Los Ángeles de Guayacán. Jimmy y Rodrigo.

Los Ángeles de Guayacán. Jimmy y Rodrigo.

01/12/2020 – La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Ana Merino, descartó de plano la teoría de que los dos menores que desaparecieron la Navidad de 1973, y cuyos restos fueron encontrados cuatro años después enterrados cerca de sus hogares, hayan muerto por un derrumbe de tierra, como propone el periodista Mauricio Palma en un libro que se presentará el 7 de diciembre en La Serena. La dirigenta sostuvo que esa tesis había sido descartada por el propio juez Juan Guzmán que llevó la causa, quien le había señalado a ella que los restos presentaban orificios de bala y que era claro que los dos menores fueron asesinados por una patrulla militar. Indica que esa teoría “está equivocada porque la dictadura quiso tapar todos los indicios de la muerte de estos niños y la madre de Jimmy Christie Bossy tenía todos los antecedentes del crimen de su hijo. Ella murió el año pasado y alcanzamos a poner una última querella. Además, a ella y al padre de Rodrigo los llevaron al regimiento, los tuvieron detenidos y los torturaron y les dijeron que ellos eran responsables de la muerte de los niños. Fue una cosa muy terrible y ella decía después que tenía mucho miedo”. Relata que casi como riéndose de esta madre desesperada, el año 1974, el comandante del regimiento, Ariosto Lapostol, “le mandó una carta de condolencias. Además de haberla torturado, le envía esa carta que fue una burla” Los menores que desaparecieron la Navidad de 1973, son Jimmy Christie  Bossy, de 7 años  y Rodrigo Palma Moraga de 8 años de edad y según Ana Merino, habría sido una patrulla militar la que mató a los dos menores y escondió sus cuerpos, restos que fueron encontrados sepultados cerca de los tambores de combustibles ubicados en Guayacán, que era el lugar donde se les vio jugando por última vez. “Todo esto lo quisieron tapar simulando un derrumbe y que murieron solos mientas jugaban, pero eso no es verdad”, afirmó Merino.

Fuente: Diario el Día – http://www.diarioeldia.cl/region/rechazan-teoria-vuelco-en-caso-ninos-guayacan

Guayacán, donde ejecutaron a niños

http://lashistoriasquepodemoscontar.cl/guayacan.htm

En recuerdo de Rodrigo Palma Moraga y Jimmy Christie Bossy

El ejército niega todavía que Cheyre esté vinculado con el asesinato de dos niños en Guayacán, Región de Coquimbo, ocurrido en diciembre de 1973. La querella fue presentada por los abogados Hugo Gutiérrez y Juan Bustos en julio de 2001 contra el ex dictador Pinochet, e interpuesta por los familiares de Rodrigo Palma Moraga y Jimmy Christie Bossy, de 8 y 9 años de edad respectivamente. Los menores fueron fusilados por una patrulla militar que custodiaba unos gaseoductos en una población del sector La Herradura (Guayacán), habitada por funcionarios de Impuestos Internos.

“¿Qué saben ustedes…?”
La tarde del 24 de diciembre de 1973, tres niños -Rodrigo Javier Palma Moraga, Jimmy Christie Bossy y Patricio Díaz Gajardo-, jugaban en las cercanías de la población ubicada en la parte superior de los estanques para el almacenamiento de combustible en Guayacán, Coquimbo. El padre de Patricio, al regresar de su trabajo, vio a los niños y se llevó a su hijo a casa. Los otros dos menores quedaron ahí, y no llegaron jamás a sus hogares, cuestión que causó alarma en el barrio. Los vecinos se organizaron en parejas para buscarlos, y se vieron obligados a infringir el toque de queda que, ese día, por ser Navidad, se alargó hasta las 21:00 hrs.

Nelson Díaz, padre de Patricio, y Luis Varas, utilizaron un automóvil. Llegaron hasta la portería de los estanques. Allí se percataron que, extrañamente, no había ningún militar, ni guardia. Los estanques eran custodiados permanentemente por los militares. Horas antes habían constatado la presencia de muchos soldados, que disparaban sus metralletas de manera habitual sin que nadie supiera hacia qué blancos. Claro, a los pobladores les habían dicho que ahí “se podían producir atentados extremistas”, pero nada de eso había ocurrido. El personal que custodiaba los estanques pertenecía al Regimiento de Artillería Motorizado Nº2 “Arica” de La Serena.

Los vecinos, alarmados y frustrados por la búsqueda inútil, regresaron a sus casas. Nelson Díaz y Luis Varas fueron detenidos por una patrulla de militares que les revisaron su auto e, incluso, dispararon sobre el techo del Fiat-600 en que se movilizaban. Contra la muralla y con las manos en la cabeza, fueron amenazados de muerte en caso de moverse. Así permanecieron allí, en espera de alguien de mayor rango apareciera; y eso ocurrió algo después, cuando un capitán les presentó excusas y los dejó en libertad. Como consecuencia de la desaparición de los menores, la vida del barrió cambió radicalmente. La casa de Raúl Palma, padre de uno de los niños, se veía permanentemente custodiada. La población fue cercada y se sometió a las familias de los menores a “arresto domiciliario”. Toda la población fue allanada por militares armados quienes los interrogaron sobre “la desaparición de los menores” y “qué sabían de eso”.

Balas militares
Como si el arresto domiciliario no hubiera sido suficiente abuso, los padres de los menores empezaron a ser trasladados a menudo al regimiento, para ser torturados. Mientras tanto se efectuaban intensas búsquedas para dar con el paradero de los niños, participando el Cuerpo de Bomberos de Coquimbo, carabineros e Investigaciones con una brigada de Homicidios que enviada especialmente desde Santiago. Carabineros utilizó perros policiales “expertos en rastreo”. Sin embargo, la búsqueda fue infructuosa.

En agosto de 1978, niños del vecindario -que jugaban en el sector-, encontraron los restos de los menores sepultados a orillas del camino que conduce a la playa La Herradura, cercano a los depósitos de combustible, y a una distancia de, aproximadamente, 100 metros de las casas. Estaban a una profundidad no superior a 20 centímetros, lo que resulta completamente incomprensible dado que en el lugar se buscó afanosamente, incluso con los perros policiales.

“Debido a esto y otros antecedentes presumimos que los cuerpos fueron colocados allí con posterioridad”, señala el abogado Hugo Gutiérrez. En el Instituto Médico Legal de Santiago, se realizaron los peritajes. Los padres fueron citados para la entrega de los restos, entrevistándose con un médico legista, que practicó la autopsia. Les indicó que la causa de muerte era “a consecuencia de impactos de bala de grueso calibre, provocándoles la destrucción del 75% del cráneo”, y agregando que “esos proyectiles los usan sólo el Ejército”. Sin embargo, el médico les señaló que “no podía certificar esa causa de muerte”. “Efectivamente el certificado señala ‘causa de muerte indeterminada'”, agrega Gutiérrez.

En la querella se cita, en calidad de inculpados, a Ariosto Lapostol Orrego, comandante del Regimiento Arica, Juan Emilio Cheyre Espinoza, que en el momento de ocurridos los hechos se desempeñaba como ayudante del comandante Lapostol (su “delfín”), y va dirigida contra Augusto Pinochet y “todos los que resulten responsables”. También se cita a Osvaldo Pincetti (*), que mantuvo secuestrados a los padres de los niños, y al oficial Carlos Verdugo Gómez, que formaba parte de la Unidad Especial de Inteligencia del Regimiento “Arica”.

Se presume que el grupo que estaba de guardia en ese momento, fue el que fusiló a los niños. Después, escondieron los cuerpos para volver a enterrarlos en las cercanías cuando la búsqueda de la policía y los vecinos terminó. Por eso no había ningún militar cuando los vecinos los buscaron en los estanques. Los padres nunca presentaron el caso en ninguna instancia, “por temor. No se califica todavía la participación de Cheyre. Lo citamos en calidad de ‘inculpado’. No sabemos qué participación tuvo, y queremos que declare lo que sabe. Es razonable pensar que él, como ayudante del comandante, supo de los hechos y está al tanto de la participación de la patrulla militar. El ministro Guzmán hasta ahora no ha citado a nadie en el proceso”, señala Hugo Gutiérrez.

Este artículo Arnaldo Pérez Guerra, fue publicado por El Siglo y La Insignia, en marzo del 2002, bajo el título “La responsabilidad de Cheyre”

Maruja Bossy, madre de Jimmy·

Hay momentos que hacen que el alma se desgarre cuando los recuerdos amargos y tristes afloran y es lo que me sucede al comenzar este relato … el año 1973 nuestra familia vivía en la calle Wenceslao Vargas Nº823 de la población Raúl Marín Balmaceda colindante al sector de Guayacán de la Comuna de Coquimbo, cerca de allí estaban ubicados los estanques de Combustibles de la empresas Shell, Copec , por ello después del 11 de septiembre, se puso guardias la mayoría eran conscriptos muy jóvenes del Regimiento Arica, lugar que estaba custodiado para evitar un posible ataque subversivo. https://wikicharlie.cl/w/Jimmy_Christie_Bossy

24 de diciembre de 1973: Mi hijo Jimmy de 7 años como las 15.00 horas fue a casa de un tío a jugar con una prima, a las 16.00 horas regreso se tomó un vaso de leche y se comió un plátano y me dice “ mama, arreglé mi ropa para venir a bañarme como las 6 para estar listo y esperar al viejito pascuero”, volvió a casa de su tío y allí fue a buscarle un vecino Rodrigo Palma, le dice Jim a su tío “jugaré un ratito ya que tengo que volver luego a mi casa”, después de eso no se supo más de ellos.

Cerca de las 19 horas fui a buscarle y nos los encontré, pregunté a muchos vecinos y amigos pero no lo habían visto, bajamos a la playa pues la playa La Herradura está muy cerca y como las 20.30 horas di cuenta a Carabineros, me contestaron que debía estar en alguna casa, cosa imposible porque mi hijo nunca se quedaba en casa ajena, como había toque de queda me dieron un salvoconducto para salir a buscarlo, pero eso no fue posible porque al querer salir en la puerta de mi casa los militares, me dijeron que me entrará o de lo contrario “me matarían”. Los carabineros, cuando hice la denuncia me dijeron que había que esperar 48 horas, yo pensando que podría ser un rapto, les pedí que cerrarán la carretera, pero me dijeron que eso no se podía hacer.

25 de diciembre de 1973: fui al lugar donde “curiosamente 4 años más  tarde apareció el cadáver de mi hijo y su amigo”, no había nada extraño , todo estaba igual me subí sobre una piedra pues andaba sola, mi esposo en aquellos años estaba en el norte llegó como 4 días después y mis otros dos hijos todavía eran pequeños para que me acompañaran, miré a todos lados, di aviso a Investigaciones; estaba el Inspector Valdés, que nos ayudó mucho en su búsqueda, también el capitán Sergio Contador de Carabineros, fueron días de mucho dolor y angustia sin saber nada de nada.

Los primeros días del año 74 llegaron los militares Carlos Verdugo Gómez. Fernando Polanco Gallardo, Juan Emilio Cheyre a quien nadie llamó y estuvieron en casa haciendo muchas preguntas, allanaron todas las casas de la población Víctor Domingo Silva a cualquiera hora de la noche, preguntando “dónde estaban los niños”, “que habían hecho con ellos” e incluso a mi hermana que vivía en Santiago también le revisaron su casa. Quienes después fueron llamados a declarar. (van documentos adjuntos de su declaración) como también el Teniente Coronel Eduardo Cruz Adaros.

11 de enero de 1974: llegaron a mi casa los militares diciendo que el Comandante Ariosto Lapostol me necesitaba, al llegar allí al Regimiento me pidieron el carné y me llevaron por un pasillo, me vendaron la vista, me colocaron en una camilla me amarraron y me empezaron a dar agua tibia azucarada con varias capsulas y tabletas, fueron 12 pastillas, cuando se me corrió la venda estando en la capilla me di cuenta que la persona que me estaba dando las pastillas era el doctor Díaz Pacci, rápidamente me amarraron de nuevo la vista, tocaban una música muy suave, cada vez me preguntaban que “ donde tenía los niños”, fueron interminables las veces que me hicieron la misma pregunta, hacían girar la camilla, eso me produjo mareo, deseos de ir al baño, pero ellos seguían preguntando la misma pregunta, me dolía todo el cuerpo, lo único que deseaba es que esa interrogación terminará, pero nada pasó, a mi marido le decían que yo estaba con el Comandante Lapostol…cosa que no era así ya que estaba sometida diariamente a interrogaciones.

Después de varios días mi marido me fue a buscar con un amigo y me encontró en una pesebrera, estaba muy sucia con la misma ropa, solo me pude bañar cuando regrese a casa, días después me dio un infarto producto según el médico de las pastillas ingeridas durante el interrogatorio, pase una semana en el hospital, posteriormente estuvimos un mes sin salir detenidos en mi propia casa, la vecina nos pasaba víveres para comer así pasaron los días con interrogaciones. Mis otros hijos que en ese entonces tenían 14 años el mayor y la chica 12, cuando ocurrió esto en diciembre fueron llevados por una amiga donde permanecieron hasta marzo del 1974.

Cosa irónica que después de 4 años el Señor Ariosto Lapostol, al encontrar los restos de mi hijo y Rodrigo nos hizo llegar a la familia una carta donde nos manifestaba su pesar por tan lamentable hecho y nos pareció burla pedirnos, que Dios nos ayude a sobrellevar este hecho, pues durante esos 4 años ellos sabían el destino de los menores y nunca nos hicieron saber. Patricio Varela un locutor muy conocido de la Radio Minería, nos ayudó mucho, cada noche ceca de las 22.00 horas al comenzar un programa que él hacia… decía _ Donde esta Jimmy y Rodrigo ,esto lo repitió casi un año.

Cuando los militares llegaban a mi casa, en reiteradas ocasiones nos pedían plata para combustible, había que servirle café, se aprovechaban de la ocasión para pedir cosas. En una oportunidad llego un militar, no recuerdo el nombre pero se hacía llamar Marcelo, me pidió fotos de Jim para verlas y al final se las llevó todas, sin decirme nada; pensé que luego las traería pero eso nunca ocurrió. Sufría de dolores de cabeza constante por todas las cosas que me estaban sucediendo, no saber que le había sucedido a mi hijo y amigo, saber que esa noche de su desaparición se habían escuchados balazos, baje más de 25 kilos, mi matrimonio se iba deteriorando porque en aquel entonces mi esposo no me ayudaba en la búsqueda incesante que yo hacía de mi hijo. Durante esos años no hubo parte donde no fui e incluso viaje a la Argentina donde me encontré con letreros con las fotos de los dos pequeños.

Los militares, parasicólogos se sumaban a la búsqueda, recuerdo a uno de estos parasicólogo llamado Goyo que vivía en La Serena pero trabajaba para los militares y había otro mayor que ayudaba a los militares para interrogar a los detenidos, también fue traído a mi casa – un hombre ordinario y grosero- supe después con los años que estaba preso en Santiago.

En una oportunidad fui a Santiago a ver a Patricio Varela, el locutor que antes mencioné, también íbamos a ver una vidente que le decían Aquima, esta mujer me interrogó, y en esos momentos llegaron, no sé si eran militares y me llevaron a una casa, donde me interrogaron; llegue toda mojada porque estaba lloviendo, al lugar, me tuvieron amarrada y toda la noche escuche el sonido de una gota de agua que caía en un tarro y además alumbraban la casa a cada momento; estuve allí toda la noche , al día siguiente me golpearon y así fue todo el día, hasta que en la noche me soltaron, llegue a la casa de unos amigos me dieron algunos medicamentos y llamaron al médico, a los días siguientes estando ya más repuesta del resfrío y los golpes propinados regrese a Coquimbo, quiero agregar que en ese interrogatorio estuvo Manuel Contreras, como yo en ese entonces no le conocía pero después por las fotos que se expusieron de él, lo reconocí, también en esa oportunidad me dieron tabletas que me dejaban muy mal.

