Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

ESPECIALES DE P12

DESAPARECIDOS

24 de marzo de 2021

Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

“Me topé con ella sin buscarla, como uno se puede topar con un ladrillazo en la cara. Ahí estaba, mi mamá en Twitter. Mi mamá, Irene Bruschtein, fue secuestrada en 1977 junto a mi papá. No supe más de ellos. Pero ahí estaba, en Twitter, con su cara de nena. Alguien usó su nombre y su foto para convertirla en troll.”

Por Victoria Ginzberg

Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter. 

No me acuerdo cómo la encontré. Aunque en realidad no la encontré, me topé con ella sin buscarla, como uno se puede topar con un ladrillazo en la cara. Ahí estaba, mi mamá en Twitter.

Mi mamá, Irene Bruschtein, fue secuestrada el 11 de mayo de 1977 junto a mi papá en su departamento de Almagro. No sé dónde los llevaron. No hay un rastro ni una pista. No hay nadie que yo sepa que los haya visto.

Pero ahí estaba, en Twitter, sentada en una mecedora, con sus piernas largas y flacas en primer plano, sus medias blancas por debajo de la rodilla, su cara de nena. Una imagen conocida, una de las pocas que quedaron.

Alguien usó su nombre y su foto para convertirla en troll. Con una indignación palpitante, llamé a algunos especialistas.

Natalia Zuazo respondió algunas de mis inquietudes amorosamente. Difícil o casi imposible rastrear al dueño del perfil de mi madre. Priman la política de anonimato de la red social y la libertad de expresión. Podíamos pedir a Twitter que cierre la cuenta en base a mi derecho a la identidad, a la memoria, etc. Podíamos hablar con abogados. No me interesaba judicializar el asunto y aunque supuse que tal vez un llamado alcanzaría para que se suspendiera la cuenta tampoco me satisfacía esa opción. Se borra, listo, aquí no ha pasado nada. ¿Qué quería? No lo sabía. O sí, quería saber, quería información. Y el cierre de la cuenta no iba a ayudar. Tal vez solo necesitaba decirle al que lo hizo que era siniestro. Tampoco es que cambiara nada. Como un asesino serial que deja pistas y mensajes para ser identificado, seguramente está esperando que se exponga su brillante idea para regodearse con mi bronca. Bueno, hecho, felicitaciones.

Hice el hallazgo a mediados de diciembre del año pasado. El 10, con Luciana Bertoia habíamos revelado en Página 12 una serie de documentos de la SIDE de la dictadura: seguimientos a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otras agrupaciones de derechos humanos como Familiares de Detenidos Desaparecidos, la APDH y el CELS. Habíamos contado que la actual gestión de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) estaba abriendo los archivos de inteligencia de la SIDE y habíamos publicado unas buenas fotos del fichero histórico del organismo. No suelo ser paranoica, pero no pude evitar relacionar ambas cosas.

Reparé en que en algunos posteos mi madre hablaba de sí misma en masculino, por lo que deduje que su cuenta había tenido a un hombre como usuario. ¿La habían cambiado poco tiempo antes, justo después de que salieran las notas sobre los archivos de la SIDE en la dictadura o eso no tenía nada que ver? Consulté en la AFI. Me confirmaron que ellos no podían rastrear cuentas de redes sociales por este tema.

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Como biografía del perfil solo figuraba “Frente de Todes” y un solcito. Pero su último mensaje era crítico al gobierno y muchos de los supuestamente favorables eran burdos y con faltas de ortografía. Lo berreta y ordinario de la cuenta me subleva más que su existencia. “El comportamiento es el de un troll independiente, no debe trabajar para un solo cliente. Está disponible para distintas cosas, para hacer daño”, resumió Natalia Zuazo.

Concluí que los datos de mi mamá los habían sacado de la página web desaparecidos.org. La foto es la misma que aparece ahí, también el nombre completo con tres apellidos, Irene Bruschtein Bonaparte de Ginzberg, una costumbre de mi abuela para que figuraran en las denuncias todas las ramas de la familia.

Todavía faltaba algo más. Una de las cuentas que interactúan con la de mi mamá tiene como nombre Raimundo Villaflor. Villaflor fue un dirigente de las Fuerzas Armadas Peronistas secuestrado en agosto de 1979 y asesinado en la Escuela de Mecánica de la Armada. Es una cuenta todavía más macabra: su usuario es @Desap1237 y su biografía dice: “militante peronista con una personalidad explosiva. Nos quedan 7800 cupos”. En la foto de encabezamiento de perfil parecería que se está tirando (lo están tirando) de un avión y su localización es Río de la Plata. Otra similar es la de Eduardo Céspedes @Desap2327, en su biografía dice que es médico (era estudiante de medicina) y su ubicación es La Plata (donde lo secuestraron). También están la de Regino Adolfo González Sandaña @Desap1212 y la de Ruben Gerenschtein, que, como mi mamá, no tiene una arroba con un número pero que en su biografía dice “Tengo una fobia a los Falcon verdes”. La cuenta con el nombre de mi mamá sigue a todos estos usuarios. Toda una granjita de trolls armada en base a y con burlas a desaparecidos.

Es de mal gusto, horrible. Pero me pregunto por qué me afectó tanto. Suelo creer que estoy de vuelta. Leí, vi, escuché, escribí muchos testimonios con cosas terribles, mucho más terribles que un avatar de Twitter. Pero la verdad es que sentí una opresión en el pecho al encontrarme con la cuenta. Tal vez se deba a que fue como ver un fantasma. Porque aunque sepamos que hay robots y trolls en las redes, sobre todo en Twitter, seguimos manteniendo, en algún registro primario y aunque sea por un momento, la ilusión de que hay personas del otro lado, por eso siguen funcionando las operaciones con trolls y robots. 

Debe haber sido ese instante. Una fugaz aparición. Un milisegundo de ilusión. Un pantallazo antes de la racionalización en el que mi cerebro quizás creyó que podíamos hablar. Será por eso la angustia. Por la oportunidad perdida. Te hubiese dicho que estoy bien. Que no te preocupes. Que me cuidaron y me quisieron. Que ya estoy grande, muy. Que tengo una familia preciosa y dos pibas divinas en las que a veces creo ver cosas tuyas.

ver fotos

Irene Bruschtein Bonaparte de Ginzberg

Desaparecida el 11 de Mayo de 1977 junto a su esposo Mario Ginzberg

Tenía 21 años
Fue secuestra de su casa frente a sus dos hijos

Historia de la desaparición de 7 miembros de la famila Bruschtein Bonaparte

1977

EstadoDetenido/a desaparecido/aFecha de secuestro11/05/1977Lugar de secuestroCAPITAL FEDERAL (Secuestrada de su domicilio)datos personalesNombreIrene Monica Bruschtein Bonaparte GinzbergEdad21SexoFemeninoFecha de nacimiento21/08/1955Lugar de nacimientoMorón, Bs. As.Nacionalidad

  • Argentina

Apodos Lilia

Estado civil Casado/a

Cantidad de hijos1

Domicilios

  • Sarmiento 4305, 2° F, Almagro

Militancia

  • Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) +

Estudios

  • Secundario: Manuel Belgrano
  • Otro: Escuela de Cerámica Nº 1

Víctimas simultáneas

  • No hay información.

Víctimas relacionadas

Los tres hermanos, Irene NoniVictor
y un amigo, Carlos Spataro.

Todos desaparecidos

Exilio Heredado

Exilio Heredado

Exilio heredado´

En Viena, hijos de exiliados chilenos han construido una red de apoyo a quienes, como ellos, cargan con los dolores transmitidos por sus padres, víctimas de la dictadura. Esta carga real, no es abordada por los países donde residen; ni por Chile, donde pareciera que el exilio es un tema ya superado.

Por Verónica Gutiérrez

Hace un par de años, los hermanos Fernando (52) y Marcela Gómez (53), hijos de exiliados chilenos en Austria, fueron a un asado que organizó la embajada para celebrar el 18 de septiembre en Viena. “Nos pusimos a conversar con más gente. Nos encontramos con algunos de los que militaban en el Partido Socialista conmigo cuando éramos niños y recordamos tantas historias. Quedamos de juntarnos otro día. Arrendamos un lugar, mandamos a los hijos a jugar a otro lado y después de un rato, comenzamos a hablar sobre qué significaba el exilio para nosotros”, relata Marcela, hoy sicóloga. Recuerda que algunos trataban de sacar lo positivo de su experiencia, pero que ella fue rotunda en criticarla: “Me paré y dije ‘me carga el exilio, nunca quise esto para mí’”.

Marcela y Fernando, terapeuta ocupacional, comenzaron a organizar terapias grupales en Viena. “No nos imaginamos que iba a llegar tanta gente. Éramos cerca de 50 personas en el primer encuentro”. Fueron terapias grupales una vez a la semana por espacio de dos meses y el último fue un congreso. A este último llegó gente de Alemania, distintas ciudades de Austria, Francia y Finlandia. En estas terapias, trabajaron con el método de constelaciones familiares.

La sicóloga Astrid Becks (32), radicada en Austria, explica este método: “Es una técnica psicoterapéutica que busca elaborar y/o sanar problemas familiares.  Se da en un contexto de taller, donde asisten varias personas, que no necesariamente se conocen. El terapeuta “constela” a una persona en particular del público, es decir, esta trae un motivo de consulta y debe elegir al azar y del público a quienes representarán a los integrantes de su familia. Estos “curiosamente” suelen decir o actuar de la misma forma que los familiares reales (es un fenómeno que nadie puede explicar). En esa dinámica van saliendo temáticas, problemas, conflictos, traumas que normalmente no se han hablado en la familia. En mi experiencia personal y terapéutica, es una de las técnicas más potentes y sanadoras que existen. Una constelación familiar equivale a muchas sesiones terapéuticas individuales. Es muy intenso, emocional, vivencial y potente”.

Marcela Gómez ha hecho varios trabajos, tanto en Chile como en Austria y en otros países, para ayudar a exiliados. En la mayoría de ellos trabaja con el método de constelaciones familiares. Uno de ellos fue un taller llamado “Ven-seremos”, un juego de palabras que relacionaba a los hijos con la lucha de sus padres y una invitación a descubrir la identidad de las segundas generaciones. Este taller lo hizo en 2003 junto a otra sicóloga a raíz de los 30 años del golpe. En 2010, la invitaron a Alemania a hacer un taller llamado “Los países que hay en mí”, donde trataron, entre otras cosas, la falta del sentimiento de pertenencia a una patria. Otro taller que realizó en Austria se llamó “Rexilientes”, una mezcla entre resiliencia y exilio.

Marcela y Fernando Gómez concuerdan en que fue necesario hacer estas terapias, en primera instancia, para poder ellos mismos avanzar y seguir con sus vidas. “Uno tiene rabia, llora, grita, lo pasa mal, todo para después por fin estar bien”, dice Fernando. Con estas terapias y constelaciones familiares que practican con otros exiliados, han detenido el traspaso de traumas a terceras generaciones. Una vez resuelto esto, recién pudieron empezar a tratar a aquellos de la primera generación de exiliados, que hasta el momento no habían recibido apoyo psicológico por lo ocurrido en Chile.

Marcela García (40), socióloga e hija de exiliados chilenos radicados en Francia, realiza estudios de género relacionados con el exilio chileno. “Afuera se escrito muchísimo sobre el tema”, recalca.

Los hijos de exiliados políticos desarrollaron traumas durante este tiempo, que algunos no han sabido resolver incluso hasta el día de hoy. Hay varios traumas principales que se observan tanto en el caso del exilio chileno como de otros países, comenta Marcela Gómez, quien ha trabajado con inmigrantes chechenos, latinos y actualmente con refugiados sirios llegados a Austria. Los principales y los que más se repiten son el sentimiento de desarraigo, de pertenecen a ningún país o cultura; a sensación de responsabilidad por Chile, un país que varios de los hijos de exiliados no conocieron hasta más grandes; parentificación, el cambio de rol entre padres e hijos; y problemas de integración.

Ni de aquí ni de allá

Los hijos de exiliados tienen en común un fuerte sentimiento de desarraigo. No se sienten chilenos, porque han pasado la mayor parte de su vida en el extranjero, pero tampoco se sienten parte del país que acogió a sus padres, porque en sus casas no los incentivaron a adoptar la cultura del país donde llegaron. “Ya vamos a volver” repetían sus padres. La mayoría de los exiliados creía que la dictadura duraría solo un par de meses o como máximo dos años. Es por esto que en muchas familias, no se desarmaron las maletas, ni se esforzaron por integrarse.

Leticia Bialoskorski (34) ha vivido la mayor parte de su vida en Holanda. Su padre es exiliado chileno y su madre es holandesa. En total, no ha estado más de seis meses en Chile, pero siente que su cultura es chilena. “He vivido por tres años en Alemania ya. Estoy un poco confundida sobre mi cultura. Definitivamente soy holandesa, pero también me siento una ciudadana del mundo. Creo que tengo más de chilena que de alemana. Es algo que llevo en mi ADN”, explica.

