Quién era Álvaro Barrios Duque?

Quién era Álvaro Barrios Duque?

 

Ahora, llegando a casa, en la placita de enfrente, nos esperaba la memoria… No se exactamente quién fue Álvaro Barrios Duque, pero sé que es un compañero… Los jóvenes que se reúnen siempre allí cuentan desde hoy con una nueva presencia; mis hijos y sus amiguitos con nuevas lecciones a través de mis palabras que acompañaron la lectura del mural y el sacarle fotos; reacciones sobrecogedoras, incómodas, curiosas, de todo más no indiferencia. Fue impactante para todos los que llegábamos encontrarnos con él, y a través de él, con todos. No sé tampoco quién hizo el mural, al parecer un hombre y un joven, me alegro muchísimo, gracias, de corazón. Compañero Álvaro Miguel Barrios Duque PRESENTE, ahora y Siempre!!!

 

 

ALVARO MIGUEL BARRIOS DUQUE

 

CEDULA IDENTIDAD:           5.541.054-2 de Santiago
ESTADO CIVIL:                      Casado
FECHA DE NACIMIENTO:    9 de Abril de 1948
EDAD:                                      26 años a la fecha de detención
DOMICILIO:                              Altamiraño 2333 Conchali Santiago
PROFESIÓN:                           Estudíante de Pedagogía en Inglés de la Universidad de Chile

Su cónyuge, Gabriela Zuñiga Figueroa, con quien había contraído matrimonio el 3 de Julio de 1974, expresa, en la querella criminal presentada ante el 10 Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Santiago:
“El día 15 de Agosto de 1874, alrededor del mediodía, llegaron hasta nuestro domicilio de esa epoca, Altamiraño 2333, Conchalí, dos personas a las cuales mi cónyuge conocia, Luz Arce Sandoval, de unos 24 años, domiciliada en Venecia 1639 y Patricio Alvarez, estudiante de Medicina, domiciliado en Vivaceta 1639, quienes lo saludaron afectuosamente y lo invitaron a salir a la calle para conversar un rato.  Caminaron por espacio de unos 200 metros hasta un lugar donde esperaba una camioneta Chevrolet de color celeste con toldo y sin patente, en el interior de la cual había varios civiles que nadie alcanzo a distinguir bien”.

“Mi cónyuge fue introducido al interior de la camioneta, que arranco de inmediato.  Testigos de la llegada de Luz Arce y Patricio Alvarez fueron el padrasto de mi cónyuge, Hector Grunert y su hermano German Grunert Duque, los cuales asimismo vieron desde la entrada de la casa como Alvaro era introducido al vehiculo señalado”.

“…Tanto Luz Arce como Patricio Alvarez eran personas que vivían desde tiempo atras en nuestro sector, conocidos por tanto en el barrio y tanto mi cónyuge como yo los saludabamos y a veces conversabamos”.

“Yo regrese un poco despues al hogar y me entere por los parientes de mi marido de lo sucedido.  No me inquiete mayormente al comienzo, ya que pensé que mi cónyuge había salido con estos conocidos.  Sin embargo, alrededor de las 21 horas de esa misma noche y en circunstancias que yo tampoco me encontraba en casa, volvió Alvaro Barrios acompañado esta vez por varios civiles desconocidos, recogió algo de ropa suya y manifestó estar detenido por efectivos de inteligencia.  Su hermano y su padrasto fueron nuevamente testigos  de este hecho”.

“Al día siguiente me enteré que otros vecinos habían sido detenidos un poco despues de mi cónyuge y por el mismo grupo: Sergio Riveros Villavicencio y Julio Canas.  Me dirigí entonces a la casa de Patricio Alvarez para informarme acerca de los hechos que tanto me alarmaban acerca de mi cónyuge…Me dijo que no me preocupara, que se trataba de un simple tramite de rutina y que mi esposo volvería pronto, pero se negó a explicar en que consistía esa rutina, por qué se había detenido a mi cónyuge, dónde se encontraba él y a qué se debía su participación”.

“Despues de esto y a medida que transcurría el tiempo sin tener noticias de mi cónyuge, volví varias veces a conversar con Alvarez, pero sin ningun resultado.  Aseguraba que mi cónyuge estaba por regresar, pero nunca sucedió asi”.
“Por otra parte, en Noviembre de 1974 fue liberado Julio Canas, con el cual conversé y me confirmó haber sido detenido junto con mi cónyuge y don Sergio Riveros.  Luego fueron llevados a un recinto de detención que él no pudo identificar, puesto que se mantenía con la vista vendada, pero en el cual estaba tambien Alvaro Barrios.  Canas escuchó su voz al comienzó y luego consiguió incluso hablar con él en una oportunidad… Actualmente (Julio Canas) se encuentra fuera del país”.

” En cuanto a Luz Arce fue,  al parecer, hace poco tiempo trasladada a Talca, donde continua prestando su colaboración a la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, organismo al cual al parecer pertenece.  Sus familiares, sin embargo, son gentes conocidas en el sector donde vivíamos en el año 1974 y continuan viviendo allí”.

“…Aún no he conseguido ubicar el paradero de mi marido, a pesar de las múltiples diligencias que he realizado”.

El padrasto del afectado, Hector German Grunert Mathieu, declaró en el Tribunal lo siguiente:
“El día 15 de Agosto de 1974, siendo la una de la tarde aproximadamente, llegaron a mi domicilio ubicado en esa epoca en Altamiraño 2333, de Conchalí, dos jovenes amigos de mi hijastro Alvaro Barrios Duque.  Posteriormente supe que esa pareja de jóvenes se llaman Patricio Alvarez Poblete y Luz Arce Sandoval, según me lo contó mi hijo menor Héctor Germán.  Como mi hijastro se encontraba en casa, lo llame y salió de nuestro hogar en compañía de tales jovenes, de a pie, yo no me preocupé mayormente del asunto, puesto que salieron conversando amigablemente.  Posteriormente alrededor de las 8 de la noche regresó Alvaro, en busca de una parka, me pidió cigarros y me dijo que estaba detenido por el SIM, Servicio de Inteligencia Militar.  Con mi hijastro nadie entró a la casa.  Al salir Alvaro Barrios me asomé a la calle y divisé que subía por la parte posterior de una camioneta encarpada que debido a la oscuridad no me fijé en su patente.  Ignoro si dicha camioneta hubiera pertenecido al Ejército o no.  Desde esa oasión no he vuelto a ver a mi hijastro Alvaro”.

Por su parte, Hector German Grunert Duque, hermano del detenido, manifestó:
“…El día 15 del mes de Agosto de 1974…siendo aproximadamente las 12 y media del día, estando en mi casa ubicada en ese tiempo en Altamiraño 2333, divisé llegar a Pato Alvarez en compañía de una muchacha joven a la cual no conocía, quienes preguntaron por mi hermanastro Alvaro.  Yo como conocía de vista, a Pato, llame a Alvaro y le dije que lo buscaba el estudíante de Medicina.  Luego salió Alvaro hasta la puerta de calle y yo me despreocupe del asunto.  No volví a ver a Alvaro como hasta las 8 de la noche del mismo día, ocasión en que llegó apresuradamente de a pie, bastante nervioso, y nos dio a conocer a mi y a mi padre, que se encontraba detenido en una base militar, que luego lo soltarían y que no nos preocuparamos.  Se puso una parka, se llevó unos panes para comer y cigarrillos.  Tanto yo como mi padre salimos a la puerta para verlo irse.  Por esta razón nos dimos cuenta que subía a la parte trasera de una camioneta con toldo, marca Chevrolet, color oscuro, común y corriente, no del Ejército.  Desd esa ocasión no he vuelto a ver a mi hermanastro”.

De la mayor importancia es el testimonio de Patricio Alvarez Poblete, que transcribimos:
“El día 14 de Agosto de 1974 me encontraba en mi casa viendo televisión.  Cerca de las 24 horas repentinamente alguien golpeó la puerta y pidió hablar conmigo, al salir pude ver que era Luz Arce a quien conocía por haber pertenecido ambos a un centro cultural que había en Vivaceta. Una vez que estuve al lado de ella en el jardin de la casa, me pidió que salieramos a la calle para que yo le señalara el domicilio de una niña amiga, salí a la calle, afuera me presentó un hombre que andaba con ella, mientras conversábamos este hombre cerró la puerta de la reja del jardín lo que me llamó la atención y me di vuelta para mirar y vi que me encañonaba con un revólver.  Inmediatamente me esposó, me llevó hasta la esquina de mi casa y me subieron a una camioneta grande de color amarillo, una vez arriba me colocaron scotch en los ojos y una venda.  De esta forma me llevaron a un lugar desconocido para mí, el trayecto calculo yo que debe haber demorado unos 15 minutos, deteniéndose la camioneta una sola vez cerca de un dmicilio.  Posteriormente me llevaron a un lugar que creo que puede haber sido una casa, y una vez allí me hicieron caminar por un corredor y me dejaron en una pieza donde había más personas, pero siempre esposado y sin sacarme la venda de los ojos, allí permanecí durante toda la noche hasta el día siguiente en que me llevaron a una pieza y me interrogaron acerca de la actividades que tenía yo con Alvaro en el Centro Cultural, también me preguntaron por otros compañeros de la universidad.  En este interrogatorio también estaba presente Luz Arce, me decía que yo hablara todo lo que sabía acerca de los demás compañeros, una vez que ya terminaron con mi interrogatorio me subieron a la misma camioneta con Luz Arce y nos trasladaron hasta cerca del domicilio de Alvaro, allí me sacaron la venda de los ojos y me ordenaron junto con Luz Arce que fueramos hasta la casa de Alvaro y lo llamáramos en la misma forma que Luz lo había hecho conmigo y estas personas se quedaron esperando a una media cuadra.  Alvaro se encontaba en su casa y nos siguió, ya que le había dicho vamos hasta la esquina para que conversemos, durante el pedacito de camino yo le pregunté como había estado, pero no pudimos hablar ninguna otra cosa.  Una vez en la esquina hicieron subir a Alvaro a la camioneta, lo vendaron y lo esposaron.  En la camioneta fueron a dar una vuelta por los alrededores y enseguida me fueron a dejar a mi casa y me entregaron a mis padres.  No me llevaron con Alvaro hasta el lugar donde estuve detenido, como dice el parte de Investigaciones (con anterioridad Patricio Alvarez había sido entrevistado por ese Servicio, en cumplimiento de una orden de investigar emanada del Tribunal), después de la detención de Alvaro yo quedé libre, solamente siguió en la camioneta con Alvaro, Luz Arce.  Desde esa fecha ya no volvi a ver nunca más a Luz Arce y a Alvaro Barrios, ni nunca más he sabido de ellos.  Ignoro a que organismo pertenecían los hombres que nos detuvieron, ya que jamás nos mostraron credenciales y además vestían de civil”.

Luz Arce no pudo ser ubicada por Investigaciones pero si se dio con su domicilio y fue entrevistado su padre, Enrique Orellana, quien dijo: “Efectivamente mi hija Luz Arce Sandoval perteneció al Centro Cultural Vivaceta donde practicaba atletismo desde el año 1974, fue detenida en varias oportunidades por personas que dijeron pertenecer al Servicio de Inteligencia, pero los cuales nunca se identificaron debidamente.  Posteriormente y para evitar seguir siendo interrogada, se fue de la casa y hemos ignorado desde 1976, a principios de año, su paradero y solamente hemos recibido noticias de ella por intermedio de llamadas telefónicas, informándosenos que se encuentra en Argentina, pero ignoro su domicilio exacto”.  Sin embargo informa Investigaciones, la salida de Luz Arce “no se encuentra registrada en Policia Internaciónal” (Oficio de 5-1-77, de la 10a Comisaria Judicial).  Al ser entrevistado Patricio Alvarez, manifestó, entre otras cosas, refiriéndose a su detención que Luz Arce” al parecer mostraba otros domicilios de otras personas ya que la camioneta – en que lo llevaban – se detuvo en varios lugares y otras personas fueron subidas a ella…”

En cuanto a los otros detenidos vecinos, mencionados en la querella, Sergio Riveros Villavicencio y Julio Canas, Investigacines señala: “En el Gabinete de Identificación Central se registra Sergio Alberto Riveros Villavicencio, civil No 4.339.612-9, sin penal, soltero, domiciliado en Pasaje Peatones 1821.  Trasladado hasta ese domicilio, el informante, en compañía del detective Sr. Roberto Calderon Fuentes, entrevisto a doña María Reyes Hidalgo, Chilena…nacida en Santiago el 20 de Octubre de 1950, soltera… civil 6.055.723, Santiago, de ese domicilio, quien manifestó: “Soy cuñada de Sergio Riveros V., quien el día 15 de Agosto fue detenido por personas que dijeron ser del Servicio de Inteligencia sin que hasta esta fecha se haya tenido alguna noticia acerca de su paradero.  Conozco de nombre a Alvaro Barrios y sé que fue detenido en la misma fecha que mi cuñado, es decir al mismo tiempo y a Julio Canas sólo lo he escuchado nombrar pero no tengo ningún antecedente acerca de él”.  “Las diligencias efectuada a fin de lograr el actual domicilio o paradero de Sergio Alberto Riveros Villavicencio y de Julio Canas – añade el informe – no han dado a la fecha resultados positivos” (Oficio de Investigaciones de fecha 11-2-77, 10a Comisaría Judicial).

En suma, pese a las evidencias, Álvaro Barrios Duque sigue siendo un detenido ‘desaparecido’ y no se ha hecho efectiva la responsabilidad de los culpables.

El 31 de Agosto de 1977 el juez dictó acto de sobreseimiento temporal en la causa, confirmando la Corte de Apelaciones su resolución el 21 de Octubre de 1977.

19 de Octobre 2004 El Mostrador

Procesan a cúpula de la ex DINA por secuestro de mirista

La titular del Noveno Juzgado del Crimen de Santiago, Raquel Lermanda, procesó como autores de secuestro calificado a cuatro ex miembros de la cúpula de la disuelta Dirección Inteligencia Nacional (DINA).

La magistrada estimó que existen presunciones fundadas de que miembros de la DINA tienen responsabilidad en la desaparición del mirista Álvaro Barrios Duque, detenido el 15 de agosto de 1974 en su casa, ubicada en la comuna de Conchalí.

La resolución afecta al general (R) Manuel Contreras, ex jefe del organismo represivo, al brigadier (R) Miguel Krasnoff, al coronel (R) Marcelo Moren Brito y al civil Osvaldo Romo.

 

 

29 de Octubre 2004 El Mercurio

Corte otorga libertad a brigadier (r) Krassnoff

La Tercera Sala de la Corte de Apelaciones resolvió otorgar la libertad provisional al brigadier (r) Miguel Krassnoff procesado como autor del secuestro calificado de Álvaro barrios Duque.

 

Por el secuestro de Barrios, ocurrido en 1974, están procesados también los ex miembros de la DINA, Manuel Contreras, Osvaldo Romo y Marcelo Moren Brito.

 

8 de Junio 2006 TVN.cl

Procesan a militar (r) por crimen de mirista

En el Batallón de Policía Militar de Peñalolén quedó detenido hoy el retirado suboficial mayor del Ejército, Nelson Paz Bustamante, procesado por el ministro en visita Juan Fuentes Belmar, como autor del secuestro calificado del militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Alvaro Miguel Barrios Duque.

 

Barrios Duque, de 26 años de edad al momento de su arresto ilegal, era estudiante de Pedagogía en Inglés de la Universidad de Chile. La Comisión de Verdad y Reconciliación estableció que la víctima estuvo aprehendida en el recinto clandestino que la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) mantenía en el número 38 de la calle Londres, en pleno centro de la capital.

 

 

 

 

Asimismo, el magistrado determinó que todos los condenados, salvo Zapata Reyes, deberán cancelar una indemnización solidaria de 35.000.000 de pesos (unos 64.220 dólares) a Gabriela Zúñiga Figueroa, cónyuge de la víctima.

 

Posteriormente, el joven opositor de la dictadura militar (1973-1990) fue visto en el centro de tortura y reclusión “Londres 38”, desde donde se perdió su rastro.

 

22 de Enero 2010
La Nación

EL “NEGRO” PAZ
Otro de los hitos importantes de esta sentencia es que por primera vez el mayor (R) del Ejército Nelson “Negro” Paz Bustamante -chofer en este grupo operativo y que tiene varios procesamientos en curso- va a cumplir una condena tras las rejas, pues hasta el momento se encontraba en libertad. La Suprema elevó su castigo de 800 días a cinco años y un día de presidio efectivo. A Manuel Contreras se le mantuvo la pena de cinco años y un día.
Tras conocer el fallo, la abogada Magdalena Garcés del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior se manifestó satisfecha, pues dijo que pese a que las penas no son proporcionales a la gravedad del delito se logró que fueran efectivas y que los responsables del secuestro de Barrios cumplan su castigo en la cárcel.
“Estamos contentos porque es un fallo en el cual se nos escuchó y se rechazaron las dos atenuantes alegadas por la defensas de los militares que era la media prescripción y otra del Código de Justicia Militar que habla de la ‘obediencia indebida’” señaló Garcés.

Fallo Corte Suprema – Barrios Duque – 2008

La Nación, 26 de enero de 2015

Suprema ordenó libertad inmediata de ex agente de la DINA

La Corte Suprema ratificó el fallo dictado por la Corte de Apelaciones de Santiago que acogió un recurso de amparo presentado por Nelson Paz Bustamante, condenado en una causa por violaciones a los derechos humanos, en contra del Ministerio de Justicia por negarse a otorgar el beneficio concedido por la comisión de reducción de condenas.

En fallo unánime, la Segunda Sala del máximo tribunal -integrada por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y Lamberto Cisternas- ratificó la sentencia que acogió la acción cautelar presentada por defensa del agente de la DINA condenado por el secuestro calificado de Álvaro Barrios Duque, y ordenó su inmediata libertad.

La sentencia reitera el criterio del máximo tribunal que ha acogido diversos recursos de amparo presentados por condenados por delitos comunes en situaciones similares, resoluciones que establecieron que el Ministerio de Justicia no tiene facultades para revisar los criterios de las comisiones de rebajas de condenas de los tribunales de alzada.

Estimada Karlita (con K) Rubilar: Hoy reflexionaba acerca de lo que hiciste al denunciar con bombos y platillos, coche de guagua mediante, la existencia de detenidos desaparecidos falsos. Guardaste celosamente los nombres, esperando el momento propicio, tu intención era no herir a nadie. Hoy reconoces errores en la forma, pero no en el fondo, desconociendo […]

Estimada Karlita (con K) Rubilar: Hoy reflexionaba acerca de lo que hiciste al denunciar con bombos y platillos, coche de guagua mediante, la existencia de detenidos desaparecidos falsos. Guardaste celosamente los nombres, esperando el momento propicio, tu intención era no herir a nadie. Hoy reconoces errores en la forma, pero no en el fondo, desconociendo la relación intrínseca entre ambas, no por nada elegiste hacerlo como lo hiciste.

De nada ha servido que Sebastián Piñera te exculpe con eso que para el Golpe de Estado no habías nacido, te advierto que hay gente muy mala que asegura que quien te soplaba al oído lo que deberías hacer es nada menos que el Mamo Contreras a través de interpósita persona, tu asesor jurídico Javier Gómez que tiene un prontuario como abogado (otros más tendenciosos aún dice que no lo es….ojo al piojo) que ni te explico, si hasta anduvo asesorando a la defensa de Paul Schaffer, el nazi pedófilo de Colonia Dignidad, “dime con quien andas y te diré quien eres”, pero en fin, tú decides de quienes te rodeas.

Pero volvamos a lo que me convoca, metiste la pata o te hicieron meterla, solo que hay metidas de pata y metidas de pata y esta es imperdonable, más aun en tu condición de Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Honorable Cámara de Diputados, que te exige ser consecuente con esa investidura. Informarte, cotejar, empaparte de la realidad cruel que vivimos miles de familias en nuestro país en dictadura y que en democracia seguimos viviendo gracias a la falta de voluntad política de la Concertación y al constante boicot del sector al que tu representas en avanzar en la legislación para un NUNCA MAS, populismo mediante, tu partido, Renovación Nacional y la UDI, siguen siendo los sostenedores ideológicos de la dictadura, si no ¿cómo se explica que hayan votado en contra de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada?

Ya se que llego re tarde con la información, pero Luis Emilio Recabarren González fue detenido y hecho desaparecer el 29 de abril de 1976, junto a su esposa Nalvia Rosa Mena Alvarado (embarazada) y a su hermano Manuel Guillermo, su padre, Don Manuel Segundo Recabarren Rojas es hecho desaparecer al día siguiente, el 30 de abril, todos eran militantes del Partido Comunista. Luis Emilio y Nalvia Rosa fueron detenidos junto a su hijo de dos años, del mismo nombre que su padre, quien fue abandonado a pocas cuadras de su casa por los agentes de la DINA, él sobrevivió. Fíjate que además el Ministro Alejandro Solís lleva en la actualidad el proceso por la desaparición de esta familia y esta a punto de dictar autos de procesamiento, logrando determinar responsabilidades de los hechores. Era cuestión de ponerle tinca para darse cuenta de lo infundado del “datito” que te estaban entregando, esa era tu pega o debió ser.