Hoy después de 37 años recordar todo esto es muy doloroso para no solo por la pérdida de mi hijo que durante 4 años no supe que le había sucedido, también por todos los vejámenes a que fui sometida, por querer saber su paradero siempre con la ilusión de encontrarle.

14 de agosto de 1977: tenía una reunión en el Centro de Madres al que concurría, estando ya lista para ir, de repente no sé porque motivo no me dieron deseos de asistir, que es lo que les dije a unas amigas cuando me vinieron a buscar… en el intermedio ocurrió que unos chicos al estar encumbrando volantines, buscaron algo para ponerle de cola y encontraron enterradas unas lanas pero al tirarla asomo un huesito; los niños, taparon la ropa y avisaron a su padre quien llamo a carabineros… cuando yo supe eso pensé inmediatamente en los niños, me fui caminando al lugar, que quedaba muy cerca de casa ya que en esos momentos me había cambiado a un edificio de departamento que es donde hoy resido… y observe que sacaban un pelo largo, pensé que era una niñita, pero cuando levantaron la ropa pude reconocer una chaleco que yo le había tejido a Jimito, me devolví a mi casa y volvimos al lugar con mi hijo, estábamos muy preocupados, angustiados y tristes por este hallazgo, estaba el detective Valdés, Carabineros y gente del PEM que estaban picando para sacar los cuerpos. Había un carabinero chico y gordo que no me dejaba pasar, yo que estaba muy delgada no sé de donde saque fuerza para tomar al carabinero de las manos y darlo vuelta, lo tire al suelo y el detective Valdés le dice que me deje pasar pues era mi hijo el que habían encontrado, al sacarlo los detectives se llevaron los restos y me pidieron que fuese a Investigaciones a las 19.00 horas, al concurrir me mostraron toda su ropa y no cabía duda era de mi hijo. Al día siguiente sacaron a su amigo Rodrigo y los cuerpos fueron llevados a Santiago.

Después de un año de estar en Santiago  sus cuerpos, mi marido y el papá de Rodrigo los fueron a buscar  allí; había un médico que les dijo “yo estoy castigado y me tienen acá en el Instituto Médico Legal y la autopsia que hice me es imposible escribir la verdad me pidieron que pusiera muerte indeterminada en consecuencia que los niños los mataron con balas de grueso calibre que solo los militares la usan”. Incluso quiero acotar que en el certificado de defunción figura que fueron muertos en Santiago. Pero va adjunto un certificado de traslado de cadáver a Santiago.

Y se presume que el grupo que estaba de guardia en esos momentos fueron los que fusilaron a los niños, después escondieron los cuerpos para volver a enterrarlos cuando la búsqueda de la policía, familiares y vecinos finalizó.

Se retiraron los cuerpos, fueron envueltos y se trajeron como un paquete cualquiera; cuando llegaron se llevaron a una funeraria llamada San Luis acá en Coquimbo, se realizó una misa, fue muy triste todo, había mucha gente al paso de la carroza hasta llegar al cementerio, porque fue un acontecimiento muy comentado por la prensa durante bastante tiempo y causo bastante conmoción en el puerto el encontrar los cuerpos en el lugar donde ya se había buscado antes.

A contar de este acontecimiento mi vida cambió, una gran tristeza me invadió ,sabía que ya no lo vería nunca más, que mi pequeño hijo nunca más estaría con nosotros, sus hermanos sufrieron mucho, gracias a Dios que les fue bien en sus respectivos colegios y hoy son muy buenas personas y profesionales.

2001

En el año 2001 fuimos a Santiago con mi hijo Esteban y los padres de Rodrigo ,el otro menor ejecutado, a interponer una demanda contra Augusto Pinochet, demanda que sería llevada a cabo por el abogado Hugo Gutiérrez Gálvez y Juan Bustos Ramírez, ambos abogados de Santiago domiciliados en Phillips 40, Ofic. 68 de Santiago. Se le cancelo un dinero al Sr. Gutiérrez. Hay documentos adjuntos de estas acciones.

2002

Posteriormente el año 2002 el Juez Sr. Juan Guzmán vino a La Serena y nos interrogaron en Investigaciones de La Serena a mí y a Esteban mi hijo mayor, cuya declaración va adjunta.

26 de abril de 2002: Este viernes se ordenó la exhumación del cadáver de mi hijo, todo esto fue muy difundido por la prensa local, nacional e internacional. Se adjuntan documento aclaratorios donde indican que los cuerpos presentaban fracturas de costillas y heridas profundas de cráneo, lo que confirmaría lo ya sabido que fueron asesinados por balas militares.

Sus restos fueron llevados nuevamente a Santiago retornando tres meses después,

Y se recordó que en la autopsia fueron obligados a firmar el certificado de defunción, que la causa de muerte era “indeterminada” el año 1977, y ponen lugar de fallecimiento Santiago.

Lo triste en este caso que nunca ha existido la voluntad de llegar a la verdad en este caso y que se hayan creados historias inverosímiles para justificar lo injustificable, posteriormente a esta exhumación, y a la investigación que se realizaba, el máximo tribunal determinó que el caso que seguía el Juez Juan Guzmán lo siquiera el Juez Jorge Zepeda quién nunca dilucido absolutamente nada, quedando nuevamente este caso la más completa impunidad

Nos cuesta pensar que es posible que haya sido por que el Señor Juan Emilio Cheyre Espinoza ocupaba la Comandancia en Jefe del Ejército, por ello este alevoso crimen ha pasado a ser uno de los tantos hechos deleznables sin resolver, que se cometieron, pero que en este caso, cobran mayor relevancia por ser dos seres inocentes que nada justificaba la acción realizada, y donde la victima paso a ser la familia por todas las infamias que se cometieron contra ellas.

Quiero manifestar que en el lugar donde se cometió esta ejecución se está construyendo un espacio de área verde que se llamará “Mirador de Los Ángeles en honor a estos menores para, valorar la vida y para que nunca más vuelva a ocurrir atrocidades así en nuestro país y en ninguna parte del mundo.

Entrevista con Eugenia Moraga Pinto, madre de Rodrigo Palma Moraga: «a los niños les pegaron, los maltrataron, se los llevaron y los ejecutaron»

http://fugadetinta.cl/entrevista-con-eugenia-moraga-palma-madre-de-rodrigo-palma-moraga-a-los-ninos-les-pegaron-los-maltrataron/

Publicado 25 diciembre, 2016 

«Yo quedé sin lágrimas, quedé seca de llorar, quedé con los ojos secos, pero dije no, tengo que mantener esto muy cuerdo para poder luchar. Para poder sobrellevar todo lo sucedido y poder llevarlo dentro. No puedo hacer imposible la vida de la hija que quedaba y de mi marido que estaba sufriendo lo mismo que yo. Me dije, si desespero a tal punto y me vuelvo loca, le estaré dando más trabajo a mi marido del que ya estaba sufriendo él”.

Con estas palabras, Eugenia Moraga Pinto comienza el relato sobre la muerte de su hijo Rodrigo Palma Moraga (8 años), asesinado junto a su amigo Jimmy Christie Bossy (9 años) el 24 de diciembre de 1973 en el sector de Guayacán en la ciudad de Coquimbo. A 41 años de este brutal asesinato por parte de militares genocidas, estuvimos conversando con la madre sobre lo realmente sucedido aquella víspera de navidad, sobre su dolor y su constante lucha por la búsqueda de «Verdad y Justicia» para su hijo. Reproducimos parte de esta conversación que releva detalles de la muerte de Rodrigo y Jimmy no difundidos por ningún medio de comunicación masivo. De esta manera Fuga de Tinta rinde un homenaje a Rodrigo Palma y Jimmy Bossy, pequeñas víctimas del terrorismo de Estado vivido en nuestro país.

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FDT: ¿Cómo ha sido sobrellevar este dolor por tantos años en espera de saber la verdad sobre lo ocurrido con Rodrigo y obtener justicia?

Kena: Mira lo sobrellevamos entregándonos mucho a la espiritualidad. El yoga me ha ayudado mucho, aunque yo soy de religión judía, ambas son muy parecidas. Mis amigos son muy católicos, pero se pueden llevar ambas religiones de buena manera. Nosotros los judíos siempre hemos dicho «ni perdón, ni olvido», lo traemos en la sangre, viene en nuestros genes. Yo soy una mujer de carácter muy alegre, mi marido es muy pasivo, entonces quizás ahí formamos el equilibrio. Si no estaríamos los dos acompañando al hijo, en circunstancias que yo siento que él me está acompañando a mí. Yo siento que Rodrigo vino a enseñarnos eso, y todavía lo hace y tiene mucho que enseñarnos.

FDT: Tomando la historia no contada de la muerte de Rodrigo ¿qué crees tú que ha pasado para que este silencio se haya hecho presente durante todos estos años?

Kena: Ha sido una historia muy poco contada, ya que los medios de comunicación no nos lo han permitido porque los personajes que están involucrados tienen una red de protección grande. En ese entonces ya estaba en televisión Mario Kreutzberger, Don Francisco, y yo recurrí a él para que me ayudara a contar esta historia, porque entre judío y judío nos apoyamos, y tampoco pudo, siendo en esa época un personaje de la televisión.

Este fue un crimen tan espantoso, siempre dicen este es un caso emblemático, no se sí existirá otra caso tan emblemático, no sé si se les ocurre pensar en otro más emblemático, ya que fue un 24 de diciembre. Con mi esposo estuvimos en la exhumación de Jimmy y de mi hijo junto con el juez Guzmán y la antropóloga Isabel Reveco. A los niños les pegaron, a Jimmy el proyectil de guerra le voló el cráneo, se lo borraron. Estaba esta parte de atrás (hace un gesto tocándose la parte posterior del cráneo), pegado con tela, pero toda la cara voló. Cuando nos entregaron los cuerpos, yo me llevé a Rodrigo al cementerio Parque del Mar en Con Con porque tenía miedo de que me lo quisieran robar, en el Instituto Médico Legal tenían la orden de no entregar su cuerpo. Esto fue un crimen muy brutal.

FDT: Efectivamente esta es una historia callada, silenciada ¿qué sucedió ese 24 de diciembre?

Kena: Ellos estaban donde hoy está el memorial, no estaban abajo en los estanques como se ha dicho. Ellos jugaban arriba donde está el memorial como todos los días con varios niños. Entre ellos, la vecina que después de 3 años, estaba jugando y encontró el bracito de Jimmy.

Esto fue a pleno sol, porque deben haber sido las 5 y media a seis de la tarde, cuando yo salgo a buscar a Rodrigo al antejardín. Estaba mi suegra que había venido a pasar la Navidad con nosotros, ella me dice ya había bañado a Claudita (hermana), y que llamen a Rodrigo para bañarlo y cenar temprano por todo lo político que pasaba y por el toque de queda que era a las 11 de la noche. Yo salgo al antejardín a buscar a Rodrigo y no estaba, salgo por la calle, lo busco y no está, empiezo a preguntar y nadie sabía nada, empieza a pasar la hora y Rodrigo no aparece, sale mi marido, ya nos empezamos a movilizar toda la manzana y en eso sabemos que la señora Maruja Bossy, empieza a buscar a Jimmy. Él era de más carácter y se atraían, Rodrigo era más retraído, ellos siempre jugaban entre todos a la vuelta de nuestra casa. Llegó la noche, me amanecí caminando por la playa y no me di cuenta de todo lo que había caminado hasta que me vi descalza, con un pantalón blanco y una blusa floreada, lista para la cena. Me miro y corro donde Sergio Contador que era Teniente de Carabineros y que nos conocíamos, vivía muy cerca de la escuela donde iba Rodrigo. Esa noche salimos todos a buscar, estuvo personal del Gope y mucha gente. Ellos estaban con otro niño, Patricio, pero su padre pasó poco antes y se lo llevó a la casa y le dijo a Rodrigo que se fuera también. Él le dijo «sí tío ya no más», fueron esos segundos donde todo cambió.

Ellos iban a la escuela D-43 con Claudia, estaban felices en ese colegio. En Santiago, a mí me apuntaron con metralleta, a Rodrigo le tocó ver mucho, incluso los cadáveres en el río Mapocho. Mi marido se vino en comisión de servicio como Jefe de Avaluaciones del Servicio de Impuestos Internos de la región. El día que desaparecieron, yo les avisé a Carabineros y a Investigaciones de la desaparición de los niños. Ése mismo día llegó la gente del servicio de inteligencia y ellos se hicieron cargo de todo, se instalaron meses en mi casa.

Ellos jugaban todos los días a la vuelta de nuestra casa y ahí mismo fue donde la vecina, que era niña también, jugando a tirar una lana del suelo para su volantín, la tira y sale un hueso, era el brazo de Jimmy. Ya habían transcurrido 3 años y 8 meses desde que habían desaparecido.

Diario

FDT: ¿Cómo fue ese momento?

Kena: El día que los encontraron yo estaba en mi casa con una amiga preparando las cosas y llega mi marido más temprano de lo habitual. Él iba todos los días a almorzar, pero ese día llego como a las 11 de la mañana. Yo le dije a mi amiga: «tan temprano que llegó y yo no he preparado el almuerzo». Lo primero que pensé fue que lo habían exonerado nuevamente y le digo “viejo te echaron otra vez de la oficina” y me dice que no. Entonces yo inmediatamente supe que se trataba de Rodrigo, y él me dijo que sí. Pedí a Dios y a mi maestro que me ayudaran en ese momento. Yo me había fortalecido en espíritu y físicamente con mi maestro de yoga, eso me ayudo a soportar todos esos años, él nos enseñó mucho de la manera de la filosofía, por qué estamos acá, cuál es nuestra misión y la de cada uno. Ese día todo estaba raro, nadie me aviso que habían encontrado unas osamentas, mi marido llega a la casa y va donde estaba la gente, yo me quedé en casa con mi guagua. La hija de otros vecinos, al sacar una lana del suelo encontró un hueso y cuando la tira saca el brazo de Jimmy, se empezó correr la voz y todos los vecinos llegaron. Raúl les pidió que no movieran nada hasta que llegara la policía a levantar las osamentas y llegó gente del POHJ con la orden de levantar los huesos con pala y llevárselos con un arnés, de esa forma.

Si hubiesen estado los huesos ahí todo ese tiempo, los 3 años y 8 meses, debiesen haber estado con la piel seca, porque ahí es salino. Yo soy enfermera, entonces sé que hubiese quedado momificado, no hubiesen estado los puros huesos blancos y lavados, y todos revueltos. Después la antropóloga tuvo que darse el trabajo de separarlos. Mi marido vuelve y me dice «vieja encontraron a Rodrigo, están sacando las osamentas, los encontraron a 30 centímetros… a 30 centímetros» (repite Kena).

Diario 4

FDT: ¿Qué explicación les dieron a ustedes de lo que había pasado, porqué los restos de ambos niños aparecían después de todos este tiempo y en un lugar en que habían buscado tanto?

A mí nadie me dijo nada, en un principio nos acusaron de auto secuestro. ¿Qué padres harían eso?, ellos eran nuestra felicidad. A Raúl se lo llevaron ilegalmente diciendo que el comandante del regimiento quería conversar con él, yo les dijo «pero que él venga a mi casa» y me dicen que no. El teniente me dijo: «también estará mi comandante» (Ariosto Lapostol), me dijeron «le prometemos que a las 4 de la tarde estará de vuelta en su casa», y yo tenía miedo. A las 12 de la noche llegaron de nuevo a mi casa para decirme que Raúl estaba aún ocupado.

Al otro día me levanto temprano con Claudia y supimos que a mi marido lo exoneraron después de todo esto. Nosotros estábamos sin dinero. Decían que él era comunista porque ayudaba a la gente pobre en la oficina cuando llegaban y no sabía leer los formularios.