El caso de José Vivallo (28) también llama la atención. Su hermano mayor nació en Suecia y llegó a Chile a los 10 años. Con 38 años, ha vivido la mitad de su vida en Chile y la otra mitad en Europa, pero se siente más europeo que chileno. De todas maneras, cuando se le pregunta de dónde se considera, contesta con un “soy ciudadano del mundo”. José nació mientras sus padres seguían en el exilio, pero retornó cuando apenas tenía 8 meses de vida. Él se considera chileno.

Marcela García fue apátrida hasta los 9 años. En Chile existen tres formas de adquirir la nacionalidad: nace en el territorio, ser hijo de chileno o recibir la nacionalidad por gracia. Marcela nació en Francia. Sus padres residían con pasaporte de refugiados. Por este motivo ella no pudo acceder a la nacionalidad francesa. Tampoco se podían acercar a la embajada chilena por el susto que esto le provocaba a su familia. Cuando se le pregunta si se siente chilena, afirma: “Soy lo más antinacionalista que pueda haber. Me importa más la persona que el país. Siento que soy más hija del exilio que francesa o chilena. Creo que tengo de ambas naciones y que no tendría por qué decidir. De todas formas, en Chile voy a ser considerada más francesa que chilena y en Francia, al revés”.

Loreto Caro (46), guionista e hija de exiliados chilenos, nació en Chile, pero a los cinco años se fue a Iowa con su familia. A los dos años se trasladaron a Boston. “Se juntaban todos los 18 de septiembre, todas las fiestas se celebraban en grupo. Esa fue la primera vez que tuve noción de que venía de otro lado, cuando nos juntábamos con esa gente que supuestamente era de Chile. Yo me juraba gringa, me juraba estadounidense”. Además, ella explica que muchos niños, cuando viven grandes traumas, tienen regresiones. Esto es lo que le ocurrió a ella. “Cuando llegamos, mi hermano y yo tuvimos que volver a usar pañales, incluso de día”.

Aunque no sienten que son de un lugar, la mayoría de ellos nunca se sintió exiliado. Ricardo Párvex (65) estuvo en varios centros de detención en Santiago y en la Quinta región. El año 74 salió del país en dirección a Francia junto a su esposa y con su hijo, que en ese entonces tenía solo 2 años. “El otro día hablábamos con mi hijo y me comentó que él nunca se ha sentido exiliado”, aclara. Marcela Gómez también recalca ese punto: “Yo no soy la exiliada, era a mi padre al que buscaban, no a mí. Yo tenía solo 11 años”.

El caso de los hermanos Gómez es distinto. Ellos nacieron en Chile y tuvieron que adaptarse a la nueva cultura. Apenas llegaron a Viena, los ubicaron con su familia en una vivienda social y a los niños les encontraron lugar en colegios. “Te ponían en cualquier curso. Éramos los pobrecitos. No entendíamos nada. Nos dejaban ahí, donde hablaban en un idioma que jamás habíamos escuchado, y no nos ayudaron a integrarnos. A las semanas ya no queríamos ir al colegio. Los papás nos obligaban y nos repetían: ’Ya vamos a volver, no importa’”, recuerda Fernando, quien en esa época tenía solo 10 años. Fue la repetición de ese mantra lo que llevó a que muchas familias no hicieran esfuerzos por adaptarse al nuevo país. Además, como los adultos militaban para poder colaborar con la situación en Chile, se juntaban entre chilenos y hablaban en su idioma. En muchos casos, ellos no necesitaron cambiar su estilo de vida, a diferencia de sus hijos que sí debieron integrarse para sobrevivir.

“Tú ibas a la casa de los otros ‘tíos’ y eran todas muy parecidas. Con plaquitas de cobre, con fotos de Allende, con una forma muy semejante”, recuerda Marcela García, quien hizo un extenso estudio sobre mujeres exiliadas en Francia. Sobre esa investigación, ella concluye que, en general, eran los hombres los que insistían con la idea de volver y se quedaban estancados en una época, con la idea fija de ayudar a Chile y continuar con la militancia, mientras las mujeres intentaban buscar trabajo y comenzar una nueva vida. “Tu ibas a casas y en muchas se veían las maletas hechas. No las querían desarmar por esta idea del ‘ya vamos a volver’. A los hombres esto les afectó de una manera diferente. Era como si se hubieran congelado en el tiempo. Usaban la misma ropa que en los años 70, tenían una imagen idealizada de Chile”, explica Marcela García.

Los hijos y los tíos

Al salir abruptamente del país, los roles familiares se modificaron. Muchos llegaron a lugares junto con otros chilenos. Estos se agruparon e hicieron colonias muy unidas. Al cortar lazos con la familia de forma tan abrupta, dentro de los grupos de exiliados, cada uno tomaba un rol. “Todos eran las tías y los tíos”, recuerda Marcela García. “Me acuerdo que había señoras mayores que hacían de abuelas. Yo no conocía a mis abuelos. En mi casa, además de las típicas placas de cobre de la Violeta Parra y de Pablo Neruda, teníamos una foto con el último discurso de Allende. No sé de dónde saqué la idea de que él era mi abuelo”.

Uno de los traumas principales es la parentificación o parentalización, cuando los niños se hacen responsables por sus padres y cambian de roles. Marcela Gómez, sicóloga radicada en Austria, explica cómo fue para ella: “Hay una inversión de los roles: una parentificación. Eso nosotros lo veíamos como algo negativo”. Esto ocurre en particular en aquellos países que hablan otro idioma. “Los niños aprendemos el idioma extranjero muy rápido. Empiezan a ser los traductores de sus padres. De grande, mi mamá me explicó, porque de chica no me di cuenta, pero a veces mi papá me hacía leer textos o cartas que llegaban. Yo pensaba que era un ejercicio para practicar mi español, pero en verdad le estaba ayudando con cosas que él no entendía”, recuerda Marcela García.

García, a través de sus estudios, también pudo observar cómo era la relación de pareja entre exiliados. Las parejas que ya estaban consolidadas antes de salir del país, tendieron a permanecer unidas. En el caso de las parejas que se unieron apresuradamente por la urgencia de la época, esas tendieron a separarse posteriormente. Es lo que ocurrió con sus propios padres, quienes se conocieron mientras su padre estaba detenido y su madre visitaba a su primo preso.

Quién es el culpable

“Al principio, los exiliados se dividieron. Se echaban la culpa unos a otros de quiénes eran los responsables del golpe”, explica Fernando Gómez. “En aquellos tiempos, desde Moscú, se transmitía ‘Escucha Chile’, que llegaba a las 12 de la noche a Viena. Tanto mis padres como nosotros nos quedábamos escuchando lo que pasaba en Chile. Escuchábamos que estaban deteniendo gente, estaban torturando, estaban matando. Ahí mismo te ponías a planificar actividades para solidarizar con Chile. Toda nuestra vida, toda nuestra juventud la pasamos en Viena, pero pensando en cómo era estar viviendo en Chile, cómo concientizar al pueblo austríaco para que nos ayudara a botar a Pinochet. Yo con 11 años, entré a militar al Partido Comunista. Como primera instancia tienes a tu padre o madre como imagen. En mi caso, había una mina tan rica, que dije, ‘¡metámonos!’”.

Su hermana, Marcela Gómez también recuerda esa época. “Todo era por Chile, aprendí a bailar cueca, me metí en grupos de baile, hacer fundaciones para ayudar a Chile, escuchar la música. Es algo que nadie te quita. Uno era representante de su cultura, del origen de sus padres. Los que no lograron entender que los padres lucharon por una causa, comenzaron a encararlos: ‘Por tu culpa vivimos esto’”. “A esa edad uno no quiere estar militando obligado, uno se quiere ir de fiesta o hacer otras cosas”, explica Fernando.

“Mi caso fue bastante especial”, añade Marcela García. “Nosotros vivíamos en un pueblito cerca de París, pero no había chilenos. Mi papá viajaba mucho a París y a veces nos llevaba con él a sus reuniones y actividades del partido, pero creo que por eso que no entré a militar. De todas formas, eres banderita. La gente te pregunta qué ocurre en Chile y tú tienes que saber. Yo tenía como 9 años y respondía que en Chile había una dictadura, que estaba muriendo gente”.

Después de la lluvia, no siempre sale el sol

Aquellos que retornaron al país, pudieron acceder a múltiples beneficios e indemnizaciones que ofrecía el gobierno para reparar el daño de alguna manera. Algunos de estos beneficios son acceso a salud gratuito, becas de estudios para segundas generaciones, tratamientos sicológicos y terapias físicas para los que fueron torturados, una pensión de reparación, entre otros.

El Instituto de Derechos Humanos tiene por cifra oficial 200 mil exiliados durante la dictadura. Los archivos de la Vicaría de la Solidaridad del Arzobispado de Santiago hablan de 1.675.000 personas. La diferencia se da porque esta cifra considera también a las 530 mil personas que vivían en el extranjero en “situación irregular”, a las familias de los buscados, y aquellos que salieron con visas de turistas, estudiantil o utilizando nacionalidades de otros países.

Existe el Programa Continuación (Ley Nº 19.123), creado el año 1997 por Decreto Supremo del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, también conocido como “Programa de Derechos Humanos”. Ese plan establece varios tipos de beneficios a los que pueden acceder los torturados, exonerados y familiares de detenidos desaparecidos. En primera instancia, deben estar reconocidos por el Informe Valech. Este es el catastro oficial de víctimas de la dictadura.

El instituto de Derechos Humanos (INDH) otorga 5 beneficios de reparación diferentes: pensión de reparación, beca de educación para hijos, atención gratuita en salud, exención de servicio militar y otras ayudas complementarias, como educación o acceso a salud gratis. Los que retornaron, además tienen terapias sicológicas a su disposición y terapias físicas para aquellos que quedaron con secuelas por las torturas.

Los exiliados que decidieron quedarse fuera solo pueden acceder a uno de estos beneficios. Pueden recibir la pensión de reparación, la que puede ser transferida al extranjero. El INDH designa las siguientes cifras: “Para menores de 70 años de edad, la pensión (a 2004) es de $1.353.798; mayores de 70 años y menores de 75 años de edad: $1.480.284; mayores de 75 años: $1.549.422. Su pago es mensual y en doce cuotas”. Es decir, que la bonificación es de 135 mil pesos mensuales.

“Esa indemnización no alcanza para vivir un día”, dice Fernando, quien vive en Austria desde el año 1974. Allí, el sueldo mínimo es de 1.800 euros (proporcional a la calidad de vida del país) y la indemnización es equivalente a 183 euros mensuales.

Auto-reparación

El tema del exilio ha resurgido en Chile a raíz del cortometraje “Historia de un Oso”, ganador de un premio Oscar, el primero chileno en esa categoría.

El creador de la historia es Gabriel Osorio, cineasta y profesor de la Universidad de las Américas. “Al principio no le conté a nadie cuál era mi motivación para hacer esta historia”, cuenta Osorio. “Me demoré un tiempo en contarle a los otros del equipo que la historia la hacía por mi abuelo y que él había sido exiliado durante la dictadura. Él era Leopoldo Osorio y fue secretario de Allende por varios años. Lo conoció muy de cerca. Por eso lo detuvieron”.

Gabriel Osorio llega de invitado a un diplomado de “Educación, memoria y derechos humanos” de la Universidad de Chile. Luego de ver nuevamente el cortometraje, muchos de los asistentes le agradecen. “Es la primera vez que puedo hablar sobre ese período con mi papá, sin ‘rajarnos’ llorando”, comenta emocionada una de las alumnas. “Yo no tenía abuela” explica Gabriel. “Yo no entendía por qué, pero no tenía”. “Historia de un oso” habla de eso, usando una metáfora de un circo, cuenta qué significa para las familias, que un miembro se encuentre lejos por causas políticas y que no pueda retornar o comunicarse con los demás.

 “En mi familia no se hablaba mucho el tema. Yo preguntaba ‘dónde está mi abuelo’ y me respondían ‘está lejos’ y yo insistía, ‘pero por qué’ y me decían ‘es que lo exiliaron, no puede volver’. Para mí era impresionante. Qué había hecho él que no podía volver. Cuando eres chico, todo es muy confuso. Eso es lo terrible del exilio, que quiebra lazos. Él hizo una familia afuera. Mi abuelo retornó del exilio después, cuando yo tenía como 11 o 12 años. Se formó una relación extraña. No nos conocíamos. Ahora más de grande, tenemos mejor relación, pero lamento mucho lo que ocurrió”.

 “Creo que no es importante hablar del exilio solo hoy, creo que hay que hablarlo siempre, porque es algo que se repite constantemente. Lo dijimos cuando recibimos el premio, ahí en el teatro: ‘Ojalá que no pase nunca más’”, afirma el ganador del Oscar. Su premio parece ser una excepción a la regla del olvido.