Por último te cuento que la otra noche, te ví en los tres canales de televisión casi a la misma hora, a saber, canal 13, Chilevisión y Televisión Nacional, todos ellos ubicados en un mismo sector geográfico. Igual te imagino corriendo con el coche para cumplir con esos compromisos mediáticos para “dar la cara” como insististe, que no vas a renunciar, decías, que pedías perdón por la forma pero no por el fondo, decías, o sea insististe en sostener lo insostenible, además agregaste que habías recibido un e-mail de un familiar de los Recabarren González en que te agredía y tu tuviste la grandeza de contestarlo y lo que tu hiciste ¿cómo se llama?

Santo Tomás de Aquino, Padre de la Santa Madre Iglesia reconoce distintos tipos de tontos y tonterías y buscándole el ajuste, lo tuyo correspondería a un “Intellectus rudissimi idiotae”, que grafica a “un idiota que toma por falso aquello que no puede comprender” (Summa Contra los Gentiles, Ed BAC).

Atentamente,
GABRIELA ZUÑIGA FIGUEROA
(Esposa de Alvaro Barrios Duque, detenido desaparecido el 15 de agosto de 1974)

Nota:
Si te dicen que lo han visto bailando cumbia allá por Colombia, no hagas tal con denunciarlo como un falso desaparecido, se trata de un alcance de nombre y apellido con un gran y reconocido artista plástico de ese país y que andaría por ahí en edad con MI ALVARO de no haber sido hecho desaparecer por tu ya sabes- espero- quienes.

Ahora bien, como al parecer Argentina sería un lugar adecuado para hacer aparecer a nuestros familiares, si te dicen que fijo que MI ALVARO, fue visto y oído hablando con ese acento tan característico, tampoco hagas tal con denunciarlo, se trataría de otro alcance, esta vez de apellido, pues sería Lucas BARRIOS, jugador de Colo Colo. Todo esto te lo cuento con el ánimo de evitarte otro bochorno.

Santiago 9 de enero de 2009

 

 

Docentes en Lucha hoy como ayer. La muerte de Carlos Fuentealba

Docentes en Lucha hoy como ayer. La muerte de Carlos Fuentealba

El 4 de abril del 2007 recibió un disparo efectuado con una pistola lanza gases a corta distancia. Tenía 41 años y murió al día siguiente en el hospital Castro Rendón.

02 ABR 2017 –

 

 

Sandra Rodríguez hizo carne el lema “lo personal es político”. El dolor y la furia que expresó su cuerpo al hablar al cierre de una de las marchas con mayor convocatoria en la historia de la provincia, el 9 de abril de 2007, lo dejaron en evidencia: “Al señor gobernador, como le dicen algunos, que dio la orden, quiero decir que fue como jalar el gatillo. Si es responsable como dijo, y si le duele tanto que mi Carlos, el maestro, haya muerto, su deber moral es renunciar”.

Cinco días antes de que Sandra pronunciara ese discurso, su pareja, Carlos Fuentealba, padre de sus hijas Camila y Ariadna, docente del CPEM N° 69 del barrio Cuenca XV había recibido el disparo de un proyectil de gas lacrimógeno efectuado por un pistola calibre 38.1 que portaba el cabo primero José Darío Poblete.

El próximo martes se cumplirán diez años de su asesinato. Y hoy, Sandra reflexiona: “Te acordás que en un principio yo hablaba de mi Carlos y después empecé a hablar del Carlos de todos. En realidad esos dos Carlos van a estar siempre, porque nosotros aprendemos a llevar esta imagen pública de Carlos que es la que no hemos querido nunca. Pero por otro lado que se hable de ese papá tan presente, de ese compañero increíble que fue en mi vida. Que Carlos les diera lugar a otras compañeras para refugiarse de esa represión habla de la actitud que tomó en un momento extremo, y en eso se prueba la gente”.

Carlos ejerció como maestro muy poco tiempo. Se recibió en 2004, antes trabajó en la construcción, en un juguera, en el correo. Era técnico químico, tenía 41 años.

El 4 de abril participaba de una medida de fuerza del gremio ATEN que había resuelto realizar cortes en las rutas 22 y 237.

El fallo que condenó a Poblete menciona que fue el comisario Mario Rinzafri, máximo responsable del operativo represivo en Arroyito, quien “los conminó (a los docentes) a abandonar la ruta en cinco minutos, por las buenas o por las malas, e inmediatamente, antes que les den tiempo a replegarse y volver hacia Senillosa, comenzaron a tirar con gas lacrimógeno y balas de goma” .

“Cuando llegamos ya había un cordón de policías, una barricada bien consolidada, estratégicamente puesta. Nos vamos escabullendo algunos a la estación de servicio. Hay griteríos, corridas, bomba de estruendo y viene Jorge (Esparza, de Fasinpat) y me pide que saque gente. En poco rato se transforma en una cacería”, recuerda la docente de la escuela 356 de Valentina Norte Rural, Belén Mantilaro, que se subió de inmediato a la camioneta Ford Ranger de la Pastoral Social.

Sigue: “una caravana se empieza a ir muy despacito, pero corridos, angustiados. En un momento se ve en el espejo retrovisor que la línea que hace la policía no es que se desdibuja, pero está más cerca nuestro. Veo a los policías trotar, se ven como moscardones avanzando, yo estaba frenada. Pasa un auto a mi derecha (el Fiat 147 en el que iba Fuentealba). Veo a un policía con el casco y la punta del arma apuntando a nuestro vidrio. Fueron milésimas de segundo. Nos mira, Poblete nos mira, tiene unos ojos muy negros, muy especiales y pasa por enfrente de la camioneta. Agarro el teléfono y llamo al obispado. En ese ínterin me comunico con Marcelo (Melani, el obispo de entonces), Poblete se inclina, se arrodilla y pega el balazo. Eso lo dije en el juicio: se acomoda y dispara”.

Fuentealba se encontraba en la parte trasera del Fiat 147 sobre la Ruta Nacional 22. El proyectil atravesó la luneta y le produjo un traumatismo craneoencefálico grave. Fue trasladado a la capital donde ingresó ya sin esperanzas, y murió el 5 de abril en el hospital Castro Rendón.

Del operativo participó personal de los grupos especiales (Geop Zapala, Cutral Co, Junín de los Andes), del Departamento Seguridad Metropolitana (Despo) y de la dirección de Bomberos “con el apoyo del hidrante”, precisa la sentencia.

Telma Fernández, maestra en la escuela 154 de Parque Industrial y compañera de Fuentealba en el profesorado, llegó al Castro Rendón con guardapolvo y maletín. Trabajaba en Cipolletti. “Carlos nació bueno e iba bueno por el mundo. Pensé: ‘el negro de esta sale, acá si hay milagro que se dé es el negro el que lo planta’. Y no pudo ser. La tengo acá la marcha, la tengo re patente (se toca el cachete). Les costó meterse en los zapatos de Sandra, viste esta cosa del machismo, esta cosa de que la mujer debe ser sumisa, pero bueno a la flaca no le ha importado y ha estado ahí, y sigue luchando”, dice.

Justicia

La causa judicial se desdobló. Poblete fue enjuiciado, como autor único, y se le impuso la pena de prisión perpetua en 2008. El entonces gobernador Jorge Sobisch no renunció como pidió Sandra en el escenario. Fue citado como testigo en el juicio contra el policía y la investigación conocida como “Fuentealba II”, que terminó con los 15 imputados sobreseídos, no lo alcanzó. “Existieron un montón de factores que hicieron que no llegáramos a buen destino: no hubo voluntad política de dilucidar la verdad. Hay una parcial derrota, que no significa que sea la última”, plantea Sandra. Su nuevo abogado, Marcelo Medrano, será el encargado de llevar el caso ante la Corte Suprema.

Este aniversario se desarrollará en plena huelga docente.

“No puede ser que después de diez años volvamos a vivir situaciones de intolerancia, o de no derecho ante un reclamo salarial y que se empiece así a perseguir a trabajadores, a difamarlos, que se empiece a poner en lugar de demonios a los sindicalistas, como es la palabra que se utiliza, y hacer un desprestigio total de la educación pública, diciendo que no somos bien formados, que tenemos mala calidad, todo eso nosotros ya lo vivimos”, señala Sandra.

Pese al inusitado protagonismo público que adquirió, ella le rehuye a la idea de ubicarse en un lugar icónico, memorable: “yo pagué como mujer que lucha. Cuando vos luchas contra un poder tan cerrado, dentro de una provincia tan feudal, y los costos fueron demasiados altos en el nivel de lo personal, porque el desprestigio, la desvalorización, no sólo al docente sino a mi persona. Sí sentí mucho cariño de parte de los compañeros que también supieron ese día, el 4 de abril l, que podían haber sido ellos, creo que ese sector de gente a la que el asesinato de Carlos atravesó y los modificó, esa gente, que fueron muchos, si tienen un reconocimiento hacia mi persona. Sandra hubiera querido seguir siendo una buena maestra en el aula, a Sandra le hubiera gustado seguir siendo una artista y ser reconocida por otras cosas y no sólo por esto. Es doloroso, es contradictorio. Hice todo lo que hice no por ningún objetivo personal ni de prestigio, sino porque era lo correcto, sigue siendo lo correcto”.

La masiva marcha del 9 de abril de 2007 ocupó 17 cuadras.
Contexto
8 semanas duró la huelga docente del 2007. Las clases debían comenzar el 5 de marzo pero arrancaron el 30 de abril.
14 meses después del asesinato de Fuentealba comenzó el juicio contra el cabo Poblete, el único condenado por el hecho.
7 de septiembre de 2016
El TSJ los sobreseyó por extinción de la acción penal. Declaró inadmisible el recurso extraordinario. La querella fue en queja a la Corte Suprema.
24 de febrero de 2016
Los acusados fueron nuevamente sobreseídos. El Tribunal de Impugnación, con una nueva composición, revocó la decisión.
8 de julio de 2008
El cabo José Darío Poblete fue condenado por homicidio calificado. Actualmente cumple la pena en la Unidad 31 de Zapala.
5 de septiembre de 2014
Sobreseyeron a los 15 imputados en la causa “Fuentealba II”, entre ellos el exjefe de Policía. Fue a pedido de la fiscalía y las defensas.
21 de abril de 2015
El Tribunal de Impugnación anuló los sobreseimientos. La querella pidió formular cargos y buscó imputar a Jorge Sobisch.

¡Es una guerra! Anunciaron los terroristas de Estado el año 73.

¡Es una guerra! Anunciaron los terroristas de Estado el año 73.

A los héroes de Septiembre

Se cumple un nuevo aniversario del golpe de Estado, cuando el Ejército, la Armada, la Aviación, Carabineros e Investigaciones de Chile, haciendo caso omiso a sus deberes éticos e institucionales, por lo menos los que dictaba la Constitución vigente hasta ese entonces, bombardearon La Moneda, asesinaron al Presidente de la República y derrocaron al gobierno legítimo de Salvador Allende.

El saldo de víctimas de la dictadura, según datos “oficiales”, superan las cuarenta mil personas, entre detenidos ilegalmente, torturados, ejecutados y desaparecidos, y sin contar los miles de expulsados al exilio, o de los chilenos que debieron huir del país para salvar sus vidas amenazadas.

A pesar que han pasado 42 años de ese fatídico 11, el magnicidio se sigue recordando. La batalla en La Moneda, los enfrentamientos desde el Ministerio de Obras Públicas, los primeros combates de la Resistencia, la dignidad de los presos políticos encarcelados en recintos militares y campos de concentración, los atentados, los apagones, las voladuras de torres, las ollas comunes, los comprando juntos, los velatones, la solidaridad internacional y tantas otras formas de lucha populares, siguen siendo fuentes de remembranzas e inspiración de diferentes tipos de homenajes, desde los litúrgicos y hasta los de carácter combativo en cada septiembre.

El golpe de Estado fue “la continuación de la política por otros medios”, aplicada por los partidos de derecha, grandes empresarios y la Democracia Cristiana en contra del gobierno de la Unidad Popular, ante la imposibilidad de contar y lograr el quorum necesario de parlamentarios para destituir constitucionalmente a Salvador Allende como Presidente.

Esa alianza golpista cívico-militar, se consideró con el derecho de usar la violencia en contra de un gobierno legítimo, hasta estos días rasgan vestiduras  hipócritamente contra la decisión de las organizaciones políticas de izquierda de emplear la violencia político-militar en contra de la dictadura que ellos generaron.

¡Es una guerra! Anunciaron los terroristas de Estado el año 73. Sus generales al declararla, tomaron como enemigo a los propios ciudadanos que juraron defender de agresiones externas: el pueblo chileno, en especial a los partidarios de Allende. Los clásicos militares lo enuncian en sus tratados y los mandos saben que una guerra cuando se acomete, debe cumplir tres grandes objetivos:a) Destruir las fuerzas que enfrentan, sus enemigos, b) Controlar el territorio o el teatro de operaciones y c) Romper la voluntad de lucha del pueblo atacado, destruyendo su moral combativa. Esto último es esencial, es lo que garantiza el triunfo total y en el tiempo de los vencedores.

¿Cumplieron estos objetivos estratégicos, los golpistas?

Al margen de que cada objetivo merece un análisis particular, en esta opinión solo generalizaremos. Las fuerzas populares que apoyaban y defendieron a Allende a pesar del honor y la desigualdad de fuerzas y medios, fueron destruidas, y las que posteriormente enfrentaron la dictadura también. Los militares controlaron rápidamente el territorio nacional. Pero ¿destruyeron la voluntad de lucha? ¿La moral combativa fue aplastada? ¿Los combatientes perseguidos, apresados, relegados, expulsados del país, renegaron de sus ideas?, ¿el pueblo chileno olvidó a Salvador Allende, a su sueño socialista? ¿Son historias olvidadas las vidas de Miguel Enríquez, Raúl Pellegrín, y tantos otros héroes del pueblo chileno?

A pesar del terror impuesto en todos esos terribles años de dictadura, o a la posterior denegación de justicia, debido a la decisión de Patricio Aylwin de implementar su doctrina de “juzgar en la medida de lo posible a los criminales violadores de DDHH”, o de Eduardo Frei de salvar de la justicia internacional al dictador preso en Londres, o del deseo de “dejar que las instituciones funcionen” de Ricardo Lagos, circunscribiendo los crímenes a responsabilidades individuales y no a doctrinas institucionales. A pesar de la “Transición Democrática” que explica el estado de injusticia y de corrupción que vivimos en nuestros días,  ¿Perdimos nuestra voluntad de lucha los chilenos?

Los golpistas no destruyeron la voluntad de lucha, ni lo harán jamás. La voluntad de septiembre sigue inquebrantable.

Esa férrea voluntad demostrada por esas generaciones de mujeres y hombres en septiembre de 73, se constituyó luego en paradigma histórico, sobre todo cuando los partidos de la izquierda tradicional abandonaron las ideas socialistas y anti capitalistas, los principios revolucionarios y las posturas clasistas. Si bien es cierto, orgánicamente la izquierda hoy es una gran diáspora en el escenario político nacional, se ven signos de miradas comunes, lo que es un gran avance –no hablo ya de la izquierda tradicional-, probablemente en otra situación o estadio social, quizás cambien su actitud.

Esa férrea voluntad también explica la decisión de los familiares de víctimas de los DDHH de no aceptar la reconciliación sin justicia y castigo a los crímenes de la dictadura. Las leyes secretas de la Transición y la voluntad política de los actuales mandos de las FFAA de proteger y honrar a criminales rematados por la justicia les dan la razón, sin lugar a duda.

El mejor homenaje a los héroes y heroínas, es recuperar la lealtad mostrada en las más duras condiciones por los primeros combatientes de ese 11 de septiembre, y reconstruir la unidad, que siempre es preludio de avances y victorias de los pueblos.

Honor y gloria a los combatientes del 73.

Construyamos un Chile Digno.

José M. Carrera      @JosMCarreraC

Santiago, Chile, septiembre 2015

Lista de los Héroes del MIR asesinados por la Dictadura de Pinochet

DestacadoLista de los Héroes del MIR asesinados por la Dictadura de Pinochet

Lista de los Héroes del MIR asesinados por la Dictadura de Pinochet

*Es posible que falten nombres por agregar a esta lista. Si Usted sabe de alguno envienos un e-mail:mailto:jrme@mir-chile.cl

http://www.mir-chile.cl/heroes_del_mir.htm

A – B

Nombre

Edad

Profesión

Fecha

año/mes/dia

Lugar del hecho

Región

Organismo responsable

Tipo de caso

1

ACEVEDO GALLARDO PEDRO GABRIEL

19

Estudiante universitario

750428

Tierra Amarilla, Copiapó

III

Ejército

DD

2

ACHU LIENDO,  RIGOBERTO DEL CARMEN

31

Funcionario investigaciones

731213

Entre Regimiento y cárcel de San Felipe

V

Ejército

M/1

3

ACUÑA CASTILLO, MIGUEL ANGEL

19

Estudiante

740708

Psje Talca 2033, sector Rodrigo de Araya, Ñuñoa, Stgo

RM

DINA

DD119

4

ACUÑA REYES, RENÉ ROBERTO

22

Estudiante Pedagógico

750214

José Miguel de la Barra 449, Stgo

RM

DINA

DD119

5

AEDO ARIAS LUCIANO HUMBERTO

34

Obrero agrícola

840823

Hualpencillo, Talcahuano

VIII

CNI

M/1

6

AEDO CARRASCO FRANCISCO EDUARDO

63

Arquitecto

740907

Av Palena, Stgo

RM

DINA

DD

7

AGUILERA SALAS HERNALDO

28

Obrero agrícola

731018

Cautín

IX

Carabineros

M/1

8

AGUIRRE TOBAR PAULINA ALEJANDRA

20

Estudiante Educación Media

850329

Calle Pastor Fernández nº 16100, El Arrayán, Stgo

RM

CNI

M/1

9

AGURTO ARCE JOSÉ ERNESTO

27

Asistente Social/ Profesor

750215

Santiago

RM

Agentes Estado

DD

10

AINIE ROJAS CHERIF OMAR

21

Estudiante química U. Bs. As.

770911

Vía pública, Quilmes, Buenos Aires

AR

FF.AA Argentinas

DD AR

11

ALARCÓN JARA EDUARDO ENRIQUE

28

Obrero albañil

740730

Psje Ayacará 6162, Pobl. Robert Kennedy, Las Rejas Sur, Stgo

RM

DINA

DD119

12

ALISTE GONZÁLEZ EDUARDO GUSTAVO

19

Estudiante Enseñanza Media

740924

Santiago

RM

DINA

DD

13

ALMONACID DUMENES LUIS JORGE

22

Estudiante Servicio Social U de Chile Temuco /5

730916

Padre Las Casa, Temuco

IX

Carabineros

DD

14

ALSINA HURTOS JOAN

31

Sacerdote católico

730919

Puente Bulnes sobre el Río Mapocho

RM

Ejército

M/1

15

ALVARADO BÖRGEL MARÍA INÉS

21

Secretaria

740717

Providencia c/ Lyon, Providencia, Stgo

RM

DINA

DD119

16

ALVAREZ OLIVARES DENRIO MAX

17

Estudiante universitario

731219

Santiago

RM

Ejército

M/1

17

ALVAREZ SANTIBAÑEZ FEDERICO RENATO

32

Profesor Química

790821

Posta Central, Santiago

RM

CNI

M/1

18

ALVEAR ESPINOZA JAVIER SEGUNDO

32

Obrero

731020

Pelarco, Talca

VII

Ejército

M/1

19

AMIGO CARRILLO MARIO ALBERTO

35

Estudiante

870722

Los Angeles

VIII

CNI

M/1

20

AMIGO LATORRE JOSÉ MODESTO

34

Estudiante U de Chile

861128

Padre Hurtado, Peñaflor, Stgo

RM

Carabineros

M/1

21

ANCAO PAINE ALEJANDRO

42

Agricultor

730926

Cautín

IX

Carabineros

DD

22

ANDREOLI BRAVO MARÍA ANGÉLICA

27

Secretaria, ex estudiante Nutrición U de Chile /2

740806

Bilbao 5989, Santiago

RM

DINA

DD119

23

ANDRÓNICO ANTEQUERA JORGE ELIAS

25

Estudiante, egresado Ingeniería ejecución UTE /5

741003

Paraguay 1473, Parc 22 Sta Rosa, La Granja, Stgo

RM

DINA

DD119

24

ANDRÓNICO ANTEQUERA JUAN CARLOS

23

Estudiante sociología U del Norte /5

741004

Paraguay 1473, Parc 22 Sta Rosa, La Granja, Stgo

RM

DINA

DD119

25

ANGULO MATAMALA ROLANDO GASTÓN

26

Asistente social

740419

Afueras de Linares, San Carlos

VIII

Agentes estado

M/1

26

APPEL DE LA CRUZ JOSÉ LUIS

24

Estudiante Medicina U Austral de Valdivia

770110

Vía pública, Cipolleti, Argentina

AR

FF AA Argentinas

DD AR

27

ARACENA TORO CARLOS ALBERTO

28

Estudiante egresado construcción civil U del Norte

740924

Cóndor 899 esquina Serrano, Santiago

RM

Agentes Estado

DD

28

ARANCIBIA ARANCIBIA MANUEL JESÚS

29

Comerciante ambulante

730926

Escuela de Carabineros, Stgo

RM

Carabineros

M/1

29

ARANEDA LOAYSA NÉLSON

32

811110

Camino Las Vizcachas, La Florida, Stgo

RM

CNI

M/1

30

ARANEDA PIZZINI DIGNALDO HERMINIO

23

Estudiante ingeniería

740810

Santiago

RM

DINA

DD

31

ARANEDA YÉVENES RAFAEL EDUARDO

25

Estudiante y ayudante de Dibujo Técnico UTE /5

741212

UTE, Stgo

RM

DINA

DD

32

ARAOS ARAYA LUIS ARMANDO

870722

Los Angeles

VIII

CNI

M/1

33

ARAYA CABRERA SANTIAGO EDMUNDO

28

Vendedor viajero

761129

Santiago

RM

DINA

DD caso 13

34

ARAYA PALOMINOS JAIME FRANKLIN

26

Estudiante topografía U de Concepción /5

731010

Rgto Los Angeles

VIII

Ejército

M/1

35

ARIAS MATAMALA ISIDRO SEGUNDO

35

Músico

750406

Stgo

RM

Investigaciones

S?

