“Soy un revolucionario y punto”. Luis Fernández Oña, el yerno cubano de Salvador Allende

2 de marzo de 2001

Luis Fernández Oña, el yerno cubano de Salvador Allende
“Soy un revolucionario y punto”

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2 de marzo de 2001

Luis Fernández Oña, el yerno cubano de Salvador Allende
“Soy un revolucionario y punto”

LUIS Fernández Oña junto al monumento al presidente Salvador Allende en la Plaza de la Constitución

Muy pocos se enteraron que el 6 de octubre del año pasado nació en la Clínica Santa María el primer bisnieto de Salvador Allende, Fernando Mauricio Rojas Fernández. El pequeño es hijo de Maya, primogénita de Beatriz (Tati) Allende y de Luis Fernández Oña, un cubano al que la prensa de derecha de los años 70 convirtió en un personaje de mitología. Su nombre figuró en muchas de las historias de terror que se tejían casi a diario durante el gobierno de la Unidad Popular.

Las vivencias de Luis Fernández Oña en Chile terminaron en la noche del 12 de septiembre de 1973, cuando salió rumbo a Cuba con Beatriz, su hija Maya, que entonces tenía poco más de un año, y una guagua que venía en camino, Alejandro, que nació en La Habana. Como se sabe, Tati se suicidó cuatro años después, abrumada por el dolor y la impotencia ante los sufrimientos que padecía el pueblo chileno bajo la bota militar. Los niños crecieron en Cuba y sólo regresaron a Santiago en 1992, convertidos en adultos jóvenes. Maya es licenciada en Biología, estudia medicina veterinaria en la Universidad de Chile y se casó con un chileno. Su hermano Alejandro es periodista.

Desde que sus hijos están aquí, Luis Fernández ha venido tres veces a Chile. La última para celebrar el nacimiento de su nieto junto a la familia Allende. Actualmente tiene 64 años, vive en Miramar, La Habana, y es miembro de la Asociación de ex Combatientes de la Revolución. Está jubilado, pero como militante del Partido Comunista de Cuba participa en su comunidad. “Estoy plenamente identificado con la revolución. He hecho y voy a hacer todo lo que sea beneficioso para ella”, afirma con fervor. Dedica el tiempo libre a trabajar en su jardín, leer buenos libros y a proyectar uno sobre su experiencia chilena. “Me gustaría escribir sobre las relaciones entre Chile y Cuba a comienzos de los años 70 -dice-. Se han dicho muchas mentiras y creo que hay que contar la verdad para que las futuras generaciones no tengan como referencia una sola versión”. Con ese ánimo conversó con PF sobre algunos aspectos de su vida, los febriles días de la Unidad Popular y el golpe militar. El resto habrá que leerlo en sus memorias.

JOVEN REBELDE

 


LA familia Allende, de izq. a der.: Beatriz (que esperaba a su hija Maya), Luis Fernández Oña, Salvador Allende, Carmen Paz, Hortensia Bussi de Allende, Héctor Sepúlveda (ex marido de Carmen Paz), Isabel Allende y su hijo, Gonzalo

De familia pobre, Luis Fernández Oña nació y se crió en el barrio Centro Habana, junto a sus padres de ascendencia catalana y una única hermana. Estudió en una escuela pública y luego obtuvo una beca para una escuela politécnica en la provincia de Matanzas. Tenía 15 ó 16 años cuando comenzó a preocuparse por la política de su país, a raíz del suicidio del dirigente del Partido Ortodoxo, Eduardo Chibás, que conmocionó al país. Se incorporó a la Acción Cívica Ortodoxa y participó en las manifestaciones contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Durante la lucha clandestina adoptó la “chapa” de “Luis Fernández Oña” -no nació con ese nombre-, que posteriormente legalizó. Lo escogió cuando pasaba por el cementerio Colón de La Habana en la tumba de un combatiente venezolano. Tomó los apellidos y le antepuso “Luis”. “Fue para evitar la identificación por parte de la policía de Batista, pero después me enamoré de la historia de ese nombre y lo adopté -dice hoy-. Más tarde he pensado que hubiera sido mejor mantener mi nombre original, porque los padres de uno no entienden mucho de estas cosas”.

En el asalto al cuartel Moncada murieron muchos de sus compañeros de la Acción Cívica Ortodoxa. Cuando Fidel Castro salió de la cárcel y se creó el Movimiento 26 de Julio, se incorporó a la nueva organización. Después del triunfo de la revolución, el 1º de enero de 1959, integró durante unos meses la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), que sustituyó la fuerza represiva de Batista. En septiembre de ese año formó las Patrullas Juveniles de la PNR. En 1960, cuando se constituyó la Asociación de Jóvenes Rebeldes que aglutinó a todo el movimiento juvenil cubano, integró la comisión nacional de pioneros. La AJR pasó a ser la actual Unión de Jóvenes Comunistas.

Dos años después, Fernández Oña comenzó a trabajar en el Ministerio del Interior bajo las órdenes del viceministro, comandante Manuel Piñeiro Losada (“Barbarroja”). Su misión fue atender los vínculos con Bolivia y Chile, países que no tenían relaciones diplomáticas con Cuba.

¿El área de Piñeiro era la inteligencia?

“Sí, tenía una característica muy sui generis, porque debíamos ocuparnos de las relaciones con los partidos y con quienes solidarizaban con Cuba en los países latinoamericanos con los cuales no teníamos relaciones diplomáticas. El Ministerio de Relaciones Exteriores no tenía equipo para atenderlos. A los pocos meses dejé de ocuparme de Bolivia y me concentré en Chile, del cual no sabía nada. A través de estudios, y de vínculos con dirigentes y organizaciones chilenas que nos ofrecían su solidaridad, me fui interiorizando”.

¿Qué organizaciones eran?

“Partidos y organizaciones con alguna identificación con la revolución cubana, como la CUT, federaciones estudiantiles y personas. Chilenos y cubanos nunca dejamos de tener vínculos, aunque para llegar a Cuba había que hacerlo vía Praga u otro país de Europa. Conocí a muchos dirigentes como Carlos Altamirano, Salvador Allende -en ese momento senador-, Volodia Teitelboim, la senadora María Elena Carrera y otros dirigentes socialistas y comunistas que participaron en eventos realizados en Cuba, como la Tricontinental y el encuentro de OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad). También estuvieron en Cuba Miguel Enríquez, Luciano Cruz, Manuel Cabieses y otros. En definitiva, mi trabajo era tratar de lograr un mejor entendimiento y relación con las fuerzas políticas afines en Chile”.

LAZOS CON CHILE

 


BEATRIZ (Tati) Allende junto a su esposo cubano, Luis Fernández Oña

¿Cuándo conoció a Salvador Allende?

“Comenzamos una relación de trabajo en 1966. Al año siguiente, coincidiendo con el 50 aniversario de la revolución bolchevique, Salvador llegó a Cuba en tránsito hacia Moscú acompañado de su hija Beatriz. Al regreso, ella se quedó un tiempo, incentivada por las inquietudes que tenía desde el punto de vista revolucionario. Estaba casada con Renato Julio y ambos militaban en el Partido Socialista. También yo estaba casado con una cubana, y tenía dos hijos. Pero ahí comenzó entre nosotros un acercamiento afectivo”.

¿Un flirteo?

“Ajá… En el 68 vine a Chile a una reunión de la Cepal. Y coincidieron algunos hechos. El año 67 había caído el Che en Bolivia. Tres guerrilleros cubanos que estuvieron con el Che entraron a Chile por Iquique. Eran Pombo, Benigno y Urbano. Tratamos que el pueblo chileno solidarizara con ellos y les diera protección. El pueblo se movilizó y apoyó a los guerrilleros con mucha energía”.

¿Cuándo supo de esos sobrevivientes?

“La primera señal, en Chile, la dio un ingeniero boliviano, militante del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quien una noche llegó a golpear la puerta de la casa de Manuel Cabieses, entonces periodista del diario ?Ultima Hora? y director de ?Punto Final?. Aunque no se conocían, le habló de los sobrevivientes que debían salir de Bolivia, para los cuales solicitó ayuda. Cabieses conversó con el periodista socialista Elmo Catalán, quien había trabajado en ?Ultima Hora? y en ese momento era secretario de Carlos Altamirano. Elmo pertenecía a la rama chilena del ELN. Posiblemente él alertó a Cuba. Luego intervinieron miembros del Partido Comunista chileno que fueron a la frontera a esperar a los guerrilleros”.

¿Por eso lo enviaron a usted a Chile?

“No, mi viaje fue una coincidencia. Aquí me reuní con Luis Corvalán -secretario general del PC-, con Carlos Altamirano y Elmo Catalán. Este se movilizó al norte para tratar de que los guerrilleros entraran sin caer en manos de la policía. Finalmente entraron solos y llegaron a un retén de Carabineros. Era un momento de mucha efervescencia de la Izquierda en Chile. Por medio de un llamado telefónico desde La Habana le pedimos a Allende que ayudara a salir a estos compañeros. Salvador los acompañó en el avión de Lan-Chile que los llevó hasta Tahiti, donde los entregó al embajador cubano en Francia. Así, los guerrilleros llegaron a Cuba gracias al apoyo de las organizaciones políticas de Izquierda, al pueblo chileno y a la participación de Salvador Allende”.

¿También estaba en Chile cuando apareció el Diario del Che?

“Estaba aquí cuando se produjo un contacto con ?Punto Final? que permitió recibir las fotografías del diario, camufladas en unos long plays de música folclórica boliviana. Me acuerdo que nos reunimos Manuel Cabieses, Alejandro Pérez (gerente de PF) y yo en casa de Manuel en la calle Santos Dumont. Cuando comprobamos que los negativos parecían ser el Diario del Che, programamos un viaje de Mario Díaz a México y de ahí a Cuba con el diario. Así se hizo, y en Cuba se ratificó que el documento era auténtico.

El ELN de Bolivia creó una especie de retaguardia en Chile. En ella estuvieron Elmo Catalán, a quien le presenté a Beatriz, y luego fueron contactando a otros socialistas, como Arnoldo Camú, Carlos y Fernando Gómez, Rolando Calderón y otros compañeros. Posteriormente Inti Peredo encabezó esta fuerza revolucionaria en Bolivia para continuar con el proyecto del Che. El grupo chileno fue una fuerte base de apoyo. Eran compañeros de gran valor personal y entereza revolucionaria” (ver PF 488).

AMOR Y REVOLUCION

¿Qué pasaba entre usted y Tati en aquel tiempo?

“En el 68 surgió una relación más profunda y personal. Un factor muy importante fue la comunión de ideas, el compromiso revolucionario, independientemente del atractivo que existe en toda relación de pareja”.

¿Cómo la recuerda?

“Tenía una personalidad fuerte. Era una mujer de 25 años que se había graduado de médico. Vivía un proceso de maduración revolucionaria. Estábamos imbuidos de un gran espíritu idealista revolucionario. Ella comenzó a trabajar en un hospital. Estaba muy ligada a su padre y se identificaba con su pensamiento. Pero también se sentía motivada por la revolución cubana y las ideas y amistad que compartía con Miguel Enríquez, Bautista Van Shouwen, Luciano Cruz y su primo Andrés Pascal Allende. Todo esto alentó su participación como militante. Tenía mucho valor, era muy inteligente. Sobre todo estaba convencida que una revolución profunda podría salvar de la miseria a los países de América Latina, incluyendo a Chile. Ella se sentía muy ligada a los compañeros del ELN en Chile, que prácticamente desapareció cuando la Unidad Popular triunfó en las urnas”.

¿Cuándo se casaron ustedes?

“En 1970, en La Habana. Beatriz viajaba a la isla a perfeccionar sus conocimientos políticos pero no iba a Cuba como militante chilena, sino del ELN boliviano. A comienzos del 70 se creó el Departamento Liberación, también a cargo de Piñeiro. Realizamos el mismo trabajo de relaciones, pero más político, con mayor nivel de especialización”.

Esa era una época de auge de las luchas revolucionarias en América Latina, con una extensión de la lucha armada y en la que muchos cubanos participaron directamente, como ocurrió en Venezuela…

“Además, se requería especialización. Dejamos de ser revolucionarios ?de impulso?: estudiamos más la teoría. Comenzamos a ser más revolucionarios de corazón y de pensamiento. También ganamos nivel cultural, porque cuando triunfó la revolución muchos no teníamos la formación cultural ni política necesarias. Cuando el Departamento Liberación estaba en sus inicios, triunfó Allende. Como presidente electo, envió a Tati a Cuba para expresar su solidaridad a la revolución cubana. Por supuesto, él conocía mi relación con su hija. Viajé a Chile el 25 de septiembre del 70 en una delegación que participó en un congreso de veterinaria”.

¿Apoyaron la formación del equipo de seguridad de Allende?

“En Cuba, todos reciben entrenamiento militar. Estamos preparados para un eventual ataque del imperialismo. Los compañeros que vinimos en esa oportunidad ayudamos en alguna medida a que el presidente electo, el amigo y revolucionario Salvador Allende, fuera bien protegido. Había amenazas, estallidos de bombas y se comenzaba a desplegar una agresividad tremenda. La mejor muestra fue el asesinato del general René Schneider, comandante en jefe del ejército. A la toma de posesión del mando, el 4 de noviembre del 70, se invitó a una delegación cubana que encabezó Carlos Rafael Rodríguez. Se inició así el restablecimiento de relaciones diplomáticas. El gobierno cubano me nombró encargado de negocios hasta la llegada del embajador, Mario García Incháustegui. Cuando él asumió, pasé a ser ministro consejero de la embajada”.

HISTORIA Y LEYENDA

¿Fue en esa época que comenzó a recibir ataques de la prensa de derecha?

“Decían cualquier cosa de mí. En una oportunidad aparecí en la revista ?Sepa? como instructor de asesinos políticos. Me achacaban la muerte de Schneider y de Edmundo Pérez Zujovic, más tarde el asesinato del edecán naval Arturo Araya. No me agredían a mí, sino que me utilizaban para atacar al gobierno de Allende y a la revolución cubana. Hace poco leí las memorias de Henry Kissinger, donde dice ?Fernández Oña, yerno de Allende, tenía su oficina en La Moneda?. Es absurdo, habría sido estúpido meter a un diplomático cubano en la casa de gobierno. También dicen que fui organizador o jefe del GAP, lo que habría sido igualmente estúpido. Me han inventado ?altos cargos? en la dirección cubana. Pero yo sólo soy un revolucionario, y punto”.

¿Cómo reaccionaba Allende?

“En una ocasión, un periódico hizo una acusación, mencionando particularmente la relación familiar. En ese caso, el presidente Allende respondió con una carta donde pedía un poco más de ética. En definitiva, se trataba de mi relación personal con Tati, que no le incumbía a nadie más”.

¿Cómo recuerda esos tres años de gobierno de la UP?

“Teníamos enorme actividad. Por la relación familiar, conversábamos con Salvador sobre la situación que se vivía. El también se interesaba mucho por Cuba y por Fidel. Había un intercambio amistoso entre ambos. Tenían una relación muy estrecha, de mutuo respeto”.

¿Cuándo se empezó a percibir la posibilidad de un golpe de Estado?

“La prensa y grupos de derecha y ultraderecha, como Patria y Libertad, empezaron a preparar las condiciones desde el 70, e incluso antes. Pero creo que el asesinato de Edmundo Pérez Zujovic fue un hito muy importante, polarizó la situación y creó condiciones adversas para la Unidad Popular. Este país no tuvo un momento de tranquilidad desde 1972”.

¿Cuál era el estado de ánimo que prevalecía en Allende durante su breve gobierno?

“Salvador nunca perdió la confianza de lograr sus objetivos. Siempre lo vi optimista, aún en la época cercana al golpe militar. Tenía claro que se vivían momentos muy difíciles y había decidido convocar a un plebiscito. El 4 de septiembre de 1973, siete días antes del golpe, hubo marchas y concentraciones en todo el país. En Santiago asistieron unas 800 mil personas. Era una fuerza muy importante pero todos sentían que la situación se complicaba”.

¿Cuándo vio por última vez a Allende?

“El 8 de septiembre, un día sábado. Era el cumpleaños de Beatriz y nos reunimos con un grupo de amigos en casa de Miria Contreras (?Payita?), en El Cañaveral. Estuvieron Augusto Olivares, Fernando Flores, un grupo musical -creo que los Parra- y Salvador. Había mucha tensión. La situación estaba controlada por las fuerzas militares, que intervenían los cordones industriales, allanaban y acordonaban poblaciones haciendo uso de la ley de control de armas. Hacía varios días que Beatriz y yo, junto con el doctor Danilo Bartulín, el ?Perro? Olivares, Joan Garcés, y varios más pasábamos las noches en la casa de Tomás Moro. Jugábamos ajedrez y nos manteníamos alertas por lo que pudiera suceder”.

¿Es efectivo que Allende confiaba en la lealtad de Pinochet?

“No supe de eso. Siempre fuimos respetuosos como para no preguntar nada sobre las Fuerzas Armadas, y Salvador fue muy cuidadoso para no hacer ningún comentario. Nunca me encontré con Pinochet. Sí conocí, antes, al general Carlos Prats, como también al almirante Raúl Montero y a César Ruiz, los comandantes en jefe del ejército, la Marina y la Fach. El 26 de julio del 73 mataron al edecán naval, el comandante Araya, y la revista ?Sepa? me achacó el crimen. Su versión era que yo había huido de Chile esa misma noche. Además, ?alguien? había escuchado a través de un muro que Beatriz decía a otra persona: ?Tienes que contarle al papá que fuiste tú?. Entonces, Allende me convocó a Tomás Moro, donde se encontraban los comandantes de las Fuerzas Armadas, para que vieran que no me había ido del país. A ese nivel llegaban las cosas”.

EL DIA MAS NEGRO

¿Cómo vivió el Once?

“En el último tiempo manteníamos por seguridad a nuestra hija, Mayita, en casa de unos amigos. El sábado 8 de septiembre la trajimos con nosotros hasta el lunes, porque estaba resfriada y pensábamos llevarla al médico. Por eso, en vez de quedarnos en Tomás Moro alojamos en nuestra casa, en la calle Martín Alonso Pinzón. Como a las siete de la mañana del martes 11 supimos lo que estaba pasando. De inmediato mandamos a Maya a la casa donde la cuidaban. Un compañero cubano salió en mi auto a dejarla y, con el apuro, se llevó la llave del carro de Tati, así que tuvimos que esperar su regreso para movernos. Serían las ocho y media cuando Tati se fue a La Moneda y yo a la embajada. Allí tomamos todas las medidas para defender la sede diplomática. Junto a la embajada había unos terrenos baldíos y de repente aparecieron dos soldados que gritaron: ¡Ríndanse! Fue tan ingenua su actitud que, evidentemente, actuaban por propia iniciativa. Los compañeros dispararon y los soldados se fueron. Ese fue el primer llamado de alerta para ambas partes. Los militares tomaron posiciones en los edificios cercanos. La calle Los Estanques no tenía salida y a media mañana estábamos cercados. Había mucha tensión. Mientras pude, me mantuve en contacto telefónico con Tati”.

¿Cuánta gente había en la embajada?

“Alrededor de cien personas, entre médicos, deportistas, gente de la cultura, personal de la oficina comercial y funcionarios con sus esposas. Nos mantuvimos a la espera, escuchando noticias por radio. Para sorpresa nuestra, siempre tuvimos comunicación telefónica. Beatriz me informaba de la situación en La Moneda. Ella estaba embarazada de nuestro segundo hijo. Nos decía que su padre estaba bien y pedía que nos mantuviéramos tranquilos en la embajada, porque estábamos en territorio cubano. Mientras, los militares habían evacuado a los vecinos y nosotros estábamos preparados para resistir cualquier agresión. Cuando comenzó el bombardeo a La Moneda nos llamaron supuestos militares que no se identificaban, diciendo que Allende se había rendido y que nos pedía asilo. Por lo que siempre había expresado Allende estábamos convencidos que él no saldría rendido de La Moneda. Después que las mujeres abandonaron el palacio, minutos antes del bombardeo aéreo, pude hablar con Beatriz. Estaba en un lugar con su hermana Isabel, la periodista Frida Modak, Nancy Julien, una cubana casada con Jaime Barrios (N. de PF: gerente del Banco Central, uno de los fundadores de PF, detenido desaparecido). Tati se había sentido muy mal debido a la tensión y a su embarazo, pero estaba mejor. A todas les preocupaba el destino de Salvador. La señora Tencha estaba en casa de Felipe Herrera”.

¿Qué pasó después en la embajada?

“Cerca de las ocho de la noche me llamaron por teléfono para decirme que los restos de Salvador Allende los iban a sepultar en el cementerio de Viña del Mar y que si yo podía localizar y acompañar a la familia. Ellos facilitarían un avión y luego ?las tres mujeres? -así se expresaba mi interlocutor- podrían asilarse en la embajada cubana. Tengo casi la certeza que era el almirante Patricio Carvajal, quien estaba a cargo de la coordinación golpista. Me comuniqué con Tati para que consultara a su madre. Antes de las nueve me llamó un ?capitán Garín?, o Garay. Me dijo: ?estoy en Pedro de Valdivia con Los Estanques. Si usted puede salir…?. ?¿Y usted, por qué no viene??, le pregunté. ?No, porque van a disparar?. ?No, yo le garantizo que no le disparará nadie?. ?Estoy con un jeep, voy hacia allá?, me respondió. Le dije al embajador que venían a buscarme y decidió acompañarme hasta la salida: ?Quiero ver a quién te entrego?, me dijo. Caminamos hacia la garita de entrada, a unos 10 ó 15 metros de la casa, porque pensamos que el jeep estaría allí. Pero cuando abrí la puerta, nos llegó una ráfaga desde el frente, a no más de 25 metros. Ese día no estaba para morirme, sentí los ?abejorros? pasándome por el lado y después vi la pared llena de impactos. Mario (García Incháustegui) y yo, saltamos hacia atrás y nos tiramos al suelo. Ahí empezó el tiroteo de lado y lado, porque la gente de la embajada pensó que nos habían matado. En el suelo, detrás del muro, veíamos cómo cruzaban las balas trazadoras. Pudo haber sido dos minutos, pero parecieron dos años. Cuando paró el tiroteo llegaron los compañeros, pensando que estábamos liquidados. Entramos a la casa ¡y me volvió a llamar el mismo ?patudo?! Dijo que perdonara, que hubo una confusión. ?¿Pero qué clase de confusión? ¡Por poco me matan!?. ?¿Podemos ir…??. ?No, no, se acabó el acuerdo, ni yo voy ni van ellas?. Llamé a Beatriz y le conté. Luego, Carvajal telefoneó al embajador para decirle que les habían disparado desde la embajada y que ellos subirían su nivel de fuego. Mario les respondió que la agresión vino de su parte y que nosotros nos defenderíamos si volvía a ocurrir. La nuestra era una posición heroica, pero insostenible. Sin embargo, estábamos dispuestos a dejar hasta el último hombre para impedir que tomaran la embajada. Esa noche fue muy tensa. Al otro día llamó Uros Domic, un oficial de ejército que había ido a Cuba en una delegación y que actuó como mediador. Poco después llegó Domic a parlamentar personalmente. Cuando hubo acuerdo, salí de la embajada con un mayor uniformado, un chofer y un joven armado de una metralleta, ambos de civil. Al llegar a Pocuro con Pedro de Valdivia dispararon una ráfaga contra el auto, desde un techo. Todos se lanzaron fuera del auto y me dijeron ?¡quédese usted!?. Si me quedaba, me jodía, así que salí y me tiré al piso. En este momento prefiero pensar que fue un francotirador que disparó contra los militares. Pero ya eran dos coincidencias: me hicieron salir de la embajada y dispararon, luego salgo con ellos, y tiran. Fuimos a buscar a Mayita, a la señora que la cuidaba y a Beatriz, con gran pena porque ni Frida, ni Nancy, ni Isabel quisieron salir para asilarse. Ya en la embajada, embalamos papeles y archivos, siempre con Uros Domic en la sede diplomática. Salimos de la embajada en micros y autos custodiados por militares, en compañía de los embajadores de Perú, Suecia, Unión Soviética y México. Nos dirigimos hacia el aeropuerto, donde se encontraba un avión de Aeroflot. Esa noche del 12 de septiembre vimos un Santiago a oscuras y controlado por patrullas militares. Cuando despegamos, el piloto apagó la radio y siguió una ruta distinta a la establecida. Hicimos escala en Perú, y de ahí directo a La Habana”.

¿Cómo iba Beatriz?

“Abatida. Ya sabía de la muerte de su padre y el hecho de estar embarazada no la dejó actuar con la serenidad que hubiera querido. Se volvió a reunir con su familia el 28 de septiembre en La Habana, donde se efectuó un acto de masas en el que habló Fidel, y también Beatriz”.

¿De dónde salió la versión que dio Fidel de la muerte de Allende en esa oportunidad? Porque no habló de suicidio…

“Cuando fui a México a buscar a Tencha, Isabel y Carmen Paz Allende, uno de los ex miembros del GAP que estuvo en La Moneda y que había viajado con ellas, quiso hablar conmigo. Me contó la versión que dio Fidel. Yo la mandé a Cuba. Fidel la escuchó y después relató la misma versión. Eso sí, hizo la salvedad de que si Allende se hubiera disparado él mismo para no quedar en manos del enemigo, sería igualmente heroico. Un hombre que está bajo un bombardeo y, por dignidad, no se deja agarrar vivo, es una persona ante la cual hay que sacarse el sombrero”.

En Cuba, mientras Luis Fernández Oña se dedicó a terminar la carrera de Ciencias Políticas y se integró a trabajar en el Departamento América del PCC, Beatriz Allende comenzó a ejercer su profesión de médico. Vivían en un departamento y pronto nació su segundo hijo, Alejandro. Ella se entregó por entero a apoyar a quienes resistían la dictadura militar en Chile. Estuvieron un tiempo juntos, pero luego se fueron distanciando afectivamente hasta que optaron por separarse. Beatriz viajaba permanentemente para participar en actividades de solidaridad con el pueblo chileno en distintas partes del mundo y presidía en Cuba una entidad en que participaban los exiliados chilenos de diferentes partidos. Pero sentía que no era eso todo lo que podía y debía hacer. Además, iba pasando el tiempo y seguían cayendo compañeros en Chile. Algo se quebró en ella. Tenía 33 años cuando se suicidó, en octubre de 1977.

¿Cuál es su interpretación de por qué se quitó la vida?

“Le afectaba profundamente el hecho que ya hubieran transcurrido cuatro años y no se vislumbraba ni un rayo de luz. También le angustiaban las divisiones de la Izquierda chilena en el exilio. En cada país había por lo menos dos comités de exiliados. Quizás, si hubiera tenido la oportunidad de volver a Chile habría sido distinto. Quizás”.

¿Ella continuaba militando en el Partido Socialista?

“Más que en un partido, estaba militando con Chile. Fue militante socialista, pero también respetaba mucho las opiniones de los comunistas, del MIR, de los radicales, de la Izquierda Cristiana. Fueron años difíciles para todos, de desajuste. La existencia de los niños me ayudó mucho a superar la situación que se creó con la muerte de Tati”.

¿Cómo se han adaptado sus hijos en Chile?

“Bien, viven con su abuela Tencha, que está muy contenta con su primer bisnieto, y su tía Isabel. Hacen mucha vida familiar”.

A menudo se critica en Chile la ingratitud de muchos chilenos que fueron acogidos solidariamente en su país y que se olvidaron de devolver la mano cuando Cuba atraviesa por graves dificutades.