El sicólogo húngaro Ivan Boszormenyi-Nagy explica en su libro “Lealtades invisibles” sobre el sistema de lealtades que se crean entre la primera generación de un hecho traumático, la segunda y la tercera. Uno de los puntos que recalcaba es que, si la primera generación hace algo, la segunda tiende a negarlo. Por el contrario, la tercera tiende a vincularse con esa primera generación. Pasó que muchos de la segunda generación no comprendieron lo que ocurría y se revelaron ante esto. Otros no supieron cómo desvincularse y ocurrieron “quiebres”, como lo llama Marcela Gómez.

García por su parte, explica este fenómeno por una causa natural: “Los padres sufrieron mucho y por no dañar a los hijos, no contaron nada. Los hijos no sabían lo que había ocurrido, pero sentían la carga, sentían el dolor. Cuando las personas son mayores, tienden a regresar al pasado, a hablar más de sus vidas, a liberarse de esas cargas emocionales. Es por eso que cuentan muchas historias a sus nietos. Es por esto que los nietos pueden empatizar con sus abuelos. No así sus hijos”.

Marcela y Fernando decidieron enfrentar su realidad estudiando carreras afines a la sicología y así ayudar de forma efectiva a sus pares. Marcela García se concentró en estudiar el fenómeno del exilio chileno y darlo a conocer con sus escritos. Loreto Caro, guionista, ha decidido enfrentar su historia de manera creativa: sus proyectos cinematográficos, siempre tratan sobre personas en un limbo, ya sea emocional, terrenal o a veces, ambos. “En el cine chileno no se habla de la dictadura. Es muy poco. Se menciona mucho, pero no se profundiza en el tema. Somos tímidos en visitar nuestra historia. Les tenemos miedo a las heridas y al sufrimiento. En Argentina, luego de cinco meses, sale la historia oficial de la dictadura argentina. Ellos son como ‘si ya estamos sangrando, ¡sangremos completos!’. En Chile, en cambio, se le pone de inmediato parchecitos y paños a la herida para que no sangre”, dice.

Para Fernando, quien sigue en Austria también es necesario hablar del tema hoy, cuando el exilio vuelve a ocurrir: “Aquí han llegado miles de sirios refugiados por la situación que viven en su país.  No es fácil dejar el país de uno. Mucho menos si es por la fuerza. Hay gente que no lo entiende. Llevo más de 40 años viviendo en este país, tengo la nacionalidad y mis papeles al día, pago mis impuestos y, aun así, te hacen sentir extranjero. Aquí se dice ‘susch’ a los extranjeros. Es una palabra que viene de los yugoslavos, que ellos dicen ‘escucha’ y lo repiten mucho ‘escucha, escucha’. Algo así como el gringo. Te dicen así, pero en tono más despectivo. No entienden que el exilio es como que te echaran de tu casa sin tiempo de recoger tus cosas. Te vas con el timbre de que eres malo”. Fernando recuerda un día, ya pasado el bombardeo a La Moneda, que estaba jugando en el patio de su casa, cuando sintió un helicóptero volar. Al levantar la vista, vio que venía volando muy bajo y que al interior viajaba un militar apuntando con una metralleta. “No pasó nada”, aclara rápidamente, pero hasta el día de hoy, con 52 años y en otro continente, cada vez que oye un helicóptero volar, “debe” volver la vista y verificar que no sea nada.

È Vero!

Reportaje de título

Segunda generación en el extranjero

Exilio heredado

En Viena, hijos de exiliados chilenos han construido una red de apoyo a quienes, como ellos, cargan con los dolores transmitidos por sus padres, víctimas de la dictadura. Esta carga real, no es abordada por los países donde residen; ni por Chile, donde pareciera que el exilio es un tema ya superado.

Por Verónica Gutiérrez

Hace un par de años, los hermanos Fernando (52) y Marcela Gómez (53), hijos de exiliados chilenos en Austria, fueron a un asado que organizó la embajada para celebrar el 18 de septiembre en Viena. “Nos pusimos a conversar con más gente. Nos encontramos con algunos de los que militaban en el Partido Socialista conmigo cuando éramos niños y recordamos tantas historias. Quedamos de juntarnos otro día. Arrendamos un lugar, mandamos a los hijos a jugar a otro lado y después de un rato, comenzamos…

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Las voces contingentes de los Hijos- Desde Venezuela nieto de Allende acerca de Leopoldo López

DestacadoLas voces contingentes de los Hijos- Desde Venezuela nieto de Allende acerca de Leopoldo López

NO EN NOMBRE DE ALLENDE NI DEL SOCIALISMO
Pablo Sepúlveda Allende,

¨*médico, nieto de Salvador Allende.
20 de Septiembre, 2015

¿Cómo leer, cómo entender dichas afirmaciones teniendo en cuenta la historia reciente de Chile, su historia personal y nuestra propia historia familiar? Historia que fue marcada justamente por este tipo de violencia desenfrenada y llena de odio.

Inaceptables y dolorosas son las declaraciones de la Presidenta del Partido Socialista de Chile en contra de la condena de Leopoldo López, dirigente opositor declarado culpable por incitación a la violencia y otros delitos enmarcados en un plan declaradamente sedicioso llamado “La Salida”(1) que condujo a una fuerte ola de violencia callejera de tendencia fascista que duró varios meses y que costó la vida de 43 seres humanos además de millonarias pérdidas materiales. Declaraciones tan desafortunadas como desinformadas en que la Senadora, hija de Salvador Allende, dice: “no logro entender que un opositor que haga una acción que no tiene ninguna violencia, que manifiesta su opinión crítica a un gobierno pueda ser encarcelado”. ¿Cómo leer, cómo entender dichas afirmaciones teniendo en cuenta la historia reciente de Chile, su historia personal y nuestra propia historia familiar? Historia que fue marcada justamente por este tipo de violencia desenfrenada y llena de odio.
El condenado dirigente político Leopoldo López hizo un llamado abierto y público, claramente dirigido a la insurrección, “al alzamiento”, a “permanecer en las calles hasta lograr la salida del gobierno”, “hasta que logremos sacar a quienes nos están gobernando”; que como decíamos condujo a unos meses de violencia política que buscaba el derrocamiento de un gobierno legítimo y con gran apoyo ciudadano, como decir que la acción premeditada del sedicioso plan “La Salida” es “una acción que no tiene ninguna violencia”, que solo “manifiesta su opinión crítica a un gobierno”. Peor aún, cómo calificar a López “preso de conciencia” cuando además de lo referido fue uno de los protagonistas más visibles y violentos de la represión del régimen golpista que derrocó por 48 horas a Hugo Chávez el año 2002. ¿Por qué hacer semejantes y desafortunadas declaraciones, tan reduccionistas, tan desinformadas, tan doble estándar? “A nombre personal” y “como Presidenta del Partido Socialista de Chile” sabiendo perfectamente que quien habla es la hija de Salvador Allende. ¿Por qué hablar de Leopoldo López y callar sobre los múltiples crímenes y atrocidades que se cometen a diario en nombre de la supuesta lucha antiterrorista, la democracia y la libertad?
Creo que hay respuestas más de fondo y que tienen que ver con lo ideológico, sobre conceptos sobre el Socialismo y el Neoliberalismo, etc… pero en este caso sobre todo se evidencia un doble estándar cuando se habla de Democracia y Derechos Humanos, cuando hay una valoración y un juicio condenatorio a priori al hablar de estos temas en los casos de Venezuela y Cuba, y cuando por otro lado no se dice nada, no se señala, no se condenan, por ejemplo, los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Israel contra el Pueblo Palestino, las fosas comunes del Uribismo en Colombia, las torturas en la cárcel de Guantánamo, la terrible desaparición de 43 estudiantes normalistas en México hace un año!…, por qué el silencio ante los Presos Políticos Mapuche, el asedio y represión brutal a las Comunidades Mapuche por parte del gobierno que representa? O simplemente las guerras genocidas promovidas y auspiciadas por el gobierno de los EEUU en el mundo, etc… ahí no hay denuncias, solo hay silencio.
Por otro lado está lo pragmático de la política, el desviar la atención de los problemas internos; cuando el gobierno de Chile está pasando sus peores momentos en términos de legitimidad ante la ciudadanía, cuando la clase política está valorada de forma tan negativa, cuando los escándalos de la corrupción estructural de la política en Chile (si, de ese Chile supuestamente tan incorruptible) salen a la luz. La llamamos corrupción estructural e inmoral (y de cierta forma hasta “legalizada” en la actual Constitución heredada de Pinochet), porque ahora se sabe hasta qué niveles se ha prostituido la política ante el poder económico de las grandes empresas, de las familias más poderosas, de las grandes fortunas económicas que financian las campañas de los políticos en todos los niveles y en casi todos los sectores y casi a todos los partidos políticos.
Pero lo peor y más inmoral, es cuando empresas expoliadas y enajenadas al Estado chileno durante la dictadura pinochetista, empresas estratégicas que fueron entregadas, por ejemplo al entonces yerno de Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou, y quien a través de la empresa Sociedad Química Minera de Chile (SOQUIMICH) aparece entregando millonarias sumas de dinero a campañas de políticos de los partidos del actual gobierno, incluyendo gente del Partido Socialista, el mismo partido que fundara Salvador Allende, gente como el senador Fulvio Rossi (que incluso se entrevistó con Enrique Capriles en su última visita a Chile) quien ha sido llamado a declarar por boletas facturadas a la empresa controlada por el ex yerno de Augusto Pinochet; asimismo con Milton Lee Guerrero, ex tesorero del Partido Socialista. Por otro lado esta gente como Enrique Correa, importante dirigente político durante el Gobierno de la Unidad Popular y que ahora es importante lobbysta de la Consultora Imaginacción que le ha hecho asesorías a SOQUIMICH, al grupo Penta y al grupo Luksic, todos grupos económicos financistas de la política chilena y que además en absoluta incoherencia ideológica y ética, es Vice-Presidente de la Fundación Salvador Allende….
Por último, no se puede dejar de comentar sobre las declaraciones de Felipe González, para quien “Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos que Maduro”, opiniones como estas son un real insulto a los derechos humanos y a la historia, un insulto a las millones de víctimas de las dictaduras latinoamericanas. Estas declaraciones se enmarcan en la misma campaña internacional contra Venezuela, de la cual desafortunadamente se ha hecho eco la senadora Isabel Allende. Esto no es casualidad porque el señor Felipe González y el PSOE son el referente ideológico del Partido Socialista de Chile de pos-dictadura. Cabe preguntarle a la dirección del Partido Socialista de Chile, que sufrió en carne propia los horrores y las atrocidades de la dictadura pinochetista, si está de acuerdo con que semejante camaleón político, que con estas declaraciones mostró sin vergüenza su falta total de ética, siga siendo su mentor político.

(1) El plan ‘La Salida’ derivo directamente en las protestas violentas, las llamadas “guarimbas”, que azotaron viarias ciudades de Venezuela durante más de dos meses donde el odio político se apodero de sectores importantes de la oposición, solo con mencionar que en muchos sectores sociales donde se realizaban las ‘guarimbas’, en postes y semáforos se colgaban del cuello a muñecos vestidos de rojo, en alusión a los simpatizantes del chavismo, también hubo mucho hostigamiento y amenaza a las familias que reconocían como simpatizantes del gobierno en los sectores donde predomina la oposición y donde se realizaban las ‘guarimbas’, por lo demás sectores siempre de clase media alta o alta.

*Pablo Sepúlveda Allende es médico y es nieto del Presidente Salvador Allende.

Pablo Sepúlveda es hijo de Carmen Paz Allende (la mayor de las tres hijas de Salvador y Hortensia Bussi) y Héctor Sepúlveda. Nació en México, producto del exilio de su familia, regresó a Chile y luego se fue a Cuba, a La Habana, donde primero estudió fisioterapia y después derivó a medicina.Validó su título en Chile y actualmente ejerce su profesión en la Amazonia.
NOTA: SOLICITAMOS LA MAYOR DIFUSION POSIBLE DE ESTE ARTICULO.

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Ninguna calle lleva tu nombre, compañera.

DestacadoNinguna calle lleva tu nombre, compañera.

Detenidas desaparecidas que estaban embarazadas

¿DONDE ESTAN SUS HIJOS?

