvard Munch transmite, y la paradoja de ser capaz de
gritar sin poder escucharse.
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Papaeti, Anna. 2013. “Music, Torture, Testimony: Reopening the Case of the Greek Military
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Peris Blanes, Jaume. 2005 La voz imposible: Memoria y representación de los campos de
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Sociedad Chilena del Derecho de Autor.
R
126
Chornik. ”Música y tortura en centros de detención chilenos . . .”. Resonancias 18 (34): 111-126

Cantos Cautivos es un proyecto creado por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (Chile). El objetivo de esta iniciativa patrimonial es compilar, conservar y promover el repertorio de canciones que se escribieron, cantaron y escucharon en recintos de detención política y tortura en Chile entre 1973 y 1990, así como las memorias de experiencias individuales y colectivas asociadas a dichas obras. Este proyecto busca contribuir a los debates sobre violaciones a los derechos humanos durante nuestro pasado reciente.

Comparta sus recuerdos sobre una canción mediante un texto o audio. Puede subir más de un testimonio si lo desea. Si tiene alguna duda, por favor visite la sección de preguntas frecuentes.

Este es un proyecto sin fines de lucro. El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos no percibe ningún tipo de ganancia ni retribución monetaria por la difusión del material aquí publicado.

Recuperar Buen Pastor. Casa correccional femenina durante Dictadura

Recuperar Buen Pastor. Casa correccional femenina durante Dictadura

Ex presas políticas del Buen Pastor de La Serena trabajan por recuperar el lugar como sitio de memoria
18 marzo, 2015

Fue una antigua casa correccional femenina donde se encarceló a opositoras a la dictadura. El lugar hoy está a la venta para su demolición. Las ex prisioneras quieren impedir que se borre el recuerdo de las crueldades y el dolor allí vivido. El directorio de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi apoyó la demanda.

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Un grupo de organizaciones de defensa de los derechos humanos encabezadas por la Agrupación de ex Prisioneras Políticas de la Ex Cárcel del Buen Pastor de La Serena y la Agrupación de Ex Menores víctimas de Prisión Política y/o Tortura de La Serena emprendieron la tarea de rescatar el lugar.

“Porque es indispensable reflexionar sobre la historia y tenerla presente, para evitar en el futuro la repetición de sus errores, las organizaciones abajo firmantes adhieren al rescate del Hogar del Buen Pastor de La Serena, antigua casa correccional femenina, donde los represores, sin mediar ninguna clase de juicios, encarcelaron a valiosas compañeras junto a sus hijos, por apenas oponerse a la dictadura que se instalaba en el país”, señalaron.

“Se trata de un lugar emblemático de la represión en la provincia de Coquimbo que hoy está a la venta para ser demolido y reemplazado por edificios que intentarán borrar el recuerdo de las crueldades que allí se cometieron”, expresaron en una declaración.

En este lugar “la faceta pro dictadura de lo peor de la Iglesia Católica amparó y practicó la forma de tortura psicológica más brutal que se conoce como es el valerse de la vulnerabilidad madre-hijo/a, pueda conservarse como testimonio de lo que no deseamos que nunca más ocurra”, agregan.

La Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi señaló que el el edificio debe ser resguardado “para que las futuras generaciones sepan el sufrimiento que vivieron allí mujeres luchadoras sociales”.

“Evitar que en el futuro se repita la historia que vivimos a partir del 11 de septiembre de 1973, implica conservar esos lugares para educar a nuestro país, especialmente a los niños y jóvenes”, precisó Villa Grimaldi.

Por su parte, la coordinación de las organizaciones que luchan por impedir la venta y demolición, informó que está pendiente una reunión con la superiora de la Orden del Buen Pastor para Chile y su plana mayor, donde participarán, entre otros dirigentes, Yerena Monroy, Presidenta de la Agrupación de ex Menores Víctimas de Prisión Política y/o Tortura de La Serena, quien estuvo recluida en el recinto a los cuatro años junto a su madre y su hermana menor.

Asimismo, deben reunirse con el Ministerio de Bienes Nacionales en Santiago, a fin de conseguir la compra del terreno por parte del Estado.

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La lista de organizaciones y personas que apoyan el rescate

Agrupación de Ex Menores víctimas de Prisión Política y/o Tortura de La Serena;
Ex Prisioneras Políticas de la Ex Cárcel del Buen Pastor de La Serena;
Colectivo de Memoria Histórica “Las Historias que Podemos Contar”;
Casa de la Memoria Coquimbo;
Veteranos del Setenta y tres de las universidades de Chile y Técnica del Estado, Sede La Serena y Católica del Norte, Sede Coquimbo;
Agrupación La Serena Dieciséis de Octubre;
Colectivo Hijos de la Memoria Chile;
Corporación Parque por La Paz Villa Grimaldi;
Casa de Miguel;
Fundación por la Memoria San Antonio –Santo Domingo;
Asociación de Memoria y Derechos Humanos Venda Sexy;
Natacha Monroy Rodríguez, ex prisionera menor en el Buen Pastor;
Eliana Rodríguez, ex prisionera en el Buen Pastor;
María Saavedra, Presidenta Casa de la Memoria Coquimbo;
Cecilia Marchant, ex prisionera en el Buen Pastor;
Edgardo Honores, ex prisionero político;
Hernán Palma, ex prisionero político;
Martín Faunes Amigo, escritor, Las Historias que podemos contar;
Marisa Matamala, médico;
María Elena Ahumada;
Alexandra Carmona, profesora;
Arturo Allende;
Nadia López Gallardo;
Gabriel Núñez, ex prisionero político;
Augusto Castex, ex prisionero político, ex Gobernador de La Serena;
Maria Isabel Peñailillo;
Edgardo Carabantes, ex prisionero político, docente Universidad de La Serena;
Claudio Cáceres Marchesi, escritor;
Beatriz Miranda, ex prisionera política;
Alejandra Holzapfel, ex prisionera política;
Elias Padilla, ex prisionero político.

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El “problema” que rodea a las asociaciones de derechos humanos: “hallar los huesos de los detenidos desaparecidos”

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14/09/2014 |Por Mario López Moya

La difícil tarea de encontrar los restos de detenidos desaparecidos, se debe a una política expresa de la dictadura destinada causar dolor a las familias y dificultar la identificación. A pesar de ello, las familias de las víctimas han encontrado las formas de obtener del estado democrático un apoyo en la búsqueda de verdad y justicia