“En la Concertación está la mayor parte de la gente que tuvo relación con la revolución cubana. Algunos fueron muy amigos, pero ahora no quieren ni saber de nosotros. Tampoco les interesa la memoria histórica. Pero también hay gente muy buena, que nos está apoyando. Y otros están muy ocupados en sobrevivir, no tienen tiempo para meterse en otras cosas. Pienso que en Chile hay mucha desinformación sobre Cuba. Todos los sectores sociales engullen la propaganda adversa que pinta a Cuba como un infierno. Pero quienes visitan mi país se dan cuenta que no es así, tampoco somos un paraíso pero estamos lejos de ser un infierno”

PATRICIA BRAVO

 

BERLIN. El pasado no está muerto, ni siquiera es pasado. Tres fotógrafos chilenos.

BERLIN.  El pasado no está muerto, ni siquiera es pasado. Tres fotógrafos chilenos.

8 11 2013 | CHILE | CULTURA | POLÍTICA

El pasado no está muerto, ni siquiera es pasado. Chile – 11.09.1973

Por 

amerika21.de

Exposición de Oscar Navarro, José Giribas y Santiago Oyarzo.

En Verdi Media Gallery en Berlín el 5 de Noviembre 2013 una exposición de unas 40 imágenes en blanco y negro de gran formato se han abierto por el fotógrafo chileno que hizo bajo la dictadura de Pinochet 1973-1990 Fotos: José Giribas, Oscar Navarro y Santiago Pérez Oyarzo. También de Maria Olga Allemand y Marco Ugarte. Hay fotos de la resistencia contra la dictadura y la represión brutal. De las detenciones de las personas golpeadas juntas, demostraciones, los hombres y mujeres que protestan piden a sus parientes desaparecidos, desde la resistencia cotidiana en los barrios bajos y los vehículos demolidos de la policía especial y la columna de Pinochet por las acciones de la guerrilla.

“El pasado no está muerto, ni siquiera es pasado Chile -. 11.09.1973” es el título de la exposición que conmemora el aniversario del golpe de Estado contra el gobierno de Allende. Los fotógrafo José Giribas, Oscar Navarro, Santiago Oyarzo Pérez, Marco Ugarte y fotógrafa Maria Olga Allemand fundada en 1981, son ex miembros de la Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI),que actualmente no existe.. Allemand resultó gravemente herido durante la visita del Papa a Chile en abril de 1987 por una bala de la policía. En el discurso de apertura, los organizadores recordaron que los fotógrafos AFI menudo se protegían mutuamente en la documentación de la lucha en las calles, con protestas y la represión brutal por parte de sus cámaras. Las fotografías fueron tomadas en el centro, que estaban involucrados en la resistencia contra la dictadura. Los fotógrafos de la AFI también participaron en la búsqueda de los detenidos o deportados. El terror de la dictadura militar, sino también la resistencia, sin embargo, fue a través de su trabajo visible para la opinión pública mundial. Que eran una amenaza para el régimen.Ellos mismos fueron perseguidos y obligados a emigrar temporalmente.

 Santiago Pérez Oyarzo fue encarcelado dos veces en los campos de tortura de la dictadura. Como miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), en 1976, tuvo la orden y estaba conspirando para producir documentos del fotógrafo camuflaje.En su breve discurso el martes, dijo que sus fotos se muestran al público por primera vez. No son obras de arte – pero mostraron la verdad y “la verdad es siempre revolucionaria.”

Oscar Navarro y Santiago Pérez Oyarzo vivir otra vez después de años de exilio en Chile. José Giribas tuvo que abandonar Chile en 1973, pero regresó con frecuencia también bajo la dictadura y se fotografió con la ayuda de sus colegas, era un miembro de AFI y los apoyó desde el exilio con la película y el material de desarrollo. Vive y trabaja en Berlín. De él viene la idea de esta exposición, del 10 al Enero se puede ver en el 2014.

El viernes 15 18 de noviembre por el reloj se encuentra en la Galería de los medios de comunicación de la película documental “La ciudad de los fotógrafos” de Sebastián Moreno (Chile 2006) demostraron. Los tres fotógrafos estarán presentes en una discusión posterior.

Verdi Media Gallery, Google Street 10, 10965 Berlín,
lunes y viernes 14-16 de despertador / Reloj 17-19 Martes / Jueves 14-19 reloj

Niño en las barricadas en Villa Francia, Santiago (1985)

Niño en las barricadas en Villa Francia, Santiago (1985)

Fuente: Oscar Navarro

Licencia de la imagen: © Oscar Navarro

Detención de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Santiago (1985)

Detención de estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Santiago (1985)

Fuente: Oscar Navarro

Licencia de la imagen: © Oscar Navarro

Hijo de Santiago Nattino durante el funeral de su padre en abril de 1985, Santiago.  Santiago fue Nattino del coche policía

Hijo de Santiago Nattino durante el funeral de su padre en abril de 1985, Santiago.
Santiago Nattino fue secuestrado y asesinado por la policía (Degollados caso)

Fuente: Oscar Navarro

Licencia de la imagen: © Oscar Navarro

Internacional de la Mujer - 8  Marzo de 1987, la Plaza Italia en Santiago

Internacional de la Mujer – 8 Marzo de 1987, la Plaza Italia en Santiago

Fuente: Oscar Navarro

Licencia de la imagen: © Oscar Navarro

Coches-bomba asesinato del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) a una camioneta de la policía en junio de 1985, Santiago

Coches-bomba asesinato del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) a una camioneta de la policía en junio de 1985, Santiago

Fuente: Santiago Oyarzo

Licencia de la imagen: © Santiago Oyarzo

Un pescador, un miembro de la Unión Fischer de San Antonio, en una manifestación en Santiago fue detenido por la policía (19

Un pescador, un miembro de la Unión Fischer de San Antonio, fue detenido durante una manifestación en Santiago por la policía (1985)

Fuente: Santiago Oyarzo

Licencia de la imagen: © Santiago Oyarzo

Entierro de Rodrigo Rojas de Negri, un fotógrafo chileno.  Murió a causa de los efectos de la combustión por el ejército

Entierro de Rodrigo Rojas de Negri, un fotógrafo chileno. Murió a causa de los efectos de la combustión de una patrulla militar, al mando de Pedro Enrique Fernández Dittus, el 6 de 07 1986 durante una manifestación en contra de la dictadura de Augusto Pinochet.
En la foto de la izquierda: Su madre, Verónica De Negri, lleva el ataúd de su hijo después de la misa funeral.

Fuente: Santiago Oyarzo

Licencia de la imagen: © Santiago Oyarzo

En un enfrentamiento entre estudiantes y policías en la calle Grecia en Santiago, Santiago Oyarzo era el fotógrafo

En un enfrentamiento entre estudiantes y policías en la calle Grecia en Santiago, Santiago Oyarzo el fotógrafo resultó herido en la cabeza por un policía proyectil de gas lacrimógeno. (1985)

Fuente: Marco Ugarte

Licencia de la imagen: © Marco Ugarte

La Brigada de la cultura "Ramona Parra" pinta un mural durante una manifestación por un NO en el plebiscito de Pinochet

La Brigada de la cultura “Ramona Parra” pinta un mural durante una manifestación por un NO en el plebiscito de Pinochet en Santiago el 1 de 10 1988

Fuente: José Giribas

Licencia de la imagen: © José Giribas

El fotógrafo para tomar un descanso después de una manifestación en contra de la dictadura en Santiago el 16 de  02 1986<br /><br />

El fotógrafo para tomar un descanso después de una manifestación en contra de la dictadura en Santiago el 16 de 02 1986

Fuente: José Giribas

Licencia de la imagen: © José Giribas

Manifestación por los Derechos Humanos en Santiago el 8 de  09 1988 Carmen Gloria Quintana (a la derecha).  Carmen Gloria Quintana

Manifestación por los Derechos Humanos en Santiago el 8 de 09 1988 Carmen Gloria Quintana (a la derecha).
Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri el fotógrafo eran el 2 de 07 1986 después de ser arrestado por una patrulla militar en el fuego. Rodrigo Rojas murió a consecuencia de las quemaduras

Fuente: José Giribas

Licencia de la imagen: © José Giribas

Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, general y dictador, Edificio Diego Portales en Santiago el 12.09.1988

Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, general y dictador, Edificio Diego Portales en Santiago el 12.09.1988

Fuente: José Giribas

Licencia de la imagen: © José Giribas

Militar contra los fotógrafos, entre ellos Santiago Oyarzo

Militar contra los fotógrafos, entre ellos Santiago Oyarzo

Fuente: María Olga Allemand

Licencia de la imagen: © Maria Olga Allemand

En la inauguración de la exposición de Verdi Media Gallery en Berlín

En la inauguración de la exposición de Verdi Media Gallery en Berlín

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

de izquierda a derecha: El fotógrafo José Giribas, Oyarzo Santiago Pérez y Oscar Navarro

de izquierda a derecha: El fotógrafo José Giribas, Oyarzo Santiago Pérez y Oscar Navarro

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

La junta militar y dictador Pinochet, fotografiada por José Giribas

La junta militar y dictador Pinochet, fotografiada por José Giribas

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

Santiago Oyarzo en su discurso

Santiago Oyarzo en su discurso

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

Imágenes de opresión y resistencia

Imágenes de opresión y resistencia

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

José Giribas y Oscar Navarro

José Giribas y Oscar Navarro

Fuente: Eva Haule

Licencia de la imagen: © Eva Haule

HIJXS.VOCES recibió desde Berlin la siguiente nota

Santiago Nicanor Oyarzo Pérez

 

Querido compañera, te envío el texto de las palabras que dije en la apertura de la inauguración fotográfica, el miércoles 5 de Marzo del 2013

Lo que dije en Berlìn : Queridas compañeras y compañeros Debo comenzar con dos verdades, esta amiga inseparable, porque ella, la verdad, aun sigue siendo revolucionaria. La primera verdad que les quiero contar, es que yo quizás nunca habría sido fotógrafo, y esas son mis fotos y están hechas en días difíciles, tan difíciles que uno creía que detrás del visor de la cámara, uno miraba la historia desde otra dimensión. Pero tuve que ser fotógrafo, porque después de salido de prisión. Mi partido el Movimiento de Izquierda revolucionaria (MIR) me dieron la tarea de crear un laboratorio para trabajar micro Films, entonces lo fundamental era que debía crearme una fachada de fotógrafo frente al entorno De mi barrio. NO fui fotógrafo entonces por el arte o periodismo, sino por razones políticas, ya que en mi país las armas para luchar contra la dictadura eran escasas y mientras tanto, decidí, armarme de una cámara, y de un gran corazón, que era la munición que nos sobraba y que salía a borbotones cuando nos herían o nos mataban. Esta exposición después de cuarenta años, Es una parte que a mi, me corresponde, la doy hoy con la misma entrega, en que me di a mi partido y a mi lucha contra la Dictadura del Dictador innombrable y es la primera vez que un publico va a verlas, no son ninguna maravilla, pero para mi es un orgullo que vuestros ojos receptivos las observen. Pero por que un país extranjero y no su propio país. Pensara Más de alguno…? Porque ustedes alemanas y alemanes y de otros países que están aquí. Porque en ustedes mujeres y hombres no solo de Alemania, sino de todo el mundo, estuvo la SOLIDARIDAD, esa solidaridad que nos dio el mundo en esos días tan críticos. Ustedes nos dieron la mano de mil formas…en lo fundamental nos permitieron sobrevivir Y es hoy que con estas fotos que representan parte de lo terrible, lo irracional de la tortura, del desaparecimiento de personas, el asesinato, el desprecio por el ser humano. Quisieron hacer que el mundo no se enterara, “con su prensa oficialista” y su “parafernalia diplomática”, pero allí estuvimos, saliendo a las calles, buscándolos en las esquinas, que no se llevaran a nuestras mujeres, ni hombres, sin que quedara un testimonio para salvarlos, o para que la sociedad nunca los olvidara. Para que de alguna manera llegara a ustedes. Muchas gracias por escucharme compañeras y compañeros Gracias especialmente todos los compañeros del Sindicato VERDI, a sus dirigentes por esta posibilidad que nos han permitido …gracias a ustedes ha sido posible venir exponer y conocer a compañeros excelentes. Gracias muchas gracias.

Persistentes reformas políticas de Pinochet.

Persistentes reformas políticas de Pinochet

11 de septiembre 2013 (IPS) – La dictadura encabezada por el general Augusto Pinochet (1973-1990) de principio a fin desmanteló sistemáticamente todo vestigio de “el camino chileno al socialismo” que el gobierno de Salvador Allende (1970-1973) había intentado seguir . Pero también estableció las estructuras políticas que la democracia chilena no ha logrado erradicar. Ver el proceso en la línea de tiempo a continuación en

http://www.ipsnoticias.net/2013/09/la-persistente-reforma-politica-de-pinochet/

 

 

Datos: Marianela Jarroud basado en fuentes documentales. Diseño: Ignacio Castañares

 

 

 

DR. MIGUEL ENRÍQUEZ ESPINOZA. (1944-1974)

Miguel Enríquez y el proyecto revolucionario e...
Miguel Enríquez y el proyecto revolucionario en Chile. Discursos y documentos del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR. – Pedro Naranjo, Mauricio Ahumada, Mario Garcés y Julio Pinto (Photo credit: vivlioteca)

Papel en la Fundación del MIR Como integrante de la VRM “Rebelde”, Enríquez sería un activo convocador al “Congreso de Unidad Revolucionaria” que se realizaría entre el 14 y el 15 de agosto de 1965 en Santiago. En este congreso constituyente se fundó el Movimiento de Izquierda Revolucionaria. La participación de Miguel Enríquez en el congreso constituyente consistió en exponer una tesis político-militar de la cual eran autores, junto a Miguel Enríquez (“Viriato”), su hermano Marco Antonio (“Bravo”) y Marcello Ferrada-Noli (“Atacama”).

La tesis, titulada La conquista del poder por la via insurreccional fue aprobada en el congreso de fundación. Miguel Enríquez fue elegido miembro de la primera dirección nacional del MIR, como integrante del Comité Central.2 En noviembre de 1965, fue proclamado por el MIR como candidato del Movimiento Universitario de Izquierda (que integraba al MIR, al Partido Socialista, al Partido Comunista y a sectores independientes de izquierda) a la presidencia de la Federación de Estudiantes de Concepción (FEC). El PC y el PS finalmente levantaron sus propias candidaturas y ganó la elección el Partido Demócrata Cristiano con 1.184 votos frente a los 810 del MUI. A fines de ese mismo año, participó en el Segundo Congreso General del MIR, en Conchalí. En éste sería reelegido como miembro del comité central. A inicios de 1966, Enríquez viaja a China integrando una delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción. Allí y durante su viaje de regreso en Perú hace contactos con organizaciones laborales y políticas. Golpe de Estado Tras el golpe de Estado de septiembre de 1973, Miguel Enríquez y otros miembros del MIR rechazan la idea del asilo político en embajadas extranjeras y condenan el exilio del país. Luego, comienzan a organizar actividades clandestinas contra la dictadura de Augusto Pinochet. Tras el golpe, Enríquez pasa a ser uno de los más buscados por las autoridades. Enríquez fue abatido el 5 de octubre de 1974 en un enfrentamiento con agentes de la DINA en la comuna de San Miguel, Santiago, desde donde lideraba al MIR y donde, en la calle Santa Fe, vivía con su compañera Carmen Castillo quien tenia 6 meses de embarazo. Ella también fue herida y pese a que sobrevivio perdió al hijo de Miguel. Fue enterrado en el Cementerio General de Santiago. Tras su muerte, el Instituto Superior de Ciencias Medicas (ISCM-H), de La Habana, Cuba, bautiza a su nuevo hospital clínico como Dr. Miguel Enríquez Espinosa, en su honor.

Biografía de Miguel Enríquez Espinoza
Pedro Naranjo Sandoval. (2)


Enlaces a: El último día de Miguel Concepciones teóricas fundamentales de Miguel Enríquez Homenaje a la caída en combate de Miguel Enríquez Al Che y a Miguel en el 2001El trabajo, BIOGRAFIA DE MIGUEL ENRIQUEZ ESPINOZA, lo difundió el Centro de Estudios “Miguel Enríquez” –CEME– en su publicación escrita Cuadernos “Miguelitos”, Nro 2. Noviembre de 1999. Permitida la reproducción total o parcial citando fuente, datos y contenidos originales. E mail: centro.estudios@miguel.enriquez.as Página web: http://home.bip.net/ceme