La irracionalidad pudo más: durante la dictadura militar las llevaron detenidas estando embarazadas y las hicieron desaparecer junto con sus hijos. Nada se sabe de esos niños, que hoy serían veinteañeros.
La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) registra nueve casos de mujeres embarazadas cuya suerte se desconoce. Este año ( se inició una campaña para ubicar a sus hijos, eventualmente nacidos en cautiverio, que contempló una línea telefónica. Sin embargo, según Graciela Zúñiga, integrante de la AFDD, “la campaña no funcionó, en parte debido a nuestras carencias, a limitaciones tan simples como la imposibilidad económica para sacar más afiches. Aun así, tenemos mucha paciencia. Hemos estado treinta años buscando y exigiendo. Tal vez nos queden otros treinta años para poner en el tapete la situación de las detenidas desaparecidas embarazadas”.
Imaginar a mujeres embarazadas detenidas desaparecidas es algo que conmueve e impacta, especialmente en Latinoamérica donde la imagen de la madre es muy fuerte. Para la AFDD es un desafío: “De alguna forma, este tema rompe un discurso patriarcal que a nosotras mismas nos hace hablar de ‘detenidos desaparecidos’, aunque somos una organización principalmente de mujeres. Nos olvidamos de las 75 mujeres detenidas desaparecidas y de las nueve embarazadas: no las reivindicamos; son luchadoras de Izquierda, se olvida su historia con roles protagónicos dentro de la sociedad”, señala Graciela.
Los casos de mujeres embarazadas detenidas desaparecidas son complejos y el impacto en las familias es brutal. “En cierta forma, las madres de ellas se sienten abuelas, piensan en nietos de más de veinte años y cada antecedente falso les genera nuevos dolores”, dice la encargada de recursos de la AFDD.
Hasta ahora, los resultados de la búsqueda han sido nulos. “Hemos escuchado mil historias del paradero de los hijos, pero no tenemos ninguna prueba que nos permita seguir el hilo -dice Graciela-. Hay antecedentes sobre Colonia Dignidad, pero está claro que realizar investigaciones adentro es como entrar en la dimensión desconocida. Además, varios casos fueron sobreseídos. No se puede afirmar fehacientemente que los hijos nacieron. Y si hubo partos, los funcionarios médicos que habrían atendido esos alumbramientos no han roto su pacto de silencio”.
Viviana Díaz, ex presidenta de la AFDD, también lamenta los escasos avances judiciales y señala que “nunca se consideró a la madre con el hijo, como si el hijo no importara. Pero era un ser vivo que estaba en el vientre de la madre”. De ahí la importancia de la campaña.

Uno de los referentes en esta lucha de la AFDD fue la Agrupación de Abuelas de Detenidos Desaparecidos, de Argentina. Los militares argentinos entregaron clandestinamente en adopción a cerca de dieciséis hijos de detenidas desaparecidas, y algunos fueron descubiertos tras largas investigaciones. En Chile, la inquietud por la búsqueda de esos hijos es de más larga data que en Argentina, pero también ha sido más lenta. Se ha perdido un tiempo valioso, aunque todavía no es demasiado tarde: después de más de 25 años las abuelas y familiares se han agrupado, se han reabierto procesos y una orden judicial ha llevado a investigar un hogar de menores.

ESPERANZA Y MEMORIA HISTORICA
Olivia Saso, 77 años, es la madre de la embarazada desaparecida Cecilia Labrín. Habla con preocupación de los posibles hijos nacidos en reclusión: “Tengo referencias de que mi nieta nació en cautiverio el 5 de marzo y pesó 3 kilos 200.

Es decir, tengo datos concretos. Me sentí muy ilusionada con ella, mi primera nieta. En 1975 tuve una reunión con el ministro del Interior, general César Benavides; me dijo que mi hija dio a luz. Después anónimamente me avisaron que a Cecilia la llevaron a un control de maternidad en el Hospital Barros Luco. Aunque siempre me han dicho que no se pueden hacer investigaciones judiciales sin nombres concretos, creo que es posible que los torturadores adoptaran a los hijos de las detenidas, como sucedió en Argentina. Además, no es descabellado suponer que una mujer con siete u ocho meses de embarazo haya tenido su hijo”.

En este drama afectivo las posiciones pueden ser contrapuestas. Por ejemplo, Graciela Zúñiga dice que si se basa en su sensibilidad femenina no cree que existan hijos de detenidas desaparecidas. “Yo soy pareja de Alvaro Barrios, un detenido desaparecido del MIR. Desde mi convicción de mujer, desde mis ovarios, siento que las embarazadas detenidas desaparecidas no tuvieron sus hijos, debido a la brutalidad con que se aplicaron las torturas.

Pienso que esas chiquillas murieron junto con sus hijos, pero es una opinión muy personal y sé que puede herir sentimientos. Y si los hijos efectivamente nacieron, no creo que a ellas las hayan ingresado en los hospitales con sus nombres verdaderos”, acusa.
Por su parte, el dolor, la esperanza y la ternura de madre y abuela de la señora Olivia Saso la hacen pensar en una hija y una nieta vivas. “Para mí, aunque soy católica, creo que no tienen perdón de Dios. Mi corazón sangra cuando hablo de mi hija, es una tortura que creo tenemos todas las mamás de detenidos desaparecidos. Yo, al principio, estaba medio loca, veía una niña pequeña por ahí y le miraba la carita. Era una verdadera sicosis. Aunque eso pasó, no dejo de recordar el cumpleaños de mi nieta, que en estos momentos tendría 27 años y sería mi nieta mayor. Ella, en mi corazón y en mi casa, está viva y presente. Aunque no la conocí, le puse Daniela y creo que puede estar viva. Si es así, lo único que quiero es que la familia que la crió le haya inculcado valores y la quiera como nosotros la hubiéramos querido”, susurra la hoy bisabuela y matriarca de un hogar de ocho personas de la comuna de La Reina.
Para Graciela Zúñiga, lo principal es el rescate de la memoria histórica. “Nosotros tenemos que reivindicar la memoria de todas nuestras víctimas. Como feminista, creo que debemos reivindicar la maternidad y le pido a la sociedad un poco de coherencia. Si la maternidad es tan valiosa, asumamos una parte de nuestra historia que es extremadamente negra, fea y dolorosa. Se puede reivindicar el nombre de estas mujeres con gestos pequeños: una calle en el barrio donde vivieron, una maternidad que lleve sus nombres, una sala cuna en el lugar donde trabajaron”.
Por su parte, Olivia Saso se muestra crítica frente a la “fiebre de memoria de los treinta años”. Que los medios de comunicación muestren los horrores de la dictadura es, para ella, “simplemente un mea culpa y no que estén realmente interesados en dar una respuesta completa”. Sin embargo, se manifiesta esperanzada en los jóvenes. “La mayoría de los estudiantes de servicio social no conoció a Cecilia -quien también optó por esa carrera-, pero le hacen homenajes y me llaman para que les hable de ella. Los veo comprometidos e interesados. Yo estoy orgullosa de lo que hacía mi hija, trabajaba en las poblaciones y siempre sacaba un paquetito de alimentos de mi casa y me decía ‘gorda, ellos no tienen nada’. Eso recién lo entiendo hoy. A esos jóvenes les digo que mi hija no en vano dio su vida. Y aunque suene extraño, yo no quiero un hueso suyo. Ella vive entera, y aunque me digan que soy ilusa sueño con que un día va a tocar el timbre de mi casa”.
Graciela Zúñiga afirma que aún falta dimensionar lo sucedido con las embarazadas desaparecidas. Por eso, la AFDD pidió que se designe un juez con dedicación exclusiva en el caso de estas mujeres. Viviana Díaz dice: “Queremos que quienes torturaron a Michelle Peña digan si su hijo murió en las torturas, o si ese niño o niña fue a manos de sus aprehensores. Todavía mantengo la esperanza de que alguno de los torturadores se decida a decir qué pasó con ellas. Más de alguna guagua debió nacer en cautiverio, y tal vez hoy sean jóvenes que no saben de su situación”

LUIS KLENER HERNANDEZ
RECUADRO 1

Una familia destruida

En este carnaval de horrores no sólo hay detenidas desaparecidas embarazadas. También hay cuatro mujeres embarazadas que fueron ejecutadas: Beatriz Elena Agüero, de 26 años; Sonia Norambuena Cruz, de 34; Alva Guida Grandón, de 29, y Mónica del Carmen Pacheco Sánchez, militante del MIR de 25 años, quien tenía tres meses de embarazo cuando fue asesinada.
Mónica Pacheco era hija de campesinos y ejercía como profesora básica en un colegio de Quilicura. Se casó con Roberto Gallardo Moreno, también ejecutado político. Su suegra, Ofelia Moreno, hoy de 78 años, la recuerda con cariño, igual que a los otros cuatro familiares ejecutados por la dictadura: su esposo Alberto Gallardo Pacheco, militante comunista de 62 años; su hijo Roberto Gallardo Moreno; su hija Catalina Ester Gallardo Moreno (29), y el esposo de ésta, Juan Rolando Rodríguez Cordero (31), militantes del MIR.
Mónica y Roberto se conocieron en la Acción Católica, el año 70. “En su matrimonio hubo un tremendo letrero de Cristianos por el Socialismo y pensé que eran socialistas -dice Ofelia Moreno-. Pero después los diarios dijeron que eran miristas”. Ella recuerda que en 1973 a Roberto le pedían el certificado del servicio militar, por eso ingresó al ejército. Le ordenaban cosas con las que no estaba de acuerdo, pero a fines del 73 logró que lo dieran de baja. “El año 75 nos llevaron a todos detenidos y ahí empezó el drama”, señala Ofelia. Al quedar en libertad, comenzó a buscar a sus familiares. “A las tres semanas me dijeron en la Vicaría que fuera a buscar los cuerpos de mi hijo, mi hija y mi nuera”. Mónica Pacheco fue asesinada con tres meses de embarazo. “Su cuerpo estaba completamente desfigurado”, recuerda Ofelia.
Agrega que en la operación participó el general Ernesto Baeza, entonces director de Investigaciones. “El nos detuvo y me dejó libre después. El general Baeza mandó a mi familia a Villa Grimaldi y levantó la calumnia de que eran extremistas. Tuve un comparendo con él, y mintió todo. Me dejó como una loca, pero cuando íbamos en el ascensor no subió en el mismo piso, sino más abajo. Mi nieta lo vio, se enfureció y empezó a gritarle ‘¡Asesino!’, en su cara. ¡Ese es mi único alivio!”