Patricio Bustos es, sin dudas, un personaje especial. Mientras estudiaba medicina en Concepción y militaba en el MIR., lo sorprendió el Golpe de Estado. Si bien en una primera etapa logró salvar ileso, luego fue detenido y pasó “por 7 lugares de horror: Villa Grimaldi, Clínica Santa Lucía, Cuatro Álamos, Tres Álamos, Puchuncaví, Silva Palma y el lugar donde me operaron”, recuerda.
Llama la atención entre otras cosas su estilo pausado, íntegro, sereno y con mirada de futuro. “Estoy renovado -señala-, aunque nunca tanto”. Lleva ya 7 años al frente del Servicio Médico Legal (SML), donde ha debido enfrentar gobiernos de distinta visión. Fue designado por la Presidenta Bachelet en su primer mandato y ratificado luego por el expresidente Piñera y nuevamente por Bachelet, en su segundo mandato.
Ha sido un importante aporte (vital, reconoce una fuente de los familiares de víctimas de la dictadura) en la causa de encontrar e identificar restos de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Pero no puede dejarse de lado que él, junto a su mujer, también fueron víctimas de la represión. En un diálogo sincero, no exento de emoción, por instantes, habló con Cambio21 y nos dio, en un mes tan simbólico en la causa de los derechos humanos, una visión distinta, una mirada que vale la pena conocer.
Un proceso lento
“No ha sido un problema de medios, no me quejo -señala-, pero sí hay que tener en cuenta varios elementos para entender por qué es lento el proceso, más de lo que uno quisiera. Los hechos ocurrieron hace 41 años. En ese periodo comenzaron los secuestros, los crímenes, las torturas”.
“¿Qué hace la dictadura cuando se encuentran los Hornos de Lonquén? -se pregunta-, la dictadura, de puño y letra, promueve el ‘retiro de televisores’, que no es otra cosa que la exhumación y el ocultamiento de los restos”.
Las trabas
“Recuerdo que cuando en esta oficina, al lado nuestro -indica el doctor Bustos-, un ministro al entregar una identificación (de restos), dijo ‘aquí estamos quebrándole la mano, a la acción de encubrimiento más grande de la historia de Chile, la operación ‘retiro de televisores’“.
“Otro caso -señala-, es la Operación Cóndor, o el tráfico de detenidos implementado por las dictaduras de América Latina. No puedo dejar de recordar el caso de Jorge Fuentes Alarcón, con quien estuve y fue secuestrado en Paraguay y luego llegó a Argentina… y lo encontré más tarde en Villa Grimaldi en septiembre de 1975 y luego desaparece en enero de 1976″.
“Las dificultades para dar con los detenidos desaparecidos, es aquello que nos impide identificarlos. No es un tema de genética ni de antropología ni de tanatología, es un tema de historia de Chile y tiene que ver con la acción de encubrimiento más grande, que no es obra solo de la dictadura cívico-militar, como estructura, es parte de todos aquellos que pudieron hacer algo y no lo hicieron”, manifiesta.
Los familiares
“Nuestro tema no es de dónde sacar ADN, el tema es encontrar los huesos. Los avances que nosotros tenemos se deben a los familiares, tanto de Detenidos Desaparecidos, de Ejecutados Políticos, de las mujeres de Calama, que recorrieron el desierto buscando las osamentas, de quienes dieron la lucha en Chihuío, en Paine, en Lonquén, en el Patio 29, en fin”.
“Ellos han sido la fortaleza ética que ha permitido que en Chile las agrupaciones de familiares de víctimas interpelen al estado democrático, para que responda por lo que hizo el estado terrorista. Las dificultades entonces no están ni en la técnica ni en la ciencia. Los recursos de que disponemos son los adecuados para hacer nuestra labor de avanzar en el proceso de identificación de víctimas”.
Los errores
Fuerte resultó en su momento tener que decirle a un familiar cuyos restos habían sido “identificados”, que hubo un error en eso. Que pertenecían a otra persona. Por eso el rol que han jugado las agrupaciones de familiares de víctimas ha sido vital para el doctor Bustos.
“Los errores en identificación de restos de detenidos desaparecidos se produce porque, por un lado las técnicas disponibles en su momento, no tenían la precisión de que disponemos hoy día, por otro lado, hay que recordar que en octubre de 1973 el SML se encontraba intervenido por un delegado militar. Tampoco puede olvidarse que al salir el dictador se nos entregaron todos los servicios públicos desmantelados y el SML no fue la excepción”, asegura.
“Hemos identificado más de la mitad de los 124 esqueletos chilenos del patio 29, entre ellos dos extranjeros, sin embargo no nos sentimos contentos, si bien estamos tranquilos en lo que estamos haciendo el día de hoy pues lo que estamos haciendo es en base a la genética, que es certera científicamente”.
Los dinamitaron, quemaron, ocultaron
“Cuando teníamos condiciones favorables, como datos de las familias, cuerpos completos, etc., que permitieran identificar personas, pudimos hacerlo mediante otros métodos que no eran los genéticos, y hay casos en que están muy bien hechos. Eso sucedió con ejecutados políticos en general. Pero no hay que olvidar que en el caso de los detenidos desaparecidos en particular, hubo grandes dificultades debido a los ocultamientos de restos, a que los enterraron de más de uno ‘para ahorrar’, como señaló el dictador”.
“Nosotros estamos enfrentando un problema de degradación de ADN, pues los cuerpos fueron trasladados, ocultados una y otra vez, dinamitados, expuestos al sol del desierto, enterrados quemados, etc.”, manifiesta Bustos.
“No busques más, lo encontramos”
“Decirle a un familiar, éste es tu ser querido que estabas buscando, lo describo como un momento de tranquilidad respecto a la certeza, porque humanamente, no solo como valor, sino que más todavía, cuando uno representa una institución de este tipo, se tiene que trabajar con la verdad y decir… estoy en condiciones de hacer este proceso y quizás obtener un resultado, pero nunca asegurar un resultado antes de tener la certeza científica, esa es la tranquilidad que uno le transmite a las personas”.
“Para los familiares el dolor de la pérdida se ratifica y se abre un proceso no solo de duelo, sino que se abren mayores posibilidades de aplicar justicia y uno espera que ello suceda”, reflexiona Bustos.

NUESTRA PROPUESTA

 

Me apoyo en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá de la represión, persecución y exterminio, con carácter de genocidio de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios y que  combatían a la  dictadura posteriormente.

Las consecuencias socio-políticas y antropológicas se extenderán a lo largo de generaciones, como se ha evidenciado, por ejemplo, en el proceso español.

Las situaciones que viven los hombres y mujeres y sus núcleos familiares en el seno de las sociedades que vivieron conflictos sociales traumáticos, en toda época o lugar, son semejantes en su complejidad y

reviste gran importancia el estudio comparativo de las distintas situaciones de exilio y diáspora así como del amplio aspectro de las violaciones a los los derechos humanos que afectan a quienes son derrotados en estos conflictos, cuyas secuelas son traspasadas a las generaciones que les continúan y que siendo niños, en ocasiones sufrieron violación, carcel y tortura como forma de presión a sus padres.

En base a estos postulados, es que estamos desarrollamos desde 2006  una investigación-acción  con de miembros de las segundas y terceras generaciones, padres, hijos y posteriormente nietos, y de las personas relacionadas familiarmente con quienes fueron afectados por las distintas violaciones a los derechos humanos a partir del año 1973.

Esta investigación-acción, multidisciplinaria e inertergeneracional  realizada por medio de la metodología de la etnografía digital, en el marco de la antropología virtual- lo que nos ha permitido una presencia permanente e istantánea en todos los espacios de la cibersociedad habitados por estas generaciones, formando nosotros, investigadores,parte de estos colectivos y sitios personales en la Web ,espejo de las actividades y organizaciones espejo en la realidad cara-a-cara off line .

Reunimos en las redes sociales usadas por nuestros hijos,hijas y nietos y por nuestra generación, aquella de los coetáneos que fuimos militantes o simpatizantes veinteañeros en los años setenta y ochenta de los movimientos y partidos que apoyaron a la Unidad Popular y luego resistimos desde distintas trincheras en un combate desigual a las fuerzas exterminadoras de la dictadura de Pinochet.

Somos los padres y las madres, los y las abuelas , los y las compañeros y compañeras, los camaradas sobrevivientes, los testigos de época, los que tenemos la memoria urgente y vigente y que tenemos la consciencia de que estamos extinguiendonos como generación- por años, por secuelas,por enfermedades agudas y crónicas que arrebatan vidas semana a semana.

Somos testimonio de lo que se hizo bien y tambien de aquellos tantos errores que  nuestra temprana edad,falta de experiencia ante una represión no imaginada en todo su horror, opciones erradas y compromiso total de entonces que redundaron en daño para nuestros descendientes en una espiral que aún no termina.