Los estanques siempre estuvieron custodiados por patrullas militares porque decían que los miristas los podían hacer volar. Nunca nadie hubiese hecho eso, porque significaba matar a hermanos, hubiesen volado medio Coquimbo, nadie es tan estúpido para hacer algo así. La patrulla pasaba todos los días por ese sector donde está el memorial, varias veces cuando cambiaban de turno. Ese día estaban todos bebidos y los disparos se escucharon durante todo el día en la cuadra de atrás, en el sector de los estanques. Esa tarde, seguramente pasó la patrulla y algo le deben haber dicho a los niños, yo creo que ellos no dijeron nada o les dijeron algo, no sé, pero algo pasó que los militares se bajaron de la patrulla y les pegaron “hasta decir basta”. Yo fui a la exhumación de los dos, con mi hijo menor ayudamos a armar los cuerpos, Rodrigo tenía costillas culateadas, costillas quebradas, fueron las palabras de la antropóloga Reveco. Rodrigo tenía el coxis baleado con proyectil de guerra, ella cree que se puso por delante de Jimmy, quizás en un instinto de protegerlo. Pero igual el proyectil le llegó a Jimmy en la cabeza y con eso murió. Lo que yo siempre he querido saber es si él habrá sufrido, si habrá quedado con vida por mucho tiempo. Yo todavía tengo una conchita que Rodrigo tenía en su mano, que con el sufrimiento la apretó tanto que se le incrusto en el dedo y se la sacamos cuando lo encontramos. Yo quiero creer que no sufrió, científicamente sé que el dolor es una sola vez como dice mi marido, después el cuerpo ya no siente, pero sufro pensando en el dolor que debe haber sentido.

Alguien vio esa noche que en un vehículo militar echaban bolsas, como cuerpos, entonces creo que los niños en el estado en que estaban, quebrados, culateados, se los llevaron inmediatamente. Por eso hay dos tipos de tierra en el cajón en que nos entregaron los cuerpos. Cuando los encontraron, después de los 3 años y 8 meses, costó mucho tiempo para que nos los entregaran. Siempre nos daban excusas, que no valía la pena, que aún no se hacía la autopsia, hasta que llegamos con una orden para que lo entregaran. En el cajón, que era muy pequeño, había estos dos tipos de tierra. Una tierra era salina y la otra de Vicuña. Al juez Guzmán nunca lo dejaron ir a Vicuña, a él lo amenazaron, él tenía identificada la patrulla pero nunca supo los nombres de quienes iban allí, yo no creo que no sepan quienes fueron.

Yo puedo perdonar todo, a mí no me interesa saber quién los mató, pero quiero saber por qué y quienes fueron. Porque desde el tercer día que Rodrigo despareció, con mi marido supimos que fue la patrulla militar, fueron los militares. Era 24 de diciembre, imagine a esos niños después de tanto golpe, quebrados enteros, molidos, Jimmy sin cráneo. No iban a llegar con niños así al hospital, no, entonces simplemente los ejecutaron, les pegaron, los maltrataron, se los llevaron y los ejecutaron. A la antropóloga Isabel Reveco la amenazaron con sus hijos para que no pusiera nada en el informe de la autopsia, para que no hablara. Cuando retiramos el cuerpo de Rodrigo fuimos con un gremialista de impuestos internos como testigo y el doctor nos dijo «éste es el certificado real, pero este es el que tenemos que presentar, si quieren dar sepultura a sus hijos firmen éste». Firmamos el que nos dijo para que nos entregaran a los niños, pero nosotros ya sabíamos que había otro certificado que es el real. Al tiempo, fuimos a ver al médico y ya no trabajaba allí. La última vez que a Rodrigo lo levantaron (exhumaron), que ha sido tres veces por las investigaciones, el médico en Santiago nos dijo lo que se puso en el certificado no es la realidad, no es la verdad.

En ese entonces, el gobierno estaba dispuesto a pagar la sepultura judía de Rodrigo que costaba 7 millones de pesos, yo le dije al rabino que no tenía esa plata, yo le dije esto es aberrante. Finalmente, yo había comprado en el Parque del Mar, pero el Ministro del Interior de esa época estaba muy interesado en ayudarme, porque le convenía. Yo trabajé mucho, mucho, para juntar dinero para llevar finalmente el caso a la Corte Interamericana de La Haya y decir que esto fue de los militares de acá, los responsables estaban acá.

FDT: ¿Cuándo hablas de responsables, quiénes son ellos?

Kena: En primer lugar me refiero a Ariosto Lapostol que era el que mandaba, en segundo lugar Juan Emilio Cheyre que era su brazo derecho. Yo por la gente que conocía acá en La Serena en esa época, había gente cercana a Cheyre y él quería entrar al círculo de estas personas. Después de esto nunca más insistió, a mi nunca me ha querido dar la cara, nunca. Le he mandado a decir de todo y nada. A mi no me interesa que me digan «fueron ellos los que dispararon», yo sé que no fueron los que mencionó porque ellos mandaban y el «pelao» que no hacía caso lo daban de baja, todos sabemos eso. Ellos son víctimas, pero si ese día estaban bebidos y les pegaron a los niños, eso no lo acepto.

FDT: En términos judiciales, ¿en qué está el caso hoy?

Kena: Vamos bien, Hernán Fernández es nuestro abogado. En términos de justicia con mi marido no miramos la plata, una vez el juez Guzmán me dijo «Kena a tu hijo no lo vas a ver más, es una realidad dura, pero es la realidad, solo estará en tu recuerdo, en tu mente, tú lo llevas en tu retina, pero a los que lo hicieron hazle justicia». Eso miro yo, la justicia. Por ello existe un juicio criminal y a la par el juicio civil, esperamos terminar con el criminal y comenzar inmediatamente con el civil y obtener una reparación que nos permita realizar un mejor trabajo en la «Agrupación de Ex Menores de Prisión Política y Tortura» donde participo. En el civil hemos sido una espina esperando y comenzando por Ricardo Lagos, que para mí ha sido lo más nefasto, comenzó gobernando con la derecha y sigue con la derecha, es íntimo amigo con Cheyre. Me deben mucha plata, pero esa plata no la quiero para mí. Si nos tienen que pagar que nos paguen, nosotros somos «viejos sin casa», vendimos nuestra casa para el juicio, por eso si tienen que pagar que paguen.

FDT: Mirando otras situaciones que ocurrieron con niños en esta época, ya sea como testigos o víctimas directas como Rodrigo, ¿cómo ves la relación entre infancia y dictadura?, si bien quizás en Chile no existió una política tan explícita de violencia hacia los niños como en Argentina, existen situaciones pendientes.

Kena: Me parece horrible, espantoso. Por eso creo que es importante que nos unamos para trabajar y resolvamos estos casos, trabajando juntos, por eso es importante los recursos. Me parece indispensable trabajar juntas y saber qué paso con todo estos casos y que se haga justicia. Entonces vamos avanzando.

Agradecemos a Kena por su tiempo y fortaleza. 

“Mi vida con Carlos”.la búsqueda personal, por parte del hijo, de la memoria de su padre asesinado

“Mi vida con Carlos”.la búsqueda personal, por parte del hijo, de la memoria de su padre asesinado

SINOPSIS En 1973, el abogado y periodista Carlos Berger fue asesinado por el régimen de Pinochet. En tres días, 75 presos políticos fueron «secuestrados, torturados y ejecutados y, en muchos casos, sus cuerpos desaparecieron; como en el caso de mi padre». Germán Berger, el hijo, no ha sabido mucho de su padre, el cual murió antes de que él cumpliera un año de edad. La familia sólo hablaba de Carlos como un icono político, nunca como persona, como un hermano, un esposo o un humanista. “Mi vida con Carlos” es la búsqueda personal, por parte del hijo, de la memoria de su padre asesinado, revisando y revalorando la reciente historia y el presente de Chile a través de las vidas de una familia concreta. Es la historia de un drama familiar que refleja el drama de todo un país. El documental fue estrenado el 2010 en Festival Internacional de Documentales de Santiago, Fidocs.

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Pacto de Fuga. La película

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La historia

La madrugada del 30 de enero de 1990, una noticia inusitada despertó a los chilenos: 49 prisioneros políticos habían escapado durante la noche de la Cárcel Pública de Santiago, cuando faltaban sólo seis semanas para que Augusto Pinochet entregara la cinta presidencial a su sucesor, el democristiano Patricio Aylwin.

En este libro, Fuga en Santiago. Escape desde la cárcel pública, son los propios protagonistas de aquella hazaña quienes relatan a los autores los detalles de su fuga, construyendo un texto al más puro estilo de las novelas de acción.

La obra, escrita en dos tiempos, devela en detalle los preparativos del escape, así como la investigación posterior del juez Juan Amaya; todo en el complejo contexto político del momento, marcado por la persistencia de un poder judicial desprestigiado, por los errores cometidos por la administración penitenciaria y por el arrojo y determinación de los evadidos.

En la mitología política, el sacrificio y la entrega de miles de chilenos que combatieron a la dictadura ha quedado eclipsada por las negociaciones a puertas cerradas que se sucedieron para llegar al plebiscito de 1988. Para la historia oficial ha quedado en el olvido esta versión las luchas populares y –la mayoría de las veces– de sus anónimos combatientes.

Cavar contra el tiempo y contra el olvido, cuando la existencia de los presos y presas políticos dejaba de ser reconocida en la sociedad chilena post dictadura. Cavar y cavar para salir del boquete seis semanas antes del inicio de la democracia en “la medida de lo posible”, un 30 de enero de 1990, como un acto de guerra de esos 49 hombres que se habían enfrentado a Pinochet y un primero de rebeldía en contra de la Concertación.https://www.elmostrador.cl/cultura/2015/12/09/el-escape-de-la-ex-carcel-publica-a-las-espaldas-de-pinochet/

Se cayó el hilo rojo de mi muñeca izquierda

Se cayó el hilo rojo de mi muñeca izquierda

 He huido dos veces en mi vida, la primera hace algunos años y la segunda hace dos meses. La primera vez que huí fue de un departamento chiquitito en Acoxpa. Recuerdo que era de mañana, recuerdo que él salió de la habitación rumbo a la universidad, fue cuando aproveché para llamar a una amiga, ella vino con el auto y yo metí todas mis cosas en bolsas negras, las metimos en la cajuela y nos fuimos lejos, rumbo a casa de mi madre, un par de días después volé hacia Buenos Aires, a lo que yo llamo mi primer exilio, esa ciudad me salvó la vida, ahí crecí, sané, cambié. Yo había logrado huir de esa jaula violenta en la que llevaba semanas o quizá meses llorando, atragantándome con mi propio llanto, sola, aislada, como prisionera de esa trampa amoroso-política. Un tipo militante que sólo hablaba de la revolución, que estableció marcos normativos para mis sentimientos, pensamientos, incluso para mi ropa. En fin, otra de esas historias. Leer completo en https://unasrojas.wordpress.com/2019/04/13/se-cayo-el-hilo-rojo-de-mi-muneca-izquierda/comment-page-1/#comment-89

Nietos y nietas: reconstruir lo astillado

Nietos y nietas: reconstruir lo astillado

por Federico RiccioCompartir Twitter Facebook LinkedIn E-mail

¿Cómo se cambia una historia? ¿Hay nuevas vidas dentro de una vida? ¿Se transforman los olores de una infancia mentida? ¿Pueden recordarse los momentos olvidados? Lejos de las versiones románticas, los nietos recuperados Ezequiel Rochistein Tauro, Tatiana Sfiligoy, Victoria Montenegro, Pablo Gaona Miranda e Ignacio Montoya Carlotto rearman su identidad a partir del dolor y la verdad.

Nadie llega ahí por equivocación.

Las paredes hablan. Cuadros, plaquetas, reconocimientos. Sus hijos –en fotos en blanco y negro– están representados en una de las paredes como un inmenso portarretrato. El techo es alto. Las puertas refinadas, de madera y vidriadas. Casa de abuelas bravas y ambiente cálido: Virrey Cevallos 592.

Quedaron atrás tareas detectivescas, visitas a los juzgados de menoresorfanatosoficinas públicasNo tenían miedo: lo peor ya había ocurrido.

Sobre el escritorio de la entrada hay un vitral con una lamparita que ilumina pañuelos blancos.
Un poco más de cuarenta años atrás, un sábado 22 de octubre, un grupo de mujeres se hacía conocido como las Abuelas Argentinas que buscan a sus Nietitos Desaparecidos.

Hasta ahora, ya son 128 nietos restituidos. Siguen en la búsqueda de los hijos de sus hijos.



Ezequiel
Una tarde de junio de 2010.

Ezequiel sale de su trabajo en el Edificio Cóndor de la Fuerza Aérea Argentina. Lo abordan dos hombres de Capturas de Interpol vestidos de civil y lo suben a un Fiat Siena azul. En minutos, quedará desnudo en el despacho del juez Rodolfo Canicoba Corral.
Bajan en Comodoro Py 2002.

–Te convocamos para hacer la requisa sobre tus prendas –le explica un secretario.

Ezequiel no quiere saber nada. Discute. La tensión aumenta. Irrumpe en la sala Canicoba Corral:

–Dejate de joder. Es por las buenas o por las malas.

–Va a tener que ser por las malas –retruca Ezequiel.

El juez llama al personal policial. Al ver que no tiene salida, Ezequiel le pide al secretario que aclare que no lo hace por su propia voluntad.

–Necesitamos tus medias, la chomba y tus calzoncillos.

Ezequiel sale del Juzgado con otra ropa que no es la suya.

* * * * *

Ezequiel Rochistein Tauro es el nieto restituido 102. Tenía la certeza de que era hijo biológico de Stella Maris y de Juan Carlos Vázquez Sarmiento, ex Suboficial de la FF.AA.

–Hasta lo último mantuve mi posición –explica Ezequiel.

Vive con su pareja, sus tres hijas y con Stella Maris.

–Estas cosas no se racionalizan. Sé que tiene responsabilidades pero entiendo el contexto de los setenta y la violencia de esos años en mi casa.

En febrero de 2002 vio por última vez a Vázquez Sarmiento. No lo nombra. Con voz casi imperceptible, lo llama “él” o “mi apropiador”. Ahora está prófugo.

–Lo saqué de mi vida.

Ezequiel trabajó durante once años en el área civil de la Fuerza Aérea Argentina.

–Soy de esa generación que creció en los noventa. Si no tenías un conocido desaparecido, no estabas ni enterado.

El 16 de diciembre de 2001, la jueza María Servini de Cubria lo citó al Juzgado mediante una cédula que decía “Sustracción de menores”. Stella Maris atravesaba un cáncer de mama y,  antes de entrar al quirófano en el Hospital Aeronáutico Central, le deslizó que no era su hijo biológico.

–No le creí. Soy un negador serial.

Después de cuatro años, la jueza Servini de Cubría fue recusada por conflicto de interés ya que su marido trabajó en las FF.AA. La causa pasó al juez Rodolfo Canicoba Corral que ordenó un allanamiento en su casa para retirar prendas de vestir. El abogado de Ezequiel le había advertido esa posibilidad.

–Estuve seis meses esperándolos. Tenía algunas cositas guardadas para ellos.

Les dio un calzoncillo de otra persona y el cepillo de dientes con saliva del perro.

En 2009, el Senado de la Nación sancionó la Ley 26.549 que autoriza a la Justicia ordenar la toma compulsiva de muestras biológicas como método para determinar la identidad de personas en las causas en las que se investigan delitos de lesa humanidad.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación se había expedido en contra de la extracción obligatoria y consideró que existían medidas alternativas para obtener muestras de ADN de Ezequiel.

Siete meses más tarde, Ezequiel fue interceptado por Interpol.

* * * * *

Jueves 16 de septiembre de 2010.

Hace quince minutos que espera. Parecen horas. Desorientado, Ezequiel aguarda en la antesala al despacho de la ministra de Defensa, Nilda Garré, en Azopardo 250, CABA. La secretaria finalmente lo llama.

–Vos no pasás – ordena Garré a un militar de guardia que acompaña a Ezequiel.

Están los dos solos. La oficina es inmensa. La ministra –visiblemente incomoda– le anuncia:

–Te quiero notificar yo, por pedido expreso de la presidenta, que tus papás son María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein.

Ese día, Ezequiel se entera que en noviembre de 1977 su mamá lo tuvo en cautiverio en la ESMA, asistida por el médico militar Jorge Luis Magnacco.

Hasta el día de hoy, Graciela y Jorge permanecen desaparecidos.


Tatiana
La tarde del domingo 31 de octubre de 1976.

