El horror que se expande. Violencia sexual, un relato

El horror que se expande. Violencia sexual, un relato

Entrevista a Mabel Zanta 

Condena al Tigre Acosta por los abusos sexuales en la ESMA: una de las víctimas cuenta su historia

Por Ailín Bullentini13 de agosto de 2021 – 14:34

“Fui acusada de ser montonera y yo no tenía la más puta idea, si ni sé manejar un arma”, contó a PáginaI12 Mabel Zanta.
“Fui acusada de ser montonera y yo no tenía la más puta idea, si ni sé manejar un arma”, contó a PáginaI12 Mabel Zanta.

Algunas experiencias suceden y pasan, se van. Pero otras quedan en quienes las viven: como un tesoro o como “un lastre” que, aunque se niegue, se esconda, se oculte; resurge. Y Mabel Zanta sabe de eso. Cada septiembre, lo recuerde conscientemente o no, su paso por la ESMA se le interponía. “Por h o por b me lastimaba con algo, me quemaba en la cocina, me caía, me golpeaba. Era mi cuerpo hablando, sacando a la luz las heridas que me dejaron”, dice, a la espera de que esta vez sea diferente. Mabel es una de las tres víctimas en el juicio por delitos sexuales que tuvieron lugar en el centro clandestino que funcionó en el predio porteño de la Armada durante la última dictadura cívico eclesiástica militar y que este viernes, tras diez meses de juicio oral, cerró con la histórica condena de Jorge “Tigre” Acosta y Alberto “Gato” González a 24 y 20 años de prisión.

“El juicio tiene ese aspecto reparador que calma. Que haya justicia es que una pueda vivir sin el lastre que cargamos durante tanto tiempo”, propone Zanta, que tiene 81 años y la espalda “cansada” de cargar con el peso de aquello que sufrió en septiembre de 1978 en la Esma.

Su paso por la Esma

Zanta tenía tenía 39 años y dos hijos adolescentes cuando fue secuestrada, torturada, acusada de montonera y violada en un baño del centro clandestino y tenía planeado escuchar desde la casa de su hija, Georgina Andino, el fallo del Tribunal Oral Federal número 5 de la Ciudad de Buenos Aires, que dirigió el juicio de lesa humanidad por los hechos que sufrieron ella y otras dos mujeres prisioneras del grupo de tareas 3.3.2 contra uno de sus jefes, Jorge “Tigre” Acosta, y uno de sus integrantes, Alberto “Gato” González.  

Es la primera vez que los delitos que sufrió Zanta durante la última dictadura cívico militar eclesiástica son eje de un juicio oral y público. Lo contó por primera vez ante la Justicia en 2014, cuando fue convocada por el Ministerio Público Fiscal para ampliar la denuncia que había radicado en 1983 ante la Conadep. Tras su relato, su “caso” se sumó al de Silvia Labayrú y al de María Rosa Paredes, sobrevivientes de la Esma que forman parte de la megacausa desde hace décadas y cuyas situaciones fueron analizadas en debates orales previos, aunque por primera vez son tenidas en cuenta exclusivamente como víctimas de delitos de índole sexual.

El horror que se expande

En 1978, Mabel estudiaba Psicología Social, cuidaba de sus padres “ya viejitos”, criaba dos hijos adolescentes –Georgina de 12 y Marcelo de 19– y “ayudaba” en el negocio que encabezaba su marido, Jorge Andino, una juguetería en el barrio porteño de Barracas. Vivían los cuatro en Uriburu al 500, en el barrio porteño de Balvanera. No eran militantes orgánicos de ninguna agrupación, pero sabían de la cacería de las fuerzas de seguridad por todas las calles de la ciudad y del país. Y ellos fueron “solidarios y cobijantes” ante tanta persecución, definió Georgina en diálogo con este diario. “Mi hermano y yo tuvimos muchos tíos por horas que pasaban por casa y se iban”, contó.

La primera “visita” de la patota de la Esma a la casa de sus padres fue en febrero de ese año, pero no los encontraron. No fallaron la segunda. Fue en los primeros días de septiembre.

“Mi hijo me llamó a casa preguntándome dónde estaba papá, que no había aparecido por el negocio todavía. Le dije que no sabía, me volvió a llamar más tarde y me contó que unos tipos que parecían ladrones o policías, mirá vos la descripción, preguntaban por mí. Le dije que se quedara tranquilo que iba para allá. Ni se me ocurrió pensar que podían llegar a ser secuestradores. A las 14 más o menos, 14.30 entré al negocio y detrás mío entró la patota comandada por el “Ángel Rubio”, resumió Mabel a través del teléfono. La subieron en el asiento de atrás de un auto, flanqueada por dos represores; uno más al volante y, en el asiento del acompañante, Alfredo Astiz le advertía que si no “cerraba la boca”, era “boleta”.

No lo sabría hasta que fue liberada, 21 días después, pero la llevaron a la ESMA. Allí también tenían a su esposo. “Fui acusada de ser montonera y yo no tenía la más puta idea, si ni sé manejar un arma”, aseguró. Fue torturada, amenazada con la vida de sus hijos, a quienes tenían custodiados, conformó Georgina. Depositada en “capuchita”, como era conocido el altillo del casino de oficiales de la Esma. Y violada.

El abuso sexual “no fue parte del interrogatorio”, relató Zanta. “Fue un verde’”, señaló en relación a los represores encargados de custodiar a les prisioneres en el centro clandestino. Lo único que supo del “tipo”, asegura la sobreviviente, es que se apodaba “Lobo” y que integraba una guardia de “lo más gritona, venían algún que otro turno, llegaban a los gritos desaforados, parecían borrachos”.

Un día, estaba el “Lobo” a cargo de su custodia y le preguntó si quería ir al baño. “Yo le dije que sí porque siempre se quería ir al baño. Me acompañó y ahí me subió a la pileta y me violó a punto de pistola”, resumió. “La tortura fue terrible y la violación fatal porque más allá de la desposesión de la voluntad y del cuerpo de una, no terminó ahí en ese baño. ¿Y si estaba embarazada?, me preguntaba yo. El horror se expandía con el tiempo”, definió.

Reparar 40 años después

Cuando contó el episodio ante el TOF 5, el 30 de noviembre pasado, el abogado del “Gato” González la hostigó “hasta el hartazgo”, recordó Zanta: “Me preguntó si yo podía ubicar a qué altura estaba la pileta en la que me sentó el tipo, me preguntó cómo podía saber si me había apuntado con un arma si estaba encapuchada, y vuelta sobre lo mismo y vuelta otra vez. El presidente del Tribunal tuvo que ponerle un límite”.

Ésa fue una de las dos o tres audiencias que Zanta presenció del debate al que señala como “fundamental” en el proceso de “reconstrucción de una misma” y sobre el cual depositó una “expectativa importante”. “Fueron muchos años durante los cuales tuve que rehacerme”, asegura. Parte de ese trabajo tuvo que ver con poder “contar” lo que había vivido, “sufrido” en el centro clandestino: “En aquellos años contar lo del secuestro no estaba dentro de lo posible entre la generalidad de la gente. Mucho menos la violación, imaginate”, señaló.