Historias de vida y muerte

Todas las mujeres embarazadas detenidas desaparecidas eran menores de 30 años. En la actualidad, sus hijos tendrían entre 25 y 28 años. Cuatro de ellas eran miristas, dos eran comunistas, dos socialistas y una del Mapu. Seis de ellas fueron apresadas con sus parejas. En total, quedaron siete hijos huérfanos.
Cecilia Bojanic Abad tenía 23 años, era secretaria y estaba embarazada de cuatro meses y medio. Se había casado con Flavio Oyarzún Soto (27), también detenido desaparecido. Ambos militaban en el MIR. Fueron detenidos el 2 de octubre de 1974 por agentes de la Dina que los condujeron a José Domingo Cañas y luego a Cuatro Alamos, desde donde desaparecieron. El día de la aprehensión, detuvieron a Cecilia junto a su hijo de un año y medio. La subieron a un automóvil para llevarla a la casa de su hermana Ximena, donde apresaron a Flavio y abandonaron al menor. El hijo que esperaba debería haber nacido en febrero de 1975.
Tres de las embarazadas desaparecidas eran asistentes sociales de la Universidad de Chile. La primera en desaparecer fue María Cecilia Labrín Saso, militante del MIR con dos meses de embarazo. Fue detenida por la Dina el 12 de agosto de 1974, en presencia de su madre y sus hermanas. Aunque se encontraba en cama porque su embarazo presentaba complicaciones, le dijeron que sólo deseaban hablar con ella por su trabajo en la Corvi. María Cecilia se levantó y los acompañó a la 23 Comisaría de Carabineros de La Reina. Su madre, Olivia Saso, insistió en acompañarla, pero no la dejaron. Como no retornaba, la madre acudió esa noche a la 23 Comisaría de Carabineros donde le informaron que no sabían nada al respecto. Fue a otras comisarías y a Investigaciones: tampoco encontró respuesta. Dos días después de ser detenida, María Cecilia fue llevada hasta el domicilio de Sergio Vesely Fernández, militante del MIR buscado por la Dina. Allí la recibió la madre de éste, quien declaró que la acompañaba un civil y que tenía los ojos llorosos. La joven abrazó a esta mujer y el desconocido la sacó del lugar. Cuando en noviembre de 1992 Marcia Alejandra Merino Vega empezó a entregar información relacionada con detenidos desaparecidos, dijo que María Cecilia Labrín estuvo en Londres 38, donde fue torturada y luego trasladada a Cuatro Alamos. Su madre sostiene que nació una niña durante el cautiverio.
Otra asistente social embarazada era Elizabeth Mercedes Rekas Urra, de 27 años, con un hijo en gestación de cuatro meses. Trabajaba en el Metro y estaba casada con Antonio Elizondo. Eran militantes del Mapu y fueron detenidos por la Dina el 26 de mayo de 1976. Dos días antes habían aprehendido al hermano de Elizabeth, quien fue interrogado en Villa Grimaldi por las actividades de su hermana. Por un relato de un fugado de Colonia Dignidad existe información no confirmada de que habría estado allí. Su hijo debería haber nacido en octubre de 1976.
Jacqueline Droully fue detenida el 30 de octubre de 1974, con tres meses de embarazo. Cursaba cuarto año de la carrera de trabajo social y es la única que aparece en la nómina de los “119”. Según antecedentes de Amnistía Internacional, el gobierno alemán e Investigaciones, los 119 detenidos desaparecidos habrían estado en Colonia Dignidad. Sin embargo, todas las investigaciones para comprobarlo han fracasado. Si nació, el hijo de Jaqueline tendría hoy 27 años.
Gloria Esther Lagos Nilsson, secretaria, casada y madre de tres hijos, estaba embarazada de dos meses al momento de su detención. Militaba en el MIR y fue secuestrada por la Dina en su domicilio, el 26 de agosto de 1974, en presencia de su hijo de 10 años. Antes habían detenido a su pareja. Se sabe que estuvo en Cuatro Alamos. Su caso fue sobreseído por la Corte de Apelaciones de Pedro Aguirre Cerda, en junio de 1981.
Michelle Marguerite Peña Herreros era estudiante de ingeniería en la Universidad Técnica del Estado, y militante socialista. Estaba embarazada de ocho meses y medio cuando fue detenida por la Dina el 20 junio de 1975. Hay antecedentes imprecisos de un eventual alumbramiento. Su madre sostiene que en los primeros días de julio de 1975 nació un niño en la maternidad del Hospital de la Fach y, según un estudio del Codepu, Michelle “pudo ser recluida en el antiguo hospital del pulmón ubicado en el Cajón del Maipo”. Fue detenida en su casa junto a Ricardo Lagos Salinas, dirigente socialista en la clandestinidad. Se sabe que estuvo en Villa Grimaldi. Igual que en otros casos, el sumario fue sobreseído temporalmente, pero su familia presentó una denuncia ante organismos internacionales. Michelle había nacido en Francia y su madre huyó de la España republicana derrotada.
Nalvia Rosa Mena Alvarado era militante de las Juventudes Comunistas. Tenía 20 años al momento del secuestro; estaba casada con Luis Emilio Recabarren González y ya tenían un hijo de dos años y medio. Nalvia tenía tres meses de embarazo cuando fue detenida por la Dina junto a su esposo, su cuñado y su suegro, el 29 de abril de 1976. Ella y su hijo pasaron a buscar a Luis Emilio a su lugar de trabajo para volver juntos al hogar, pero los dos adultos nunca llegaron a destino mientras el menor fue abandonado cerca de su casa por un sujeto que se movilizaba en taxi. Testigos señalan que pese a los gritos y súplicas de Nalvia, los captores la golpearon en el vientre y la subieron en estado inconsciente al vehículo en que se movilizaban.
Reinalda del Carmen Pereira Plaza era hija única y esperaba su primer hijo. Tecnóloga médica y militante del Partido Comunista, fue detenida el 15 de diciembre de 1976 y debería haber dado a luz en marzo de 1977. Igual que a otras siete personas, la detuvieron brutalmente en la vía pública. Había salido a buscar trabajo y a hacerse exámenes médicos. Cerca de las 20.30 horas sorpresivamente se detuvo un automóvil, la redujeron y la metieron al auto no sin antes golpear su cabeza contra el borde de la puerta. El ministro Carlos Cerda logró que testigos reconocieran que en los hechos estuvo presente el agente Roberto Fuentes Morrison, alias “El Walli”. El juicio por detención fue sobreseído definitivamente mediante la aplicación de la Ley de Amnistía. El informe de la mesa de diálogo señaló que los restos de Pereira estarían en la cuesta Barriga, “pero muy a nuestro pesar tenemos que decir que ese fue un informe falso”, dice hoy Graciela Zúñiga.
Gloria Ximena Delard Cabezas habría salido de Chile tras una acción planificada por su padre médico. En 1977, a los 23 años, fue apresada en Buenos Aires, donde estudiaba economía. Estaba casada con Roberto Cristi, tenía tres hijos y un embarazo de tres meses. Fue secuestrada junto a su esposo, ambos eran militantes del MIR. Tras la detención, dos de sus hijos fueron enviados a orfanatos y su hija Victoria quedó bajo la protección del obispo de Neuquén. Ex presos políticos señalan que Gloria y su esposo fueron llevados al centro de tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma). Gloria habría dado luz a una niña. Las abuelas de la Plaza de Mayo recolectaron estos antecedentes e iniciaron una búsqueda hasta ahora sin resultados.
La primera investigación sobre las mujeres embarazadas detenidas desaparecidas la realizó un equipo del Codepu, en 1992. El libro Todas íbamos a ser reinas relata la vida de estas nueve mujeres. Fue el primer indicio de que algunas de ellas fueron llevadas a Colonia Dignidad y que otras podrían haber dado a luz en hospitales como el Barros Luco o el de la Fach.
Quienes quieran obtener más información sobre este tema pueden hacerlo en la dirección electrónica www.memoriaviva.org. Y quien tenga antecedentes verificables, que los comunique al Codepu

Barbara Uribe Tamblay, desaparecida, embarazada.

http://www.blest.eu/biblio/presos/cap2.html

Que esta historia, la historia del trosko Fuentes, no quede en el olvido. Entrevista a su hermana Sonia

Que esta historia, la historia del trosko Fuentes, no quede en el olvido. Entrevista a su hermana Sonia

Entrevista a Fondo a Sonia Fuentes, hermana del “trosko Fuentes”

http://www.laizquierdadiario.com/Entrevista-a-Fondo-a-Sonia-Fuentes-hermana-del-trosco-fuentes

Entrevista a Fondo a Sonia Fuentes, hermana del “trosko Fuentes”

Ángela Gallardo Suárez
Periodista, Universidad de Santiago de Chile

Entrevista a Fondo a Sonia Fuentes, hermana del “trosko Fuentes”

Ana Lopez
@analopezd Historiadora

Entrevista a Fondo a Sonia Fuentes, hermana del “trosko Fuentes”

Nicolás Carvajal
Reportero LID Chile

Hablar con Sonia es hablar con alguien llena de vida, de risas, también de alegría y de tristeza. Nos preguntó varias veces cómo se veía en cámara y nos pidió que esta historia, la historia del trosko Fuentes, no quede en el olvido.

Es la primera vez que Sonia habla de su hermano, la primera vez que comparte los recuerdos sobre su niñez y adolescencia, sobre sus padres y familiares. La historia que nos cuenta Sonia es la que ella vivió junto a Jorge, como se llamaba su hermano, pero a quién todos conocían como el trosko Fuentes. También es la historia de los testigos que lo vieron en diferentes campos de concentración, de quiénes escucharon sus canciones en Villa Grimaldi, también de quiénes distinguieron su cuerpo lastimado y supieron de la tortura y el ensañamiento que los militares tuvieron con él. La historia de Jorge es también la historia de los miles de detenidos desaparecidos que dejó la dictadura de Pinochet y sus colaboradores.

Presentamos en esta primera parte los recuerdos de Sonia sobre los primeros años de la vida de Jorge, quién nació en 1948, de su preocupación por los trabajadores y los pobres; “siempre tuvo la preocupación de porque en este mundo había gente tan pobre y porque los gobiernos… no se ocupaba más de ellos”, de su interés y motivación por luchar por una sociedad distinta.

Jorge militó en las Juventudes Comunistas, según recuerda Sonia y más tarde en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, al que conoció estudiando en la Universidad en Concepción, donde también fue dirigente. A Jorge se lo conoció como el “trosko Fuentes”, por su simpatía con el pensamiento de León Trotsky.

Recordemos que el MIR se fundó a partir de la fusión entre el grupo trotskista que dirigía Luis Vitale y Humberto Valenzuela (Partido Obrero Revolucionario, luego Partido Socialista Popular), con Vanguardia Revolucionaria Marxista, dirigida por Miguel Enríquez y el Movimiento 3 de Noviembre de Clotario Blest. El grupo de Valenzuela y Vitale será posteriormente expulsado del MIR, a medida que la política y la fracción de Miguel Enríquez asumían la hegemonía del MIR, que terminó actuando entre el distanciamiento y el apoyo crítico a la Unidad Popular.

El trosko Fuentes estuvo relacionado con el trabajo sindical y campesino del MIR, Sonia recuerda sus viajes a Lota, para trabajar con los mineros y también su vuelco a los Cordones Industriales, en el norte del país, lugar donde lo encontró el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Los Cordones Industriales fueron organismos que surgieron a mediados de 1972 y se consolidaron producto del paro patronal de octubre de ese año, al que los trabajadores enfrentaron con la coordinación territorial y política entre las fábricas de diferentes sectores, dando origen a los Cordones Cerrillos Maipú, Vicuña Mackena, San Joaquín y otros. El MIR, si bien tuvo un incipiente trabajo en los Cordones Industriales, en realidad impulsaba la formación de Comandos Comunales, a los que los Cordones debían integrarse.


“Altares de la Ausencia”…la ausencia de los detenidos desaparecidos en Chile.

“Altares de la Ausencia”: Muestra exhibe historias de detenciones en Chile

Miércoles 3 de junio 2015 19:50 hrs.

LOS LENTES- RENE MAUREIRA

Mediante una serie de imágenes el fotógrafo Gastón Salas dio a conocer algunos de los objetos atesorados por las familiares de detenidos desaparecidos.

”Él salió callado, le dio una mirada a los 2 niños que estaban en pijama en la puerta del dormitorio y salió tranquilo, no hizo ademán de nada. A mí me da tristeza pensar en esto, era la tercera vez que se lo llevaban y creo que René pensó que no volvía, porque en su velador dejó la gargantilla, dejó el reloj y dejó el anillo de compromiso”.

De esta forma, Sonia Carreño Saldías, esposa de René Maureira Guajardo relata cómo su pareja fue detenida el 16 de octubre de 1973.

“Mi marido salió de aquí de la casa a la 1:30 de la mañana, lo subieron a un camión donde iban recogiendo otras personas del sector, en total 24 y los llevaron a un sitio privado en la Quebrada de los Quillayes, parece que estaba todo planeado porque el teniente Magaña tuvo que abrir varios portones para llegar al lugar, no es fácil llegar allá más en la noche. En ese lugar los fusilaron y los enterraron”, concluye.

Ésta y otras historias de detenciones realizadas durante la Dictadura son las que recoge el fotógrafo Gastón Salas en su muestra Altares de la Ausencia, una exposición que reúne una serie de imágenes que cuentan la ausencia de los detenidos desaparecidos en Chile.

ALFONSO DEL CARMEN ARAYA CASTILLO DD. Nació el 17 de Septiembre de 1948. Vivía en Panamericana Norte 1130, Depto.13, Renca, Santiago. Era casado, mueblista y dirigente sindical de la construcción. Tenía 27 años cuando lo detuvieron el 9 de Septiembre de 1976

Según Salas, él comenzó a interesarse en los objetos pertenecientes a los detenidos desaparecidos luego de que una mujer le mostrara un anillo que había pertenecido a su marido. “Me quedó grabado eso y pensé que habían muchas cosas que la gente había dejado y que los familiares atesoraban mucho”, contó.

De acuerdo a Salas “la mayoría de las cosas son objetos cotidianos; hay una lonchera, unos anteojos, un lápiz, son cosas simples”, relató. Sin embargo, el fotógrafo indicó que ” la presencia de los objetos habla de una ausencia”.

Esta muestra se realizó entre los años 2013 y 2014 y en este período se trabajó sólo con 15 familias. En este sentido, Salas recopiló imágenes provenientes de Coquimbo, La Serena, Santiago y Temuco, entre otros lugares.

La exposición fotográfica está complementada también por un relato que hizo cada familia de su relación con los objetos y con la detención de sus parientes.

“Frente a la política de Estado de hacer desaparecer, yo quiero hacer aparecer”, comentó Salas. “Se trata de un tema que se ha mantenido callado durante mucho tiempo y  los familiares están cansados también. Entonces existe la necesidad de mantener la memoria y de luchar contra la amnesia”, subrayó.

Salas comentó también que para poder realizar este trabajo él tuvo que entrar a la intimidad de las familias. “Eran situaciones bien tristes, dolorosas y traumáticas”, dijo.

Esta  exposición es organizada por la Coordinación del Área de Gestión de las Culturas y Patrimonio, de la Dirección de Vinculación con el Medio, UC Silva Henríquez y se estará presentando en el Espacio San Isidro (San Isidro 560). Además, la muestra permanecerá abierta hasta el viernes 31 de junio y se podrá visitar de lunes a viernes desde las 9 hasta las 19 horas.

Imágenes e Historias

Algunos de los relatos presentes en Altares de la Ausencia cuentan cómo se llevaron a cabo las detenciones y parte de la angustia de los familiares.

Los Lentes 

Sonia Carreño Saldias, esposa de René Maureira Guajardo. DD. Nacido el 01 de Octubre de 1932. Vivía en General Baquedano 868-A, Paine. Casado con 2 hijos. Profesor y Comerciante. Detenido el 16 de Octubre de 1973 a los 41 años de edad.