Los que deben juzggarnos en este siglo XX, son esos un día nuestros niños  que experimentaron todas las gamas del terror; sus cuerpos violados, torturados,encarcelados,exiliados,clandestinos y su niñez perdida, apropiada, sus identidades a medio construir.La ausencia del padre o madre , el país imaginario que les transmitimos en el exilio y la diápora que ya nunca conocerán,

los dolorosos y a menudo frustados retornos a la tierra de nadie, vidas sin pares, vidas sin palabras que compartir.

 Aquellos que siendo menores, sus vidas fueron afectadas como consecuencia de la participación de sus familiares en el proceso histórico social durante la Unidad Popular, la dictadura de Pinochet y la extensa etapa de la post dictadura.

Todas las situaciones represivas están presentes y patentes en los hijos y nietos:

El universo de aquellos que entonces fueron menores,infantes  e incluso nonatos y así como aquellos  nacidos en casas de tortura,o en prisión, está más allá de estadísticas del Estado o de las ONG.

Este invisible segmento de nuestra sociedad, este sujeto social aún amorfo, aún latente como tal porque en nuestro país no han sido  agente de cambio social,  excepto en contadas  ocasiones cuando la coyuntura política los catapultó a los medios.

Lo que se produjo el año 2003, cuando despertó la memoria de Chile, la Huelga de Hambre  “Luciano Carrasco” a la que dedicaremos un capítulo especial, dio presencia legitimada a los hijos e hijas de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos en el conjunto de la sociedad. Posterior a este hito en la historia de los hijos e hijas no se han dado formas colectivas de organización más allá de las agrupaciones vinculadas por lazos de afecto y pertenencia , en actividades de denuncia, de orden judicial, conmemorativas, funas, causas de orden general o de defensa de derechos humanos,políticas , artísticas, académicas, sociales,culturales,familiares y como parte  de organizaciones de familiares.

 

 RECOLECCION DE MANIFESTACIONES DE MEMORIA E IDENTIDAD DE LOS HIJOS.

Existe una realidad concreta que permite realizar esta propuesta: todos, como personas y como colectivo, de una forma u otra nos planteamos la Memoria como una meta.

El siglo XXI está signado por el afán, en todo el Cono Sur del continente de re-construír la memoria colectiva de experiencias traumáticas como han lo han sido las acciones genocidas de las dictaduras latinoamericanas experimentadas desde el año 1965 en nuestro continente.

Los estudios de Memoria y los Derechos Humanos son prioritarios en las ciencias sociales y humanas y en el ámbito de la cultura, y estos se entrecruzan y complementan desde las diversas diciplinas en los diferentes países.

La meta última es evidenciar que sucedió en nuestro pasado reciente , quienes eran la generación de los padres, el ideario que los motivó a entregar sus vidas y  sus muertes,más allá de militancias o acciones específicas.

  Quienes fueron y son estos hombres y mujeres, los jóvenes de la última mitad del siglo XX, portadores de  paradigmas instalados socialmente en el Continente Latinoamericano, cuando revoluciones triunfantes, guerrillas, Concilios,adelantos científicos  y técnicos, cambios sociales y culturales conformaron una era que terminó en  el genocidio de esta generación.

 

Los objetivos planteados hasta ahora ,tentativamente, son:

a) Recopilar on line y off line las manifestaciones públicas y privadas que expresen la relación de estos hijos con los procesos siempre dinámicos en torno a la memoria de sus padres, a la defensa de los derechos humanos, las  impresiones subjetivas de los HIJOS, hoy adultos jóvenes, acerca de la perspectiva  con la que perciben a sus padres y su accionar, y la evolución que estos juicios han experimentado en el tiempo, de modo de tener indicios tentativos que nos digan acerca del daño transgeneracional posible de detectar en la subjetividad de los descendientes.

Han transcurrido décadas desde que ocurrieron los sucesos que afectaron a sus grupos familiares, nucleares y extensos, donde no solo fueron afectados los hijos, sino grupos amplios de familiares, en ocasiones dispersos geográficamente e incomunicados por tiempos prolongados..

 Estos hijos e hijas ,que fueron menores afectados decadas atras hoy son padres y madres,  parte de otros núcleos familiares, y estan de diversos modos transmitiendo su memoria.

De qué modo es transmitida su experiencia de vida? En que momento lo hacen a sus propios hijos? Cómo se ha desarrollado la relación con sus padres sobrevivientes ? Y con los padres y madres sustitutos- padrastros, madrastas, figuras paterna o materna, hermanos y hermanas de las nuevas relaciones de sus progenitores sobrevivientes? Sus relciones y experiencias escolares y académicas? Sus experiencias laborales, las causas que apoyan, sus relaciones de pareja y la construcción de famiia?

En base a estas reflexiones y propósitos, que no pueden darse más que colectivamente con y entre las distintas generaciones, es que planteamos que es el momento de un ENCUENTRO INTERGENERACIONAL de Rescate y sistematización de experiencias, que conduzca a la visibilización de nuestros hijos y nietos como el sujeto social que de hecho conforman, y de este modo crear conciencia de la urgente necesidad de una memoria combatiente que conduzca a la articulación de acciones y reflexiones y sujetos que reinvindiquen tanto la permanente Batalla por la Memoria y la dignidad de los combatientes de ayer y de hoy estigmatizados por la Historia Oficial.

La historia de acciones conjuntas de los distintos hijos e hijas comienza temprano en la dictadura, y esa Historia de participación, de cuestionamiento, de exigencias necesitamos socializarla, a traves de sus relatos y de sus creaciones.

Después de un lapso de tiempo considerable, que varía de caso en caso, pensamos que ciertos duelos pueden haber cristalizado lo sufiente, como para tener una perspectiva acerca de qué es la memoria y porqué es un imperativo nacional   la construcción de esta memoria desde ellos, alternativa a la memoria petrificada instalada desde los vencedores.y este hecho puede hacerlos conseguir el logro de volcar y compartir y transmitir a su descendencia y a las generaciones por venir, el RELATO BIOGRAFICO DONDE SE ENTRELACEN  LAS VIDAS Y MUERTES DE LAS GENERACIONES QUE HOY CONVIVEN EN EL PAÍS, sus valores, motivaciones y opciones de vida como habitantes de un país profundamente dividido ante el cual hay que tomar posición

,

Metodología

1.- La información y la comunicación de las actividades y los objetivos.

Hasta el momento hemos tomado contacto con jóvenes de rangos de edad entre los 13 y los 45 años

así como con los padres ,hermanos y otros miembros de los grupos familiares , personas que residen en lugares tan culturalmente distintos para nosotros como lo son Israel o Mozambique.

Estos contactos, que superan el centenar de personas, da a este Encuentro una riqueza de manifestaciones culturales y de sentimientos compartidos que en sí mismos justifican la iniciativa en curso.

2.-.Espacios de la Web:

.Espacios de la Web: Correo electrónico, Facebook ,Foros, páginas web personales e individuales, Messenger, blogs, fotoblogs, Flickr, Picasa,

donde se evidencia participación amplia de jóvenes.

3.-Contactos personales con Comités, colectivos, agrupaciones, asociaciones, centros de Hijos, Menores, y de agrupaciones diversas de aquellos afectados por las violaciones de derechos humanos del país y del exterior.

Hemos participado en reuniones ,jornadas y encuentros en universidades y centros técnicos de educación en sus distintos niveles.

El universo de los Hijos de la Memoria

1.-Situaciones de Exilio y situaciones de Diáspora

Hijos y/o nietos de exiliados en distintos continentes y épocas, nacidos y/ o criados en los países de acogida y que son parte de la Diáspora Política que por diversas razones no retornará a Chile.

2.-Hijos de exiliados retornados a Chile , que por diversos factores deciden permanecer en los países donde crecieron, o “auto-exiliarse”, regresando, ya sea con la familia o como individuos, al país de crianza..