Tatiana arma su historia a través de difusas imágenes y testimonios, como si lanzara una piedra contra un espejo y ahora tuviese que reconstruir lo astillado.

Mirta regresa con sus dos hijas a su casa en Villa Ballester. La pequeña Tatiana, de cuatro años, revolotea a su alrededor mientras su madre lleva en brazos a Laura Malena, de casi tres meses. 

–Vemos que hay un operativo, seguimos de largo, y vamos para la plaza –recapitula Tatiana.
Mirta y Tatiana se alejan cada vez más rápido. Tati no entiende qué está pasando. Mirta la sienta detrás de un cantero y le deja en brazos a Laura.

–‘Cuidá mucho a tu hermana’, me dice y camina para el lado opuesto de la plaza a donde estábamos nosotras escondidas.

De un camión militar descienden varios hombres. Tatiana observa desde el cantero.

–La encapuchan y se la llevan. Ese es el último recuerdo que tengo de mi vieja.

Mirta Graciela Britos Acevedo y su compañero, Alberto Jotar, continúan desaparecidos.

* * * * *

Abril de 1977.

Tatiana permanece en el Orfanato Remedios de Escalada de Villa Elisa y Laura en Casa Cuna de La Plata. Seis meses después, se reencontrarán de casualidad.

El matrimonio Sfiligoy había ido al Juzgado de Menores N°2 de San Martín para completar los trámites de adopción de una bebé. Pero mientras aguardan el papeleo, llega una trabajadora social, muy preocupada, con Laura en brazos, que tenía problemas de salud por la ausencia de su madre. En la sala de enfrente, se escuchan los gritos descontrolados de una nena.

Inés queda conmovida por la situación de Laura e irrumpe en el despacho del Juez pidiendo su adopción.

–Mi vieja se dio cuenta que Laura era una nena que necesitaba cuidados –reconstruye Tatiana.

La trabajadora social aprovecha esa situación y le cuenta que la nena del berrinche en el otro cuarto se llama Tatiana y es la hermana de la beba.

En ese momento, Inés y Carlos deciden adoptar a ambas hermanas.

* * * * *

Jueves 16 de agosto de 2018.

Son cerca de las tres de la tarde. Tatiana hace un recorrido por su lugar de trabajo: el ex Centro Clandestino de Detención Virrey Cevallos. Luce sencilla, vestida con un suéter rojo y una bufanda verde. Describe el lugar con la paciencia de una escultora.

–Es muy difícil laburar en un lugar que está marcado por el horror.

Tiene 45 años y es psicóloga de la UBA. Empezó la carrera para intentar entender qué pasa por la cabeza de un asesino. Nunca lo logró. Trabajó en Abuelas de Plaza de Mayo; en el Centro de Salud por el Derecho a la Identidad; en la Secretaría de DD.HH. de la Nación; en el Centro de asistencia a víctimas de violaciones de DD.HH. 

En todos los casos, en la asistencia a víctimas del terrorismo de Estado.

Es –además de autodenominarse la madre de todos los nietos por ser la más grande– mamá de dos chicas y un varón. Dice que tiene cuatro padres.

–Al principio no me acordaba de la cara de mi mamá.

Se reencontró con su historia a partir de una denuncia que envió un amigo exiliado de los padres desde Canadá. Carmen y Analía, sus abuelas, emprendieron la búsqueda de inmediato con una foto de sus nietas colgada en el pecho.

–La fotito era, en esa época, la herramienta de búsqueda en lugar del ADN.

El 19 de marzo de 1980 se produjo la primera victoria, entre muchas otras que se sumarían después. Tatiana y Laura se convirtieron en las primeras nietas restituidas en Argentina.

Fotos: Viojf
Fotos: Viojf

Victoria
Diciembre de 1997.

Herman Tetzlaff participó del grupo de tareas que secuestró a su papá, Roque Orlando Montenegro, y a su mamá, Hilda Ramona Argentina Torre, quien continúa desaparecida.

Durante el operativo en una casa de Lanús, Tetzlaff quedó impactado al verla, con apenas diez días de vida, sin parpadear y con sangre en los oídos. Pensó que estaba muerta.

Separada de sus padres, Victoria estuvo bajo el cuidado de una congregación de monjas de Morón. Seis meses después, Tetzlaff y su esposa, María Eduartes, fueron a buscarla. Las monjas le ofrecieron un varón rubio, más al tono con la pareja.

–No, la negrita es mi hija –respondió el Coronel.

Creció rodeada de militares y enamorada de su apropiador.

–Para mí, mi viejo venía después de Dios y San Martín –recuerda de esa época.

Cuando Victoria tenía 21 años, la policía se llevó a Tetzlaff al Juzgado Federal N°1 de San Isidro por una causa abierta por apropiación. Al día siguiente, el juez Roberto Marquevich le notificó que, en un 99,99 %, no era hija del matrimonio Tetzlaff-Eduartes.

–Le dije que me quedaba con mi 0,01 %, porque mis papás no me mentían. Y que la causa estaba armada.

Tetzlaff le pidió que no hiciera la contraprueba y le encomendó el cuidado del arma.

–Sos como un ángel que tuvo el amor de criar al hijo del enemigo como propio –le dijo.

* * * * *

Lunes 13 de agosto de 2018.

Una caja con la foto de Eva Perón posa sobre el escritorio de Victoria. En la mesa de la TV, un pañuelo verde hace de mantel. Otro pañuelo –pero blanco– luce en un cuadro enmarcado con una breve dedicatoria: “Tu abuela Estela”.

Procesó la verdad de forma evolutiva. De “hija de la subversión” pasó a ser “hija de subversivos” para después ser hija de “Toti” y “Chicha”. Hoy es Diputada de la Ciudad de Buenos Aires por Unidad Ciudadana.

–Cuando a mí me mentían, a la sociedad entera le mentían.

Hasta sus 25 años, cumplió el modelo de mujer que le habían enseñado: madre de tres hijos, esposa y ama de casa.

–Recién pude elegir a partir de la verdad.

En varios momentos que habla de su infancia, se nombra como María Sol.

–Hay aromas de la niñez que te generan contradicciones –sus ojos brillan–. Ahora sé que no era feliz porque me veo muy chiquita y muy lejos de mi familia. Lo que más me gustaría en la vida es tener hoy el recuerdo de la voz de mi mamá.

En 2012, en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas, los restos de Roque, su papá, fueron identificados en el Cementerio Municipal de Colonia del Sacramento, Uruguay, víctima de los “vuelos de la muerte”.



Pablo
29 de diciembre de 2008.

Pablo discute con su apropiadora. En medio de los gritos, aprovecha y escupe lo que tiene atragantado hace años:

–Voy a ir a Abuelas a hacerme un ADN.

Haydée Raquel Ali Ahmed, su apropiadora, se paraliza. Al día siguiente, en medio de un llanto, llega la reacción tardía.

–Por favor no vayas. Con tu papá y Héctor podemos ir presos. Héctor era un oficial muy joven y no sabía lo que hacía.

Pablo confirma sus sospechas pero lo abruman las dudas por el futuro. ¿Cómo sería la vida de un hijo de desaparecidos? ¿Quién lo apoyaría? ¿Cómo se recupera la identidad?

Es la víctima. Pero se siente culpable.

* * * * *

Lunes 13 de agosto de 2018.

Pablo vuelve a su trabajo –segundo piso de la Legislatura porteña, en la Comisión de Derechos Humanos– después de comprar café para la oficina. Frente a su escritorio, en una cartelera plagada de papeles, sobresalen dos fotos en blanco y negro que dicen: María Rosa Miranda y Ricardo Gaona Paiva.

–Me siento orgulloso de la lucha que llevaron adelante mis viejos. Eran muy jóvenes.

Pablo –antes Leandro– siempre supo que no era hijo biológico de las personas que lo criaron. Creció en una familia de clase media, junto a sus dos hermanas.

–Ambas adoptadas –interrumpe y corrige–. No apropiadas.

La difusión de los nietos restituidos le generaba ruidos en su propia historia. Una medianoche de 2004, mientras todos dormían en su casa, Pablo hace zapping en la tele de la cocina y elige el programa “La pregunta animal”, de Gerardo Rozin. El conductor está entrevistando a un hijo de desaparecidos que cuenta que tiene la sensación de que su madre lo está buscando.

Pablo se puso a llorar sin saber por qué.

Tardó cuatro años en hablarlo con su apropiadora y ocho en mandar un correo electrónico a Abuelas de Plaza de Mayo. Durante todo ese tiempo investigó la vida de los militantes de los años setenta, las agrupaciones políticas, a los nietos recuperados. Percibía una constante:

–Los militares se apropiaban de bebés y los entregaban a sus familiares o familias bien, que no estaban contaminadas por el gen subversivo.

El padrino de Pablo es Héctor Girbone, teniente retirado en Campo de Mayo.

En la página de Abuelas rastreaba las imágenes de los desaparecidos y los casos de bebés nacidos en cautiverio.

–Buscaba la foto de mi mamá.

Nunca encontrará la foto porque no nació en cautiverio. A Pablo lo secuestraron junto con sus padres el 14 de mayo de 1978, cuando tenía un mes de vida.

–Aproveché todos esos años para darme cuenta que no era el culpable, que era la víctima.

Finalmente, el 29 de junio de 2012, llama a Abuelas. Deja sus datos y se presenta de manera espontánea. Cuatro días después, se realiza el ADN.

* * * * * 

La tarde del 1 de agosto de 2012.

Claudia Carlotto recibe a Pablo en CONADI.

–Tus dudas son ciertas. Tranquilo –lo contiene, saca una carpeta y le dice–, empezá por el medio.

Claudia le habla pero para él es una voz en off. Por fin, mira las fotos de sus padres y lee su partida de nacimiento: “Pablo Gaona, hijo de Ricardo Gaona Paiva y María Rosa Miranda, nacido en el Hospital Rivadavia a las 15:30 del día 13 de abril de 1978”.

–Y ahora, ¿cómo querés que te llame? –pregunta, decidida, Claudia.

Mira nuevamente la partida y responde:
–Si mis viejos me pusieron Pablo, quiero que me llames Pablo.


Ignacio
Viernes 5 de agosto de 2014.

La sala es un enjambre de abejas.

Sólo hay espacio para un mesa sencilla, con un mantel bordó, vasos pasados de moda y decenas de micrófonos. A treinta centímetros, un mar de anotadores, cámaras y grabadores.
Llegó el momento. El mundo se detiene.

–No voy a hablar en absoluto, no me pregunten nada – sorprende Estela de Carlotto.

De golpe, el silencio agobia.

–Mi rol hoy no es hablar como Abuela de Plaza de Mayo sino acompañar a nuestro nieto, a mi nieto: el nieto de todos.

Una ovación los abraza.

Respira profundo como un artista antes de salir a dar su mejor función.

–Yo soy Ignacio –se detiene y continúa– o Guido porque ella está muy firme con su decisión.
A partir de entonces, comienza un calvario en el que Ignacio y Guido se sucederán y llegarán a identificarse. Habrá un momento en el que Ignacio pondrá en duda haberse mostrado tan tranquilo.

* * * * *

Viernes 31 de agosto de 2018.

Pegado a la ventada de un bar desolado, en la esquina de la avenida Gaona y Terrero del barrio de Flores, Ignacio toma un café con leche con dos medialunas.

–Fue fatal –recuerda, avergonzado, sobre su presentación–. Si no daba esa conferencia no podía volver a mi casa.

En el lapso de cuatro años acumuló decenas de reportajes en los que respondía las mismas preguntas.

–Dije muchas cosas que en ese momento realmente sentía, pero después descubrí que no era tan así. Hoy digo lo que quiero decir y no lo que la circunstancia amerita que se diga.

El 2 de junio de 2014, en su cumpleaños 36, Ignacio se enteró que no era hijo biológico de Clemente Hurban y Juana Rodríguez. Empezó terapia con sospechas de ser hijo de desaparecidos. Al poco tiempo, mandó un e-mail a Abuelas. CONADI le sugirió hacer una extracción de sangre. Accedió al pedido. Veinte días después, mientras ensayaba en el piano, recibió el llamado de Claudia Carlotto, que se anticipó a la prensa y le dio la noticia.

–Desde que me llamó la tía Claudia estuve todo el tiempo con la idea de resolver las cosas.
Esa noche durmió en la casa de un amigo. Los medios estaban en la puerta de su domicilio.

Ignacio –cuenta– nunca tuvo curiosidad por conocer la historia de sus padres biológicos porque la figura paterna y materna ya las tenía.

–Me impulsó el deber cívico –reconoce–. Una familia que te está buscando durante tanto tiempo merece que vos hagas algo cuando ellos  han hecho tanto.

Decidió conservar su nombre a pesar del deseo de Estela que, en ocasiones, de forma inconsciente, lo llama Guido.

–Se instauró “Guido” tan fuerte que ahora es muy difícil de sacar.

Su proceso fue de dos meses. El de la familia que lo buscó, de 36 años. Ese abrazo fue soñado desde un solo lado.

–Mi realidad es otra. Me ha tocado vivir los dolores en otro momento. Viví en cuatro años lo que debía haber vivido en diez vidas.

Ya transcurrida media hora de la charla, parece haber perdido la atención. Mira el celular. Relojea hasta que sorprende y pone play.

–Tiene una inocencia con cierta picardía –comenta con ojos sonrientes mientras muestra un video de su hija con la cara pintada–. Los niños vienen para sanar.

Lola nació el 3 de junio de 2016, un día después del cumpleaños 38 de su papá y a casi dos años del llamado de CONADI. Junto con su pareja, Celeste, eligieron a Claudia Carlotto como la madrina de Lola. También, resolvieron que los padres de Ignacio ocupen el lugar de abuelos.

–A partir de ahí algunas cosas se acomodaron. Es una relación que se construye a través de mis problemas y las negaciones de mi abuela. Estela es Estela y todo lo que tiene alrededor.

El vínculo con Estela tomó otro color. Un aire fresco oxigenó la relación.

–Con Lola tienen algo especial. Es hermoso verlas a las dos. Me encanta que Lola pueda acordarse de su bisabuela como una señora que iba a casa y la pasaba bien con ella.

Después leerá la historia y sabrá quién fue.

“Historias Desobedientes: familiares de genocidas por la Memoria, la Verdad y la Justicia”.

Presentación leída en la apertura del Primer Encuentro Internacional de Historias Desobedientes.

24 DE NOVIEMBRE DE 2018 (ver más…) 

En mayo de 2017, después del fallo de la Corte Suprema de Justicia conocido como el “2×1”, muches de nosotres empezamos a buscar la manera de alzar la voz, entendiendo el retroceso que el gobierno actual estaba llevando a cabo en materia de Derechos Humanos. A partir de publicaciones en la prensa, nos dimos cuenta de que no éramos les úniques con estas inquietudes y comenzamos a encontrarnos. Así nace “Historias Desobedientes: familiares de genocidas por la Memoria, la Verdad y la Justicia”. El primer encuentro se realizó el 25 de mayo de 2017. En ese momento éramos cinco hijas de genocidas y un hijo. En menos de diez días decidimos salir con nuestra bandera, como primera acción política el 3 de junio, en la manifestación de Ni Una Menos. Algunos medios levantaron esta noticia y nuestra bandera fue tapa del diario Tiempo Argentino. Comenzaron entonces a llamarnos de diferentes medios nacionales e internacionales y comenzaron también a contactarse otras hijas, hijos, nietas y nietos, hermanos y sobrinos de genocidas. Organizarnos fue una difícil pero necesaria tarea. Y acá estamos. 

Al comenzar a juntarnos, de inmediato se advirtieron las diferencias: tantas historias como integrantes van acercándose y constituyendo el Colectivo. Edades, recorridos, vivencias, modos de elaboración de la propia historia. Familiares genocidas de distintas fuerzas y jerarquías, vivos condenados, vivos impunes, muertos condenados, muertos impunes, con domiciliarias. Todos responsables de crímenes de lesa humanidad, de un genocidio perpetrado. Hemos enfrentado el desafío de funcionar colectivamente, priorizando la fuerza que nos ha dado el encontrarnos, saber que nunca más estaremos solas ni solos.  Hemos crecido con formaciones y costumbres muy endogámicas, venimos de familias muy cerradas. Esto hace mayor el desafío de constituir un Colectivo en el que el otre esté presente en cada une.