Georgina, que “supo sin saber del todo” lo que había pasado desde el minuto uno, recién lo oyó de boca de Mabel “muchísimos años después”. “Es importante que la Justicia haya hecho lugar a lo que las y los sobrevivientes denunciaban, a los abusos y violaciones, de manera autónoma. Pero aún falta, aún resta que muchos y muchas cuenten lo que sufrieron”, confía la mujer, militante de los derechos humanos, trabajadora en el sitio de memoria Virrey Ceballos y “sostén principal” de Mabel en la búsqueda de Justicia. “La acompaño porque es mi vieja y la amo, pero también porque sé que su testimonio abre caminos a otros”, sostuvo.

Esperaron el fallo juntas, con la expectativa de que “sea la Justicia la que repare ahora”, subrayó Zanta, para quien “es lo mismo si le dan 15 años, 25 o cadena perpetua” a los acusados: “Lo que espero es que sean condenados”. Lo fueron.

*La entrevista desarrollada en esta nota se publicó por primera vez en 11 de agosto, antes del histórico fallo sobre los crímenes sexuales en la ESMA.

Salida de miles de niños chilenos a Suecia en las décadas de los 70 y 80’s. Nazis suecos y dictadura

Salida de miles de niños chilenos a Suecia en las décadas de los 70 y 80’s. Nazis suecos y dictadura

Más de 2 mil niños enviados a Suecia en dictadura

Aja Elmgren, la sueca clave en la red de adopciones ilegales de Pinochet que llegó a lo más alto de la élite chilena

Diego Ortiz27/11/2021

Elmgren junto a la jueza de Familia, Eliana Silva Romero. Créditos: chileadoption.se

Elmgren junto a la jueza de Familia, Eliana Silva Romero. Créditos: chileadoption.seElmgren junto a la jueza de Familia, Eliana Silva Romero. Créditos: chileadoption.se

Una investigación reveló que la dictadura sacaba provecho diplomático de adopciones con ayuda de nazis en Suecia. Elmgren, sueca radicada en Chile, organizaba el envío de niños. Acá fundó la escuela de equitación La Dehesa y creó distintas sociedades. Su yerno es un reconocido empresario, cercano a la familia Angelini y director de Celulosa Arauco.

Anna María Elmgren, o Aja, tiene el convencimiento de que lo que hizo durante la dictadura de Augusto Pinochet fue lo correcto. Aja fue el enlace del Centro de Adopciones sueco (llamado Adoptionscentrum) en Chile, gestionando la salida de miles de niños chilenos al país nórdico en las décadas de los 70 y 80’s. Salidas que en múltiples casos fueron ilegales. Casos que más que adopciones, fueron secuestros.

“Los niños que llegaron a Suecia son personas de bien, con proyectos de vida, familias y futuro”, explica Elmgren en un recurso de protección interpuesto por ella en contra de una serie de reportajes de Chilevisión sobre la red de adopciones ilegales de Pinochet, emitidos el 2018 y que le valieron a su autor, el periodista Alejandro Vega, ser reconocido con el Premio Periodismo de Excelencia de la Universidad Alberto Hurtado. (Vea el primer reportaje de Vega acá).

Distintas investigaciones históricas y periodísticas –entre ellas, las emitidas por el canal de televisión– dieron cuenta que existieron adopciones sin el consentimiento de los padres biológicos, despojando a familias chilenas de sus hijos.

Alfaro y Morales hallaron evidencia de que los niños dados en adopción eran utilizados para generar una imagen positiva de la dictadura chilena en Suecia; en un plan orquestado en el país nórdico por políticos de ultraderecha cercanos al nazismo sueco.

Además, según descubrieron recientemente la historiadora chilena, Karen Alfaro, y el profesor de historia, José Luis Morales, las adopciones cumplieron fines políticos para el régimen de Pinochet. Mediante la revisión de “documentación diplomática correspondiente a la embajada chilena en Suecia”, Alfaro y Morales hallaron evidencia de que los niños dados en adopción eran utilizados para generar una imagen positiva de la dictadura chilena en Suecia; en un plan orquestado en el país nórdico por políticos de ultraderecha cercanos al nazismo sueco. (Revise acá el artículo de INTERFERENCIA al respecto).

“Jamás recibí un pago o beneficio económico por lograr adopciones”, asegura Elmgren en el recurso de protección contra Chilevisión, el cual finalmente fue desestimado. “El Centro me pagaba mensualmente una suma que varió con el tiempo, pero que jamás se constituyó como la fuente principal del ingreso familiar y menos aún el punto de partida de fortunas o patrimonios injustificados”, recalca.

Lo cierto es que dos años después de la fecha en que Anna María asegura dejó de trabajar para Adoptionscentrum, la mujer fuerte de la red adopciones constituyó e ingresó en distintas sociedades.

Su fortuna, eso sí, comenzó a construirse años antes, en un negocio conjunto con su ex marido, el oficial de Carabineros Carlos Carmona Kopp.

De Suecia a Chile, el camino hacia la élite

Anna María llegó desde Suecia en 1965 junto a su primer marido, Karl Ulf Edenholm, ejecutivo de una compañía sueca de fósforos, probablemente con la intención de invertir en la industria forestal chilena. Lo hicieron acompañados de sus hijos Patrik y Teresa Edenholm Elmgren. El matrimonio se acabaría en Sudamérica, con Edenholm volviendo a Europa y Elmgren quedándose en Chile, donde volvió a casarse.

En 1971, Aja contrajo matrimonio con el carabinero Carlos Carmona Kopp, oficial en retiro de la institución y miembro de la policía montada, siendo la equitación una pasión que compartía con Elmgren. Juntos fundaron la Escuela de Equitación La Dehesa en 1970, cuando aquel lugar poco tenía que ver con el actual barrio residencial de la élite santiaguina.

Al año siguiente de iniciar la escuela, Anna María Elmgren conocería el mundo de las adopciones. Su hermana Kristina le solicitó ayuda para adoptar a un niño chileno. “Yo sabía muy bien que mi hermana y su marido no podían tener hijos y que para ellos era un anhelo tenerlos”, explica en el recurso de protección contra Chilevisión.

Recorrió la Casa Nacional del Niño, la entidad entonces responsable del cuidado de niños en adopción, consiguiendo que Kristina Elmgren adoptara un niño chileno al poco tiempo. “En el caso de mi hermana y como en todos los otros en los que intervine, se siguieron fielmente todos los pasos que establecía la ley”, asegura. Aja, en los años siguientes, enviaría un total de tres niños chilenos a su hermana Kristina en Suecia.

Pero investigadores que estudiaron el trabajo de Elmgren y de Adoptionscentrum* en Chile explican que habría, además de razones humanitarias y políticas, motivos económicos para localizar y enviar niños al país nórdico.

Anna María asegura que fueron las condiciones precarias en que se encontraban estos niños lo que la llevó a dedicarse tiempo completo a gestionar el envío de niños a Suecia. “Aquel Chile de los 70 en nada se parece al Chile actual. El abandono de menores, dada la insuficiencia de medios, era un hecho que no conmovía a nadie; los niños recibían muy poca atención estatal; muchos de ellos vivían en pésimas condiciones de salud, con severos problemas de alimentación y con pronósticos de vida muy desalentadores”, explica.