. Son aquellos que vinieron a modo de prueba al país donde nacieron o donde sus padres nacieron, y que les fue imposible una reinserción

Jóvenes que estuvieron inmersos en una sociedad no-capitalista, como lo son los casos de los hijos que permanecieron en hogares en Cuba , Nicaragua, en el ámbito de los países del campo socialista en Europa Oriental, o en Asia (Vietnam), Argelia y Mozambique en África,

Estos menores vivieron experiencias cultural , social y políticamente distintas, específicas y menos conocida en las investigaciones de ciencias sociales de situaciones de exilio o diasporicas.

En los casos de quienes vivieron situaciones de exilio, se detecta una diversidad cultural y diferentes grados de integración a los países de nacimiento y/o crianza así como a nuestro país , en el caso de los retornados, determinados en gran parte por los factores socio políticos de las sociedades receptoras. y la pertenencia a grupos organizados de sus pares. El continente donde crecieron marca la impronta a los procesos de continuidad y cambio que experimentan estos jóvenes.

Hijos y/o nietos nacidos en el exilio, sin contacto alguno con Chile, con la comunidad de exiliados ,sin dominio del idioma español u otros elementos de la cultura latinoamericana. Padre o madre originaria de culturas locales, en grupos familiares biculturales

La pena de extrañamiento conduce a que los hijos vivan situaciones de exilio con características específicas dadas por la imposibilidad de regresar del padre afectado .Estos hijos pueden haber nacido fuera de Chile o haber partido con los padres al iniciarse la pena aflictiva.

En el curso de la recopilación de información que por cerca de dos años hemos llevado a cabo con el proyecto de investigación La Diáspora Política Chilena, se ha evidenciado un importante elemento, cual es la percepción del “sí mismo” (1) de chilenos que no se consideran exiliados, que habiendo llegado en distintas fecha a los países de acogida, se han integrado o no a las comunidades diaspóricas, participando en actividades sociales y políticas relacionadas con Chile, tanto durante la dictadura como en la etapa pos-dictadura. Estos adultos jóvenes que salen sin apoyo de instituciones u organizaciones partidarias, y por lo general no llevan una vida colectiva con las comunidades diasporicas, tienen presencia regular en el campo de la cultura y la reflexión política, permaneciendo en contacto y colaborando en las acciones de solidaridad en coyunturas bien definidas.

ESTA TIPOLOGIA DE PERSONAS QUE SIENDO MENORES O VIVIAN SU PRIMERA JUVENTUD CUANDO INICIARON SUS BIOGRAFIAS INDEPENDIENTES DE SUS PADRES

HIJOS DE PADRES AUSENTES: DETENIDOS-DESAPARECIDOS, ASESINADOS, EJECUTADOS POLITICOS; CLANDESTINOS, PRESOS POLITICOS,

Hijos de ex prisioneros políticos de las décadas de los setenta, ochenta y noventa evidencian así mismo características específicas, determinadas por el tiempo de prisión del padre, la madre o ambos; el lugar del encarcelamiento, que puede ser en el país o en países de América Latina u otros.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados ,secuestrados y asesinados, caídos en enfrentamientos, explosionados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo ,genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar a compartir, desde el espacio virtual y el encuentro personal sus vidas, sus relatos ,sus experiencias.

OTRAS SITUACIONES: EXONERADOS POLITICOS,DISCRIMINACION ,REPERCUSIONES PSICOLOGICAS Y PSICOSOCIALES.

Nuestro planteamiento está basado en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá

de la represión, persecución y eliminación de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios o que combatían a la dictadura posteriormente.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo, genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar.

Esperamos que este llamado tenga un amplio eco y se esparza como flores en el viento….

Adriana Goñi Godoy

Lic. Antropología U.Chile

https://imagenesparamemoriar.com/2014/06/21/formulario-hijxs-de-la-memoria/

Uruguay: Denuncia “el cuerpo de las mujeres fue utilizado como botín de guerra”,

Uruguay: Denuncia de Beatriz Benzano y Clarel de los Santos

DURANTE LA DICTADURA, EL CUERPO DE LAS MUJERES FUE USADO COMO BOTÍN DE GUERRA

30 junio 2013

El horror, el horror

La última dictadura, de la que se cumplen 40 años este jueves, dejó víctimas silenciosas, como las mujeres ex presas, que sufrieron abusos y violencia sexual.
Durante la última dictadura uruguaya, “el cuerpo de las mujeres fue utilizado como botín de guerra”, afirma Beatriz Benzano, quien décadas después del régimen promovió, junto a otras ex presas políticas, la primera demanda colectiva por violencia sexual ejercida contra las detenidas en ese periodo.

Lo que hicieron los militares con las mujeres detenidas fue “un crimen de guerra”, asegura Beatriz, ex monja que luego militó en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN).

“El cuerpo de la mujer era usado como botín de guerra, en los cuarteles nos entregaban a la tropa para que hicieran lo que quisieran con nosotras. Y como campo de batalla, por eso lo hacían delante de compañeros o esposos”, relata Beatriz, quien estuvo encarcelada entre 1972 y 1976.

Ella es una de las 28 ex presas políticas que presentaron en octubre de 2011 una denuncia contra más de un centenar de militares, policías, médicos y enfermeros que participaron de las torturas y abusos sexuales contra las detenidas.

La denuncia sostiene que las detenidas sufrieron especialmente “en su condición de mujeres”.

El ensañamiento era mayor “por el hecho de ser mujeres y por ser ellos una institución tan jerarquizada, autoritaria y machista”, sostiene Beatriz. “No podían tolerar que nosotras nos hubiéramos salido del rol tradicional de esposas, madres, amas de casa”.

“La desnudez forzada era lo primero que nos hacían, al llegar al cuartel nos arrancaban la ropa. En esa situación de vulnerabilidad e indefensión empezaban a torturarnos y a hacer algunas prácticas de violencia sexual”, recuerda, con la mirada empañada.

Cientos de denuncias

Si bien hay unos 15 condenados en los últimos años en Uruguay por delitos cometidos durante la dictadura –entre ellos los ex dictadores Gregorio Álvarez y el fallecido Juan María Bordaberry-, todos fueron culpados por el delito de homicidio.

Con el regreso de la democracia en 1985 y la aprobación un año después de una ley que frenó las investigaciones sobre los crímenes de la dictadura, los detenidos callaron las torturas.

“Lo que hicimos fue pelear por memoria y verdad, tratar de encontrar a los desaparecidos, nos parecía que era lo más urgente”, señaló Benzano.

Luego que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenara en 2011 a Uruguay investigar y juzgar los delitos de la dictadura, las ex presas evaluaron que ahora sí podían denunciar. Pero se toparon con la gran dificultad para hablar del tema.

“Hablamos con más de un centenar de compañeras, invitándolas a hacer la denuncia, algunas que sabíamos que habían sido violadas, y al final quedamos 28 haciendo la denuncia. Hay compañeras del grupo que jamás lo habían hablado con su compañero o durante 30 años de terapia no se lo habían dicho al terapeuta ni a nadie”, relata Beatriz.

Un proceso similar vivieron 90 ex presos y ex presas que presentaron una denuncia separada, también en 2011, por las torturas y tratos degradantes cometidos en las prisiones uruguayas, que llegaron a albergar unos 6.000 presos políticos.

También en este caso, “más allá de identificar a los responsables y castigarles por un delito cometido, para nosotros lo fundamental es que se avance en la jurisprudencia en el país para que este tipo de delitos nunca más ocurran. Y que si ocurren, que haya instrumentos jurídicos reales y efectivos para castigarlos”, dijo a la AFP Clarel de los Santos, ex detenido y uno de los impulsores de esta denuncia.

De los Santos sostiene que “durante muchos años se negó que la tortura hubiera existido, una parte importante de la población no creyó”.