Entendemos que nuestra potencia radica en dos aspectos fundamentales: funcionar colectivamente y plantarnos en la posición ética que nos define: Repudiar el accionar de nuestros familiares genocidas, por sus crímenes que mantienen vigencia y por los que nunca se arrepintieron. Y simultáneamente, Repudiar al accionar represivo que pueden tomar hoy las Fuerzas Armadas y de Seguridad, en contra del pueblo y en defensa de los poderosos, que se pretenden dueños de la vida y de los destinos de les argentines.

Somos las hijas, hijos, nietas, nietos y familiares de los genocidas que protagonizaron la feroz dictadura de la historia argentina. De allí venimos. Nacimos en el seno de esas familias. Fueron esos genocidas los que nos llevaron a la escuela, nos enseñaron lo que estaba bien y lo que estaba mal. Nos dijeron lo que debíamos pensar acerca del mundo y de lo que ocurría en él. Crecimos en esos hogares en los que alguien nos enseñó a rezar y a creer. 

Creímos en Dios, en la familia y en nuestros padres. Acatamos por miedo o por amor todo lo que pudimos y nos esforzamos más en seguir creyendo. Hasta que ya no pudimos más y la verdad nos explotó en la cara.

Desde aquel momento, vivimos un largo y doloroso proceso hasta que por fin pudimos decir con orgullo que estamos despiertes. Con los ojos bien abiertos y limpios de lágrimas. Porque la verdad duele, pero una vez que se conoce ilumina el camino a seguir y no hay posibilidad de dar marcha atrás.

Porque estamos despiertes y somos libres es que hoy queremos manifestar nuestra posición públicamente frente a aquella barbarie que fue la dictadura y sus consecuencias. Lo hacemos desde la convicción que nos da nuestra propia experiencia de familiares. Lo hacemos desde el dolor de la decepción, pero también desde el amor y la confianza que nos permite encontrarnos y abrazarnos. Y lo hacemos porque las víctimas de del genocidio del estado siguen esperando que se haga justicia y debemos y queremos marchar a su lado.

Entendemos que no hay justicia si no se reconoce que una generación fue diezmada desde el mismo poder del Estado. Si no se castiga tanto crimen, tanta tortura, tanta desaparición forzada, tanto robo de identidad.

Cada recorrido personal es diferente, pero todos están atravesados por la soledad y la vergüenza. Cada une de nosotres vivió una relación muy distinta con su familiar genocida: algunos fueron afectuosos, protectores, amorosos; otros fríos, distantes, violentos o abusadores. Poder tomar distancia de algo tan íntimo como la “propia sangre” es un recorrido doloroso pero necesario que nos libera del peso de la “culpa” por lo que nuestros familiares hicieron. Si bien el vínculo filiatorio determina nuestro encuentro, no es la relación personal que tuvimos con el familiar lo que nos convoca sino un posicionamiento social y colectivo de repudio al accionar genocida. Observamos que en este año y poco más de existencia del colectivo la visibilización de nuestro posicionamiento anima a otres familiares a pronunciarse contra los mandatos de silencio. Sabemos que somos muches más. Sabemos que frente a los intentos por reinstaurar la impunidad y el negacionismo tenemos que ser muches más desobedientes que decidan romper con los silenciamientos.

Tomamos el ejemplo de los Organismos de Derechos Humanos, de las Madres, de las Abuelas, de los Hijos, de los Sobrevivientes, de los Familiares. El amor y la constancia en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia, han sido nuestro faro en medio de tanta oscuridad. Por ellos entendimos que teníamos que estar juntes, organizarnos colectivamente y participar de manera activa y comprometida en este presente que nos insta a superar la vergüenza y a trascender las individualidades para construirnos como una voz que diga lo que hasta ahora no se ha dicho en este país: las hijas, hijos y familiares de genocidas repudiamos sus crímenes, sus prácticas represivas, sus pactos de silencio e impunidad. Nosotres no nos reconciliamos. No perdonamos. Y no nos callamos. 

Ahora que nos encontramos y que juntes manifestamos nuestro repudio, queremos multiplicarnos, despertar otras voces acalladas, sometidas como antes estuvieron las nuestras, porque sabemos que son muches les que se niegan a admitir el horror cometido y que, por distintos motivos, aún no han podido liberarse. Tenemos claro que el mandato de silencio, el disciplinamiento de los cuerpos y las identidades, el plan sistemático de represión, desaparición, asesinato y robo de niñes fue un genocidio de Estado que pretendió quebrar los lazos comunitarios y echar atrás los logros en materia de derechos y conquistas sociales. No nos sometemos tampoco al individualismo, práctica que los genocidas y sus cómplices civiles, judiciales, empresarios y eclesiásticos pretendieron imponer, y cuyas secuelas todavía están muy presentes en nuestra sociedad actual.

OBJETIVOS DEL COLECTIVO HISTORIAS DESOBEDIENTES

Intención, mira, proyecto, plan, meta, finalidad a alcanzar son algunos de los sinónimos que definen la palabra OBJETIVO. Como un barco que navega y marca un rumbo, así el colectivo Historias Desobedientes fue marcando sus objetivos desde sus comienzos: estos fueron madurando y creciendo a medida que nos fuimos consolidando a través de recorridos y experiencias vividas hasta el día de hoy.

1. Uno de los primeros y primordiales objetivos del colectivo fue encontrarnos. A partir de la certeza de que no éramos les úniques ni tan descabellado nuestro posicionamiento de repudio al accionar criminal de nuestros familiares genocidas y en el marco del actual gobierno macrista que insiste en la negación como práctica sistemática. El objetivo fundante fue contactarnos, encontrarnos, conocernos. A partir de entonces se conformó un grupo humano con un fuerte lazo emocional, hasta fraternal. De esa forma se organizaron encuentros con fuertes debates e intercambios de ideas. 

2. En estos primeros encuentros definimos que somos un colectivo con injerencia en lo político-social con un marcado perfil orientado a la defensa de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y dirigido a coadyuvar a que nunca más las fuerzas armadas y de seguridad se utilicen como brazo armado y represor hacia la sociedad. 

3. Otro de los objetivos que surgió fue la difusión, que se conociera nuestra existencia. Al poco tiempo de habernos constituido grupalmente difundimos un documento marcando nuestra posición tratando de definir para afuera (y para nosotros mismos) los propósitos que teníamos de Memoria, Verdad y Justicia. Este hecho de mediatizar y difundir nuestra existencia dio como resultado que se acercaran más integrantes, y desde ese entonces hasta ahora más de cien familiares de genocidas –incluso de distintas partes del mundo– se han puesto en contacto.

4. Esta aparición en público marcó también otro objetivo: el de participar en todos los actos públicos dirigidos a la defensa y profundización de los derechos individuales, sociales y políticos. A partir de esta decisión, estuvimos presentes en las marchas de repudio por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, y en los reclamos de justicia por su muerte; también asistimos a las convocatorias que hicieron Madres, Abuelas y Vecinos Sin Genocidas en Mar del Plata en repudio al otorgamiento de la Domiciliaria de Miguel Etchecolatz; asistimos a juicios por delitos de lesa humanidad; concurrimos a homenajes a las víctimas que se llevaron a cabo en Sitios de Memoria como la Ex ESMA, el ex Olimpo, en el último reclamo por la desaparición de Julio López (esta vez como colectivo). El pasado 24 de marzo, por primera vez marchamos los familiares de genocidas debajo de una bandera que nos identificaba como tales.

5. El estado público de nuestra existencia hizo que nos comenzaran a invitar a dar charlas en escuelas, universidades, centros vecinales y demás organizaciones de la sociedad civil. Entendimos esto como un aporte y una misión importante que tenemos como colectivo: que se conozca nuestro testimonio y, a partir de él, profundizar las políticas de memoria, verdad y justicia y reflexionar sobre el rol de las fuerzas armadas y de seguridad en la sociedad (en el pasado y en el presente).

6. En noviembre de 2017 con el objetivo de poder dar testimonio en los juicios de lesa humanidad, se dio un debate interno que resultó en la necesidad de presentar un proyecto para modificar el Código Procesal Penal en los art. 178 y 242, que impiden a los hijos denunciar y testificar contra sus padres. Este proyecto surge a partir de la experiencia personal de Pablo Verna, hijo de padre genocida impune cuyo testimonio es desestimado por la justicia. Presentamos el proyecto en el Congreso Nacional entendiendo que puede haber otres hijes de genocidas que también estén en condiciones de hacer aportes a la justicia. Debería ser tratado en las diferentes comisiones correspondientes, aunque todavía no se ha hecho (ya ha pasado más de un año). Este fue el primer paso dentro de otros de nuestros objetivos: que los familiares de genocidas también podamos declarar en la querella en los juicios de lesa humanidad. En este punto consideramos oportuno aclarar que reclamamos a nuestros familiares que hablen y confiesen lo que saben. Sabemos que tienen información que podrían aportar a la justicia y que deciden seguir ocultando a la sociedad.

7. Por último, nos proponemos como objetivo generar espacios de encuentro y reflexión entre los familiares de los genocidas de nuestro país y de distintos lugares del mundo. Esperamos que este sea el primero de muchos más. 

Desde Historias Desobedientes declaramos: 

Desobedecemos a la autoridad que exige respeto por tener un uniforme, un arma, una sotana, o un cargo importante, pero es incapaz de respetar la dignidad de un ser humano.

Desobedecemos la incondicional filiatoria hacia aquellos familiares que nos mintieron, ocultaron, y defraudaron. Que fueron capaces de secuestrar, torturar, robar, violar, asesinar y desaparecer.

Desobedecemos, por lo tanto, a la complicidad familiar. 

Desobedecemos el temor, el sometimiento, la violencia. Desobedecemos la vergüenza y el silencio. Porque no solo desobedecemos la ley del padre, también desobedecemos el mandato social que nos insta al silencio y nos identifica con el genocida y con el pensamiento genocida. 

Desobedecemos a la imposición de un discurso único y mucho más cuando lo imponen los poderosos.

Desobedecemos al odio, el rechazo y el desprecio, que nos inculcaron por los que piensan distinto. 

Desobedecemos al mandato de silencio porque nuestras voces que crecieron acalladas tienen mucho que decir.

Desobedecemos, sobre todo, a la culpa por desobedecer.

Desde HISTORIAS DESOBEDIENTES nos comprometemos a ser un espacio de encuentro solidario para quienes pasaron por nuestra experiencia y quieran enfrentarse a la verdad.

Apoyamos y acompañamos los reclamos de los colectivos defensores de los derechos humanos por Memoria, Verdad y Justicia.

Hablamos para defender la justicia

Repudiamos para no ser cómplices

Desobedecemos para romper mandatos. 

COLECTIVO HISTORIAS DESOBEDIENTES

Carlos Liberona .10 años. Presente!

Carlos Liberona .10 años. Presente!

“Escribir sobre Carlos es doloroso y hermoso. Doloroso porque cuando me acuerdo de él me viene una pena profunda,como si un pinchazo me entrara en el pecho y se me abre la boca intentando respirar más fuerte, se me agrandan los ojos para que las lágrimas no me salgan y cada raíz del pelo me pica. Lo veo claramente, caminando con su paso reposado, sonriendo con sus ojos. Carlos era un compañero esencial…”Prólogo de German Marín a Memorias de un labrador de Futuro. Carlos Liberona, el amor y la lucha.

No dejó indiferente a los que lo conocieron, y a Carlos nada de lo que ocurre en este mundo y en Chile le fue indiferente. Lucía Sepúlveda Ruiz. (1944-2009)

hace años escribí al Carlos…


LOS COMPADRES DEL ´44. Los que quedamos y los que tomaron el cielo por asalto.

Oye,Carlos, el 30 es tu cumpleaños…

27 de noviembre de 2011 a la(s) 10:29

Te gané por 4 meses en llegar a esta etapa en que de repente el cuerpo te grita “estás re vieja,para la mano,que cuarenta años de andar de militante por la vida, con dedicación exclusiva,te pasa la cuenta”…

Por fin tuve en mis manos “El Labrador de Futuro”, y ahí estabas,viejo.

Hace ya un rato largo que no nos reuníamos en la calle Londres, en ese boliche de los comunistas con comida barata o en el café al que me citabas , aún cuando entendernos era fregado,por tu ronquera-afonía,que siempre decías te ibas a operar. Yo, claro, arrogante rozando la estupidez,te reprochaba.

Te cuento que de los compadres / comadres que llegamos al mundo meses después del fin de la segunda guerra mundial, quedamos re pocos.

El Miguel,el Bauchi,el Luciano,el Guti, el Viejo Lucho, El Edmundo Lebrecht,el Jaime Oettinger, el Sambo, y muchas comadres que me duele nombrar,entre ellas la Laurita Moya, la tía de la Lumi, que trabajó hasta la última hora , ya sabemos se fueron de a poco y desordenadamente, a saltos históricos. Borro un nombre que pervirtió nuestra memoria y nuestra identidad: que se fue impune, dejando tras de sí niños abusados y un shock colectivo de dolor entre nuestra generación.

Pero quedamos bastantes,por acá y por allá. Acharquicaneados *1, en la pobla, en las universidades, en Ayun,en las redes sociales que nos han regalado encuentros, algunos en las calles (los que aún son sostenidos por sus rodillas artrosicas) y sobre todo, en la Memoria Vigente…

Me reí tanto con tu Manual Para Derrotados * que voy a recordar los mejores  comentarios, ácidos,irónicos y pícaros que como tu mismo,son un compendio de verdades..

.

En ese manual, escrito algún día en algún lugar ,por un tenaz luchador popular que busca levantar el ancla de la tristeza, y alejarse del horror que inventaron los generales y que condujeron a este paisito a la gran derrota”, como te definiste,estamos todos,compadre…

“Como sabemos,la derrota es una mierda (…) la derrota es diferente para cada cual,tiene su propio ADN”.

Dices: Cuando consulté por los materiales que podría utilizar para construir este manual,empezaron los problemas. La denuncia estaba permitida,pero cuando consulté por el uso del buen humor y la ironía, me miraron como si faltara el respeto a todas las vírgenes del mundo, y entonces me quedé paralizado”

Cómo te entiendo,Beato,viejo Claudio cazurro chillanejo campesino. Tu siempre has sabido cómo nos une esa falta de respeto por los ritos y rituales, y la felicidad permanente,a pesar de…

Sonreí con ternura de vieja abuela que viene de vuelta al leer tu Análisis del  Comportamiento de los derrotados, y con carcajadas culpables reconocí a tanto viejos y menos viejos de nuestro piño y de piños amigos, y sobre todo, cuando me encontré yo misma ahí:

“El o la derrotada,tienen sus ritos, sus estéticas,sus mitos y hasta sus doctrinas; cada derrotado tiene tiene su propio ADN, es decir, la marca de encarar,explicar o vivir su derrota”…”cada cual ha tenido una cantidad apreciable de identidades que configuran su memoria, desde extremista peligroso huye armado,pasando por PP (Preso Político),exiliado,retornado,ex militante,etc”.

A este “etc”, que es tan enorme,es de justicia incluir a los exonerados,los clandestinos,los fugados y entrañados ,las viudas y viudos,los hermanos,sobrinos,tíos y por sobre todo, a los hijos e hijas de…a quienes transmitimos la derrota y nuestras formas de encararla.

