El hombre del abrigo amarillento lleva nuestra memoria a Rusia

EL HOMBRE DEL ABRIGO  AMARILLENTO Y LA MUJER QUE LO AMABA

 “Los mujeriegos, esos grandes hombres que con sus pañuelos llenos de rouge van por los caminos”.

José Ángel Cuevas

“La monogamia, nacida de la concentración de riqueza por los hombres y del deseo de heredar esa riqueza a sus hijos, requiere la imposición monogámica de la mujer, pero ello no ha sido impedimento para la poligamia descarada u oculta del hombre”.

F. Engels, El origen de la familia, la propiedad y el estado.

Que las mujeres son personas de clase diferente es una condición que día tras día constato y me convenzo de lo cierto que ello es: otra manera de mirar, de sonreír, de expresar las cosas que piensan. Lo dice uno que no se cansa de observarlas y puede hacerlo a resguardo sabiendo que no lo verán y que si lo vieran no le darían ninguna importancia. Es así como voy tras ellas para disfrutar de ver cómo gozan, cómo ríen, cómo se cuentan secretos. En mi opinión nada hay más bello que los secretos que se comparten las mujeres. Esa comprensión que se brindan, esa complicidad que se demuestran: más que hermoso. La última que quise admirar caminaba junto a un tipo de abrigo amarillento. Ella con su lucecita en los ojos, él hablando de mil cosas, recuerdos. Cosas que, con seguridad, les pertenecían a ambos y que antaño habrían reído con ellas. Pequeñeces simpáticas que él le recordaba a la subida por esos escalones mientras la mujer eludía las caricias nada sutiles que el hombre intentaba sin darle descanso.

Bella manera de subir, pensé, aunque me perdía detalles. Es que la pareja había ingresado a una casona vieja, hotel de barrio, y yo, pájaro pardo que aleteaba desde afuera solo alcanzaba a escuchar sus palabras cuando pasaban junto a los vidrios quebrados, había tantos, nadie se ocupa de reponerlos en hoteles de a ratos así como no existe la mujer que no sonría al entrar en alguno de ellos: albergues transitorios de esperanza. Sonrisas de mujeres que serán amadas. Ninguna se resiste a sonreír en estas circunstancias. Ellas en eso son todas iguales, lo son también en la luminosidad que les surge cuando la fortuna las enfrenta con alguno con el que han sido amantes. Y ya ven cómo éste parecía ser el caso: ella se reía divertida con las historias que él le recordaba y le divertían también sus intentos de a toda costa propasarse. Aunque yo, testigo, afirmo que el hombre reía más, reía con todas sus ganas. Empezaba a reír antes de terminar lo que estaba contando y ella se contagiaba con su risa y se distraía, ocasión que él aprovechaba para no dar tregua a su deseo de rendirle tributo con las manos.

Todo esto ocurría mientras continuaban subiendo peldaños, y yo que no dejaba de envidiar al tipo, no dejaba de preguntarme tampoco cuánto tiempo hacía que ellos no se veían. Imposible saberlo, imposible incluso para mí, pájaro voyerista de profesión “observante”. Claro que si me arriesgo diría que haría acaso quince o veinte años, nunca menos. Es que eran demasiadas las historias que él tenía para recordarle haciendo notar que parecían todas verdaderas. La había pasado bien ese par, era algo obvio porque el hombre del abrigo amarillento continuaba con sus anécdotas incluso mientras buscaba dinero para pagar por el cuarto, aunque lógico, apenas desapareció la encargada volvió a sus ataques, a sus recurridos zarpazos. Suerte que para mi placer quedaron frente a uno de los vidrios rotos y a mi disposición para poder verlos bien y también para escucharlos.

Se buscaron las bocas y se reconocieron con las manos como verdaderos adolescentes. El hombre buscaba para ella recuerdos mientras murmuraba incoherencias alusivas a la primera vez que habían ido bajo los paltos. Lo decía todo en un murmullo que nada omitía. Resoplaba mencionando los botones que cortara del vestido de la muchacha, la negativa débil de ésta y la mancha roja a medida que la razón iban perdiendo. Resoplaba el hombre pero sin dejar de luchar por despojarla de su ropa, sobre todo de la última prenda que ella se empeñaba en conservar. Quizá ya no le resultaba fácil mostrarse desnuda ante uno al que no veía desde hacía tanto tiempo. En fin, eran perspectivas diferentes pues el hombre no demostraba un ápice de vergüenza, al contrario: de espaldas en la cama la observaba con la expresión gozosa del león que admira a la gacela y no dejaba de preguntarle cómo podía avergonzarse después de esto y de lo otro y de todo eso que en el pasado habían hecho juntos.

Claro que cuando el rosa pálido de la mujer surgió al descubrirse deslumbrante, el hombre, atónito ante tamaña perfección, cogió su fino abrigo amarillento y la cubrió. La mujer aceptó aquel gesto en una actitud de sentirse protegida aunque satisfecha también con el forro de seda acariciando esa piel suya avergonzada. Sonrió entonces mientras el hombre, sin quitarle el abrigo, la empujó seguro junto a él, con la certeza de que ella volvería a amarlo como hacía quince o veinte años. Quizá por eso osó bajo las sábanas sin ninguna clase de preámbulos, buscó miel de ulmo y la encontró porque se mantuvo un rato largo disfrutando cabeza abajo. Después de eso se amaron de un modo que a veces era suave y otras violento, y en que el hombre hacía pausas y entonces, brioso, atacaba de nuevo mientras ella se las ingeniaba para hacerlo gozar de sus senos aunque aún tuviera el abrigo puesto. Todo era esfuerzo para el hombre del abrigo amarillento, pero buen esfuerzo. Se notaba:

“¿Te acuerdas de la primera vez que nos subimos al palto? ¿Te acuerdas cómo tu hermana trataba de encontrarnos?”. Cosas así le iba preguntando mientras toro maestro continuaba en un galope que ninguno de los dos esperaba terminarlo.

El palto para los amantes juveniles, me dije distrayéndome y volví a la realidad cuando la pareja descansaba, o el hombre al menos. Dormía mientras la mujer jugueteaba recorriendo con un dedo el pecho de su amigo que subía y bajaba a medida que emitía ronquidos acompasados. Y he aquí una enorme diferencia entre hombres y mujeres: el hombre era un gran león en sueños mientras la mujer velaba su dormir sin dejar de juguetear en su pecho. Deseaba, quizá, ser pequeña y tan frágil que pudiera correr por esa pradera que su amigo tenía cubierta de hierba enroscada o tal vez quería ser sirena y nadar sobre la piel de su amado mientras lo iba acariciando. Yo que aleteaba entre las ramas adiviné que ése era su deseo aunque pude darme cuenta de que la mujer se debatía también en la contradicción de acunarlo como madre pero conservando entre las piernas la rodilla de su hijo.