Pero investigadores que estudiaron el trabajo de Elmgren y de Adoptionscentrum en Chile explican que habría, además de razones humanitarias y políticas, motivos económicos para localizar y enviar niños al país nórdico.

“En esa época, comprar un niño chileno salía lo mismo que un Volvo último modelo en Suecia”, explica fríamente una fuente en Suecia conocedora de la red de adopciones ilegales. En el reportaje de Alejandro Vega publicado en Chilevisión, se da cuenta que el valor de los niños variaba dependiendo de las características del niño: continente de procedencia, color de piel, de pelo, y edad del niño influían en el precio a pagar. Según lo informado en el reportaje, tenían un valor de 35 mil coronas suecas, unos 2 mil dólares en 1984.

Ficha donde se elegían las características de niños a adoptar. Fuente: CHV.

Ficha donde se elegían las características de niños a adoptar. Fuente: CHV.Ficha donde se elegían las características de niños a adoptar. Fuente: CHV.

Aunque Elmgren asegura haber servido de enlace para las adopciones por razones más bien humanitarias, lo cierto es que existían razones monetarias para realizar el trabajo. En un reportaje del medio Cambio 21 cifran en 2.325 dólares el sueldo de Aja, monto muy por encima del salario medio chileno de US$ 118 en aquella época.

En tanto, la periodista Ana María Olivares, quien estudia el tema desde el año 2004 y pertenece a la agrupación especializada en entrega de apoyo a víctimas de adopciones ilegales, Hijos y Madres del Silencio, duda que Aja haya recibido un simple salario por sus servicios. Olivares describe el trabajo de Elmgren en la dictadura como “hacer lobby con los jueces y viajar por los hogares” para conseguir niños.

“Es bien difícil que haya sido un sueldo base y nada más, porque ella misma tenía montada una empresa que le pagaba a cuidadoras, asistentes sociales, médicos [responsables del cuidado de los niños a enviar a Suecia]”, explica en conversación con INTERFERENCIA. Para la investigadora, “es imposible que una persona con tanto poder y tanto trabajo no tuviese más dinero a su cargo, siendo que además le llegaban solicitudes no sólo por Adoptionscentrum, sino que también por fuera del centro”.

Elmgren, por su parte, explica que lo que la llevó junto a su familia a vivir de forma acomodada fue la escuela de equitación.

Sea cual sea el caso, la figura de Anna María es mayúscula en el sistema de adopciones irregulares en dictadura. Según documentación a la que accedió Olivares, son más de 2 mil adopciones las llevadas por Elmgren.

Sea cual sea el caso, la figura de Anna María es mayúscula en el sistema de adopciones irregulares en dictadura. Según documentación a la que accedió Olivares, son más de 2 mil adopciones las llevadas por Elmgren. “No existió otra persona que estuviera a cargo de eso acá en Chile, ella tenía la representación”, explica, “y su marido también la tuvo”.https://edicioncero.cl/2020/03/madre-a-la-que-le-arrebataron-a-su-bebe-hace-40-anos-se-practica-toma-de-huellas-geneticas-con-la-esperanza-de-reencontrase-con-su-hija/

En 1991, con el retorno de la democracia, cesaría el trabajo de Adoptionscentrum. Aja, por su parte, se iniciaría en los negocios.

Elmgren después de las adopciones

Dos años después de dejar de trabajar con el centro de adopciones sueco, en 1993, comenzó a ingresar a sociedades, en su mayoría relacionadas al incipiente mercado computacional.

Partió con dos ese año: Efe S.A., a la que ingresó el 22 de junio del ’93, y Leasing Computacional S.A., a cuya propiedad entró con la misma Efe S.A. tres semanas después.

Entre ambas empresas, sumaban un capital de $411 millones.

De acuerdo a las escrituras de ambas sociedades, Elmgren entró a Efe S.A. con sólo 100 acciones, siendo las 9.900 restantes de propiedad de la empresa Computer Holdings Inc., domiciliada en Islas Vírgenes Británicas y representada por Jorge Friedman, actual decano de la facultad de Economía de la Universidad de Santiago. Leasing Computacional, en tanto, fue constituida por la misma Efe S.A.

Entre ambas empresas, sumaban un capital de $411 millones.

Dos años después, el 4 de abril de 1996, Elmgren constituyó una nueva sociedad junto a la empresa domiciliada en Islas Vírgenes Británicas, Computer Holdings Incorporated. Con un capital de $500 mil pesos –sólo $5 mil fueron aportados por Anna María– se constituyó Inversiones Ansel Limitada. Dos meses después aumentaron el capital a $121 millones, siendo aportados íntegramente por Computer Holdings.  

Para todas las sociedades constituidas, Anna María figura con una dirección en Lo Barnechea, viviendo desde aquella fecha a la actualidad en aquella comuna, específicamente en El Huinganal, uno de los barrios más pudientes de la capital.

Teresa Edenholm, la hija de Aja –quien también presentó un recurso de protección luego de la emisión de los reportajes de CHV–, en tanto, contrajo matrimonio con el empresario Tim Purcell, fundador del fondo de inversiones Linzor Capital y un actor de peso en el mundo de los negocios.

Según su propio perfil en la página de Linzor, Purcell es o ha sido director de la compañía de seguros de vida Cruz del Sur; la empresa de retail Komax S.A.; la Universidad Santo Tomás; Cine Hoyts; y Colegios Cree, entre otros.

Es hijo de Henry Purcell, dueño de Portillo, un exclusivo centro de esquí. Estudió en Economía en la Universidad de Cornell y trabajó en el gigante financiero JP Morgan antes de volver a Chile. Acá, según consigna La Tercera, es parte del “círculo de hierro” del grupo Angelini, uno de los más ricos del país, además de ser cercano a la familia Said por parte de uno de los hermanos, Salvador.

Su cercanía con la familia Angelini es tal que, además de participar del directorio de Celulosa Arauco –de propiedad de aquel clan–, se especulaba el año 2010 que un 60% de los fondos que manejaba Linzor Capital proviene de la fortuna de esa familia, también dueños de Copec.

Respecto a los Said, Purcell fue director de Parque Arauco, de aquella familia. Desde Linzor Capital, juntos compraron la isapre Cruz Blanca.

Según su propio perfil en la página de Linzor, Purcell es o ha sido director de la compañía de seguros de vida Cruz del Sur; la empresa de retail Komax S.A.; la Universidad Santo Tomás; Cine Hoyts; y Colegios Cree, entre otros.

*El Centro de Adopciones es el intermediario más grande de Suecia para adopciones internacionales . La organización es una asociación sin fines de lucro . El Centro de Adopciones fue establecido en 1969 y desde sus inicios ha mediado más de 25,000 adopciones internacionales. El Centro de Adopciones lleva a cabo actividades para adoptados, familias adoptivas y futuros padres adoptivos, principalmente mediante la mediación de adopciones internacionales.