36

ARIAS PINO LUIS FIDEL

28

Tornero mecánico

750219

Prícipe de Gales 6445, La Reina, Stgo

RM

DINA

M/1 VP

37

ARIAS QUEZADA JUAN DOMINGO

17

Estudiante Ens. Media

731127

El Arrayán

RM

Ejército

M/1

38

ARISMENDI PÉREZ ADOLFO OMAR

19

Estudiante

731018

Camino entre Puerto Montt y Pelluco

X

Carabineros

M/1

39

ARON SVIGILSKY DIANA FRIDA

24

Estudiante egresada de Periodismo

741118

Av. Ossa, Stgo

RM

DINA

DD

40

ARREDONDO ANDRADE GABRIELA EDELWEISS

32

Estudiante Francés U de Chile/5

741119

Bellavista frente al nº 268, Stgo

RM

DINA

DD

41

ARROS YAÑEZ OSCAR SEGUNDO

28

Estudiante UTE y trabajador/5

730928

camino a Hospital de Lota, Concepción

VIII

Carabineros

M/1

42

ARROYO PADILLA RUBÉN DAVID

24

Artesano

741125

Stgo

RM

DINA

DD119 L

43

ATHANASIU JARA ANGEL OMAR

22

Estudiante

760415

Buenos Aires, Argentina

AR

FFAA AR

DD AR

44

AVELLO AVELLO OSCAR EDUARDO

22

Estudiante medicina U de Chile/5

760624

Conchalí, Stgo

RM

DINA

DD GJ76

45

AVENDAÑO BORQUEZ FRANCISCO DEL CÁRMEN

20

Profesor educ. Básica

731019

Chamiza – Base Tepual, Puerto Montt

X

FACH

M/1

46

AVILA PIZARRO JORGE

27

Médico psiquiatra

730918

9º Comisaría, Independencia, Stgo

RM

Carabineros

DD Patio 29

47

AVILA SEPÚLVEDA ROBERTO IVÁN

22

Estudiante normalista

731003

Patio Escuela Normal de Chillán

VIII

Investigaciones

DD

48

AVILA VELÁSQUEZ JUAN BAUTISTA

24

Obrero

731011

Traslado entre la Cárcel y la Comisaria de calle Beauchef, Valdivia

X

Carabineros

DD

49

AVILÉS MIRANDA JOSÉ ARISTEO

72

Contratista

790428

Quilicura c/ Américo Vespucio

RM

Civiles armados

M/1

50

BADILLA VASEY AMBROSIO EDUARDO

28

Empleado, chofer

730922

Temuco,

IX

FACH

DD

51

BAHAMONDES CARVALLO MARCO AURELIO

28

Estudiante

890809

Lincoyan 341, Pobl. Mardones, Chillán

VIII

Carabineros

M/1 VP

52

BARRA GARCÍA LUIS ALBERTO

44

Médico cirujano

861128

Padre Hurtado, Peñaflor, Stgo

RM

Civiles armados

M/1

53

BARRA MARTÍNEZ RICARDO ANTONIO

24

Obrero textil

730928

Quebrada Honda, Tomé

VIII

Armada

M/1

54

BARRA ROSALES JENNY DEL CARMEN

23

Estudiante enfermería U de Chile/5

771017

San Bernardo

RM

CNI

DD

55

BARRAZA GUERRA JOSÉ TULIO

25

Minero

741222

Calaboza Tenencia Carabineros Pueblo Hundido, Atacama

III

Carabineros

M/1 VP

56

BARRIA BARRIA JOSÉ ANTONIO

24

Obrero agrícola

731019

Chamiza, Base  El Tepual, Puerto Montt

X

FACH

M/1

57

BARRIA ORDOÑEZ PEDRO PURÍSIMO

22

Estudiante

731004

Patio Rgto Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

58

BARRIENTOS MATAMALA RAÚL JAIME

23

Estudiante comercial

840823

Sector Toro Bayo, camino Niebla, Valdivia

X

CNI

M/1

59

BARRIENTOS WARNER JOSÉ RENÉ

29

Profesor, músico y estudiante filosofía/1

731004

Patio Rgto. Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

60

BARRIOS BARROS JUAN BAUTISTA

27

Suplementero

740727

Manzana 74, sitio 1392, Villa Manuel Rodríguez, Stgo

RM

DINA

DD

61

BARRIOS DUQUE ALVARO MIGUEL

26

Estudiante pedagogía inglés  U de Chile/5

740815

Altamirano 2333, Conchalí, Stgo

RM

DINA

DD

62

BEAUSIRE ALONSO GUILLERMO ROBERTO

24

Ingeniero comercial y estudiante economía/1

741102

Aeropuerto Ezeiza Bs. As., Argentina

AR

FF.AA ext, DINA

DD

63

BECERRA AVELLO MANUEL MARIO

18

Estudiante Educ. Media

730918

Camino entre Laja y Yumbel

VIII

Carabineros

M/1 (ex DD Laja)

64

BELTRAN SÁNCHEZ MARÍA ISABEL

21

Estudiante música U de Chile/5

731218

Cienfuegos 132, 3º piso, Stgo

RM

Ejército

DD

65

BENAVIDES MALDONADO HERNÁN

s/d

770105

DD

66

BIDAGAIN GREISSING RAÚL

25

730920

M/1

67

BIEDMA SCHADEWALDT PATRICIO

31

Sociólogo

760715

Buenos Aires, Argentina

AR

FF.AA ext, DINA

DD

68

BINFA CONTRERAS JACQUELINE DEL CÀRMEN

28

Estudiante Servicio Social u de Chile/5

740827

Ahumada y Compañía, Stgo

RM

DINA

DD119 L

69

BLANCO CASTILLO JUAN ANDRÉS

27

Estudiante ingeniería comercial U de Chile/5

730915

Barco de la Armada, bahía de Valpo

V

agentes del estado

DD

70

BOJANIC ABAD CECILIA MIGUELINA

23

Secretaria

741002

Paraguay 1340, P 22 Sta Rosa, La Granja, Stgo

RM

DINA

DD

71

BOMCOMPE ANDREU JUAN JOSÉ

31

Economista

840824

Rubén Dario 643, Valdivia

X

CNI

M/1

72

BORDAS PAZ JOSÉ FRANCISCO

31

Ingeniero Civil

741205

Avda Kennedy c/ Alonso de Córdova, Las Condes, Stgo

RM

FACH

M/1

73

BORQUEZ LEVICAN JOSÉ HERNÁN

30

Obrero maderero

731010

Puente Villarrica sobre el Río Toltén

X

Operación conjunta

DD Liquiñe

74

BRAVO AGUILERA RENÉ EDUARDO

25

Obrero maderero

810921

Cachin Alto, Neltume

X

CNI-Ejército

M/1

75

BRAVO AGUILERA SERGIO JAIME

21

Obrero maderero

731004

Patio Rgto Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

76

BRAVO ALVAREZ FIDEL ALFONSO

22

Obrero

730922

Atalaya camino a Navidad, San Antonio

V

Ejército

M/1

77

BRAVO NÚÑEZ FRANCISCO JAVIER

24

Mecánico automóviles/3

740826

Salesianos 826, San Miguel, Stgo

RM

DINA

DD119 O

78

BRUCE CATALÁN ALAN ROBERTO

24

Estudiante ingeniería civil UC/5

750213

Las Condes, Stgo

RM

DINA

DD

79

BRUHN FERNÁNDEZ AMELIA ANA

34

Decoradora

741004

Catedral 2808, Stgo

RM

DINA

DD

80

BRUNA SANTIBAÑEZ LUIS

16

731001

M/1

81

BUENO CIFUENTES CÁRMEN CECILIA

24

Actriz

741129

Bilbao c/ Los Leones, Providencia, Stgo

RM

DINA

DD

82

BUGALLO CELUZI OSCAR HÉCTOR

24

Estudiante Universitario argentino

731017

Vía pública Templo Maipú, Stgo

RM

M/1 VP

83

BUSTILLOS CERECEDA MARÍA TERESA

24

Estudiante Ciencias Sociales u de Chile/5

741209

San Antonio esq Ismael Valdés Vergara, Stgo

RM

DINA

DD119 O

84

BUSTOS REYES SONIA DE LAS MERCEDES

30

Cajera

740905

Londres 38 y Cuatro Álamos

RM

DINA

DD

85

BUZIO LORCA JAIME MAURICIO

21

Estudiante tecnología mantención UTE/5

740713

República de Israel 1220, Ñuñoa, Stgo

RM

DINA

DD119 O

C – F

86

CABRERA BALARRITZ ELIZABETH DEL CÁRMEN

23

Asistente social

730916

camino entre Antofagasta y Cerro Moreno

II

Ejército

M/1

87

CABRERA FERNÁNDEZ MIGUEL

30

Empleado público

811016

Choshuenco, Valdivia

X

CNI-Ejército

M/1

88

CABRERA ORTIZ TRÁNSITO DEL CÁRMEN

28

Obrero textil

731009

Paso Hondo, Tomé

VIII

Marina

M/1

89

CADIZ MOLINA LUIS NÉLSON

28

Comerciante

730914

Paine, Stgo

RM

Agentes del estado

DD

90

CADIZ NORAMBUENA JAIME DEL TRÁNSITO

23

Obrero

740717

Cinco Sur 3936, Pobl. J.M. Caro, La Cisterna, Stgo

RM

DINA

DD

91

CALDERÓN OVALLE JOSÉ

34

Jardinero

750217

Sector Estación Central, Stgo

RM

DINA

DD

92

CALDERÓN TAPIA MARIO EDUARDO

31

Periodista

740925

Bandera y Catedral, Stgo

RM

DINA

DD119 O

93

CALDES CONTRERAS JAIME HUMBERTO

23

Estudiante Ciencias políticas U de Chile

741213

Instituto de Neurocirugía, Santiago

RM

SIM

M/1 VP

94

CALFUQUIR HENRÍQUEZ PATRICIO ALEJANDRO

28

Egresado ingeniería UTE, sede Temuco

810920

Remeco Alto

X

CNI-Ejército

M/1

95

CAMPOS BARRA EDUARDO ALEJANDRO

29

Técnico automotriz

730913

Pobl. Roosvelt, Stgo

RM

Carabineros

DD Patio 29

96

CAMPOS CIFUENTES JOSÉ ALEJANDRO

31

Estudiante enfermería U de Chile, temuco

810219

Paso fronterizo Paimún

AR

FF.AA. AR -SICAR

DD

97

CAMPOS MORALES JOSÉ GABRIEL

26

Obrero agrícola

730918

Fundo San Gabriel, Linares

VII

Ejército

DD

98

CANCINO ALCAÍNO EDUARDO GUILLERMO

26

Empleado

740830

Rancagua

VI

DINA

M/1

99

CANCINO ARAVENA ANSELMO ANTONIO

26

Obrero agrícola

731208

Cauquenes

VII

Ejército

DD

100

CANDIA NÚÑEZ HUGO DEL ROSARIO

19

Empleado

731011

Talcahuano

VIII

Marina

M/1

101

CAPDEVILLA ARRATE GUILLERMO

731002

M/1

102

CARABANTES OLIVARES HORACIO NEFTALÍ

21

Vendedor

750121

Frente Mercado municipal, Viña del Mar

V

DINA

DD

103

CARCAMO CARRASCO GERMAN SIMON

24

Empleado SOCOAGRO

731030

Porvenir

XII

Carabineros

M/1

104

CÁRCAMO GARAY JOSÉ MARIO

26

Técnico agrícola

731019

Chamiza – Base Tepual, Puerto Montt

X

FACH

M/1

105

CÁRCAMO ROJAS SAÚL SEBASTIÁN

19

Estudiante educ. Media

730916

Asentamiento 24 de Abril, Paine, Stgo

RM

Carabineros y civiles armados

M/1

106

CÁRCAMO RUIZ RUDY

28

Empleado

741127

Calle seis, casa 262, pobl. Leonoe Mascayo, Talcahuano

VIII

Agentes del Estado

DD

107

CARMONA ACEVEDO AUGUSTO TADEO HERIBERTO

38

Periodista

771207

Barcelona 2524, San Miguel, Stgo

RM

CNI

M/1

108

CARRASCO AYALA JUAN CARLOS

730911

M/1

109

CARRASCO BARRIOS RICARDO EDUARDO

19

Estudiante Educ. Media

730916

Asentamiento 24 de abril, Paine, Stgo

RM

Carabineros y civiles armados

M/1

110

CARRASCO DÍAZ MARIO EDRULFO

18

Estudiante

740916

León Ugalde 1485, Stgo

RM

DINA

DD

111

CARRASCO PEÑA BLANCA MARINA DE LA LUZ

27

Estudiante artes plásticas, UTE/5

730915

Ñuñoa, Stgo

RM

Carabineros

M/1

112

CARRASCO PEREIRA FERNANDO ALBINO

25

Taxista

730914

Retén Niblinto, Chillán

VIII

Carabineros

M/1

113

CARRASCO TAPIA JOSÉ HUMBERTO

43

Periodista

860908

Barrio Bellavista, Stgo

RM

Comando 11 de Septiembre

M/1 VP

114

CARRASCO VALDIVIA MAURICIO JEAN

25

Estudiante universitario

761020

Macul con Los Plátanos

RM

DINA

M/1 VP

115

CARRASCO VÁSQUEZ JOSÉ HERNÁN

28

Estudiante periodismo U de Concepción/5

751201

Villa Grimaldi

RM

DINA

M/1

116

CARREÑO GONZÁLEZ ENRIQUE ÁNGEL

22

Estudiante agronomía U de Concepción

730920

San Diego 425, Parral

VII

Militares y Carabineros

DD

117

CARRION CASTRO JORGE ERNESTO

22

Obrero EMOS

731005

Sector Casas Viejas, Puente Alto, Stgo,

RM

Ejército

DD

118

CASTILLO MUÑOZ MARÍA LORETO

29

ama de casa

840518

intersección Costanera Sur y Santos Medel, Pudahuel, Santiago

RM

CNI

M/1

119

CASTRO ALVAREZ JOSÉ EUGENIO

24

Zapatero

730914

Concepción

VIII

Carabineros

DD

120

CASTRO SALVADORES CECILIA GABRIELA

23

Estudiante derecho U de Chile

741117

Cano y Aponte 1080, depto A, Stgo

RM

DINA

DD119 O

121

CATALÁN FEBRERO MIGUEL ÁNGEL

22

Estudiante universitario

731009

Paso Hondo, Tomé

VIII

Marina

M/1

122

CAYUMAN CAYUMAN CARLOS ALBERTO

31

Obrero maderero

731010

Puente Villarrica sobre el Río Toltén

X

Operación conjunta

DD Liquiñe

123

CERDA APARICIO HUMBERTO PATRICIO

20

Estudiante electrónica

750210

Stgo

RM

DINA

DD

124

CERDA MEZA MANUEL ANTONIO

30

Obrero construcción

731013

Campamento Carlos Cortés, San Bernardo, Stgo

RM

FACH

DD

125

CHACÓN OLIVARES JUAN ROSENDO

29

Médico Veterinario

740717

Antonio Varas 240, depto 202, Stgo

RM

DINA

DD119 L

126

CHAER VÁSQUEZ ROBERTO SALOMÓN

21

Empleado, ex estudiante sociología U Concepción/2

740906

Centro Stgo

RM

DINA

DD119 L

127

CHAMORRO ACOSTA NICANOR

24

730911

M/1

128

CHANFREAU OYARCE ALFONSO RENÉ

23

Estudiante filosofía U de Chile/5

740730

Escanilla 661, sector Independencia, Stgo

RM

DINA

DD119 L

129

CHAVEZ LOBOS ISMAEL DARIO

22

Estudiante derecho U de Cjhile y empleado

740726

Los Copihues 1977, Quinta Normal, Stgo

RM

DINA

DD119 O

130

CID URRUTIA WASHINGTON

25

Estudiante sociología

741208

Pobl. CCU, Renca, Stgo

RM

DINA

DD119 O

131

CIENFUEGOS CAVIERES MARÍA VERÓNICA

28

ama de casa

811211

Rivadeneira 6678, Sn Joaquín, Stgo

RM

CNI, Carabineros, Investigaciones

M/1

132

CIENFUEGOS CAVIERES SERGIO EDUARDO

23

Funcionario U de Chile

740107

Valentín Letelier 1330, Santiago

RM

Carabineros

DD

133

CLAUDET FERNÁNDEZ JEAN IVES

36

Ingeniero químico

751101

Cercanías Hotel Liberty, Bs As. Argentina

AR

FF.AA. Ext, DINA

DD DINA AR

134

CONCHA VILLEGAS HUGO ANTONIO

29

Obrero mecánico

740813

El Trébol 262, La Cisterna, Stgo

RM

Agentes del estado

DD

135

CONTRERAS CABRERA HÉCTOR HÉRNAN

21

Estudiante y empleado CORA/5

731208

Linares

VII

Ejército

DD

136

CONTRERAS GONZÁLEZ ALEJANDRO ABUNDIO

28

Funcionario CORA

740714

La Cisterna, Stgo

RM

DINA

DD119 L

137

CONTRERAS HERNÁNDEZ CLAUDIO ENRIQUE

27

Constructor civil y estudiante ingeniería UTE/1

750107

Stgo

RM

DINA

DD119 L

138

CONTRERAS ROJAS HÉCTOR MANUEL

39

Radiocontrolador

760628

Conchalí, Stgo

RM

DINA

DD GJ76

139

CORNEJO CAMPOS RAÚL GUILLERMO

28

Estudiante sociología U de Chile y artesano/5

760616

Cercanías Parque O’Higgins, Stgo

RM

DINA

DD

140

CORREA ORTIZ HERNÁN

33

Dibujante técnico

811228

Calle ex Unión c/ Dorsal, Renca, Stgo

RM

Investigaciones

M/1

141

CORTAZAR HERNÁNDEZ MANUEL ROBERTO

20

Estudiante Educ. Media/5

731017

Cuesta Cardones, Copiapó

III

Ejército

M/1

142

CORTÉS CASTRO BERNARDO DEL TRÁNSITO

20

Estudiante pedagogía U de Chile/5

740405

La Serena

IV

Ejército

M/1

143

CORTÉS GUAJARDO DAGOBERTO

33

Estudiante ingeniería en minas UTE/5

821128

Aldunate frente al 5009, Stgo

RM

Carabineros

M/1

144

CORTÉS JELVES PEDRO BLAS

37

Operador máquinas movim de tierras

751119

Fundo La Rinconada, Stgo

RM

DINA

M/1

145

CORTÉS RODRÍGUEZ GERMÁN DE JESÚS

29

Ex estudiante teología

780118

Estados Unidos 9192, Stgo

RM

DINA

M/1

146

CORTEZ JOO MANUEL EDGARDO DEL C.