Extraña madre parecía la mujer que amaba al hombre del abrigo amarillento. Todas las mujeres tienen algo de madres y ésta que no lo era, al menos no de él, velaba su sueño como al de un hijo indefenso. Lo dejaba dormir mientras besaba su cuello, sus párpados. Lo amaba, estoy seguro. Lo amaba desde hacía quince o más años y sin duda iba a amarlo por veinte o treinta más. Así son las mujeres, me dije, mientras me extasiaba viéndola retirarse de la cama sigilosa para no despertarlo. Se quitó el abrigo del hombre y se acercó a la ventana unos instantes en que pude admirarla sin que nada se interpusiera. Fue por un momento apenas porque entonces se devolvió a la cama a su rutina de amar el cuerpo de su hombre-hijo-amado-dormido hasta que abrazada a él la sorprendió el cansancio. Se quedó dormida junto al hombre del abrigo amarillento al que ahora acompañaba en sueños y el sueño de él evocaba, tal vez, a esas tardes en el huerto de los paltos. Aunque advierto que puedo equivocarme: ése era seguro el sueño de ella, pero quizá no el del hombre. Quién me dice si en vez de a los paltos él no volvía en sueños a su oficina, al trabajo, a la manera de cómo se ganaba el sustento. En todo caso el dormir de ambos era plácido, en eso se parecen hombres y mujeres, también los que componían esta pareja que yo observaba: una mujer y un hombre que quizá no se amaban desde hacía veinte o más años pero ahora dormían compartiendo sueños de niños, sueños de paltos.

Dormían soñando y les correspondería despertar, vuelta él a sus quehaceres y ella a su recato. Las sábanas reemplazarían al abrigo para protegerla de las miradas del hombre que volvería seguramente a sus risas, desnudo sobre la cama, ni un ápice de vergüenza. Son distintos, me dije otra vez, mientras la veía recomenzar su juego de caricias y el hombre llegaba con sus historias a las historias del presente. “¿Eres feliz?” le preguntó, pero no pareció importarle la respuesta, él respondió por él sin que ella nada respondiera ni preguntara. Pero ella sí había respondido, dijo algo que el hombre no alcanzó a entender y yo tampoco: el hombre porque continuaba bromeando y yo porque soy imperfecto y tiendo a veces a desconcentrarme.

Y entre bromas el hombre le contó de su hijo a punto de egresar de la universidad y del segundo, nada menos, un artista. Le habló también de una chiquilla, “es una princesa” le dijo y sin que mediara nada, agregó “qué bueno que tú encontraste al tipo correcto”. Ella pareció asentir con la cabeza pero no logré darme cuenta de a qué asentía exactamente porque el hombre no se dejaba interrumpir con las respuestas que daba a sus propias preguntas y a las que suponía eran las respuestas que le daba la mujer. Por eso, por las acotaciones del hombre, supuse que ella vivía con un buen tipo, con uno que probablemente el hombre del abrigo amarillento conocía. Podía ser que hubiesen sido amigos, qué sé yo, excompañeros de la universidad o de algún trabajo.

Ella murmuró “feliz con mis hijos”, aunque lo dijo para sí, para escucharlo ella misma, y sin saberlo también para mí que detuve mi trinar para indagar en sus sentimientos. Mientras tanto el hombre retomó sus historias del pasado contando cómo había salido adelante sorteando aquellos años oscuros en que los perros habían abandonado madrigueras para intentar atraparlos. “Curioso que nunca nos encontráramos por allí si tú ni yo fuimos de los que salieron arrancando”, dijo entre anécdotas intrincadas de lugares y nombres que tenían marcado el olor a guerrillero: “a Federico Álvarez (2)del Liceo de La Serena lo mataron a patadas, ¿te acuerdas de ese domingo en que nos invitó a su casa de Vicuña…? ¿Te acuerdas del che compadre a quien acribillaron en (3)Janequeo el maldito día de Fuenteovejuna. (4)Y de Lucho Guajardo el que logró escapar en su famosa bicicleta pero nada más se supo de él después que lo recapturaron. Nada se supo tampoco del lugar dónde arrojaron a (5)Contreras Claudio llamado “Coco”, ni a (6) Boris” Agustín, ni a  (7) Horacio Carabantes, tampoco a (8) Joaquín, de apellido verdadero “Vásquez Sáez”, ni a (9) Nano de La Barra, mucho menos a (1) María Cristina López, ¿te acuerdas de la luminosidad de sus ojos acaramelados?”

María Cristina:  cómo querías a tus amigos, hombre del abrigo amarillento, a tus compañeros de lucha, pero cuando la mencionaste a ella tu mirada se ensombreció y yo adiviné que la razón era una muchacha hermosa, mujer de convicciones. Son cosas que no llegué a determinar o de las cuales no tuve certeza, pero sí aseguro que fue ése el único momento en que el hombre de la mujer que yo observaba perdió en parte su sonrisa, aunque la recuperó casi de inmediato a la vez que volvía a lo de sus hijos y su casa: un buen hogar. “Qué bueno que el tuyo también lo es” le dijo, y el actual hijo-amante, exguerrillero,  continuó contándole de su familia y de su mujer que era también una buena amante. “Hemos tenido suerte, tú y yo” declaró, pero ella nada había dicho de cómo era o cómo no era su marido, apenas un murmullo acerca de sus hijos. Bastante reservada la mujer que amaba a este hombre-hijo, exguerrillero, examante.

Así estaban las cosas como las veía este pájaro intruso: el hombre del abrigo amarillento era un buen amante y lo era también la mujer con que vivía. Por otra parte esa amiga de antaño con que ahora se encontraba era una amante extraordinaria, si bien yo no había experimentado placer brindado por ella, por mi oficio de fisgón le daba todo el crédito, no por nada, pajarillo errante, yo soy también capaz de ir por ahí de sexo en ristre.

Cómo sería su marido, era la pregunta, pero estoy seguro de que ella en su recato sería eso algo que no se atrevería a confesar. Era capaz de entregarse a su amigo por entera, dormida o despierta, pero solo le hablaría de sus hijos. “Soy feliz, con ellos” la escuché que repetía pero el hombre de nuevo no pudo escucharla porque la mujer lo dijo justo cuando él había retomado su discurso. “Házmelo como se lo haces a él” decía, y le empujó suave pero firme la cabeza hasta el miembro que se veía otra vez orgulloso y erecto. La mujer se dejó conducir sin decir palabra y yo pájaro pardo con el oído en sus pensamientos, sé que lo hizo en realidad como se lo hacía a él mismo, al amigo con que ahora compartía el camastro. Para eso era él quien se lo había enseñado a hacer arriba de los paltos y si en algún momento no estuve seguro de esto mi duda se disipó al ver que la mujer, sin interrumpir la caricia de sus labios, miraba a su amigo por el rabillo y en sus ojos estaban igual las chispas de los primeros acercamientos. Es cierto que se la notaba con algo de vergüenza pero no tanta como para que el hombre no gozara del contacto, además en los ojos de la mujer al sentir el goce final de su amigo apareció una sonrisa tenue de niña, con seguridad la misma que tenía cuando ensayaban el amor en la copa de los árboles. Así son las mujeres, me dije: evocaba placeres juveniles mientras él, loco de pasión, insistía en que ella emulara exactas las caricias supuestamente reservadas para quien la había desposado. Pero eso para ella no parecía importante, vuelta atrás por veinte años tras gozar con el sabor del hombre, olvidada de su vergüenza, galopó, amazona desnuda, para morir clavada y dormirse otra vez sobre ese curioso potro montado a la inversa, aunque ahora sí extenuado.