“Mi marido salió de aquí de la casa a la 1:30 de la mañana, lo subieron a un camión donde iban recogiendo otras personas del sector, en total 24 y los llevaron a un sitio privado en la Quebrada de los Quillayes, parece que estaba todo planeado porque el teniente Magaña tuvo que abrir varios portones para llegar al lugar, no es fácil llegar allá más en la noche. En ese lugar los fusilaron y los enterraron. Todavía me cuesta tranquilizar el espíritu, porque después de lo que había pasado, desenterraron los restos para tirarlos al mar y hacerlos desaparecer de nuevo, hubo un delito sobre otro delito. Ahí se encontraron los lentes de mi marido que son una evidencia concreta de que estuvo enterrado allí, le queda un solo vidrio que es fotocromático y son de marca Rotter y Krauss, entonces no hay donde perderse que son los lentes de mi marido. Para mi familia es un objeto muy valioso y los tengo aquí en la casa, a la vista de todos los que vengan, porque para mí son una reliquia muy apreciada y quiero mantenerlos”.

La Carta

Sonia Villarroel Vera, hija de Juan Villarroel Zárate DD. Nació el 19 de Junio de 1921, vivía en General Gambino 4584, Población Arquitecto Oherens, Conchalí. Fotograbador y dirigente sindical de la Imprenta Horizonte. Tenía 55 años cuando fue detenido el 13 de Agosto de 1976.

“Yo le escribía y le escribía para que viniera a ver a su nieto, pero nada, no tenía respuesta hasta que un día aparece mí cuñado con una carta y me dice: Sonia esta carta te la dejo tu papa, había pasado como un año yo le pregunté: y porqué no va a venir él a conocer a su nieto? No, sabes qué desapareció, los milicos se lo llevaron y no lo podemos encontrar”.

La Chaqueta 

Julia Inés Araneda Yévenes, hermana de Rafael Eduardo Araneda Yévenes DD. Nació el 25 de Octubre de 1949, Vivía en San Isidro 1070, Santiago. Soltero y estudiante de Ingeniería Textil en la Universidad Técnica del Estado. Tenía 25 años cuando fue detenido el jueves 12 de Diciembre de 1974.

“Yo siempre lo buscaba, a veces veía un pordiosero, un mendigo y decía: no será mi hermano… que quedó enfermo? Nosotros somos 4 hermanos, yo soy la mayor y él era el menor, yo lo adoraba a mi hermano teníamos una diferencia de 9 años. Una vez me pidió que le bordara la chaqueta y yo lo hice, por eso tiene un valor especial para mí, había un lazo mas entre los dos. El quería que la chaqueta fuera diferente y mi pidió que le pusiera el dragón que era el símbolo de la Universidad Técnica del Estado”.

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“Tus padres volverán” busca a todos los pasajeros del vuelo de 1983.

“TUS PADRES VOLVERÁN” BUSCA A TODOS LOS PASAJEROS DEL VUELO DE 1983

Despegados

Realizadores de “Tus padres volverán”, film acerca del vuelo de los niños del exilio uruguayo en 1983, invitan a una búsqueda de protagonistas perdidos.

Tus padres volverán es una película que cuenta la historia de 6 de los 154 niños, hijos de exiliados políticos, que en el año 1983 viajaron desde España a Uruguay en un chárter puesto por el gobierno español. El hecho fue un gesto humano, pero también con un claro mensaje político. El vuelo significó un acto de libertad: habían vuelto los hijos del exilio.

Ante la cercanía de la fecha del estreno, los realizadores del film dirigido por Pablo Martínez Pessi, se plantearon el objetivo de “completar el vuelo”, identificando a los otros 148 hijos de exiliados que también formaban parte del vuelo.

<p><a href=”https://vimeo.com/107046025″>Trailer / TUS PADRES VOLVER&Aacute;N</a> from <a href=”https://vimeo.com/tuspadresvolveran”>Tus padres volver&aacute;n</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p> <p>In 1983 a group of 154 children aged 3 and 17 years old traveled alone from Europe to Montevideo. They were children of political exiles from Uruguay, who were unable to come back to their own country; they sent their kids to know their relatives and home country. That human sign, charged with a political message, took part in children&rsquo;s identity development. Nowadays, six of them still remember that day, when a crowd received them singing all together &ldquo;your parents will come back&rdquo;.<br /> STORY LINE<br /> <br /> En 1983 un grupo de 154 ni&ntilde;os, entre 3 y 17 a&ntilde;os, volaron solos desde Europa a Montevideo. Eran hijos de exiliados pol&iacute;ticos de Uruguay, que imposibilitados de regresar a su pa&iacute;s, enviaron a sus hijos a conocer a sus familiares y su pa&iacute;s de origen. Este gesto humano, pero con un mensaje pol&iacute;tico, influy&oacute; para siempre en el desarrollo de la identidad de los ni&ntilde;os. Hoy, 6 de ellos recuerdan el d&iacute;a que una multitud los recibi&oacute; cantando &ldquo;tus padres volver&aacute;n&rdquo;.<br /> <br /> Name: Your parents will come back<br /> Genre: Documentary <br /> Production year: 2015<br /> Duration: 80 '<br /> Original language: Spanish <br /> Subtitles: English<br /> Country: Uruguay<br /> Written and Directed: Pablo Martinez Pessi <br /> Production: Pablo Martinez Pessi <br /> Associated production: Virginia Hinze<br /> <br /> http://www.tuspadresvolveran.com</p&gt;

La idea es lograrlo haciendo uso de las herramientas que brinda la red y apelando a la teoría de los seis grados de separación, que afirma que estamos conectados con cualquier persona en el mundo en una cadena de no más de cinco puntos de unión.

Para eso, se invita a todos a ayudar a dar con la mayor cantidad de niños que formaron parte del vuelo, para así conocer la historia de cada uno de ellos: escuchar sus voces, conocer su identidad, y su punto de vista sobre el viaje.
“Entendemos que este es el medio, el formato y el momento de ampliar los 80 minutos de película con otras miradas acerca del mismo acontecimiento”, afirman los autores del film en un comunicado

“Aspiramos a tener como invitados a todos aquellos pasajeros que se encuentren en Uruguay en la fecha de la avant premiere y, de alguna manera, completar el vuelo”, agregan.

Completando el vuelo from Tus padres volverán on Vimeo.

Completando el vuelo from Tus padres volverán on Vimeo.

Completando el vuelo:
“Tus padres volverán” es una película que cuenta la historia de 6 de los 154 niños, hijos de exiliados políticos, que en el año 1983 viajaron desde España a Uruguay en un chárter puesto por el gobierno español. El hecho fue un gesto humano pero cargado de mensaje político. El vuelo significó un acto de libertad, habían vuelto los hijos del exilio.

http://www.tuspadresvolveran.com

Se acerca la fecha de estreno y nos pusimos como objetivo “completar el vuelo“, identificar a los 148 hijos de exiliados que también viajaron a Uruguay en 1983.

Queremos lograrlo haciendo uso de las herramientas que brinda la red y apelando a la teoría de los seis grados de separación, que afirma que estamos conectados con cualquier persona en el mundo en una cadena de no más de cinco puntos de unión.

Los invitamos a ayudarnos a identificar a la mayor cantidad de niños que formaron parte del vuelo. Queremos conocer la historia de cada uno de ellos: escuchar sus voces, conocer su identidad, y su punto de vista sobre el viaje.
Entendemos que este es el medio, el formato y el momento de ampliar los 80 minutos de película con otras miradas acerca del mismo acontecimiento.

Aspiramos a tener como invitados a todos aquellos pasajeros que se encuentren en Uruguay en la fecha de la avant premiere y, de alguna manera, completar el vuelo.

MECANISMO DE PARTICIPACIÓN:
Para participar de la propuesta, los usuarios podrán etiquetar y/o mencionar en nuestra página de Facebook a los viajeros, gente que tenga vínculo con los mismos o pueda aportar información para identificarlos. Asimismo, los usuarios podrán escribirnos a través de mensaje privado o enviarnos datos de interés vía e-mail a completandoelvuelo@tuspadresvolveran.com. Una vez finalizada la campaña se realizará, entre todos las personas que participaron de la propuesta, un sorteo de entradas dobles para asistir a la avant premiere de Tus padres volverán, donde estarán presentes los realizadores de la película y algunos de los niños que formaron parte del vuelo.
Bases y condiciones

BASES y DISPOSICIONES GENERALES:
La campaña “Completando el vuelo” de “Tus padres volverán“, es promovida y organizada por “Tus padres volverán“, y está sujeta a las condiciones generales contenidas en estas bases. La campaña “Completando el vuelo” está dirigida exclusivamente a las personas que cumplan los requisitos establecidos y la participación en ella implicará la íntegra aceptación sin reservas por parte del participante.-
CONDICIONES DE PARTICIPACIÓN: Toda persona física, tendrá derecho a participar.- ÁMBITO DE APLICACIÓN: El concurso estará activo únicamente en las redes sociales oficiales de “Tus padres volverán“: http://www.facebook.com/tuspadresvolveran y https://twitter.com/tuspadresvolver
FECHA DE VALIDEZ: 1 de Junio de 2015 a las 16:00 hs al 12 de Julio de 2015 a las 16:00 hs.-
MECANISMO: Participarán todas aquellas personas que participen de la campaña “Completando el vuelo“
PREMIOS: Entradas dobles para la avant premiere de “Tus padres volverán“.
MECÁNICA DE SORTEO: Constará de una instancia de sorteo por sistema informático aleatorio, de todos aquellos usuarios que envíen comentarios con el fin de identificar a los niños, hijos de exiliados políticos, que 1983 viajaron a Uruguay.
COMUNICACIÓN DE GANADORES: Se informará el nombre del ganador vía Facebook el mismo día del sorteo.
FECHA DE SORTEO: 15 de julio a las 19:00 hs.
RESPONSABILIDADES: “Tus padres volverán“ no será responsable por los gastos que se originen a futuro por la utilización o venta de dichos premios. Tampoco será responsable de los daños que éstos pudieran ocasionar a los ganadores y/o a terceros. Los premios no serán canjeables por dinero ni por ningún otro servicio y/o artículo.
DERECHO DE USO DE IMÁGENES: Mediante la aceptación de estas bases, los ganadores de la presente promoción autorizan expresamente la difusión de sus nombres e imagen a través de cualquier medio de comunicación y con la finalidad de anunciar los ganadores y/o para usos publicitarios de la empresa.-

Mecanismo de participación

Para participar de la propuesta, los usuarios podrán etiquetar y/o mencionar en la página de Facebook del film a los viajeros, gente que tenga vínculo con los mismos o pueda aportar información para identificarlos. Asimismo, los usuarios podrán escribir a través de mensaje privado de dicha red social o enviar datos de interés vía e-mail a completandoelvuelo@tuspadresvolveran.com

Una vez finalizada la campaña se realizará, entre todos las personas que participaron de la propuesta, un sorteo de entradas dobles para asistir a la avant premiere de Tus padres volverán, donde estarán presentes los realizadores de la película y algunos de los niños que formaron parte del vuelo.

Bases y disposiciones

La campaña “Completando el vuelo” de “Tus padres volverán”, es promovida y organizada por “Tus padres volverán”, y está sujeta a las condiciones generales contenidas en estas bases. La campaña “Completando el vuelo” está dirigida exclusivamente a las personas que cumplan los requisitos establecidos y la participación en ella implicará la íntegra aceptación sin reservas por parte del participante.

CONDICIONES DE PARTICIPACIÓN: toda persona física, tendrá derecho a participar.

ÁMBITO DE APLICACIÓN: El concurso estará activo únicamente en las redes sociales oficiales de “Tus padres volverán”: www.facebook.com/tuspadresvolveran y https://twitter.com/tuspadresvolver    http://https://vimeo.com/129030875

FECHA DE VALIDEZ: del 1 de Junio de 2015 a las 16:00 hs al 12 de Julio de 2015 a las 16:00 hs.

MECANISMO: Participarán todas aquellas personas que participen de la campaña “Completando el vuelo”

PREMIOS: entradas dobles para la avant premiere de “Tus padres volverán”.

MECÁNICA DE SORTEO: constará de una instancia de sorteo por sistema informático aleatorio, de todos aquellos usuarios que envíen comentarios con el fin de identificar a los niños, hijos de exiliados políticos, que 1983 viajaron a Uruguay.

COMUNICACIÓN DE GANADORES: se informará el nombre del ganador vía Facebook el mismo día del sorteo.

FECHA DE SORTEO: 15 de julio a las 19:00 hs.

RESPONSABILIDADES: “Tus padres volverán” no será responsable por los gastos que se originen a futuro por la utilización o venta de dichos premios. Tampoco será responsable de los daños que éstos pudieran ocasionar a los ganadores y/o a terceros. Los premios no serán canjeables por dinero ni por ningún otro servicio y/o artículo.