    I N D I C E  1. Introducción  2. Su familia e infancia  3. Estudiante destacado y adolescente inquieto  4. Primeras experiencias políticas militantes 5. Participa en la constitución del MIR 6. Miguel asume la jefatura del MIR 7. El período “operativo y de “masas”  8. La conducción del período prerevolucionario 9. Su conducción al inicio del período contrarevolucionario 10. Epílogo 11. Notas 1. INTRODUCCION  En septiembre 1985 al presentar la edición de algunos textos políticos de Miguel,(3) en parte de su introducción planteábamos lo siguiente: “Para encontrar en la historia del movimiento obrero y revolucionario chileno un ejemplo de la estatura de Miguel Enríquez sólo cabe recurrir a la figura y la acción de Luis Emilio Recabarren. Es verdad que ambos actuaron con medio siglo de distancia y en condiciones disímiles, pero cumpliendo tareas revolucionarias de pareja importancia. En 1912 Recabarren funda el Partido Obrero Socialista, creando así un instrumento que buscaba convertirse en vanguardia de las luchas obreras y eliminar la funesta influencia de las conducciones burguesas sobre ésta. En 1963 Miguel Enríquez junto con Edgardo Enríquez, Luciano Cruz, Bautista van Schouwen y otros jóvenes revolucionarios, ingresa a la Vanguardia Revolucionaria Marxista (formada el año anterior) la cual en 1965 será una de las vertientes principales de la constitución del Movimiento de Izquierda Revolucioria (MIR) de Chile. En la década de los años 10, Recabarren y el POS se ponen a la cabeza de los sectores más radicales y combativos de la clase obrera y el pueblo, enraizándose profundamente en las masas populares; en la década de los años 60 Miguel Enríquez y el MIR se ponen a la cabeza de las luchas y los anhelos de los sectores más postergados de la clase obrera y los pobres de Chile e inician, con las acciones directas, la primera experiencia de lucha armada revolucionaria de la clase obrera y el pueblo chileno. En 1920, en plena crisis del sistema de dominación, el POS debió enfrentar el gran desafío que le planteaba el ascenso al gobierno de una fracción burguesa que se expresaba populista y demagógicamente atrayendo tras de sí a las grandes masas menos conscientes de la clase obrera y el pueblo, y en esas condiciones fue capaz de desarrollar una política revolucionaria de masas que, convocándolas a la lucha por el poder y el socialismo, logró ganar a la mayoría de la clase obrera organizada e incluso a sectores campesinos; en 1970, también en plena crisis del sistema de dominación burgués, el MIR debió enfrentar el desafió inédito de un triunfo electoral de la izquierda que teóricos apresurados e interesados presentaban como la ratificación empírica y supuestamente irrefutable de las tesis reformistas de tránsito pacífico e institucional al socialismo y como muerte a las posiciones revolucionarias que sustentaban la necesidad de la violencia y la lucha armada de las masas para destruir el aparato estatal burgués e iniciar la revolución obrera y campesina, y en esas condiciones, el MIR fue capaz de crecer en la clase obrera y en las más amplias capas populares levantando una política revolucionaria que se expresaba no en estridencias y teoricismos sino en la conducción concreta de las luchas reales de los obreros, los campesinos y los pobres de Chile, en la búsqueda de los caminos para unir al conjunto del pueblo tras un programa revolucionario y socialista y desplazar de su seno la conducción reformista que, obnubilada por sus ilusiones de alianzas con fracciones burguesas, sólo conseguía dividir al pueblo. En 1924, superada temporalmente la crisis política de las clases dominantes con la intervención militar y el inicio de un período de derrotas y reflujo de la clase obrera y el pueblo, Recabarren, agobiado por una enfermedad incurable, se da muerte por propia mano; en 1974, también en un período de reflujo y derrota de la clase obrera y de dictadura militar, Miguel Enríquez muere con las armas en la mano combatiendo a los esbirros de la tiranía y escribiendo así una de las páginas más heroicas de la historia del movimiento obrero chileno y latinoamericano. Luis E. Recabarren y Miguel Enríquez dejaron tras de sí no sólo su ejemplo y su palabra. Durante más de una década, incansables, construyeron paso a paso un partido revolucionario; agitaron, propagandizaron, organizaron, actuaron y vivieron en función de la construcción de una fuerza social revolucionaria vanguardizada por la clase obrera y dirigida por un partido proletario revolucionario. Miguel Enríquez y Luis E. Recabarren constituyen los más altos ejemplos de claridad y decisión revolucionaria que el proletariado chileno, las luchas de los explotados chilenos, ha entregado en el presente siglo. Su palabra escrita es tan sólo parte menor de ese ejemplo y enseñanza, (…). Recabarren y Enríquez. Enfrentan la derrota y entran en la historia con tranco diferente, como diferente era la experiencia de lucha internacional del proletariado y la propia experiencia chilena. Sus nombres, su obra y su ejemplo constituyen el más alto patrimonio del proletariado y el pueblo chileno; conocerlos y divulgarlos son un compromiso y una necesidad para los revolucionarios de Chile y de América Latina.” Esa dimensión a su figura, y aún teniendo en cuenta que las comparaciones no son aconsejables, la considero correcta y necesaria de resaltar. Hoy, Recabarren, Enríquez junto a Salvador Allende son figuras señeras para la juventud y el movimiento popular chileno. El trabajo siguiente, en pocas páginas, intenta resumir parcialmente partes del camino de vida de Miguel, precisar hitos, rasgos personales y familiares; y, puntuales planteamientos políticos para respaldar un hecho determinado; en la idea de introducir al lector en el contexto que realizó su actuar. Su vida, en sus últimos diez años de existencia se funde en la historia del MIR. Al entregar aspectos de su pensamiento y acción, estoy involucrando también el aporte de numerosos dirigentes y cuadros de la organización política que él contribuyó a forjar y condujo desde fines de 1967 hasta su muerte, en un octubre primaveral de 1974. 2. SU FAMILIA E INFANCIA  Su padre, Edgardo Enríquez Frodden (1912-1997), descendiente de familias de clase media acomodada con fuerte arraigo a la zona de Concepción, médico especialista en anatomía, director de hospital, profesor universitario, destacado miembro de la Masonería, Rector de la Universidad de Concepción (1969-1972), Ministro de Educación en 1973, durante el gobierno del presidente Allende. Su madre Raquel Espinosa Towsend (1915), oriunda de Temuco, egresada de la Escuela de Leyes de la Universidad de Concepción, mujer cariñosa y de gran sensibilidad humana. Entre los hermanos de don Edgardo hay connotadas figuras públicas. Inés Enríquez Frödden, dirigente del Partido Radical, a fines de la década del 40 es nombrada Intendente de la provincia de Concepción, en 1951 su partido la elige diputado por dicha circunscripción, será la primera mujer en esos cargos en la historia de Chile. Humberto Enríquez Frödden, destacado profesor de Derecho, Diputado por Concepción, Senador de la República por la circunscripción de Ñuble, Concepción y Arauco, ex ministro de Educación. Hugo Enríquez Frödden, Médico, ex director del Hospital “Joaquín Aguirre” en Santiago y funcionario de la Organización Mundial de Salud. Del matrimonio Enríquez Espinosa y en un periodo de pleno auge del Frente Popular nacieron 4 hijos: Marco Antonio (noviembre 1939), Edgardo (diciembre 1941), Inés (1942), y Miguel. La familia vivió en un comienzo en la calle Caupolicán 112 de Concepción. En mayo de 1943 se mudan a la casa número 120 en la zona militar del Apostadero Naval de Talcahuano. Desde 1938, su padre trabajaba en el Hospital Naval del puerto, años más tarde llegó a ser su director y alcanzó el grado de capitán de Navío en Sanidad. Dejó voluntariamente la Armada en 1969 para desempeñar libremente el cargo de Rector de la Universidad de Concepción al ser elegido por el Claustro Pleno universitario en diciembre de 1968. Don Edgardo era muy positivo a “… la antigua Armada chilena. Sus miembros éramos como una familia. Todos nos conocíamos y respetábamos. Grande fue mi dolor cuando, después de septiembre de 1973 pude comprobar un cambio tan radical y desfavorable en ella. La habían corrompido los cursos de perfeccionamiento para oficiales y suboficiales que hicieron en Estados Unidos sobre Guerra Interna y Seguridad nacional. La mayor parte de los que de esos cursos egresaron, volvieron transformados en verdaderos nazis a Chile. Jamás me hubiera figurado, imaginado a un oficial de marina chileno haciendo de carcelero y torturador. Y por desgracia pude verlos y hasta sufrí de ellos crueles torturas psicológicas y aún físicas, como darnos agua mezclada con materias fecales en el campo de concentración de Isla Dawson, dirigido y administrado por la Armada.”(4) Un 27 de marzo de 1944 sucede el nacimiento de Miguel Humberto en el Hospital Naval de Talcahuano. En momentos del embarazo su madre tuvo algunas complicaciones, al ser afectada por la tos convulsiva “… los accesos de tos le produjeron contracciones uterinas que amenazaron producir un aborto natural. … Logramos detener el niño, para felicidad nuestra. …”.(5) Al nacer, su hermano Marco Antonio tenía 5 años y Edgardo 3. Desde pequeño, al igual que sus hermanos y hermana “fue atendido por “Celfia, la incomparable Nana de todos mis hijos, que los cuidó con el cariño y la dedicación que siempre puso en la atención de “sus niños”…” “… la cual era otro miembro de la familia, muy querida y respetada por todos nosotros.”.(6) Cuando Miguel cumple dos años -abril 1946-, la familia se traslada a Concepción a una población construida por la Caja de Empleados Públicos y Periodistas ubicada en la calle Rooselvet 1674, al lado del Barrio Universitario de la Universidad de Concepción; ciudad donde transcurrirá su infancia, parte de su juventud y su época de estudiante. Asiste a un Kinder del barrio. Muy activo, despierto y juguetón, regalón de su madre, guiado y protegido por sus hermanos mayores; aunque Edgardo, muchas veces servía de moderador en “los conflictos” entre él con Marco A. e Inés. En marzo de 1949 comienza la escuela primaria en el Colegio Inglés de Concepción del barrio Pedro de Valdivia, muy inquieto y preguntón al máximo, asiduo a tener que visitar al director por sus travesuras, la finalizó en 1954 como alumno destacado. Ingresa posteriormente (marzo 1955), al Liceo 1 “Enrique Molina” de Concepción donde cursa todos sus estudios secundarios. Su formación en el seno de la pequeña burguesía intelectual y ligazón familiar a políticos tradicionales, le ofrece la oportunidad de adquirir una sólida cultura e ir conociendo desde pequeño y por dentro la política de sectores de la clase dominante de la época. Con padres y hermanos tuvo una estrecha relación. Desde pequeño compartió del ambiente social de su familia. Don Edgardo lo explica así, “Siempre quisimos que nuestros hijos convivieran con los adultos, conocieran a los profesores universitarios, pensadores, artistas, conferencistas, profesionales, masones, hasta sacerdotes, etc., que llegaban o que yo llevaba a nuestra casa. Desde que pudieron comer solos, se sentaron a la mesa y participaban de las conversaciones y hacían preguntas (…) mis hijos no importunaban cuando teníamos visitas. Escuchábamos y escuchaban, y a veces, hacíamos o hacían preguntas o dábamos o daban sus opiniones.”(7) Contó con la comprensión y apoyo de sus padres y hermanos mayores, “Mis hijos tienen conmigo mucha confianza; nuestro trato es de amigos y de hombres, saben que siempre trataré de apoyarlos frente a los problemas que puedan presentárseles y de aconsejarlos, pero jamás nos ocultamos algo”.(8) En muchas situaciones le ocasionó dificultades y disgustos el pensamiento y el quehacer revolucionario de sus hijos. 3. ESTUDIANTE DESTACADO Y ADOLESCENTE INQUIETO  Desde que Miguel inicia sus estudios secundarios, se manifiestan o afianzan en él, características que le acompañarán durante su breve vida. Contrario y tenaz en el enfrentamiento a las injusticias, interesado en los problemas sociales, inteligente y estudioso, rápido en sus razonamientos y hablar, facilidad para expresar sus ideas, disposición a enfrentar dificultades y buscarle solución, abierto a diversas manifestaciones culturales, estudiante destacado, franco, directo, hábil, alegre, lector multifacético y constante, gran simpatía, solidario y buen amigo, autodidacta, responsable, jugaba ajedrez, practica gimnasia, disfrutaba de la música clásica, gusta del excursionismo, etc. Sus inquietudes sociales y políticas se manifiestan ya a los 11 años. Muy querido por los buenos educadores, detestado por los mediocres. Muchas fueron las oportunidades en que supo enfrentar con vehemencia y claros argumentos el actuar injusto de algunos profesores contra sus compañeros o él mismo; actitud que le acarreó dificultades, como en segundo año cuando un inspector superado en una discusión le pegó y él le respondió cuanto pudo con su fuerza física, o un injusto intento de expulsión en cuarto que la anuló con sus argumentos. En el transcurso de sus estudios de enseñanza media, además de sus hermanos Marco Antonio y Edgardo conoce compañeros de su propio curso, y de otros que más adelante le acompañaran en su camino político. Entre ellos Bautista van Schouwen, de su misma aula, amigo íntimo, con quién en muchos aspectos hicieron vidas paralelas en el estudio, trabajo y quehacer político y se consideraban como hermanos; Luciano Cruz, fundador y destacado dirigente del MIR; Sergio Pérez; Jara, Faúndez, Arriagada, M. Hernández; M. Ferrada; J. Gutiérrez, y, muchos otros que participaron en el MIR desde sus primeros años. En el tercer curso y cuando solo contaba con 13 años de edad tiene su bautismo inicial en la lucha callejera con ocasión de las movilizaciones populares del 2 de abril de 1957, estudiantes junto a obreros y pobladores salen a la calle en protestas contra la cesantía, la política de alzas del segundo gobierno de Carlos Ibañez y sus medidas represivas. Durante la campaña presidencial de 1958, se interesa y participa con sus hermanos en algunas actividades políticos de la alternativa popular, asiste a masivas y combativas concentraciones, y comparte la frustración que produjo la estrecha derrota de Salvador Allende candidato del Frente de Acción Popular, FRAP, y el triunfo de Jorge Alessandri candidato de los patrones; le surgen allí las primeras interrogantes e intentos de respuestas iniciales para el cuestionamiento futuro a la política de los partidos de izquierda tradicional. El 1 de enero de 1959 se produce el triunfo de la Revolución Cubana dirigida por el Movimiento 26 de julio encabezado por Fidel. Esta victoria remece y despierta a los explotados de Latinoamérica, crea una nueva situación que potencia el actuar revolucionario en sectores populares y en la juventud audaz e inquieta, que buscaba descubrir y trazar nuevos caminos para que junto a las masas oprimidas luchar por una revolución verdadera. Para Miguel y toda su generación fue un acontecimiento histórico referente e impactante, de ella siempre en su vida fue un leal amigo y nunca incondicional. El hecho y proceso que desencadenó contribuyó a un nuevo desarrollo de la discusión ideológica y teórica, así como una confrontación político práctica constante al interior de la izquierda latinoamericana, entre los sectores tradicional y el revolucionario, en este último Enríquez participó activamente. El amplio criterio intelectual de sus padres, la influencia de sus hermanos mayores, son factores que contribuyen en su conocimiento y estudio del marxismo desde muy temprana edad. En especial le apoya su hermano Marco Antonio quién simpatizó y trabajó desde muy joven como miembro en una organización revolucionaria de orientación trotskistas en Concepción (Grupo Marxista Revolucionario, GMR), también su hermano mayor dirigió un grupo de estudio y discusión cerrado sobre las ideas de Marx en el que participan Miguel, Bauchi, Edgardo, Ferrada, y más tarde y puntualmente Luciano y otros; la discusión y análisis consideró también escritos de Trotsky; R. Luxemburgo; Clausewitz. Despues vino Lenin, Marco lo recuerda así: “…, un día y sin saber donde las consiguió, Miguel muy contento, apareció con unas cajas en donde traía las obras completas del “pelao” Lenin; en forma sistemática las estudio solo y le intereso más por lo pragmático y autoritario del discurso…”.(9) También estudiaron a otros pensadores sociales y, documentos del movimiento revolucionario latinoamericano de la época. Se reunían a discutir largas horas en la noche o los fines de semana en un pequeño apartamento construido en la parte trasera del patio de su casa, lugar al que se había trasladado a vivir Miguel a mitad de la secundaria. Además, consideremos la decisiva y objetiva significación, que a esa fecha tenía y continuaba desarrollando la región de Concepción como centro urbano, minero, industrial, agrícola, pesquero, etc., con su consiguiente concentración obrera y asalariados; además centro cultural y universitario del sur de Chile. Le influyó la gran actividad del movimiento obrero y popular de la zona, éste referente práctico de la lucha de clases incentivó en él y sus compañeros el estudio del marxismo y el leninismo como método de análisis y de transformación de la sociedad; a lo que se agrega su quehacer practico político-solidario. Recordemos que, en el periodo se manifiestan importantes y combativos paros político gremiales, de índole regional o nacional, como los del carbón, profesores y los empleados de la salud. La larga huelga de los obreros del carbón en 1960, fue la demostración práctica de la fuerza del movimiento obrero organizado y de sus posibilidades, su combativa marcha sobre Concepción mostró la capacidad de sacrificio y la decisión de lucha de los mineros y sus familias. Participa también con sus compañeros, junto a obreros y empleados en las movilizaciones de apoyo al paro nacional de la CUT convocado el 7 de noviembre de 1960. En lo personal, culmina el año dando termino a sus estudios de Educación Media con excelentes calificaciones y rinde enseguida la prueba que le habilitará para ingresar a la Universidad, el Bachillerato. 4. PRIMERAS EXPERIENCIAS POLITICAS MILITANTES En marzo de 1961 Miguel es seleccionado e ingresa a estudiar Medicina en la Universidad de Concepción, allí estrecha sus lazos de amistad y coincidencia político ideológica temporal o permanente con compañeros de la carrera y otras facultades, Bauchi, Tranqüilo Romero, Beatriz (Tati) Allende, J. Gutiérrez, Luciano, Edgardo Condeza, Juan Saavedra, Ariel Ulloa, y muchos otros. El año anterior había ingresado a la Federación Juvenil Socialista de la cual ya su hermano Edgardo era miembro. El 17 de abril de 1961 y días siguientes es uno de los organizadores y conductores de las movilizaciones solidarias de los estudiantes y sectores del pueblo de Concepción contra la invasión mercenaria y de Estados Unidos a Cuba en Playa Girón. A fines de 1961 participa junto a otros dirigiendo los estudiantes en apoyo a la larga huelga del magisterio. Destaquemos que en el transcurso de toda esa década a conflictos nacionales y numerosos locales de obreros, campesinos, pobladores y empleados, entregaron los jóvenes de Concepción, entre ellos Miguel, su activa solidaridad y participación. Antes de finalizar el año escolar enfrenta en asamblea de alumnos de primer año al rector de la Universidad, David Stitchkin, rechazando la forma en que trata a sus alumnos. En los años siguientes, además de sus estudios de medicina, la militancia política, el estudio teórico, asiste a clases o estudia por su cuenta materias que le interesan: economía, sociología, filosofía, historia. Gran impulsor del trabajo estudiantil voluntario en poblaciones de Concepción donde además de la agitación política se organizan cursos de alfabetización y se atiende a pobladores en policlínicos de salud. Sin embargo, a poco andar diversos factores como: la profundización de la revolución cubana, las consecuencias de la disputa chino/soviética con su proceso de crisis y división del movimiento comunista internacional, el desarrollo y experiencias de la lucha guerrillera en América Latina, sus avances en el conocimiento del marxismo-leninismo, su participación creciente en la práctica de la lucha de clases, le fueron mostrando muy pronto el auténtico carácter del Partido Socialista donde militaba. Se le hizo evidente la total disociación entre su actuar reformista cotidiano con un discurso revolucionario solo de palabra. Un hecho decisivo lo constituyó, que a finales de 1962 inicialmente el Partido Comunista chileno y luego todo el FRAP incluyendo el Partido Socialista, realizaron esfuerzos para impedir la actividad y radicalización del movimiento de masas, tras la expectativa de llegar a acuerdos con la “burguesía progresista”, es decir la Democracia Cristiana. Frenando las actividades de oposición al gobierno de Jorge Alessandri y especialmente en la perspectiva de las próximas elecciones presidenciales de 1964. Esa política, fue uno de los factores que facilitó el camino a la DC para transformarse en un partido burgués con amplia base popular y que eligió a Eduardo Frei Montalva presidente, dos años después. Además, originó la confusión en amplios sectores del movimiento popular; y, agudizó los procesos de crisis en la izquierda tradicional, en especial al interior de la orgánica militante socialista de composición muy heterogénea. No era novedad, en el PS había muchos “personajes y caudillos críticos” y cuyo criticismo no se extendía más allá de los eventos partidarios y el consiguiente enfrentamiento interno para elegir sus direcciones. Muchas veces esos “críticos” se silenciaban al obtener cargos directivos internos o una postulación a un cupo parlamentario. De ahí que no fuera extraño que en el PS se manifestara con más fuerza la discusión política y crisis interna. En medio de una gran dispersión, surgen en Chile a comienzos de 1960 grupos y organizaciones que se definían como revolucionarias y, cuyo denominador común era estar en contra de la lucha legal y parlamentaria impulsada por los partidos tradicionales de la izquierda y agitar la necesidad de la lucha armada. En esos momentos de fermentación creciente de las ideas revolucionarias en la izquierda chilena, Miguel -junto a otros-, comprendió el sentido del desarrollo histórico y la necesidad de romper con los representantes y la política del centrismo, trazar delimitaciones claras entre los revolucionarios y los no revolucionarios, la nula importancia de dar la lucha, solo para cambiar dirigentes de partido; sino, aprestarse a dar un paso más firme y de trascendencia e ir más lejos que la gran mayoría de los sectores más avanzados de la izquierda chilena en ese momento; y, esto era plantearse construir un partido revolucionario de nuevo tipo, para que el proletariado chileno levantara una auténtica alternativa política clasista. Miguel Enríquez, avanzó ese paso. Dió inicialmente la lucha al interior del Partido Socialista desde el núcleo Espartaco,(10) que pertenecía al regional Concepción de la juventud y, de la revista “Revolución” que editaban; no tras el objetivo de ganarse a ese partido para la revolución, sino hacer evidente en la práctica, a los sectores más consecuentes del PS la urgencia de plantearse la tarea de agrupar a los revolucionarios en una organización diferente y que realmente lo fuera. Preparó su rompimiento definitivo con el PS, junto a militantes de Concepción, Santiago y otras provincias. Lo harían público en el curso del XX Congreso del PS en febrero de 1964 que se realizó en Concepción. Según algunos informantes, iban a participar en el desprendimiento algunas “figuras” de dirección central, los cuales se arrepintieron al filtrarse la información, “bajandose” antes de dar el paso. Raúl Ampuero secretario general entonces, informado de la situación que se planificaba procede antes del evento (fines enero) a expulsar a Miguel y a algunos de sus compañeros. Posiciones muy genéricas de sus planteamientos quedaron plasmados en la revista que editaban y en el documento de ruptura que distribuyeron con el título de “Insurrección Socialista” y firmado por Miguel, Bautista van Schouwen, Jara, J. Gutiérrez, M. Ferrada, Dantón Chelén, Edgardo Enríquez, y otros, haciendo un total de 20 los jóvenes socialistas renunciados /expulsados y procedentes de Concepción y Santiago. En julio de 1962 se había formado Vanguardia Revolucionaria Marxista (VRM) por confluencia de la Vanguardia Nacional Marxista (VNM)(11), Vanguardia Nacional del Pueblo (VNP) y el Partido Revolucionario Trotskista (PRT). Desde 1963 habían comenzado a trabajar con VRM, sectores de la Federación Juvenil Socialista de Concepción y Santiago “que se mantuvieron organizados como fracción al interior de éste…. y sectores en proceso de ruptura con el Partido Comunista se incorporan después (Zorrilla, Luciano, Grez, J. Fuentes, etc.)”.(12) Los primeros días de mayo de 1964 se realiza el Primer Congreso de VRM, Miguel, tienen una activa actuación, participa en debates y hace planteamientos sobre programa, estrategia y perspectiva revolucionaria, táctica de combate y los objetivos políticos inmediatos. La actitud sectaria y de “terrorismo ideológico” del sector stalinista prochino mayoritario encabezado por Benjamín Cares originó su división inmediata.(13) Surgen dos Vanguardias, la mayoritaria y prochina o “sectaria” como le llamaron sus oponentes y, que levantó un proyecto democrático popular y más adelante se entroncó en el Partido Comunista Revolucionario; y, la VRM-Rebelde (nucleada en torno al periódico) o “militante” que participó posteriormente en la formación del MIR y sustentaba un programa fundamentalmente socialista. Paralelamente a participar en reuniones e intentos frustrados de unificación revolucionaria, Miguel continúa desarrollando trabajo político en su frente natural y en sectores populares. A fines de 1964, Concepción es sede del Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Medicina al que asisten jóvenes que militan en diversos movimientos revolucionarios de América latina; allí están Miguel, Luciano, Bauchi, “Bombita” y otros como miembros de VRM, siendo partícipes de las intensas discusiones sobre el carácter del proceso revolucionario latinoamericano, la continentalidad de la lucha y las formas que debe asumir. Se conocen experiencias y establece contactos, en especial con miembros de las organizaciones MIR de Venezuela y Perú. 5. PARTICIPA EN LA CONSTITUCION DEL MIR  Aunque la historia del MIR de Chile tiene una fecha de inicio cronológico, el 15 de agosto de 1965, en que se oficializa ante el movimiento popular y la opinión pública chilena el momento de su constitución, es importante subrayar que el origen de éste no obedece o es producto de un momento, situación específica determinada o actuar de hombres aislados. A la formación de ésta organización revolucionaria de nuevo tipo le antecede un proceso previo de desarrollo y decantamiento ideológico, práctica política y reagrupamientos que confluyen en un momento histórico concreto a la constitución del MIR.(14) Miguel desde Vanguardia fue un activo convocante de sectores y militantes revolucionarios para participar en el Congreso de Unidad Revolucionaria que se realizaría en Agosto de 1965 y cuya Comisión Organizadora dirigida por el destacado dirigente sindical Clotario Blest, y representantes de VRM-R y Partido Socialista Popular llamaban el mes anterior a constituir el “partido unido de las fuerzas revolucionarias.”(15) El Congreso Constituyente se realiza en Santiago el 14 y 15 de agosto de 1965 en un local de la Federación del Cuero y Calzado, -con influencia de cros. anarquistas del grupo “Libertario” encabezado por Ernesto Miranda-, y ubicado en San Francisco nro. 264. Asisten cerca de 90 delegados de diversos lugares del país (los de la zona norte no pudieron llegar por problemas de locomoción), la gran mayoría procede de Santiago y Concepción, éstos últimos viajaron durante toda la noche anterior en una destartalada “micro” de un recorrido local penquista, las peripecias en el camino les hicieron llegar tarde. Los participantes habían sido elegidos por Vanguardia Revolucionaria Marxista-Rebelde, el Partido Socialista Popular integrado fundamentalmente por sectores trotskistas, cuadros del movimiento sindical clasista con Clotario Blest a la cabeza y un sector del Partido Socialista Revolucionario PSR).(16) Representaban la conjunción de diversos grupos y militantes revolucionarios, parte importante de ellos, escindidos en momentos diferentes de los partidos de la izquierda tradicional; de raíz y culturas políticas socialista, trotskista, comunista, anarquista, sindicalista, y otras. El MIR se proponía, construir una organización que diera continuidad a las luchas clasistas históricas del movimiento popular chileno, romper con las concepciones tradicionales de la izquierda y responder a la nueva realidad y expresiones sociales que emergían en la sociedad chilena. En el evento se aprueban, la Declaración de Principios; el Programa; cuestiones organizativas, y una Tesis Político-Militar, presentada por Miguel y Marco Antonio Enríquez, un paso significativo en las definiciones teóricas de entonces al precisar el problema de la lucha armada en relación con el partido revolucionario proletario y la lucha de masas, distanciándose de las posiciones foquistas que predominaban en grupos revolucionarios latinoamericanos de entonces. Se eligió un Comité Central de 21 integrantes, que ya estaba “distribuido” desde antes del congreso, las dos organizaciones convocantes principales tendrían 10 miembros cada una, más la inclusión de Clotario Blest. Posteriormente el comité central eligió como Secretario General al cro. Enríque Sepúlveda.(17) Miguel, en esa primera dirección nacional mirista es elegido miembro del comité central. Cursaba entonces el quinto año de Medicina en la Universidad de Concepción. En ese tiempo, seguía impulsando múltiples actividades en frentes de masas de la zona para hacer avanzar el trabajo político revolucionario, realizaba agitación política en poblaciones marginales, entre ellas La Costanera a orillas del Bío Bío; en centros de Talcahuano; entre los estudiantes universitarios conduciéndolos en su lucha por suprimir el curso propedeútico, discutiendo de tú a tú y despues expulsando a Robert Kennedy del barrio universitario, repudiando contramanifestando la “Operación UNITAS” por lo que es detenido. Eran tiempos en que la DC, ya tenía cerca de un año en el gobierno, sin contrapeso alguno afianzan con su demagogia política populista de la revolución en libertad, la promoción popular y el comunitarismo éxitos políticos importantes. El movimiento de masas mantenía un estado de retroceso. Miguel, junto a Bautista van Schouwen, atentos a ésta situación y por exigencias de conducción política escriben un trabajo que analiza y desnuda la política de la DC, se publica a fines de 1965 en la revista Revolución órgano de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción. A comienzos de 1966 Miguel, integrando una delegación de la Federación de Estudiantes de Concepción viaja invitado a China, allí se contactó con organizaciones laborales, políticas, culturales y de la salud del pueblo chino. En el viaje de regreso, vivió su familia y compañeros momentos de mucha tensión al saberse que el vuelo en que viajaban desde Hong Kong a Tokio tuvo un accidente y habían muerto casi todos sus pasajeros, afortunadamente cambios en el programa y un problema de visa, –por tener que pasar por EE.UU.– les había dejado en tierra. Viajó también a Perú donde trata con dirigentes revolucionarias de ese país hermano; hubo oposición de miembros de su familia al viaje por los riesgos que implicaba la situación peruana de entonces; como era de esperar primó el compromiso político ineludible. Desarrolla un intenso quehacer político interno y externo. Asiduo participante en foros, mesas redondas, asambleas. Mucho le ayudaba su facilidad de palabra, y condiciones de orador, su simpatía personal le permitía rápidamente establecer buen contacto con el auditorio. De hablar rápido atropellado, preciso y apasionado. Adversario temible para cualquiera que le enfrentara en discusiones. Se paseaba por distintas materias y apabullaba con argumentos y citas, no importa quien fuera su contrincante: compañeros, profesores, economistas, parlamentarios, sacerdotes, etc. Preparaba en forma fundamentada sus planteamientos acompañados de propuestas novedosas. Recordamos que desde entonces, en los momentos de preocupación o concentración tenía la costumbre de tomarse un mechón de pelo detrás de la oreja derecha con sus dedos pulgar, índice y medio de la mano derecha. Ese año participa en el quehacer nacional del MIR, con énfasis en el desarrollo del trabajo partidario en la zona de Concepción y provincias cercanas, donde se aprecian avances importantes y alcanza un mayor nivel orgánico y cierta homogeneidad política la naciente organización. Está en primera fila del quehacer. Se crece en poblaciones. Apoya a los campesinos de Arauco en su lucha por la tierra. Hacia los centros obreros el trabajo es lento, se siembran los primeros activistas y con el tiempo se obtienen resultados. En la zona del carbón, por el control hegemónico del reformismo fue difícil para el MIR desarrollar un trabajo de captación de mineros, grande fue la alegría de Miguel, Luciano, Bauchi y Manuel “Peraloca” cuando se reclutó los primeros: “Peneco”, Amir, “El Chalao”, “Duro Pablo”, “Huenche”, que se transformaron en puntas de lanza para agitar nuestra política y reclutar posteriormente a muchos otros en Schwager, Coronel, Lota, etc. y ganar influencia sindical y política. En oportunidades, con ellos como guías e instructores se hicieron cortas prácticas en sectores al interior de la cordillera de Nahuelbuta. El MIR ya es primera fuerza de la izquierda en el ámbito estudiantil universitario zonal, que afianza su tradición combativa conducido por él. Miguel se destaca dirigiendo las radicalizadas luchas estudiantiles que demandan el cese de la injerencia norteamericana en la universidad, la expulsión del Cuerpo de Paz y levantan ya sus primeras propuestas de reforma universitaria. En noviembre de 1965 se realiza la elección a la FEC (Federación de Estudiantes de Concepción). El MUI (entonces expresión unitaria de miristas, socialistas, comunistas y bases de izquierda independiente en la Universidad) tiene posibilidades de ganar la FEC a la DC; el MIR, fuerza mayoritaria en la alianza plantea su mejor derecho a levantar como candidato a presidente a su líder, Miguel. No lo aceptan las posiciones divisionistas y sectarias del PC y PS que rompen el frente y crean condiciones para que la DC triunfe con 1184 votos. La izquierda obtiene 1170 (MIR, MUI e independientes 810, PC 198 y PS 162). (18) Antes de terminar el año participa en el Segundo Congreso general del MIR que se realiza en Santiago en un galpón en Conchalí, éste analiza el momento político nacional, fija el plan político, después de intensa discusión se aprueban los primeros estatutos en los que se precisa que al interior del MIR, no se puede constituir fracciones, el congreso nacional se realizará cada dos años y, se nomina por elección la nueva dirección nacional encabezada nuevamente por el Dr. Enrique Sepúlveda, Miguel es reelegido miembro de su comité central. En 1966 continua la actividad y radicalización del movimiento universitario, en Concepción el MIR y el frente político que dirige, el Movimiento Universitario de Izquierda (MUI), sigue ganando fuerza y afianza su papel de conductor de las posiciones más avanzadas. A fines de ese año su candidato a presidente a la FEC, Luciano Cruz Aguayo aunque logra una importante votación no logra desplazar a los democristianos de la dirección estudiantil. En 1967 se extiende y profundiza en el movimiento estudiantil universitario en todo el país, en la capital penquista, despues de un movimiento de lucha sostenido de los estudiantes de la Universidad de Concepción es expulsado el Cuerpo de Paz norteamericano, hay un cuestionamiento el poder masónico universitario, se rechaza la discriminación y persecución ideológica, también se plantea la democratización y el cogobierno estudiantil en los organismos de la Universidad. Se conducen huelgas reivindicativas y políticas, además de estar presente en todas y cada una de las luchas populares de la zona, entregando no solo la solidaridad sino fundiéndose con los obreros en sus acciones. Lo anterior crea condiciones para que el MIR a través de uno de sus principales líderes, Luciano Cruz gane el control de la FEC en noviembre de ese año y contribuye a que el mirismo logre una importante proyección nacional. El MIR y el MUI triunfaron con el llamado “De las luchas estudiantiles a las filas de la revolución” y planteamientos que situaba al movimiento estudiantil como parte de una estrategia revolucionaria. Se consideraba a la universidad “… parte de un todo superestructural … al servicio de la clase dominante, la burguesía nacional y el capital foráneo, como un pilar más del régimen de explotación capitalista”. Y la lucha estudiantil se “orienta fundamentalmente a cambiar los intereses a que la universidad sirve.” … “Los estudiantes revolucionarios, a la vez que su lucha fundamental la dan por transformar revolucionariamente la sociedad entera, integrándose al movimiento obrero y campesino, tras una Revolución Socialista, por medio de la insurrección armada, luchan a largo plazo en el interior de la Universidad por la Revolución Universitaria y a corto plazo por todo una serie de reivindicaciones estudiantiles, acentuando el Cogobierno como meta transitoria.”(19) Es importante considerar que, durante el año 1967 comenzó a expresarse un nuevo ascenso de la actividad del movimiento de masas en Chile, inicialmente las manifestaciones son mayores en sectores sociales hasta ese momento excluidos, los más pobres en la ciudad y el campo: los sin casa, campesinos, mapuches, mujeres y jóvenes. El gobierno democristiano de Frei Montalva se sacaba su careta populista y desarrolla una política antipopular acompañada del actuar represivo (contra los mineros del cobre en la mina de El Salvador, 23 de noviembre de 1967 en Santiago, etc.). Se planteaba entonces, con fuerza en la izquierda y el MIR la discusión de las formas de lucha y organización a impulsar al interior de las masas. Eran tiempos de la lucha del Che Guevara en Bolivia, la izquierda latinoamericana impulsa la OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad), que en agosto 1967, reunida en Cuba, proclama como un deber y un derecho de los pueblos de América latina, hacer la revolución, enfrentar al imperialismo y a las oligarquías burguesas y terratenientes en el camino al socialismo; la lucha revolucionaria armada constituía la línea fundamental y, las demás formas de lucha debían contribuir a desarrollar y no retrasar el desarrollo de esa orientación central. Por presiones y maniobras diversas de organizaciones políticas de la izquierda chilena el MIR no asistió, pero solidarizó activamente con ella. Se hacen evidentes los reveses de la lucha guerrillera en las montañas de Bolivia, el apresamiento y posteriormente asesinato por la CIA del Ché, afecta profundamente al mirismo y al propio Miguel. En éstos dos años, si bien el MIR constituyó un paso importante para avanzar hacia un polo de reagrupación de sectores revolucionarios y más radicalizados de la izquierda chilena, su desarrollo presento dificultades dadas sus limitaciones en la cohesión ideológica, no claridad en el plano de la estrategia y la táctica, insuficientes definiciones sobre carácter del partido y acentuación de rasgos propagandistas que no le vinculaban más estrechamente con las masas. Factores todos que impidiéron transformarlo en alternativa revolucionaria real al reformismo y centrismo en el movimiento popular chileno. Influyó también, la situación de reflujo y confusión política al interior de las masas trabajadoras chilenas con posterioridad a 1964 (derrota de Allende), hecho que se tradujo en una importante disminución de las luchas reivindicativas y políticas. Además, tengase en cuenta la amplia influencia, combate político y hasta la agresión física de sectores reformistas de la izquierda para impedir nuestro quehacer en los frentes de masas, acusándonos entre otras cosas de “agentes del enemigo”. Lo anterior, no desconoce los esfuerzos y avances puntuales que el MIR logra en sus primeros años de existencia en algunos frentes: en sectores de obreros municipales, del proletariado industrial, minero, pobladores, campesinos, empleados públicos y en sectores estudiantiles de Concepción y Santiago. Internamente había fuertes contradicciones, las diferencias impedían arribar a definiciones ideológicas, políticas y organizativas; neutralizando el accionar partidario externo que era imprescindible para ganar fuerza en el movimiento de masas y poder incidir en la política nacional del momento. De esos primeros años Miguel hizo un desgarrador diagnóstico: “El movimiento se desarrollo entre 1965 y diciembre de 1967 marcado por las siguientes características: Era una “bolsa de gatos” de grupos, fracciones, disputas, etc. No había niveles orgánicos mínimos. Predominaba el más puro “ideologismo”. No había estrategia y menos aún táctica. Aislados de las masas. No se intentaron seriamente realizar acciones armadas, si bien se hablaba de ellas y el movimiento se definía por la lucha armada.”(20) Eran “años en que recién buscábamos un programa correcto para la revolución chilena y a lo más hacíamos propaganda revolucionaria en restringidos sectores y zonas del país, neutralizados internamente por una lucha de tendencias que abarcaba más de una decena de grupos internos”.(21) 6. MIGUEL ASUME LA JEFATURA DEL MIR  Los miristas según su capacidad y fuerza participan en diversos lugares del país del quehacer de los movimientos sociales. En la zona de Concepción los avances son más amplios y significativos. Miguel había continuado sus estudios de medicina y como alumno muy destacado estaba próximo a finalizarlos. Las nuevas posiciones políticas logradas permiten que en noviembre de 1967 invitado por la dirección de la Revolución viaje a Cuba. Este hecho significó en la practica el inicio de relaciones y acuerdos entre el MIR chileno y dirigentes cubanos y que por diversas razones hasta ese momento no existían formalmente. El regreso de Miguel vía Praga y Paris se retrasa y participa solo en el segundo día del III Congreso del MIR. Esta vez la numerosa representación de Concepción llegaba en dos “micros”. El evento mirista se realiza en la Casa Chile, sede del Partido Socialista en San Miguel el 7 y 8 de diciembre de 1967; analiza el periodo político que vive Chile y toma resoluciones sobre el plan político, el desarrollo del partido, definiciones organizativas, se profundizan y modifican las Tesis político-militares aprobadas en 1965. Eligió la dirección nacional. Miguel lo plantea así: “En el Congreso Nacional de diciembre de 1967 …el sector “no tradicional” de Concepción y Santiago asumió la mayoría del Comité Central (10 de 15), la totalidad del Secretariado Nacional (5) y la Secretaría general…”.(22) El sector que encabezaba Miguel Enríquez, además de elegir a la mayoría del comité central, éste lo eligió a él Secretario general.(23) De inmediato, la minoría se constituyó como “oposición interna”, y un pequeño sector incluyendo algunos miembros de la mayoría de la anterior dirección se retiran de la organización. Miguel había terminado ese año el Internado de Medicina. El 29 de enero de 1968 en Concepción, en una ceremonia privada y familiar contrae matrimonio con Alejandra Pizarro Romero.(24) A comienzos de marzo, -“despedido” por intensos combates callejeros cerca de su casa, los estudiantes solidarizando con el magisterio enfrentan el Grupo Móvil-, viaja a Santiago con “Bauchi” su extrañable amigo y compañero en el tren nocturno a rendir sus exámenes de pregrado y de grado. Ambos aprobaron con nota máxima y se reciben de médicos. Como alumno destacado de la promoción postula directamente y gana una beca en el Hospital de Neurocirugía en Santiago para formarse como neurólogo, sus profesores y jefes directos fueron los doctores Alfonso Asenjo y Héctor Valladares. Su traslado a Santiago en el segundo trimestre de ese año acompañado inicialmente de su mujer, implica la separación física definitiva de su familia y temporal con su “hermano” Bautista, que ejercerá en el Hospital Regional de Concepción y continuara también la especialización de neurología, al obtener otra beca allí. Con Miguel a la cabeza, el Secretariado del MIR (Luciano Cruz, Bautista van Schouwen, Sergio Zorrilla, Sergio Pérez) y en menor medida el conjunto del CC conduce la implementación de las líneas acordadas. El trabajo fundamental lo realiza dentro de la joven organización: desarrollar concepciones estratégicas y tácticas, formar a sus cuadros, dirigir el trabajo de inserción en las masas, etc. En enero del 68 encabezó las conversaciones fraternales que culminaron con la integración al MIR de dos pequeños grupos revolucionarios GRAMA (Grupo Avanzada Marxista de Concepción) y FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Santiago). Trabaja en contacto estrecho con los regionales del partido; es destacable, dos informes de Miguel publicados posteriormente como documentos internos, sobre Análisis de Situación Política y Táctica del partido, entregados en forma oral a Ampliados con los regionales del MIR de Santiago y Concepción. En el segundo semestre de ese año se manifiestan avances políticos, crece la organización en el norte, centro y sur del país. Pero, mantenía muchas de sus características y debilidades anteriores, que entraban el avance; el diagnóstico de Miguel lo refleja: “una organización que estaba constituida por varios “partidos”, “grupos”, “fracciones”, con políticas divergentes en pensamiento, y en el último periodo incluso orgánicamente diferenciadas. Tenía por base todo tipo de “militantes”, donde no se realiza ningún tipo de selección para el ingreso; así habían “aficionados” a la revolución, descomprometidos, intelectualoides, etc. Sin niveles de organización y especialización aceptables. Que contaba con una concepción general estratégica relativamente correcta a largo plazo (tesis Político-Militar, 1967) pero sin una adecuación táctica concreta al país y al periodo … Se intentó hacer mucho, pero el instrumento básico (la organización) era malo…”.