Era ya de noche plena. “Tu marido debe ser un buen amante” repitió el hombre mascullándolo como letanía desde un sueño y el dormir fue profundo algunos instantes para esa madre-mujer y para ese hombre-hijo. Fueron apenas unos cuantos segundos que terminaron abruptos. Entonces vi al hombre vestirse mientras la mujer permanecía observándolo sin inquietarse. Esta vez el pudor no parecía afectarla: cabeza en la almohada, desnuda y tan tranquila como si pudiera detener con la mirada al hombre para que ese momento se hiciese interminable.

Entonces él le preguntó “¿por qué no te vistes?” y ella sin quitarle la vista de encima le respondió que no se preocupara pues vivía apenas a tres cuadras. Claro que ya de nuevo el hombre no la escuchaba, en vez de eso, mientras anudaba su corbata había vuelto quizá a veinte o a treinta años y recomenzaba sus anécdotas. En una de ellas, aunque de seguro no lo pretendía, recordó la mujer un suceso turbio, un enredo con una tal Mónica, amiga de ambos. Ni él ni ella la mencionaron, pero de urraca, pájaro fisgón, navegué entre sus pensamientos y supe que el hombre y la mujer pensaban en esa amiga lejana: el hombre con una sonrisa que pretendía disimular y la mujer con un dejo de tristeza. Concentrado en el hombre me enteré que él había tenido que ver con aquella Mónica de apellido Alarcón, tal vez la llevó bajo el mismo palto mientras su amiga preparaba las tareas o realizaba quién sabe qué encargos. Llegué a saber eso y supe también que era un suceso que la mujer no lograba arrancárselo: el hombre del abrigo amarillento había ido al huerto con la tal Mónica por el mismo tiempo en que iba con ella, debió ser cuando tenían quince o catorce años, posiblemente en La Serena, atrás por los sesenta.

“Pero lo de la Alarcón no tuvo la importancia de lo nuestro” pensó la mujer, y yo, pájaro de oído fino logré una vez más escucharla. También la escuché que agregó para sí: “¿y qué puede importar una cuestión de infidelidad cuando han pasado más de veinte años?”. Un momento después mientras su amigo se anudaba los zapatos, musitó moviendo apenas los labios: “Estuve feliz de que me enseñara a amar y sobre todo a amarlo”. El hombre de vuelta al presente quiso insistir en lo del marido: “tiene suerte de tenerte” le dijo, mientras se miraba al espejo acomodándose las canas, sin embargo los ojos de la mujer se habían ensombrecido. A pesar de eso el hombre del abrigo amarillento se acercó a ella con la bragueta entreabierta y la mujer lo sintió crecer por última vez en la humedad de su boca. Se estaban despidiendo. El hombre se inclinó entonces sobre ella y la mujer alcanzó a robarle un beso antes de que su amigo se alejara.

Salió del cuarto el hombre con su abrigo puesto y una vez en los escalones noté que había robado la ropa interior a su amiga y bajaba por las escaleras acariciándola. Tal vez esperaba rescatar de ahí el aroma a deseo de su antigua camarada y tenerla presente mezclada al olor de los paltos. Pájaro pardo, lo comprendo, yo que soy por excelencia voyerista, he aprendido a gozar atrapando también aromas, es con ellas que me ayudo a recordar las sonrisas y las formas de las mujeres que gozo observando.

En Pío Nono la gente se había vuelto un mar horrendo. Era difícil desplazarse incluso para mí, voyerista alado. El hombre debió abrirse paso con los hombros y tan pronto como pudo subió a un taxi sin dejar de acariciar esa prenda de vestir que llevaba ahora en el bolsillo de su abrigo amarillento. Bien por ti exguerrillero, exescalador de paltos, examante de la tal Mónica Alarcón que nada te exigía, disponías de ella a tu antojo, jamás te pidió que lo supieran sus amigas, nada. Apenas esperaba una caricia, una cerrada de ojo, a cambio estaba para ti siempre que no estaba tu amiga “la importante”, como seguramente la llamabas, ésta que no veías desde hacía tantos años y que se la jugó también en contra de los perros, y tal como tú dijiste, no fue de las que salieron arrancando. Pero ambas te amaban, cómo te amaban, e imagino que la otra sentía también por ti un gran afecto, me refiero a la más comprometida, quizá exguerrillera: María Cristina, la conociste mucho después, habías olvidado a la tal Alarcón y también a la amiga con que acabas de gozarlo, ya vivías en Santiago. Pero ella sí era exigente, hombre del abrigo amarillento, no me cabe duda. La equidad era requisito y requisito también un comportamiento ético. Ética revolucionaria en medio de las balas: si la hubieras querido habrías tenido que merecerla. Qué tarea difícil amigo mío: hacerte tú merecedor de una mujer tan valerosa, de ahí tu rostro de sombras cuando por desventura la recuerdas. Pero qué importa, si el encuentro con tu amiga serenense de esta tarde prueba que de nada te olvidas, y yo que no te juzgo grito con el pensamiento que si las olvidaras serías un infame, es la opinión humilde de este pájaro pardo, jilguero cantor que no debieras tomar en cuenta porque yerra. Observa, siempre observa y casi no pierde detalles, aún así a veces se equivoca, y mi equivocación de esa vez fue distraerme haciendo conjeturas en vez de aprovechar la visión de la mujer que suponía aún sobre la cama, espléndida y desnuda, recién amada, recién gozada. Cuando me devolví para hacerlo nadie había en el camastro, nadie. Loco de ansias entré por los vidrios destrozados con un presentimiento amargo. La busqué por los pasillos, por debajo de la cama. Al no encontrarla aleteé dentro de la habitación mientras un viejo nudo que tengo me iba apretando la garganta. Fue entonces que la vi, nunca lo hubiera esperado: estaba tendida sobre los azulejos en el baño. Por aquel suelo congelado un río rojo se venía arrastrando. Quise gritar socorro, lo quería con el alma, “¡Socorro!” triné, pero quién le hace caso a un pájaro pardo.

Desgracia, son distintas las mujeres de los hombres. “¿Por qué lo hiciste, insensata?” le grité con el pensamiento, y ella, que parecía arrepentida, respondió “lo busqué por veinte años”. Después, con un gesto de desesperación agregó: “sálveme que mis hijos me están esperando”. Aleteé como un loco dando vueltas por el cuarto, quería detener ese torrente maligno, llevarla entre mis brazos. Pájaro Pardo, convertido en zorzal noble pleno del vigor que brota a los desesperados, hice un esfuerzo supremo hasta que logré alzarla. Podrán no creerlo pero la mujer parecía apenas pluma liviana y con ella a cuestas salí aleteando. Esperaba llevarla a la posta a un hospital, o qué sé yo, a mi propio nido de pájaro pardo, sin embargo afuera, por encima de los árboles, sentí que esa alma suya se escapaba, sonreía y se escapaba. La pluma de ave del paraíso en que la mujer se había convertido avanzaba más rápido que yo por los espacios.

Subía arriba, muy arriba. Subía y se alargaba. Aún la tenía tomada de la mano, pese a eso continuaba alargándose y cambiaba su palidez por miles de colores mientras parecía irse desenrollando. Un segundo después, la figura delgada y sinuosa de la mujer que amaba al hombre del abrigo amarillento terminaba su ascenso y descendía en parábola, serpentina de colores que yo quise reenrollar  y dejarla para mí, sin embargo continuó en su caída, frágil, suave, convertida en pedacitos de papeles salpicando las cabezas de las personas que los recibían sonriendo. Pensaban quizá que eran por el cielo celebrados.