DERECHO DE USO DE IMÁGENES: mediante la aceptación de estas bases, los ganadores de la presente promoción autorizan expresamente la difusión de sus nombres e imagen a través de cualquier medio de comunicación y con la finalidad de anunciar los ganadores y/o para usos publicitarios de la empresa.

Montevideo Portal

María Victoria, hija apropiada. “La apropiación no es un acto de amor”.

Hija de desaparecidos denunció que el fiscal Romero Victorica ayudó a su apropiador

La Mañana // Audio Victoria Montenegro // La mujer hizo estas revelaciones al declarar por primera vez en la Justicia. Precisó que Romero Victorica, actual fiscal de Casación, organizó la defensa del coronel Herman Tetzlaff, le pagó abogados que no estaban al alcance de su bolsillo y le filtraba datos de la investigación.
LA MAÑANA | 26 DE ABRIL DE 2011

Victoria Montenegro, hija de desaparecidos apropiada por el represor Herman Tetzlaff, declaró por primera vez ante la Justicia y denunció que el actual fiscal Juan Martín Romero Victorica, de la Cámara de Casación, organizó la defensa del coronel, le pagó abogados “que no estaban al alcance del bolsillo de la familia” y le filtraba datos de la investigación con semanas de antelación.

Por Continental, relató que ella tenía “veinticinco años cuando me lo contó. Durante años asumí la versión de él, que me repetía que había habido una guerra y él había abatido a sus enemigos, que eran mis padres. Recuerdo que en ese momento se lo agradecí, hace diez años. Pese a mis negativas a dar muestras de mi sangre para comprobar quiénes eran mis padres biológicos, con los adelantos tecnológicos, la Justicia pudo establecerlo y me entregó la información”, resumió.

“Mi apropiador falleció, tengo una hermana (hija biológica de sus apropiadores) a la que quiero mucho, tengo sobrinos. Es un proceso largo que lleva más de diez años. Me tocó declarar ahora, pero no es nuevo, esto”, reflexionó Montenegro. En este sentido admitió que, en su momento, dijo “barbaridades, defendí el terrorismo de Estado, pero era porque no sabía, por eso pido perdón”, concluyó.

Obstinaciones de la Memoria.La Dictadura militar chilena en las tramas del recuerdo

Obstinaciones de la Memoria.La Dictadura militar chilena en las tramas del recuerdo

Athenea Digital – num. 8 otoño 2005

Obstinaciones de la memoria: La dictadura militar chilena en las tramas del recuerdo

Isabel Piper Shafir

Universidad Arcis
ipiper@universidadarcis.cl

 

En esta investigación se analizan múltiples relatos sobre la dictadura militar chilena, tanto de quienes sufrieron directamente la represión política y de quienes trabajan con sus efectos, como de quienes no se definen a sí mismos/as ni como víctimas ni como participantes de algún trabajo o movimiento de derechos humanos. Aunque las versiones que se construyen sobre el pasado son múltiples, en esta tesis se defiende la idea de que bajo el alero de estas diferencias se producen retóricas argumentativas que cruzan las diferencias de contenido y/o de intención de los y las hablantes, produciendo efectos políticos similares.

Entiendo la producción de recuerdos como una práctica social y simbólica que tiene el efecto de producir experiencias del pasado. Interpretamos los acontecimientos a través de la construcción de tramas narrativas y de líneas arguméntales, por tanto, el estudio de las memorias de la dictadura ha implicado el análisis de las maneras mediante las cuales las personas hablan de ella pasado, así como los efectos sociales y políticos de dichas construcciones.

La presente investigación se centra en la memoria en tanto proceso dialógico a través del cual se defienden y argumentan ciertas posiciones del pasado. Al mismo tiempo analiza sus usos como argumento para defender ciertas versiones sobre el presente que a su vez sostienen la creación de identidades. La memoria se constituye así en un centro articulador de la vida social en diversos sentidos: construcción del pasado, explicación del presente, sostén identitario, y eje articulador de prácticas políticas.

El proceso de interpretación comenzó con el análisis de las narraciones sobre el pasado y con labúsqueda de sus ejes temáticos comunes. Estos constituyen los recuerdos más fuertes de la dictadura y su identificación no necesariamente tiene que ver con un criterio cuantitativo. Es decir, aunque por una parte dan cuenta de los contenidos del pasado a lo que se hace referencia con mayor frecuencia, su búsqueda fue realizada fundamentalmente a través de la identificación de argumentos, afectos, silencios, metáforas, metonimias o alusiones, que en conjunto constituyen las memorias de la dictadura, y que le otorgan sentido a los relatos. Estos ejes fueron convertidos en guía de escritura de esta tesis, que se organiza en torno a los hitos de memoria construidos por los discursos que analiza.

La escritura de este texto constituye una meta-memoria analítica de diversas memorias de la dictadura. En su escritura utilizó diversos materiales textuales para ir conformando una narración que, a la vez de ser una reflexión crítica sobre las memorias de la dictadura, constituya en sí misma una versión de dicho pasado. Es decir, es un análisis crítico de los discursos de la dictadura, y al mismo tiempo una acción de memoria.

El texto se estructura en dos partes. La primera, llamada las heridas de la patria expone mi tesis fundamental, que es que las memorias de la dictadura son construidas a través de una retórica cuyo eje central es la noción de marca, herida o trauma.Es por eso que me refiero a ella como una retórica de la marca. El primer capítulo, presenta el Golpe Militar a través de las metáforas que los discursos usan para recordarlo: el bombardeo de La Moneda, la foto de la junta de gobierno y de Pinochet con sus lentes oscuros, y el último discurso del Presidente Salvador Allende. El capítulo dos presenta los debates en torno a la memoria y el olvido de esa etapa de nuestra historia nacional, defendiendo la tesis de que la sociedad chilena no sólo no ha olvidado la dictadura sino que esta constituye un centro fundamental en nuestros discursos identitarios. Muestro también que la dictadura es recordada a través de diversas tramas, específicamente: recordar hablando, recordar negándose a hablar, recordar callando y recordar viviendo nuevamente la experiencia.

El capítulo tres muestra el uso que los discursos del pasado hacen de la metáfora de un accidente para referirse a la dictadura, y la de trauma, herida o marca, para hablar de sus efectos. En el cuatro muestro como se ha construido una teoría y una práctica de la psicología en torno a dichas metáforas, y que han llegado a conformar un campo de especialización disciplinar en el ámbito de las consecuencias de la violencia política. En este punto, habré argumentado que los discursos construyen un sujeto nacido de la dictadura y sus prácticas represivas, un sujeto que se distingue por haber sido quebrado, herido y marcado por la violencia. El capítulo 5 expone, a través de los discursos de los y las afectados y de los profesionales de Derechos Humanos cómo sería ese sujeto analizando, en el capítulo 6, los efectos de dicha construcción.

La segunda parte, las marcas de la tortura presenta el análisis de testimonios de afectados/as por la prisión política y la tortura y del Informe de la Comisión Nacional Contra la Prisión política y la Tortura publicado en el año 2004. Está segunda parte funciona como un epílogo, en la medida en que los relatos de la tortura muestran de manera efectiva la retórica de la marca cuya existencia, característica y efectos se han desarrollado en la primera parte. La tortura es significada por sus víctimas como un profundo quiebre, que se instala en sus vidas marcándolos/as y transformándolos en personas distintas de lo que eran. El capítulo siete muestra como los relatos hablan de dicho quiebre y de la transformación de la normalidad en una donde la tortura está a la vuelta de la esquina. El capítulo que sigue se refiere a la materialización de dicho quiebre en padecimientos concretos, describiendo con palabras de los y las afectados las características de la marca dejada por la tortura. Finalmente, el capítulo nueve se refiere a la idea misma de reparación que solicitan los y las afectados, que difiere y tensiona las nociones tradicionales al situar el problema en los dolores del presente.

En toda esta investigación, he partido de la base de que la memoria es un proceso y un producto eminentemente social. Dado que la he considerado como una práctica relacional, no he dirigido su análisis a lo qué ocurre en la mente de las personas sino hacia las acciones mismas de recordar. Me he preocupado de qué y cómo chilenos y chilenas construimos versiones del pasado, cómo usamos las memorias y los olvidos en nuestras relaciones cotidianas, cómo usamos ambos como argumento en nuestros diálogos, y que efectos psicosociales tienen dichas prácticas.

La fuerza simbólica de la memoria es enorme en la medida en que contribuye a producir realidades, relaciones e imaginarios sociales; y es ese mismo poder el que la convierte en potencial fuente de resistencias, inestabilidades y transformaciones. Pero el mero hecho de recordar u olvidar determinados acontecimientos no garantiza el carácter transformador de la memoria, sino que este depende de la capacidad de los recuerdos construidos de tensionar las versiones hegemónicas que imperan de un determinado momento. No es mi intención contrastar estas memorias con un supuesto acontecer objetivo de los hechos, ni pretender sostener una versión verdadera de lo ocurrido.Lo que busco es tensionar los discursos existentes promoviendo la construcción de nuevas interpretaciones y sentidos, abriendo nuevas posibilidades de narración que nutran formas diferentes y móviles de producir las memorias de la dictadura. Entiendo esta producción académica como una forma de acción política y es en cuanto tal que me interesa.