“Por eso nos parece ponerlo en el tapete: que existió tortura, que la tortura generó secuelas en una cantidad de gente que nunca pudo rehabilitarse, que en general cambió para siempre a las personas que fueron torturadas. Aunque hayan hecho esfuerzos por canalizar su vida no fue lo mismo”, enfatizó.

Beatriz coincide en que la sociedad uruguaya ha recibido las denuncias sobre torturas “con asombro, como si nunca hubieran oído hablar (de esto)”.

“Creo que también todo el mundo trató de olvidar lo peor: el horror del terrorismo de Estado”, sostiene. “Que estaban todos los cuarteles y las comisarías del país convertidos en centros de tortura y de exterminio, con cuerpos colgados del aire, balanceándose como muñecos, desnudos siempre. Cuerpos tirados, amontonados, mugrientos, sangrientos, desfigurados por los golpes en la cara, en todo el cuerpo, en los genitales, donde se ensañaban, ultrajados, pisoteados”.

Ambas denuncias están actualmente en la Suprema Corte de Justicia (SCJ), para que el máximo tribunal resuelva si se pliega al pedido de la defensa de los acusados, que sostienen que los delitos prescribieron, basándose en un fallo emitido por la propia SCJ para otro caso este año.

Sin embargo, en estos dos casos las víctimas aseguran que seguirán adelante.

“Es urgente, no podemos dejar ese fardo a las generaciones venideras”, dice Beatriz. “Los hijos y los nietos de ellos oyen que sus padres o abuelos siguen reivindicando lo que hicieron. El trabajo es de justicia pero también por un nunca más”.

(Fuente: AFP)
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Acerca de Subsecretaria FF AA: “los hijos no eran responsables de los pecados de los padres,…”esta niña no sabe las atrocidades que cometió su padre,

Víctimas de torturas y marinos exonerados piden aclarar antecedentes de la designada subsecretaria para las FF.AA. Carolina Echeverría

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Víctimas de torturas y ex marinos exonerados durante la dictadura militar por dar a conocer la posibilidad de un Golpe de Estado piden se aclaren los oscuros antecedentes de la reciente designada Subsecretaria de las FF.AA, Carolina Echeverría (PPD). Antes la misma Carolina Echeverría habría sido investigada a través de un sumario administrativo por graves conflictos de intereses con el proyecto Termoeléctrica Barrancones, que finalmente detuvo Sebastián Piñera, dada la alta movilización social en contra del proyecto.

Según la información entregada por víctimas de la represión durante la dictadura de Pinochet, la reciente designada Subsecretaria de FF.AA., Carolina Echeverría Moya (PPD) es hija del Coronel ® del Ejército, Víctor Echeverría Henríquez, quien durante la dictadura se desempeñó como capitán a cargo del “Regimiento Buin”, ubicado en la comuna de Recoleta y que fue utilizado como centro de detención y tortura luego del Golpe.

Aunque Víctor Echeverría nunca ha sido procesado por violaciones a los derechos humanos, (fue citado a declarar por el juez Mario Carroza), existen diversos testigos que acreditan su colaboración y participación en sesiones de interrogatorios, torturas y otros vejámenes criminales.

Entre ellos está la conocida escritora Mónica Echeverría, quien no tiene nexos familiares con el general ni su hija y quien fuera detenida y trasladada al mismo regimiento. La investigadora se refirió a la figura del hombre que estaba a cargo de este centro de tortura.

“El capitán Echeverría fuera de detenerme y de llevarme al Regimiento Buin, detuvo a mucha gente e hizo toda clase de cosas horribles dentro de su regimiento. Ahora yo creo francamente que esta niña no sabe las atrocidades que cometió su padre, su padre fue un torturador que dirigía las torturas, fue un violador y un asesino”, señaló.

El teniente del Regimiento Buin, Carlos Pérez Tobar,  afirmó que a Víctor Echeverría había sido enviado en calidad de funcionario de Inteligencia del ejército al regimiento ya que éste operó como neutralizador del llamado tanquetazo, previo al golpe de estado. El ex uniformado indicó que presentó una denuncia por tortura y el homicidio de un conscripto, el soldado Mario Gho Alarcón, a quien, asegura, le dispararon públicamente en el edificio de la Comandancia de la instalación.

La escritora Mónica Echeverría aseguró que la relación de parentesco es real  y sostuvo que no juzgan a la subsecretaria designada recientemente por Bachelet por actos cometidos por su padre, pero sí surge la duda entre las víctimas de violaciones a los derechos humanos si se conocía este antecedente al proponer su carta en una secretaría como la de Fuerzas Armadas.

En este sentido se pronunció el vocero de la Nueva Mayoría, Osvaldo Andrade: “Esta no fue una propuesta hecha como conglomerado, cada partido, conversó, propuso, habría que preguntarle a quien la propuso. Yo francamente no tengo idea. Yo entiendo además, que esto salió en la prensa tiempo atrás, así que pareciera ser de público conocimiento, pero si me preguntan si es que la información se manejó o no en el comando presidencial, no lo sé, porque yo no soy parte del comando”.

La designada Subsecretaria Carolina Echeverría es militante del Partido por la Democracia (PPD). Fuentes al interior de la colectividad señalan que desconocían el antecedente. Así lo indicó el diputado PPD Patricio Hales, integrante de la Comisión de Defensa, quien dio fe de la futura autoridad al desempeñarse como subsecretaria de marina en el anterior gobierno de Michelle Bachelet.

Patricio Hales, parlamentario del PPD indicó que “yo no había escuchado nunca de este antecedente, solo sé que ella fue una subsecretaria que cumplió con la Presidenta Michelle Bachelet en forma muy rigurosa, es una persona muy seria en su trabajo, yo la conozco desde hace más de 15 años. Los antecedentes que siempre he tenido de ella han sido de un trabajo muy impecable en su cumplimiento, no había escuchado una cosa como esta”.

El parlamentario PPD añadió que no conoce la denuncia, pero que no puede juzgar a nadie en función de la biografías de sus padres, ya que éstas no determinan los valores y principios. Con esto coincidió el abogado Roberto Celedón, quien fue detenido junto a su esposa y trasladado también al Regimiento Buin. El profesional reiteró la necesidad de aclarar a la opinión pública si esto se conocía al momento de la designación.

El abogado Roberto Celedón manifestó que “los hijos no eran responsables de los pecados de los padres, sin perjuicio de que en un puesto tan delicado, como es este que dice relación con las Fuerzas Armadas, yo creía que era un tema que la Presidenta Bachelet tenía que conocerlo. Si ha habido plena transparencia de ella en informar esta situación o al futuro ministro de Defensa, la Presidenta en conocimiento de todos estos antecedentes la ratificó en el cargo. Yo hago conciencia de la Presidenta”.

El abogado agregó además que se subentiende que un personero de la Nueva Mayoría debe adherir al respeto irrestricto de los derechos humanos.

No obstante, la futura autoridad también ha sido denunciada por la Asociación de Marinos Exonerados quienes afirman que, al momento de tramitar la jubilación para sus uniformados sometidos a vejámenes,  la autoridad les pidió que retiraran la demanda que habían interpuesto contra sus torturadores. Esta señal de obstrucción a la justicia inquieta a algunas de las víctimas, para quienes la nueva autoridad se debe pronunciar sobre esta materia y asegurar el respeto a la vida y la dignidad en la formación de todos los miembros de la Armada.

El Sumario Administrativo e investigación por conflictos de interés

Además, hay otros datos graves. Carolina Echeverría, tendrá a su cargo, entre otras funciones, tramitar las concesiones marítimas. Según un reporte de Ciper Chile este asunto respecto a tramitar concesiones marinas en el primer gobierno de Michelle Bachelet, le valió un sumario administrativo.