 

MARTÍN FAUNES AMIGO

(1) http://www.archivochile.com/Memorial/caidos_mir/119/067lopez_maria.pdf

(2) http://www.memoriaviva.com/Ejecutados/Ejecutados_A/alvarez_santibanez_federico.htm

(3) http://www.puntofinal.cl/576/cuchilloslargos.htm Hugo Ratier, argentino

(4) http://www.atinachile.cl/content/view/101240/Lucho-Guajardo.html

(5) http://www.lashistoriasquepodemoscontar.cl/coco.htm

(6) http://www.lashistoriasquepodemoscontar.cl/angel.htm

(7) http://www.lashistoriasquepodemoscontar.cl/cocacola.htm

(8) http://www.archivochile.com/Memorial/caidos_mir/119/067lopez_maria.pdf

(9) http://www.archivochile.com/Chile_actual/16_hue_dict/chact_huedict0021.pdf Nano de la Barra y Ana Maria Puga

(10) http://www.lashistoriasquepodemoscontar.cl/genteute.htm “Boris” Agustin

 

“El hombre del abrigo amarillendo y la mujer que lo amaba”, fue publicado en UN LAPIZ DE PASTA MARCA BIC Y OTRAS AVENTURAS SUBTERRANEAS, Martín Faunes Amigo, Editorial Cuarto Propio, 2013.

LUIS REYES, LUCHADOR SOCIAL ASESINADO EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS

LUIS REYES, LUCHADOR SOCIAL ASESINADO EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS

Prensa OPAL

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.550206908401926.1073741953.366526483436637&type=1

 
Ha partido un gran seguidor y amigo…CHILE: ES ASESINADO EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS LUIS REYES, UN HOMBRE LUCHADOR Y CONSECUENTE CON LAS CAUSAS SOCIALES.

Luis Reyes de 40 años fue encontrado muerto y calcinado con signos de golpes en su cabeza en el Cerro San Cristóbal. Las circunstancias están siendo investigadas por parte de las policías, sin embargo, los hechos muestran un carácter alevoso incomprensible para un hombre que dedicó su vida a luchar por las causas más justas.

Sus amigos hoy intentan conseguir los recursos para su sepultura, los datos son los siguientes:
Se necesita reunir la suma de $302.000 para gastos de funeraria y traslado. Cuenta rut 17.026.724-9 a nombre FRANCISCO CERON, notificar al correo fco.j.ceron@gmail.com. Cualquier cooperación es importante.

Hoy Sábado 30 de Noviembre desde las 21:00 hrs en el Metro Baquedano habrá un velaton en su homenaje caminando luego hasta el faldeo del Cerro San Cristóbal donde fue asesinado.

Compartimos con ustedes la carta de uno nuestros seguidores… Gustavo Becerra 

LUIS ANTONIO REYES ERA UN HOMBRE BUENO

El relato policial habla de un marginado que vivía en “situación de calle”. En una supuesta riña, fue golpeado por antisociales con objetos contundentes (presentaba graves heridas en el rostro y cráneo) y, al darse cuenta del crimen los agresores quisieron ocultar las evidencias, quemándolo. 

El Diario La Cuarta señala que recolectaba cartones. Pienso que como sociedad lo habíamos condenado a ese oficio de recolectar cartones. El no los recolectaba porque sí. Hay que decirlo de esta manera: lo obligamos a recolectar cartones. No nos re-escriban la realidad de manera tan absurda.

Era simple, creativo, ingenioso y de un lenguaje depurado. En situaciones de pauperización extrema, el lenguaje vulgar es un mecanismo de autodefensa y lleno de dobles lecturas, pero este hermano trataba de no caer en aquel absurdo a lo cual, como sociedad, lo habíamos relegado. 

En la Vicaría de la Esperanza, se integró al trabajo del Taller de Teatro La Luna. Estaba lleno de sueños. Por bajo cuerda, la señora María de la cocina le servía almuerzo. Participó en varias obras montadas en el Santuario de Santa Teresa de Los Andes.

Sin educación pública gratuita, luchaba por educarse de manera tenaz, perfeccionar y sistematizar sus conocimientos, la mayoría de ellos adquiridos en la simple experiencia de vivir junto a su guitarra. 

Era un luchador social coherente: marchaba en cada convocatoria estudiantil. Sin un peso, nadie mejor que él tenía tanta razón y tantos fundamentos en su protesta.

Si hay alguien que reclamó oportunidades en una sociedad que cierra herméticamente las puertas a los marginados, fue Luis Antonio. Las pidió a gritos y no supimos ni quisimos escucharlo. La primera es culpa por ignorancia, la segunda por omisión. En ninguna de las dos, pasamos la prueba de la humanidad.

Como lo soñaste, Luis, otro mundo es posible.

 

Imágenes

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VOCES CON MEMORIA. FERNANDO UBIERGO “CARTA” (A Pinochet)

El cantautor chileno,con sus líricas sencillas y profundas, se ha ganado la admiración de diversas generaciones de chilenos y latinoamericanos por su estilo de narración musical.

Ubiergo nació en Valparaíso y se trasladó posteriormente a Santiago, donde estudió sociología en la Universidad de Chile. Uno de sus grandes clásicos, «Un café para Platón», se convirtió en un clásico de la música popular chilena, hablando en términos poéticamente sencillos de una amistad fraguada en la universidad. Canto a un desaparecido? Exiliado? Ejecutado?
Canción que interpeló y aún lo hace a una generación de chilenos que vivieron sin voz, la misma realidad.
El impacto de Ubiergo, , caló muy hondo en la época .

Sus discos Tarde o temprano (1987) y Relatos (1991), Los ojos del mar, «Los ojos de Rodrigo», tema que aborda la separación matrimonial desde los ojos de un niño,
Entre las canciones más importantes grabadas por Ubiergo en estos treinta años se encuentran: «Un café para Platón», «El tiempo en las bastillas», «En algún lugar del mundo», «Yo pienso en ti», «Agualuna», «Un velero en la botella», «Los ojos de Rodrigo», y, muy especialmente, «Cuando agosto era 21», un clásico de la música latinoamericana,

En octubre y noviembre de 2008 realizó una extensa gira por Suecia, Noruega, Alemania, Perú y Centroamérica acompañado de sus músicos Felipe Llanos y Óscar Véliz, en formato de trío, justo a treinta años de «Un café para Platón», su primera composición conocida por el público y que marcó la historia de un cantautor que, con el correr de los años, haría de su producción una de las más sólidas y coherentes del medio chileno.