(25) Eran tiempos de gran efervescencia juvenil en el mundo. El “campo socialista” no aceptaba las desidencias. En la segunda semana de agosto del 1968 junto al Bauchi redactan la declaración en que el MIR condena la invasión a Checoslovaquia por fuerzas del Pacto de Varsovia, reafirmando con ello una línea de independencia y al mismo tiempo rechazando un modelo de construcción socialista burocrático y deformante. Las reacciones desde la izquierda tradicional fueron virulentas. En esos meses, Miguel en una decisión nada fácil y bien madurada suspende su especialización y trabajo como médico, volcándose de lleno a la actividad política partidaria. Eran momentos en que aumentaba la actividad de diversos sectores del movimiento de masas. En respuesta el gobierno democratacristiano de Frei Montalva, aumentó sostenidamente el actuar represivo e indolente (asesinatos y represión brutal: Puerto Montt, desalojos, reanudación de faenas, indiferencia para resolver los conflictos; intimidaciones policiales, etc.). Los hechos anteriores estaban evidenciando, las limitaciones y obstáculos de los métodos tradicionales de lucha de masas. Buscando una salida a ésta situación y en la perspectiva de “comenzar acciones que rompieran el círculo vicioso interno y permitieran ampliar nuestra penetración en los frentes de masas …”.(26) el Secretariado Nacional encabezado por Miguel realizó a fines del 68 una fuerte discusión, primero en el comité central y en toda la organización para ganarlo e iniciar las acciones directas de masas y un limitado accionar armado, inicialmente de tipo urbano A las polémicas de táctica y línea organizativa en la dirección se agregó la posición política a adoptar por la izquierda revolucionaria en las elecciones parlamentarias de marzo y las próximas presidenciales. El último trimestre de 1968 y primero de 1969, toda la organización, en especial su dirección enfrenta fuertes y polarizadas disputas. No era posible llegar a acuerdos en el comité central y las decisiones eran casi siempre divididas, “ante la impotencia a que era conducido el MIR por la lucha tendencial y fraccional, el Secretariado Nacional propuso al CC en el verano de 1969, adelantar el congreso para agosto de ese mismo año y se inició su preparación.”(27) En ese contexto la posición mayoritaria del CC encabezada por Miguel encomendó al Secretariado redactar un documento público,(28) allí se sostenía que “… en base a lo analizado, … la agudización de la lucha de clases continuará y tomará mayor ímpetu. Ambos procesos el electoral y la movilización de las masas, se cruzará durante el periodo próximo. Papel nuestro será impulsar y empujar el segundo por cauces revolucionarios. Habremos de impulsar y apoyar todo tipo de huelgas legales e ilegales, luchas callejeras, ocupaciones de locales de trabajo, de tierras y terrenos, las acciones directas, etc. En cuanto al proceso político mismo que desencadenaran las elecciones, no podremos marginarnos. Al contrario con toda fuerza participaremos en él. Pero no es necesario, y al contrario, es nocivo desarrollar actividad electoral, de la que nos abstendremos absoluta y categóricamente. Durante todo el periodo cuestionaremos la vía electoral como camino. No lo haremos en abstracto, sino a partir de los intereses y relaciones vivenciales de obreros y campesinos…”.(29) En marzo del 69, la situación se hizo insostenible. Miguel afirmaba: “El rendimiento de las tareas no pasaba del 50 por ciento. Se habían desarrollado enormes tensiones y conflictos internos que hacían imposible el trabajo … No se había logrado romper el círculo vicioso: No acciones armadas por no organización clandestina / no organización clandestina por “innecesaria”, por ausencia de acciones armadas; y, no vinculación orgánica significativa con el movimiento de masas.”(30) Para enfrentar esa situación y definir posiciones el Secretariado planteó una intensa discusión interna relativa a política partidaria. Tomó algunas medidas: nuevas exigencias de ingreso y militancia, reestructuración de los sectores político y especial de la organización, profesionalización de una parte de la Dirección nacional y algunos cuadros medios, traslado de cuadros para multiplicar el trabajo del partido en lugares y frentes prioritarios. Se redactó para el congreso el documento central que recogía la evaluación, caracterización del momento político, nuevas medidas y orientaciones políticas de línea, profundizándose las concepciones programáticas, y precisando más la estrategia político-militar de guerra revolucionaria que superaba definitivamente las concepciones “insurreccionalistas” de los primeros años.”(31) Se dio inicio a las “acciones directas” y la autodefensa de masas, para aumentar la penetración del MIR en los frentes. Fueron concebidas -por el MIR-, como un intento de incorporar en el actuar político y reivindicativo del movimiento de masas formas ilegales y conspirativas de lucha (acciones simples de amendrentamiento, propaganda armada en apoyo a conflictos, organización de milicias, etc.), realizadas por sectores de avanzada de un frente, o por bases del partido en él para apoyar directamente el conflicto y elevar el nivel de la lucha reivindicativa y política de masas en huelgas, tomas de terrenos y fundos, ocupaciones de fábricas, etc. El MIR no creó éstas formas de lucha, sino que las recogió del accionar concreto en algunos conflictos y las impulsó como una línea de acción general y sistemática y poder romper la legalidad burguesa.(32) En medio de ese complejo proceso político interno y externo, miembros del comité regional del MIR en Concepción por iniciativa propia y sin informar a la Dirección Nacional, decidió “amedrentar” un reaccionario y provocador periodista demócrata cristiano en Concepción que editaba diario Noticias de la Tarde y que desde hacía un tiempo venía realizando una tendenciosa campaña contra el MIR. Un grupo operativo lo secuestro el 6 de junio y después de unas horas lo dejó sin ropas en la calle, se originaba el “caso Hernán Osses o el periodista pilucho” como lo llamó la prensa. Esta acción fuera de plan, fué aprovechada como pretexto por el gobierno freísta para iniciar una campaña de persecución ideológica y una generalizada y fuerte ofensiva represiva concentrada en el MIR a fin de encarcelar a este sector de la oposición política, no por el peligro que representaba en ese momento, sino por lo que podía llegar a ser. Los miembros de la dirección del MIR a nivel nacional, de Concepción y numerosos cuadros medios debieron pasar a la clandestinidad y trasladarse a diferentes lugares del país. La minoría interna, acusó que este era un “hecho consumado” del Secretariado Nacional y en especial de Miguel para impedir el congreso y “apernarse” en la dirección. En esas circunstancias, la “oposición interna” formada por los “… grupos más tradicionales dentro del MIR (especialmente algunos de origen trotskista) realizó un congreso fraccional con participación de minorías de los CR de Valparaíso, Coquimbo y Santiago; reconocido esto por ellos, el 75% del CC (el 25 de julio de 1969) decidió marginarlos.”(33) Se marginó del MIR a la “oposición interna” del comité central (Genaro, Rodolfo, Pato, Vasco, Wiston (suplente), en las semanas posteriores cerca de un 20 % de miembros en todo el país acompañaran su automarginación.(34) Los marginados siguieron organizados como una fracción que reivindicó por algún tiempo el nombre MIR: “Nuestra fracción, contraria a la de Enríquez, luchó con la sigla MIR-FR y se volcó a trabajar por la candidatura de Salvador Allende.”(35) Seguidamente un pequeño grupo formado especialmente por estudiantes del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile en Santiago encabezados por Jorge Silva, Juan Martínez y Rafael Ruiz Moscateli ante la magnitud de los problemas y con planteamientos de carácter “foquistas” que pretendían transformar el MIR en una organización operativa, se marginan constituyendo después el MR-2 (Movimiento Revolucionario Manuel Rodríguez). El desprendimiento afectó solo la estructura en Santiago, se marginó cerca del 30 %. Las divisiones que afectaron al MIR en 1969; primero en su dirección y posteriormente en diferentes niveles fue la culminación de un proceso sostenido de diferencias políticas imposibles de resolver vía el debate al interior de la organización y afectaban la convivencia interna y el quehacer externo. Se asumió como costo necesario en el desarrollo político de la organización; implicó una perdida importante de experiencia histórica y capacidad política acumulada, pero fortaleció su unidad interna. He entregado diversos antecedentes sobre la crisis para evidenciar que la división del MIR no fue un hecho simple, “maniobra sorpresiva” o imprevista decisión de una “arbitraria mayoría”, sobre una “ingenua minoría”, sino diferencias políticas y concepciones organizativas que no se superaron. Como afirma Miguel, “La división de 1969, un hito en el desarrollo de nuestro partido, no tuvo como base … la estrategia del partido para la conquista del poder, sino los problemas de carácter del periodo que atravesábamos y el carácter del partido que la revolución chilena necesita.”(36) La continua escalada represiva, la división reciente con sus consecuencias y las nuevas exigencias plantearon un arduo quehacer a la dirección, en especial al Secretariado encabezado por Miguel, quién junto a Luciano y en condiciones difíciles se reunieron con todos los regionales para explicar y discutir los problemas surgidos y estrechar la conducción. Se precisó el momento que se vivía y el quehacer a impulsar en el documento “La crisis por la que atravesamos” de Agosto 1969; el carácter de la organización, el tipo de miembros y sus requisitos de ingreso.(37) 7. EL PERIODO “OPERATIVO” Y DE “MASAS”  A partir de julio 1969 el papel y labor de Miguel y del Secretariado fue extenso y clave para enfrentar el proceso de crisis, salir de ella y desarrollarse. Dirigieron la reestructuración del partido buscando construir una organización que considerando las características de Chile y los objetivos planteados, combinara el accionar armado con el trabajo en frentes de masas. Progresivamente en todos los regionales se constituyeron los Grupos Politico-Militares -GPM-; estructuras orgánicas asentadas en un espacio territorial con niveles de bases políticas, operativas, técnicas e infraestructura, dirigidas por una jefatura común.(38) Con esas definiciones cristalizaba la visión de partido que venía sustentando Miguel y tenía correspondencia con la línea estratégica y táctica. Expresaba una concepción político-militar: por un lado la formación de una sólida estructura desde el punto de vista ideológico, político, orgánico y militar; integrada por cuadros revolucionarios profesionales ligados a los frentes; preparado y estructurado tanto para su desarrollo político en el movimiento de masas como para su desarrollo militar, en el partido y entre los trabajadores y pobres del campo y la ciudad. A partir de septiembre 69 se incrementan de forma más sistemática acciones armadas orientadas a desarrollar la línea de expropiaciones, tanto las orientadas al aprovisionamiento logístico (material de comunicaciones, sanitario, armamento, recursos de AGP, etc.) y las expropiaciones bancarias que comprometieron en especial a la Dirección Nacional. Por lo general y en especial en sus inicios no se reconocieron. El hacerlas exigió disponer de infraestructura para su realización (casas de seguridad, depósitos, talleres, vehículos, locales, etc.). La primera expropiación bancaria exitosa se realizo en julio 1969 al Banco Londrés-Sucursal Santa Elena. Fueron concebidas como acciones de financiamiento a las actividades de la organización, tuvieron gran impacto por la difusión de la prensa sensacionalista y de derecha, dándole al MIR un perfil público de “grupo armado” que la organización no deseaba. Muchas fueron exitosas, otras fallaron. A pesar de hacerle ver la inconveniencia, Miguel participó en varias, dando inicio a su formación de combatiente. Respecto a ellas, Miguel afirmaba a la prensa que, “… las organizaciones revolucionarias para organizarse y prepararse en niveles superiores de lucha … necesitan financiar sus actividades a través de expropiaciones revolucionarias… Los que hacen este tipo de tareas no pueden ser confundidos con los ladrones o delincuentes comunes. Los únicos ladrones son los patrones de fábricas y fundos que roban el producto de su trabajo a obreros y campesinos;…” Respecto al uso dado a los fondos decía, “Los revolucionarios (…) cuando expropian dinero a quienes a su vez lo roban a obreros y campesinos, lo utilizan no para lucro personal, sino para financiar las tareas que permiten organizar la defensa de los intereses de obreros y campesinos. Jamás lo han utilizado para el lucro personal, al contrario, entregados por entero a las tareas que permitan defender a los trabajadores de las balas de los gobernantes y de la explotación de los patrones, viven de acuerdo a como un revolucionario debe vivir: con el mínimo.”(39) Como era de esperar las expropiaciones las reprimió el gobierno y las atacó otros sectores de la izquierda. Paralelamente, se intensificaron las “acciones directas” en los frentes de masas. A estas en ningún momento se les adjudicó un papel de “iniciadores” de la lucha de clases, sino como apoyo a la lucha propia que impulsaban los trabajadores en ese frente en un momento de avance y desarrollo de su lucha en contra de sus enemigos, los patrones y opresores. Y, además correspondían al estado de ánimo y exigencias de las masas.(40) Por el silenciamiento de los medios de comunicación las acciones directas no ganaron repercusión pública y solo tuvieron importancia en el lugar del conflicto. Esta política, el MIR la impulsó en ese y en el periodo posterior en los frentes poblador, campesino, obrero y estudiantil. El accionar operativo armado de expropiaciones se suspenden en marzo de 1970. En esta decisión influyó principalmente, la percepción del sentir de las masas que recogía el partido al interior de los frentes, los riesgos que conllevaban, y también las conversaciones MIR y UP, realizadas al más alto nivel desde diciembre 1969 y donde participaron Salvador Allende y Miguel Enríquez, en momentos que la Unidad Popular definía el programa y candidato. 8. LA CONDUCCION DEL PERIODO PREREVOLUCIONARIO (41)  Las medidas desplegadas por el gobierno demócrata cristiano no resolvieron, al contrario profundizaron la crisis del sistema capitalista dependiente chileno presente en los años 60, manifestándose como una crisis del sistema de dominación a partir de 1970. Las movilizaciones sociales con gran desarrollo en el 69 se extienden y radicalizan sus formas de lucha y atacan directamente la legalidad imperante. La propia institucionalidad burguesa presenta situaciones de crisis, el bloque dominante aumenta sus contradicciones y se divide políticamente, sus sectores más conservadores levantan como candidato presidencial a Jorge Alessandri y la Democracia Cristiana a Radomiro Tomic. La Unidad Popular, alianza hegemonizada por los partidos Comunista y Socialista, más el Partido Radical y MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria) y, otros menores postulan como candidato a Salvador Allende G. En el MIR, la respuesta a una coyuntura muy compleja mostró la capacidad de Miguel y la dirección para captar los cambios operados en la situación y definir una política flexible que no desdibujara el perfil y quehacer revolucionario; poder actuar como protagonista del proceso, sin avalar la estrategia reformista, ni aislarse social y políticamente; y, al contrario construir fuerza social y partidaria. El propio Miguel lo resume así: “… formulamos una política que, en general, consistió en no llamar masivamente a la abstención electoral, en no proponernos el sabotaje electoral y en no desarrollar nosotros actividad electoral propiamente tal, pero al mismo tiempo reconocer, en el terreno electoral, a Allende la representación de los intereses de los trabajadores y a Tomic y a Alessandri la de los intereses de la clase dominante. Proclamar que si Allende triunfaba se desarrollaría una contraofensiva reaccionaria, y que nosotros, en ese caso, asumiríamos la defensa de lo “conquistado por los trabajadores”. Para todo ello nos propusimos las tareas de trabajo y movilización de los distintos sectores de masas, desarrollo de nuestra capacidad operativa, técnica e infraestructura, a la vez que seguir desarrollando operaciones por un período. También la preparación de un plan masivo de defensa ante la posibilidad de un triunfo de Allende y para ello la ampliación de nuestras relaciones políticas con otras organizaciones de izquierda. En general, estas tareas se llevaron a cabo con un rendimiento aceptable.”(42) Paralelo al proceso electoral, aprovechando la disponibilidad de las masas y el aumento de la actividad política, el MIR elevó su quehacer en ellas, participó y condujo sus luchas en diversos lugares del país, las ocupaciones de terrenos de los pobladores sin casa, movilizaciones obreras de la mediana y pequeña industria y otros sectores fabriles, las masivas corridas de cerco de los mapuches en el sur, ganando más fuerza en los estudiantes; esas luchas las acompañó de acciones directas de masas. Plantándose firmes y amplios pilares para construir un movimiento político y fuerza social con conducción revolucionaria. El MIR adquiría un mayor rol en la política nacional. El accionar de propaganda armada se suspendió definitivamente a fines de junio de 1970. Conducido estrechamente por Miguel y la dirección el quehacer militar se diversifica. Al tiempo que se continúa construyendo fuerza militar propia, se trabaja en la perspectiva de defender un eventual triunfo de la izquierda. Después de amplias conversaciones con Allende y en los meses finales de la campaña, el MIR asume y forma su dispositivo de seguridad, (conocido después como GAP), que además le permitió acceder a recursos militares y de infraestructura. Encabezado por Luciano se inicia el trabajo de inteligencia contra la conspiración de la derecha y el imperialismo; se prosigue el trabajo secreto en las FF.AA; comienza a construirse en talleres propios armamento casero; se fortalecen las unidades operativas; se orienta la constitución de milicias en los frentes dentro de un plan general de enfrentar un posible golpe militar reaccionario, etc. Triunfa electoralmente Allende, se obtenía un triunfo popular que el MIR creía difícil, y exige a la dirección encabezada por Miguel un profundo proceso de discusión para elaborar una táctica adecuada. Se analiza las causas que lo facilitaron, sus alcances, posibilidades, limitaciones, y el papel de los revolucionarios. A los pocos días se sostiene que con el triunfo de la UP “… se abre un nuevo periodo histórico para los trabajadores …es un nuevo avance del pueblo por conquistar el poder y objetivamente favorece el desarrollo de un camino revolucionario en Chile y por tanto favorece también a la izquierda revolucionaria … que se ha formalizado un impasse entre las clases dominantes y los trabajadores (…) que será resuelto por un enfrentamiento entre los pobres del campo y la ciudad con los dueños del poder y la riqueza y hoy está postergado y de seguro se resolverá por la vía violenta …”.(43) Se llamaba a la defensa del triunfo electoral con la participación activa de las masas, el rechazo a negociaciones con la DC y la lucha contra la sedición. Inmediatamente después del triunfo de Allende la derecha y el imperialismo acentuaron sus planes conspirativos, el MIR pequeño grupo que aún actuaba con su dirección y un sector del partido desde la clandestinidad multiplica su actividad, junto con desarrollar trabajo de masas, realiza tareas de información e inteligencia, obteniendo antecedentes que le permiten tener una apreciación de que ocurría y se proponían las clases dominantes. Descubrió planes sediciosos e intentos golpistas inmediatos que denunciados oportunamente facilitó abortarlos: el del 22 de octubre de 1970(44), en abril y septiembre de 1971, el pusch del mayor Marshall en marzo de 1972. Desde antes y en esos momentos la relación del MIR con algunas fuerzas de la UP no fue buena, hubo momentos muy críticos, como el 2 de diciembre 1970 en que un miembro de la brigada comunista “Ramona Parra” asesinó a nuestro compañero Arnoldo Ríos en Concepción. Vasto fue el esfuerzo de Miguel y la dirección, especialmente en Santiago y Concepción para superar el problema, hacer razonar serena y políticamente a sectores de la militancia, llegar a un acuerdo de no agresión con el PC y enfrentar firmemente el sectarismo. Con otras fuerzas, la relación fue más positiva y se buscó avances constructivos. Un importante gesto lo dió el presidente Allende, a fines de ese mes liberó a cerca de dos decenas de militantes del MIR que estaban prisioneros y otorgó amnistía a los perseguidos, desarrollando la organización su trabajo en la legalidad. Incluso, Salvador Allende propuso la incorporación del MIR a la UP y su participación en el gobierno con un ministro (se le ofrecía a Miguel el Ministerio de Salud Pública), rechazándolo por diferencias programáticas, estratégicas, una apreciación distinta sobre la situación nacional y como enfrentarla. Se mantuvo la independencia y se dió un apoyo crítico al gobierno. En el periodo la política de alianzas del MIR, contempló básicamente establecer niveles de alianza con la UP o puntualmente con sectores de ella; en menor medida se logró, aunque no se formalizó por el hecho que el reformismo exigía que el MIR abandonara su política independiente, hubo conversaciones al más alto nivel a comienzos de 1971, abril de 1972 y junio de 1973.(45) Se obtuvo sí, un accionar común puntual en todo el país y en muchos terrenos: defensa de la estabilidad del gobierno, movilización de masas, elecciones, lucha conspirativa contra la derecha, marchas públicas, etc. Política definida como: “marchar separados y golpear juntos”, y que en ningún momento dejó de lado un progresivo e intenso combate ideológico a las posiciones reformistas y centristas del gobierno y partidos de la izquierda.(46) Paralelamente se extendía la influencia y construcción del partido, reorganiza y amplía su dirección (cooptando a jefes de comités regionales) y retoma un funcionamiento regular y de dirección colectiva el comité central, multiplicando su esfuerzo para atender tanto necesidades de elaboración de políticas, conducción global y atención de situaciones específicas. No obstante, es bueno precisar que esa dirección con Miguel a la cabeza, mantuvo en todo el periodo acentuados rasgos centralistas y limitada democracia interna al no ejercitar en los organismos y bases del partido posibilidades reales de control, crítica, elaboración, ratificación de políticas y legitimidad electiva de sus direcciones; no realizar el IV Congreso Nacional fue consecuencia de ello. Aunque él y miembros de la dirección, siempre estuviéron alertas para enfrentar directamente en las estructuras las divergencias y cuestionamientos políticos que surgían, y nada fácil era oponerse a su “artillería” de argumentos. Al tiempo que se evidencia una mayor maduración en la dirección, no se podía ignorar que la experiencia de clandestinidad había planteado rigurosas exigencias personales y limitaciones especialmente en las formas de vida de los implicados, con algunas consecuencias. En el caso de Miguel largos periodos de separación afectó su relación de pareja y de común acuerdo con su mujer Alejandra habían anulado su matrimonio. Ella se radicó a vivir en Concepción con su hijita Javiera que había nacido en octubre de 1969 en esa ciudad. Más adelante “Aleja” hizo un grave cuadro depresivo y en pleno tratamiento por propia decisión se suicidó arrojándose al paso de un tren en el poblado de Hualqui, cerca de Concepción en noviembre 1971. La muerte de Alejandra, fue un duro golpe que hizo sufrir mucho a Miguel y sus familias; agudizado por la actitud de la prensa de derecha y democristiana que sin respetar el dolor de familiares lo explotó políticamente. El nuevo periodo planteó altas exigencias a la dirección y a todo el partido, se respondió activamente a múltiples tareas en los frentes de masas; inicialmente con concepciones políticas insuficientes originadas por debilidades históricas, poca madurez, inexperiencia y poco desarrollo partidario; y que, progresivamente y en el curso del proceso y experiencias fueron superándose y posibilitaron pasar rápidamente de una realidad bastante débil a un grupo revolucionario con amplia y fuerte implantación en sectores del movimiento de masas. Favoreció la línea política impulsada y la constitución y trabajo de los frentes intermedios: Frente de Trabajadores Revolucionarios, FTR; Movimiento Campesino Revolucionario, MCR; Movimiento de Pobladores Revolucionarios MPR; Frente de Estudiantes Revolucionarios y Movimiento Universitario de Izquierda, FER y MUI; y el Frente de Fuerzas Armadas y Carabineros, FREFAC. Es importante tener presente que en la construcción de la política levantada por el MIR hasta comienzos de 1972 influyó de forma negativa “… que no visualizamos el grado de crisis interna que sufría la clase dominante lo que nos hizo ver el problema del “enfrentamiento” bajo una lupa cortoplacista, no visualizamos correctamente el peso del reformismo lo que agravó nuestro inmediatismo, en suma, no apreciamos con precisión el carácter prerrevolucionario que asumía el período.”(47) El 15 de agosto de 1971 acontece la muerte de Luciano Cruz A. Miembro histórico fundador, dirigente de la organización desde 1967, miembro de su comité central, del secretariado y la CP, una gran perdida para el MIR, “era nuestro líder de masas, nuestra mejor expresión popular, el pueblo lo quería, seguía y respetaba… Los trabajadores han perdido un líder y nosotros un militante, amigo y hermano de lucha.”(48) Durante gran parte de 1971 se manifestó una extraordinaria ofensiva popular del movimiento de masas que continuaba avanzando, multiplicaba su iniciativa y capacidad de movilización por sus intereses y aprovechaba las excelentes condiciones que le facilitaba un gobierno de izquierda, el cual había tomado positivas iniciativas para cumplir su programa de reformas de tipo económico y social. A fines de 1971 y con mayor claridad se expresaban las limitaciones de un camino de desarrollo del proceso que en lo fundamental utilizaba restringidamente la porción de poder expresada en el Ejecutivo y sin apelar a una vigorosa actividad de las masas en su apoyo. El MIR planteo en documentos, y muchas veces a través de su secretario general en conferencias de prensa y discursos su posición. Progresivamente y en la medida que fue profundizando y madurando una propuesta alternativa de sociedad, las diferencias fueron más estructuradas y públicas; en el discurso de Cautín, en noviembre 1971, Miguel, junto con reconocer las medidas positivas denuncia, las limitaciones y contradicciones de la UP y el Gobierno y llama a realizar tareas de poder, a la unidad de todo el pueblo, y que en “el combate de los trabajadores, en la fuerza de sus movilizaciones, se desarrolla una fuerza incontenible que nada ni nadie podrá detener, que es la única garantía de un camino revolucionario y socialista.”(49) En febrero 1972, el MIR llama a la reagrupación de los revolucionarios de dentro y fuera de la UP.(50) No obstante las diferencias con la Unidad Popular y el Gobierno, destaquemos que desde antes y durante todo el periodo existió un respeto mutuo y un fluido relacionamiento entre la dirección del MIR y Salvador Allende, especialmente con Miguel y su sobrino Andrés Pascal Allende. Muchas fueron las diferencias, también hubo acuerdos y apoyos mutuos. El propio Allende lo expresaba: “No tengo el menor resentimiento contra el MIR. Los desacuerdos que tenían conmigo, aquí mismo los discutían, los exponían. ¡Cuántas veces vino Miguel a este despacho! Nunca me dieron un golpe por la espalda, nunca me atacaron por detrás, me advertían con anticipación cuando iban a combatirme públicamente. Los respeto.”(51) En el periodo se desarrolló un amplio contacto y relaciones a nivel internacional. Miguel en numerosas oportunidades viaja a Cuba, para estrechar el relacionamiento político con su dirección, discutir acuerdos específicos de apoyo o profundizar su formación de jefe y combatiente. En su actuar fue consecuente con aspectos centrales del ideario del Ché. Y, aunque el proyecto mirista fue de carácter nacional, desde su nacimiento se caracterizó por su internacionalismo revolucionario; su apoyo solidario impregnó siempre su política y quehacer. Lo reafirman las acciones de internacionalismo revolucionario realizadas, las ideas, iniciativas y pasos prácticos que dió el MIR para gestar condiciones político materiales y constituir la Junta de Coordinación Revolucionaria del Cono Sur junto a organizaciones de revolucionarias de Argentina, Uruguay y Bolivia, a fines de 1972, de ella Miguel fue uno de sus inspiradores y gran impulsor. En los últimos días de agosto del 73, acusado de intento de subversión en la Armada, el Fiscal Naval de Valparaíso emite una orden de detención contra él, (también se pedía petición de desafuero parlamentario contra los secretarios generales del PS (Carlos Altamirano) y del MAPU, (Guillermo Garretón), lo anterior le lleva a afirmar que tiene el “privilegio de sumarse a los centenares de marineros, obreros, campesinos y pobladores que hoy son perseguidos y reprimidos por la justicia patronal, civil y uniformada.” Y reafirma “que el MIR, sus militantes y dirigentes, están listos para luchar en todos los terrenos cuando las circunstancias lo hacen necesario.”(52) 9. SU CONDUCCION AL INICIO DEL PERIODO CONTRAREVOLUCIONARIO  La noche del 10 de septiembre circula información sobre desplazamientos de tropas, cuestión reiterada en esos tiempos. La comisión política del MIR está a la espera del próximo día: Allende dentregará un mensaje al país anunciando llamar a un plebiscito y ofrecerá su renuncia; se discutirá el texto de una declaración y plan del MIR y otros sectores de la izquierda, incluido el PS para impulsar una contraofensiva popular y revolucionaria. Demasiado tarde. Contando con el factor sorpresa las clases dominantes a través de su brazo militar, las FF.AA habían iniciado el momento militar por la reconquista plena del poder. 11 de septiembre, a las 7 de la mañana se reúne la CP en una casa de San Miguel. Alerta máxima (libro): cada militante y unidad del partido en sus frentes y puestos de lucha, constitución de direcciones y fuerzas, desarrollar el plan militar definido, apertura de depósitos y distribución de las pocas armas disponibles y el armamento casero, desarrollar una ofensiva general concentrando los focos de resistencias en los cordones industriales y poblaciones e integrando a las masas y a la izquierda al combate. Poco se logra, muchos dispuestos a empuñar las armas, los medios de combate son escasos y falta experiencia combativa. Miguel en varias oportunidades trata de contactar al presidente Allende. “Tati” entrega el mensaje a su padre: se le insta y propone un plan y los medios para salir del Palacio de la Moneda y pasar a dirigir la lucha de resistencia clandestina desde las poblaciones populares. Allende no acepta: “Yo no me muevo de aquí, cumpliré hasta mi muerte la responsabilidad de presidente que el pueblo me ha entregado. Ahora es tu turno Miguel…”.(53) Un par de horas después Salvador Allende presidente de Chile, gran patriota revolucionario pagaba con su vida, su lealtad a la causa de los trabajadores, levantando una eterna bandera de lucha, y ofrendando en el testimonio de su sangre, que el movimiento popular no se rinde ante los aparatos armados del estado burgués. Miguel y otros miembros de la CP se reúnen después del mediodía con dirigentes del Partido Socialista y el Partido Comunista en el centro fabril metalúrgico Indumet del Cordón Cerrillos para coordinar un plan de resistencia armada, hay acuerdo con socialistas, los compañeros comunistas son contrarios, están a la espera si se cerrará el Congreso Nacional, se retiran. Los restantes junto a obreros son cercados. Combaten por horas. Rompen el cerco. Hay escaramuzas en diversos lugares. En la tarde con el país controlado por las FF.AA y el movimiento de masas pasivo y replegado era evidente la no contención del golpe. Con gran impotencia y rabia Miguel y la CP dan orden de repliegue, mantención de acciones de hostigamiento y el paso a la clandestinidad. La situación hacía evidente para el MIR que, a pesar de sus denodados esfuerzos, de transformarse en el curso de la crisis del sistema de dominación, de grupo en vanguardia revolucionaria del movimiento de masas, no lo logró y, allí residió una de las causas fundamentales de la derrota en el enfrentamiento de septiembre de 1973. No alcanzó un peso político ideológico necesario para remontar el reflujo que comenzó en julio/agosto de 1973. “En lo fundamental la batalla la perdimos antes, cuando no fuimos capaces de desplazar al reformismo en la conducción del movimiento de masas.”(54) Parte importante de sus primeros meses en clandestinidad, Miguel los vive en una vetusta casa de la Gran Avenida. Desde aquí y en constante movimiento por calles de Santiago dirige el repliegue, la reconexión y reorganización del partido en Santiago y a nivel nacional. A ritmo intenso se trata de resguardar al máximo los recursos humanos y materiales de la organización. No es fácil pasar a la clandestinidad a muchos cientos de cuadros donde cada día los militares aumentan su búsqueda y cantidad. La falta de recursos materiales, infraestructura, documentación, etc. es aguda. Muchos apoyos ofrecidos con anterioridad, eran negados. En Santiago, la situación se agudiza, es lugar de repliege de muchos cuadros de provincia y constituirán por muchos meses sus respectivas “colonias”. De a poco, el funcionamiento de la red clandestina partidaria va funcionando de forma más regular y rigurosa, una situación en que ya no basta con esconderse, sino tomar lentamente la iniciativa y realizar tareas de resistencia. Simultáneamente, la CP encabezada por Miguel son exigidos al máximo para definir el nuevo periodo político de la lucha de clases nacional y determinar las tareas tácticas a impulsar. Se descarta las reuniones ampliadas, de 8 personas que había trabajado de forma muy estrecha y colectiva en el periodo anterior. La prioridad son los encuentros bilaterales, Miguel orienta, coordina y controla; sentados en un vehículo que recorre incansablemente las calles de Santiago se intercambian informes, opiniones, análisis, discrepancias. Le asignan la redacción del documento integrando planteamientos del colectivo de dirección. Trabaja incansablemente y a pesar de limitaciones de fuentes documentales se informa, analiza, reflexiona y escribe muy concentrado durante dos semanas de noviembre, un análisis y quehacer lúcido y preciso que caracterizó el nuevo momento de la lucha de clases y la orientación del quehacer del MIR en todo el periodo.(55) En medio de la acentuación de la represión dictatorial, muchos dirigentes y militantes de la izquierda optaron por el exilio, en el caso del MIR desde el comienzo se definió un rechazo rotundo a esta práctica y que se puede resumir así: el MIR no se asila, lucha y resiste. Algunos plantearon la necesidad de replegar a la retaguardia exterior parte de la dirección, cuadros y al mismo Miguel. Este fue inflexible y lo fundamentaba así, “Si el MIR se exilia, de hecho deserta; lo que no sólo tiene valoraciones éticas negativas, sino que en el caso particular de Chile es renunciar a cumplir con tareas que son hoy posibles y necesarias en Chile. Si el MIR exilia a sus cuadros, atrasa por decisión consciente la revolución en Chile, desaprovecha condiciones favorables concretas, renuncia a su papel histórico, abandona, cuando puede y debe cumplir su papel, a la clase obrera y al pueblo a su suerte. El temor a la represión no justifica esto. La deserción histórica es siempre condenable por más que se disfrace de la más eufemísticas argumentaciones políticas.”(56) El 13 de diciembre de 1973 se produce un severo golpe represivo a la dirección del MIR, Bautista van Schouwen, uno de los fundadores del MIR y miembro de su comité central y de la comisión política es detenido por la DINA en la Parroquia de los Capuchinos en Santiago donde se refugiaba, ha sido delatado por religiosos de la orden.(57) Fue una baja muy sensible e importante para el MIR, era el segundo miembro en la dirección. A Miguel le resultó un golpe doloroso, además de los lazos políticos estaban estrechamente unidos en lo personal. Muchos fueron los esfuerzos realizados para ubicarlo e incluso intentar rescatarlo. Sus rastros junto a su cuerpo la DINA hizo desaparecer. Los últimos días de 1973, Miguel y Carmen Castillo su compañera, acompañado por su ayudante y su mujer se trasladan a vivir a la casa de Santa Fe 725 en San Miguel, un barrio popular en Santiago. Pronto les acompañaran por periodos sus hijas Javiera Alejandra y Camila. Su actividad es muy intensa, no solo le preocupan los problemas de conducción general del partido, sino está atento y participa en la resolución de tareas no cumplidas por otros responsables directos. Asume con denodados esfuerzos tareas de relaciones y la búsqueda de la unidad política en la lucha antidictatorial. En documento del 17 de febrero de 1974 propone constituir el Frente Político de la Resistencia con los partidos de la UP, sectores antigorilas del PDC y el MIR. Tendría por plataforma: la unidad de todo el pueblo contra la dictadura, la lucha por la restauración de las libertades democráticas y la defensa del nivel de vida de las masas. Sustentándolo en un amplio movimiento de masas que constituiría el Movimiento de Resistencia Popular, cuya expresión en la base serían los Comités de Resistencia.(58) En medio de ese quehacer, las difíciles condiciones de la vida clandestina afectaba a víctimas inocentes, el 24 de febrero por no tener atención médica oportuna muere Edgardo Enríquez Weinmann, 5 años, sobrino de Miguel e hijo de Grete y su hermano Edgardo también miembro de la CP del MIR; y, quién a mediados de abril de ese año, enviado por el partido sale clandestino por tierra a Mendoza para asumir de inmediato la dirección del trabajo mirista en la retaguardia exterior, tarea en la que trabajará arduamente hasta el 10 de abril de 1976 en que es detenido por los aparatos represivos en Argentina y desde allí es enviado a Chile donde le desaparece la dictadura militar pinochetista. Mientras las otras organizaciones de la izquierda en lo fundamental permanecían en un verdadero receso político a nivel de bases y frentes y solo funcionan a nivel de direcciones, el MIR a pesar de golpes represivos circunscritos desarrolla trabajo político externo con avances importantes; en marzo de 1974 había finalizado su reorganización en todo el país y a todos los niveles. Pero también, y en forma paralela, el enemigo progresa en su trabajo, acopia información y pasa a una represión más selectiva, facilitado por la persistencia de errores propios. A fines de marzo y abril 74 se desencadenan fuertes golpes represivos, caen prisioneros 8 miembros del comité central, dos de ellos de la CP (A. Vilavella y R. Moreno), y otros cuadros medios; lo anterior no fue impedimento para un importante trabajo antidictatorial en mayo. Sin embargo, la concentrada ofensiva represiva permanente que apuntaba a aniquilar el MIR no se detuvo, imposibilitándole pasar a una etapa de desarrollo de resistencia activa e iniciar la propaganda armada; en forma progresiva y aguda la organización pasaba a una situación defensiva. El enemigo, intentó hasta la negociación para sacar al MIR de la lucha, el planteamiento de Miguel fue claro ” … hacemos público nuestro categórico rechazo a semejante proposición. … El MIR no negocia con la dictadura gorila que superexplota y reprime a la clase obrera y el pueblo (…) luchamos por la defensa de los intereses históricos de la clase obrera y el pueblo, y jamás aceptaremos en su nombre un acuerdo que implique dejar de luchar por ellos…”.(59) Los grandes esfuerzos políticos y prácticos, en especial de Miguel, para lograr la unidad antidictatorial no fructificaban, y por ende la necesaria, activa y unitaria intervención junto a otros partidos contra la dictadura no se expresaba; la UP en su debilidad sólo buscaba desarrollar su política de frente antifascista con toda la DC. Con ese actuar, se estaba perdiendo ese limitado y valioso tiempo inicial que se disponía para actuar e influir en el curso futuro y evitar que la dictadura se prolongara. Peor aún para el MIR, en espera del actuar unitario no utilizó todas las fuerzas que disponía, debilitándolas en el inmovilismo y posteriormente son aniquiladas sin actuar. La represión no cesaba y su objetivo prioritario seguía siendo el MIR, y muy pronto le llegará el turno a otros en la izquierda. Los últimos meses fueron de un ingente quehacer, recargados por un activismo y voluntarismo que sobreestimó posibilidades propias y fue debilitándo las líneas de defensa interna en especial de la dirección, agudizado crecientemente por el acecho y golpes de la represión, acentuación del reflujo de las masas por la derrota, el enorme peso y lentitud del aparato clandestino, la extrema escasez de recursos económicos y de infraestructura, rompimiento de leyes del trabajo clandestino en toda la organización, especialmente por parte de la dirección.(60) Con el enemigo que disponía de huellas seguras obtenidas por diferentes vías y métodos y, la sobreexposición de Miguel al asumir responsabilidades diversas, incluso de choque; los espacios de maniobra se estrechan y limitan la iniciativa. En una situación obligada y triste y ante el peligro eminente que les circundaba y no exponerlas a riesgos innecesarios, el 14 de septiembre de 1974 Miguel y su compañera Carmen deciden asilar a Javiera y Camila hijas de él y ella respectivamente, en la Embajada de Italia. Desde antes su hijo menor, Marco Antonio nacido en junio de 1973 vivía con su madre, Manuela Gumucio, en el exilio. La caída del “Chico” (Sergio) Pérez miembro del comité central y de la CP junto al equipo central de la tarea de organización agudizan los problemas en las tareas de redes y manejo interno y evidencian que el cerco represivo se estrechaba en torno a la dirección. Había que tomar decisiones rápidas y extremas, más ..… 5 de octubre 1974. Un “grupo de tarea” de la DINA, continua sus reconocimientos en un “sector posible y sospechoso” en San Miguel. Llegan a la calle Santa Fe esquina Chiloé. Sin saberlo inicialmente, hacen contacto con el objetivo perseguido y buscado largo tiempo. La decisión de Miguel es combatir. Resiste sólo los momentos más intensos del combate, al ser abandonado por otros que le acompañaban al creer que estaba herido de muerte. Enfrenta cerca de dos horas a centenas de efectivos de fuerzas militares combinadas que, al final logran darle muerte. 10. EPILOGO Diez balas acabaron con su vida, la cual había entregado completamente a los intereses del proletariado y las masas populares y, a la lucha por construir una sociedad distinta. Su sueño, ideario y aspiraciones camina en los senderos del porvenir histórico de su pueblo. Esa consecuencia y grito libertario irrumpirá con fuerza en eternos combates populares, vestido de obrero, de campesino, de mapuche, de poblador, de estudiante, de miliciano, de mujer, de hombre y de joven en su lucha irrenunciable por la dignidad, la libertad, la justicia, la democracia y un sistema social justo en nuestra patria. Miguel fue enterrado el 7 de octubre de 1974, a las 07:30 de la mañana, en un nicho del Cementerio General de Santiago. Autorizaron acompañarle diez miembros de su familia, vigilados por cientos de hombres y armas de enemigos temerosos. Aunque el pueblo no pudo estar presente, una mujer representó el sentir de miles de ausentes, cuando su madre Raquel, en medio del silencio con voz fuerte y entera dijo: “… Tú no has muerto. Tú sigues vivo, y seguirás viviendo para esperanza y felicidad de todos los pobres del mundo.” (61)