Sin embargo, extrañamente, y dada la gravedad de los antecedentes y mails que respaldaban la investigación, también dada a conocer en su momento por La Tercera, no se le formularon cargos, el primer semestre del 2008, cuando aún era subsecretaria de marina, se investigaron las gestiones de la firma Suez Energy para obtener las concesiones marítimas para el proyecto Termoeléctricas Barrancones y en el rol que tuvo en ello la firma Osorio & Echeverría Consultores Asociados Ltda, sociedad que pertenecía a la subsecretaria y su esposo, Clobis Osorio Olave.

El hombre habría realizado una serie de consultas a su esposa entonces Subsecretaria de Marina sobre la solicitud de concesión de la termoeléctrica Barrancones, una de las cuales fue reenviada por email por la propia Carolina Echeverría. Además, los pagos de esta asesoría ($7.000.000) fueron depositados en una cuenta de la empresa en que la subsecretaria era socia, junto a su marido Clobis Osorio.

 Por, David Rubinstein

El Ciudadano

Foto: Radio Universidad de Chile

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  • Lunes, 10 de febrero de 2014
  • Actualizado a las 21:46

10 de febrero de 2014

Acusación se suma a cuestionamientos de los “marinos constitucionalistas”

Víctimas de DD.HH. identifican a padre de futura subsecretaria de Fuerzas Armadas como torturador y violador

“Me parece increíble que Carolina, con un puesto tan importante de subsecretaria, no sepa, no haya intuido, no haya buscado qué es lo que era su padre, que era capitán en el Regimiento Buin y que es culpable de detenciones, de muertes, de tortura, de violaciones y hoy día está libre”, sostuvo Mónica Echeverría, quien junto a Mónica Bulnes se refirió al papel que jugó Víctor Echeverría durante la dictadura militar.

Un emplazamiento a la designada subsecretaria de las Fuerzas Armadas, Carolina Echeverría Moya (PPD), para que se pronuncie respecto a las acusaciones que pesan sobre su padre en relación con violaciones de los derechos humanos, realizaron Mercedes Bulnes y Mónica Echeverría, víctimas de la dictadura.

En el programa “Una Nueva Mañana”, de Radio Cooperativa, Mercedes Bulnes relató: “Él, Víctor Echeverría (Henríquez), era capitán en ese entonces, y llegó al domicilio de mi padre, donde yo estaba ese día, el 23 de octubre de 1973, a detenernos a mí y a mi marido y nos llevaron al Regimiento Buin. Yo soy casada con Roberto Celedón. Esa noche Roberto fue torturado (…) A mí me dejaron en libertad al día siguiente, pero fui detenida nuevamente una semana más tarde”.

Por su parte, Echeverría asegura que el uniformado torturó a su esposo y cometió abusos deshonestos hacia ella misma.

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RECUERDOS DE “LOS DE CHACABUCO”. Luis Cifuentes S.

RECUERDOS DE “LOS DE CHACABUCO”. Luis Cifuentes S.

http://www.loscuentos.net/

En la serie de CDs “Memoria del Cantar Popular”, se publicó hace algunos años un CD titulado “Pisagua + Chacabuco”.Contiene la obra “Pisagua”, de Ángel Parra, basada en la novela “La semilla en la arena” de Volodia Teitelboim, y una grabación clandestina de parte de un concierto realizado por los presos políticos del campo de concentración de Chacabuco el día que se anunció la libertad de Ángel, a comienzos de 1974.

Dado que el disco trae poquísima información acerca de la grabación chacabucana, he creído necesario aportar mis propios recuerdos, sujetos, por cierto, a las fragilidades de la memoria. Agradeceré otros aportes.

La grabación fue realizada clandestinamente por Alberto Corvalán Castillo, hijo del secretario general del PC, Luis Corvalán con ayuda de otros compañeros de prisión. Alberto falleció en Bulgaria producto de las torturas sufridas en el velódromo del Estadio Nacional que dejaron su corazón irreversiblemente dañado.

La grabadora de cassette fue proporcionada por un oficial apostado en el campo de concentración(Nota 2012: un chacabucano me escribe que el oficial era uno de los capellanes asignados al campo). La cassette fue sacada del campo por el mismo oficial y se publicó por primera vez como vinilo en Italia entre 1974 y 1975.

La grabación se hizo desde la parte inferior del escenario de madera que habían construido los mismos prisioneros. La voz de Alberto se escucha repetidamente en la grabación haciendo comentarios.

El “Coro de Chacabuco”, dirigido por Iván Quezada, que entonces era un director de coros recién egresado, pero que aparentaba no tener mas de dieciocho años (hay quienes piensan que todavía no representa mas de treinta) es el que canta el Himno a la Alegría de Beethoven. A objeto de trabajar con personas que no tenían formación musical alguna, Iván tuvo que inventar una notación musical simplificada, dado que no era cosa de llegar y montar temas de los grandes maestros (Vivaldi y Mozart eran otros de los autores incluidos en el repertorio del coro) sin alguna guía.

Hubo otros coros en Chacabuco, siendo uno de los más notorios el formado por presos de Concepción.

Las palabras de dedicatoria del concierto a Ángel fueron pronunciadas por Marcelo Concha, quien fue liberado de Chacabuco, vuelto a arrestar y luego desapareció hasta la fecha. Marcelo había sido campeón de natación y un hombre de gran modestia y carisma.

El afecto de los presos por Ángel queda de manifiesto en la grabación.

El que aparece en la carátula como “Grupo Chacabuco”, que en el disco es presentado como “El Conjunto Chacabuco” y “El Conjunto de Chacabuco” y que en otros lugares ha sido mencionado como “Los Chacabucanos”, se llamaba en realidad “LOS DE CHACABUCO”, aunque parece que, fuera de sus miembros, pocos lo nombraron o lo recuerdan con este nombre.

El grupo “Los de Chacabuco” fue creado y dirigido por Ángel Parra y sus integrantes fueron (en orden alfabético):

Víctor Canto
Ángel Cereceda Parra (Ángel Parra)
Luis Cifuentes
Marcelo Concha
Luis Corvalán Márquez
Antonio González
Manuel Ipinza
Ernesto Parra
Julio Vega
Ricardo Yocelewski

y un joven dirigente sindical, excelente tenor, cuyo apellido era Castro, pero cuyo nombre
desafortunadamente he olvidado. Alguien por ahí lo recuerda?

Aparte de Ángel, que solo dirigía (es decir, no cantaba ni tocaba instrumentos en el grupo) sobresalían Ricardo Yocelewski y Ernesto Parra. Ricardo había sido quenista de Los Curacas y su aporte se aprecia en el tema “Caliche”. En ese tema, me tocó rascar (que no tocar) el charango.

Ernesto Parra, que también había sido miembro de Los Curacas, era un muy sólido guitarrista, hasta el punto que todos los integrantes del conjunto, incluido Marcelo Concha que era muy bueno en cuerdas, le reconocíamos superioridad sin discusión.

A la salida de Ángel, fue Ernesto quien tomó la dirección del grupo por unanimidad. Hoy Ernesto dirige una orquesta juvenil.

Las cuecas compuestas en el campo, que en la carátula aparecen bajo el único titulo de “El afortunado”, se llaman “El suertudo” y “El puntudo” en el orden en que están en el disco y sus autores fueron Víctor Canto y yo (ambos de la UTE). Las letras pueden ser difíciles de entender pues, en parte, se refieren al folklore del campo de concentración y en parte 
se ríen de los militares con suficiente sutileza como para que estos no se dieran cuenta (Ver el Apéndice).

La “zamba argentina” es la “Tonada del viejo amor”, de Falú y Dávalos. En ella me toca cantar los versos

“no tengo miedo al invierno
con tu recuerdo lleno de sol”.