Fuente de la información http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Ubiergo

" Un Tormento llamado Chile" (Comentarios) Mario Liebsh 29 enero 2009

” Un Tormento llamado Chile” (Comentarios)

de Mario Liebsch, el jueves, 29 de enero de 2009 a las 12:17
En breve redactare algunos comentarios de mi manuscrito ” Un Tormento llamado Chile”, titulo de los 4 tomos escitos desde 1968 a la actualidad). Van registrados con el nombre de Mario Dimax, un pseudomimo que utilice en la vida artistica y cultural en Chile desde 1950 y tantos.Es una vision individual de los procesos que vivimos en Chile y en el exterior, entre pequöos ensayos, cronicas y poesias, que constituyen los recuerdos de mis actividades relacionadas con los demas.muchas de ella publicas. Me encuentro ordenando mis papeles y seran puestos aqui algunas paginas conluidas, siempre como resumenes y comentarios, no los libros propiamente. Cuando se entre en los detalles se comprendera mejor esto del “tormento” que, es una realidad profunda en el alma de lios chilenos, dentro y fuera del pais…., las sensibilidades que nos han afectado desde siempre.Ninguna “verdad” es univoca y no pretendo perseguir alguna, pro parte de la experiencia, de los hechos y de las acciiones acometidas y vividas, para ir sacando conclusiones, pensamientos y….posturas?, quizas lo diga al final de mis escritos porque en realidad se llega a un final…desgraciadamente no hay otro camino de todos los caminos recorridos por Chile en su corta (y tambien larga -porque es sufriente-) historia de Chile.Despues ira una direcciion privada que utilizare exclusivamente, para debatir las situaciiones que se planteen. I gracias por leerme…..” Los pueblos unidos jamas seran vencidos” ( cita de Mariana Vega)-

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    • Mario Liebsch 

      Nota explicativa: ANTES DE TODO DESEO PEDIR DISCULPAS A MIS CORRESPONSALES DE LECTURA, PORQUE SEGUNRAMEHTE HABRAN ERRORES EN MIS NOTAS. SUFRI UN ACCIDENTE VASCULAR QUE MKE PARALIZO EL LADO DERECHO DE MI CUERPO, PERDI EL HABLA POR VARIOS DIAS, NOL PODIA PRONUNCIAR PALABRA ALGUNA, AUNQUE MENTALMENTE LAS CONOCIA. TAMBIEN LA ESCRITURA. PERDI LAS NOCIONES DE MATEMATICAS Y EL IDIOMA SUECO Y ALGO DEL INGLES, PENSABA EN CASTELLANO PERO NO ME SALIAN LAS PALABRAS. eSTUVE MUCHOS MESES SIN TRATAMIENTO DE RECUPERACION Y FUE UN MEDICO CHILENO GERIATRA QUIEN EFGECTIVAMENTE ME REAHABILITO, ENTRE LICENCIAS MEDICAS Y TRATAMIENTOS. nO LOGRE VOLVER A M I TGRABAJO AL CARGO QUE TENIA -control de calidad- Y HUBE DE EMPAZAR DE NUEVO EN TAREAS SIMPLES. jUBILE HACE ALGO MAS DE CUATRO AÖOS POR EDAD(65), HOY TENGO (OFICIALMENTE)68 AÖOS. ENTONCES, SEGURAMENTE, HABRAN ERRORES Y TOMART EN CUENTA QUE ESCRIBO EN UJN TABLERO CON LETRAS SUECAS Y ME PROGRAMA DEL P.C. ES EN SUECCO, QUE ME OBLIGA A TRADUCIR (CONT…)

      01 de febrero de 2009 a las 19:29 · Ya no me gusta ·  2 personas
    • Mario Liebsch 

      UN IDIOMA QUE YA NO HABLO. MIS DEDOS, ADEMAS, COMETEN ERRORES DE TACTO Y DEBOR HACER ALGUN ESFUERZO PARA ESCRIBIR BIEN EN EL TECLADO.
      EN CHILE TRABAJE EN CARGOS PUBLICOS Y PRIVADOS, ESCRIBI EN DIARIOS Y EN REVISTAS, FUI DIRECTOR Y REDACTOR JEFE EN DOS PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS EN TRANSPORTES Y EN EL DIARIOS “LA UNION” DE VALPARAISO, REDCTOR-EDITORIALISTA, TAMBIEN ESCRIBI LIBRETOS EN RADIOS. FUI DIRIGENTE SOCIAL Y POLITICO, HASTA QUE ME TRANSFORME EN ARTESANO Y ME TRASLADE CON MI FAMILIA A VIVIR EN UNA POBLACION, ENTONCES, RURAL.ALLI FUI DIRIGENTE VECINAL, DIRIGENTE DE LA UNIDAD POPULAR Y DEL CORDON INDUSTRIAL EL SALTO EL BELLOTO.EMIGRE DE CHILE EN 1987,CON CARGOS VECINALES, GREMIALES Y DE LA ASAMBLEA DE LA CIVILIDAD, COMUNA DE QUILPUE.
      EN SUECIA, DONDE RESIDO, TAMBIEN OCUPE CARGOS ENTRE LOS EMIGRANTES CHUILENOS Y LATINOAMERICANOS, NO MILITO EN NUNGUN PARTIDO POLITICO NI PARTICIPO EN ALGUNA CONGREGACIOJN RELI8GIOSA. ME DECLARO CON INCLINACIONES CRISTIANAS Y CON (CONT…)

      01 de febrero de 2009 a las 19:55 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      TENDENCIAS POLITICAS DE IZQUIERDA. DEJE DE PARTICIPAR EN LOS GRUPOS, POR LAS RAZONES ANTES INDICADAS DE SALUD. HE RECUPERADO PARTE DE MIS ESCRITOS EN CHILE Y HE CONCLUIDO CON DOS TOMOS MAS EL MANUSCRITO, HASTA ….AYER, CUANDO ESXCRIBI ALGO SOBRE LA GUERA DE ISRAEL CONTRA LOS PALESTINOS….ESO SERA MI PRIMERA PUBLICACION ( EL FINAL CREO YO, DE MIS ESCRITOS)…LO DEMAS, EL CONTENIDO DE LOS MANUSCRITOS SERAN RESUMENES O REDUCIDAS ALGUNAS PAGINAS.
      LES SALUDO CORDIALMENTE Y LES PIDO, A LOS COMPAÖEROS JOVENES DE LA IZQUIERDA CHILENA…QUE NO OLVIDEN A LOS VIEJOS, LO QUE DIMOS LA CARA Y CUMPLIMOS UN A ETAPA. CON ERRORES, CIERTO, PERO FUE AUTENTICA, DINAMICA Y,LO PRINCIPAL DE TODO, HONESTA!
      “vivan los trabajadores, viva el Pueblo” , ahora y siempre!

      Mario Dimax

      Suecia, 1 de Febrero de 2009.-

      01 de febrero de 2009 a las 20:11 · Me gusta ·  1 persona
    • Felipe Henríquez Ordenes 

      Estimado Mario…
      Escribir es la manera más profunda de leer la vida. La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada. Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio dela eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.

      Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes.

      No importa si hay errores Mario, no te preocupes por eso!… solo escribe amigo, aunque escribas con un dedo, no desanimes, porque no existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.

      02 de febrero de 2009 a las 0:09 · Me gusta
    • Felipe Henríquez Ordenes 

      En cuanto al exilio, me toca muy de cerca Mario, de mi familia paterna, solo 2 hermanos de mi padre se encuentran en Chile, los otros 5 están radicados en España, que puedo decir sobre el exilio. Exilio no es una palabra, ni es un drama, ni una estadística sino que es un vértigo, un mareo, un abismo, es un tajo en el alma y también en el cuerpo cuando, un día, una noche, te hacen saber que aquel paisaje tras la ventana, aquel trabajo, aquel amigo, aquella silla y aquel hueco en aquel colchón, aquel sabor, aquel olor y aquel aire que habías perdido, lo has perdido y lo has perdido para siempre, de raíz y sin vuelta. Si somos capaces de sentirlo, siquiera un instante, tal vez pueda evitarse volver a caer en él nunca más.