Cuando hablas del cajón caótico de los recuerdos cuidadosamente guardados, de nuestras fechas comunes: el 11 de septiembre,el 5 de octubre,el 8 de octubre,  de los meta lenguajes,de la acumulación de historias orales clasificadas y archivadas,de la estética común ( “nada o poco maquillaje en las mujeres,la derrota no usa corbata,suele tener bigote o barba,viste un second hand…”) es imposible no reconocerse,reconocernos…

Pero tras esta sarta de verdades , señalas otras maravillosas verdades,que son carne entre nosotros: “Los derrotados y las derrotadas tienen una misión histórica que cumplen modestamente.Ellos son parte esencial de la memoria colectiva,son los que saben reconstruir hombres,rostros,huellas de los desaparecidos,de las víctimas de esos tiempos (…) tienen mucha historia,pero la historia los desconoce (…) en medio de la derrota,estos puñados de mujeres y hombres pelean por la verdad,sin pausa han venido perforando las fronteras de la impunidad (…) cada día entendemos mejor que nuestra última batalla será por la re fundación de nuestro país,como comunidad histórica,moral e institucional. (…) No hay duda que de los derrotados será el Reino “.

Así,compadre, entre sonrisas,carcajadas,un poco de nostalgia y un mucho de gratitud, me encontré nuevamente contigo ayer. Y el dolor y la muerte que ronda mi hogar se hicieron por un momento leves.

El jueves me arranqué al ARCIS,porque no fui capaz de esperar en la sala de espera el resultado de esta segunda operación a la Carola, mi hija, y allá estaban todos- o casi todos- contentos,porque el lanzamiento del libro del Peter Rose (Pedro Rosas Aravena) fue un éxito. Qué lindos los cabros!…Me encontré con la gringa, tu compañera, siempre en la pelea. Con el Pilo,la Bea,la Lucía, y recibí los más fraternales abrazos, y puchas! que los necesitaba.

Otro día

Como estoy poniendo al día las noticias nuestras, te cuento Viejo, que se me fue la Carola, muy resentida, muy enojada, sin que nos fuera posible romper el silencio tóxico instalado entre nosotras…Cómo me hiciste falta,compadre!

Una noticia hermosa que comparto contigo es que en este espacio mágico que estamos colonizando, este nuevo continente a explorar un poco a tientas, por puro azar encontré a una compañera de esas que por ahí decimos “histórica”, de aquellas que vieron los días primeros del irrumpir de una nueva forma de enfrentar nuestra realidad golpeada, de aquellos días en que allá en Concepción , los ahora “históricos fundadores!” lanzaban un grito armado que cambió nuestro país.

Conocí a Marta Zabaleta, argentina, y ya no podré preguntarte si la conociste, si la viste trabajar con las mujeres, si compartiste celda con ella , si coexistieron en los laberintos del exilio, si fuiste amigo de sus amigos, del Traful que estoy conociendo a través de sus palabras.*2

Tengo que contarte,compadre, que en estos días da miedo abrir los correos electrónicos, porque cada semana nos trae noticias de una muerte anunciada, de una situación extrema de pobreza y enfermedad e algún compañero o compañera e incluso de algunos de nuestros hijos.  Antes nos mataban los milicos, y ahora el cáncer se ha hecho verbo entre nosotros. Ya sabes, tanta tortura, prisión, exilio y luchas parece habernos bajado las defensas..

Tengo que pedirte excusas,Viejo lindo, porque no he logrado aún cumplirte lo prometido. El trabajo que me pediste acerca del exilio y el retorno, de la influencia en lo contingente que habían tenido aquellos que vivieron una cultura diferente- creo que así canta un argentino- y retornaron con nuevas ideas que por cierto, te lo digo, modificaron de raíz nuestra historia, se me ha hecho difícil. Me fui un poco por las ramas ya que en el curso de esa investigación me encontré con una realidad que me hizo mayor sentido, me saltó o asalto un campo desconocido y doloroso , un segmento de nuestra realidad hasta entonces no visibilizado;nuestros hijos e hijas. Y los hijos e hijas de ellos.

Y así me he pasado esto  años largos, y tu no  estabas para animarme, para decirme ” vamos Goñi”, y he recorrido un poco sola – un poco desorientada a menudo, y envejeciendo, esta tarea que sé habrías aprobado entusiasta.

También debo contarte que por el camino he ampliado mi reducto de aquellos a quienes puedo nombrar como “mi gente”, y ahora son parte de éste hombres y mujeres de todas las generaciones y matrices políticas y culturas como dirías tú irónico. Y ha sido bueno. Ha sido enriquecedor y siento que estarías orgulloso de mí.

Esta tarde llueve de abajo para arriba, hace frío y me siento un poco en Chillan, tu ciudad, en invierno, conversando contigo. Ha sido  bueno encontrarte otra vez. Como siempre. Hasta siempre.

Gracias,compadre. Y feliz cumpleaños.

PS.-* “MEMORIAS DE UN LABRADOR DE FUTURO.Carlos Liberona,el amor y la lucha”

Lucía Sepúlveda Ruiz,noviembre 2010

Editorial AYUN.

*1 Red Charquican, lista de correos de los miristas, ex miristas y amigos de los miristas.

*2 

Carlos , Adriana y Tito,2006 100 Años Santa María de Iquique.

CARLOS LIBERONA VERGARA y su poema “auto-Requiem o Testamento” https://youtu.be/-tXGPxVUiOE

Homenaje a Carlos Liberona de todos sus hermanos
J. G. Rodrigo Torrez Jordán, 16 de junio de 2009