SVT ha escrito que el Centro de Adopciones ha mediado en adopciones de niños robados. [ 10 ] [ 11 ] [ 12 ] El centro de adopción dice que las adopciones se han realizado de acuerdo con las leyes vigentes, tanto en el extranjero como en Suecia. [ 13 ] [ 14 ]https://sv.wikipedia.org/wiki/Adoptionscentrum

Relacionado: https://edicioncero.cl/2020/03/madre-a-la-que-le-arrebataron-a-su-bebe-hace-40-anos-se-practica-toma-de-huellas-geneticas-con-la-esperanza-de-reencontrase-con-su-hija/

https://www.chvnoticias.cl/reportajes/dictadura-pinochet-ayuda-nazis-suecos-adopciones-irregulares_20211031/

chileadoption.se Lo que creemos que se necesita en Suecia:http://chileadoption.se/

 ❏ Todos los adoptados sueco- chilenos  y sus padres adoptivos deben recibir información sobre irregularidades e ilegalidades que son investigadas en la Corte de Apelaciones de Santiago, causa Rol 1044-2018.

Se trata de la seguridad jurídica de los adoptados y sus familias y de la responsabilidad del estado sueco.

❏ “La Comisión de Investigación Especial investiga los actos de organismos del Estado, en relación a hechos irregulares en adopción y registro de minorías, y control de la salud del país” (2019).

En Chile se ha investigado la participación del Estado chileno en el secuestro de menores, irregularidades e ilegalidades en relación con la adopción y cómo salimos del país de nacimiento. La información sobre esta investigación debe enviarse a todos los padres adoptivos y adoptados de Suecia en Chile.

❏ TODAS las adopciones de Chile deben ser investigadas en Suecia.

❏ El estado sueco debe ser responsable de los viajes de regreso a Chile.

❏ El estado sueco debe sufragar los costes / apoyo de la asistencia jurídica gratuita en Suecia si es necesario.

❏ Queremos que nuestra documentación sobre nosotros y nuestras adopciones sea guardada por el estado / autoridad sueca.

Hoy, las agencias de adopción «poseen» nuestros documentos, no tenemos control sobre nuestra propia documentación. ¡No es legalmente seguro! Además, nosotros, que venimos de Chile y fuimos adoptados en Suecia, somos todos adultos.

Información de la Agencia Sueca de Derecho de Familia y Apoyo a los Padres, MFoF

 Cualquiera que sospeche de irregularidades en su propio proceso de adopción y quiera investigarlo puede completar un formulario de denuncia enviado a la Policía De Investigaciones De Chile (PDI). Enlace al formulario de solicitud (pdf) a continuación. También es posible entablar una acción a través de un representante particular (abogado) de acuerdo con las disposiciones del Código Procesal Judicial chileno «.

Para quienes ya hayan enviado previamente un informe a la investigación penal, ellos mismos o con la ayuda del MFoF, con información sobre su caso, se debe haber iniciado una investigación. Si no está seguro de si la información ha salido a la luz, o quiere verificar qué número de caso tiene la investigación, puede comunicarse con ellos en adopcionesirregulares_casantiago@pjud.cl «

«MFoF ya no tiene la oportunidad de ayudar con el envío de documentación».

La vida revolucionaria de Beatriz Allende, nuestra Tati

La vida revolucionaria de Beatriz Allende, nuestra Tati

el mundo académico y militante de Chile ha dirigido cada vez más su atención a la juventud revolucionaria chilena de los años sesenta, de la cual Beatriz formó parte. En este contexto, y a raíz de las protestas estudiantiles en 2011 y de las críticas a la desconexión de los partidos políticos de la realidad y al sistema neoliberal que Chile heredó de la dictadura, el activismo comenzó a ver en ella un modelo y una inspiración. Más recientemente, el movimiento feminista en Chile, que ha jugado un rol muy importante en las protestas desde octubre del año pasado, también ha contribuido a arrojar luz sobre las mujeres que fueron protagonistas del pasado. Hoy, hay una organización progresista que tomó su nombre de Beatriz (el Frente de Mujeres Progresistas Tati Allende) y cada vez más gente se pregunta sobre ella

IMAGEN Y MEMORIA COLECTIVA

  • 11.10.2020
  • CHILE
  • HISTORIA / POLÍTICA

Beatriz Allende

La vida revolucionaria de Beatriz Allende

TANYA HARMERTRADUCCIÓN: VALENTÍN HUARTE

Las mujeres revolucionarias son habitualmente oscurecidas por los libros de historia. Pero una nueva biografía de Beatriz Allende, hija y confidente cercana de Salvador Allende, y militante internacionalista, ayuda a arrojar luz sobre lo que significaba ser una mujer revolucionaria en la era del Che Guevara. Hoy, 11 de octubre, es el aniversario de su fallecimiento.

    El 4 de septiembre se conmemoró en Chile el 50° aniversario de las históricas elecciones presidenciales de 1970, en las que Salvador Allende y la Unidad Popular llegaron al poder. En esa época, el triunfo electoral de la izquierda chilena fue percibido como un hecho revolucionario. Para toda una generación de jóvenes activistas, tanto en Chile como en el extranjero, las elecciones de 1970 parecían confirmar la posibilidad de una vía parlamentaria al socialismo.

    A pesar…

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    “En mi opinión, nada ocurrió” Negacionismo contemporáneo y libertad de expresión

    “En mi opinión, nada ocurrió” Negacionismo contemporáneo y libertad de expresión

    Comunicados y Declaraciones

    Verónica ESTAY STANGE
    Instituto de Estudios Políticos de París

    1. En mi opinión, nada ocurrió” Negacionismo contemporáneo y libertad de expresión
    2. ¡Chile despertó! Llamado urgente a la Desobediencia civil (Noviembre de 2019)
    3. Declaración pública en torno a la solicitud de libertad condicional de violadores de DDHH (Octubre de 2019)
    4. Venda Sexy: Saludo de Historias Desobedientes-Chile (Septiembre de 2019)
    5. Estadio Nacional: Saludo de Historias Desobedientes-Chile (Septiembre de 2019)

    “En mi opinión, nada ocurrió”
    Negacionismo contemporáneo y libertad de expresión

    Verónica ESTAY STANGE
    Instituto de Estudios Políticos de París

    Frente a un Eichmann real, era necesario luchar con la fuerza de las armas y, de ser necesario, con las armas de la astucia. Frente a un Eichmann de papel, hay que responder con el papel. […] Al hacerlo, no nos situamos en el terreno en el que se ubica nuestro enemigo. No lo “discutimos”, sino que desmontamos los mecanismos de sus mentiras y sus falsedades, lo cual puede resultar metodológicamente útil para las nuevas generaciones.
    Pierre Vidal-Naquet, Los asesinos de la memoria, 1987


    En 2012, seis años después de la muerte Augusto Pinochet y cerca de veinte años después del regreso de la democracia a Chile, la “Asociación 11 de Septiembre”, fundada por partidarios del dictador, decidió organizar un homenaje en su honor que contemplaba la proyección de un documental apologético. Dado que el número de víctimas bajo su mandato se eleva más de 40.000 –entre desaparecidos, ejecutados, torturados y presos políticos, sin contar a los exiliados–, muchas voces se alzaron para impugnar dicha celebración. En este contexto, el teniente en retiro Juan González concedió una entrevista al canal de noticias CNN-Chile. Al ser interrogado por la periodista, González afirma que el objetivo de la película en cuestión es poner fin a las “mentiras” y a las “manipulaciones” a las que recurren los comunistas para difamar al “gobierno militar” (eufemismo con frecuencia utilizado con referencia a la dictadura). Asimismo, evoca los beneficios de ese “gobierno” frente a la situación “catastrófica” en la que el país se encontraba antes sumergido, cuestiona la elección democrática de Salvador Allende, y justifica la violencia posterior recurriendo a la “teoría de los dos demonios”, según la cual una supuesta guerra civil habría confrontado a dos bandos en
    igualdad de condiciones. En el punto culminante de este intercambio, la periodista le pregunta sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. A lo cual González responde: “En mi opinión, no hubo violaciones a los derechos humanos”, argumentando que los desaparecidos y los ejecutados eran terroristas comandados por el comunismo internacional. Dicho de otro modo, “en mi opinión, nada ocurrió”.