      Mario, igual que tú aunque mis familiares están fuera de Chile, igual que tú, nunca olvidan que son chilenos y por eso se impulsan a seguir escribiendo.

      Cualquiera puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla.

      Sigue en tu tarea Mario.
      Abrazos!!!

      02 de febrero de 2009 a las 0:20 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      Gracias Felipe, amigo! Como hubiese deseado tener un hijo, un nieto (los bis niertos crecen y aun no pueden dirigir sus vidas), que pensaran y testimoniaran como tu. Exite uno, tambien se llama Felepe como tu -Felipe Andres-, que tiene metido a Chule y la Unidad popular en su mentalidad y corazon, pero esta daöado: se cayo a un lago cogelado, aäos atras uy fue tan grande su esfuerzo para sobrevivir que se daöo la psiquis: esta jubilado a los 24 aöos! , lo salövaron desde un helicomptero, medio muerto) Felipe A ndres es el unico que heredo mis motivos y es el con el cual covermos de mi pasado, ve articulos, lee cartas y me graba canciiones de la U.P.Hoy anda en Chile y caminando por el desierto, Peru, Bolivia….Le interesa conocer a la gente en su propio terreno y aunque sin mayores recursos, lo hace a pie. Si tu me mandas tu direcciin a mi e-mail de correo, sde lo mandare a felipe Andres parea que te visirte y lo conozcas; a lo mejor podras hacer algo por el y introducirlo ( cont..

      03 de febrero de 2009 a las 8:09 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      ‎, si el lo quiere, a un grupåo de compromisos politios. Arde de desdos de ahecrlo, pero para eso el debe decidir y yo lo podria ayudar alla, no aca ( hay mortivos para eso) que Felipe sabe y conoce bien—no son de fiar muchos de los digentes, sino para utilizar a las personas—.por si acaso mi e mail es: malita62@hotmail.com, como ya lo has hecho, seras siempre, bienvenido ( y a mi casa tambien si acaso te das una vueltecita por estos rincones: Mi direcciion domicilios es: SKyttegatan 7 D/ 761 42 (codigo postal), Norrtälje ( al norte de Estocolmo). Si alguna vez vienes, encantado recibirte ne mi departamento. Abrazos cordiales ….M.L.

      03 de febrero de 2009 a las 8:18 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Bruno BravoMalo Formidable trayectoria Mario, te felicito por el empeño y sentimiento que pones en lo que estás haciendo, por ser justo y sobre todo, muy necesario recapitular esta historia.
      Recién vengo de visita a esta página donde me siento plenamente acogido.
      Abrazos y éxitos,
      /Bruno

      17 de febrero de 2009 a las 18:48 · Me gusta
    • Bruno BravoMalo Olvidaba decir que me cuentes entre los adeptos a tu obra. Creo poder comentar buena parte en profundidad, además de interesarme la corrección de prueba (=prurito que llevo en la sangre, mal adquirido de mis formadores) , el diseño mismo y que conversemos sobre publicación. Podríamos hablar con Norma más cercanamente sobre estos tópicos, y muchos otros de interés común, que no son pocos.

      17 de febrero de 2009 a las 18:53 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch 

      Bruno, amigo; como era de supooner,algo resentido de salud.Estos frios de Suecia ya casi no los soporto y los cielos plomisos me estrechan el alma.Pero no me quedado quito y en la medida que puedo,ordeno papelitos, reviso escritos y respon mensajes y este PC
      que se desordena, lo arrglado de tal forma para mis deficiencias y errores que cometo al no tener mucho control en mis articulaciones-mis dedos- e imlante un metodo donde debo mantener la la tecla unos segundos presionada 4-5 segundos y, como puedes notar,me sale bien…..cont…

      17 de febrero de 2009 a las 19:32 · Me gusta
    • Bruno BravoMalo 

      Gracias por comunicare en tono tan sencillo y acogedor. Si pudiera hacer algún aporte, ayudar de algún modo con la máquina, etc, cuenta conmigo.
      08/42 00 78 27. Hoy, hasta las 3 am, si quieres, o por Skype, si ya lo has acoplado al menos con micrófono
      busca al usuario: bruno.bravomalo1, lo añades y pling, te contesto de inmediato.
      Prometo no cansarte con la tecnología, que la domino lo suficiente, no soy su esclavo tampoco.
      Suerte en estos paseos esforzados.
      En cuanto al cielo plomizo, vendrá más frío y más luz. Pero las vitaminas? Ah, son también transgénicas en estas latitudes, excepto las fresas salvajes, las arándanas, pero están congeladas.

      17 de febrero de 2009 a las 19:42 · Me gusta
    • Felipe Henríquez Ordenes 

      Estimado Bruno, aprovecho el espacio de Mario para saludarte desde el calor Santiaguino y corrupto de la concertación chilena.

      Al leerte sobre decirle a Norma de poder comentar la obra de Mario, pues yo también me apunto para tal magna tarea de depurar la obra Leibsch… como Norma ya está haciendo mi biografía -según supe por ella misma- podríamos escribir nuestras vidas en toda su extensión, si te fijas, generaciones distintas y siempre las mismas historias que se repiten, lamentablemente.

      Creo que Mario aún tiene muchas cosas que aportar y pese a sus dificultades ya vez como lo logra… Si tan solo Dios pudiese dotar al hombre de dos vidas: una para ensayar y otra para actuar, nos resultaría más fácil a todos.

      Estimados Mario y Bruno, siempre dispuesto a colaborar en lo que sea.
      Un abrazo a ambos.

      17 de febrero de 2009 a las 21:58 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch 

      Estimados anigos; Bruno, Felipe y quines caigan en este jueguito, por lo demas, serio. Lo primero, aunque no soy experto ni mucho menos, recupere partre de las historias y mensajes y lei con ahrado vuestros comentarios. Lres agradezco mucho y ya me “podre la pilas”. Sigo el consejo de Bruno y he empezafdo con el sinseng, segun dicen, para mejorar la memoria.Pero calma Felipe, no apunto a nada mas que a ser un simple “miron” en el Gran Estadio a construir por el Pueblo Latinoamericano. Mis vivencias son casi subjetivas, muy indididualista sin caer en el indivilualismo; son personales pero tambien hay muchos, muchisimos los que aun deben contar la “verdadera historia” y esta,amigos queridos, son contraproducentes en la realidad chilena y aun mas, Latinoamericana! Recien se esta empezando y no en Chile donde subyace la verdadera historia enttre las piedras del camino, de nuestros…

      16 de marzo de 2009 a las 22:29 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch 

      quehaseres……(se me borro lo que estabna escribiendo, ustedes deben saber con aun y todo soy ujn inexperto y debe perdonarme mis errores)trabata de decir ( si me acuerdo):que hay muchas personas que guardan sus “secretos” en los cajones de los viejos muebles; si acso ayudan a otros a salir y mostrar sus “hilachas”, se habra cumlplido mi labor. No se si pueda publicar todo, pero ya he enviado a mis amigos y amigas en esta herramienta parte de esas
      historias escondidas. Es cuestion de revisar mis mensajes y enconrarran novedades, ni tanto “noveles”, pero si autenticas, reales y, algunas, efectivas; sin ninguna pretension mayor, creo que hay mucho mas por decir. Acojo entusiasmado vuestras palabras, que en realidad, no merezco, pereo le hare empeöo en merecerlas!Quizas, mi ultimo empeöo! Y si no logro publicar, seran ustedes mis testigos, si es que no se borran de esta paginas esos escritos…..(?)