28

Contador

750214

Stgo

RM

DINA

DD119 O

147

CRISOSTOMO SALGADO EDUARDO SEGUNDO

24

Estudiante agronomía U de Concepción/5

731001

Comisaría Carabineros Chillán

VIII

Carabineros

DD

148

CRISTI MELERO ROBERTO

26

Estudiante economía U de Concepción/5

770117

Buenos Aires, Argentina

AR

FF.AA. AR

DD AR

149

CRUZ AGUAYO, RAFAEL AUGUSTO

28

Ingeniero agrónomo

730913

Purranque

RM

Carabineros

M/1

150

CUBILLO GALVEZ CARLOS LUIS

20

Vendedor

740604

Grecia c/ Ramón Cruz, Ñuñoa, Stgo

RM

DINA

DD119 L

151

CUEVAS CUEVAS JAIME ALFONSO

29

Obrero forestal

811110

Camino Las Vizcachas, La Florida

RM

CNI

M/1

152

DALL ORSO BADILLA CARLOS PATRICIO

36

Artesano

860703

Hospital Gustavo Fricke, Viña del Mar

V

Agentes del Estado

M/1

153

DE ALMEIDA LUIS CARLOS

s/d

Profesor universitario UTE/1

730914

Barrancas, Stgo – Estadio Nacional

RM

Carabineros

DD

154

DE CASTRO LÓPEZ BERNARDO

35

Dibujante técnico

740914

Bilbao 1236, Providencia

RM

DINA

DD

155

DE LA BARRA VILLARROEL ALEJANDRO

24

Cientista político

741203

Bilbao frente al nº 2050, Stgo

RM

DINA

M/1

156

DE LA JARA GOYENECHE FELIZ SANTIAGO

24

Estudiante instituto pedagógico UC, Stgo

741127

Independencia c/ Olivos, Stgo

RM

DINA

DD119 O

157

DE LA MAZA ASQUET JOSÉ LUIS

26

Estudiante medicina veterinaria U de Chile/5

771101

24 de Septiembre con Ayacucho, San Miguel, Tucumán Argentina

AR

FFAA ext, DINA

DD DINA AR

158

DEL CANTO RAMÍREZ  GUILLERMO

31

Ingeniero agrónomo

740102

Santa Clara 560, La Cisterna, Stgo

RM

Ejército

DD Linares

159

DEL FIERRO SANTIBAÑEZ AMADOR ROBERTO

24

Ingeniero eléctrico

760224

Psje Juan Ramón Jimenez 7476, Stgo

RM

DINA

M/1

160

DELARD CABEZAS CÁRMEN ANGÉLICA

23

Estudiante medicina U Austral de Valdivia

770110

Comisaría Cipolletti, Argentina

AR

FF AA AR

DD AR

161

DELARD CABEZAS GLORIA XIMENA

22

Estudiante economía

770117

Buenos Aires, Argentina

AR

FF.AA AR

DD AR

162

DELGADO SANHUEZA JOSÉ ALFONSO

22

Obrero

731008

río Bio-Bio

VIII

M/1

163

DÍAZ AGUERO BEATRIZ ELENA

26

731017

Túnel Lo Prado, Stgo

RM

Ejército

M/1

164

DÍAZ BRIONES ALFONSO DOMINGO

22

Ingeniero ejecución mecánica/1

740613

El Carmelo 196, Maipú, Stgo

RM

FACH

DD

165

DÍAZ CÁCERES CARLOS RENÉ

34

821001

Las Condes

RM

Explosivos

M/1

166

DÍAZ CASTRO ÁNGEL MARIO

41

Obrero agrícola

740118

Escuela de Ingenieros, San Antonio

V

Ejército

M/1

167

DÍAZ CLIFF JUAN ANTONIO

41

Empleado particular

860418

Gabriel Palma c/ Av. Recoleta, Stgo

RM

CNI

M/1 VP

168

DÍAZ DARRICARRERE CÁRMEN MARGARITA

24

Estudiante enfermería u de Chile temuco

750213

cerca de su domicilio, Stgo

RM

DINA

DD

169

DÍAZ MEZA RAFAEL ALONSO

23

Obrero agrícola

730922

Parral

VII

Investigaciones

DD G23/10/73

170

DÍAZ MUÑOZ LUIS

841229

Estación Central

RM

Carabineros

M/1

171

DOCKENDORFF NAVARRETE MURIEL

23

Estudiante economía U de Concepción

740806

Marconi 280, Stgo

RM

DINA

DD119 L

172

D’ORIVAL BRICEÑO JORGE HUMBERTO

26

Egresado veterinaria U de Chile

741031

Las Margaritas 2749, Conchalí, Stgo

RM

DINA

DD119 O

173

DROUILLY YURICH JACQUELINE PAULETTE

24

Estudiante servcio social U de Chile

741030

Alberto Decombe 1191, Stgo

RM

DINA

DD119 L

174

DURÁN GONZÁLEZ CARLOS PATRICIO

25

Ex estudiante construcción civil

761218

Stgo

RM

DINA

DD Caso 13

175

DURÁN RIVAS LUIS EDUARDO

29

Estudiante periodismi U de Chile

740914

Psje Matte 956 depto 903, Stgo

RM

DINA

DD119

176

ELGUETA DÍAZ LUIS ENRIQUE

23

Músico

760727

Chiclana 2861, depto 1, Bs. As, Argentina

AR

FF AA ext., DINA

DD DINA AR

177

ELGUETA PINTO MARTÍN

21

Estudiante ingeniería comercial u de Chile

740717

Antonio varas 240, depto 202, Providencia, Stgo

RM

DINA

DD119 L

178

ELTIT CONTRERAS MARÍA TERESA

22

Estudiante servicio social

741212

Stgo

RM

DINA

DD119 O

179

ELTIT SPIELMAN JAIME EMILIO

28

Abogado

730913

San Ignacio y Av Matta, Santiago

RM

Ejército

DD

180

ENRIQUEZ ESPINOZA  MIGUEL HUMBERTO

30

Médico

741005

Santa Fé 2705, San Miguel, Stgo

RM

DINA

M/1

181

ENRIQUEZ ESPINOZA EDGARDO

34

Ingeniero civil

760410

Buenos Aires, Argentina

AR

FF.AA. Ext, DINA

DD

182

ESCOBAR SALINAS RUTH MARÍA

27

Estudiante de danza u de Chile

740630

Londres 38, Santiago

RM

DINA

DD

183

ESPINOZA GONZÁLEZ LUIS ALFREDO

25

Electricista y ex GAP

781210

Mendoza, Argentina

AR

DD AR

184

ESPINOZA HENRÍQUEZ MAMERTO EULOGIO

26

Ex estudiante dibujo técnico U de temuco

740917

Stgo

RM

DINA

DD

185

ESPINOZA MÉNDEZ JORGE ENRIQUE

24

Estudiante filosofía u de Chile

740618

Stgo

RM

DINA

DD119 L

186

ESPINOZA PARRA JUAN ELÍAS

35

Fotógrafo

831229

Andes c/ Gral Barbosa, Stgo

RM

CNI

M/1

187

ESPINOZA POZO MODESTO SEGUNDO

32

Empleado, rondín

740822

Pobl. Villa Lo Arrieta, Peñalolén, Stgo

RM

Operación conjunta

DD119 O

188

ESPINOZA SANTIC JOSÉ ENRIQUE

24

Cabo 2º FACH

731026

Academia Politécnica Aeronáutica, Stgo

RM

FACH

M/1

189

ESPINOZA VALENZUELA JUAN SEGUNDO

27

Obrero agrícola

730830

Fundo Nehuente, Carahue, Temuco

IX

Ejército

DD (CNE)

190

FARIAS SILVA GUSTAVO ADOLFO

21

Obrero

Casino Escuela de Ingenieros, San Antonio

V

Ejército

M/1

191

FARIAS VARGAS GUSTAVO MANUEL

23

Obrero

730922

San Antonio

V

Ejército

DD

192

FELMER KLENNER JOSÉ LUIS

20

Estudiante agronomía

731019

Chamiza – Base Tepual, Puerto Montt

X

FACH

M/1

193

FERNÁNDEZ JULIO CÉSAR

24

Artesano uruguayo

731011

Vía pública en Santiago

RM

Civiles armados

DD

194

FERNÁNDEZ RIVERA JORGE ANTONIO

18

Estudiante Ens. Media

850905

Posta Hospital Barros Luco, San Miguel

RM

Civiles no identificados

M/1

195

FERNÁNDEZ ZAPATA CARLOS JULIO

26

Ex estudiante economía y sociología U Concepción

740910

Calle Frontera 2857, Stgo

RM

DINA

DD

196

FERREIRA RAMOS SCALTRITTI DANIEL

38

uruguayo sin datos

870115

Posta 3, Stgo

RM

Investigaciones

M/1

197

FIORASO CHAU ALBANO AGUSTÍN

23

Profesor educ.media

740617

Maruri, Independencia, Stgo

RM

Carabineros

DD119 O

198

FLORES DURÁN MANUEL GENARO

28

Dirigente Político

830419

Villaseca frente al nº 185 y Capitán Orella, Stgo

RM

CNI

M/1 VP

199

FLORES DURÁN SERGIO GABRIEL

29

Técnico electricista

811211

Rivadavia 6674, San Joaquin, Stgo

RM

CNI, carabineros, Investigaciones

M/1

200

FLORES PÉREZ ARCADIA PATRICIA

27

Estudiante de periodismo

810816

Santa Petronila 644, Quinta Normal, Stgo

RM

CNI

M/1 VP

201

FLORES PÉREZ JULIO FIDEL

22

Estudiante ingeniería ejec, minas UTE, Antofagasta

750110

Sta Teresa 9080, parad 27 Gran Av. La Cisterna, Stgo

RM

DINA

DD119 L

202

FLORES PONCE SERGIO ARTURO

23

Estudiante filosofía U de Chile

740724

vía pública, Stgo

RM

DINA

DD

203

FLORES UGARTE NÉLSON

770218

Buenos Aires, Argentina

AR

FF AA AR

DD AR

204

FRANKOVICH PÉREZ MARÍA DE LA LUZ

46

Dueña de casa

730913

PostaCentral, Santiago

RM

Carabineros

M/1

205

FRITZ MONSALVE EULOGIO DEL CARMEN

30

Minero

750221

Bascuñan Guerrero, Stgo

RM

DINA

M/1 VP

206

FUENTEALBA CALDERÓN ISAIAS JOSÉ

29

Jefe Complejo maderero

731010

Puente Villarrica sobre el Río Toltén

X

Operación conjunta

DD Liquiñe

207

FUENTEALBA FUENTEALBA FRANCISCO JAVIER

26

Joyero y ex estudiante medicina vet. U Austral

740713

Sto Domingo 573, depto 33, Stgo

RM

DINA

DD

208

FUENTES ALARCÓN JORGE ISAAC

28

Sociólogo

750517

Asunción, Paraguay

PAR

DINA

DD

209

FUENTES RAVANAL JUAN GUILLERMO

24

Obrero

730918

Recinto militar Quilmo, Ñuble

VIII

Ejército

M/1

210

FUENTES RIQUELME LUIS FERNANDO

23

Estudiante biología U de Chile

740920

Bilbao c/ Amapolas, Providencia -Lyon, Stgo

RM

DINA

DD119 L

211

FUENTES ZAMORANO JUAN ABELARDO

26

Practicante y ex soldado

750612

Trayecto Stgo – Quillota

V

Ejército

M/1

212

FUENZALIDA LOYOLA SERGIO MANUEL

55

Obrero y comerciante

760628

Villa O’Higgins, la Florida

RM

DINA

DD GJ76

213

FUENZALIDA ZURITA ANDRÉS FERNANDO

33

s/d

791127

Pedro de Valdivia c/ Las Encinas

RM

Carabineros

M/1

G – K

214

GAJARDO WOLFF CARLOS ALFREDO

34

Arquitecto, académico U de Chile

740920

Stgo

RM

DINA

DD119 L

215

GALINDO RAMIREZ MARÍA

26

Secretaria administrativa

760722

Stgo

RM

DINA

DD

216

GALLARDO AGUERO NÉSTOR ALONSO

25

Estudiante ingeniería comercial

740917

Stgo

RM

DINA

DD119 L

217

GALLARDO MORENO CATALINA ESTER

29

Secretaria

751119

Fundo La Rinconada, Maipu, Stgo

RM

DINA

M/1

218

GALLARDO MORENO ROBERTO

25

Vendedor

751117

Bio Bio con Waldo Silva, Stgo

RM

Ejército

M/1 VP

219

GALLARDO PACHECO ALBERTO RECAREDO

 Adriana, vi un error en el listado, mi abuelo Alberto Gallardo Pacheco, no era miliatnte del MIR. Favor corregir. Saludos BEto

751119

220

GANGA TORRES LUIS ANDRÉS

21

Comerciante

751119

Fundo La Rinconada, Maipú, Stgo

RM

DINA

M/1

221

GANGOTENA VALLEJOS ALFREDO

22

Estudiante U de Concepción

Lirquén , Concepción

VIII

M/1

222

GARAY HERMOSILLA HÉCTOR MARCIAL

19

Estudiante pedagogía básica U de Chile

740708

Los Aromos 2720, depto 31, Stgo

RM

DINA

DD119 L

223

GARCÍA FRANCO JOSÉ FELIX

31

Estudiante medicina U de Chile Temuco

730913

2º Comisaría Carabineros Temuco

IX

Carabineros

DD

224

GARCÍA MORALES SANTIAGO SEGUNDO

26

Obrero maderero

731004

Patio Rgto Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

225

GARCÍA VEGA ALFREDO GABRIEL

30

Estudiante egresado servicio social y empleado

750118

Quinta Vergara, Viña del mar

V

DINA

DD119 O

226

GEDDA ORTIZ MÁXIMO ANTONIO

26

Periodista

740716

Stgo

RM

DINA

DD

227

GHO ALARCÓN MARIO ARMANDO

19

Soldado conscripto ejército

731016

Santiago

RM

Ejército

M/1

228

GOLSCHLICH CORDERO FRANCISCO

28

750705

Mendoza, Argentina

AR

DD

229

GOMEZ ITURRA JUAN CARLOS

27

Empleado

790621

A. Lizama c/ A. Del Canto, Lo Valledor, Stgo

RM

Carabineros

M/1 VP

230

GONZÁLEZ DE ASIS GUILLERMO

30

Obrero

750912

Stgo

RM

DINA

DD

231

GONZÁLEZ FERNÁNDEZ HÉCTOR GENARO

27

Empleado y ex estudiante economía U de Concepción

740906

Centro de Stgo

RM

DINA

DD

232

GONZÁLEZ GALENO EDUARDO ALBERTO

31

Médico pediatra

730914

Hospital Cunco, Temuco

IX

Carabineros

DD

233

GONZÁLEZ GONZÁLEZ PATRICIO LEONEL

23

Empleado

851210

Concha y Toro esq Arturo Prat, Santiago

RM

Carabineros

M/1

234

GONZÁLEZ INOSTROZA HERNÁN GALO

26

Empleado particular

740815

Bueras 172-D, depto D, Stgo

RM

DINA

DD119 O

235

GONZÁLEZ INOSTROZA MARÍA ELENA

22

Profesora Educ. Básica

740815

Bueras 172-D, depto D, Stgo

RM

DINA

DD119 L

236

GONZÁLEZ MANRÍQUEZ LUIS FRANCISCO

27

Técnico electrónico

741003

Paraguay 1473, La Granja, Stgo

RM

DINA

DD

237

GONZÁLEZ MELLA LUIS GENARO

25

Estudiante estructuras metálicas UTE

741122

Nueva Tres 6468, Par. 18 Gran Av., La Cisterna, Stgo

RM

DINA

DD

238

GONZÁLEZ MILLONES VÍCTOR MANUEL

30

Empleado

841110

Paso fronterizo Los Patos, Putaendo, San Felipe

V

Carabineros

DD

239

GRANDE SWANTE

760300

Tucumán, Argentina

M/1

240

GREZ ABURTO JORGE ARTURO

29

Estudiante filosofía y medicina U de Concepción

740523

entre Mac Iver y Miraflores, Santiago

RM

DINA

DD

241

GUAJARDO ZAMORANO LUIS JULIO

22

Estudiante ingeniería u de Chile

740720

San Dionisio 2554, Stgo

RM

DINA

DD119 O

242

GUARATEGUA QUINTEROS ORLANDO PATRICIO

23

Estudiante tecnología industrial

760625

Sector Lo Franco, Stgo

RM

DINA

DD GJ76

243

GUENDELMAN WISNIAK LUIS ALBERTO

24

Estudiante egresado arquitectura U de Chile

740902

Ruiz de Gamboa 048, Las Condes

RM

DINA

DD

244

GUERRERO CARRILLO ANGEL GABRIEL

24

Estudiante dibujo técnico

760525

Antonio Varas c/ Providencia, Providencia, Stgo

RM

DINA

DD

245

GUERRERO GUTIÉRREZ CARLOS EDUARDO

20

Estudiante Historia U de Chile

741231

Simón Bolivar 1977, Stgo

RM

DINA

DD

246

GUTIERREZ AVILA ARTEMIO SEGUNDO

23

Joyero

740713

Santo Domingo 573, depto 33, Stgo

RM

DINA

DD

247

GUTIERREZ GÓMEZ MARCELO DEL CÁRMEN

17

Obrero construcción

731005

Osorno

X

Carabineros

M/1

248

GUTIERREZ MARTÍNEZ MARÍA ISABEL

26

Estudiante egresada geografía UC Valpo

750124

Calle Covadonga, Quilpué, Valpo

V

DINA

DD

249

GUZMÁN SANTA CRUZ ROBERTO

35

Abogado

731016

Rgto Arica, La Serena

IV

Ejército

M/1

250

GUZMÁN SOTO LUIS ENRIQUE

21

Obrero maderero

731004

Patio Rgto Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

251

GUZMÁN SOTO PRÓSPERO DEL CÁRMEN

27

Obrero

810920

Remeco Alto, Neltume

X

CNI- Ejército

M/1

252

HERRERA COFRÉ JORGE ANTONIO

18

Estudiante educ. Media

741213

La Granja, Stgo

RM

DINA

DD119 O

253

HERRERA RIVEROS NÉLSON ADRIAN

30

Comerciante

840823

Sector Lorenzo Arenas, Vega Monumental, Concepción, VIII

VIII

CNI

M/1

254

HILLERNS LARRAÑAGA ARTURO ENRIQUE

29

Médico

730915

Lynch 161, Temuco

IX

Carabineros

DD

255

HUERAVILO SAAVEDRA OSCAR LAUTARO

23

Empleado

770519

Buenos Aires, Argentina

AR

FF. AA. AR

DD

256

IBARRA CÓRDOVA FABIÁN ENRIQUE

27

Contador auditor

750117

Jackson 870, Chorrillos, Viña del Mar,

V

DINA

DD

257

IBARRA DURÁN LUIS ANTONIO

24

Obrero electricista IANSA

730923

Pobl. Rosita O’Higgins, Chillán

VIII

Militares y carabineros

DD

258

IBARRA TOLEDO JUAN ERNESTO

21

Estudiante servicio social U de Chile

740725

Stgo

RM

DINA

DD119 L

259

INOSTROZA ÑANCO JOSÉ VICTOR

19

Electricista

731025

Valdivia

X

Carabineros – Ejército

M/1

260

IRIBARREN GONZÁLEZ FERNANDO EUGENIO

27

Fotógrafo

830207

Abdón Cifuentes 250, Stgo

RM

CNI

M/1 VP

261

JACCARD SIEGLER ALEXEI VLADIMIR

25

Estudiante universitario

770517

Buenos Aires, Argentina

AR

FF . AA. AR

DD

262

JARA ARAVENA JOSÉ EDUARDO

28

Estudiante periodismo UC

800802

Eliodoro Yañez c/ Los Leones, Stgo

RM

COVEMA, Investigaciones

M/1

263

JARA CASTRO JOSÉ HIPÓLITO

29

Estudiante egresado química y far. U de Concepción

740914

Aldunate 466, Santiago

RM

DINA

DD119 O

264

JARAMILLO JARAMILLO LUIS

761119

DD

265

JIMENEZ CORTES LUIS CARLOS

25

Dibujante técnico

730915

Salvador Donoso 137, Barrio Bellavista, Santiago

RM

Agentes del estado

DD Patio 29

266

JORQUERA ENCINA MAURICIO EDMUNDO

19

Estudiante sociología U de Chile

740805

intersección Arturo Prat y Eleuterio Ramírez, Sabtiago

RM

DINA

DD119 L

267

JOUI PETERSEN MARÍA ISABEL

19

Estudiante economía U de Chile

741220

Compañía 1741, depto 4, Stgo

RM

DINA

DD119 O

268

JUANTOK GUZMÁN JACTONG ORLANDO

26

Estudiante egresado arquitectura U de Chile

730912

Cerro La Cruz, Valpo

V

Marina

DD

269

KRAUSS ITURRA VÍCTOR FERNANDO

24

Estudiante universitario

731004

Patio Rgto Cazadores, Valdivia

X

Ejército

M/1

L – N

270

LABRA SAURE PEDRO CLAUDIO

23

Estudiante universitario

750208

San Miguel, Stgo

RM

DINA

DD IML

271

LABRADOR URRUTIA RAMÓN ISIDRO

24

Comerciante

741214

Carlos Valdovinos c/ Vicuña Mackenna, Stgo

RM

DINA

DD119 L

272

LABRIN SAZO MARÍA CECILIA

25

Asistente Social

740812

Latadía 4301-L, Las Condes, Stgo

RM

DINA

DD

273

LAGOS HIDALGO SERGIO HERNÁN

30

Empleado particular

740914

Cuatro Alamos

RM

DINA

DD

274

LAGOS MARÍN NELSÓN ERNESTO

30

850923

Chillán

VIII

explosión

M/1  VP

275

LAGOS MARÍN OGAN ESTEBAN

20

Estudiante agronomía U de Concepción

740428

Chillán

VIII

Investigaciones

DD

276

LAGOS MARÍN SERGIO HUMBERTO

25

Estudiante egresado sociología U Concepción

750207

San Pablo entre Cuminng y Matucana, Stgo

RM

DINA

DD

277

LAGOS NILSSON GLORIA ESTHER

28

Secretaria

740826

Pobl. Lo Sierra block 13, depto 34, Lo Espejo, Santiago

RM

DINA

DD

278

LAGOS RODRÍGUEZ ANTONIO APOLONIO

32

Técnico en minas

790804

camino El Cajón, parcela 36 A, El Arrayán

RM

CNI

M/1 VP

279

LAGOS RODRÍGUEZ MARIO OCTAVIO

34

Obrero y comerciante

840823

Sector Lorenzo Arenas, Vega Monumental, Concepción

VIII

CNI

M/1

280

LARA ESPINOZA GABRIEL VALENTÍN

18

Estudiante Educ. Media

730922

San Martín 763, Mulchén, Los Angeles

VIII

Carabineros y civiles armados

DD

281

LARA GARRIDO CARLOS

26

Obrero

731004

Río Bio-Bio

VIII

M/1

282

LARA MUÑOZ JUAN

34

810916

M/1

283

LARRAVIDE LÓPEZ RAÚL LEOPOLDO

20

Estudiante ingeniería en minas

731017

Cuesta Cardones, Copiapó

III

Ejército

M/1

284

LASCHAN MELLADO FRIDA ELENA

28

Educadora de Párvulos

760415

Buenos Aires Argentina

AR

FF AA AR

DD AR

285

LAURIE LUENGO AROLDO VIVIAN

30

Vendedor viajero

740728

Frente Hospital de Parral

VII

Carabineros

DD

286

LAUSIC GLASINOVIC CEDOMIL LUCAS

28

Técnico agrícola

750409

Villa Grimaldi

RM

DINA

M/1

Recordando…A fuego vivo: En memoria de Sebastián Acevedo

Recordando…A fuego vivo: En memoria de Sebastián Acevedo

El 9 de noviembre de 1983 se registra la detención de Galo y María Candelaria Acevedo Saez, hijos de Sebastián ACEVEDO BECERRA, por civiles armados que no se identificaron. Su padre desesperado los busca en diferentes recintos y solicita ayuda en numerosas partes, sospechando que se encuentran en poder de la CNI.