    Los Eichmann de papel

    Después de ver esta entrevista en Youtube, y teniendo vínculos directos con sobrevivientes de la dictadura de Pinochet, recordé con amargura las palabras de Pierre Vidal-Naquet, quien, en el prefacio a su libro sobre el negacionismo del Holocausto, afirmaba que a la mentira “le queda todavía una larga vida” 1. Ya que, como él decía, siempre existirán “Eichmann de papel” que, prolongando en el plano simbólico la oscura tarea de los verdugos, se esforzarán por “asesinar la memoria” de tal o cual comunidad.

    1 Pierre Vidal-Naquet, Les Assassins de la mémoire. « Une Eichmann de papier » et autres essais sur le révisionnisme (1987), París, La Découverte, prefacio a la edición de 2005.


    Consciente de las diferencias existentes entre los genocidios del siglo XX y los sistemas
    que en América Latina condujeron a la persecución de decenas de miles de personas, me pregunté entonces, como seguramente lo hicieron también muchos otros ciudadanos, si ante afirmaciones como la de González no sería acaso posible promulgar una ley sobre el “negacionismo” en Chile, comparable a las legislaciones europeas. Incluso llegué a escribir una carta en este sentido dirigida al juez español Baltasar Garzón; carta que, por supuesto, no obtuvo respuesta. De cualquier modo, desde principios de 2020, a pesar de la oposición de la derecha cercana a Sebastián Piñera, ha sido sometido a discusión el proyecto de ley conocido como “Ley Hermógenes”, que considera como delito específico la “negación de las violaciones de los derechos humanos”.

    Volviendo sobre este debate, me propongo analizar, en primer lugar, las estrategias de los “Eichmann de papel” contemporáneos. ¿Podemos realizar una transposición temporal y temática de las consideraciones de Pierre Vidal-Naquet? Transposición temporal: en la era posverdad, y considerando la evolución de los medios de comunicación, ¿las estrategias negacionistas son las mismas que hace cuarenta años? Transposición temática: ¿puede el desmantelamiento de los discursos negacionistas en torno a los grandes genocidios generalizarse a la negación de otros crímenes colectivos, con motivaciones políticas (en este caso, en Chile)?

    En segundo lugar, quisiera reflexionar sobre el trasfondo ético de la íntima indignación que produce en cada uno de nosotros la negación de acontecimientos históricos cuyas huellas llevamos dentro. ¿Por qué ante ese tipo de formulaciones los sobrevivientes –y sus descendientes– se sienten negados en su existencia misma? ¿Por qué este sentimiento es tan brutal, aun cuando el discurso toma la forma de una opinión banal: “en mi opinión, esto no ocurrió”? Y, sobre todo, ¿con qué derecho se puede prohibir la expresión de esas ideas, siendo que al mismo tiempo se defiende la libertad de pensamiento y de expresión inherente a la democracia?

    Estas mismas preguntas se han planteado en Europa en el marco de los debates sobre el “revisionismo” y el negacionismo, y las respuestas distan mucho de ser unánimes. Basta con pensar en las controversias que suscitó en Francia el apoyo de Noam Chomsky (1980, 2010) al historiador negacionista Robert Faurisson, no porque estuviera de acuerdo con lo que este último decía, sino porque consideraba que, al impedirle expresarse, se estaría violando el derecho a la “libertad de expresión” de todo investigador. Argumento que Vidal-Naquet refuta de inmediato: “Ciertamente, se puede afirmar que todo el mundo tiene derecho a la mentira y a la falsedad, y que la libertad individual incluye ese derecho…. Pero el derecho que el “falsificador” reclama no se le debe conceder en nombre de la verdad” 2. Obviamente, Vidal-Naquet se refería a Faurisson en tanto “historiador” –supuesto garante de la verdad–. Si el mismo contra-argumento puede sostenerse a propósito de personas investidas de roles más o menos relacionados con “la verdad” –maestros, políticos, periodistas… –, ¿hasta qué punto sigue siendo válido frente al ciudadano común que niega públicamente grandes
    acontecimientos históricos, sin pretender hablar en nombre de la verdad, sino simplemente expresar su propia verdad, dando “su opinión”?

    Al respecto, podemos citar el caso de Hermógenes Pérez de Arce, en Chile. En noviembre de 2019, sus palabras actualizaron el debate y aceleraron el proceso legislativo, hasta el punto de que, recurriendo a una antífrasis irónica, la ley contra el negacionismo lleva su nombre. En el marco de una entrevista televisiva, Pérez de Arce niega los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura y afirma, refiriéndose a la revuelta social iniciada en 2019, que los derechos humanos son menos importantes que la reconstrucción del país. Indignada, la periodista le pide que se retire del programa. El entrevistado condena ese acto de “censura” no en nombre de “la verdad”, sino en nombre de “su verdad”: “cómo no me voy a retirar si soy censurado, no puedo exponer mi opinión y se descalifica en términos que son insolentes e injustos. Así que por eso me retiro”3. En este mismo sentido, podemos pensar en las declaraciones de Loreto Iturriaga –hija de Raúl Iturriaga Neumann, antiguo agente de la DINA actualmente preso en Punta Peuco–. En 2017, cuando una víctima de la dictadura le recuerda en Twiter las torturas sexuales infligidas a las presas políticas, Iturriaga responde:
    “Deja de inventar cosas, mujer, que pasan solo por tu mente perturbada y sucia! Te mueres de ganas que un honorable te violara!!!! [sic]” 4. Ya que esta respuesta fue ampliamente mediatizada, Iturriaga es entrevistada al poco tiempo. Pide entonces disculpas por el tono empleado y, cuando el periodista evoca los centros clandestinos especializados en torturas sexuales, ella responde: “eso es falso. De testigos falsos. Déjame decirte que eso es mentira. Yo pienso que eso es mentira. Doy fe que eso es mentira”. Una vez más, “¡en mi opinión, nada ocurrió!”.

    2 « Un Eichmann de papier » (Esprit, 1980), texto retomado en Les Assassins de la mémoire, ibid.
    3 El Desconcierto, 29/11/2019.
    4 The Clinic, 14/06/2019.