En este muro colocamos algunos de los muchos mensajes que en homenaje a nuestro Querido Hermano y Compañero Carlos Liberona Vergara han enviado sus amigos:
CLAUDIA VIDELA, SANTIAGO:Querid@s compañer@s:No sé bien qué frase utilizar en este momento, sólo que se ha ido nuestro amigo, compañero y para muchos el padre político. Hace media hora fui a su casa a saludar y me encontré con que hacía muy poquito rato, Carlos había partido al encuentro de la eternidad. …
JORGE ÁVILA, SANTIAGO:Compañeros y compañeras: ha fallecido hace poco rato atrás nuestro compañero, hermano y amigo Carlos Liberona. Sus restos serán velados en la Villa Grimaldi, en Santiago de Chile.Nos queda la tarea de tomar sus banderas, y continuar la lucha por la real liberación del continente, y por un mundo en que reine la justicia, la libertad y la igualdad.Reciban un fraternal saludo
CHAGO, VALPARAÍSO:Compañeros:Hoy a las 2:30 de la tarde nos dejo el Viejo Liberona, un combatiente ejemplar y sobre todo un gran amigo, es difícil explicar lo que significo para mi y para quienes en esta casa lo conocimos, solo diremos que estamos intactos en el amor y las ganas de hacer revolución, que sabemos que es esa la forma y no otra la de mantenerlo con nosotros, crear y fortalecer las redes y las luchas del continente, asumir los temas sin prejuicios, vincular lo rojo y lo negro de la vida…estamos tristes, pero alegres de haberte conocido hermano Carlos.AYUN EN TU VIAJE.AQUÍ SEGUIMOS.el Chago,
RODRIGO, COCHABAMBA:Nuestro Compañero Carlos Liberona, incansable luchador, maestro y padre político, ha emprendido su viaje definitivo a la eternidad hoy 11 de junio.Con su ejemplo nos ha enseñado el valor de la dignidad de la vida humana, con su valor nos ha guiado por el camino de la lucha, resistencia, responsabilidad y respeto, con su solidaridad nos ha dado la oportunidad de vivir como pensamos, con su magnánimo espíritu nos ha permitido acompañarle en el camino.Ahora, que ha cumplido su misión junto con nosotros, nos deja la fuerza necesaria para seguir su camino; por nuestra parte, queda el compromiso por continuar en la cotidiana lucha, perseverar incansablemente en este camino infinito por la justicia y esperanza; ¡Seguiremos adelante compañero!.¡¡¡Compañero Carlos Liberona!!!Por siempre ¡¡¡PRESENTE!!!
JOSÉ ANCALAO, TEMUCO:Hola a todos espero que esten tranquilos queridos amigos yo por mi parte estoy super descolocado con esta noticia lo único que se es que este donde este mi maestro estará mejor que nosotros el ya cumplio su mision y eso nos deja mucha responsabilidad a nosotros estoy seguro que nosotros tenemos que seguir con el legado de nuestro gran amigo estare en santiago lo antes posible espero encontrarme con alguno de ustedes.peukallal newentuaiñ
NIDIA BUSTILLOS, SAN IGNACIO DE MOXOS:A todos los hermanos sólo por una vez pude compartir con este hombre grande y pude comprender el valor de la dignidad y el amor por el prójimo,tampoco tengo palabras, pero este donde esté el sabrá que seguiremos con su ejemplo tampoco tengo palabras
CARLOS LEÓN, SANTIAGO:COMPAÑEROS:SOLO UNA PALABRA:HASTA LA VICTORIA SIEMPRE……..CON TRISTEZA EN EL CORAZÓN
CAROLINA Y MARTÍN, LIMA Querido Carlos,Con mucha tristeza me comunicaron tu partida, fue tu gran amigo Hector el que me dio la ingrata noticia y quería compartir esta noticia tan triste y que me acompañe en mi dolor tambien a mi mas puro amor, mi hijo Martin, que a pesar de sus 9 años ya entiende y sabe de dolores, luchas y solidaridades, muchos de nuestros compañeros /as lo conocen y saben de que hablo, el me dijo, en la noche rezare por él porque estará siempre con nosotros, y así es, siempre nos acompañaras en este camino con muchas dificultades para darnos la mano y ayudarnos a pasarlo.Solo gracias por tu compromiso, por tu cariño expresado a muchos hombres y mujeres, de otras tierras, que como yo tuvimos la suerte de conocerte, recuerdo que fue en el año 1998 cuando nos vimos la primera, casi recién llegados de Lima con Ricardo a quien siempre le decía que eras su padre putativo, y ha sido Carlos, tu experiencia, tu firmeza y tu debilidad ante lo injusto nos ha dejado muchas enseñanzas y nos ha motivado a seguir adelante. Gracias por creer en nuestros sueños y proyectos, el imponerte en proteger y defender a nuestros hermanos migrantes que como bien sabes, muchas veces tuviste que discutir con mas de uno por protegerlos….Querido Carlos, la esencia del alma es como la huella digital de las personas que queremos, es lo que nos hace únicos y por eso en esa esencia especial tu eres único y trasciendes mas allá de lo corporal.Te acompañare en este adiós formal, aunque para mi no te hayas ido.Te quiero mucho
CARLOS RIVERA, SANTIAGO:Compañer@s : Lo de Carlos ha sido un proceso duro para su familia y también para sus cercanos, que son a decir verdad, la mayoría de quienes nos adoptó como hermano, compañero. Todos cupimos en su alegría y luchas, albergados, acogidos en su generosa humanidad. Los encuentros que promovió han dejado una semilla de fraternidad que prosperará y madurará a su tiempo. Estaremos acompañándole en su último itinerario físico, porque en la permanencia de sus actos y conductas lo llevaremos muy íntimamente ligado a nosotros.
.LUCÍA MARIANA, LIMA:Con todo el pueblo en las calles recibimos esta noticia, el mundo se hace pequeño, la pena se entrega a nosotros.Mucha tristeza.Sólo pienso segura que seguirás con todos, con nosotros, en tu labor de constructor de mundos.
RAÚL WIENER, LIMA:Profunda tristeza por la partida de un hombre que bastaba una vez para entender que era un hombre justo, honesto, con una vida comprometida.Tuve oportunidad de conocerlo hace exactamente un año y me dejó un recuerdo imborrable.Que viva en la memoria de todos.
RICARDO JIMÉNEZ, SANTIAGO – LIMA Querido Carlos, acabo de enterarme de que partiste físicamente, de que la noticia esperada pero temida finalmente llega. Recuerdo cuando me decías sencillamente, con esa forma tuya de pueblo aguerrido, seria, sin aspavientos, que sabías que te quedaba poco y que debíamos sentar bases de nuestro trabajo de emancipación en el Cono Sur. Yo me quedaba callado, incómodo, simplemente evadía la cuestión. Creí que lo tomaría más tranquilamente, pero la tristeza me gana y no sé por qué. El Martín, mi hijo de 9 años, me dio la noticia. Me dijo: llamó mi mamá y me dijo que el tío Carlos murió, que no pudo salir bien de sus enfermedad, qué mala suerte, este no es un buen día, me dijo. Yo le dije que debíamos pensar que el tío Carlos tuvo una buena vida, una familia a la que amó y que lo amó, muchos amigos y compañeros y que pudo hacer mucho por lo que quería que era estar y luchar con los débiles, que esa era una muy buena vida y que lo que al final importa es eso, haber vivido, y vivido bien. Vine a Internet y veo que ya muchos/as compas confirman la pena. Fuiste mi amauta, me enseñaste a cultivar virtudes necesarias y difíciles, a crecer en el respeto a la diferencia, la generosidad con el compromiso, silenciosa, sencilla, a vivir con paciencia los ritmos de las cosas y las gentes sin dejar de perseverar en lo que queríamos. Me ayudaste siempre y creíste en mí, y te debo demasiado. Muchas gracias, Carlos, muchas gracias. Recibo la noticia en medio de masacres indígenas y heroicas resistencias populares, por estos días he pensado mucho en ti y en lo que me decías de estar con los pueblos siempre, de la necesidad de inteligencia y generosidad. Te veo y te siento en los pueblos, en sus dolores y esperanzas, en esa forma algo dura tuya de enfrentar dificultades tan de nosotros los pobres. Tal vez por eso esta carta sólo podía escribirtela ahora. Eres de los más fieles amigos del futuro que yo haya conocido. Y me faltas de muchas maneras, quedo algo huérfano, aunque siempre he sido algo huérfano ahora vuelvo serlo de muchos modos. Me llevo esta tristeza conmigo, la guardo y agradezco haber sido compañeros este tramo del camino, tu confianza, las conversaciones sobre mil cosas y sueños, estar del mismo lado de la trinchera. Me llevo mi tristeza conmigo, con ella me sumerjo en las luchas de nuestras pueblos, ahí estoy donde solíamos estar, con los débiles, los oprimidos, los que buscan liberación. En este mismo momento, mis lágrimas se confunden con las de miles en las calles de Lima, producto del gas lacrimógeno, la tierra se sacude por el parto de lo nuevo y mi corazón se sacude también. Sólo quiero decirte cuánto te quiero y lo importante que eres para mí, que ya pronto vuelvo a donde debo estar, donde tú siempre supiste estar, donde tanto nos gusta estar, donde se debe, donde no hay muerte, sino transformación. Ojala todavía puedas ayudarme y confiar en mí, tolerar mi falta de crecimiento y de inteligencia de a veces para ayudarme a seguir, porque seguimos, claro que seguimos, querido Carlos.
LEOPOLDO MARTIN RAMOS, SANTIAGO:CARLOS LIBERONA VERGARA…El noble viejo de La Mancha suele aparecer en el horizonte distante para recordarnos el sueño ideal, de la estrella alcanzar… Como si esperara en el dintel del recuerdo imperecedero, la llegada de un nuevo cofrade, para encaminarle por sendero cierto…Y ahora, lo es cuando llegó el instante de dejarnos porque emprende la itinerancia eterna para alcanzar caminos que también habremos de recorrer en días acaso próximos y los cuales aún nos están vedados… y ahora lo es cuando despedimos al amigo, al hermano.Con fe… lo imposible soñar… reza el verso de la canción…Para Carlos, su declaración fue una exhortación al trabajo altruista, generoso, urgente y comprometido:“Nuestro sueño siempre ha sido, es y será que cada tema, cada problema, pueda considerar a otros y otras. Es decir, alguna vez seremos migrantes en algún país del planeta; es la sociedad la que vive con el VIH, no sólo una persona; somos mestizos o indios en cualquier país del mundo. En fin, que mientras el país vivía la transición y nos alegraban sus avances, nuestro grupo ( la Corporación Ayun ) no olvidará el dolor persistente en Colonia Dignidad, no olvidará a los presos políticos, no olvidará que los migrantes requerían atención y que los mapuches siguen siendo condenados a la exclusión, al racismo y a la discriminación ”.Soñar en un mundo mejor… Por cierto, no importando las heridas… para seguir luchando contra los malvados, a los cuales enfrentó en pie y soportando el dolor; los hubo muchos, en cantidad enorme, y con la crueldad más bestial e inhumana manifestada en sus actos.Creer en un mundo mejor, el cual es posible parir haciendo amigos, a partir de la aceptación de las características de un individuo, de sus valores, ideas, miedos, aciertos, errores, en definitiva de su forma de ser. Como lo hizo Carlos: con voluntad fuerte para corregir desaciertos, con benevolencia patriarcal para favorecer a los débiles y desventurados, y con vehemencia persistente para acallar las protestas del trabajo inconcluso, exigiendo su materialización.Hablando acerca de la institución a la cual dio vida y mantuvo con fervor y mucha constancia – la Corporación AYUN –. Carlos explicaba: “lleva un nombre, en lengua mapuche, con tres significados: amanecer, amor y transparencia. Pero también hay un juego de palabras que significan acción y unidad… Como todo grupo, partimos con un sueño que lo transformamos en propuesta y después en esfuerzo de construcción”.Cada expresión conlleva una idea de valor… la fuerza de motivaciones altruistas y de vocación humanista, destinadas a perdurar y crecer en realizaciones de servicio público; acaso como la mejor retribución póstuma a su memoria.Es muy temprano aún para hacer siquiera el boceto de su historia humana… estamos con los ojos humedecidos mirándolo en su lejanía, sin querer perderlo de vista… reprimiendo una interjección de rebeldía por su partida tan prematura… ¡queda tanta tarea inconclusa! … y la ausencia del líder ya resulta ser el brillo que falta.Leopoldo Martin Ramos Santiago (Chile) junio 12 de 2009
CLAUDIO BUSSI, CORDOVA:Querido Carlos, gracias por guiarnos en este tiempo que compartimos juntos, seguiré admirando tu sabiduría, recuerdo que sólo te escuchaba e intentaba aprender y comprender cómo hacías para aportar siempre lo esencial y estructural, fuiste una hoja de rutas, y esos caminos, son los que nos dejas hoy, para que los integremos, los recorramos, te visitemos, un abrazo, siempre presente estarás, imposible olvidar…Me quedo reflexionando en el poema Adiós de Gabriela Mistral…En costa lejana y en mar de Pasión,dijimos adioses sin decir adiós.Y no fue verdadla alucinación.Ni tú la creísteni la creo yo,«y es cierto y no es cierto»como en la canción.Que yendo hacia el Sur Diciendo iba yo:«Vamos hacia el marque devora al Sol».Y yendo hacia el Norte Decía tu voz:«Vamos a ver juntos donde se hace el Sol».Ni por juego digas o exageración que nos separaron tierra y mar, que sonella, sueño y elalucinación.No te digas soloni pida tu vozalbergue para uno al albergador.Echarás la sombra que siempre se echó,morderás la duna con paso de dos…Para que ninguno,ni hombre ni dios,nos llame partidos como luna y sol;para que ni roca ni viento errador,ni río con vado ni árbol sombreador,aprendan y digan mentira o error del Sur y del Norte,del uno y del dos!
ÁNGELA PINO, CÓRDOBA:Les escribo profundamente triste, pero hoy cuando pude agradecer públicamente a su familia a sus viejos y nuevos compañeros de sueños he podido sentir en profundeza, la misiòn que a partir de ahora nos compete, ojalà que a todos este Carlitos que ya debe andar Liberoneando en los cielos sublimes nos haya dejado algunas lecciones de amor, ternura y ètica.Siento que podrè continuar y no olvidarè jamàs sus enseñanzas, ojalà pueda estar a la altura de las circunstancias.Agradezco a Carlos y esta vida el respeto que sentía por las mujeres de todas las procedencias, y su reconocimiento en las cuales la lucha por los derechos Humanos fuera una cuestiòn de agenda cotidiana, de lo micro a lo macro, ese era su espíritu revolucionario,Hasta luego compañeros Angela, Córdova, junio 12.
ISIS DE PALMA, BRASIL:Mi querida Ula Con mucha fuerza te envio un grand abrazo fuerte fuerte.Amamos mucho a Carlos y nos gustaría estar más cercano de ti.He enviado un mensaje sobre Carlos con su texto por la Carta, lo que nos envió Ricardo, para toda la red de la Carta en Brasil.Amigos de muchos sitios contestan, como Moema abajo y todos nos piden para enviar fuertes abrazos a ti y amigos de Carlos en Chile, son los que más sentirán su ausencia…pero el va estar siempre en nuestras oraciones y en nuestra memoria.besos
IsisMOEMA, BRASIL:Um amigo que partiu CARLOS LIBERONA Querida Isis través de você quero transmitir minhas condolencias principalmente para a familia de CARLOS LIBERONA, seus companheiros e companheiras de dia a dia. Que seu exemplo sirva para ampliar e fortalecer nossas alianças em prol de um mundo mais responsável e solidário.> Abraços
ISIS PALMA, BRASIL:Querid@s amig@s do Comitê Brasileiro da CRH – Carta das Responsabilidades Humanas Com muita tristeza informo que faleceu na quinta feira, dia 11 de junho, em Santiago do Chile nosso companheiro chileno Carlos Liberona, membro do Comitê Internacional da Carta das Responsabilidades Humanas.Como uma homenagem a ele envio um importante artigo de Carlos sobre a CRH publicado em nosso sitio. NÃo deixem de ler, usem este material onde puderem para a que a palavra desse importante companheiro, ativista incansÁvel e ser humano sensibilà ssimo se perpetue, para que nossa causa humana se multiplique em todos os cantos desse planeta.emocionada envío abraços com saudades de Carlos.IsisLYDIA NICOLLET,
CARLOS RIVERA:Carlos Liberona y sus aportes a la construcción de las Responsabilidades Humanas.Estimados amigos,Con gran tristeza y emoción les tenemos que anunciar esta noticia. Jueves a las 15 horas, aquejado de una enfermedad terminal ha fallecido nuestro gran amigo y activista de los derechos humanos, incansable gestor de la integración latinoamericana, animador de numerosos encuentros por la Carta de las Responsabilidades Humanas y miembro del Comité Internacional de Animación de la Alianza. Ha sido un proceso doloroso para su familia. Sus restos serán llevados hasta Villa Grimaldi, en la comuna de La reian de Santiago hasta donde llegarán hoy viernes los dirigentes, amigos, académicos, indígenas, ecologistas y miembros de toda la red . Allá se le rendirá¡ un homenaje a este luchador social que es una partida para los desamparados del mundo.Sus colaboradores y amigos, compañeros estamos de duelo por su partida porque hemos perdido a un compañero inigualable que hizo suya la visión del hombre nuevo de El Che Guevara y que encarnó con su ejemplo que servirá de guía para las personas de todo el mundo que luchan por la paz, la justicia y la fraternidad entre los seres humanos.Muchos abrazos a todos.
LUCÍA SEPÚLVEDA, SANTIAGO:Carlos Liberona: ¡Hasta la victoria siempre! Hoy viernes 12 de junio estaremos despidiendo a Carlos Liberona, compañero y amigo, ex dirigente del MIR, en el Parque por la Paz donde a las 18 horas Helmut Frenz encabezará un responso. Mañana domingo a las 11 de la mañana será cremado en el Cementerio Católico y posteriormente sus cenizas serán devueltas a la región del Biobio que lo vio nacer y desarrollarse política y humanamente junto al partido en que militó, y de donde surgieron la mayoría de sus primeros dirigentes.Para Ula y familia, mis sentimientos de conmocionado pesar ante la partida de Carlos. Lo conocí tardíamente, en democracia, después del 2000 incluso, cuando parecía que nada se podía hacer y era generalizado entre los nuestros el estar abatidos y enmudecidos por la derrota y la división. El no se rindió. Creó Ayun y con eso múltiples iniciativas sociales que eran profundamente políticas y adecuadas a estos tiempos de balbuceos y reconstrucción. Aprendí mucho de él por sus esfuerzos de constructor, por su modestia, su fraternidad y sentido de la esperanza.Nos deja un poco más solos pero también un poquito mejores, por haberlo conocido y compartido con él algunos de sus quehaceres y empeños.Lucía
LYDIA NICOLLET, FRANCIA:Me permití reunir aquí todos los mensajes de solidaridad de la red de la CRH a la familia y los amigos de Carlos: de Angela, Tsisso, Isis, Mingo, Betsan, Pinky, Amina,.La esposa de Carlos, Ula, usa la dirección de correo electrónico siguiente: corayun@hotmail.comUla, recibirás este mensaje a través del foro de la Carta.Con toda mi amistad a todos y todas
MENSAJE DE ANGELA Querida Lydia y compañeros He cruzado la Cordillera para despedir al gran amigo y compañero Carlos Liberona le llevo un gran abrazo, con certeza ha partido susurrando amor, y todos los compañeros en este abrazo libertario., lo acompañaremos En tu vuelo amigo, te espera la Violeta Parra que debe andar por alguna celestial rebeldía, y el gran poeta Pablo Neruda el universalmente andino. te acogerà en sus brazos.Angela
MENSAJE DE TSISSO Estimados amigos,Con una tristeza profunda he tenido la noticia tan mala que acaba de afectar a la familia de Carlos Liberona.He oído hablar mucho de él y sé cuanto contaba para la Carta y sus parientes y amigos cercanos. Mis condolencias sinceras a los miembros de su familia.Tsisso
MENSAJE DE ISIS Estimados amigos,Me gustaría expresar cuánto echo de menos a nuestro amigo Carlos.Carlos, además de ser un gran amigo y fiel compañero, gran defensor de las causas humanas, siempre estaba mostrando gran sensibilidad.Nosotros nunca nos olvidaremos de los encuentros magníficos de la Alianza del fin de los años noventa cuando nos conocimos.Las palabras de Carlos siempre venían en el buen momento, los días increíbles de construcción colectiva que pasamos en la creación del Comité de la Carta en Grecia en 2003, en Suráfrica en 2007 y anteriormente todos en Chile en enero de 2005 cuando Carlos y los compañeros chilenos habían preparado para nosotros un encuentro tan bonito del Comité Internacional de la Carta.Qué privilegio el haber sido tu amigo, amigo Carlos.En nombre del Comité brasileño de difusión de la Carta, de los amigos de Brasil, de mi y de Mingo, enviamos a los hijos y a la compañera Ula nuestros más afectuosos abrazos.Seguiremos para Carlos en la lucha y la paz.Atentamente Isis
MENSAJE DE MINGO Estimada Lydia, estimados amigos,Recibo esta noticia con mucha tristeza y dolor. Recuerdo con cariño los varios momentos de jovialidad con Carlos de quien siempre tuve una palabra de ánimo y ponderada. Un hombre, firme y suave, que supo combinar la práctica política con la elaboración teórica, siempre hacia la lucha para la emancipación de las personas históricamente oprimidas de nuestro continente. Carlos hará falta en nuestro grupo, pero su ejemplo indica las direcciones que debemos continuar siguiendo nuestro trabajo en el sentido de la integración de nuestros pueblos, de un intercambio entre nuestras culturas y nuestros modos de pensar y de vivir en el continente suramericano. Un hombre generoso que vamos a echar de menos.Abrazos solidarios a todos.Mingo MENSAJE DE AROHANUI BETSAN, NUEVA ZELANDA Estimados Amigos de la Carta Qué noticia más triste que la partida de Carlos. Es un hecho muy solitario llorar a un tan estimado amigo que mis amigos aquí no han conocido. Como lo has dicho tan bien en tu mensaje Lydia, Carlos nos dio inspiración, dirección, sabiduría y un alma de calor y amor.La noticia llegó esta mañana con las primeras luces – el sol sale en Nueva Zelanda antes de en cualquier otra parte, y es por consiguiente el lugar para la primera luz. Cuando nos quedamos en la casa de Carlos y de su familia, Carlos encendió una vela con las primeras luces del alba para los amigos chilenos que estaban perdidos durante el periodo de Pinochet. Entendí que hacía esto todas las mañanas – un acto de recuerdo profundo y fidelidad que sugiere las calidades que hacía que Carlos fuera tan importante para nosotros.Hay mucho por valorar de nuestro estimado amigo, y ahora mi memoria va a Syros y Santiago y el compartir más generoso de su país de origen que Carlos nos ofreció. Por supuesto les echamos de menos en Changchun.Estoy a punto de dar un paseo de recuerdo y he encendido una vela para Carlos. Como él, ésta es una llama para él y todos nosotros que trabajamos localmente y globalmente para juntar a personas en esfuerzos para la responsabilidad.Yo me pregunto si algún representante de la FPH ha podido estar en Chile para ser parte de las despedidas. ¿Quizás Gustavo?¿Lydia, Edith, u otros tendría los correos electrónicos y direcciones de la familia de Carlos? Yo estaba en contacto con su hijo que estaba en Nueva Zelanda, ayudando con la comunicación para Across Oceanía. No puedo encontrar el contacto. Arohanui Betsan
MENSAJE DE PINKY Me entristó grandemente la partida de nuestro buen amigo y colega, Carlos Liberona.Tengo recuerdos aficionados de su argumentar apasionado, de su cuidar de nuestro equipo en Chile, en el jardín de su casa con árboles fruteros y barbacoa. Estoy segura que es una pérdida grande para el movimiento para el cambio en Chile y también para nuestra Carta.Permítanos honrarlo continuando nuestras abogacías.PinkyMENSAJE DE AMINA RACHID Comparto la pena de todos los amigos de Carlos y de todos los que siguen luchando por un mundo mejor.Amina Rachid.MARTA MOLINA, BARCELONA, ESPAÑA: Compañeros, Conocí a Carlos al mismo tiempo que la Carta de Responsabilidades Humanas. Llegué de Barcelona a Brasil y a las dos semanas, me encontraba en Paraty (Río de Janeiro) haciendo el seguimiento del Encuentro que pretendía trazar la metodologías para trabajar con ella en cada uno de los países del Cono Sur. Fue gracias a este Encuentro, a estos días intensos en Paraty, después en São Paulo, que conseguí hacer el “CLICK” necesario para empezar a reconocer e identificar algunas realidades históricas del Sur del continente Americano que, hasta entonces, sólo conocía a través de los libros. Hoy retomo algunas de las notas que tengo en el cuaderno que viajó conmigo por Brasil. Me voy a las páginas del 21 de JULIO de 2006 y leo unas líneas escritas después de una de las conversaciones que tuve la suerte de tener con Carlos Liberona. Hablaba de los Mapuche, de su exilio en Alemania, del MIR de sus luchas colectivas. Carlos conseguía hacerse entender a través de las palabras, provocar reflexión, hacerse escuchar. En estas líneas que hoy leo de nuevo, hablo también de los ojos y la mirada de Carlos cuando me contaba algunos de los episodios más tristes y absurdos al mismo tiempo, de la historia de Chile. En aquel momento pensé que había tenido la oportunidad de conocer a alguien que podía relatar en primera persona la historia de este país sur americano y que había luchado para conseguir un cambio de rumbo. A Carlos, militante revolucionario, mapuche, líder nato (pero modestisimo) con el que aprendí a reflexionar sobre el presente de la historia, le dedicaba en las líneas de mi cuaderno un fragmento de un libro de Bertolt Brecht en “Cinco dificultades para escribir la verdad” (1934) Creo que el espíritu de Carlos está en este texto de Brecht: “Hoy en día, quien quiera combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad tiene que vencer al menos cinco dificultades. Le harán falta el CORAJE para escribirla cuando en todas partes la AHOGAN; la INTELIGENCIA para descubrirla cuando en todas partes la ocultan: el arte de HACERLA MANEJABLE como un arma; el JUICIO PARA ELEGIR aquellos en cuyas manos será eficaz; y la ASTUCIA para propagarla entre ellos. Y esas dificultades son grandes no sólo para los que escriben bajo el fascismo, sino también para los que han huido o han sido expulsados e incluso para aquellos que escriben en los países de libertad burguesa”. Carlos Liberona consiguió hacerlo. Gracias! Y gracias también por tu legado en jóvenes que, tal vez como yo, te conocieron un día y se quedaron, como decimos en catalán “corpreses” (cor=CORAZÓN preses=PRISIONERAS). Prisioneras de corazón por su actitud ante la vida y ante las injusticias sociales. A mis 27 años y con mi corta vida aún de periodista, me considero muy afortunada por haberlo conocido. Él ya lo sabía. Ahora, os lo traslado a vosotros, su familia a la que él tanto ama y que debe ser muy especial, por cómo él los nombraba a cada momento. Felicidades. Un abrazo, Marta Molina “Et recordaré sempre en cada pas per la lluita de les llibertats dels pobles” Barcelona, 16 de Junio de 2009  
Digimax A50 / KENOX Q2

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Exilio Heredado

En Viena, hijos de exiliados chilenos han construido una red de apoyo a quienes, como ellos, cargan con los dolores transmitidos por sus padres, víctimas de la dictadura. Esta carga real, no es abordada por los países donde residen; ni por Chile, donde pareciera que el exilio es un tema ya superado.