El 11 de noviembre de 1983, al no tener noticias de ellos, en señal de protesta y para presionar a las autoridades, rocía parafina y bencina en sus ropas en la Plaza de la ciudad, y debido a que un Carabinero intenta detenerlo, se prende fuego, muriendo a las pocas horas a consecuencia de la quemaduras que sufre.  

La Comisión estima que si bien Sebastián Acevedo murió a consecuencias de hechos provocados por su propia mano, y no cabe en rigor calificar su muerte de una violación de derechos humanos, es víctima de la violencia política, porque tomó la determinación que le costó la vida en un gesto extremo por salvar a sus hijos de consecuencias inciertas, pero que bien se podía temer fueran muy graves, o como modo desesperado de protestar por la situación que lo afligía como padre.

(Informe Rettig)


El Ciudadano

16 de Noviembre 2010

A fuego vivo: En memoria de Sebastián Acevedo

En tiempos de Dictadura Militar, el 9 de noviembre de 1983 se registra la detención de Galo y María Candelaria Acevedo Saez, hijos de Sebastián Acevedo Becerra, minero del carbón, por civiles armados que no se identificaron. Su padre desesperado los busca en diferentes recintos y solicita ayuda en numerosas partes, sospechando que se encuentran en poder de la CNI.
El 11 de noviembre de 1983, al no tener noticias de ellos y en señal de protesta y para presionar a las autoridades, rocía parafina y bencina en sus ropas en la Plaza de la ciudad. Cuando un carabierno intentó detenerlo, él prendió fuego a sus ropas y con él se extinguió también su vida. Murió a las pocas horas a consencuencia de las quemaduras.
La muerte de Sebastián refleja el dolor y angustia de quienes vivieron la desaparición de padres, madres, hijos y nietos. Es por esto, afirma Erika Acevedo, “que la inmolación de Sebastian sacudió la conciencia de todo Chile, desnudó el drama de las detenciones secretas y las torturas. El impacto de esta acción fue tal que la dictadura se vio obligada a reconocer la detención de Galo y Maria Candelaria Acevedo, para días más tarde dejarlos en libertad”.
“Como muestra de la repercusión social que tuvo este caso -cuenta la que es hija de Sebastián Acevedo- al interior de la Iglesia Católica surgió un movimiento contra la tortura que tomó el nombre de Sebastian Acevedo”.

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PiensaChile.cl

15 de Noviembre 2011

Nada esta olvidado, Nadie esta olvidado: Sebastián Acevedo:

Estaba desesperado. Pedía que la CNI le devolviera a sus dos hijos detenidos ilegalmente. Fue a la Vicaría de la Solidaridad, recorrió
comisarías, salas de prensa y conversó con autoridades civiles y militares. Pero a Sebastián Acevedo nadie lo ayudó. El 12 de noviembre de 1983 se instaló afuera de la Catedral de Concepción, se roció con bencina y se prendió. Ocho horas después murió. Los jóvenes habían sido acusados de organizar un plan terrorista. Antes de ser liberados, ambos fueron torturados en un recinto militar. La muerte de Acevedo conmovió al país e inspiró el capítulo 10 de la serie “Los archivos del cardenal”. Hoy sus hijos recuerdan a su padre con orgullo. Dicen que dio la vida por ellos.

No pudo seguir durmiendo. El miércoles 9 de noviembre de 1983, María Candelaria Acevedo se despertó con los gritos de su madre. Eran pasadas las siete de la mañana cuando más de treinta hombres entraron a su casa en la Villa Mora de Coronel, en la Octava Región. Todos estaban armados. La estudiante de 26 años no opuso resistencia. Era militante de las Juventudes Comunistas
y desde 1973 cumplía labores clandestinas.

A esa hora, Sebastián Acevedo, su padre, esperaba un bus para dirigirse a su trabajo en la constructora Lago Ranco de Concepción. Hacía unos días le habían advertido que dos de sus cuatro hijos eran seguidos por la CNI. Cuando vio pasar los furgones a toda velocidad, volvió corriendo a su domicilio. Después de un forcejeo, los hombres le dijeron: “Nos llevamos a su hija porque es terrorista”. Dos agentes de la CNI subieron a
María Candelaria a una camioneta blanca, vendaron sus ojos y comenzaron a dar vueltas por Coronel.

Una hora y media después detuvieron a Galo Acevedo, otro hijo de Sebastián. Dos autos se estacionaron afuera de la constructora donde trabajaba, la misma de su padre. Lo subieron a un furgón y le pegaron con la culata de la pistola en los testículos. Después de esposarlo, lo tiraron al suelo. Al detenerse en una comisaría para buscar a otro detenido, Galo escuchó que lo mencionaban: “Tenemos el regalo”.

Los hermanos Acevedo Sáez fueron llevados a un recinto militar ubicado frente al balneario de Playa Blanca, a tres kilómetros de Coronel.
Al día siguiente, el jueves 10 de noviembre, el diario El Sur de
Concepción –propiedad de la cadena El Mercurio- informó en una
escueta nota que varios miembros de una “red de militantes
comunistas” habían sido detenidos en la zona, por efectivos
policiales y de seguridad. Entre los nombres figuraban los hermanos
Acevedo. No se informaba sobre cargos, tribunal responsable ni del
lugar de detención al que habían sido trasladados (ver galería de
archivos de prensa de la época, abajo).
Sebastián Acevedo Becerra, fue un obrero chileno, que ante el dolor
de la ausencia de sus hijos, detenidos por agentes de la CNI, se
inmola en la Plaza de Armas de la ciudad de Concepción.
Un padre busca a sus hijos
El 9 de noviembre de 1983 se registra la detención de Galo y María
Candelaria Acevedo Saez, por civiles armados que no se
identificaron. Ambos eran hijos de Sebastián Acevedo Becerra,
minero del carbón. Este padre desesperado por el paradero de sus
hijos los busca en diferentes recintos, solicita ayuda en numerosas
partes, sospechando que se encuentran en poder de la CNI.
Al no tener noticias de ellos, dos días luego de la detención de sus
hijos, el 11 de noviembre de 1983, en señal de protesta para
presionar a las autoridades, se rocía parafina y bencina en sus ropas
en la Plaza de Armas de Concepción. Cuando un carabinero intentó
detenerlo, él prendió fuego a sus ropas y con él se extinguió también
su vida. Murió a las pocas horas a consecuencia de las quemaduras.
La muerte de Sebastián refleja el dolor y angustia de quienes
vivieron la desaparición de padres, madres, hijos y nietos. Es por
esto, señala su hija Erika Acevedo:
“Que la inmolación de Sebastián sacudió la conciencia de todo
Chile, desnudó el drama de las detenciones secretas y las torturas. El
impacto de esta acción fue tal que la dictadura se vio obligada a
reconocer la detención.
Luego de los hechos su hija Candelaria fue liberada, pudo ir al
Hospital Regional de Concepción y despedirse de su padre
moribundo, este pudo ver que su hija había sido liberada. Sus
últimas palabras para su hija fueron:
“Me dijo que cuidara a mi hijo, a mi hermano, que no dejara
abandonada a mi madre”. Luego de la muerte de su padre, sus hijos
nuevamente fueron detenidos: María Candelaria cayó nuevamente
detenida el 30 de noviembre de 1983, estuvo presa un año y dos
meses. Su hermano Galo Fernando estaría detenido durante dos
años. En el lugar mismo donde se inmolo se pintó una cruz roja,
para recordar su heroìsmo.

Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo

Ante los hechos sucedidos en Concepción, un grupo de personas
que protestaba contra la tortura que practicaba la CNI decidió poner
como nombre a su movimiento Sebastián Acevedo. Este grupo
estaba coordinado por el jesuita José Aldunate nació así el
Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, que realizaba
una protesta pacífica en las calles.
Tuvieron 180 salidas a la calle en siete años. Sin ofender, sin armas,
simplemente proclamando o denunciando la tortura.
Recuerda el padre Aldunate una de estas acciones: “Escogimos un
lugar de torturas que estaba en avenida Borgoño, donde había un
portón de fierro. Llevamos un lienzo que decía

 

“aquí se tortura”.
Armamos un escándalo en la calle, páramos el tráfico, echamos un
canto, juntamos 70 personas. Hasta que llegaron los carabineros,
con sus carros. Se llevaron a algunos, otros nos metimos en los
carros, por fuerza. Llegamos a las comisarías, allá no encontraban
qué hacer con nosotros. Nos tomaron los nombres, las fotos,
etcétera. Y nos echaron a la calle a las 11 de la noche”.

Un Héroe Socialista a dejado de existir. El “milico” Aguilera.

 

Un héroe socialista ha dejado de existir
Escrito por Renato Moreau
25-03-2014 a las 10:33:44
Un héroe socialista ha dejado de existirQuerido hermano, amigo y compañero.

Tu partida reciente hacia el infinito me ha llenado de pena, rabia y sentimientos culposos. Después de toda una vida de lucha, cariños y acciones conjuntas, en una fecha no muy lejana, nos agarramos del moño a través de un correo electrónico de Internet, por una bobería o insignificante estupidez. Estoy seguro que si lo habríamos discutido cara a cara, el resultado habría sido distinto. Nos habríamos gritado y mandado a cualquier lugar poco santo, para luego abrazarnos y seguir relacionándonos, en esa unidad y lucha de sentimientos, de dos viejos combatientes en las postrimerías de nuestras existencias, viviendo en la lejanía de dos continentes distintos.

Lucho, me cuesta mucho resignarme a no verte más, sin poder reiterarte el cariño, reconocimiento y el orgullo que siempre he tenido, de haber sido tu compañero de lucha siempre.

El Luis Aguilera o el “Milico” como cariñosamente lo llamábamos fue un gran hombre, ejemplo de combatientes y un revolucionario chileno de verdad.

Nos conocimos en el año 1972, en el seno de la Jefatura del Aparato Militar del PS, el “milico” venía llegando de un curso militar a Corea del Norte, donde le tocó asumir su dirección. Era la segunda jerarquía de los grupos operativos (G.O.) de dicha instancia partidaria. De extracción proletaria y vieja militancia socialista, era un formador de voluntades combativas y jefe respetado en las escuadras bajo su conducción.

En el combate en Indumet, Sumar y la Legua fue un miliciano ejemplar. Cuándo el enemigo choca con nosotros en La Legua y se inicia el combate, el aparato se divide en tres grupos de combatientes, el “milico” toma la jefatura de uno de ellos, que había quedado cercado y alejado del mando principal, los organiza y con los pobladores que se habían sumado a la lucha, se atrinchera en la Población y presenta combate hasta tres días después. Solo en el momento en que los militares fascistas amenazan con el bombardeo de La Legua, rompe el cerco y saca a sus compañeros de la zona, para conducirlos a la clandestinidad.

http://www.youtube.com/watch?v=06O03x3MpCo

Durante el reagrupamiento del Aparato Militar del PS, en clandestinidad, el “milico” asumió en forma generosa su puesto en la lucha, rescatando contactos y compañeros, cuidando pertrechos y medios y actuando militarmente cuándo se requería. No puedo olvidar un día de Diciembre del 73, cuando llega con la noticia, que la última casa-depósito que nos quedaba había sido allanada, sin que la policía descubriera el Barretín con medios, que en ella se escondía. En la Jefatura del aparato decidimos asaltar la casa si era necesario, para rescatar esas armas y medios de combate. Me asignaron la responsabilidad de dirigir la operación con el “milico” Aguilera como segundo y Eduardo Charme cómo tercero al mando. Llegamos a la acción con tres grupos operativos y la policía de investigaciones estaba en el interior de la casa. Tratamos de forzar la puerta y el enemigo la trancaba desde adentro, el “milico” a toda costa quería embestir la entrada con la camioneta en que nos movilizábamos, no aceptaba perder sin combatir esos pertrechos y cuándo recibe mi orden de cancelación del operativo, la cumple, no sin antes gritar unos buenos garabatos en contra de todos.

Cuándo nos retirábamos y a solo dos cuadras de la casa en cuestión, nos cruzamos con unos cincuenta agentes represivos, que en varios vehículos, y con las armas preparadas se dirigían en nuestra búsqueda. Al lograr salir indemnes de la zona, el “milico” me dice en forma simpática, que se autocriticaba de sus garabatos, asumiendo que habíamos tenido suerte de no caer combatiendo, ya que nos habíamos salvado solo por algunos minutos.

Cuándo es apresada la Dirección del Aparato Militar en Marzo del año 74, en una casa del sur de Santiago, el enemigo instala una “ratonera” en dicho inmueble. A los días cae el “milico Aguilera” en esa dirección, cuándo desesperadamente nos buscaba. Lo torturan y solo dice que es un trabajador en busca de pega y que había tocado en esa casa solo por casualidad. Lo dejan conmigo en una celda del “APA” en la base aérea del Bosque. Allí pudimos conversar el primer día, y afinar nuestras “Leyendas”. Yo era el más expuesto, por tener una ficha “subversiva” anterior.

Él y Manuel tenían que afirmar que no me conocían y no tenían que ver con nada. El “Milico” aguantó todo y en principio los esbirros se convencieron del cuento. El torturador Ceballos, me llevó a mí solo, al AGA (Academia de Guerra de la FACH) y dejó en esa Base Aérea al resto. La Inteligencia de la FACH tenía una lucha de poder muy agresiva con la DINA de Contreras, por el control, en esos años de la represión Dictatorial.  Eran patadas con sonrisas entre ellos y en este caso las sonrisas de Ceballos, era entregarles a la DINA a los detenidos de poca monta, sin importancia ni interés para la FACH. A Manuel, el “milico” y la “Rucia”  mi compañera de esos días (Embarazada de 7 meses), los mandan en un vehículo cerrado de la pesquera Arauco, a la sede la Dina, en Londres 38.

Van todos vendados en el interior, sin amarras y cuidados por un militar armado con un fusil AKA. En un momento donde el vehículo se detiene, el “milico Aguilera” se saca la venda y se abalanza en contra del guardia, lo reduce y le quita el fusil, abre la puerta y al ver a un guardia que corre desde la cabina, le dispara y éste cae en el pavimento, momentos en que se da real cuenta que se encuentra en plena Alameda, tipo 16.00 hrs y frente a la calle Serrano, en pleno centro de la Capital y en Marzo del año 1974.

El Lucho Aguilera le dice a Manuel y a la “Rucia” que se fuguen, y él con el fusil les cubre la retirada, Manuel corre en dirección de la calle Serrano y la “Rucia” le pide que se arranque él, ya que ella embarazada no puede correr, el “milico” no la quiere dejar sola, pero ella le insiste y éste corre por la Alameda hacia la calle Bandera. A Manuel le disparan y lo reducen herido en la calle Serrano, a pocas cuadras de la Alameda y a la “Rucia” y al herido los llevan a Londres 38. Para ellos la tortura será la revancha de los represores vencidos.

Nuestro “milico” al correr por la vereda norte de la Alameda se tropieza y se rompe dos dedos con el arma y el pavimento, deja el AKA en la vereda y se sube a una Micro de la locomoción colectiva. Sangrando de la mano, le ordena al chofer que no pare el vehículo hasta llegar a Gran Avenida. Esa disposición, la sangre cayendo y la actitud de nuestro compañero  asustan al chofer y a los pasajeros los cuales siguen al pié de la letra las órdenes del “milico Aguilera”.

Esa misma tarde, Eduardo Charme lo esconde en casas seguras y el Lucho se sumerge en la profunda clandestinidad.

La Dirección de recambio del Aparato Militar, a cargo de Eduardo Charme, quién siendo miembro cooptado del CC del PS en el Interior, es asesinado por los años 76, cuándo con una pistola en la mano se resiste a ser apresado por la DINA y presenta combate, deciden asilar al Lucho junto con la Celsa Parrau, la compañera de Arnoldo Camú, por estar muy expuestos bajo el cerco represivo.

El “milico” Aguilera, exiliado en la ciudad de Växjö en Suecia, inicia un importante trabajo de solidaridad con la resistencia Chilena en el exterior. Es responsable de los socialistas en su ciudad y miembro de la dirección del PS en Suecia. Junto a su compañera transforma su casa en un refugio de apoyo en medios materiales, cariño y amor para todos los chilenos expatriados que pasan por su región.

A principio de los años 80, una enfermedad complicada lo aqueja, el Parkinson le invade su cuerpo y le limita el trabajo remunerado, a lo cual responde con una mayor dedicación al Partido y a la causa Chilena. En el año 1983, cuando iniciamos el ingreso clandestino a Chile, el “milico” pidió venir a luchar junto a su pueblo en el interior, no lo dejamos cumplir con su deseo, la enfermedad del Parkinson era invalidante para trabajar en la clandestinidad. La “condena” de vivir en el exilio siempre, fue un golpe muy grande para nuestro “milico” Aguilera.

El Lucho murió junto a su familia en Suecia hace pocos días, llenando de pena y nostalgia a sus compañeros y a toda la gente que lo conoció y trabajó con él, por una Sociedad Socialista en la Patria, que por el momento no se podrá ver tal cual el “milico” la soñara.

Besos y cariños para su familia, en especial para su compañera, sus hijos y nietos. El papá ha muerto pero no se ha ido, él seguirá acompañándolos con el ejemplo y la fuerza de su vida.

Hermano y compañero.

“Hasta la victoria siempre”

Tata Moreau.

Luis Aguilera Celis fallece en Suecia de un ataque al corazón, el 15 de Marzo del año en curso, a las 16.00 horas.

SEPTIEMBRE .

SEPTIEMBRE

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/septiembre-alma-negra/159705370781082

 

(ALMA NEGRA)
13 de septiembre de 2011
En la calle Romero de mis recuerdos, Septiembre huele a fachadas recién pintadas, olorosos asados y empanadas, vino y chicha de los boliches de la esquina del pecado, donde las niñas que tratan de tú lucían sus encantos para atraer clientela. Y claro, el brote de los volantines, de las ñeclas para los más chicos, del pavo que mi tío Ernesto con hilo curado y su cañuela, elevaba desde el techo de la casa de la abuela Teresa inaugurando las comisiones, los volantines cortados, las carreras de decenas de niños con cañas y ramas intentando atrapar a los esquivos pájaros de papel liberados. Y que decir de las cuecas tocadas en el piano por los viejos que concurrían al Colmao a tomarse sus pencazos. Me pasaba la tarde entera escuchando la alegría chispeante, las tallas doble sentido y esa felicidad de pobres que inundaba calle Chacabuco.

Cuando nos fuimos a la Población El Pinar, Septiembre adquirió otro sabor: era el desfile de la Escuela en la calle principal, el “estreno” de la pinta diciochera, la banda de guerra amaranto de la Jota, los camisas grises de la juventud socialista, las fondas del trago barato y las cuecas interminables, las peleas de borrachos, los simulacros de peleas de los muy borrachos, el circo que llegaba al peladero justo al lado de los “juegos” cuyo parlante no cesaba de enviar mensajes de amor, de perdón, de reconciliación entre las parejas de nuestro mundo construido alrededor de la fabrica Sumar.

Sólo una vez me aventure a mirar la parada y fue desde lejos. En mi cabeza siempre estaban presentes los asesinados en la vía férrea de la José Maria Caro, los baleados por un helicóptero en La Legua y el Pinar para el paro de la CUT contra los chiribonos, y por supuesto un poco después, en plena adolescencia, los asesinados en El Salvador y Puerto Montt. Claro que cuando niño había disfrutado las aventuras radiales de Adiós El Séptimo de Línea, o las canciones de los Cuatro Cuartos dedicadas a las FFAA, pero no era suficiente para resolver esa desconfianza que me producían los uniformados. ¿Para que existían si Perú, Argentina y Bolivia eran países tan pobres como nosotros? ¿Había otra razón para tantas armas si como nos enseñaba la canción escolar Argentina, Brasil y Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador…“ son hermanos soberanos de la libertad”

Cuando se levantó el General Viaux en el Tacna, yo andaba ya mirando chiquillas y militancia. No tuve miedo y fui uno de los tantos que concurrí esa tarde a las cercanías del regimiento a gritar y enfrentar a mano pelada el conato golpista. Fue determinante para enterrar para siempre algún tipo de recuerdo grato de “gestas heroicas” de uniformados, algo que me persiguió durante mis primeros años de militancia revolucionaria y en las tareas que luego asumiría, junto a una cincuentena de militantes, de resguardar al presidente Allende. Porque Septiembre fue entonces el día 4, el día del triunfo de Allende, esperanza de los pobres, esperanza de cambio, anhelos de un pueblo entero de poner fin a la esclavitud moderna y la dependencia y del inicio de un periodo distinto de lucha por la libertad, por un mundo nuevo…aunque de reojos no perdíamos los movimientos de los patrones, de los conspiradores, de los golpistas. Septiembre durante esos años se convirtió entonces en una fecha complicada: muchos uniformados juntos, peligro de golpe militar.