NOTAS: (1) Texto escrito en el mes de Mayo de 1999. Corresponde a partes, resúmenes de un trabajo más amplio que el autor realiza. Una primera versión se incluyó inicialmente en la publicación CEME 5 del Centro de Estudios “Miguel Enríquez”, con el título, “Miguel Enríquez: Semblanza biográfica y política”; asimismo, una versión resumida de sus primeros 5 puntos los publicó la revista Punto Final, Chile, en la segunda quincena de septiembre de 1999 con el título “Los primeros años de Miguel”. En la presente edición se han introducido pequeños agregados, correcciones de redacción y de diez fe de erratas –nombres y cuestiones secundarias de contenido– que se escaparon en la versión inicial, nuestras disculpas. (2) El autor dirige el Centro de Estudios “Miguel Enríquez”. (3) Miguel Enríquez, “Recopilación de Escritos”, realizado por Martín Hernández V. y Pedro Naranjo S. Ediciones Resistencia Popular, 4 tomos. La Habana, Cuba, 1985. De los mismos autores publicó la estructura Zonal del MIR en Cuba, La Habana, octubre de 1984 la recopilación titulada “Miguel Enríquez: Textos Escogidos”, 1 tomo 142 páginas. (4) En Edgardo Enríquez Fröden. “En el nombre de una vida”. T. I, pág. 307. México, 1994. (5) Edgardo Enríquez F. Op. cit., Tomo I. Pág. 375. (6) Edgardo Enríquez F. Op. cit., Tomo I. pág. 390 y Tomo II. Pág. 125. (7) Edgardo Enríquez F. Op. cit., Tomo I. Pág. 403. (8) Edgardo Enríquez F.Op. cit., Tomo II, pág. 181 (9) Conversación del autor con Marco Antonio Enríquez. (10) Información obtenida por el autor del jefe del citado núcleo, M. Ferrada. Otros autores como M. Hernández plantea que su nombre era “Sierra Maestra”. (11) La VNM la integraban sectores escindidos del PC desde tiempos del gobierno de González Videla y, agrupados en el Grupo Movimiento de Resistencia Antiimperialista (Luis Reinoso, Benjamín Cares, Ernesto Benado, etc.), y sectores de marginación más reciente como el Movimiento 2 de Abril, (Martín Salas). (12) Ver Martín Hernández. “El proyecto histórico mirista”. Ciudad de La Habana, Cuba, 1985, pág. 5. (13) Datos entregados al autor por M. Salas. (14) Sobre los procesos previos concurrentes a la formación del MIR, véase la información que entrega Luis Vitale, en artículo incluido en CEME 5, págs. 56 – 61. Algunas informaciones que entrega no coinciden con testimonios de compañeros que viven y fueron partícipes activos del hacer político de entonces. (15) En El Rebelde Nro. 31, julio de 1965. (16) Relacionado a este asunto, Luis Vitale, con quien nos conocemos por más de 30 años, viene planteando en forma reiterada que “… El MIR no fue creado por un grupo de estudiantes de Concepción, mito levantado en el exilio por dirigentes miristas de la FEC, después de la muerte de Miguel …”. La rigurosidad histórica y ser genéricamente aludido en tanto ex dirigente de la FEC y el MIR en Concepción, me aconseja hacer un comentario. Relacionado a la primera afirmación: nunca la he sustentado por no ser así. Y, para verificar o despejar “el mito”, se procedió a revisar todo lo disponible de documentación mirista desde 1970 en adelante y que podía recoger aseveraciones de “posibles autores”. En lo revisado no aparece información que reafirme el juicio de Lucho. Seré más preciso, en más de 40 referencias implícitas al tema, hay dos de dirigentes de otros partidos (PC y PR-SD) en donde se hace esa aseveración. En las restantes de dirigentes y miembros del MIR ninguna afirma que el MIR lo creó o fundó estudiantes de Conce, aunque si, por parte de algunos, incluido Miguel, se analiza el papel que desempeño ese grupo en su generación y especialmente su desarrollo posterior. Será muy conveniente conocer las fuentes documentales en que respalda sus cargos nuestro profesor, historiador, investigador y amigo Vitale y, no pensar que son “molinos de viento” que no ayudan a precisar objetivamente nuestra historia. (17) Desempeñó funciones de secretario general del MIR desde la fundación en 1965 hasta fines de 1967. Se separó progresivamente del MIR a partir de comienzos de 1968, integrándose más tarde al Partido Socialista, en tiempos de la UP trabajó como editorialista de La Nación, diario de gobierno y controlado por el PS, muere exiliado en Evry, Francia el 18 junio 1984. (18) Fuente: Prensa de Concepción de la época. (19) En “Revolución Universitaria”, Miguel Enriquez. 1966. Reditado en la Revista “Polémica” de la FEC. Concepción 1968. También en revista CEME Nro 3. (20) y (21) En Miguel Enríquez, “Respuesta a un documento de la Colonia Valparaíso”.1974. La Habana, 1985. (22) En Miguel Enríquez. “Algunos Antecedentes del MIR”. Marzo 1971. En Recopilación de Escritos. La Habana, 1985. (23) De parte de los sobrevivientes hay testimonios contradictorios respecto a la cantidad de miembros de comité central que eligió cada agrupamiento interno; así como, el procedimiento en que Miguel fue elegido Secretario General, unos afirman que fue la sesión plenaria del congreso; otros, que siguiendo la norma estatutaria y procedimiento habitual, fue el CC quién lo eligió internamente. (24) Alejandra estudiaba en la Escuela de Filosofía de la Universidad de Concepción. Inicialmente fue miembro del grupo GRAMA y posteriormente ingreso al MIR. (25) Ver Miguel Enríquez. “Algunos antecedentes del MIR”. Marzo 1971. En Recopilación de Escritos. La Habana, 1985. (26) En “Algunos antecedentes del MIR”. 1971. (27) Ver Miguel Enríquez, “Respuesta a un documento de la “colonia” Valparaíso. Julio 1974. En Recopilación de Escritos. La Habana, 1985. (28) Difundido en la revista Punto Final, Nro. 99, enero 1969. (29) En “No a las elecciones: Lucha armada único camino”. Secretariado Nacional, MIR. Enero 1969. En Recopilación de Escritos. La Habana, 1985. (30) En Miguel. Enríquez “Algunos antecedentes del MIR”. Marzo 1971. (31) Nos referimos al documento “Sólo una revolución entre nosotros puede llevarnos a una revolución en Chile”, mayo 1969. (32) En el documento ¿Cual es el camino?: “Grupos Operativos o Acción Directa”. MIR, Secretariado Nacional. 1969. (33) En Miguel Enríquez, “Respuesta a un documento emitido por la “colonia” Valparaíso”· Julio 1974 y Miguel Enríquez, “Algunos Antecedentes del MIR”. Marzo 1971. (34) Documento “Sin lastre avanzaremos más rápido”. Secretariado Nacional del MIR, Julio 1969, y “Carta de Luciano Cruz al Partido”. Julio 1969 (35) En Valenzuela, Humberto.”Historia del Movimiento Obrero Chileno”, pág. 133, ISP Verlag. 1972. (36) Miguel Enríquez. “Respuesta a un documento de “colonia” Valparaíso” 1974. (37) Documento “Precisión y desarrollo de algunos artículos estatutarios imprescindibles para el desarrollo de nuestra organización” . Secretariado Nacional MIR, agosto 1969. (38) En Documento “Proposiciones de un modelo orgánico para una nueva organización”. Secretariado Nacional MIR, noviembre 1969. (39) Ver “El MIR y las expropiaciones”. En Punto Final, Nro. 87, septiembre l969. (40) En el documento “¿Cual es el camino? Grupos Operativos o Acción Directa”. Secretariado Nacional MIR. Septiembre 1969. (41) Este punto y el siguiente será expuesto de forma muy resumida, por ser el más conocido y sobre el que existen más fuentes documentales. (42) Miguel Enríquez. “Algunos Antecedentes del MIR”. Información más amplia en el documento”El MIR y las elecciones presidenciales”. Secretariado Nacional. Punto Final, mayo 1970. (43) Ver “Declaración del Secretariado Nacional, del MIR, 15 sept. 1970 y “El MIR y el resultado electoral y las implicancias para la Izquierda revolucionaria”. 28 de septiembre 1970, en Recopilación de Escritos de Miguel, La Habana 1985. (44) Ver “El MIR denuncia los verdaderos asesinos de Schneider.” Octubre 1970. (45) Ver “Informe al CC sobre las conversaciones MIR-UP”, Mayo 1972. En Recopilación de Escritos, LH, 1985 (46) Ver: Discursos de Miguel Enríquez en Temuco en 1971, en la Zona del Carbón y en el Caupolicán durante 1972, y otros documentos. Los 3 discursos mencionados se incluyeron como documentos en la revista CEME 5 de 0ctubre de 1999. También en Textos Escogidos, La Habana. 1984. (47) Miguel Enríquez en: “Respuesta a un documento emitido por un grupo de compañeros de la “colonia” Valparaíso”. 1974. (48) Miguel Enríquez, “Discurso en los funerales de Luciano Cruz”. Agosto 1971. En Textos Escogidos. La Habana. (49) Miguel Enríquez. “Homenaje a Moisés Huentelaf”. Noviembre 1971. En Textos Escogidos. LH. 1985. (50) Los análisis y orientaciones políticas centrales de todo este periodo (1970-73), se encuentran en informes de la comisión política a las reuniones del comité central del MIR, la gran mayoría fueron dados por Miguel. En total son alrededor de 30 informes, hasta el momento se ha recuperado una parte muy pequeña de ellos. (51) Testimonios de Laura y Beatriz Allende, hermana e hija respectivamente de Salvador Allende. (52) Ver Miguel Enríquez, “Frente a la orden de detención”. Agosto 1973. (53) Testimonio de su hija Beatriz Allende. (54) Ver documento “La táctica del MIR en el actual periodo”. Diciembre 1973. (55) Ver: “La táctica del MIR en el actual periodo”. 1973. (56) Miguel Enríquez. “Respuesta a un documento emitido por la “colonia” Valparaíso”. 1974. En Recopilación de Escritos. LH. 1985 (57) Ver amplios antecedentes del caso en el libro de Nancy Guzmán J. “Un grito desde el silencio”. LOM, Santiago. 1998. (58) Ver “Pauta del MIR para unir fuerzas dispuestas a impulsar la lucha contra la dictadura”. 1974. En revista CEME 5. (59) En “Respuesta del MIR a los gorilas”. Septiembre 1974. En Textos Escogidos. La Habana. 1985 (60) Ver, “Los Golpes recibidos, algunas lecciones y la reorganización de las direcciones”. Miguel Enríquez, junio 1974. En Textos Escogidos, La Habana. (61) En Edgardo Enríquez F. “En nombre de una vida”, Tomo II. © Derechos – Copyright, Pedro Naranjo S. ISBN 91 – 631 – 0490 – 3 Permitida la reproducción total o parcial citando fuente, autor y manteniendo contenidos. Diciembre Año 1999. C E M E – Centro de Estudios “Miguel Enríquez”.