    La verdad histórica: entre contingencia y necesidad

    Para empezar, conviene recordar las razones por las cuales una verdad evenemencial o factual– esto es, el hecho de que un acontecimiento haya tenido lugar siguiendo una determinada lógica causal– puede ser objeto de interpretaciones diversas, mientras que verdades como las que postulan las matemáticas están fuera de toda discusión. Vidal-Naquet afirma al respecto: “un discurso histórico es una red de explicaciones que puede ceder el lugar a ‘otra explicación’ cuando se considera que esta última da cuenta de lo diverso de modo más eficaz”5. Este fenómeno, que se sitúa en el origen de la retórica, se explica por la oposición entre “verdades de hecho” y “verdades de razón”; oposición propuesta por Leibniz, desarrollada por Hannah Arendt y retomada por el filósofo Paul Rateau justamente a propósito del negacionismo6. Las verdades de razón, que dependen del razonamiento lógico y no de la observación, tienen la propiedad de ser no contradictorias y de poder ser demostradas. Esta demostración consiste en comprobar la inherencia del predicado al sujeto, hasta reconocer su identidad (A=B) –por ejemplo: “el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos”–. Por lo tanto, las verdades de razón son necesarias: su contrario es falso, puesto que imposible. Es por ello que conllevan una certeza absoluta.


    En cuanto a las verdades de hecho, ellas son también no contradictorias –lo cual determina su coherencia interna: en el ámbito jurídico, el “relato de los hechos” no debe tener contradicciones–. Pero, en sentido estricto, estas verdades no son demostrables: ellas se acercan a la equivalencia o la identidad entre los términos, pero la coincidencia nunca es total. Las verdades de hecho son pues contingentes; su contrario no es lo falso, sino lo posible. Frente a una serie de acontecimientos que se desarrollaron de cierta manera, siempre está claro que podrían haberse producido de otro modo: nada obliga el “curso de las cosas” a orientarse en tal o cual dirección ya que, en términos absolutos, todos los caminos son igualmente imaginables. De ahí una suerte de relativismo que podría hacernos creer en la “subjetividad radical” de las verdades de hecho. Ya que, como Paul Ricœur7 observaba, la aprehensión de todo acontecimiento supone la mediación del punto de vista y del relato: los hechos puros están inevitablemente filtrados por los testimonios de los diversos actores.

    Pero, a pesar de este componente subjetivo, debemos reconocer que existe un criterio de distinción entre la verdad factual y la mera opinión. En efecto, el predicado de verdad se sitúa fuera del ámbito de la opinión en la medida en que, como lo reconoce Arendt, el “contenido6 de la afirmación no es de naturaleza persuasiva sino coercitiva”8. En términos de Rateau, “la materia factual se resiste a todos los intentos de deformación y de falsificación a causa de ese carácter intransigente, obstinado, insistente de la verdad, que ‘exige imperativamente ser reconocida, rechazando la discusión’”9. Si la verdad de razón se apoya en las demostraciones, la verdad factual se basa en las pruebas: frente a ellas, no podemos negar los hechos. No podemos, no a causa de una “imposibilidad” absoluta (como en el caso de las verdades de razón), sino por un impedimento de orden ético: no podemos o no debemos permitirnos, a riesgo de traicionarnos a nosotros mismos en tanto sujetos del “saber verdadero”. Aunque las verdades de hecho no implican una certeza absoluta, ellas suponen lo que Rateau llama una certeza moral”: es lo que expresa el testigo de un acontecimiento cuando afirma que está seguro de que eso ocurrió, reconociendo al mismo tiempo que podría haber ocurrido de otro modo. Si la verdad de hecho es contingente, es al mismo tiempo coercitiva. En otros términos, la contingencia de la verdad de hecho está limitada por una necesidad epistémica. Necesidad, ya que, cuando un acontecimiento tiene lugar, es el único que podemos reconocer como verdadero frente al universo de posibilidades; epistémica, ya que el saber en cuestión se asume como certero. Es esta certeza la que, según Ricœur, permite distinguir la memoria de la imaginación.

    5 « Thèses sur le révisionnisme », en Les assassins de la mémoire, op. cit.
    6 « La vérité, le mensonge et la loi », Les Temps Modernes, vol. 645-646, n° 4, 2007.
    7 La mémoire, l’histoire, l’oubli, París, Seuil, 2000. 
    8 H. Arendt, op. cit., p. 305.
    9 P. Rateau, op. cit., p. 37.



    “Mi verdad”: entre libertad y responsabilidad

    En virtud de su carácter certero a los ojos del sujeto del saber, la verdad de hecho posee una dimensión “coercitiva”, una fuerza que nos obliga a creer en ella. Se plantea entonces el problema de la libertad de pensamiento y de expresión, argumento comúnmente convocado por aquellos que se oponen a la sanción del negacionismo. Arendt reconoce que, “cuando se la considera desde el punto de vista político, la verdad posee un carácter despótico” 10 que la sustrae al debate y la sitúa fuera del campo político, aun cuando constituye el fundamento de la comunidad (de la polis). Mientras que la libertad de pensamiento abre la posibilidad del error, del malentendido, de la ilusión o incluso de la adhesión voluntaria a la mentira a título personal, la libertad de expresión, en nombre del bien común, termina ahí donde empieza la verdad de hecho. Una verdad que, siendo de orden epistémico, resulta de un largo trabajo de investigación y conocimiento: labor desarrollada por los historiadores con el objetivo de despejar la “materia factual”, poniéndola “fuera de debate”11.


    Pero el negacionismo en tanto acto deliberado plantea el problema no sólo de la libertad, sino también de la intencionalidad, y por consiguiente de la “mala fe”. Ya que el error, por muy dañino que sea, no puede condenarse con la misma severidad que la mentira. A propósito de la “mala fe”, Jean-Paul Sartre afirma: “habiendo definido la situación del hombre como una elección libre, sin excusas ni concesiones […], todo hombre que invente un determinismo es un hombre de mala fe”. El filósofo llama “cobardes” a todos aquellos que, “recurriendo a excusas deterministas”, se ocultan a sí mismos “su libertad total”, y da el nombre de “cerdos” a los que tratan de “demostrar que su existencia era necesaria, siendo que es la contingencia misma”12. Así, la mala fe resultaría de la negación de la contingencia (contingencia de sí mismo o de las circunstancias) que es la condición de la libertad propia y la de los demás13.


    Ahora bien, del mismo modo que existe una necesidad epistémica de la verdad de hecho que, limitando su contingencia, la distingue de lo posible (la ficción, el “hecho alternativo”, la mentira), la contingencia del individuo está circunscrita por una necesidad ética: se trata de la responsabilidad. Definida por Ricœur como “la persistencia de sí mismo” cuando se mantiene la palabra que se ha dado (“te doy mi palabra”), la responsabilidad introduce una suerte de principio de no contradicción en el interior del individuo: negar o justificar un hecho sabiendo que tuvo lugar o que es injustificable, implica contradecirse a sí mismo y traicionar sus propias convicciones, siendo irresponsable frente a los demás.


    En suma, la verdad factual, así como el sujeto que ella presupone, resulta del equilibrio –o la tensión– entre contingencia y necesidad. Contingente, la verdad de hecho podría no ser; necesaria, ella se impone frente a la lógica, forzándola a través de las pruebas y de la “materia factual” consolidadas como un saber certero en el marco de una comunidad determinada. Como contraparte, la “contingencia existencial” del individuo, definitoria de su libertad, se opone a la necesidad ética que introduce la responsabilidad.

    10 H. Arendt, op. cit., p. 308. 11 P. Rateau, op. cit., p. 56.
    12 L’existentialisme est un humanisme, Paris, Nagel, 1946, pp. 80-81, 84-85.
    13 Para un análisis semiótico de la mala fe, ver Jacques Fontanille, « La Mauvaise Foi », Actes Sémiotiques, 114,2011.