La “canción de Venezuela” es “Amalia Rosa”, de Tino Carrasco.

Ángel cantó por única vez en su concierto de despedida dedicando tres canciones a su esposa (Canción de amor), a su hijo Ángel (Canción para Angélico) y a su hija Javiera
(Canción para Javiera). 

Posteriormente Ángel decidió regrabar sus interpretaciones para obtener mayor calidad técnica. Se perdió así la frescura, intensidad y emoción de la interpretación de aquella
noche, que me parecieron inolvidables.

En suma, una avalancha de recuerdos.

Cuecas chacabucanas

Cuecas compuestas en el campo de concentración de Chacabuco entre noviembre de 1973 y febrero de 1974 e interpretadas en el campo por el conjunto “Los de Chacabuco”.

Los autores de ambos temas fueron Víctor Canto y Luis Cifuentes, ambos ex – alumnos de la Universidad Técnica del Estado y miembros del grupo “Los de Chacabuco”.

Estas cuecas han sido publicadas en varios sitios Web con errores de transcripción y sin indicar su autoría. Ambas cuecas aparecen en el disco de Angel Parra “Pisagua + Chacabuco”, publicado en 2003 en Chile.*

El puntúo

Me vine pa’ Chacabuco
de puro buena persona
’ta bueno, dijo mi taita,
pa’ que conozcái la zona
Me vine pa’ Chacabuco

En el avión me vine
como un muñeco
aunque no me sirvieron
Martini seco.

Martini seco, ay sí,
no es pa’ que arranque,
pero no me dejaron
subirme al tanque (1).

Subirme al tanque, ay sí,
no sé qué pasa,
dicen que me acarreo
toda la plaza (2).

Toda la plaza, ay sí,
no se sorprenda,
vamo’ haciéndole empeño
a la encomienda (3).

A la encomienda, ay sí,
pinto p’ alcalde
en mi casa ya tengo
como diez baldes (4).

Como diez baldes, sí,
quién lo diría,
ya estoy apitutao en
la pulpería (5).

La pulpería, ay sí,
no se me espante,
porque ya me hice amigo
del comandante.

Del comandante, ay sí,
no se emocione,
porque estoy de jurao en
las comisiones (6).

Ándale, que estoy ancho,
me metí al rancho (7).

El suertúo

Llegamos desde el Estadio
volando y sin mucho atraso
nos recibieron con banda,
caramba, y su buen charchazo (8)
llegamos desde el Estadio

Mucho frío en la noche,
caliente el día,
seguían en Chacabuco
las penas mías.

Las penas mías, sí,
no veo una,
casi me voy cortao
con la vacuna (9).

Con la vacuna, ay sí,
flor de patagua
cada vez que me baño
se corta el agua.

Se corta el agua, ay sí,
pónete el gorro,
porque a puro poroto
ya vuelo a chorro.

Ya vuelo a chorro, ay sí,
sobre la reja,
no tiene na’ ‘e corriente,
cayó la teja (10).

Cayó la teja, ay sí,
allá en la esquina
ya me iba echando el pollo
voló una mina (11).

Voló una mina, ay sí,
dijo un canario,
más mejor que me quede
en el balneario.

Puchas, que soy suertúo
dijo un puntúo. (12)

NOTAS

(1) En el campo había un tanque y, en varias ocasiones, los militares lo ubicaron apuntando su cañón a los prisioneros mientras estos almorzaban.

(2) La plaza de la Oficina Chacabuco se encontraba fuera del perímetro enrejado donde se mantenía a los prisioneros y estos eran llevados allí por los militares a buscar madera para hacer fuego con el que se calentaba agua o se cocinaba. También se transportaba desde la plaza otros materiales e implementos útiles.

(3) No todos los prisioneros recibían encomiendas (ropa y alimentos) de sus familias, de manera que estas eran muy codiciadas.

(4) En el campo había pocos baldes, pero estos eran muy útiles, de manera que todos los prisioneros ansiaban tener uno en sus casas. Obviamente, nadie podía tener diez baldes.

(5) Los prisioneros organizaron, con autorización de los militares, una pulpería, es decir un negocio donde podían venderse algunos artículos de primera necesidad, tales como alimentos, artículos de aseo y otros. Esto era posible porque se autorizó la recepción de giros de dinero en el campo. Los mismos militares hacían las compras en Antofagasta y las transportaban al campo, obteniendo así una ganancia.

(6) ‘Las comisiones’ eran equipos jurídico-militares que accedían al campo a tomar declaraciones a algunos prisioneros como parte de los juicios entablados por la dictadura. En algunos casos, los prisioneros eran sacados del campo e interrogados en otros recintos. Acerca de estos interrogatorios hay varios testimonios publicados.

(7) ‘El rancho’ era un grupo de prisioneros que trabajaban junto a los militares en la preparación de alimentos. Se suponía que los miembros del rancho tenían el privilegio de un mayor acceso a alimentos que el común de los prisioneros.

(8) A menudo los grupos de prisioneros que iban llegando al campo desde el Estadio Chile y otros centros de detención a lo largo del país eran recibidos con insultos y golpes.

(9) A poco de llegar al campo, se sometió a los prisioneros a una vacunación.

(10) Los militares hablaban de la ‘reja electrificada’ que rodeaba el campo, pero dado que la reja hacía tierra en toda su extensión, no era posible electrificarla de manera efectiva.

(11) El campo de Chacabuco estaba minado en la mayor parte de su entorno a objeto de evitar fugas de prisioneros y a menudo explotaban minas, posiblemente accionadas por perros vagos.

(12) Referencias a otras cuecas y textos creados en Chacabuco hay enhttp://www.prisionerospoliticosdechacabuco.cl/museo/museo.asp 

Pisagua + Chacabuco

ArtistaÁngel Parra

Año: 2003

Sello:Warner Music

Otro Sello:

* El disco reúne, por primera vez en CD, dos álbumes que no habían podido circular previamente en Chile: Pisagua (1973, temas 1 al 11) y Chacabuco(1975, temas 12 al 27). Sólo el tema 25 es un añadido nuevo. Música y letra de todos los temas: Ángel Parra.

Canciones

1. Un silbido en la niebla.
2. El novio raptado (o Vals para Herminia)
3. La sangre y la letra
4. Fecundidad
5. No seré un verdugo
6. La prueba del amor
7. El corazón de la puna
8. Colaguachi
9. El regreso
10. Tiempo de ayuno
11. Canción de la libertad
12. Libre
13. Volver (poema)
14. Himno a la alegría
15. Presentación grupo Chacabuco
16. Zamba argentina
17. Canción de Venezuela
18. Caliche
19. El afortunado
20. Anuncio de libertad
21. Saliendo de la niebla
22. Canción de amor
23. Canción para Angelico
24. Canción para Javiera
25. Instrumental
26. El alma de Chacabuco
27. Despedida y canción del adiós.

 

http://www.youtube.com/playlist?list=PLF648DC035A9DD013

http://www.youtube.com/playlist?list=PL5916882193312D24

Los chilenos de Villa Grimaldi.

Los chilenos de Villa Grimaldi.