Por Verónica Gutiérrez

È Vero!

Reportaje de título

Segunda generación en el extranjero

Exilio heredado

En Viena, hijos de exiliados chilenos han construido una red de apoyo a quienes, como ellos, cargan con los dolores transmitidos por sus padres, víctimas de la dictadura. Esta carga real, no es abordada por los países donde residen; ni por Chile, donde pareciera que el exilio es un tema ya superado.

Por Verónica Gutiérrez

Hace un par de años, los hermanos Fernando (52) y Marcela Gómez (53), hijos de exiliados chilenos en Austria, fueron a un asado que organizó la embajada para celebrar el 18 de septiembre en Viena. “Nos pusimos a conversar con más gente. Nos encontramos con algunos de los que militaban en el Partido Socialista conmigo cuando éramos niños y recordamos tantas historias. Quedamos de juntarnos otro día. Arrendamos un lugar, mandamos a los hijos a jugar a otro lado y después de un rato, comenzamos…

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Cine de (pos)memorias de la Dictadura Militar chilena. Hij@s y memoria

Cine de (pos)memorias de la Dictadura Militar chilena. Hij@s y memoria

Las imágenes que no me olvidan

Cine documental autobiográfico y (pos)memorias de la Dictadura Militar chilena

Por Claudia Bossay

Autor: Claudia Barril Año: 2013 País: Chile Editorial: Cuarto Propio

Es un placer poder leer sobre cineastas jóvenes en una investigación que trata sus filmes como si ya fueran clásicos. En cierta manera Claudia Barril, la autora de Las imágenes que no me olvidan Cine documental autobiográfico y (pos)memorias de la Dictadura Militar chilena de la editorial Cuarto Propio (2013), efectivamente presenta las cintas de estos jóvenes cineastas sin tomar en cuenta la edad de los realizadores. Más bien destaca cómo la situación de pertenecer a una segunda generación -en relación a las experiencias presenciales de la dictadura- ha brindado una especial sensibilidad al reflexionar sobre este pasado y por ende en la creación de sus documentales.
Dicho esto, este libro está entre un ejercicio académico y una reflexión cinematográfica. El libro está dividido en cuatro partes. La primera teórica, una de descripción detallada y comparación de temas de los documentales, otra de reflexión más generalizada –la que significa un gran aporte a los estudios de cine en Chile- y la última de anexos (y bibliografía claro).

La primera parte, es una contextualización desde la memoria, el cine chileno y el cine de pos memoria. El primer capítulo de esta primera parte teoriza el “fervor conmemorativo” y evalúa también la re valorización del testimonio que proviene desde abajo, siendo privado y mínimo. Esta contextualización está realizada sobre todo con teoría extranjera, ya que hay que asumir que por muchos años los académicos locales evitaron este tema. Así, tratar teóricos y bibliografía extranjera es de suma importancia para el tema de la relación con el trauma de características históricas, ya que cómo presenta Barril, “la revaloración de la memoria debe entenderse como un fenómeno mundial” (p.17). De esta manera, la autora vincula la experiencia chilena a una mayor. Por lo tanto, esta parte teórica del libro deja de lado el aislamiento cordillerano, desértico y de témpano que nos sirve como justificación para no leer (ni ver) lo que está pasando allá afuera. Apoyada en grandes intelectuales como Pierre Nora, Maurice Halbwachs Peter Burke, Regine Robin, Stuart Hall, Fredric Jameson y Marianne Hirsch, entre otros, Barril sienta las bases para explorar esta generación de documental chileno.

La segunda parte del libro consta de cuatro micro-capítulos que presentan, resumen y comparan dos (o tres en un solo caso) documentales. Astutamente, la autora devela patrones en estos nueve documentales que le permiten hacer una descripción de los argumentos de manera paralela, y así se comienza a revelar el espíritu creativo de esta generación, desde las distintas situaciones privadas y relaciones con el pasado. En mi opinión, esta sección del libro hace irrelevante la sección de anexos (que presenta ficha técnica, un pequeño resumen y el afiche de las películas) ya que aquí se presentan mejor las cintas. Sin embargo, de seguir mi caprichoso comentario, perderíamos las fichas técnicas de los documentales. Esto no deja de ser un punto interesante, ya que parte de los elementos que enfrentamos en el estudio del cine es -dependiendo de la teoría que se siga, claro- reconocer que la cinta está creada por más que el director. Claudia Barril, documentalista, productora, guionista e investigadora para documentales refleja esta preocupación.

La segunda parte del libro me hace reflexionar sobre otro punto. Si bien la sección teórica nos dejó sentados junto a los grandes teóricos mundiales, además de algunos latinoamericanos como Tomás Moulian, Nelly Richard, Ana Amado y Carlos Ossa, entre otros, esta sección nos separó de lo que se está viviendo a nivel cinematográfico en el continente. El cine de pos memoria no está ocurriendo solo en Chile. Mencionar las ya clásicas Los rubios, de Albertina Carri (2003) y Papá Ivánde María Inés Roqué (2004) que temprano en la década del 2000 comenzaron a mostrar las reflexiones de los “huérfanos de la violencia” (p.29) en Argentina. O D.F.Destino final, de Mateo Gutiérrez (2008) y Crónica de un sueño, de Mariana Viñoles y Stefano Tononi (2005) que muestran la historia de hijos de la generación que vivió la dictadura Uruguaya. O Alias Alejandro, de Alejandro Cardenas A. (2005) y Sibila, de Teresa Aredondo (2012) sobre las visiones de una generación de posmemoria y el conflicto armado interno en el Perú. Así, sería posible contextualizar el importante e interesante trabajo de Barril desde una lógica mundial: a través del fervor conmemorativo, el valor en el testimonio y el importante lugar que tienen el cine documental como agente de memoria privada, mínima y desde abajo, con un contexto latinoamericano donde la generación de hijos se ha tomado la palabra y le ha dado un giro de tuerca a la representación de la historia, la memoria y el trauma.

Los historiadores dicen que si no se puede investigar un tema nuevo, hay que investigar uno viejo con nuevos ojos. Como sostiene la autora en las primeras líneas de la introducción “Desde los inicios de este nuevo siglo han ido apareciendo en la cinematografía chilena un importante número de documentales que abordan, desde un punto de vista inédito uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea chilena” (p.11). Así, la tercera parte de este libro, aquella que reflexiona en torno a los modos representativos, narrativos y estéticos de las cintas, analiza con nuevos ojos una generación que con nueva voz habla sobre aquel período de la historia que por tanto tiempo generó un “otra vez más de lo mismo” en aquellos que niegan el pasado y su trauma en nuestro país.

Eso sí, fuera de lo escrito, de la palabra y de la narrativa, este es un libro sobre cine. Como tal, no puedo dejar de mencionar las imágenes. Aquellas de la portada y del título, esas que no se nos olvidan. Están en todos los capítulos, en casi todas las páginas, como collages constantes que hacen alusión a la materialidad del pequeño corpus de películas estudiadas. Sin embargo, fuera de citar esta cualidad visual, las imágenes no tienen mayor aporte analítico. No se hace referencia a ellas en el texto, no se analizan, incluso los pie de imágenes no las describen, solo identifican su documental de origen. Fuera del innegable aporte de este libro al ámbito de los estudios de cine, de la historia y su vertiente visual, y de la postmemoria, creo que debemos cuestionarnos cómo trabajar las imágenes en los textos que realizamos. No siempre depende de los autores, y las editoriales no siempre pueden satisfacer los deseos de los autores, pero aun así, es un punto que aquellos que trabajamos con cine debemos mantener en cuenta. Otra historia es con las imágenes que están en la contra página de los comienzos de los distintos capítulos. Estas son grandes, casi de una plana completa. Algunas veces bajo epígrafes de pocas líneas o títulos de secciones, estas imágenes de gran formato se convierten en epígrafes visuales. Éstas por su tamaño y ubicación tienen el mismo peso que el texto de la página que se les enfrenta. Así, cada cierta cantidad de páginas volteadas, las imágenes y el texto (sobre imágenes) tienen el mismo peso y podemos leer y ver como los documentales autobiográficos se relacionan con el trauma.

La tercera parte de este libro, une la crítica cinematográfica con la teoría de memoria, trauma y representación del pasado. Aquí los teóricos de temas extra fílmicos apoyan el análisis de estas películas en torno a cómo se relacionan con el pasado (en términos de las materialidades de las cintas como son las fotografía y las cartas). De hecho, en esta sección las imágenes acompañan al texto, no solo en los epígrafes visuales, pero también en los collages que aparecen en las partes superiores de las páginas. Así, se exploran los usos de las fotografías y desde las bases de Paul Ricoeur y Roland Barthes, se valorizan sus roles en las familias y como testimonios. De igual manera, los silencios con respecto al trauma se verbalizan mediante los cruces de testimonios de las épocas del trauma, como son las comunicaciones epistolares. Se manifiestan también los límites de los personajes protagonistas, ficcionales y documentales, de la autoficción y la performatividad en las cintas, con las bases de Phillipe Lejeune, Paul de Man y Stella Bruzzi. Me parece, eso sí, reveladora la falta de referencias a escritos por chilenos sobre contextos generales y estas películas en particular. Hay reminiscencias a los trabajos de luz de Pablo Corro, hay alusiones a trabajos de cine e historia y una tardía referencia a Elizabeth Ramírez, sin embargo, hay un silenciamiento a la academia chilena (y latinoamericana) que lleva ya varios años trabajando este tema. Más apoyo en estudios locales, beneficiaría a este trabajo.

El libro sugiere que aquellos que “siendo niños o apenas adolescentes durante los años de violencia, no tienen un recuerdo directo –por lo menos nítido- de la misma” (p.24) son dueños de voces fundamentales para lidiar con el trauma histórico. De esta generación, este libro estudia aquellos que dejan la tercera persona de lado y se enfoca en sus experiencias privadas, familiares; son, como sugiere Barril, cineastas, pero sobre todo, hijos y nietos (p.25), y así revaloriza el cine de hijos como esencial para entender la relación del presente con el pasado traumático. Sus sensibilidades artísticas se basan en que tienen un vínculo emocional más que experiencial con la historia, y de esta manera son “creaciones de invenciones veraces” (p.30). Concluyo como concluye Barril; estos cineastas han cuestionado la historia oficial, y desde sus “duelos, ausencias, recuerdos infantiles, olvidos y urgencias por tomar una cámara, se preguntan por la identidad y los orígenes reformulando la historia y la memoria heredada” (p.78).


Como citar:
Bossay, C. (2014). Las imágenes que no me olvidan, laFuga, 16. [Fecha de consulta: 2018-07-26] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/las-imagenes-que-no-me-olvidan/678
Las imágenes que no me olvidan es el primer acercamiento a un cine documental inédito en Chile, el cine de la posmemoria que han realizado ya no los testigos y víctimas de la Dictadura de Pinochet, sino sus herederos.
En este libro son los hijos, nietos y cercanos quienes, desde una aproximación crítica en los planos político, social y ético, hacen una revisión completa de las “verdades” del pasado y establecen sospechas sobre las propias imágenes, los materiales de archivo y los testimonios.
El análisis se centra en 9 filmes que desde sus particularidades se han desmarcado de cualquier estrategia narrativa vista en el audiovisual chileno. Estos trabajos recopilados y estudiados por Claudia Barril hablan de duelos, ausencias, recuerdos infantiles, olvidos o simple urgencia por tomar una cámara; se preguntan por la identidad y los orígenes; reformulan la historia y la memoria heredada; y encauzan lo político en formas de representaciones originales, personales y reflexivas. Con esto crean un discurso que, pese a no sustentarse tanto en la rotundidad del lema político como en la afectividad del discurso familiar, proponen una perspectiva que martillea los consensos políticos sobre la Dictadura y los reafirma a ellos como herederos y guardianes de nuestra memoria histórica y política.
“Guerrero” de Sebastián Moreno
Por Antonella Estévez B.
12 de agosto de 2017

 

En un país en donde la memoria se resiste y se prefiere no hablar de los dolores – tanto personales como colectivos- la producción audiovisual, especialmente el documental, ha hecho un significativo aporte al proponer diversos acercamientos a una de nuestras heridas más profundas y complejas: lo que sucedió durante la dictadura y sus consecuencias sociales, culturales, políticas y económicas hasta la actualidad.

Desde los noventa hasta hoy, varias generaciones de documentalistas se han aproximado a este momento histórico desde distintos puntos de vista y propuestas narrativas. Existen aquellos documentales macro explicativos -como los de Patricio Guzmán, por ejemplo- que desde el discurso histórico van hilvanando conexiones con diversos elementos de nuestra realidad y están también aquellos documentales que escogen centrarse en una persona y desde esa experiencia única leer este momento tan determinante para toda nuestra nación.

Sebastián Moreno y Claudia Barril llevan varias películas trabajando la memoria histórica desde la sensibilidad de personas o grupos de personas específicas. En La ciudad de los fotógrafos (2006) y a partir del testimonio de Pepe Moreno -el padre del realizador- se introducían en la historia de esos fotógrafos que retrataron lo más crudo de la represión policial durante las protestas en dictadura, permitiendo al espectador conocer el contexto y circunstancias de algunas de las más famosas imágenes que pusieron en jaque al gobierno militar a nivel internacional. Luego en Habeas Corpus (2015) la pareja de realizadores decide levantar los testimonios de quienes fueron parte de la Vicaría de la Solidaridad, entidad clave para la resistencia y la memoria respecto a las violaciones de los derechos humanos durante el régimen. En este documental lo que conmueve es el valor y la solidaridad de ese grupo de profesionales que crearon luz en uno de los momentos más oscuros de nuestra historia.

Ahora, Moreno -como director y co guionista- y Barril -como co guionista y productora- regresan creando un diálogo entre el presente y el pasado de Chile, a través de la figura de Manuel Guerrero Antequera quien a los 14 años se transformó en una figura política y símbolo de la resistencia a la dictadura al convertirse en un líder estudiantil y vocero de la oposición, luego de la muerte de su padre, uno de los profesionales asesinados en el llamado “Caso Degollados”.  Mezclando material de archivo con imágenes actuales, el documental acompaña a Manuel Guerrero a visitar aquellos lugares en donde estuvo exiliado en su niñez con su familia, y más adelante en la adolescencia, para conocer su historia y sus reflexiones sobre lo que fue y lo que es, y todo aquello que fue definiendo el rumbo actual de su vida.

La película muestra entrevistas en donde Manuel Guerrero de 6 años explica en húngaro lo que significa ser exiliado y las persecuciones de las que fue testigo, y luego a los 15 cuenta el momento en que se enteró del asesinato de su padre y describe con detalle el estado en que se encontró su cuerpo. Estos momentos permiten entender por qué el joven Manuel Guerrero estaba listo para transformarse en un soldado que resistiera con violencia la violencia ejercida sobre él y su familia, lo potente del documental es que el Manuel Guerrero de la actualidad explica cómo fue que eso no sucedió, y cuál fue el camino para transformarse en un hombre que, sin hacerle el quite al dolor y consciente de su historia, ha logrado hacer vida desde el amor.

Guerrero es un documental conmovedor porque permite al espectador ir más allá de los titulares y los discursos, nos regala la intimidad de una víctima que se negó a que sus victimarios definieran quien es y nos ayuda a reflexionar sobre todo lo que como nación nos falta hacer para sanarnos. Lo primero es mirarnos a los ojos, reconocer las heridas y recién ahí comenzar a construir.