    Estrategias discursivas del Negacionismo contemporáneo

    A partir de la comparación de los discursos negacionistas en torno al genocidio armenio con los referidos al Holocausto, Richard Hovannisian14 identifica cuatro estrategias: la negación en cuanto tal, la relativización, la racionalización y la banalización. Sobre esta base, habiendo reconocido las exigencias de la verdad y los límites de la libertad, podemos ahora esbozar una tipología de los mecanismos negacionistas, explicando su lógica interna. En este marco, la principal característica del negacionismo contemporáneo –tal es mi hipótesis– es su tendencia a salir del ámbito político o académico (donde se situaba el “caso Faurisson”) para hacer de la “plaza pública” (los medios de comunicación, las redes sociales) su lugar de manifestación privilegiado, sacando provecho de los nuevos parámetros del ethos y de la “credibilidad” que la comunicación de masas ha instaurado.

    Primero, la negación de la necesidad de los hechos y la negación de la contingencia del
    individuo (todo es contingente, y soy yo quien decide) se traduce en la mentira propiamente dicha: como el “cerdo” de Sartre, el sujeto supone que el mundo es contingente, y que por lo tanto le corresponde a él en tanto instancia absolutamente necesaria escoger la “versión” que será considerada como verdadera. Rateau afirma: “el mentiroso insiste en la contingencia hasta cubrir de irrealidad todos los hechos, que retrotrae a un estado anterior a la existencia: el de la simple posibilidad”. Y concluye: “gracias a esta reducción modal […], el individuo tiene un sentimiento de plena libertad respecto a asuntos de todo orden” 15. Aquí se sitúan las declaraciones de Iturriaga: lo que yo digo –que los centros de tortura no existieron– es verdadero, porque yo lo pienso, extrayéndolo de lo posible. Una verdad basada, como ella misma lo afirma, en un acto de fe (“doy fe que eso es mentira”).


    Segundo, la negación de la contingencia de los hechos y de la contingencia del individuo (todo es necesario, y yo mismo soy necesario) conduce a la reinterpretación de la Historia, falseando su lógica causal y forzándola según la voluntad del individuo, aunque ello implique reinventar un principio de no-contradicción. Encontramos un ejemplo típico en el complotismo: un acontecimiento, incluso banal o aleatorio, se asocia con una intención y una necesidad ocultas, reveladas por la racionalidad omnipotente del negacionista. Es aquí que se ubica la “teoría de los dos demonios”, así como la hipótesis según la cual la violencia dictatorial en Chile habría sido una respuesta legítima a la amenaza del comunismo internacional. Como sabemos, esta última hipótesis está basada en el rumor propagado por los golpistas a propósito del llamado Plan Zeta –cuya inexistencia fue más tarde demostrada–, que la izquierda habría concebido para instaurar una dictadura marxista a través de un auto-golpe de Estado que el golpe de Pinochet habría evitado: “revisión” de la historia que invierte los roles entre héroes y tiranos. La misma estrategia de reinterpretación fue utilizada por el gobierno de Piñera en el marco de la revuelta iniciada en octubre de 2019: frente a un “enemigo interno” comandado por el “vandalismo” y la “delincuencia organizada”, era preciso emitir una “declaración de guerra” y ejercer una represión que estuvieran a la altura de tal amenaza.

    14 « L’Hydre à quatre têtes du négationnisme », in CDCA, Actualité du génocide des Arméniens, Edipol, 1999.
    15 P. Rateau, op. cit., p. 47.



    Tercero, la negación de la contingencia de las circunstancias y de la necesidad ética del
    individuo (el mundo tal como es se impone a mí, y por no tanto no tengo elección) caracteriza la justificación. Mientras que el mecanismo anterior (la reinterpretación) implica una lógica justificativa de las decisiones tomadas, en este caso se trata más bien de de justificar las decisiones no tomadas. Como el “cobarde” de Sartre, el sujeto afirma que fueron las circunstancias las que obligaron los verdugos a actuar: “no tenían opción”. La responsabilidad desaparece entonces del horizonte ético. En este sentido, una gran cantidad de inculpados por crímenes de lesa humanidad recurren al “deber de obediencia”: en 2008, el general Gonzalo Santelices reconoció su participación en la Caravana de la Muerte, afirmando que, en esa época, “era impensable no cumplir la orden de un superior”16. En Argentina, este argumento tenía un valor jurídico, inscribiéndose en la “ley de obediencia debida” (1987-1998).


    Cuarto, la negación del carácter necesario de los hechos, así como del individuo (todo es contingente, y yo mismo soy contingente) toma la forma de la banalización o de la eufemización: en medio de la contingencia generalizada, no sólo todos los acontecimientos y todas las versiones son equivalentes (el sujeto siendo pues incapaz de elegir), sino que su valor ético y veridictorio (su carácter de “verdadero” o “falso”) es indecidible. Al respecto, podemos evocar los eufemismos, que abundan en los regímenes totalitarios, pero también podemos pensar en la libertad de expresión defendida a ultranza y por sí misma: fuera de toda prueba u obligación de responsabilidad, todos los puntos de vista se vuelven legítimos. En el marco del Covid-19, un fenómeno de este tipo se manifestó en Chile. Mientras que las agrupaciones de derechos humanos exigían, por razones humanitarias y sanitarias, la liberación o el otorgamiento de la libertad condicional a los jóvenes mantenidos en prisión preventiva tras la revuelta social, los pocos responsables de crímenes de lesa humanidad actualmente encarcelados reclamaban la obtención de beneficios semejantes, recurriendo a los mismos argumentos. Considerando que las condiciones de detención de unos y otros son incomparables –los criminales de la dictadura se encuentran en prisiones de lujo– y que la gravedad de los crímenes que les han sido imputados no tienen común medida, esta estrategia correspondería al negacionismo por banalización. El procedimiento de fondo consiste en la disolución de las diferencias tanto entre los hechos como entre los individuos: ya que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, nada (ni sus condiciones de vida ni la naturaleza de sus faltas) podría distinguirlos, y todas sus exigencias son equivalentes.


    Para concluir, recordaré que, en virtud de su carácter no ya anti-democrático sino más bien ante-democrático, la verdad de hecho se sitúa por definición fuera de todo debate. “La verdad se transforma en opinión desde el momento en que sirve de material para la discusión pública”17. Así, los relacionistas se esfuerzan constantemente por provocar la controversia, por demostrar su legitimidad, y por llevarla al escenario mediático o a las redes sociales. Es por ello que, como decía Vidal-Naquet, no se discute con los Eichmann de papel, a riesgo de reforzar su estrategia.

    16 El País, 8 février 2008. 17 P. Rateau, op. cit., p. 42.



    La voluntad de someter a discusión lo que es propiamente indiscutible se manifiesta en la frase pronunciada por González (y reproducida, con formulaciones distintas, por Iturriaga y Pérez de Arce): “en mi opinión, no hubo violaciones a los derechos humanos”. En tanto soporte de la mentira (primer eje de nuestra tipología), ese “en mi opinión” no es un mecanismo nuevo. Sin embargo, potencializado por la masificación de los intercambios, me parece condensar el peligro principal del negacioniso contemporáneo.