Y fue precisamente Septiembre, que como dice Silvio, nos hizo “bajar a la tierra, perdón quise decir a la guerra”. Ya no emboques, ni trompos, ni cazuelas, ni curantos, ni chicha en cacho. La histórica sed de acumulación de riquezas de los dueños del poder lanzaban bombas, ametrallaban, salían pintarrajeados (¿encapuchados?) a cazar dirigentes sociales, militantes de la unidad popular, a la señora de la JAP, al dirigente estudiantil, a la oradora de la ultima manifestación, al chico que había pintado al Ché en su bolso escolar, al obrero que había osado subirse a un cajón y arengar a sus iguales a tomar el control de la fabrica, al hombre de ojotas que recuperó tierras corriendo cercos. Era la cacería mirada por un país de señoritos gozosos, de patrones y crumiros que izaban bandera celebrando la heroica gesta de los nunca derrotados armados hasta los dientes contra un pueblo desarmado que no había querido aprender las lecciones de la historia.
Fueron los Septiembres Negros, de mujeres como Marta Ugarte lanzadas al mar sin que existieran miles de personas mirando por la televisión su búsqueda, de mujeres estranguladas como Lumi Videla, de tantos y tantos fusilados, degollados, lapidados vivos como los de Lonquen, colgados, asfixiados por los buenos alumnos de maestros brasileños, israelíes, alemanes y norteamericanos.

Fueron duros esos Septiembres para quienes estábamos encarcelados. Días de encierro temprano, de suspensión de visitas, de recordar a los caídos y a los que estaban cayendo, de aferrarse a la certeza que algún día derribaríamos a la dictadura. Días en que sentíamos la solidaridad de la población penal común que golpeaba latas, que se amotinaba, en solidaridad con “los políticos”, los “prisioneros de guerra” los “humanoides”. ¡Como vamos a olvidar al gendarme que se mofaba de nuestro estado!!Como nos vamos a olvidar de ese otro gendarme que en silencio traía un recado, una palabra de aliento, un mensaje clandestino!

Y septiembre en el exilio era traumático. Debe existir por algún lado el registro de las depresiones, de las lagrimas derramadas, de los nudos en la garganta, de los gritos desgarrados en los actos de denuncia de los primeros años, de la ira sorda de los testimoneantes: “Yo soy fulana de tal, trabajadores, detenida por la DINA, a mi me torturo salvajemente el Guatón Romo y me violaron los guardias, Estuve en Villa Grimaldi con Jose, Hernan, Alberto y Maria todos ellos ahora Detenidos Desaparecidos…”

Maldito Septiembre de aquellos años de derrota más profunda y de festín de la jauría. Del odio feroz que se acumulaba. Si, odio, odio que persiste aun cuando hoy nos hablen de reconciliación, de justicia dentro de lo posible. Odio acumulado, rencor puro contra los que destruyeron los sueños y la vida de toda una generación de luchadores sociales intachables, mismo odio que se elevó más y más cuando el pueblo comenzó a salir de su letargo y a golpear con la Resistencia Popular primero, luego con los Paros y protestas nacionales, con el Frente Patriótico y las fuerzas del Lautaro. ¿Has olvidado Fuente Ovejuna? ¿Has olvidado Corpus Cristo? ¿Has olvidado a Sebastián Acevedo? ¿Has olvidado a los degollados, a los quemados, a los explosionados, a los quemados en vehículos, a los de Neltume, a los de Concepción, a Arcadia Flores, a Luís Díaz, a Palito, Aracelli Romo, a los hermanos Vergara?

Porque ya no fuimos más los ingenuos poniendo la otra mejilla y aceptando las reglas del verdugo es que nos levantamos ayer, anteayer y nos levantamos hoy. Porque aprendimos, como decía el Ché, que un pueblo sin odio no puede vencer. Y fuimos capaces de construir fuerzas que llevo el dolor a las casas del enemigo. Y vimos sus centros de diversión y consumo arder, y vimos a sus perros guardianes lamerse las heridas, y vimos miles y miles de luciérnagas encendidas en protestas y paros iluminando caminos, y vimos a la escolta del tirano huir despavorida, y a los “aguerridos” violadores de mujeres prisioneras indefensa con sus rostros desfigurados al ver al pueblo armado encarándolos y castigándolos. Claro que ahora ya no fuimos “humanoides”, ni “prisioneros de guerra”, al devolver golpe por golpe fuimos “terroristas” “subversivos” “criminales”.

Septiembre sigo siendo ajeno para nosotros, desde que se instaló la Concertación y la pseudo democracia , esa “especial” democracia inventada por la Trilateral Comisión gringa para nuestro Tercer Mundo, la democracia “restringida” sinónimo de Contrainsurgencia.
Años tras año, a contrapelo del olvido decretado, las barricadas se encienden, las poblaciones corcovean. Con nuevas razones.
Razones con rostro de bailarina, de mapuches, de obreros forestales, de joven evangélico.

¿Has Olvidado como fue muerto Ariel? ¿Enrique Torres, Ignacio Escobar,Sergio Valdes? ¿Acaso no recuerdas a Alexis y Fabián? ¿Ubicas a Andrés Soto, a Mauricio Gómez, a José Miguel Martínez? ¿Te olvidaste de Pedro Ortiz,, de Rene Largos Farias, José Araya Ortiz? ¿Existe algún lugar en tu memoria para recordar al viejo Sergio Calderón? ¿Y los de la masacre de la micro en Apoquindo: Yuri, Raúl, Alejandro? La lista se extiende a lo largo de Chile y del tiempo: Claudia López, Daniel Menco, Alex Lemun, Zenen Díaz, José Huenente, Juan Collihuin, Rodrigo Cisterna, Matías Catrileo, Johnny Cariqueo, Jaime Mendoza, Daniel Riquelme y este año Manuel Gutiérrez.

Por estos muertos, nuestros muertos la televisión no realizó programas especiales, no hubo duelo nacional, no se movilizaron recursos para auxiliar a los heridos o buscar los desaparecidos.

Ellos solo viven en nuestra memoria y seguirán vivos ahí mientras exista lucha y quienes retomen su ejemplo.

Septiembre no nos devuelve aún la alegría del desfile en la población, del trompo, los volantines y pavos, las cuecas en piano, el compartir la empanada y el curanto con el milico patas hedionda o el chancho de maquina marino.

Septiembre de este año nos trae las brisas de una nueva generación de luchadores sociales, principalmente estudiantiles, que desafían al poder en sus cimientos. Ojala que la brisa se convierta en vientos, y los vientos en Raco, en Puelche, en Pampero, Terral, Puihua, vientos huracanados de un pueblo que derribe de una vez y para siempre el dominio de los poderosos, construyendo un Chile Popular y devolviéndonos la alegría de un Septiembre de los Pobres.EX Presos Políticos BN perfil HiginioRelacionados

Guillermo Rodríguez Morales, “El Ronco”- Alma Negra en facebook, y editor de almanaquenegro2.blogspot.com/ es un prolífico escritor de libros, crónicas, recopilaciones y permanente presencia en actividades donde la memoria colectiva de nuestro país se construye desde abajo. Artesano, sobreviviente y protagonista.

Lanigrafías, artesanía carcelaria.

http://issuu.com/felipesebastianmoralesleon/docs/catalogo2#

 

 

 

Algunas Notas

 

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/defensa-politica-frente-a-consejo-de-guerra-1981/382242635194020

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/versos-para-caneros-alma-negra/446627502088866

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/envenenados-capitulo-12-de-destacamento-miliciano-jose-bordaz-guillermo-rodrigue/569894383095510

https://www.facebook.com/notes/387652474653036/

https://www.facebook.com/notes/alma-negra/solo-el-pueblo-defiende-al-pueblo/685701941514753

 

Ilich Galdámez, hijo de detenido-desaparecido. UNA FLOR PARA NUESTROS HÉROES A 40 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

UNA FLOR PARA NUESTROS HÉROES A 40 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO EN CHILE

 

 

“Una flor para nuestros héroes”

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A 40 años del golpe de estado en Chile
Este sábado 14 de septiembre, a 40 años del golpe de estado pinocheti-yanqui contra el pueblo chileno y su presidente Salvador Allende, les rendimos el merecido y sentido homenaje a nuestr@s heroínas y héroes en la ciudad de Estocolmo. El lugar escogido no pudo ser más simbólico, el Monumento La Mano, erigido a los 500 suecos internacionalistas que lucharon en los años 30 defendiendo en tierras ibéricas la libertad y los sueños del pueblo español, vasco, catalán y gallego contra la bota fascista de Franco y sus aliados. Un tercio de estos internacionalistas, intelectuales, obreros y campesinos, dejaron su sangre en los campos donde se enfrentó el socialismo contra la brutalidad.
Sin mayor estridencia que los fuertes latidos de nuestros corazones y el clamor profundo de nuestras consignas a dos lenguas, retomamos el compromiso histórico y sempiterno, que nos auto convoca cada hora, día y año, con aquellos que la cultura de la muerte y el odio nos arrebató tempranamente en Chile. La síntesis de nuestro respeto, admiración y recuerdo estuvo en las fotos, palabras, canto, poesía, carteles, banderas y flores que porfiadamente volvieron a reflejar, al igual que en jornadas pasadas justo en los estertores veraniegos nórdicos, la fuerza telúrica y humana de los sobrevivientes y sus hijos, nietos y amigos.
Pudimos comprobar, en varios pasajes de la jornada, que el realismo mágico, tan literario y meridianamente latinoamericano, es más que una figura creada por literatos locos y enormes como sus obras, ya que nosotros simples ciudadanos del mundo, animales sociales y políticos, alejados a golpe de exilio de nuestras raíces y de nuestros primeros tiempos y amores, fuimos, por un breve y fugaz momento las manos quebradas y martirizadas de Víctor Jara, fuimos la voz metálica de Allende desde La Moneda en llamas, fuimos el grito de dolor del torturado, nos fundimos en la sangre que brotaba de la humanidad, más humana que nunca, del ejecutado y del desaparecido…pero, también fuimos puño en alto, fuimos la bronca con los dos dedos en V, fuimos el grito y la organización, la protesta y la exigencia de Verdad y Justicia, Fuimos lo que nunca hemos dejado de ser… fuimos allendistas.
Y por serlo comprobamos que somos buenos para recordar, así como también concluimos que no tenemos alma ni condición de blanqueadores de la historia, de nuestra historia…osadamente, para algunos, y políticamente incorrecto para otros, recordamos también a los otros mártires, aquellos de “la alegría ya viene”, aquellos que incomodan acuerdos y pactos entre gallos y medianoche. No sólo estuvo en el discurso, en la foto o en el lienzo el rostro de los que cayeron en tiempos de brutalidad verde y parda, de bestialidad con uniforme militar, de represor con rostro e identidad oculta…también estuvo el activista mapuche, el obrero forestal o el niño poblador recientemente atravesado por la bala mandatada por los nuevos y a la vez antiguos represores de cuello y corbata, con olor a continuismo y agenda neoliberal….
Al fin de cuentas la realidad, la que no tiene remedio por muy dura que sea, nos demuestró una y otra vez que nuestros mártires, tan violentamente ausentados, nuestras víctimas de antaño y las de ahora lo son de la misma clase político-social que a fuerza de hipocresía y de golpe farandulero pretende arrebatarnos, en un ejercicio trasnochado y desesperado, lo único que la dictadura no pudo quitarnos, la memoria…nuestra memoria, la que cada vez se parece más y más a la utopía, a esa que nos mueve, que nos obliga al movimiento para alcanzarla y que nos tiene prohibido olvidar.
Seguiremos recordando y exigiendo Verdad y Justicia a voz en cuello, ya que el no hacerlo sería en la práctica volver a martirizar y desaparecer a los nuestros.
Ni olvido ni perdón, ni para los de ayer ni para los de hoy!
Ilich Galdámez, hijo de detenido-desaparecido
15 de septiembre 2013

 

 

8 de septiembre de 1986. Cuatro cuerpos cocidos a balazos…

El Pepe que conocí

El lunes 8 de septiembre de 1986, el periodista Fernando Paulsen tuvo que cumplir la más dura de las tareas: contarle a Silvia Vera que su marido, el periodista José Carrasco, había sido asesinado. En este relato, Paulsen relata cómo vivían los periodistas de la revista Análisis en plena dictadura, su relación con Carrasco y el impacto del asesinato del periodista, hecho en el que se basa parte del capítulo 9 de Los Archivos del Cardenal 2. “El mensaje que se entregó esa madrugada del 8 de septiembre de 1986, con cuatro cuerpos cocidos a balazos en distintas partes de Santiago, fue el fin del mito: un electricista, un publicista, un profesor y un periodista estaban en igualdad de condiciones de ser exterminados durante la Dictadura. La pequeña arrogancia que teníamos de creer que ser periodista te daba inmunidad para lo más brutal de la represión, dos años antes del plebiscito, quedó destruida de cuajo”.

Por Fernando Paulsen

I. Usted
La voz de Silvia Vera canta la canción “Usted”, de Armando Manzanero. Estamos en su departamento de calle Santa Filomena, en el barrio Bellavista. Hemos escuchado el “Usted” de Silvia muchas veces. Tiene muy buena voz y clara entonación. Pero lo que todos en ese departamento estamos esperando es el momento en que Silvia le dedica la canción con distintas miradas a su esposo, el Pepe Carrasco.

Hay miradas burlonas cuando Silvia canta que Pepe “es el culpable de todas sus angustias y todos sus quebrantos”. Reímos todos. Hay miradas de resignación cuando Silvia se declara “esclava de sus ojos y juguete de su amor”. Hay miradas de futuro cuando Silvia reconoce en Pepe “su esperanza, su última esperanza”, y pide a Pepe que la comprenda. Y todo termina con esa mirada de plegaria urgente, cuando la voz baja hasta el borde del silencio, para prometer que Silvia “la vida diera por vencer el miedo de besarlo a Usted”.

Por supuesto, la canción termina con el mentado beso y los aplausos de todos.

Las rutinas en tiempos de dictadura eran algo deseado. Daban seguridad. En la revista Análisis teníamos la rutina de tener Viernes Alegres. Luego de entregada la siguiente edición a la imprenta, el último día hábil de la semana se convertía en fiesta. La mayoría de las veces en la misma revista, pero poco a poco fuimos trasladando la fiesta a casas de cada cual, donde todos llegaban.

Había un trago que era impajaritable, que no sé por qué razón nos gustaba tanto tomar y del que hoy poco se escucha, el vino navegado. Como un malón a la antigua empezaban a llegar los que denominábamos “amigos de la revista”, que traían cosas para comer y para tomar. Un “amigo de la revista” no requería muchos requisitos, salvo que alguien que trabajara en Análisis lo invitara. De ahí quedaba con licencia para ser parte de los Viernes Alegres hasta el infinito.

Silvia Vera, viuda de José Carrasco. Archivo diario La Nación. Universidad Diego Portales.

En el departamento de Pepe y Silvia, cuando ella cantaba “Usted”, se vivía el último Viernes Alegre de los antiguos, donde cualquiera llegaba y todos eran “amigos de la revista”. Ninguno de nosotros, que éramos esa vez como diez o doce, volvería a escuchar a Silvia cantarle “Usted” al Pepe. Desaparecerían las miradas, las burlas y el beso final con el tan-tán de la canción.

Ese fue un Viernes Alegre reducido. Estaban pasando cosas raras. Llamados telefónicos amenazantes, seguimientos de autos extraños. 1986 había sido declarado como el Año Decisivo por la oposición de izquierda a la Dictadura. La movilización social aumentaba. Las coaliciones opositoras también aumentaban. A la Alianza Democrática y el Movimiento Democrático Popular (MDP) , nacidos en 1983, se sumaba ahora una Asamblea de la Civilidad que era un arco amplísimo de figuras representando gremios, confederaciones, sindicatos, partidos políticos, centros de estudiantes, académicos y que tenían a la protesta en las calles como método favorito de expresión.

José Carrasco Tapia, editor internacional de revista Análisis y consejero del Colegio de Periodistas, militante del MIR, era un entusiasta de la expectativa que mostraba la Asamblea de la Civilidad. Defendía que la protesta cundiera en momentos en que algunos creían que esas manifestaciones eran sólo abollones menores que no desviaban a la Dictadura de su curso y, en cambio, clamaban que había llegado el tiempo de enfrentar al dictador en su terreno, el militar. Eran los que decían que la gente en la calle era una aspirina cuando se necesitaba cirugía mayor.

En ese contexto, comenzaron a llegar telefonazos amenazantes contra Pepe. Estábamos acostumbrados a recibirlos. Nuestras familias, no. Parecía una rutina infernal más. Hasta que pasó lo del Palacio de Tribunales.

II. A Buenos Aires
En esos días de agosto de 1986, prácticamente todas las semanas los periodistas de Análisis teníamos que ir a tribunales a declarar porque se habían presentado acciones legales en contra nuestra. El director, Juan Pablo Cárdenas, le hacía burlas a Pepe Carrasco, porque era el único que no recibía querellas ni llamados a tribunales. Pepe se reía y decía en tono demasiado solemne para la festiva acotación de Juan Pablo: “Es que a mí me tienen en engorda”. Y no faltaba la referencia a lo bueno para comer que era Pepe y todos nos reíamos. Pepe no tanto.

El periodista José Carrasco estuvo exiliado en Venezuela y México. Volvió a Chile a inicios de 1984. Archivo diario La Nación. Universidad Diego Portales.

Era martes o miércoles, no recuerdo bien. Mediados de agosto. Estaba en el palacio de Tribunales. Tenía que declarar ya no sé por qué caso ni por qué cosa. Entonces, era común ver mini protestas o eventos muy rápidos de crítica contra la Dictadura en el centro de Santiago. Incluso en ocasiones se formaban mítines muy rápidos dentro de Tribunales: grupos de 10 a 15 personas gritaban algo, tiraban unos folletos al aire y salían corriendo.

Después de declarar, salí por la puerta que da a calle Bandera y levanté uno de los folletos que se habían tirado hacía escasos minutos. Tenía la foto de Pepe Carrasco, la palabra “traidor” y una X sobre su rostro. El documento estaba muy burdamente confeccionado. Intentaba pasar por una amenaza del propio MIR contra uno de sus más conspicuos militantes. La idea era que quienes no estaban con la tesis del enfrentamiento armado, sobraban o eran traidores. Y a Pepe se le acusaba de esto último.

Me fui de inmediato a la revista y le conté a Juan Pablo Cárdenas lo que había visto. Me dijo que lo habían llamado para contarle que alrededor del Campus Oriente de la Universidad Católica se habían tirado panfletos similares. Teníamos tiempo antes que la siguiente edición entrara a imprenta y colocamos un recuadro en el No. 155 de Análisis, bajo el título: “José Carrasco: Amenazas de muerte contra periodista de Análisis”. En él relatábamos la seguidilla de panfletos que habían aparecido. Se incluía un trozo de la declaración que había sacado el Colegio de Periodistas, manifestando “su más plena solidaridad con este dirigente”. El recuadro agregaba la siguiente información: “Después que se diera a conocer a la luz pública el tenor de las amenazas contra el editor internacional de Análisis, llegó hasta la redacción un comunicado que firma el Secretariado Nacional del MIR, en el que se señala que los panfletos con las amenazas de muerte contra José Carrasco no son de su autoría. En el comunicado del MIR se atribuye la acción a organismos represivos del Régimen, indicando que su objetivo sería asesinar a dirigentes opositores para después hacerla aparecer como luchas internas entre los sectores democráticos”.

Nos reunimos a la semana siguiente con Pepe. Estábamos Juan Pablo Cárdenas, María Olivia Monckeberg, subdirectora, y yo, que a la sazón era Jefe de Informaciones de la revista. Considerábamos que la situación era absolutamente anormal, más allá de las consabidas amenazas telefónicas. Si había una constante en la represión de la Dictadura era que cada vez que se publicitaba una pugna interna se terminaba con muertos. La tesis de la pugna interna era un excusa predilecta de la Dictadura. Los desaparecidos habían, en su tiempo, sido explicados como una purga interna entre los que querían combatir en Chile y los que querían asilarse e irse del país, luego del Golpe. Los 119 ejecutados por la DINA en 1975, en la denominada Operación Colombo, fueron calificados al principio de víctimas de un enfrentamiento entre miristas. La guinda de la torta en esta operación mediática cívico-militar fue el titular del diario La Segunda: “Exterminados como ratones”. Más cerca en el tiempo, los degollados de 1985, sólo un año antes de los hechos que acá relato, habían sido explicados por dos miembros de la Junta Militar, el almirante José Merino y el general César Mendoza, como parte de un “ajuste de cuentas entre comunistas”.

Fernando Paulsen en el funeral del periodista José Carrasco.  Archivo Inés Paulino.