Dictaduras Cono Sur. La Operación Morgan. Uruguay

Denuncias buscan justicia para torturados y desaparecidos durante la dictadura

Desenmascarando la Operación Morgan

Morgan era el apellido de un pirata británico que hacía lo que todo pirata: robar. No es casual la denominación de Operación Morgan, que expresa un nivel de cinismo, lamentablemente habitual en la historia de la última dictadura uruguaya. La Operación Morgan recibió su nombre desde propias filas militares y comprendió el proceso de robos y apropiación de los bienes materiales que pertenecían a cualquier partido con ideología “comunista”. En los años 70 la milicia uruguaya consideró que el Partido Comunista del Uruguay (PCU), el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y la Unión Juventud Comunista (UJC) eran los principales focos de “acción subversiva” en el país, y que los demás partidos socialistas eran “organizaciones de fachada” patrocinadas por los anteriores y con la finalidad de distraer la atención. Fue así como en 1975 se lanzó “oficialmente” la cacería masiva de integrantes de estos partidos, persecución programada para prolongarse hasta 1976, lapso que la milicia consideró suficiente para “extirpar” la “amenaza comunista” en el país. Morgan se extendió hasta 1984, con rachas de diferente intensidad pero siempre teniendo como factor en común el robo y la sistemática aplicación de torturas, violación de mujeres, secuestro de niños, y desaparición forzada de decenas de personas. La Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) dirigida por el inspector general Víctor Castiglioni, tuvo la poco honrosa autoría intelectual del Operativo Morgan, en tanto que el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) liderado por el general Esteban Cristi fue el autor material de los robos, secuestros, asesinatos y torturas hechos en nombre de Morgan. El exterminio comunista efectuado en este operativo tuvo como resultado 23 desaparecidos, 16 muertos en tortura, un asesinato en Argentina, seis muertes en prisión y tormentosos castigos físicos para miles de personas. Los militares no se limitaron al territorio uruguayo, sino que con la venia del Plan Cóndor hicieron de las suyas también en Paraguay, Bolivia, Chile, Colombia y sobre todo en Argentina, país en el que desaparecieron más uruguayos que en nuestro propio territorio nacional. Tampoco se debe olvidar el caso de la maestra Elena Quinteros, quien fue secuestrada en Uruguay mientras intentaba huir de sus captores refugiándose en los jardines de la embajada de Venezuela en Montevideo, territorio del país caribeño. Otro de los organismos represores con activa participación en la Operación Morgan fue el Servicio de Inteligencia y Defensa (SID), liderado por el general Amaury Prantl hasta 1979, cuando asumió el también general Iván Paulós. El botín El desbaratamiento financiero de las organizaciones comunistas en Uruguay fue desde el comienzo unos de los principales objetivos, motivo por el cual se robó dinero, propiedades y bienes pertenecientes a los comunistas. Estos robos, lejos de ser aislados, fueron uno de los motivos frecuentes de tortura y constituyeron una forma de conseguir fondos para el gobierno dictatorial y gracias al cual pudo extender su aparato represivo clandestino e intensificarlo. Torturar se convirtió en un negocio muy rentable. General Prantl la “Casona de Millán”, centro clandestino de torturas en el cual fue visto por última el maestro Julio Casto. La denominada “Cárcel del Pueblo” (ubicada en la calle Juan Paullier al 1190) fue otros de los centros de tortura usados durante Morgan. Este centro clandestino de detención había sido expropiado a los tupamaros en 1972 y fue intensamente utilizado durante todo el proceso del operativo genocida que los militares impusieron. En la Cárcel del Pueblo las torturas diferían de las que se aplicaban en otros lugares, pues este lugar era utilizado principalmente para “reacondicionamiento” de los secuestrados, esto significa que se les ataban las manos a la espalda, se los encapuchaba y se los tiraba en el piso de un sótano sin agua ni comida durante varios días. De esa forma se le daba un supuesto “descanso” a los cuerpos que venían sufriendo meses de torturas de toda clase y tenor, generalmente traídos desde otros centros clandestinos. La “Casa de Punta Gorda” (también conocida como “Infierno Chico”, ubicada sobre la Rambla República de México) fue el lugar en el que se aplicó la mayoría de las torturas durante los primeros meses del Operativo Morgan; esto fue así hasta que se acondicionó el llamado “300 Carlos” o simplemente “Infierno”, montado en el Servicio de Material y Armamento (SMA) ubicado en los fondos del Batallón de Infantería Blindado Nº 13, lugar donde en el año 2005 aparecieron los restos óseos de Fernando Miranda, miembro del PCU y hasta entonces desaparecido. Luego de ser torturados en esos centros, los detenidos desaparecidos (si es que sobrevivían) pasaban a la Brigada de Infantería Nº 1, en Cno. Maldonado a la altura del Km 14, adonde la orden era alivianar las torturas para poder “blanquearlos” (jerga militar que significa fingir que se los había atrapado desde la “legalidad” y presentarlos en un estado que no mostrara el verdadero deterioro físico de sus víctimas). Por estos lugares pasaron la mayoría de los detenidos clandestinos uruguayos que fueron secuestrados en el marco de este operativo. Una Ideología mortal Democracia y marxismo son incompatibles. Su eliminación es imprescindible para la convivencia en paz y progreso.” La frase pertenece a un texto publicado a pocos meses del golpe de Estado en el matutino El País. Dicho texto fue escrito por el entonces director del Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES), General Luís Forteza. En la misma carta también se puede apreciar cómo Forteza compara al comunismo con el cáncer, y afirma que debe ser extirpado. Los informes de inteligencia de la dictadura uruguaya a los que accedieron los autores de la Investigación Histórica sobre Detenidos Desaparecidos, (coordinada por el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Álvaro Rico) exhiben un grotesco operativo de exterminio del PCU que tuvo como principal agresor al OCOA del general Cristi. Un documento de setiembre de 1976, firmado por el propio Esteban Cristi, dice textualmente que El PCU en nuestro país actualmente centraría su accionar en el departamento de Montevideo y agrega que luego de la represión se logrará que tenga menos de mil (integrantes) más la UJC y CNT (Convención Nacional de Trabajadores).” Otro ejemplo de la “moral” en la que estos grupos militares estaban embebidos lo dio el General Iván Paulós (ex director del SID), cuando en plena democracia y en entrevista con el diario El País, dijo que “cuando hablamos de decenas de desaparecidos o de muertos, es una insignificancia si pensamos en todo lo bueno que se logró”. Paulós también publicó en el semanario Búsqueda una apología de los crímenes que Esteban Cristi autorizó desde el OCOA, diciendo que quien“tiró la bomba en Hiroshima es un héroe de guerra estadounidense pese a que mató mucha gente. Pero si fuera uruguayo, sería considerado un asesino”, ocasión en la cual se adelantó a determinar que “No se puede juzgar así actos de guerra”. La causa Morgan a más de 30 años Recientemente el Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (IELSUR) presentó una denuncia por torturas en representación de 90 personas que fueron detenidas en múltiples centros clandestinos de tortura entre los años 1973 y 1985. El Dr. Martín Fernández, abogado de IELSUR, dijo a Sala de Redacciónque la denuncia se presenta bajo el entendido de que “la tortura es un crimen de lesa humanidad y que, por lo tanto, no prescribe”. Fernández estimó que si bien la ley recientemente aprobada en el parlamento “da un marco adecuado a la denuncia”, no es uno de los motivos por los que ésta fue hecha. Explicó que la denuncia tardó mucho tiempo en ser realizada porque “el proceso psicológico de comunicar este tipo de cosas es muy complicado y toma mucho tiempo, sacrificio y trabajo”. Dicha denuncia incluye no sólo a personas torturadas en el marco del Operativo Morgan, sino que también hay una veintena de víctimas del Batallón de Artillería Nº 1 que están incluidos en la causa. Los denunciados por el Operativo Morgan son militares, médicos y enfermeros que mantenían con vida a los torturados y señalaban sus puntos débiles hacia los cuales debería ser dirigida la tortura. También hay psiquíatras y psicólogos que se prestaron a los fines de la completa destrucción moral, intelectual, espiritual, psicológica y ética de los torturados y sus familiares. “El médico me atendió más de una vez, venía, me revisaba y cuando ya mi organismo no resistía más me hacía descansar, me daban pastillas, me alimentaban y a los dos o tres días volvía, me examinaba y decía bueno, éste está de alta, pueden seguir”, relató Clarel de los Santos a Sala de Redacción. De los Santos era un simple estudiante que se había integrado al Partido Comunista poco antes de su detención en 1975. Hoy día es uno de los denunciantes del Operativo Morgan. Un pequeño seguimiento En la Actualización de la Investigación Histórica Sobre los Detenidos Desaparecidos (publicada recientemente en http://www.presidencia.gub.uy) se incluye un documento fechado en febrero de 1976, en el que uno de los principales responsables del Operativo Morgan, el Comandante de la División de Ejército I, general. Esteban Cristi, felicitó expresamente a 12 oficiales que participaron en el genocidio comunista. Ellos son: los Teniente Coronel Manuel Calvo y Henry Saralegui; los Mayores Ernesto A. Ramas, Victorino Vázquez y Juan Lezama; los Capitanes Omar Lacasa, Rubely Pereyra y Rudyard Scioscia; y los Tenientes Primero Julio Tabárez, Jorge “pajarito” Silveira, Antraning Ohannessian y José Parisi. Entre ellos hay algunas figuritas que se repiten, militares cuya “carrera” represiva ha ido más allá del Operativo Morgan: Ernesto Avelino Ramas Pereira, era apodado (según el libro A todos ellos) como Oscar 1, El Tordillo, El Gallego y Puñales. Torturó en el 300 Carlos a las órdenes del OCOA. Actualmente está preso por haber participado en al menos 28 asesinatos en el marco del Plan Cóndor; que determinaba la coordinación criminal entre las dictaduras de América y tenía base en Chile y un emblemático centro de torturas denominado “Automotores Orletti” en Argentina, donde fueron martirizados los uruguayos exiliados secuestrados por los militares. Victorino “el Víbora” Vázquez, es tío de Gilberto Vázquez (actualmente procesado por lo mismo que Ramas) está señalado junto a otro conocido represor, Lawrie Rodríguez (quien supiera acompañar en sus listas al ex presidente Jorge Batlle), como uno de los vinculados con la desaparición de María Claudia García de Gelman, quien permaneció secuestrada en la “Base Valparaíso” (centro clandestino de torturas cito en el barrio de Villa Dolores). El Víbora también es responsable por la muerte del militante Hugo De los Santos, quien murió por torturas en el Regimiento sexto de Caballería, donde la tortura estaba dirigida por Vázquez. Sin embargo, Victorino Vázquez nunca fue imputado por este caso, por la que sí fue a la cárcel (en el marco de una causa por al menos diez muertes) Juan María Bordaberry. Omar Lacasa (apodado Óscar o el Alemán), está vinculado a la causa por la desaparición del maestro Julio Castro, visto con vida por última vez mientras era torturado en la Casona de Millán; y también es señalado como responsable por la muerte del comunista Horacio Gelós Bonilla. Rudycard Scioscia fue vinculado en el libro De la A a la Z (de Alberto Silva) al 300 Carlos (o Infierno), uno de los principales centros de tortura utilizados en Morgan, en cuyo predio han aparecido restos óseos de detenidos desaparecidos; y fue reconocido en dialogo con Sala de Redacción por Marys Yic como uno de los vinculados con el asesinato de su padre, Nuble Yic. Jorge Silveira (alias Pajarito o Chimichurry) está actualmente preso por la desaparición de Adalberto Soba, y en 1981 violó sistemáticamente a cerca de 20 estudiantes menores de edad Antraning Ohannessian (alias el Turco o el Armenio) está vinculado al Plan Cóndor por los asesinatos, entre otros, de Gerardo Gatti, María Emilia Islas de Zaffaroni y de Nibia Sabalsagaray, muerta en un “Interrogatorio” a menos de un día de su secuestro. El Turco recibió (al igual que varios de los aquí mencionados) “Cursos Especiales” sobre “Interrogatorios” y “Contrainsurgencia” (están entre comillas porque ese era el nombre que tenían) en la Escuela de las Américas (SOA, por sus siglas en inglés), montada por el gobierno de Estados Unidos en la Zona de Canal de Panamá. Finalmente, José Parisi está vinculado al “Grupo de los Óscar” que torturó en el 300 Carlos y fue reconocido (junto al ya mencionado Ernesto Ramas) por denunciantes del Operativo Morgan como uno de los torturadores más activos durante los secuestros. “Fuimos invisibles para la sociedad” Marys Yic, hija del militante del PCU Nuble Yic, contó a Sala de Redacción los detalles de su lucha en la búsqueda de justicia por el homicidio de su padre. El crimen de Nuble Yic es uno de los 90 que están siendo denunciados en la causa por el Operativo Morgan. Nuble fue empleado de la rama cárnica, estaba casado y era padre de cuatro hijas. Marys, de sólo 11 años de edad en ese entonces, vivió el tormentoso secuestro de su padre como protagonista cuando “el 22 de octubre de 1975, a las 2 de la mañana, entraron seis personas, lo encapucharon, le esposaron las manos a la espalda, y se lo llevaron a punta de pistola con destino desconocido”. Además de llevarse a Yic, los secuestradores “se robaron todo, pusieron un mantel en la sala y se llevaron todo lo que quisieron, hasta mis cuadernos de la escuela”, cuenta Marys con el coraje de no quebrarse mientras sacude su memoria. Nuble Yic era enfermo cardíaco y los militares en ningún momento repararon en su condición, torturándolo con especial saña y negándole todas las medicinas necesarias, tras haberlo secuestrado a pocos días de una internación por haber infartado y mientras Yic todavía se encontraba convaleciente. El rastro de Nuble Yic fue perseguido por su hija en una investigación que le tomó todo un año de trabajo y culminó cuando confirmó que el obrero cárnico había sufrido todo tipo de torturas en la “Casa de Punta Gorda”, la “Cárcel del Pueblo”, “300 Carlos” y la Brigada de Infantería Nº 1, donde murió de un infarto producto de las extremas torturas a las que fue sometido. Su dolencia cardíaca nunca fue atendida por los enfermeros y médicos, que secundaban a los torturadores. Un día antes de su muerte, Yic recibió la única visita que tuvo durante su tortuoso cautiverio. Su esposa e hijas comprobaron el deterioro físico por los meses contínuos de torturas. “Mi padre escondía las manos debajo de la mesa que nos separaba; después me enteré por mi madre que hacía eso para que yo no viera sus dedos, porque le habían arrancado las uñas”. Para acceder a esa visita, Marys, de sólo 11 años, tuvo que desnudarse delante de una militar y le apuntaron con una metralleta. Durante los breves instantes en que vio a su padre, Yic recuerda que “no podía dejar de llorar, tanto que mi madre me pidió que parara y mi padre le dijo ‘dejála que llore’”. “Los militares también condenaron a niños y adolescentes, y tres décadas más tarde muchos seguimos pagando las consecuencias de aquello”, dice Marys explicando el alcance del terrorismo de Estado. En la denuncia presentada sobre el caso Yic aparecen los nombres de médicos y enfermeros, cómplices de las torturas que provocaron la muerte de Nuble. Los nombres son: Dr. Milton Sarkissián (del Hospital Militar), un doctor de quien se sabe que su apellido es Rivero y dos enfermeros, uno de ellos de apellido Casiano (o Kasiano) y otro que trabajaba en el cuartel del Km 14 donde Nuble Yic murió y que se apellidaba Suna. Y es que a los problemas familiares y económicos que produce la desaparición forzada de un padre de familia, hay que añadir las secuelas psicológicas, de las que el Estado nunca se hizo cargo y ante las cuales Marys explica que “no fue una pelea entre adultos, nosotras eramos niños, fuímos torturadas psicológicamente y fuimos invisibles para la sociedad”. El alcance de las torturas hechas por militares durante la dictadura no terminaba en el cuerpo de los sometidos. Marys cuenta que durante parte del cautiverio de su padre “enviábamos un bolso con ropas, medicinas, lentes para ver y alimentos todas las semanas a una dependencia en el Prado y a pedido de los militares; ese bolso nos era devuelto con la ropa ensangrentada, los lentes y medicamentos sin tocar, y la comida podrida”, con lo que quedaba claro que la tortura se extendía fácilmente a todos los integrantes de la familia. Marys afirma que con sólo 11 años, tuvo que entender que el Estado era un peligro para ella y su famlia; y que todo lo iban a tener que hacer de la misma forma que han hecho esta denuncia, con muchísimo valor y a puro pulmón. Mercedes Labadie