Autor Osvaldo Torres.

Menores desaparecidos y asesinados por la Dictadura chilena. A los 40 Años del Golpe de Estado denuncian.

Menores desaparecidos: “La dictadura no tuvo límites a la hora de los crímenes”

 

A propósito de los cuarenta años que se cumplen del Golpe de Estado, las voces que exigen verdad y justicia mantienen su deseo por ver en juicio a los responsables. En ello, una de las áreas menos abordadas en violaciones a los derechos humanos refiere a la desaparición de menores. Desde las organizaciones que han indagado el tema, destacan que las autoridades, en democracia, no han respondido a la investigación que requieren estos hechos.

Michelle Peña Herreros fue estudiante de la Universidad de Santiago, militante socialista detenida en 1975 por efectivos de la DINA, quienes la buscaron durante todo su embarazo, lo que obligó distintos esfuerzos para cumplir sus controles médicos sin ser secuestrada. Una vez trasladada a Villa Grimaldi, se pierde todo rastro de ella, y del eventual nacimiento de su hijo.

La incertidumbre sobre el hijo de Michelle Peña se suma a otros ocho casos de mujeres embarazadas que fueron detenidas en dictadura. Más aún, el Informe Rettig certifica 307 casos de menores de 20 años ejecutados, niños de seis meses hasta la adolescencia, de los cuales se desprenden 75 casos de infantes detenidos desaparecidos. Por su parte, el Informe Valech sumó un anexo con 102 casos titulado “Menores de edad detenidos junto a sus padres o nacidos en prisión”.

Rodrigo Anfruns

Algunos casos han salido a la luz pública, como el menor Rodrigo Anfruns, cuyo cuerpo apareció a pocos metros del lugar de su desaparición en junio de 1979, bajo circunstancias que aún no son esclarecidas. O el caso de Carlos Fariña Oyarce, menor de 13 años detenido en la población La Pincoya, y su cuerpo encontrado en 2000, quemado y con múltiples heridas a bala.

Para Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, esta situación revela la actitud de los militares hacia civiles sin militancia política: “La dictadura no tuvo límites. Para los represores, la condición de mujer, anciano o niño, no tuvo importancia al momento de cometer crímenes. Es una herida de la que poco se ha hablado todavía”.

La dirigente recalca que son apenas 60 los uniformados involucrados en juicios por violaciones a los derechos humanos, pese a ser miles los casos de detenidos, ejecutados y desaparecidos por el régimen militar.

En esta línea, destaca que aún es necesario sumar investigaciones, ya que “falta justicia, investigación y procesamiento, encontrar a los culpables, y hacerlo ahora. En cinco años más ya no quedarán violadores a los DDHH con vida. O se hace ahora, y la justicia se dedica a investigar, o terminaremos con 60 condenados de un universo de más de tres mil víctimas”.

Gonzalo Taborga, presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, destaca que la violencia contra menores es un tema pendiente, en contraste a la dictadura en Argentina, con organizaciones dedicadas a buscar la verdad sobre menores detenidos, o nacidos de militantes en cautiverio.

 

Rodrigo Palma

“Ha tenido un desarrollo muy diferente a Argentina. Acá las organizaciones no han tenido de parte de las autoridades, el respaldo que hubiesen querido, y que ameritaba que recibieran. Terminado el gobierno militar, esta situación no tuvo relevancia, porque no se conocían casos, pese a existir las listas, las situaciones de menores que hasta el día de hoy no se han investigado y que están pendientes”.

En 2005 se constituyó una Agrupación de ex Menores de Edad Víctimas de Prisión Política y Tortura, algunos años más tarde la AFDD abrió una línea telefónica para recibir antecedentes de menores, entre otras intenciones para sumar información.

Otro aspecto relacionado a la desaparición de menores, fue develado por el periodista Mauricio Weibel, de la agencia alemana DPA, quien, luego de tener acceso a más de 30 mil documentos reservados de la CNI, descubrió que existió un seguimiento en colegios, coordinado desde el ministerio de Educación, que espió a estudiantes, académicos y apoderados, durante los años de la dictadura.

“Chile: Las víctimas infantiles”*

Ese es el nombre de un informe divulgado por Amnistía Internacional, a propósito de la detención de Augusto Pinochet en Londres. Un documento que reconoce 26 casos de niños muertos por militares durante la dictadura en Chile. La falta de documentación en menores sin cédula de identidad es un punto en contra a la hora de sumar indagatorias por su paradero. En este período se consideraba menor de 21 años para definir un menor de edad, incluyendo en este grupo a muchos jóvenes perseguidos por sus ideales políticos.

La historia de Carlos Fariña Oyarce explica la muerte de una de las víctimas más jóvenes de la dictadura, quien falleció a los 13 años, luego de ser abatido por dos tiros por la espalda, y luego su cuerpo quemado.

Carlos fue derivado a un centro de menores, donde sufrió abusos sexuales, por lo que fue devuelto a su casa. Al ser visto por una vecina, ésta denunció su presencia a los militares, quienes lo arrestaron y no se supo de su paradero hasta el año 2000. Su madre murió en 1977, con la angustia de golpear puertas todos los días, sin recibir noticias del menor. Sus osamentas fueron encontradas en la avenida San Pablo. Vestía la misma ropa que al momento de su detención, permitiendo su rápida identificación. Según militares testigos, su ejecutor, el oficial Erasmo Enrique Sandoval Arancibia (ex funcionario del municipio de Providencia), no mostró compasión a los ruegos del niño, disparándole por la espalda y ordenando su incineración.

En Coquimbo, Jim Christie Bossy tenía 7 años cuando esperaba la navidad de 1973. La tarde del 24 de diciembre jugaba en la calle junto a Rodrigo Javier Palma Moraga, de 8 años. Ambos menores fueron ultimados por miembros del Ejército que custodiaban gasoductos en el sector de La Herradura. La madre de Jim, Maria Josefina Bossy Berruyer, incluso fue arrestada en el regimiento Arica, acusada del secuestro de su hijo y sometida a vejaciones por los militares. Cuatro años más tarde, los cuerpos de los menores aparecieron en el mismo lugar donde se les perdió huella, el mismo sector tantas veces rastreado y sin resultados. En 2002, el juez Juan Guzmán Tapia ordenó la exhumación de los cuerpos, certificando los impactos de bala que provocaron la muerte. Hoy, en la zona de su desaparición existe un memorial que los recuerda.

Otros casos grafican la acusación por “uso indebido de la fuerza” en uniformados. El 18 de septiembre de 1973, oficiales del Ejército irrumpen en la Plaza Panamá, en Santiago, disparando a su alrededor. La menor Alicia Aguilar Carvajal, de sólo seis años, recibió un impacto de bala en el tórax con salida de proyectil, quien falleció en el acto víctima del actuar de militares que no han sido identificados.

Un caso similar es el de Samuel Castro, de 13 años, estudiante que falleció el 24 de septiembre de ese mismo año, a pocas cuadras del Estadio Víctor Jara (ex Estadio Chile), quien fue herido a bala por un militar que custodiaba este recinto, convertido en centro de detención y tortura.

La muerte de Ángel Moya rememora un gesto conocido de los militares. Interceptado a las 16 horas mientras caminaba, en Santiago, el estudiante fue ordenado a correr, arrancar, hasta que fue alcanzado por impactos de bala propiciados por los militares, que lo mataron por la espalda.

Así también pasó con Elizabeth Leonidas Díaz, de 14 años. La joven estaba embarazada, y detenida junto a otras siete personas la madrugada del 14 de octubre de 1973. En el río Mapocho, a la altura del puente Bulnes, fueron bajados de vehículo policial, obligados a correr por la ribera, donde fueron ultimados. Esa noche fueron acribillados catorce jóvenes, ocho de ellos menores de 20 años.

Como se lee, menores de edad que no mueren consecuencia de la militancia política de sus padres, o por estar junto a ellos al momento de su detención. El simple derroche de violencia, el rostro más oscuro de la muerte, la condición humana a su nivel más bajo, a la hora de apuntar con un arma de fuego al alma de un ser humano, de un menor de edad. Y disparar.

http://radio.uchile.cl/2013/08/29/menores-desaparecidos-la-dictadura-no-tuvo-limites-a-la-hora-de-los-crimenes

Menores desaparecidos: “La dictadura no tuvo límites a la hora de los crímenes”

 

A propósito de los cuarenta años que se cumplen del Golpe de Estado, las voces que exigen verdad y justicia mantienen su deseo por ver en juicio a los responsables. En ello, una de las áreas menos abordadas en violaciones a los derechos humanos refiere a la desaparición de menores. Desde las organizaciones que han indagado el tema, destacan que las autoridades, en democracia, no han respondido a la investigación que requieren estos hechos.

Michelle Peña Herreros fue estudiante de la Universidad de Santiago, militante socialista detenida en 1975 por efectivos de la DINA, quienes la buscaron durante todo su embarazo, lo que obligó distintos esfuerzos para cumplir sus controles médicos sin ser secuestrada. Una vez trasladada a Villa Grimaldi, se pierde todo rastro de ella, y del eventual nacimiento de su hijo.

La incertidumbre sobre el hijo de Michelle Peña se suma a otros ocho casos de mujeres embarazadas que fueron detenidas en dictadura. Más aún, el Informe Rettig certifica 307 casos de menores de 20 años ejecutados, niños de seis meses hasta la adolescencia, de los cuales se desprenden 75 casos de infantes detenidos desaparecidos. Por su parte, el Informe Valech sumó un anexo con 102 casos titulado “Menores de edad detenidos junto a sus padres o nacidos en prisión”.

Rodrigo Anfruns

Algunos casos han salido a la luz pública, como el menor Rodrigo Anfruns, cuyo cuerpo apareció a pocos metros del lugar de su desaparición en junio de 1979, bajo circunstancias que aún no son esclarecidas. O el caso de Carlos Fariña Oyarce, menor de 13 años detenido en la población La Pincoya, y su cuerpo encontrado en 2000, quemado y con múltiples heridas a bala.

Para Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, esta situación revela la actitud de los militares hacia civiles sin militancia política: “La dictadura no tuvo límites. Para los represores, la condición de mujer, anciano o niño, no tuvo importancia al momento de cometer crímenes. Es una herida de la que poco se ha hablado todavía”.

La dirigente recalca que son apenas 60 los uniformados involucrados en juicios por violaciones a los derechos humanos, pese a ser miles los casos de detenidos, ejecutados y desaparecidos por el régimen militar.

En esta línea, destaca que aún es necesario sumar investigaciones, ya que “falta justicia, investigación y procesamiento, encontrar a los culpables, y hacerlo ahora. En cinco años más ya no quedarán violadores a los DDHH con vida. O se hace ahora, y la justicia se dedica a investigar, o terminaremos con 60 condenados de un universo de más de tres mil víctimas”.

Gonzalo Taborga, presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, destaca que la violencia contra menores es un tema pendiente, en contraste a la dictadura en Argentina, con organizaciones dedicadas a buscar la verdad sobre menores detenidos, o nacidos de militantes en cautiverio.

Rodrigo Palma

“Ha tenido un desarrollo muy diferente a Argentina. Acá las organizaciones no han tenido de parte de las autoridades, el respaldo que hubiesen querido, y que ameritaba que recibieran. Terminado el gobierno militar, esta situación no tuvo relevancia, porque no se conocían casos, pese a existir las listas, las situaciones de menores que hasta el día de hoy no se han investigado y que están pendientes”.

En 2005 se constituyó una Agrupación de ex Menores de Edad Víctimas de Prisión Política y Tortura, algunos años más tarde la AFDD abrió una línea telefónica para recibir antecedentes de menores, entre otras intenciones para sumar información.

Otro aspecto relacionado a la desaparición de menores, fue develado por el periodista Mauricio Weibel, de la agencia alemana DPA, quien, luego de tener acceso a más de 30 mil documentos reservados de la CNI, descubrió que existió un seguimiento en colegios, coordinado desde el ministerio de Educación, que espió a estudiantes, académicos y apoderados, durante los años de la dictadura.

“Chile: Las víctimas infantiles”

Ese es el nombre de un informe divulgado por Amnistía Internacional, a propósito de la detención de Augusto Pinochet en Londres. Un documento que reconoce 26 casos de niños muertos por militares durante la dictadura en Chile. La falta de documentación en menores sin cédula de identidad es un punto en contra a la hora de sumar indagatorias por su paradero. En este período se consideraba menor de 21 años para definir un menor de edad, incluyendo en este grupo a muchos jóvenes perseguidos por sus ideales políticos.

La historia de Carlos Fariña Oyarce explica la muerte de una de las víctimas más jóvenes de la dictadura, quien falleció a los 13 años, luego de ser abatido por dos tiros por la espalda, y luego su cuerpo quemado.

Carlos fue derivado a un centro de menores, donde sufrió abusos sexuales, por lo que fue devuelto a su casa. Al ser visto por una vecina, ésta denunció su presencia a los militares, quienes lo arrestaron y no se supo de su paradero hasta el año 2000. Su madre murió en 1977, con la angustia de golpear puertas todos los días, sin recibir noticias del menor. Sus osamentas fueron encontradas en la avenida San Pablo. Vestía la misma ropa que al momento de su detención, permitiendo su rápida identificación. Según militares testigos, su ejecutor, el oficial Erasmo Enrique Sandoval Arancibia (ex funcionario del municipio de Providencia), no mostró compasión a los ruegos del niño, disparándole por la espalda y ordenando su incineración.

En Coquimbo, Jim Christie Bossy tenía 7 años cuando esperaba la navidad de 1973. La tarde del 24 de diciembre jugaba en la calle junto a Rodrigo Javier Palma Moraga, de 8 años. Ambos menores fueron ultimados por miembros del Ejército que custodiaban gasoductos en el sector de La Herradura. La madre de Jim, Maria Josefina Bossy Berruyer, incluso fue arrestada en el regimiento Arica, acusada del secuestro de su hijo y sometida a vejaciones por los militares. Cuatro años más tarde, los cuerpos de los menores aparecieron en el mismo lugar donde se les perdió huella, el mismo sector tantas veces rastreado y sin resultados. En 2002, el juez Juan Guzmán Tapia ordenó la exhumación de los cuerpos, certificando los impactos de bala que provocaron la muerte. Hoy, en la zona de su desaparición existe un memorial que los recuerda.

Otros casos grafican la acusación por “uso indebido de la fuerza” en uniformados. El 18 de septiembre de 1973, oficiales del Ejército irrumpen en la Plaza Panamá, en Santiago, disparando a su alrededor. La menor Alicia Aguilar Carvajal, de sólo seis años, recibió un impacto de bala en el tórax con salida de proyectil, quien falleció en el acto víctima del actuar de militares que no han sido identificados.

Un caso similar es el de Samuel Castro, de 13 años, estudiante que falleció el 24 de septiembre de ese mismo año, a pocas cuadras del Estadio Víctor Jara (ex Estadio Chile), quien fue herido a bala por un militar que custodiaba este recinto, convertido en centro de detención y tortura.

La muerte de Ángel Moya rememora un gesto conocido de los militares. Interceptado a las 16 horas mientras caminaba, en Santiago, el estudiante fue ordenado a correr, arrancar, hasta que fue alcanzado por impactos de bala propiciados por los militares, que lo mataron por la espalda.

Así también pasó con Elizabeth Leonidas Díaz, de 14 años. La joven estaba embarazada, y detenida junto a otras siete personas la madrugada del 14 de octubre de 1973. En el río Mapocho, a la altura del puente Bulnes, fueron bajados de vehículo policial, obligados a correr por la ribera, donde fueron ultimados. Esa noche fueron acribillados catorce jóvenes, ocho de ellos menores de 20 años.

Como se lee, menores de edad que no mueren consecuencia de la militancia política de sus padres, o por estar junto a ellos al momento de su detención. El simple derroche de violencia, el rostro más oscuro de la muerte, la condición humana a su nivel más bajo, a la hora de apuntar con un arma de fuego al alma de un ser humano, de un menor de edad. Y disparar.

http://radio.uchile.cl/2013/08/29/menores-desaparecidos-la-dictadura-no-tuvo-limites-a-la-hora-de-los-crimenes

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LEONARDO PATRICIO PARGA ORTEGA

Fotos suministradas por su hermana.
PARGA ORTEGA, LEONARDO PATRICIO: 17 años, estudiante, soltero, muerto el 14 de septiembre de 1973 en Santiago.

Leonardo Patricio Parga Ortega murió ese día a las 20:00 horas, en el Hospital José Joaquín Aguirre, por una herida de bala torácica cervical, según el Certificado Médico de Defunción del Instituto Médico Legal.

De acuerdo con lo señalado por vecinos, alrededor de las 16:00 horas de ese día, Leonardo Parga y su amigo Angel Gabriel Moya Rojas se encontraban en la intersección de las calles Escanilla y Borgoño, cuando fueron interceptados por una patrulla militar. Los retuvieron, allanaron sus ropas y luego les ordenaron retirarse. En ese momento, uno de los militares escuchó un insulto y disparó a ambos menores por la espalda. Angel Gabriel Moya Rojas falleció en el acto y Leonardo Parga, algunas horas después.

El caso de Angel Gabriel Moya Rojas fue conocido por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación y se le declaró víctima de violación de derechos humanos por agentes del Estado.

Considerando los antecedentes obtenidos en la investigación realizada por esta Corporación, el Consejo Superior declaró a Leonardo Patricio Parga Ortega víctima de violación de derechos humanos por agentes del Estado que hicieron uso irracional de la fuerza.
(Corporacion)

www.memoriaviva.com

* EL PROCESO CONTRA EL EX DICTADOR EN LONDRES
Pinochet: publican 26 casos de niños víctimas de la dictadura

Lo hizo Amnistía Internacional a través de un informe difundido en Londres

  • Son menores asesinados o desaparecidos durante el régimen militar
  • La organización dice que Pinochet debe ser enjuiciado


    MARIA LAURA AVIGNOLO Londres. Corresponsal
    Sergio Alberto Gajardo Hidalgo, un adolescente chileno de 15 años, caminaba por una población de Santiago rumbo a la casa de sus tíos el 15 de setiembre de 1973 cuando fue baleado por una patrulla militar en la cabeza, cuatro días después del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende. Sus familiares buscaron desesperadamente su cuerpo hasta 1991, cuando lo encontraron en una tumba NN del cementerio de Santiago.Una suerte similar corrieron Nadia Fuentes, que recién había cumplido 13 años, y la jovencita embarazada Elizabeth Contreras, ejecutada por la policía chilena tras hacerla correr, dispararle y arrojar su cuerpo al río Mapocho en octubre de 1973.Estos son algunos casos de los niños víctimas del régimen militar del general Augusto Pinochet, que han sido ignorados en el largo proceso que se lleva adelante en Londres para decidir si el ex dictador tiene o no inmunidad de jefe de Estado para evitar el pedido de extradición solicitado por el juez español Baltasar Garzón, que lo quiere procesar por genocidio.La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional publicó ayer un informe detallando algunos de los 80 casos conocidos de niños muertos o desaparecidos durante el régimen militar chileno, entre 1973 y 1990.Para Amnistía Internacional, en el juicio a Pinochet en Londres se están olvidando de sus víctimas y perdiendo sus argumentaciones en legalismos que ignoran a las 3.197 personas asesinadas o desaparecidas durante la dictadura. Pero especialmente, no cuenta la suerte de los 80 chicos menores de 16 años fusilados por las fuerzas de seguridad o secuestrados por militares chilenos.En el informe titulado Chile: las víctimas infantiles, Amnistía Internacional describe 26 casos de asesinatos y desapariciones de niños y adolescentes por patrullas militares en Chile con similar metodología. Un estilo que incluye palizas previas y ejecución sumaria, arrestos y posteriores desapariciones, asesinatos de familias completas después de un allanamiento policial.Amnistía ha hecho campaña para que Pinochet sea llevado a la Justicia por la comunidad internacional no sólo por las miles de víctimas en Chile, sino también para enviar un mensaje claro a los torturadores del mundo y a los escuadrones de la muerte de que no pueden cometer sus crímenes con impunidad, dice el comunicado de la organización humanitaria, que actúa como testigo en el proceso que se lleva a cabo en Londres al ex dictador en la Cámara de los Lores.A los 13 años, Carlos Patricio Fariña Oyarce fue arrestado en la villa miseria de La Pincoya por una patrulla del ejército, la policía y la policía de investigaciones. Hasta ahora permanece desaparecido por las fuerzas de seguridad, según un documento de la Comisión de Paz y Reconciliación chilena.

  • Samuel Castro fue asesinado por una patrulla militar a balazos en su espina dorsal cuando jugaba al fútbol con otros chicos en la calle frente a su casa, el 24 de setiembre de 1973. Había cumplido 13 años. Una suerte similar a la de Alicia Aguilar Carvajal, que jugaba con sus hermanas frente a su domicilio cuando una patrulla abrió fuego indiscriminadamente el 18 de setiembre de 1973. Tenía apenas 6 años.El gobierno chileno argumenta que Pinochet sólo puede ser juzgado en Chile, pero ese juicio no podrá hacerse por la inmunidad legal y constitucional que tiene. Las 3.197 personas asesinadas por las fuerzas de seguridad de Pinochet, entre ellas 80 niños, representan 3.197 razones por las que Pinochet debe ser enjuiciado, sostiene Amnistía.

VOCES CON MEMORIA. FERNANDO UBIERGO “CARTA” (A Pinochet)

El cantautor chileno,con sus líricas sencillas y profundas, se ha ganado la admiración de diversas generaciones de chilenos y latinoamericanos por su estilo de narración musical.

Ubiergo nació en Valparaíso y se trasladó posteriormente a Santiago, donde estudió sociología en la Universidad de Chile. Uno de sus grandes clásicos, «Un café para Platón», se convirtió en un clásico de la música popular chilena, hablando en términos poéticamente sencillos de una amistad fraguada en la universidad. Canto a un desaparecido? Exiliado? Ejecutado?
Canción que interpeló y aún lo hace a una generación de chilenos que vivieron sin voz, la misma realidad.
El impacto de Ubiergo, , caló muy hondo en la época .

Sus discos Tarde o temprano (1987) y Relatos (1991), Los ojos del mar, «Los ojos de Rodrigo», tema que aborda la separación matrimonial desde los ojos de un niño,
Entre las canciones más importantes grabadas por Ubiergo en estos treinta años se encuentran: «Un café para Platón», «El tiempo en las bastillas», «En algún lugar del mundo», «Yo pienso en ti», «Agualuna», «Un velero en la botella», «Los ojos de Rodrigo», y, muy especialmente, «Cuando agosto era 21», un clásico de la música latinoamericana,

En octubre y noviembre de 2008 realizó una extensa gira por Suecia, Noruega, Alemania, Perú y Centroamérica acompañado de sus músicos Felipe Llanos y Óscar Véliz, en formato de trío, justo a treinta años de «Un café para Platón», su primera composición conocida por el público y que marcó la historia de un cantautor que, con el correr de los años, haría de su producción una de las más sólidas y coherentes del medio chileno.

Fuente de la información http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Ubiergo

QUERELLA POR GOLPE DE ESTADO , UNA MEMORIA VIGENTE, 2012.

Iltma. Corte de Apelaciones

Materia: Querella Derechos Humanos

Ministro: Sr. Mario Carroza

Procedimiento: Código de Procedimiento Penal

En lo principal, querella criminal por  delitos que indica; En el Primer Otrosí, Solicita exención de fianza de calumnias; En el Segundo Otrosí,  Solicita diligencias; En el Tercer Otrosí, Acompaña documentos. ; En el Cuarto Otrosí, Solicita se traiga expediente a la vista ; En el Quinto Otrosí, Patrocinio y Poder.-

                                       SEÑOR MINISTRO

LORENA PIZARRO SIERRA, cédula de identidad nº10.434.621 – 9, Presidenta de la organización denominada  “AGRUPACION DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS”, AFDD, RUT nº72.366.200 -1, y ALICIA LIRA MATUS, cédula  de identidad nº  5.579.740-4, Presidenta de la Organización No Gubernamental, ONG, denominada “ AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE EJECUTADOS POLÍTICOS”, AFEP,   RUT 73.878.600-9, creada por  Decreto Nº 835 de   22  de agosto de 1996, ambas domiciliadas para estos efectos en calle Agustinas nº 1022, oficina 328, Santiago Centro, a SS Iltma. respetuosamente decimos :

 

Que por este acto entablamos querella criminal por los delitos que se describe en el cuerpo de este escrito en contra de todos quienes corresponda, chilenos o extranjeros, militares o civiles, en relación a los crímenes perpetrados con ocasión del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y que constituyen la estructura y esencia misma de esa sublevación antidemocrática que abrió paso al genocidio que los tribunales investigan hasta hoy, pero sin que hasta ahora se juzgue el golpe en sí y los delitos que ese propio acto implica.