      16 de marzo de 2009 a las 22:51 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch Aver, en unos dias mas, logro introducir un escrito, el ultimo de mis manuscritos, referente a la Franja de Gaza y el doklor patente que senti al bombardeo de los isrraelitas al pueblo palestino. Lo tengo en un disket…..Y para terminar, muchsiimas gracias por vuestro apoyo.

      16 de marzo de 2009 a las 22:58 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch Tengan un poco de paciencia y denme un tiempito para lograrlo. Y como dicen nuestros hermanos argentinos…”por el pibe, che”.Abrazos cordiales a mis cros. Bruno y Felipe.

      16 de marzo de 2009 a las 23:02 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch ‎( este es uno de mis ultimos versos,un resumen aun sin completar, escrito por el ataque de Isrrael a la Franja de Gaza, cmo dije antes, lo tenia en u disket ya terminado pero no funciono, de tal manera que solo es un borrador)

      16 de abril de 2009 a las 19:08 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      Cain….Cain…, donde esta tu hermano…?
      Por:
      Mario Dimax, Suecia enero de 2009.

      Quizas, las viboras venenoss
      me tildaran de “terrorista”,
      revolucionario marxista”
      o un “humanista loco” !
      Definitivamente”extremista
      y un poco mas “asesino”!
      Peo no me importa
      que me lo que digan
      que no puedo soportar mas
      la indignacion que me produce
      el dolor del pueblo palestino
      en la actual masagre que sufre,
      por los mismos que un dia padecieron
      el horror del Holocauto,
      siguiendo la misma huella asesisa
      del Cain biblico, revivido hoy,
      en la Franja de Gaza.
      La condena de aquel Dios
      fe que Cain vagaria,
      por los siglos de siglos sin tierra,
      despreciado por los pueblos
      y humillados sus hijos.
      Y es lo que ha acontecido
      en la historia escrita!
      El antiguo refran : “ojo por ojo,
      dinete por diente”,
      ya no es la medida de resolver
      los conflictos de la Humanidad.
      L verdad es que hay otras instancias
      para buscar solucion a los problemas.
      Inrael la encontro, en su tiempo,

      16 de abril de 2009 a las 19:36 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      con ayuda del mundo,
      a encontrar su destino
      como pueblo en una Nacion.
      Porque no a los palestinos ?
      Vemos la tragedia de la gente,
      guerras de exterminio,
      por un pedazo de tierra mas
      y el petroleo escondido,
      los pueblos sufren su agonia!
      Una intolerancia tardia
      jamas va a traer la paz!
      Y mucho menos las masacres
      que todo el mundo esta viendo.
      Una soberbia en la politica,
      ha hecho aberrante su Ciencia,
      de los que sostienen el poder,
      su boatos y riquezaz,
      asesinando a sus hermanos!
      Se vacia el veneno de serpientes
      en los pueblos desarmados,
      matando niños, mujeres y ancianos
      para logfrar supremacia.
      Y no es que apoye a los Hamas,
      pero tampoco a los judios radicales,
      mucho menos a los nacionlal-socialistas,
      todos ,una pleyare de asesinos
      que no son estrellas!
      En fundamentalismo esta
      muy arraigado en todas las guerras.
      De identicas testuras,
      observamos como el Cain biblico
      vuelve a la escena…,
      matando a su hermano.
      No te transformes, Isrrael,

      !

      16 de abril de 2009 a las 20:19 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      en un nido de viboras,
      que envenenas la mente
      de los huerfanos y despues
      seran tus verdugos!
      Poruqe lo vemos y lo sentimos
      como en la carne propia,
      el martirio, el sufrimiento y el dolor
      del padre llorando por su hija,
      destrizada, en sus brazos,
      por un borbardeo cruel e inhumano,
      en una ciudad abierta,
      sin myrores resguardos
      ante la potencia guerrera de Isrrael
      que sin limite de etica alguna
      mata a niñoa, mujres y ancianos,
      como tu fuiteis masacrado
      en los hornos de los nazis.
      Pueblo palestino, saciado de hambre,
      pobreza y desamparo,
      en la Franja de Gaza…
      Frente a un mundo de poderes mediaticos,
      del imperio economico, aun reinante,
      te escondes, compras armas
      y te justificas con tu riqueza
      abominable de explotacion.
      La sangre vertida palestina,
      en lasequedad del desierto,
      florecera en los jovenes, mañana,
      su venganza!
      “Cain…! Cain…..donde esta tu hermano…?

      Salgo a mi balcon, miro las estrellas
      y oro aquella oracion
      que nos dejo Jesus:

      16 de abril de 2009 a las 20:50 · Me gusta
    • Mario Liebsch ‎”Padre nuestro,
      que estas en los cielos…..”
      mientras la noche cae
      en un manto de mortal silencio….

      Mario Dimax, Suecia enero de 2009.

      16 de abril de 2009 a las 20:56 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Bruno BravoMalo 

      Excelente figuración de la problemática Mario,
      y sbre todo, me gusta el acople cn la dimensión bíblico-mística, que de algún modo está exenta del fanatismo religioso tras el que se amparan precisamente los unos, los otros y terceros, par llevar a cabo/poner en marcha intereses mucho más del orden del día, que nada tienen que ver con conceptos ni culturales de ningún orden, apenas étnicos si les conviene, pues el único color que aqui interesa es el del brillo de la moneda, eso lo dejas entender también claramente.

      16 de abril de 2009 a las 21:45 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Bruno BravoMalo Bueno , no te cuento que leo esto con un ojo, me tapo e otro par no ver lo que debe pasar por el corrector de prueba.

      16 de abril de 2009 a las 21:46 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch jAJAJAJ, ERES RREALMEWNTE GRAVE-GRA

      16 de abril de 2009 a las 22:05 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      O SEA, DIVERTIDO Y CON EL SEÑO GFRUNCIDO POR MIS ERRRORES. eS SOLO UN RESUMEN DEL MANUSCRITO QUE SE QUEDO PEGADO EN UN DISKET, PERO AL REVISARLO, NO ESTABA TAN MALITO DEL TODO. yA VENDRAN OTROS…..lO CONVERSAREMOIS EN EL CAFE DE LA u…..y GRACIAS POR PRECUOAFRTRE DEL vULGO (YO), MUCHAS GRACOIAS,A LO MEJOPR SACAMOS ALGO EN PROVECHO LOS DOS…aBRAZOS….TE LLAMARE, MANDME A DECIR EL HORARIOI QUE EDSTAS EN CASA Y TE LLAMO….tE LO DIJE EN EL OTRO MENSAJE. cHAO.

      16 de abril de 2009 a las 22:09 · Me gusta
    • Bruno BravoMalo En casa: 20 horas en adelante, bienvenido a ponernos de acuerdo.
      Estáa abierto algo el domingo a la tarde? A las 5 estoy en el centro. Pero el viernes también podría ser, en principio.