Listado de Sobrevivientes

Primera versión Lista de Sobrevivientes de Villa Grimaldi

1974

Octubre
Szasz Pianta Ivonne Rosa *
Zúñiga Piccolo Juan Enrique

Noviembre
Amaro Toledo Jorge Aníbal *
Beausire Alonso Diana María
Castro Ramírez María Antonieta (Fallecida)
Castro Ramírez Oscar Emilio
Córdova Márquez Jorge *
Dabancens Gándara María Stella *
Gajardo Gutiérrez Roberto Ernesto
García Guzmán Marcella Virginia (Menor de edad)
García Guzmán Iván Alejandro (Menor de edad)
Guzmán Uribe Iris Magaly *
Molina Vega Berta Alicia
Pascal Allende Marianne
Pino Zamora Juan Carlos
Ruiz Giaverini Francisco
Squella Espina Miguel Luis (Fallecido)
Vidal Álvarez Froilán Fallecido
Zúñiga Arellano Víctor (Asesinado 1985)

Diciembre
Araya Bolton Gloria Angélica
Brito Vásquez Lucrecia Elena del Carmen
Calixto Espinoza Oscar Mario
Cuadra Brito Alejandro Ernesto (Detenido en gestación)
Cuadra Sánchez Manuel Alejandro
Godoy Hinojosa Cristina Verónica *
Holzapfel Picarte Alejandra
Jaña Marcoleta Manuel Fallecido
Jaña Labarca María Soledad  fallecida
Llorca Jaña Eloisa Antonia (9 meses de edad)
Llorca Jaña Manuel Alberto (Detenido en gestación)
Muñoz González Luis Alfredo
Nistal Nistal Ofelia
Ortega Fuentes María Isabel
Palominos Rojas Eva Eugenia
Sánchez Cordero Elena Orfilia
Venegas Jara Mario Francisco

1975

Enero
Altieri Missana Elena María
Alvarado Vidal Renato Francisco
Bachelet Jeria Verónica Michelle
Borquez Vega Jorge Agustín (Fallecido)
Bottai Monrreal Carmen María Eugenia
Brain Pizarro Hernán Horacio
Briones Mardones Irma
Brito Cortéz Nora Judith del Carmen
Carvajal Zamora Mariana
Costa del Pozo Luis Alberto
Cuadra Brito Luciano Ernesto (3 años)
Del Villar Cañas Rodrigo
Díaz Rodríguez Carmen Gloria
Díaz Rodríguez Alfredo Eduardo (Fallecido)
Donoso Garay Salvador Alejandro (Fallecido)
Duran Pardo Claudio Enrique
Flores Castillo Raúl
Frodden Amstrong Ricardo
García de la Fuente Cristina
García-Huidobro Severin Gerardo Cornelio
Gómez Olivares Víctor (Fallecido)
Heredia Torreblanca Pilar Antonia
Hernández Roa Gerardo Enrique *
Hinojosa Soto Alicia Ana
Jeria Gómez Angela Margarita
Jorquera Iturrieta Walkiria Reina
Klympel Ternecier Frida
Medina Bravo Mónica Rina (Fallecida)
Meza Pasmino Rinaldo
Miranda Oyarzun Beatriz Alessandra
Monrreal Porcile María Teresa
Muñoz Briones Gastón
Salinas Farfán María Alicia
Salinas Farfán Hugo Ernesto
Tillería Oñate Ricardo *
Torres Villegas Julio Eduardo
Vesely Fernández Sergio Alejandro
Villalobos Díaz María Teresa de Jesús
Villanueva Ilufi Mónica Rosa
Zaror Zaror Claudio Alfredo *

Febrero
Clariana Piga Abelardo Illan
León García Verónica Olga Sylvia
Leyton Casanova Luis
Maraboli Bonometti Gloria
Medvinsky Bronfman Fanny (Fallecida)
Muñoz Pérez Guillermo Wilson
Negrón Larre Juan Patricio
Oyarzo Espinoza Jaime Alejandro
Weil Parodi Jorge Ernesto

Marzo
Alarcón Barrientos Juan Bautista
Antiñir Pindal Eduardo Aliro
Antiñir Pindal José Placido
Antiñir Prudencio Fallecido
Figueroa Monsalve Jorge Eduardo
Llancaman Loncochino Oscar Heriberto
Oyarzo Pérez Santiago Nicanor
Pérez Andrade José Onofre
Ruiz Dumenez José Fernando

Abril
Aranguiz Ruz María Soledad
Carvajal Loyola José
Castro Rojas Nidia del Carmen
Chacaltana Pizarro María Cristina
Chau Machuca Benjamin Antonio
Condori Salazar Elvira Victoria
De Witt Jorquera Sara *
Duarte Valles Elba
Espergue Córdova Higinio
Genovese Fousse Carlos Luis Miguel
Jimenez Morales Ana María
Vega Morales Pedro Marcial

Mayo
Burgos Ibáñez Pedro
Cleary Aceituno Sybil Marjorie
Delgado Veliz Alfredo Ernesto
Labarca Oyaneder Ana María Rosa
Malagueño Hormazabal Jaime Andrés
Matta Lemoine Pedro Alejandro *
Peebles Skarnic Luis Enrique *
Pérez Pena Danton Amaro (Fallecido)
Soto Peña Lucía
Zamora Torres Sergio Jaime

Junio
Grez Toso Sergio
Scantlebury Elizalde Marcia Bernardita

Julio
Gajardo Gómez Sergio Hernán
Hales Dib Jaime Reinaldo
Romero Méndez María Isabel
Sepúlveda Acevedo Shaíra

Agosto
Calderón Tapia Aminie Susana *
Povea Pacci Heraldo Segundo *
Vicuña Navarro Juan Enrique

Septiembre
Amengual Muñoz Patricia Viviana (Fallecida)
Bottai Monreal María Cecilia
Bustos Streeter Patricio Edwin
Cuadros Liberona Alberto Aniceto
Elgueta Plana Luis Armando *
Fernández Sepúlveda Nelson Sequiel
Galaz Romero Mauricio Eduardo
González Concha Berta
Guzmán Sinkovich Patricio Gustavo (Menor de edad)
Iturra Muñoz Raúl Alberto *
Lastra Torres Jorge
Mejías González Ramón Augusto *
Rojas Pizarro Guacolda Raquel
Veraguas Segura Delia Susana

Octubre
Barrera Sánchez Carlos Patricio
Calderón Macia Silvia Norma
Campusano Farías Guillermo
Fernández Martínez Juan Antonio
Fernández Sotomayor Silvia Félix
Fiabane Salas Flavia Patricia
Helguero Falcón Magdalena
Larraguibel Peña Roberto Alejandro
Ledezma Maturana Gladys
Mazzella Muñoz Silvia Eveling
Núñez Soto Alejandro José
Ochsenius Riquelme Carlos
Pérez Allende Mariluz Zabrina
Ramírez Olivera Francina (Fallecida)
Ramírez Olivera Verónica del Carmen
Yáñez Hidalgo Ercilia del Carmen

Noviembre
Gajardo Infanta Jaime Patricio
Figueroa Lobos Erika de las Mercedes
Hermosilla Gallardo Aura María Ximena
Hernández Vásquez Martin (Fallecid0)
Orellana Figueroa Oscar Patricio
Pelissier Roessier María Loreto
Villegas Lizama Juan Ramón (Menor de edad)
Villegas Reinal Hernán (Fallecido)

Diciembre
Arias Rozas Renato Vital *
Donoso Osorio Manuel Segundo (Fallecido)
Duran Ulloa Francisco Javier
Huerta Mondaca León Renato
Quezada González Miguel Ángel Nicolás
Requena Rueda Sergio Carlos
Salazar Rodríguez Gabriela del Carmen
Urrestarazu Silva Hugo Sinesio
Vidal Ávila Héctor

1976

Enero
Toledo Guajardo Hernán Enrique

Abril
Feres Nazarela Juan Carlos
Ossandon Correa Fernando *

Mayo
Castillo Campano María Cristina
Gómez Lara Eduardo Rolando
González Villanueva Carlos Sergio
Medina Rojas Pedro Edmundo
Valenzuela Barragán Ariel (Fallecido)

Agosto
Fuentes Urra Luis Humberto

Septiembre
Fuentes Medina María Margot

1978

Febrero
Martínez Muñoz Jorge Arturo

*  Personas que estuvieron en más de un centro de tortura