Por lo tanto, cuando se creaba públicamente la idea de una reyerta interna dentro de un movimiento o partido de izquierda, con lenguaje maniqueo y absoluto, donde unos eran los correctos y otros los traidores, se sabía que esa plataforma manipulativa terminaba con muertos que eran asociados a la supuesta lucha intestinal.

A raíz de lo anterior se tomó la decisión de pedirle a José Carrasco, en esa reunión en la revista, su salida del país con carácter de inmediata. Era una forma de protección. El destino era Buenos Aires por dos razones con nombre de mujer: María Eugenia Camus y Gladys Díaz. La “Cheña” Camus había trabajado desde 1984 como periodista en la revista, era gran amiga de Pepe, y había vuelto hacía pocos días a Buenos Aires donde su marido, Sergio Santos, tenía un negocio fotográfico. Gladys Díaz, también periodista, vivía igualmente en Buenos Aires, y colaboraba frecuentemente con Análisis. Los tres –Pepe, la Cheña y Gladys– eran muy amigos: habían militado en el MIR, habían padecido la cárcel y el exilio post Golpe, habían rehecho sus vidas, y tanto María Eugenia como Gladys vivían a sólo una hora y media en avión de Santiago, en la capital de Argentina.

Juan Pablo me dijo que le avisara a la “Cheña” que Pepe llegaría a Ezeiza. Lo hice sin darle a María Eugenia muchas explicaciones, porque ella entendía perfectamente lo que estaba pasando. Al día siguiente fue a recoger a Pepe al aeropuerto y durante los siguientes 20 días Pepe Carrasco se los pasó entre el departamento de Cheña, donde se quedaba casi todo el día, y el de Gladys Díaz, entonces casada con Alejandro Bahamondes, actual dirigente del PPD.

III. Personal 1
“Fernando, ¿dónde guardas tu plata?”. La pregunta me dejó lelo. En Análisis ganábamos bastante poco y merced a las invocaciones que hacíamos –con el dichoso vino navegado- cada fin de mes a Santa Petunia (personaje inexistente que Juan Pablo Cárdenas nominó Patrona de la revista Análisis), milagrosamente los pagos no se atrasaban demasiado. Por lo que pensar en guardar la plata no era algo que se me hubiera ocurrido. Uno funcionaba como esos bomberos de los servicentros antiguos, que eran cajeros automáticos de carne y hueso. Siempre con el fajo de billetes en el bolsillo, enrollados en un gran bolo. A nosotros no nos daba para gran bolo, pero sacábamos lo necesario para el día o la semana, y el resto se quedaba en algún recipiente de la casa. Además, a partir de la ola de relegaciones y exilios –los había por cientos desde que se iniciaron las protestas en 1983-, siempre era conveniente llevar algo de plata en cash, por si despertabas en otro lugar o país.

Homenaje en recuerdo de Pepe Carrasco, asesinado en septiemnbre de 1986 en venganza por atentado a Pinochet.  Archivo diario La Nación. Universidad Diego Portales.

“Te lo pregunto en serio”, me dijo Pepe. “Es una tontera andar con los billetes encima. Un incentivo al robo, lo mismo que se sepa que guardas dinero constante y sonante en la casa. Lo que tienes que hacer es abrir una cuenta corriente y depositarlo ahí. Usa cheques, es más eficiente”.

Ya éramos grandecitos a esas alturas de 1984 o 1985, estábamos casados, y venía el Pepe y nos trataba como niños, porque lo mismo le dijo a Juan Pablo Cárdenas y creo que a dos o tres periodistas más. El hecho es que más tarde que temprano terminamos preguntándole a Pepe cuál era el banco que nos aconsejaba. “Eso es obvio, el que está aquí a media cuadra de la revista, el Citibank”, respondió despreocupadamente. La revista Análisis quedaba en Manuel Montt 425, comuna de Providencia, y, efectivamente, hacía pocas semanas se había instalado en la esquina de Manuel Montt con Nueva Providencia (entonces con letreros que decían que se llamaba Avenida 11 de septiembre) una sucursal del Citibank.

“Ya sé que me van a decir cómo sugiero un banco del imperialismo –se anticipó Pepe-, pero si necesito guardar mis pocas platas, aquí y ahora, confío más en las instituciones de Estados Unidos que en las creadas y mantenidas por la Dictadura”.

Y partimos un día en procesión, caminando desde la revista a la sucursal del Citibank, donde varios abrimos nuestra primera cuenta corriente. El hábito de pagar con cheque ha estado conmigo desde entonces; incluso ahora cuando el plástico y las transferencias dominan la escena, sigo siendo un cultor de esa liturgia de estampar en números y después en palabras el monto a pagar, poniendo la fecha muy claramente, nombrando al beneficiario, tirando dos rayas para cruzar el documento a fin de que se deposite y ratificando todo con la propia firma. Pepe Carrasco me inculcó ese hábito, que tiene el mérito de hacerme recordar al compañero de revista, cada vez que alguien me pregunta: “¿por qué sigues haciendo cheques cuando nadie ya lo hace?”

IV. Personal 2
En 1986 se desmoronó la primera familia que construí. Una familia de dos, porque éramos solo mi ex mujer y yo. Nos separamos la última semana del 85. Me fui a la casa de mi madre, pero sabía que tenía que encontrar algo propio y rápido. Mi cabeza, sin embargo, no estaba para iniciar una búsqueda de departamento y, por lo tanto, dilataba la salida de la casa de mi mamá con excusas que ni yo creía. En Análisis se turnaban las amigas periodistas para distraerme un poco: la Patty Collyer me invitó a pasar mi primer Año Nuevo de separado con su familia; la Pamela Jiles inventaba ocasiones para celebrar algo, cualquier cosa, con tal de hacerme salir, juntarnos con gente y vaciar la mente un rato; María Olivia Monckeberg organizaba asados, más frecuentemente que de costumbre, donde todos nos reíamos y los temas personales se alejaban por largas horas. Pero todo ello me mantenía en la casa de mi madre.

Un día, Pepe Carrasco entró a mi oficina y cerró la puerta tras él. “Fernando –me dijo–, separarse es una mierda. Separarse sin tener a otra persona, es más mierda todavía. Esa mierda se traduce en posponer el regreso a la vida normal y eso pasa por tener espacios propios. Da lata buscar casa, rearmar piezas y baños, y uno termina haciendo todo eso a la rápida y mal. Por eso, te pido (me pasa un papel escrito) que vayas a hablar con esta persona a esta dirección de la calle Purísima, al lado de donde vivo yo. Es una persona que arrienda una casa que posee justo arriba de la suya. Tiene dos habitaciones, living y comedor, una cocina larga y, lo mejor, una terraza de loza arriba, que abarca toda la planta y que mira al cerro San Cristóbal, donde si vas por la noche y escuchas atentamente, podrás oír el rugido de los leones del zoológico. Ya hablé con él, sabe quién eres tú, dónde trabajas y negocié el precio del arriendo, de tal forma que si te gusta, no tienes más que decir que sí y tienes nueva casa.”

Yo no pertenecía al círculo de los amigos íntimos de Pepe Carrasco. Nos llevábamos bien, conversábamos a menudo y participábamos de las fiestas periódicas que hacíamos en la revista. Pero su núcleo de fierro pasaba por relaciones históricas con otros periodistas como la Cheña, Gladys, su entrañable amistad con Juan Pablo Cárdenas, su paternal cariño y apoyo a periodistas más jóvenes como la Patty Collyer o la María José Luque. Habíamos tenido discusiones fuertonas en alguna ocasión, como había muchas en la revista Análisis, que congregaba a personas que pensábamos distinto, pero tenían un objetivo común, cual era retornar lo más pronto posible a la democracia.

Por eso me sorprendió tanto esa reunión a puertas cerradas, donde Pepe me habló como un íntimo amigo le habla a otro en momentos de miedo y duda: no trayéndole más problemas, sino resolviéndoselos.

IV. El retorno
Habla tú esta vez con el Pepe, Fernando”, me dijo Juan Pablo Cárdenas mostrándome el auricular. “Yo me agoté”. Desde que Pepe se había ido a Buenos Aires no pasaba un día sin llamar a la revista, para ver si ya estaban dadas las condiciones para volver. Juan Pablo recibía sus llamados, le comentaba lo que estaba ocurriendo en el país y, pese a las insistencias de Pepe, le pedía al editor internacional de la revista que permaneciera en Buenos Aires un tiempo más.

Mlitante del MIR, en los '80s Carrasco era de los que apoyaba la tesis de que la movilización social -más que la lucha armada- permitiría terminar con la dictadura.  Archivo diario La Nación. Universidad Diego Portales.

Así por casi 20 días. El jueves 4 de septiembre de 1986 volvió a llamar. Dijo que Silvia tenía una dolencia muy fuerte en su espalda; que los niños –Iván, Alfredo y Luciano- necesitaban ayuda; que había visto cómo se habían acabado las amenazas y los panfletos, que la cosa estaba calmada y que quería volver.

Estábamos en la oficina de Juan Pablo, creo que con María Olivia Monckeberg también, y ahí se tomó la decisión de dejar de obstaculizar su regreso. Pensábamos que efectivamente la situación había cambiado. Y pesaba la necesidad de sus hijos y de Silvia.

“Vuelve, no más”, le dijo Juan Pablo. “El domingo te hacemos un asado en la casa de la María Olivia.” Pepe no se demoró más que unas pocas horas y el viernes 5 de septiembre entraba de vuelta a su país por el aeropuerto Arturo Merino Benítez.

Pepe Carrasco no pudo ir al asado en casa de María Olivia Monckeberg en la calle Luis Carrera, en Vitacura, el domingo 7 de septiembre. Dijo que la Silvia tenía todavía dolores de espalda muy fuertes y que prefería quedarse con ella en el departamento. Nos quedamos de encontrar todos el lunes en la revista. Y hubiese sido así, pero ese fin de semana cambiaría nuestras vidas radicalmente.

V. Domingo 7
“Mamá, parece que trataron de matar a Pinochet”, dijo Magdalena Browne, hija de María Olivia, tras aparecer de sopetón en el living, en medio del bendito asado. Nadie pareció escucharla. Magdalena tenía entonces unos 12 años y comenzó a alzar la voz.

“Mamá, trataron de matar a Pinochet”, gritó. Nos callamos. La niña dijo, “en la tele”, y partimos al dormitorio principal donde estaba el televisor. Había cadena nacional, estaba en ella hablando el entonces ministro secretario general de Gobierno, Francisco Javier Cuadra. Daba cuenta del atentado ocurrido contra el general Pinochet en el Cajón del Maipo. Se mencionó que Pinochet estaba ileso, lo mismo que un nieto que lo acompañaba, que había muertos entre la escolta del gobernante y que quienes habían perpetrado el atentado habían logrado escapar.

No habían pasado segundos desde que mirábamos, estupefactos, la televisión, cuando sonó el teléfono en la casa de María Olivia. Era Pepe Carrasco, el periodista Pepe Carrasco, que tenía solamente una cosa en la cabeza. La revista Análisis ya había sido enviada a la imprenta y aparecería el lunes sin consignar la noticia más importante del momento. “Eso no puede ser”, le dijo Pepe a Juan Pablo Cárdenas. “Tenemos que incluir aunque sea un recuadro en portada sobre el atentado o no habremos hecho bien nuestra pega”, insistió.

El problema era que la revista se imprimía en una editorial que tenía límites muy estrictos para recibir material y, además, cada cambio costaba una enorme cantidad de dinero. Juan Pablo, en todo caso, estuvo de acuerdo en que había que cambiar la portada. Mientras se informaba que se declaraba Estado de Sitio y se decretaba toque de queda, los contactos con la editorial permitieron cambiar las películas de la primera página, para que consignara el atentado. Sin embargo, antes de que todo el material pudiera imprimirse, el gobierno decretó la suspensión de varios medios de comunicación, invocándose el Estado de Sitio, incluyendo a Análisis. La pega que pedía Pepe se hizo, pero esa edición no vio nunca la luz. El Estado de Sitio duró cuatro meses, hasta enero de 1987, cuando recién fuimos autorizados, junto a otras publicaciones, para volver a los quioscos.

Nos fuimos rápidamente a nuestras casas, antes de que se activara el nuevo toque de queda. Quedamos de juntarnos a primera hora en la revista. Tomé mi automóvil, un pequeño Subaru Rex, y partí hacia Bellavista. Pasé frente al edificio de Pepe Carrasco, todo a oscuras, di la vuelta a la manzana para tomar Purísima y entré en mi casa. No intenté escuchar el rugido de los leones del zoológico. Como sería público en cosa de horas, los zarpazos asesinos andaban en la calle, no en el cerro esa noche.

VI. “Hay que contarle a Silvia”
Cuando llegaron, como a las 5 de la mañana del lunes, tan sólo a metros de mi casa, a buscar a Pepe Carrasco, yo dormía profundamente. No recuerdo quién me dijo y dónde supe lo de su secuestro. Lo que sí recuerdo es que nos distribuimos los periodistas y personal de la revista en diversas direcciones donde pudiéramos buscar apoyo para que soltaran luego a Pepe. Fuimos al Arzobispado, a las embajadas, hablamos con los pocos miembros de gobierno que recibían nuestras llamadas y nada. No había señales de Pepe Carrasco. Estábamos dispersos en muchos lugares, hasta que Teresa Izquierdo, secretaria de la revista, decidió que había que acompañar a la Silvia en su departamento. La acompañó el abogado de DDHH, Fernando Zegers. Y para allá también partí yo. En ese lugar nos encontramos con Hernán Cardemil, que vivía en el mismo edificio, y que oficiaba de productor de Análisis en lo que tenía que ver con la relación con la imprenta.

Los demás comenzaron a dejar de ir por apoyo a Iglesias y embajadas, y empezaron a reportear las posibilidades de un desastre: si a Pepe lo habían matado tenía que llegar a la Morgue, o llegaría a las radios la noticia de un cuerpo encontrado en algún lado.

En los '90s la calle Belgrado, donde se ubicaba la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, varias veces fue pintada con el nombre del periodista. Hoy se llama Periodista José Carrasco Tapia.  Archivo diario La Nación. Universidad Diego Portales.

La Tere Izquierdo y Fernando Zegers pidieron hablar conmigo a media mañana en el departamento de ella, que quedaba en el mismo edificio de Pepe. Me dijeron que habían recibido un informe de que dos cuerpos habían sido encontrados, muertos, y que estaban en la morgue. Que uno de ellos era el de Pepe Carrasco. Entendí de inmediato lo que pasaba: alguien tenía que decirle la verdad a la Silvia, antes de que un flash de Radio Cooperativa o un extra de televisión diera cuenta en lenguaje periodístico del hecho.

Uno es un profesional entrenado para dar informaciones. Las he dado de todo tipo: algunas festivas y, por ende, sin riesgo alguno; otras trágicas, como las catástrofes naturales o la muerte de una personalidad mundial; las hubo también con drama económico, con colapsos y quiebras por doquier; y, por cierto, esas noticias de todos los días en Dictadura de alguien caído, preso, golpeado, y que contábamos con rabia contenida.

Pero no me sentía preparado para contarle a Silvia lo que sabíamos. Pensé por un instante que quizás debíamos esperar a Juan Pablo o a Fernando Castillo Velasco, ex rector de la UC y presidente del directorio de Análisis. O a que llegara el hermano de Pepe, Raúl, y hablara con su cuñada en familia.

Le pregunté a Fernando y la Tere si había margen de error. Me dijeron que no. Sabíamos que corríamos contra el extra de algún medio, la noticia se esparciría rápido y más pronto que tarde sería difundida. Les pedí que llamaran a la Silvia para que viniera al departamento de la Tere. Les pedí que se quedaran en la pieza conmigo. Yo hablaría.

–Silvia, encontraron un cuerpo que creemos que es el Pepe-, le dije lo más articulado que pude.
–¿Está vivo o muerto?- preguntó ella.
–Muerto– dije yo.
–¿Estás seguro que es el Pepe?– preguntó la Silvia en un hilo de voz.
–Estoy seguro –le dije-. En un rato se sabrá por los medios. No queremos que te enteres por la radio. Por eso te lo decimos nosotros.

Silvia me dio las gracias por avisarle y salió con la Tere a prepararse para lo que sabía que vendría. Contarle a sus hijos, el reconocimiento en la Morgue, y la mierda de futuro inmediato que se venía encima.

VII. Espero que no, pero…
El periodismo opositor en Dictadura hizo un ejemplar trabajo de justicia de imprenta. Todo lo que se sabe de las violaciones a los derechos humanos entre 1973 y 1990 fue escrito y publicado durante la dictadura en las pocas revistas de oposición que estaban autorizadas para existir. Si los tribunales, hasta el día de hoy, han fallado en su labor de hacer justicia legal respecto de esa brutalidad, distinta es la realidad de la prensa independiente de la época, que estuvo a la altura de su papel investigativo y de exposición de hechos.

Se reporteó sin desconocer el miedo que nos embargaba. Se llegó a recuperar órdenes escritas, documentos que nadie quería que se conocieran. Se entrevistó a víctimas, familiares, abogados. Y este empuje periodístico incontenible incluso permeó el núcleo de poder dictatorial, abriéndose varias fuentes claves para dilucidar crímenes que ellos mismos repudiaban. Poco a poco se abrió paso para que se pudiera entrevistar, en esos medios marginales, a señeras figuras de la Dictadura desencantadas con el Régimen, o que no aceptaban que les imputaran crímenes que habían cometido sus superiores.

En todo ese largo camino de investigación y difusión –con estados de excepción que suspendían varias veces los medios, que encarcelaban a los directores de ellos y a sus periodistas–,dentro de lo más oscuro de la Dictadura y sus métodos, a mediados de los ‘80 muchos creíamos que ser periodista era una especie de escudo protector. Claro, se querellaban contra nosotros, pasábamos semanas o meses en la cárcel, teníamos que destinar varias horas de la semana a declarar en tribunales, y nuestras familias vivían a saltos por nuestras conductas periodísticas.

Pero el mensaje que se entregó esa madrugada del 8 de septiembre de 1986, con cuatro cuerpos cocidos a balazos en distintas partes de la ciudad de Santiago, condenados –sin juicio– por un crimen que no cometieron, fue el fin del mito: un electricista, un publicista, un profesor y un periodista estaban en igualdad de condiciones de ser exterminados durante la Dictadura. Sus profesiones eran irrelevantes; si eran dirigentes de gremios nacionales no importaba. La pequeña arrogancia que teníamos de creer que ser periodista te daba inmunidad para lo más brutal de la represión, dos años antes del plebiscito, quedó destruida de cuajo con el asesinato de Pepe Carrasco.

La Dictadura funcionó como tal hasta el último día. Y me enorgullezco en decir que la prensa opositora a ella, también. Trabajé con colegas de mi revista y de las otras, que no dudaron un segundo en seguir abriendo el camino de la información que se callaba en los medios uniformados y cómplices activos de la Dictadura.

Nos mataron a uno de los mejores y, lejos de ser un acto inhibidor, fue un acicate. Produjimos más material revelatorio del Régimen y su reguero de muertos en los dos años antes del plebiscito de 1988 que en casi toda la década anterior. La Dictadura hacía agua interna mientras se acercaba el plebiscito, y los medios investigábamos y recibíamos material inédito como nunca antes.
Si el asesinato de Pepe Carrasco fue un aviso a la profesión, no tuvo efecto alguno en la práctica. Al contrario.

Si de lo que se trataba era que sintiéramos que la muerte se acercaba a nosotros, eso se logró muy claramente. Nos dolió y nos duele todavía el asesinato de Pepe Carrasco. Porque más allá de un periodista y lo que representaba gremialmente, Pepe era un compañero de trabajo, un amigo, un tipo con un sentido del humor que no se compra en la farmacia, que escasea y siempre hace falta. Triunfaron en quitarnos lo que no tiene repuesto. Y en instalar una maldita y cruel bomba de tiempo, que significó que Luciano Carrasco, el hijo de Pepe, años más tarde considerara que no había remedio en esta vida para el dolor que lo acompañaba a todas horas, desde que mataron a su padre.

Espero que mis colegas de profesión nunca más tengan que defender la democracia desde la trinchera del periodismo restringido que permite, en migajas, una dictadura.

Espero que los horrores del pasado se graben lo suficiente en nuestra conciencia como para evitar que los demonios del maniqueísmo criminal, del estereotipo criminal, de la mentira criminal, del iluminismo criminal, vuelvan a tener una chance de hacerse del poder a sangre y fuego.

Pero si eso ocurriera, si la repetición de errores llevara a la posibilidad de una nueva dictadura, estoy seguro de que en las catacumbas de la resistencia periodística afloraría, entre muchos otros, el recuerdo de la voz potente y la risa contagiosa de Pepe Carrasco, que impulsaría a iniciar un nuevo viaje, con los que quieran ir -como pasó antes-, simplemente buscando contar noticias que estén prohibidas de revelarse.


VER DOCUMENTAL: “JOSÉ CARRASCO TAPIA”





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“A nuestros compañeros caídos en agosto en él sur de Chile”. VIVEN!

Muertos en Falsos Enfrentamientos
Viven
http://http://www.derechos.org/nizkor/chile/libros/sobarzo/23ago84/cap13.html

 

Nos preguntamos: ¿Tendremos que esperar el fin de la tiranía para reconstruir las vidas y la lucha de los hombres y mujeres caídos combatiéndola? Pensamos que no.

Tenemos que rehacer sus vidas. Sus familias conocen una parte, nosotros sus camaradas, la otra.