El golpe en sí mismo y los ilícitos penales cometidos el propio 11 de septiembre del 73 constituyen delitos de lesa humanidad, imprescriptibles de acuerdo a los Tratados Internacionales suscritos por Chile que gozan de rango constitucional y de acuerdo además con la propia Jurisprudencia de nuestros tribunales y en especial de nuestra Excma. Corte Suprema en fallos reiterados.

 

1.- LOS HECHOS :

 

Como es de conocimiento de general, en los años de la dictadura y pese a los notables esfuerzos de los familiares de las víctimas y de sus organizaciones, con el apoyo de un grupo de abogados, de entidades humanitarias y religiosas y de la elevada actitud de determinados jueces y ministros de Corte, lo objetivo es que el avance en materia de investigación y juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados en nuestro país durante la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet, fue escaso y excepcional.

 

La querella presentada en enero de 1998 en las nuevas condiciones del país y acogida a trámite por del Poder Judicial a través de la Corte de Apelaciones de Santiago, fue la que abrió paso a una etapa nueva en la historia judicial chilena. A fines de ese mismo año eran alrededor de 400 las querellas contra Pinochet y los demás responsables de las debía conocer un solo magistrado, el Ministro del Fuero don Juan Guzmán Tapia. Entre ellas las de casos emblemáticos como los de “Calle Conferencia”, “Caso de los 119”, “Operación Cóndor”, “Caravana de la muerte”, “Colonia Dignidad” y muchos otros.

El elevado número de querellas determinó a las  autoridades judiciales a distribuir las causas entre un reducido grupo de jueces llamados “ de dedicación especial” que permitió la agilización relativa de los procesos en curso, los que hasta hoy no terminan de modo definitivo. Todavía más : el año 2010 se inició la presentación por parte de la AFEP de 1.300 nuevas querellas que corresponden a igual número de casos nunca antes investigados. Entre ellos figuran los del Presidente Allende y el General Bachelet.

En su inmensa mayoría esas nuevas querellas corresponden a los asesinatos de centenares de chilenas y chilenos anónimos, de todas las edades, sexo  y condición social.

 

A estas fechas, tanto el tribunal de SS.Itma. como otros a los que se ha derivado causas, han obtenido logros judiciales significativos y concretos que anidan la esperanza de recuperar a plenitud la confianza en nuestros tribunales.

 

De lo dicho se concluye categóricamente que se encuentra establecido por los órganos pertinentes del Estado de Chile la existencia real de crímenes de lesa humanidad cometidos por agentes del Estado a partir del 11 de septiembre de 1973 y hasta el término de la dictadura, con la complicidad de numerosos civiles y medios de prensa comprometidos con ese régimen antidemocrático.

 

Está por tanto establecido que hubo centenares de detenidos desaparecidos y miles de ejecutados ilegalmente, torturados, violados y violadas y prisioneros sin juicio.

Es más, se ha sometido a proceso y condenado a algunas decenas de esos agentes del Estado, de los que unos 70 de ellos se encuentran hoy en prisión cumpliendo las penas impuestas de conformidad a la ley, luego de un  debido proceso.

Esta es la verdad objetiva, esto es parte indiscutible de la historia judicial del país y esta situación contribuye objetivamente, aunque sea todavía de forma parcial, a los nobles propósitos de verdad y justicia que son contribuyentes del propósito superior de desarrollo y consolidación de la democracia.

 

Sin embargo sigue pendiente una carencia jurídica y judicial fundamental, como es el enjuiciamiento del origen mismo de las múltiples violaciones a los derechos humanos, esto es al golpe de Estado del 11 de septiembre del 73 como tal y los delitos previos que esa operación político militar conllevó.

Así como la confesa participación en ellos, en diversas condiciones jurídicas, de personas y autoridades de estados extranjeros lo que constituyó un gravísimo atentado a la soberanía nacional, que contó con la complicidad de  nacionales, civiles y militares.

 

Ese criminal golpe no fue por cierto una locura matinal del dictador. Ese crimen de lesa patria y de lesa humanidad se vino fraguando con tiempo y en esa sórdida conspiración de políticos, mandos de las Fuerzas Armadas, dueños de medios de prensa, poderosos empresarios y aparatos de inteligencia extranjeros, participaron muchos individuos que nunca han sido procesados y que siguen gozando de inmerecida impunidad y libertad.

 

No podrá cerrarse jamás este negro capítulo de la historia si no se abre proceso en contra de los crímenes del golpe mismo en sí y del conjunto de ilícitos que se perpetraron.

 

¿Cómo podría explicarse que se juzgó las consecuencias y no la causa de los crímenes? ¿Puede haber crímenes tan alevosos como este genocidio cuya causa sea legítima?

 

¿Fueron sólo “excesos de autoridad” como sostienen varios de los que hace mucho que debieran estar encarcelados?. Si sólo fuera eso, ¿cómo se explican los numerosos juicios de derechos humanos ya con sentencia definitiva? Una necesidad elemental de justicia y racionalidad jurídica motivan la presente acción penal.

 

Entrando en materia, digamos que constituyen hoy verdades indiscutibles científicamente comprobadas, tanto el carácter criminal del golpe, la presencia en su preparación y ejecución de parte de una potencia extranjera y el papel de sus servicios de inteligencia, la conspiración previa entre políticos chilenos, miembros de las Fuerzas Armadas y el auspicio de la Central de Inteligencia  norteamericana, la CIA. Es más, todo ha sido expresamente investigado en primer lugar por  organismos del propio Estado norteamericano. Baste sólo con mencionar el llamado INFORME CHURCH  del Senado norteamericano, luego los numerosos documentos desclasificados de la CIA y, adicionalmente, el denominado INFORME  HINCHEY.

 

La primera sesión del Senado del 94 Congreso de la Unión de los EEUU de Norteamérica, de fecha 18 de diciembre de 1975, conoció del Informe acerca de la Acción Encubierta en Chile entre los años 1963 a 1973 preparado por  llevada a cabo por la Comisión Electa para el Estudio de Operaciones Gubernamentales concernientes a Actividades de Inteligencia, que incluye el papel de las Corporaciones Multinacionales en la sedición.

 

Esta importante Comisión fue presidida por el Senador republicano por Idaho, señor Franck Church e integrada por una veintena de parlamentarios estadounidenses y funcionarios especializados. Es la razón por la que se le conoce mundialmente como el “Informe Church”. Un documento a prueba de toda duda o suspicacia pues se trata de un texto elaborado por personas que por su militancia política más bien son afines a los golpistas y en ningún caso de progresistas enemigos de la dictadura. Como dice su propia introducción : “ Las declaraciones de los hechos contenidos en este informe son verdaderas bajo las mejores cualidades del personal de la Comisión para determinarlos. El informe y todos los juicios expresados en él están probados. Varias áreas son meramente mencionadas en él; la investigación en estas áreas continúa.”

“El fin del informe es señalar los hechos básicos de la acción encubierta en Chile para capacitar a la Comisión y sostener audiencias públicas. Este informe está basado en una extensa revisión de documentos de la Agencia Central de Inteligencia, El Departamento de Estado y Defensa, y el Consejo de Seguridad Nacional; y bajo testimonio de oficiales y antiguos oficiales.

 

Con muy pocas excepciones, algunos nombres de chilenos y de Instituciones Chilenas, han sido omitidos para evitar revelaciones de fuentes y métodos de inteligencia y para evitar daños innecesarios a chilenos que cooperan con la Agencia Central de Inteligencia. Sin embargo, el informe procura ofrecer una imagen exacta del alcance, los fines y la magnitud de la acción encubierta de los Estados Unidos en Chile.”

 

El importante documento desarrolla lo que fueron las acciones subversivas encubiertas entre los servicios de inteligencia norteamericanos y políticos chilenos y propietarios de medios de comunicación, sus técnicas, las actividades clandestinas, presencia de las grandes empresas, el apoyo con dinero a determinados partidos políticos chilenos, papel de EEUU en las elecciones presidenciales chilenas de 1964 y de 1970, su influencia en determinados medios de comunicación, la desestabilización económica y política contra el gobierno del Presidente Allende así como las acciones llevadas a cabo a partir del 73, incluidos el enlace y colaboración con las policías nacionales y los servicios de inteligencia y contrainteligencia de las FFAA chilenas.

 

Se demuestra en este documento – que emana al fin y al cabo del propio Estado norteamericano – que mediante la inversión de millones de dólares se compró la conciencia y la acción de un vasto grupo de políticos, de parlamentarios y empresarios.

 

El fin era clarísimo : impedir que en Chile se produjera todo proceso de cambio social, económico o político que pudiera afectar los intereses norteamericanos en Chile.

Para ello, entre otros, se puso en movimiento a organizaciones terroristas como “Patria y Libertad” dirigida por el abogado Pablo Rodríguez Grez o el Comando Rolando Matus; se entregó cuantiosos recursos a gremios como el de los camioneros o a líderes del comercio, se provocó el acaparamiento y la escasez de productos, el estallido de bombas y la ejecución de atentados, las huelgas patronales y del transporte y se captó a dirigentes políticos de derecha y de centro.

 

Como se señala en el Informe, “ los esfuerzos de los Estados Unidos para alterar el curso de la política chilena alcanzó la cima en 1970: la CIA fue orientada a emprender un esfuerzo para promover un golpe militar en Chile, evitando así el ascenso al poder de Salvador Allende. Esta tentativa, también llamada “Plan de Operaciones II”, es el tema de un informe individual de la Comisión y será tratado abajo, en la sección III. Aquí, un breve resumen demostrará la extrema intervención encubierta americana en la política chilena.”

“El 15 de septiembre de 1970 – después de que Allende terminara primero en las elecciones pero antes de que el Congreso chileno hubiera elegido entre él y el candidato, Alessandri |4|, – el Presidente Nixon se reunió con Richard Helms, el Director de la Central de Inteligencia, el asistente al Presidente para asuntos de Seguridad Nacional Henry Kissinger y el procurador general John Mitchell. Helms fue comisionado para prevenir que Allende se hiciera con el poder. Este empeño se llevó a cabo sin el conocimiento del Departamento de Estado y Defensa o del Embajador.”

“Rápidamente resultó evidente tanto para la Casa Blanca como para los oficiales de la CIA que un golpe militar era la única solución para evitar el ascenso de Allende al poder. Para lograr este fin, la CIA estableció contacto con varios grupos de conspiradores militares y finalmente pasó armas y gas lacrimógeno a uno de ellos. La CIA sabía que los planes de todos los grupos de conspiradores se iniciaban con el secuestro del constitucionalista Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Rene Schneider.”

 

Sólo la Agencia Central de Inteligencia de los EEUU, la CIA, gastó secretamente ocho millones de dólares entre 1970 y el golpe militar en Septiembre 1973, con más de tres millones de dólares gastados  en el año fiscal 1972. El Informe consigna detalladamente las sumas de dólares invertidas para financiar la ofensiva de los diarios de la empresa de “El Mercurio” de propiedad de Agustin Edwards así como la huelga de los camioneros en contra del gobierno constitucional elegido en 1970.

 

Consigna además los pagos a partidos chilenos, la determinación personalizada de los candidatos al parlamento  a los que la CIA entregaría fondos así como los pagos para la infiltración en el movimiento estudiantil y en la Central de Trabajadores.

 

Como ya dijimos, también consta allí la directa participación norteamericana en el asesinato del general constitucionalista René Schneider,

 

Nuestra realidad actual muestra que lograron su objetivo plenamente.

 

Gracias a la dictadura  impusieron un modelo económico, político y social acorde a sus fines, excluyente, desolidarizado  basado en la ganancia y la apropiación, dependiente del capital extranjero. El Cobre en los hechos está desnacionalizado y en Chile, en suma, no se recupera todavía una democracia plena.

 

Para ello se llevó a cabo el golpe de Estado que cristalizó el 11 de septiembre del 73 con la realización de un conjunto de ilícitos cometidos ese mismo día y que nunca han sido sancionados.

 

Si hemos hecho esta larga relación inicial es precisamente para recordar y explicar  el contexto general en que se enmarcó la comisión de los delitos cuya investigación judicial reclamamos.

 

Por si fuera insuficiente, nos hacemos un deber en señalar que en respuesta a la Sección 311 de la Ley de Autorización en Materia de Inteligencia (Intelligence Authorization Act) para el Año Fiscal 2000, conocida más bien como la “Enmienda HINCHEY , la Comunidad de Inteligencia (CI), dirigida por el Consejo Nacional de Inteligencia, revisó una serie de archivos relevantes de la CIA de ese período, básicamente a partir de recientes búsquedas documentales y estudió gran número de informes del Congreso concernientes a las actividades en Chile en los años 60 y 70.

Asimismo dicha Comunidad revisó las memorias de figuras clave, incluidas las de Richard Nixon y Henry Kissinger; revisó el archivo histórico oral de la CIA que se encuentra en el Centro de Estudios de Inteligencia; y, consultó con funcionarios de inteligencia en retiro que estuvieron directamente involucrados.

 

Esta amplia base de información otorga una gran fiabilidad a los hechos establecidos y que hemos intentado resumir en el presente escrito.

 

Resulta pues indispensable desde el punto de vista legal, judicial y ético, establecer judicialmente las responsabilidades de cada cual en los crímenes de lesa humanidad previamente perpetrados camino del asalto al palacio de la Moneda, así como los cometidos o iniciados el mismo día del golpe y sólo así podrá entenderse que el Poder Judicial de Chile cumplió cabalmente su papel de juzgar estos graves delitos.

 

Huelga  comentar por ser hechos suficientemente conocidos que el mismo día 11 de septiembre del 73, junto con concretar y consumar el delito largamente preparado con mucho tiempo de antelación por los sediciosos, militares y civiles, se perpetró una serie de delitos conexos tales como el innecesario y abominable bombardeo a La Moneda, el despliegue de tropas militares por todo el país aterrorizando a la población y asesinando inocentes, torturando, saqueando propiedades.

 

El propio asalto armado a La Moneda es en sí un ilícito impune hasta hoy.

 

La inmensa mayoría de estos delitos relacionados estrechamente con el golpe y que forman parte del mismo ilícito no han sido investigados o lo han sido aisladamente. Tampoco se investigó nunca los actos terroristas que los golpistas cometieron en preparación del golpe


2.- LOS ILÍCITOS PENALES :

Las conductas descritas importan a lo menos la existencia de los delitos previstos y sancionados por los artículos 121 y 122 del Código Penal, vigentes en la época de los hechos, de sublevación y rebelión contemplados en las normas citadas.

 

Esto es, alzarse a mano armada contra el gobierno legalmente constituido con el objeto de promover la guerra civil, de cambiar la Constitución del  Estado o su forma de gobierno, privar de sus funciones o impedir que entren al ejercicio de ellas al Presidente de la República o al que haga sus veces, a los miembros del Congreso Nacional o de los Tribunales Superiores de Justicia.

 

En efecto, el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, por la fuerza de las armas y a través de Mandos Militares y Decretos Leyes, dejó sin efecto la vigencia de la Constitución Política de 1925, atentó contra entes políticos, destituyendo al Presidente de la República, disolvió el Congreso Nacional e intervino el Poder Judicial.

 

Al mismo tiempo los golpistas del 73 cometieron crímenes en contra de Ministros de Estado, vice ministros o subsecretarios. Jefes de servicio, intendentes, gobernadores, alcaldes y todo tipo de funcionarios públicos. Esos crímenes según los casos, fueron asesinatos, ejecuciones sumarias, torturas o privación ilegítima de libertad.

 

Los hechos expuestos tipificaron también el delito previsto y sancionado en el artículo 122 del Código Penal, esto es, a los que induciendo a los alzados, hubieren promovido o sostuvieron la sublevación y los caudillos principales de esta, siendo coautores de la rebelión, sea como autores, ejecutores o como autores instigadores que tuvieron alguna forma de intervención personal o directa en el alzamiento mismo aunque no consista en su presencia física a la cabeza de los sublevados o en el sitio de los sucesos.

 

Se configuran por supuesto también los delitos de homicidios, y el de lesiones graves, sean consumados o en grado de tentativa, respecto de las personas a las que les alcanzaron los disparos o bombas lanzadas por los asaltantes del Palacio de La Moneda.

 

Existe por supuesto el delito de daños a la propiedad del Estado y el delito de incendio, los que se configuran a partir del muy cobarde bombardeo a La Moneda.

 

Además, se configura el delito de Asociación Ilícita, previsto y sancionado en el artículo 292 del Código Penal, que sanciona a la asociación formada con el objeto de atentar contra el orden social y contra las personas.

 

El golpe de Estado de 11 de septiembre de 1973, como ya se ha descrito en el cuerpo de este escrito, fue planificado por una potencia extranjera aliada con elementos civiles y militares nacionales y perpetrado por grupos militares y civiles organizados, con el objeto de alzarse a mano armada contra el gobierno democrático y constitucional, pero además, de secuestrar, torturar y asesinar a miles de militantes y partidarios del gobierno constitucional, por razones políticas.

 

Ello configura un tipo de asociación ilícita asimilable al delito de genocidio, definido en la Convención para la prevención y  sanción del delito publicado en el Diario Oficial de fecha 11 de diciembre de 1953.

Esto es, destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, social y religioso y actualmente sancionado en la Ley 20.357, publicado con fecha 18 de julio de 2009 en su artículo 11 y 15 sobre Asociación Ilícita para cometer delitos de lesa humanidad o genocidio.  

 

Los ejecutores uniformados y civiles del episodio más trágico de la historia de Chile han cometido además delitos contemplados en el Código de Justicia Militar, especialmente los descritos en ellos Títulos II, IV, V y VI de dicho cuerpo legal   y que el tribunal de SS. Itma. deberá igualmente considerar.

 

Desde luego la traición, el espionaje y otros crímenes que afectan gravemente a la soberanía y a la seguridad exterior del Estado, estatuidos en los arts. 244 a 258 del citado Código de Justicia Militar.

 

Téngase presente que Pinochet y el alto mando de la época eran los responsables del plan de defensa de la seguridad personal del Presidente de la República, Doctor Salvador Allende, y de la defensa del orden constitucional de la nación ante las crecientes amenazas golpistas de la época.

 

No cabe olvidar que en junio del mismo 1973 hubo un intento fallido de golpe de Estado conocido como el “tanquetazo” o “tancazo” para diferenciarlo del intento golpista del general Roberto Viaux de algunos años anteriores, conocido como “Tacnazo” por provenir de efectivos del regimiento Tacna.

 

Fue entonces que Pinochet y su grupo fueron designados garantes de la preservación del orden constitucional del país, mientras que el jefe del grupo terrorista y golpista “Patria y Libertad”, instigador del golpismo, el abogado Pablo Rodríguez Grez, se asilaba en una embajada  y salía del país para evitar su juzgamiento por tales hechos contra el orden y la seguridad nacionales.

 

Los ilícitos por los que nos querellamos constituyen también los delitos contra el orden y seguridad del ejército a que se refiere el Título V del citado CJM. Por cierto además importan la comisión de los delitos contra los deberes y el honor militares sancionados en el Título VI del mismo CJM.

 

Se cometieron asimismo los delitos inferidos por funcionarios públicos a los derechos garantidos por la Constitución descritos en los arts. 148 y sgts. del párrafo 4ª del Título III del Libro II del Código Penal.

 

Ha de considerarse además los ilícitos penales contemplados en la Ley de Seguridad Interior del Estado vigente en septiembre del 73 que  sanciona varias de las conductas de los querellados entre ellas desacato, ultraje y otras.

 

El golpe que destruyó la historia constitucional chilena y violó la  entonces vigente Constitución Política de 1925, vulnera además Tratados y Convenios Internacionales de los que Chile es parte.

 

Entre ellos los Convenios de Ginebra, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención contra la Tortura, la Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

 

Si se tiene en consideración la penetración extranjera en la política y en las Fuerzas Armadas chilenas, de la que dan cuenta numerosas y serias investigaciones nacionales e internacionales, se concluye en la naturaleza esencialmente delictiva, antidemocrática y antipatriótica del  proceder de los autores civiles y uniformados del golpe de Estado de septiembre de 1973.

 

Es hora ya de romper el largo silencio y permitir que los tribunales nacionales actúen conforme a Derecho.

 

3.- LOS RESPONSABLES :

 

Será el tribunal el que en definitiva resuelva la responsabilidad que a cada cual le corresponde; sin embargo de lo cual desde ya corresponde señalar a los altos mandos de esa época de las Fuerzas Armadas, del Cuerpo de Carabineros y del Servicio de Investigaciones. Así como a los responsables de la Embajada de los EEUU de Norteamérica en Chile. Pero, muy especialmente, a los dirigentes políticos de la oposición al Gobierno constitucional del Presidente Salvador Allende. La inmensa mayoría de todos los cuales siguen su vida a la fecha en la mayor impunidad e incluso algunos ocupando cargos de responsabilidad en el aparato del Estado.

 

Serán asimismo los tribunales quienes determinen las responsabilidades por cada uno de los claros actos preparatorios del crimen de lesa patria por el que nos querellamos. Nos referimos por ejemplo al acuerdo sedicioso de la Cámara de Diputados del mes de agosto de 1973 y otras declaraciones especialmente preparadas para crear el clima propicio que buscaban los conjurados, entre otros        al pronunciamiento político de la Corte Suprema de la época.

 

Del mismo modo debe investigarse la responsabilidad de los dueños de los medios de comunicación golpistas y de algunos periodistas coludidos con el golpe, como se demostrará en este juicio.

Una revisión de la prensa de la época inmediatamente previa al golpe del 73 nos revela toda la verdad y entrega los nombres precisos. Diarios como El Mercurio, La Tercera, Tribuna, La Segunda, etc., todos afines a la conspiración o partícipes directos, como los medios de la cadena de prensa del Mercurio, entregan antecedentes contundentes para la investigación judicial. A modo ilustrativo, consignamos a continuación algunos datos históricos ; en este caso la fuente principal, aunque no la única, es el libro de la periodista Mónica González “La Conjura, los Mil y un día del golpe”, editorial Catalonia, octubre 2012, uno de los más serios y completos.

 

La obra citada nos recuerda que a pocos días de la elección de Salvador Allende como Presidente de la República, exactamente el día 9 de septiembre de 1970 el embajador de los EEUU en Chile, Mr. Korry  había enviado al Presidente  Nixon el siguiente mensaje: “ una y sólo una esperanza : el futuro de Chile será decidido por un solo hombre: Frei. Creo que él está jugando sus cartas con extraordinaria astucia”.

 

Poco después la Junta Nacional de la Democracia Cristiana de octubre de 1970 exigió a la Unidad Popular un Estatuto de Garantías que debía transformarse en Reforma Constitucional, como condición para apoyar a Allende en el Congreso. Patricio Aylwin dijo entonces: “ Reconocemos su derecho pero no está aún elegido, de nosotros depende. Y como de nosotros depende, tenemos que negociar en condiciones de fuerza.” Y agregó Aylwin :  “ En ese momento Sergio Ossa Pretot , Ministro de Defensa, nos hizo saber que los mandos de la FFAA estaban preocupados por la politización del ejército bajo un gobierno de izquierda”. Añadió entonces el ahora ex presidente que procedieron a reunirse en su casa, privadamente con los mandos de las FFAA. No era la primera reunión entre altos dirigentes de la DC y los militares. Tampoco fue la última.

 

En ellas participaban personajes políticos, vivos hoy, y que ni siquiera han sido citados a declarar por su responsabilidad objetiva en la criminal conjura.

Los sectores más extremos, con apoyo norteamericano, estaban abiertamente por desatar el caos e impedir que Allende asumiera la presidencia. Un obstáculo era la  actitud constitucionalista del General Schneider. Por esos mismos días apareció con fuerza en la política, como ya señalamos, el abogado Pablo Rodríguez al frente de un nuevo movimiento fascista “ Patria y Libertad “.

 

Su discurso era claramente provocador y amenazante: “………si quieren guerra civil, aquí estamos nosotros de pié” y planteaba abiertamente impedir la asunción de Allende como Presidente.

Por varios atentados terroristas, el 28 de septiembre de 1970 fueron detenidos Enrique Schilling y Luis Abelardo Meza que habían provocado explosiones de bombas. Al amanecer del 2 de octubre de ese año estos terroristas hicieron explotar un estanque de 120.000 litros de combustible en el aeródromo de Pudahuel y luego intentaron volar con dinamita un paso nivel en Avda. Mata.

 

Otro terrorista de ultra derecha era Enrique Arancibia Clavel, hijo de un capitán de fragata y hermano de oficiales de la armada y del ejército. Dejamos constancia que, curiosamente, los jueces de la época  dejaban de inmediato en libertad a los terroristas. La conspiración continuó con el asesinato del general René Schneider, operativo en que participó el General Camilo Valenzuela que recibió 50.000 dólares de mano del agente de la CIA, Paul Wimer, quien también entregó una suma similar al almirante Fernando Porta Angulo.

 

El 14 de septiembre de 1970 en la embajada norteamericana en Santiago ya se discutía las variantes golpistas y se distribuía miles de dólares para sobornar a los congresistas chilenos.Un plan sedicioso independiente que constaba con numerosos agentes distribuidos en cuarteles y oficinas, llevaba a cabo el grupo ejecutivo de la empresa norteamericana de telecomunicaciones, la poderosa ITT, dueña de los teléfonos de Chile y que fuera años más tarde estatizada por el gobierno de Allende.

Los conspirados nacionales y extranjeros con el apoyo de los medios de comunicación lanzaron otra variante de su ofensiva, como fue la creación del caos económico del país.

 

El 22 de octubre de 1970 por la mañana, se llevó a cabo la llamada “Operación Alfa”, en la que participaron numerosos terroristas encabezados por Juan Luis Bulnes Cerda, los hermanos Izquierdo Menéndez, Carlos Silva Donoso, Roberto Vinet, que atacaron el vehículo en que se desplazaba René Schneider, dándole muerte a balazos.

A las 48 horas siguientes debía ser proclamado el nuevo presidente de la república por el Congreso Pleno. El  plan de los golpistas fracasó. Allende fue aclamado Presidente. Pero la ofensiva para derrocar al gobierno constitucional recién comenzaba.

 

Entre las figuras de extrema derecha involucradas en el asesinato de Schneider y luego en las maniobras golpistas estaban los uniformados Roberto Viaux, Camilo Valenzuela, Joaquín García, Hugo Tirado, Vicente Huerta, de las distintas ramas de las FFAA y carabineros y también civiles como el abogado Guillermo Carey y su colega Sergio Miranda Carrington, fundador del movimiento “ No entreguemos Chile”. A su vez, la conspiración al interior del ejército continuaba su marcha.

 

El gran empresariado nacional no estaba ajeno en absoluto a lo que ocurría. Un papel destacado jugaba Agustín Edwards, propietario de El Mercurio y fundador en 1968 junto a oficiales retirados de la Armada de una llamada “Cofradía Náutica del Pacífico Austral”. Allí se incorporaron los almirantes  José Toribio Merino,  Patricio Carvajal, Arturo Troncoso, Roberto Kelly y Hernán Cubillos. Este grupo de escogidos mantenía activos contactos con los servicios secretos norteamericanos. Debe mencionarse también a René Silva Espejo, que dirigió  El Mercurio y que tenía contactos de alto nivel con las FFAA.

En septiembre de 1971 los empresarios con el apoyo de la citada Cofradía realizaron un seminario en el Hotel O`Higins de Viña dela Mar. En ese cónclave golpista estuvieron Javier Vial, Hernán Cubillos y Eugenio Heiremans.