      16 de abril de 2009 a las 22:11 · Me gusta
    • Mario Liebsch ‎22.4,2009:15 -16 horas:Bruno

      : Instituto Estudios Latinoamericos Univ. Estocolmo: Biblioteca o sala dee espèra: tomamos cafe! Conversa….Confirmar el lunes 21, despùes de las 20 horas, me llama lo llama: 08-42007827.

      19 de abril de 2009 a las 7:09 · Me gusta
    • Mario Liebsch 

      Y todo quedo en la nada….,
      como un ave pasajera
      que no tiene primaveras,
      se fueron,
      se hundieron entre las ramas
      de los arboles…
      entre las olas de mar,
      del viento,de la lluvia,
      desaparecieron las odas,
      y quedaron vacias las hojas,
      contaminadas de bichos
      que se nutrian de su sabia!
      Nada mas y nada menos
      que una estrella que dejo
      de brillar en el firmamento!
      Una amistad…que viene
      y que se va,
      entre el torbellino de un dia nublado,
      se ha escondido el sol,
      Oh! tormento…,
      sin nido me he quedado!
      Un poeta ha muerto
      por vivir el torbellino
      de sus dias nublados!

      Mario Dimax, Suecia julio dfe 2009, para mis amigos escondidos y a quienes no cumplieron sus compromisos. Titulo del “versiculo”: “Nieblas” (?)…

      07 de julio de 2009 a las 12:30 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Myriam Lazo Hola Mario esto es de julio del año pasado y ahora en ste tiempo sin tiempo..como estas?.como son tus pensamientos..a quien le cobraras que no cumplio?…un abrazo ….recuerda.. yo te leo……

      15 de marzo de 2010 a las 17:45 · Me gusta
    • Ingeborg Liebsch oye babu , a propósito de tus tormentos….por qué no inicias una nueva era con “el jardin de las delicias”….o sea, respeto mucho tu trabajo, pero quiero ver la espalda de este frente algun día antes que nos vayamos….hablando de arte…al secorar tu jardincito con tus puchitos jejejejeee nos vemos!

      15 de marzo de 2010 a las 17:47 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch 

      Gracias Inge, mi querida hiha, quien sino tu puedes decir lo que escribes…? A ti tambiren te llegan tus prrpias palabras…donde esta tu popesia (mucho mejor que la mia-testimonio), donde tu jardin…?
      Acaso te ayude que no fumas y los “puchitos” quedan solo como abono a los bichos de la tierra. Y gracias por el cariño, lo tengo muy hondo en mi corazon.
      Ahora te resopondo a tu “jardin de la delicias”…
      Ve a mis paginas escritas en el Internet, Facebokk y otras yerbas, ahi estan desparramados mis “jardincitos” abandonados, pero aun frondosos, crecidos entre los valles de mis recuerdos. Ve a mi perfil del Facebook, o cualquitra que reciba para mi inconformidad, mis escritos. Alli aun encontrraras platita y flores, como el jardincitos de mi departamento, desparramadas en todos los rincones.

      15 de marzo de 2010 a las 19:03 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch 

      Myrian: amiga querida, compañera: Si sigues mis comentarios, como dices que me lees, alli encontraras las respuestas.
      Pero te dire algo y de esto no culpó a nadie.
      Mis errores (no los ajenos) es confiar en todo y en todos. Jamas he deseado ser ms de lo que he sidoi siempre: un modesto trabajador del espiritu, sin mayores ganancia ni poderes facticos de ninguna especie. Es una herencia que recibi desde muy pequeño en uno de mis familiares )(Ernesto Poirrier, mi tio abuelo) y eso no lo puedo desarraigar.
      A nadie culpo por no cumplir, ni a personas ni a instituciones.
      Cierto que Bruno me dejo plantado…tres veces!
      Cierto que la Universidad de Estocolmo me atendio en algunas sujerencias (sigo participando de sus seminarios abiertos en el Instituto de Estudios Latinoamericanos porque se me invita), pero, ademas que una persona academica sustrajo de mis ideas su propio accionar ( el historiador Camacho, profesor, autor y “promotor” a sus propias ideas con ideas prestadas) o al Informador Publico, Dr. Lembke del Instituto de Estudios Latinoamericanos, quienes han puesto en narcha parte de mis ideas porpuestas, setoy conforme, porque al fin estan realizando una labor donde me siento identificado, aunque sean parte de otros interess y de otras fuentes del poder academico y para determinados opublicos. Hago se hace!
      No es cargo ni nada parecido. Mucho menos “cobranzas que no se cumnplieron”, porque no habia a “vuelta de pago” algun interes superior ( o inferior) sino que solicitar a la Universidad un rincon para trabajar mis escritos.
      No me dieron la oportunidad y punto!
      Por supuesto, mis rorposiones a la Universidad fueron otras. Pero la acomodaron a lo “permitido” y se realoizan de alguna forma en sus aulas.Estoy satifecho!
      En cuanto al historiador, español, Fernando Camacho, tambine le estoy agradecido llevar afdlante algunas sujerencias escuchads en la reunion quie sustuve con el academico Dr. Lembke en la UUniversida. El Sr, Camacho ha funcionado en el Instituto Hispanico en Estocolmo y en otras universidades al de Suecia. Tambien le agradezco su accion, proincipalmente a su ultimo loibro sobre el exilio chileno en Suecia, lo recogio muy bien! pero es una idea ya publicitada en Chile con motivo del centario de la Independencia.
      Myriam, te doy estas explicaciones porque lo preguntastes y son reales, ciertas y efectivas. No hay ni tengo para que decir algo diferente.
      En cuanto a “mis cobros”…eso amiga lo dejo a los hechos y estos no estan dentro de mis “personales” apreciaciones.
      No asi mi hija Ingeborg, quien conociendome de cerca, ha intrevenido con una delicadeza extraordinaria su fina ironia, que acepto y me doy por enterdo.
      Me felicito de tener lectores tan dignas en mis modestos escritos.
      Tambien a Felipe Henriquez, mis agredecimientos. El sigue de cerca mis “pensamientos” y esta siempre al lado de este “vejestorio” con sus aportes y comentarios.
      Son mis testigos y de mi Asistente Academica, Sra. Rita Vivanco Ortiz, quien me acompaño en las entrevistas en la Universidad de Estocolmo.
      A todos ustedes, mis agradecimeintos!

      15 de marzo de 2010 a las 19:41 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Mario Liebsch Tapia Hay respuetas para mi hija Ingeborg y Myriam. en mis notas “Un Tormento llamado Chile”, entre otras cosas, mi aclaracion.

      15 de marzo de 2010 a las 20:09 · Ya no me gusta ·  1 persona
    • Adriana Goñi Godoy aY,Mario! y Bruno,y Felipe El hermoso…y la Myriam… el paso del tiempo es tan callado,suave,insidioso, que solo hoy me topo con las palabras de ayer de ustedes. recopilo letras,sones,miradas y aromas de exilios y retornos, y este “material” enriquecera la memoria nuestra. Abrazos.

      Hace 5 minutos · Me gusta
    • Adriana Goñi Godoy Anterior|Siguiente

      POR LOS JÓVENES REBELDES, ALEGRES Y CONSECUENTES…
      de Tito Carreño (vídeos)
      5:00
      En la figura de algun@s un homenaje para quienes quedaron en el camino, pero nos lo alumbran hasta lograr la victoria… SIEMPRE!!!

      En YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=rsBY-55ZyIQ

      Hace 2 segundos

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