Para las que fueron sus compañeras, para sus hijos y familiares, para nosotros, están presentes, viven. Se han adherido como recuerdo, experiencia y nos dan fuerza cuando ella nos falta.

“A nuestros compañeros caídos en agosto en él sur de Chile”

Agua tierra
aire
materia elemental , Atención
Que la Araucaria
no se agite
y la Cordillera
no sea visible
mágica
ni a derecha
ni a izquierda
ni los Andes
ni Nahuelbuta
Que se detengan
las faenas
que la piedra continúe
su secreto de carbón
Que el coipo
siga liberto
Que el avellano y
el alerce
el laurel y el mañío
no puedan ser cortados
que se vacíen
los ríos
Cautín ¡detente!
Neltume ¡despierta!
y el hijo de Lautaro
salga al camino
Corral, Valdivia
¡atención!
Paralícese el trabajo
en las calles
los caminos
y las minas
todos alerta
¿Qué sucede?
Que todo quede inmóvil
Que se haga silencio
Valentía de muchos pocos
Valentía de noche
Valentía de cargador lleno
Valentía amparada en las urgencias de estos tiempos
Han rastreado huellas
en las tierras húmedas
como manto de sangre
de norte a sur
nos arrancan copihues
Nelson Herrera…
Octavio Lagos…
Luciano Aedo…
Mario Mujica…
Marcos Vega…
Rogelio Tapia…
Raúl Barrientos…
Juan Boncompte …
Hasta Santiago
llega la orgía haciendo
caudal

Fragmento del poema: “A nuestros compañeros caídos…” Ignacio Vidarrauzaga

“…Conocí poco al flaco, fue por esos avatares de nuestra lucha. No recuerdo cómo ni cuándo fue, pero sí recuerdo como era él: un joven alegre, espontáneo, siempre la “talla” oportuna a flor de labios, sin llegar a la charlatanería, jamás grosero.

A pesar de que nunca hablamos detenidamente de política, yo podía ver en él una gran comprensión e inmenso amor a su pueblo. El venía de barrios populares, de origen humilde, muy humilde, por eso se hacía carne de los sufrimientos de los suyos. Más que eso, él era pueblo puro, y era a él a quien el régimen fascista hería directamente con su política de opresión.

Me imagino como se habrá puesto de contento el día que le encomendaron la próxima tarea. Fue su último trabajo. Murió en el intento.

Al otro día vi su fotografía en el periódico; estaba reclinado, casi sentado, apoyado en una pared del antejardín. Su rostro muy sereno, sus ojos cerrados como si estuviera durmiendo. En una entrevista que se le hacía a una vecina del sector esta decía “…lo vi acercarse caminando en vaivén. Luego se sentó ahí y se quedó quieto, como durmiendo…” Sí, cuando vi esa fotografía, aunque Ud. no lo crea, lloré… Sólo, entonces, supe que se llamaba Roberto González Lizama…”
De un Preso Político en la Penitenciería.

Nelson Herrera

“Conocí a Nelson Herrera cuando yo llevaba apenas unas pocas semanas en Chile. Irradiaba simpatía, alegría, seguridad. Ya me habían hablado de él. Lonco, le decíamos entre nosotros y me habían comentado de su humor, de su calidad humana, de su claridad y capacidad política. Conocerlo fue mucho más que eso, en pocos minutos me reencontré con Chile, con mis compañeros, con mi Partido. Luego de hacerme una bienvenida más o menos formal y mientras esperábamos comenzar la reunión. Lonco se puso a contar chistes y a revolverlas creando un clima ameno, simpático, de confianza. Yo, un poco sorprendida y contenta, pensaba en que no tenía nada que ver con la imagen que uno se inventa de los jefes, así serios, preocupados sólo de las cuestiones más grandes. Me preguntaba sobre mi viaje, los detalles más pequeños, las anécdotas, las cosas jocosas. Al poco rato sentía como que nos hubiésemos conocido desde siempre, al igual que al resto de los compañeros que venía de conocer. Con el tiempo comprendí que ese humor y esa simpatía eran parte de él, era así y también fui descubriendo su gran capacidad política, su inteligencia, su simpleza, su calidad como revolucionario, su gran riqueza humana. Me gustaba sobretodo que tuviera ese carácter tan alegre, eso provocaba una cercanía inmediata que abría las condiciones para conocerse más allá del quehacer partidario. Conversábamos de nuestros hijos, se volvía loco cuando hablaba de las “gracias” de su Javiera.

Hablábamos del amor, de nuestras relaciones de pareja, de los conflictos que se creaban; hablábamos de la mujer y sus problemas. Cuando llegábamos a ese punto me decía asombrado: “Dices las mismas cosas que mi compañera”, extrañándose al comprobar que podíamos sentir lo mismo, inquietamos y preocuparnos por lo mismo sin conocernos siquiera.

También nos contábamos pedazos de nuestras vidas, me habló de otro amor importante que había tenido en su vida, una compañera de la cual tuvo que separarse brusca y obligadamente; me habló de su familia, de su padre, de su madre, de sus hermanos, historias de niño, de joven, de adulto. Javiera, hija de Nelson Herrera

Todos esos momentos los teníamos en medio de las largas reuniones, en las pausas que se alargaban inevitablemente. Nuestras reuniones eran más que reuniones, era el encuentro con la familia, con nuestros seres queridos, y luego de eso, a retomar las discusiones políticas, la tareas, la formación política y militar. Tenía una brillantez enorme para deducir la línea política que debíamos impulsar según el momento y las condiciones políticas existentes. No era un “intelectual” como se concibe en estos momentos, era un revolucionario, forjado directamente en la lucha de clases, educándose llevado principalmente por las exigencias de sus responsabilidades y las necesidades del Partido.

Para mi Nelson representa la imagen de como debe ser un dirigente revolucionario, no aquella imagen abstracta que tenía cuando ingresé al MIR, sino la imagen actual, concreta, madurada a través de tantos años de andar de un lado a otro. Por eso su muerte me dolió tanto, porque sé lo difícil que es encontrar compañeros con esa capacidad, formar dirigentes de ese nivel, encontrar hombres tan completos. Aprendí mucho de él, de su método, de su reflexión, de su alegría, de su modestia. Hay tantos lugares que me lo recuerdan; cuando salga libre iré a visitar algunos de ellos, restaurantes, cafés, calles; quiero sobretodo ir al lugar donde estuvimos por última vez, un día antes que lo asesinaran.

En la fiscalía me enteré de su muerte: luego que declaré, el fiscal Marisio me pasó un recorte para que dijera si lo conocía. Presentía algo así, venía de la CNI y conocía sus métodos, pero el golpe fue igualmente duro. No aparecía sólo Nelson, estaba también la foto de Mario Mujica, de Luciano Aedo, de Mario Lagos.

Mario Mujica y Cristina Chacaltana

Mario Mujica era el compañero de Cristina Chacaltana y ella estaba también en la fiscalía, pero no sabía aún de la muerte de su compañero. Se notaba en su cara, tenía preocupación, dolor, porque venía saliendo del horror de la CNI, pero aún no tenía reflejado el dolor que provocaba la muerte. Yo no me atreví a decirle algo, apenas podíamos mirarnos y además ¿Cómo darle la noticia sin tener siquiera la posibilidad de hablarle, consolarla, entregarle siquiera mi apoyo y mi afecto? Recién cuando salimos de la incomunicación se enteró de la muerte de Mario; se lo dijeron en la fiscalía. Fue desgarrador, ahora entendía de mi incapacidad de decírselo antes: era su compañero por tantos años, su compañero de todos los momentos. Se adoraban, las pocas veces que los vi juntos siempre estaban de la mano. La “vieja” sin su “viejo” era algo tan difícil de creer y de aceptar por mí… ¿cómo sería entonces para ella?

German, hijo de Mario Mujica y Cristina Chacaltana

Recordaba las veces que Mario hablaba de su hijo en el exilio, era un tema doloroso, te dolía tanto esa separación. No era muy conversador, tenía un aire melancólico. Sabía que provenía de una familia humilde, en algunos relatos de su vida se notaba y repetía que era “San Miguelino” con mucho orgullo. Era muy trabajador y constante y era el que ponía los detalles prácticos para la realización de las tareas. El plano miliciano era su terreno, pero hacía esfuerzos por ser un cuadro integral desarrollando todas sus capacidades. Lo conocí poco y más supe de él por el resto de los compañeros. Me gustaba su sencillez, su tranquilidad, su objetividad. Ahora, aquí, por Cristina lo fui conociendo, he ¡do rescatando toda su riqueza, sus sueños, el deseo de estar pronto con Germancito. Su madurez para desarrollar el amor de la pareja, su búsqueda para que no se terminara nunca ese amor de tantos años. He sabido de su preocupación sin límites para cumplir con toda tarea partidaria; he sabido de su fortaleza y de sus penas. Cada vez que recibimos fotos de Germán busco en sus rasgos al “viejo” y los encuentro: se parecen harto. Ojalá algún día pueda conocerlo para contarle lo que yo conocí de su padre, los momentos que nos tocó compartir; contarle del ejemplo que nos dejó, todo lo que sembró en su vida de militante; hablarle de las anécdotas que recuerdo, de como lo vi en ese tiempo tan duro que debió vivir lejos de él.

las hijas de Luciano Aedo

Pronto se van a cumplir tres años del asesinato de nuestros compañeros. El día 23 de agosto de 1984 quedará grabado para el resto de nuestras vidas.

Siempre decimos que las mujeres y hombres caídos en estos largos años de dictadura no serán jamás olvidados y esto que parece ser una consigna resulta ser una absoluta verdad. Más allá de los homenajes escritos u orales que podemos rendirles cada cierto tiempo, está el homenaje cotidiano, el de cada día, el recuerdo no sólo del revolucionario, sino también del hombre, aquel ser concreto con sus grandezas y debilidades. A ellos recurrimos cuando necesitamos más fuerzas, más claridad y también los recordamos cuando la lucha tiene avances, cuando tenemos éxitos y alegrías. Nosotras aquí, en estos casi tres años, hemos hablado tantas veces de ellos, de todos y de cada uno, de los que conocimos directamente y de los que hemos conocido a través de otros.

Con los compañeros asesinados el 23 de agosto compartimos parte de nuestras vidas, de nuestros problemas cotidianos, de nuestras tareas revolucionarias; compartimos el riesgo de nuestras vidas y esos son lazos irrompibles, más allá de la muerte. Por eso, para nosotros es tan fácil entender porque aún siguen tan cerca nuestro, porque seguimos queriéndolos, porque siguen siendo.

Mario Lagos con su hijo Pablo y su hermano Antonio Juan José Boncomte

Han quedado con nosotros, han dejado recuerdos, enseñanzas, amor, alegría de vivir, confianza en ese futuro que más temprano que tarde tendrá que llegar.

Esa convicción nos la han transmitido con su ejemplo, su vida, su muerte. Hemos hablado tanto de ellos que cuando se trata de resumir, de escribir sobre ellos, su vida, no es fácil, cualquier cosa podría parecer poco, repetido, sin la fuerza con la cual los recordamos”.

Soledad Aranguiz
Junio de 1987.
Cárcel de Coronel.


Rogelio Tapia

Las compañeras secaron
sus ojos
apretaron los puños
tragaron saliva
y con hijos
rabia
cárcel
o libertad
Las compañeras
— compañeras siguieron la vida
la lucha
la vida — lucha
la lucha — vida.

Ignacio Vidarrauzaga

“…La noticia de su muerte me impresionó mucho. Eramos amigos desde niños, vivíamos en el mismo barrio… Siempre creí que Julio era inmortal… por su calma, su seguridad, su responsabilidad, su orden…”
Un amigo de Julio Oliva, Mayo de 1987.

“…En esta carta, que nace inspirada en un sentimiento de dolor que estimamos compartir con Uds., deseamos manifestar que en Rogelio recordaremos siempre una persona íntegra y un profesional que asumió su responsabilidad con vocación, esfuerzo y seriedad. Su sencillez y su gran riqueza interior han sembrado entre sus colegas un ejemplo de honradez y consecuencia…”

Carta dirigida por el Consejo Regional de Colegio de Ingenieros Forestales a los padres de Rogelio Tapia. Agosto de 1984.

“…Los que conocimos a tu compañero recordaremos en él al colega y amigo de gran sensibilidad y fortaleza que sembró para siempre un ejemplo entre nosotros…”

Carta dirigida a Elisa, compañera de Rogelio Tapia, por los Ingenieros Forestales de la Sede Regional de Los Lagos. Agosto de 1984.

Nelson, la historia que hoy se teje en nuestro país no cuenta con tu presencia. No llegas a la cita clandestina que revisó los últimos detalles de la protesta campesina, ni a la reunión con tus compañeros y amigos, aquella donde revisaron la acción que demostrara una vez más el poder de la moral combatiente.

Ya no estamos en la que fue nuestra última casa, con su hermoso entorno de pinos que recorta el cielo de Concepción. La casa, casita de madera en que te esperé quemando papeles y esperanzas, hasta el último minuto del día 23, el minuto en que llegaron armados de brutalidad reaccionaria, creyéndose capaces de destruirlo todo. ¿En qué pensaste en esa fracción de tiempo? ¿Qué pensaste maniatado frente a los asesinos? ¿Qué piensas en ese segundo que una bala atraviesa tus ideas, que estalla y perfora tu amplia frente que amé tanto?

Pasa el tiempo, la niña se te parece mucho. Pasa el tiempo y yo aprendo más de ti. Te asumen quienes te conocieron al calor de la lucha, de la práctica, de la iniciativa tan propia de ti. De la iniciativa revolucionaria, transformadora, que con tan pocos medios y recursos produce tanto, que a pesar de golpes, a pesar de “vacilantes”, a pesar de “realistas”, sigue, prosigue, es una bandera anclada en las masas de los oprimidos, de nuestro pueblo que vive y conoce reveses y embates de la lucha democrática revolucionaria y no por ello claudica, no se acomoda en un falso realismo, no está dispuesto a negociar. ¿Cómo hacerlo con tanta sangre por medio?

Los años de tu vida que pude compartir, los que alcanzó a disfrutar Javiera, los años que amasaste ideas, práctica, aquellos años de esfuerzo, de tantas conversaciones, también siete años con tantos meses, tantas horas, que me hicieron conocerte, amarte, aprender. Esos años de vida intensa, de presente acechado por los riesgos que se asumen, son mi tesoro, la fuente más rica donde encuentro las lecciones de tu sabiduría revolucionaria, de tu capacidad de disfrutar intensamente cada pequeña cosa agradable, para empapar de alegría tus tareas cotidianas.

Eras una explosión de vida a los treinta. No puedo escribir de tu vida en forma ordenada. ¿Cómo?, si se me agolpan tantas imágenes: compañero, papá, dirigente. En la calle, en la casa clandestina, en nuestra intimidad. Te hacías el perrito con la Javiera, te enojabas cuando no comía, le decías “mi lunita”. Te quedabas hasta tarde frente a la máquina de escribir y refregabas mil veces el bigote cuando las ¡deas no fluían. Criticabas con pasión a la hora de responsabilidades y tareas no asumidas, terminabas educando, a partir de los errores. Llegabas contento cuando las cosas marchaban bien, cantabas las canciones “de moda”,… me acariciabas el pelo. Eras expresivo y buen conversador, sabías entretener con sus historias y anécdotas, reflexionabas a fondo, pero nunca dejaste de ser un poco impulsivo, esta mezcla fue tu sello, ideas correctas y pasión a la hora de implementarlas. Cada gesto y ademán, cada apreciación tuya avalada por tu práctica y experiencia denotaba la inteligencia que había en tí, tu amor por la vida, tu forma de ser tan auténtica, tu valentía para enfrentar los riesgos desde los primeros momentos después del golpe hasta el final de tu vida. Todos esos años no dejaste nunca de pensar, de hacer, de actuar. No iba contigo estar abrumado, siempre la talla a flor de labios, aunque a veces serio y preocupado, nunca abrumado, nunca renegando. En los momentos más difíciles, quizás aquellos días previos a tu muerte cuando las pistas de seguimiento a otros compañeros se hacían más evidentes y a la vez confusas, ahí estabas, buscando soluciones, atando cabos, tomando medidas. Podrías haber priorizado por tu seguridad, la mía y la de la niña… pero estaban tantos compañeros, tanto trabajo, había que avisar, conducir el resguardo de tantos hombres, mujeres, niños, y las pistas no eran tan claras. Te quedaste hasta el final, un revolucionario tan íntegro como tú no podía hacer otra cosa.

Nuestras vidas, la marcha de los acontecimientos de este país convulsionado, reclama tu presencia, pero queda, quedó tanto de tu paso arrollador de iniciativas y entrega revolucionaria, está tu huella en tantos compañeros que te conocieron, quisieron y respetaron, estamos yo y Javiera sembradas de ti, están por sobre todo aquellos proyectos que se hicieron carne y que mostraron a punta de voluntad y desvelos la vigencia de la lucha revolucionaria.

Patricia Zalaquet
Compañera de Nelson Herrera


PALABRAS A MI COMPAÑERO

Aquí
con la cabeza puesta en tu nombre,
tus muecas dulces,
preocupadas,
tu infinito refregar de bigotes,
tus ojos:
Por donde transitaron tantos
proyectos de libertad.
Aquí,
en este rinconcito de la prisión
repaso tu hermoso tránsito por la vida,
cuando conocí y me hice parte
de tu entrega,

tu aporte,
tu legado al Partido.

Al Partido vital,
entrometido,
audaz,
perseverante. Como tú.

Desde aquí,
a cuatro meses de tu muerte
anuncio que seré dos.
Dos para suplir tu ausencia,
dos para cubrir tu partida,
…en lo inconcluso
…en lo trazado del camino que aún nos falta
para conquistar la libertad.

Patricia Zalaquet
Diciembre de 1984
Cárcel de Coronel

“…Por tantos años te amaba sin querer verte, sólo tu alma; clandestino entre los hombres sin alma que gobiernan este triste país, donde se mata a los que aman la verdad, y cuan clara es aún la luz en plena oscuridad: la nobleza de tu espíritu, tu recto proceder, la lealtad absoluta a tus principios..”

Elisa, compañera de Rogelio Tapia. Mayo de 1987

“…Como su compañera durante diez años puedo decir que hoy, al encontrarme encarcelada desde el mismo día de su muerte, he podido reflexionar y meditar sobre todo lo que Mario me aportó en forma personal como también a otros compañeros, su entrega y fortaleza en el trabajo, la humildad y el amor a la vida y a nuestro pueblo.

Fue siempre un compañero de buen carácter, de un humor especial, cariñoso, con una ternura inmensa que dejaba traslucir en forma natural desde los detalles de la vida cotidiana hasta en la toma de las grandes decisiones. Su imagen, su recuerdo, los miles de detalles de la vida compartida son para mi una fuente de fortaleza…”

“…Mario hablaba constantemente y con orgullo de su hijo –era su “Mamita más recóndita”– ; soñaba con verlo en Chile jugando con otros niños, conociendo su país, su familia. Siempre observaba los niños jugando en las calles y pensaba en su hijo. ¿Cómo estará? ¿Se acordará de nosotros? ¿Cuánto habrá crecido? Y se imaginaba a Germancito en cualquiera de ellos que pudiera tener su edad. Pronto su tristeza se transformaba en alegría por esa facilidad extraordinaria que tenía para comunicarse con los niños: se integraba a jugar con ellos… como si hubiese estado un ratito con su hijo..”

“..Recuerdo a Mario radiante con el nacimiento de nuestro hijo; más aún, porque íntimamente siempre deseó un varón. Germán vino a llenar de más amor nuestra pareja a la par que nos proporcionaba más fuerza para nuestra decisión de lucha, para que él y todos los niños tuvieran derecho a una vida digna..”

Cristina Chacaltana
Cárcel de Coronel

“…Mamá, sí al papá no lo hubieran matado por la espalda, yo sé que se hubiera defendido ¿por qué son tan cobardes?

“…¿Por qué será que siempre que miro a la Tiny me acuerdo de mi papá? dice Javiera mientras camina a casa abrazando con ternura a la muñeca que su papá le regaló.

Javiera, Marzo de 1987
Hija de Nelson Herrera

Julio Oliva junto a su familia

“…Tus hijos no lloran; se desarrollan junto a la naturaleza que nos mostraste; se alimentan de frutas, verduras, semillas de árboles y piensan y estudian, disfrutan del amor de tu pueblo sabio, humilde, bondadoso, alegres de caminar juntos…”

Elisa, compañera de Rogelio Tapia.

“Todo este amor y cariño que nos tenemos nos dará otro hijo por el que no descansaré y daré todos mis sacrificios para que ese ser que viene tenga todo lo necesario para poder vivir… Pero, ¿se puede llamar Vida a algo que es sólo sufrir…? No sé como escribir, no sé que decir, no sé como empezar, pero continuaremos..”

Julio Oliva en carta a su compañera.

“…Al comienzo no podía comprender que Julio se hubiera muerto y nos abandonara… a mí… a los niños. Quizás hasta tuve rabia, pero poco a poco lo he ido entendiendo, descubriéndolo a través de sus amigos y compañeros, su consecuencia. Hoy entiendo que estaba en esto por nosotros… por todos los niños…”

Eduvina. compañera de Julio Oliva. Mayo de 1987.


Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor- Derechos Human Rights el 18mar02


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