 

A  la par, seguía activo el movimiento nacionalista ultrareaccionario “Patria y Libertad”. El general Alexander Haig recomendó por escrito entregarle recursos a Pablo Rodríguez. Acompañaban a dicho abogado, que en su juventud había militado en el Partido Radical, personajes como Roberto Thieme, el que años después contrajo matrimonio con la hija mayor del dictador.

 

Al complot se sumaba la Sociedad de Fomento Fabril ( SOFOFA) y también la Sociedad Nacional de Agricultura con Benjamín Matte, Alvaro Puga y Enrique Campos Menéndez.

 

Mientras, decenas de miles de dólares llegaban  a Patria y Libertad, uno de cuyos principales contribuyentes era el gerente general de Ladeco, Juan Costabal. No es casual que uno de los principales ideólogos de la dictadura fascista chilena, Jaime Guzmán, participara en la fundación de Patria y Libertad en el estadio Nataniel. Guzman era Opus Dei y franquista.

 

Como señala la periodista Mónica González en su obra ya citada, sólo el primer año del gobierno de Allende los aportes norteamericanos  para la desestabilización y el golpe en Chile , superaron los 2 ,5 millones de dólares. Así lo consigan el informe oficial del senado de los EEUU.

 

Un episodio importante de esta asociación ilícita conspirativa fue el paro de octubre de 1972 y el alzamiento del general Alfredo Canales. En este episodio como en otros, juega un papel muy importante la Colonia Dignidad ubicada en Parral, predio de 16.000 hectáreas fundado en los años 60 por Paul Schàffer  y que fuera un cuartel general de la dictadura en el que se ejecutó y se hizo desaparecer a decenas de chilenas y chilenos.

 

Las relaciones políticas de Colonia Dignidad con los golpistas y con figuras civiles es pública y notoria, como podrá declararlo entre otros Federico Willoughby, miembro de la dirección de Patria y Libertad, ejecutivo de una empresa norteamericana y que por esas sugestivas coincidencias de la historia terminó siendo asesor del  presidente Patricio Aylwin , después de la dictadura.

 

Quien ha aportado datos relevantes respecto de como se preparó el golpe que abrió paso al genocidio es don Orlando Saenz expresidente de la Sofofa, quien relata el papel jugado por diversos personajes.

Entre ellos León Villarín, Rafael Cumsille, Raúl Bazán, Jaime Guzmán, Pablo Rodríguez, Sergio de Castro, Sergio Undurraga, Arturo Fontaine, Emilio Sanfuentes, Alvaro Bardón.

 

Casi todos estos personajes están vivos, conocen acabadamente los hechos y deberán prestar declaración en el proceso. La lista es larga y sólo a vía de ejemplo señalemos a Hermógenes Pérez de Arce, Pedro Ewing, Federico Willoughby, Roberto Kelly, Pablo Baraona, Emilio Sanfuentes, José Radic, Gonzalo Vial y tantos otros que en su momento se solicitará sean citados ante el trobunal.

 

Episodios relevantes de la conspiración son  el llamado “Comité de los 15” o el “complot del pastel de choclo”. Luego vendría el asesinato del Comandante Araya de la Armada, la voladura de torres y tuberías, el paro de los transportistas, la asonada de junio del 73, el acuerdo de la Cámara de Diputados, y finalmente el golpe y los brutales crímenes hoy en manos de los tribunales, con su correspondiente operativo de inteligencia: el llamado “Plan Z” y luego el “Libro Blanco del cambio de gobierno en Chile”.

 

Recordemos finalmente que don Patricio Aylwin, destacado dirigente político que ha ocupado los más altos cargos institucionales del país, declaró el 26 de agosto de 1973 al periódico norteamericano “The Washington  Post”  que si a él le dieran a elegir “entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo eligiría la segunda”. ¿Hay algo más claro de abierto apoyo al golpe que se veía entonces como un  real peligro para la estabilidad democrática?

 

El mismo personaje, actualmente vivo, pocos días después del golpe de Estado, declaró a la prensa el 17 de septiembre de 1973 que “el gobierno de Allende había agotado, en el mayor fracaso, la “vía chilena al socialismo” y se aprestaba a consumar un autogolpe para instaurar por la fuerza la dictadura comunista”

 

4.- LAS AGRAVANTES :

 

Los delitos perpetrados el 11 de septiembre de 1973, tanto en Santiago como en casi todas las ciudades y pueblos de Chile, fueron cometidos con las siguientes agravantes del art. 12 del Código Penal, descritas en sus respectivos números, que son:

 

Nº1.- Cometer los delitos con alevosía ya que obraron a traición y sobre seguro. Considérese que para los crímenes se confabularon todos aquellos que un político de este país ha llamado “los poderes fácticos”.

 

Nº2.- Ejecutarlos por medios que causaron grandes estragos y daños a personas. Baste con mencionar el asalto y bombardeo a La Moneda.

 

Nº4.- Aumentar deliberadamente el mal causando otros males innecesarios. La tortura, las detenciones y prisiones ilegales, el desaparecimiento de personas, el destierro, lo confirman

 

Nº6.- Abusar los delincuentes de la superioridad de sus fuerzas y armas. Recuérdese que asaltaron La Moneda con tropas y tanques y la bombardearon cuando dentro del palacio estaba  el Presidente Allende con un pequeño grupo.

 

Nº8.- Prevalerse del carácter público del principal culpable. Téngase en cuenta que Pinochet era el Comandante en Jefe del Ejército chileno y le apoyaron diversos confabulados que revestían similar carácter.

 

Nº9.- Emplearon los delincuentes medios absolutamente ignominiosos. Baste con recorrer la historia de esos años y la condena  que, precisamente por la ignominia de los medios empleados, aprobara la Organización de Naciones Unidas durante cada año que duró la dictadura

 

Nº11 Ejecutaron sus crímenes con auxilio de gente armada y de personas que dado su enorme número proporcionaron su impunidad. En efecto, los crímenes de lesa humanidad del día 11 de septiembre del 73 fueron perpetrados por los mandos de las tres ramas de las FFAA, más Carabineros e Investigaciones, arrastrando a sus tropas al genocidio.

 

Nº13 Ejecutaron sus crímenes con ofensa y desprecio tanto de la primera autoridad pública del país como del lugar en que éste se hallaba cumpliendo sus funciones, el palacio presidencial, patrimonio de la nación. Provocaron la muerte del Presidente de la República, asesinaron a sus ministros (casos Tohá y Letelier, por ejemplo ) y destruyeron La Moneda, principal símbolo de una república democrática.

 

Nº18 Perpetraron los ilícitos con ofensa y desprecio del respeto que merecía el Presidente de la República, por su investidura, dignidad, autoridad, y encontrándose en su morada, natural y legítima, sin haber provocado el suceso.

POR TANTO SIRVASE SSA. ITMA.  :

En mérito de los antecedentes de hecho y jurídicos expuestos en el cuerpo de este escrito, tener por interpuesta querella criminal en contra de todos los que aparezcan responsables, civiles o militares, chilenos o extranjeros, de los diversos delitos criminales ya descritos y cometidos con ocasión del crimen que constituye el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, investigar los hechos, la conspiración, los delitos adicionales cometidos aquel día y en su momento decretar los autos de procesamiento que corresponda en la etapa procesal específica y, en definitiva aplicarles el máximo de la pena legal, todo con costas. Nuestro reclamo de justicia interpreta sin duda a la mayoría del país porque es inadmisible, jurídica y moralmente, la impunidad a este respecto.

 

PRIMER OTROSI: Solicitamos que, en tanto somos representantes de organizaciones nacionales que agrupan a miles de los ofendidos, se nos declare exentas del pago de fianza de calumnias.

 

SEGUNDO OTROSI:  Pedimos al tribunal se sirva decretar las siguientes deligencias :

 

  1. amplia orden de investigar a la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones ;

  2. oficio a cada una de las comandancias en jefe de todas las ramas de las fuerzas armadas para que entreguen al tribunal una nómina completa de los nombres de todo el personal de cada una de las instituciones, sea Ejército, Armada o Fuerza Aérea, que participó en las operaciones golpistas del 11 de septiembre de 1973,  a partir de la noche del día 10 de septiembre de 1973 y hasta la madrugada del día 12 de septiembre de 1973, ya sea en la ciudad de Santiago como en las demás ciudades del país, con especial mención de los que participaron en el asalto a La Moneda, en la ocupación de otros edificios estatales en el país y, en el caso del ejército, de cada uno de los comandantes de los regimientos militares de esa fecha a lo largo del país.

  3. oficio a la Dirección General de Carabineros de Chile para que entregue al tribunal una nómina completa de todo el personal que participó en las operaciones golpistas del 11 de septiembre de 1973,  a partir de la noche del día 10 de septiembre de 1973 y hasta la madrugada del día 12 de septiembre de 1973, tanto en Santiago de Chile como en todas las ciudades del país.

  4. oficio a la Dirección General de la Policía de Investigaciones para que entregue al tribunal una nómina completa de todo el personal que participó en las operaciones golpistas del 11 de septiembre de 1973,  a partir de la noche del día 10 de septiembre de 1973 y hasta la madrugada del día 12 de septiembre de 1973 en Santiago y demás ciudades del país.

 

  1. oficio al Servel y a la Contraloría General de la República para que informe al tribunal de la nómina de todos los dirigentes de los partidos políticos chilenos a la época del 11 de septiembre de 1973.

  2. oficio a la embajada de los EEUU de Norteamérica en Santiago de Chile para que entregue al tribunal la nómina de sus funcionarios a la fecha del 11 de septiembre de 1973.

  3. oficio a la Cámara de Diputados para que informe al tribunal de quienes fueron los parlamentario promotores del acuerdo de esa Cámara de agosto de 1973 que declaró como supuestamente ilegales los actos del gobierno constitucional e informe además de qué parlamentarios votaron a favor dicho proyecto de acuerdo.

  4. oficio a la Excma. Corte Suprema a fin que entregue al tribunal la nómina de los ministros que formaban parte de esa Corte a la fecha del golpe de Estado y de aquellos ministros que suscribieron una declaración relativa a una supuesta desobediencia del gobierno constitucional de la época al acatamiento de los fallos de tribunales.

  5. oficio a Policía Internacional para que informe a SS. Itma., respecto de las condiciones de la salida del país del ciudadano Pablo Rodríguez Grez,  jefe del grupo Patria y Libertad, tras el fracasado intento de golpe de Estado de junio del mismo año 1973.

  6. oficio a las empresas periodísticas de El Mercurio y La Tercera para que remitan al tribunal ejemplares de los periódicos El Mercurio, La Tercera, La Segunda y La Tribuna de los meses de octubre de 1972 a diciembre de 1973.

  7. Se cite a declarar a los periodistas señora Mónica González y señor Francisco Herreros a fin que declaren respecto de la presente querella por su conocimiento como resultado de sus investigaciones profesionales.

  8. Se cite a declarar al señor Federico Willoughby Mac Donald, vocero de la dictadura y más tarde alto funcionario del gobierno de Patricio Aylwin,  respecto de hechos de los que tiene un reconocido y personal conocimiento.

 

TERCER OTROSI :  Pedimos al tribunal tener por acompañados: 1) copia en idioma español del llamado Informe Church del Senado de los EEUU de Norteamérica del mes de diciembre de 1975, en que consta buena parte de los fundamentos  de la presente querella, y 2) copia de material de Wikipedia acerca del llamado Plan Zeta.

 

CUARTO OTROSI : Pedimos a SS. Itma. se sirva disponer se traiga a la vista y se tenga como parte integrante de la presente acción penal, el expediente relativo al episodio del bombardeo de La Moneda, formado a partir de la investigación acerca de la muerte del Presidente Salvador Allende.

 

QUINTO OTROSI : Pedimos al tribunal se sirva tener presente que conferimos poder y patrocinio a los abogados señores Eduardo Contreras Mella y Alfonso Insunza Bascuñan.

El que se ríe se va al cuartel

http://vimeo.com/54943260

Dirigida por Jorge Rueda y Maximiliano Salinas*


SINOPSIS: Ante condiciones sistematizadas por parte del Estado, promotoras de la coerción, el miedo y la muerte, pobladoras y pobladores de Santiago de Chile de los años ochenta hicieron de la risa parte fundamental de sus prácticas. Constituyó, en efecto, una manera de representar sentidos de vida y formas de resistencia.

A través de la historia oral, este documental levanta un conjunto de registros donde mujeres, hombres y jóvenes pobladores hicieron de la risa una categoría que dinamizó y reprodujo el sentido colectivo de bien social y de vida comunitaria aún en su alcance liberador, utópico y trascendente.
Subido a cinechile, gracias a la autorización de sus autores.

*http://ihila.phil-fak.uni-koeln.de/9112.html

Documental Un mundo aparte. Aldo Ojeda.

Taxista chileno narra su exilio en Argentina y retorno a Santiago. Su adhesión a la causa animalista lo introduce en el mundo virtual-

Documental UN MUNDO APARTE

El camino hacia la organización nacional de estudiantes de Chile. Jorge Maturana Dueñas

 

El camino hacia la organización nacional de estudiantes de Chile

Jorge Maturana Dueñas. Ex Vicepresidente de la FEUC-V 1983. Dirigente CODEJU-Valparaiso. Ex Vicepresidente de la Unión Internacional de Estudiantes-UIE

El primer evento nacional de estudiantes de Chile realizado durante la dictadura militar fue el Consultivo Nacional de Estudiantes que se realizó en Valparaíso en octubre del año 1982. Tuvo como sede el Convento de las Monjas Auxiliadoras en Recreo-Viña del Mar. Sus principales objetivos fueron el aunar las nacientes fuerzas y luchas del movimiento estudiantil, intercambiar experiencias y mejorar su coordinación.

Para poder realizarlo en medio de la represión dictatorial tuvímos que operar semi clandestinamente. Fue una obra de organización y logística. Se logró ingresar al local de reunión a todos los delegados que venían de diferentes universidades del país sin que la policía supiera el lugar del encuentro. Habíamos lanzado versiones diversionistas sobre la sede del evento lo que llevó al allanamiento de sedes sindicales en Valparaíso en busca del lugar de reunión…al final la represión llegó al segundo día y rodearon el local. Los dirigentes de centros de alumnos asistentes negociaron con Carabineros y logramos terminar nuestro evento. Algunas detenciones hubieron en los alrededores pero la mayoría de los asistentes logró retornar sin problemas.

Participaron representantes de centros de alumnos democratizados y todas las fuerzas políticas de la izquierda, la UNED, otras orgánicas estudiantiles y algunos jovenes DC pero no su organización . Centro de los esfuerzos de coordinación y organización de este evento fue la UCV. Creo que la cifra de participantes se acercó a los 300 delegados provenientes de todo el país. Queda en la memoria que en ese consultivo nacional estudiantil participó Jecar Neghme, dirigente de la UNED. Trabajando conjuntamente en la mesa política del evento logramos que las posiciones fueran unitarias asumiendo  el compromiso de todos por incrementar los esfuerzos en la lucha por la recuperación de la organización gremial estudiantil unido a la lucha por la democracia y la libertad, además de realizar un segundo evento nacional.

En este encuentro se dio paso a la creación de la CONECH- Coordinadora Nacional de Estudiantes de Chile, en la cual habían representantes por regiones. Mucha vida no tuvo y creo que algún evento posterior se realizó en Santiago.

En la Universidad Católica de Valparaíso logramos el año 1983 después de agitadas luchas recuperar la Federación de Estudiantes en las elecciones realizadas el 25 de octubre de 1983. La lista de la oposición representadas por todas las fuerzas políticas sin exclusiones logró vencer a los gremialistas pinochetistas y rescatar la federación para los estudiantes. Las primeras mayorías fueron para el representante de la JDC, Manuel Tobar y para el representante de la Jota, Jorge Maturana constituyéndose respectivamente en presidente y vice presidente de la federación junto a Sergio Fernandez de la UNED, Patricio Gonzalez  socialista y María Victoria Villegas de la JDC. Uno de los principales aspectos del trabajo de la federación fue el hacer los mayores esfuerzos para lograr la unidad nacional del estudiantado universitario que se expresara en una organización gremial nacional.

El Primer Congreso Nacional Estudiantes Universitarios tuvo como anfitrión a la FEUC-V de la Universidad Católica de Valparaiso y se realizó en Facultad de Educación, sede Sausalito del 26 al 28 de octubre del 1984. Asistieron como expresión de solidaridad representantes de la UIE – Unión Internacional de Estudiantes y de la FUA – Federación de Estudiantes de Argentina.

Para realizar en Congreso logramos que la Rectoria de la Universidad Católica nos facilitara la sede de la Facultad de Educación en Sausalito lo que nos permitió trabajar con cierta tranquilidad al interior de la universidad a pesar de que afuera abundaban los autos de la policía secreta CNI.

Este encuentro fue de otra dimensión pues habíamos logrado avanzar en la reconquista de los centros de alumnos y federaciones en todo el país en medio de una lucha antidictatorial in-crescendo. La representatividad de sus delegados fue mayor y participaron dirigentes de federaciones y centros de alumnos y delegados elegidos democráticamente provenientes de todas las regiones del país. En total cerca de 400 delegados y 21 federaciones de estudiantes.

En la UCV ya había acuerdo de que este encuentro debía dar paso a la construcción de la organización nacional estudiantil y quedaba en el camino la tarea de convencer a las restantes organizaciones provenientes de todo el país. Esa fue la gran tarea y la gran discusión que atravesó todo el encuentro.

En diferentes comisiones se discutió durante el evento las diversas facetas de la lucha de los estudiantes por democratizar las universidades y el aporte de los estudiantes a la lucha por la democracia, la justicia y la libertad en nuestro país. La discusión sobre las vías y métodos estuvo presente.

Durante las discusiones se fue creando conciencia y unidad en torno al tema de la organización nacional y en la plenaria final fui el encargado de leer la propuesta unitaria emanada de la Mesa Política. En una primera lectura de esa propuesta no hubo acuerdo en la asamblea desarrollándose una nueva discusión en relación al tema y acordamos suspender la sesión para que las diversas juventudes políticas presentes y las federaciones hicieran una nueva ronda de consultas y discusión.Tarea de convencimiento a los que aún no aceptaban la necesidad de que ahora era el momento del nacimiento del organismo nacional. Esto debido a que algunos dirigentes opinaban que aún faltaban federaciones o que algunos de ellos no venían con el mandato de sus bases para aprobar la propuesta.

Se llamó entonces a reiniciar la Plenaria y allí volví a leer el acuerdo que creaba  el Consejo Nacional de Federaciones de Estudiantes de Chile- CONFECH siendo aprobada la propuesta por aclamación en medio de aplausos y gritos de unidad. Un parto difícil pero que nos permitió tener una organización que hasta el día de hoy mantiene los rasgos que en ese momento la caracterizaron:organización unitaria, gremial y nacional de los estudiantes universitarios de Chile constituida a través de las distintas federaciones de las universidades del país. Un logro histórico pues era un paso superior a todo lo que el estudiantado se había dado en toda su historia. Una organización unitaria gremial por encima de las diferencias partidarias al interior del movimiento estudiantil en las universidades. Se estableció una estructura orgánica y un comité ejecutivo basados en las federaciones democratizadas.

Entre los dirigentes ochenteros que participaron además de la directiva de la FEUC-V recuerdo a Gonzalo Rovira, Yerko Lujtebic, David Escanilla de la U. de Chile. Pedro Marchant, Omar Jara , Absalon Opazo, Marcelo Rodriguez, Ricardo Brodsky. Jorge Aguilera y Emilio Banda de la Universidad de Tarapaca, Medrano de la U. de Antofagasta  Guillermo Rivera de la U. de Atacama, Juan Luis Marre de la U. de La Serena, Alejandro Navarro y Verónica Vukasovic de la U. de Concepción, Toledo de la U. Austral y Orlando San Martin de la U. Santa María entre otros.

El Segundo Congreso Nacional de Estudiantes de Chile de la CONFECH se realizó en Santiago del 22 al 26 de mayo de1986.  Contó con la participación de todas las federaciones de estudiantes y con alrededor de 320 delegados elegidos por sus bases en carreras y facultades.

A este evento asistieron delegaciones internacionales de la UIE-Unión Internacional de Estudiantes, de la OCLAEOrganización Continental Latinoamericana de Estudiantes, de la FMJD-Federación Mundial de Juventudes Democráticas y una delegación compuesta por las diferentes juventudes políticas democráticas de Italia, y representantes de Suiza y Costa Rica.

Este congreso fue ilegalizado por la dictadura y hubieron amenazas de desalojo de recintos universitarios pese a eso se realizó descentralizadamente en diferentes sedes.

Sus principales logros fue el reafirmar el rol de la CONFECH como organismo unitario y conductor de las luchas por el fin de la intervención militar en las universidades y por los derechos de los estudiantes y la consolidación de la unidad del movimiento estudiantil para poder jugar un rol protagónico en poner fin a la dictadura y dar una contribución más significativa para un Chile democrático.

En lo orgánico se reestructuraron las zonales del CONFECH constituyéndose cinco zonales: Norte, Valparaíso, Santiago, Sur y Austral. El Comite Ejecutivo quedó conformado por los presidentes y vicepresidentes de 9 universidades representativas de cada zonal al mismo tiempo que se conforma un Secretariado Ejecutivo compuesto por ocho dirigentes que funcionó como el organismo máximo del CONFECH.

En el plano internacional los acuerdos de este Congreso reflejaron la necesidad de estrechar lazos fraternales de cooperación con diversas organizaciones internacionales que contribuyeran al aislamiento de la dictadura y a un mayor despliegue de la solidaridad con las luchas del pueblo chileno.

Agregar que en nuestra memoria quedan todos los estudiantes y las estudiantes asesinados, detenidos, torturados, sumariados, relegados y expulsados por levantar su voz ante la injusticia y por luchar por un Chile libre y democrático.

Lienzo en la Casa Central de la Universidad Católica de Valparaiso.

Jorge Maturana en una de las comisiones de trabajo del Congreso.

Información sobre el congreso en el diario La Tercera.
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Comentarios

 

  • Mabel Zuñiga Valencia solo agregar que en el primer consultivo tambien participaron los estudiantes secundarios de Santiago y Valparaiso, lo que genero la Coordinacion de Secundarios y la primeras movilizaciones de secundarios en Chile, la democratizacion de Centros de Alumnos y la primera Toma de un Liceo en Dictadura: Eduardo de la Barra 1983.
  • Cecilia Ortiz  estuve, orgullosamente estuvimos…
  • Jorge Maturana Dueñas Gracias Mabel…es cierto ahora recuerdo que también estaban ustedes. La memoria es frágil…así que los aportes ayudan a construir la memoria colectiva.
  • Ramiro Silva Vial los secundarios participaron,pero ya como un movimiento maduro a esas alturas y con bastantes peleas en su bagaje.de un comité de resistencia conformado el año 1979 por Claudio Reyes,Freddy Faundez,los hermanos Davila,Arlette,el suki,Yuri Rojas y otros,salio el comite de secundarios de la CODEJU conformado por 50 miembros activos ,a comienzos del ochenta se formo una-  sino la primera- organización de secundarios que se llamo FEDEM,frente de estudiantes enseñanza media que ya a poco andar contaba con casi 500 miembros y participo en muchas manifestaciones,fundamentalmente de apoyo en las universidades como UCV,la UTFSM, y la entonces llamada Academia Superior de Ciencias Pedagogicas la actual UPLA.Tambien se armo un comite en Viña con compas del liceo Guillermo Rivera y del de Recreo.
  • Se realizaron decenas de mitines relámpago en varios liceos, expropiaciones de mimeógrafos ,rayados ,panfleteos, etc. desde el año 79 yendo de menos a mas y conformando una base solida y unitaria que posteriormente se transforma en la UEDEM, cambiando la f por la u de unión y que fue la que asistió al primer consultivo…pero que ya tenia coordinación de mucho antes con secundarios de stgo. habiéndose realizado un encuentro de discusión en una casa de curas con universitarios y en la Vicaria Pastoral Universitaria de Santiago.
  • Ramiro Silva Vial por otra parte eramos el brazo de masas del CODEJU ya que este era fundamentalmente un directorio,,,Jorge Maturana y otros recuerdan a los y las revoltosos que posteriormente se vería como el gran semillero de dirigentes y combatientes contra la dictadura.La primera manifestación en que caímos muchos en la calle fue para el primero de mayo del 81 donde FEDEM se hizo presente en apoyo a los trabajadores…cualquier pata en la raja.….saludos.
  • Mabel Zuñiga Valencia Ramiro tiene razón  indudablemente antes del consultivo ya se habían librado varias batallas, yo solo intentaba aportar respecto de la importancia del Consultivo para la coordinación de secundarios en el país
  • Jorge Maturana Dueñas Es cierto Ramiro…camino al Consultivo – y precisamente por eso se realiza este encuentro – los estudiantes tanto universitarios como secundarios tenían ya diversas luchas acumuladas de diferente nivel en casi todo el país y habían dados pasos en su orgánica tanto política como gremial bajo las difíciles condiciones de la dictadura. A mi memoria llegan las manifestaciones en la UCV donde el contingente de secundarios era importante y ciertamente muy arriesgados en la lucha. Saludos y gracias por el aporte.
  • Manuel Fernando Muñoz Guzmán Desde las “sombras” y en conexión con el Cerro Florida, estuvimos con Uds., que tiempos, felicitaciones por los registros…
  • Mabel Zuñiga Valencia perdón, no te había agradecido Jorge por este importante aporte en la recuperación de la memoria, y por tus siempre potentes aportes al debate político.
  • Benjamin Larenas recuerdo que algo tuve que ver en eso, desde mi antigüedad casi diría que ese rol fue relativamente inclusivo para que se realizara, sin ser sapo me acuerdo del gusta distrayendo a la  CNI,del rucio preocupado de las cuestiones de “fondo”, del chico Ricardo, del pedro m. y tantos otros, muchísimos otros que se jugaron el todos por ese evento, y que si fueron el centro de toda esa convocatoria nacional, de los muchos que juntaron lucas para que fuera posible, de los valientes que soportaron la presión hasta que se juntaron los todos convocados en ese lugar de viña, recogiéndolos en estaciones, en las playas, en las plazas. allí  en Recreo, el mas grande encuentro posible en esos años de dictadura. y se concuerdo con el relato del chico Maturana  y pienso que si, alimenta, pero lo que hay ahora es suficientemente mayor, por suerte, debemos apostar a los nuevos tiempos con las energías de los viejos tiempos, de hecho los nuevos tiempos tienen mas gentes y menos nombres, mas fuerzas y menos apellidos, mas demandas y menos representantes.
  • Pensilvania Lara Que bien Jorge, y que relato, también estuvimos y en un puesto importante sin él todos se hubieran desvanecidos, a ver si adivinan . Ahora esto del consultivo lo relato a las nuevas generaciones y esta historia solo ha sido contada en círculos de amigos de la época, no ha sido traspasada esta herencia a los estudiantes del Hoy. Excelente material Jorge gracias y a relatar de esta resistencia. Besos Tqm.
  • David Eduardo Escanilla Camus Primer Consultivo Nacional de Estudiantes. El mito original. Encerrados durante tres días en un convento de monjas, discutiendo la vanguardia, aprendiendo a compartir otras experiencias de lucha, otros discursos, a usar la fuerza de estar juntos!!
  • Cristián Berríos Arredondo David, recuerdas el primer ejecutivo CONFECH?. Burotto secretario ejecutivo, CB secretario Relaciones Internacionales, Rengifo representante asamblea de la civilidad. Creo que Mario Martínez era secretario de finanzas. El resto de la directiva y los zonales, no los recuerdo. Sabes de alguien que tenga registros de ese evento?