    Ello me conduce a sugerir como última hipótesis que la “democratización” de la información que los nuevos medios de comunicación han hecho posible apela a la libertad individual en detrimento de toda necesidad. La verdad de hecho se confunde con la opinión de manera no normada, anónima, y sobre la base de una validación a la vez subjetiva y cuantitativa: los likes construyen la verdad. En este marco, más que de verdad en cuanto tal o de mentira, podemos hablar de tensión y confusión entre regímenes de verdad diferentes. Si bien existe una verdad de la opinión (relacionada con la sinceridad), así como una verdad de los afectos y de las pasiones (que tiene que ver con la autenticidad), estos regímenes de verdad no se sitúan en el mismo plano de pertinencia que la verdad factual.


    Por lo tanto, someter a discusión la realidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos en Chile durante la dictadura debería parecernos tan absurdo como someter una verdad matemática al debate público, reduciendo la verdad de razón a la “verdad de creencia” característica de la opinión. Si, desde el punto de vista ético, negar una verdad de razón puede considerarse como un insulto a la inteligencia en la medida en que esta negación ataca a un pensamiento basado en una lógica implacable, negar una verdad de hecho es un insulto a la humanidad en la medida en que esta negación se dirige a los testigos y a los sobrevivientes de acontecimientos históricos comprobados. Mientras que, en el plano colectivo, el Negacionismo daña a la comunidad construida en torno a estos acontecimientos fundadores, en el plano individual cuestiona la sobrevivencia misma de las personas implicadas. De ahí la violencia a la vez simbólica y casi somática (ya que se dirige a los rastros corporales de la sobrevivencia) de lo que a veces se presenta como una afirmación perfectamente inocente: “en mi opinión…”.


    En definitiva, dentro de cada comunidad, el respeto del ámbito propio a la verdad factual, que es la verdad de la historia y de la memoria colectiva, es una garantía de justeza (equilibrio entre contingencia y necesidad) tanto como de justicia.


    ¡Chile despertó! Llamado urgente a la Desobediencia civil

    Chile despertó: lo sabemos ahora y lo constatamos día a día en las calles, en el trabajo, en las redes sociales. Por primera vez desde hace tantos años, el pueblo chileno alza la voz para reivindicar los derechos más básicos de los que la dictadura y la post dictadura vestida de democracia lo fue poco a poco despojando. Chile se levanta, sí, pero con dificultad: lejos de atenuarse, la represión se mantiene, se intensifica, afina sus estrategias.

    Así, a fines de octubre el Ministerio de la Defensa realizó un llamado de carácter obligatorio a los reservistas de las fuerzas armadas para sumarse al servicio activo, y luego a los jóvenes de dieciocho años para realizar el Servicio Militar. Todo ello con la finalidad de reforzar la labor sangrienta llevada a cabo por los militares y carabineros de Chile.

    Frente a este llamado cuyo motor fundamental es la violencia, el Colectivo Historias Desobedientes-Chile responde ahora con un LLAMADO URGENTE A LA DESOBEDIENCIA CIVIL, en plena coherencia con nuestro llamado previo a la Desobediencia castrense y filial.

     Nos dirigimos a los jóvenes de Chile, tanto reservistas como no reservistas en edad de realizar el Servicio Militar: muchos de ustedes, si no la mayoría, han sufrido en carne propia la injusticia, la precariedad, las carencias en la salud y la educación que acarrea el mismo sistema que hoy los llama a su servicio. Pero ustedes saben, deben saber, que los que están hoy manifestando en las calles son personas como ustedes; son quizás sus propios familiares. Es su pueblo el que se levanta… y ustedes también son pueblo.

    En estas circunstancias, ya que la represión ejercida actualmente se opone a demandas plenamente justificadas, y ya que, de la brutalidad ciega a la tortura, sus medios son contrarios a los derechos humanos, los invitamos a desobedecer. Mucho se ha hablado de la objeción de conciencia en nuestro país, poniéndola al servicio de las causas más diversas. En tanto hijas, hijos y familiares de criminales que, durante la dictadura, fueron incapaces de desobedecer, hoy queremos recordar que en este caso la objeción de conciencia aparece como la forma más legítima y más digna de Desobediencia civil.

    Chile despertó, sí, pero ¿cuántos muertos, cuántos heridos, cuántos torturados implicará este despertar? La respuesta depende también de ustedes.

    Por la Desobediencia castrense, filial y civil,

    Historias Desobedientes-Chile

    19 de noviembre de 2019.


    Declaración pública en torno a la solicitud de libertad condicional de violadores de DDHH

    Una vez más, como ha ocurrido desde hace muchos años, varios reos de Punta Peuco están solicitando a través de Gendarmería que se les conceda el beneficio de “libertad condicional”. Aunque a estas alturas la noticia no es novedosa, y aunque se han presentado reiteradamente argumentos jurídicos y éticos incuestionables en cuanto a la ilegitimidad de dicha demanda, esta ocasión es para nosotros la primera en la que, como Colectivo, podemos expresarnos al respecto, adoptando una posición firme y sin ambigüedades. Esperamos que por lo menos esta declaración constituya un aporte simbólico al trabajo de memoria, verdad y justicia, que, poco a poco y desde lo profundo, se ha venido desarrollando en nuestro país. 

    Al igual que nuestra existencia misma en tanto actor político, la posición en la que nos encontramos en este asunto no deja de ser paradójica: los “reos” de los que se trata son –o podrían, y deberían, ser– nuestros propios padres o familiares. Asumiendo ese vínculo, y asumiendo sobre todo el íntimo desgarro que define nuestra condición, nos sumamos abiertamente al rechazo que las agrupaciones de Derechos Humanos han manifestado respecto a este tipo de solicitudes, y más aún respecto a su ejecución. 

    No nos mueven el odio ni la rabia, sino el amor por el ser humano y el reconocimiento del carácter inalienable de sus derechos. Es por eso que, haciendo acto de “ponderación” –si no desde la ley, por lo menos desde la más mínima conciencia ética–, debemos reconocer que el perjuicio a las víctimas, a sus familiares, y a la sociedad en su conjunto, tiene una absoluta prevalencia cuando se trata de violaciones a los derechos humanos. 

    Si bien el derecho internacional contempla la posibilidad de reducción de la pena “bajo ciertas condiciones”, no es necesario reflexionar mucho para concluir que, en la mayoría de los casos, esas condiciones no han sido cumplidas: confesión de los actos cometidos, colaboración efectiva con la justicia para el esclarecimiento de los casos… sin hablar del arrepentimiento. Requisitos todos indispensables para la prevención de los crímenes de lesa humanidad que los Estados están obligados a asumir.

     Ciertamente, lo que el “sentido común” percibe no siempre corresponde a lo que las instancias judiciales establecen. Pero ¿podemos acaso confiar en los análisis de un sistema judicial que tiene pendiente el fallo de numerosas causas en proceso, y que ha dejado en libertad –y con altos cargos, privados y públicos– a los más grandes responsables de la represión ejercida durante la dictadura? ¿Por qué no ocuparse del juicio de los criminales que viven en la impunidad, antes de conceder beneficios carcelarios a los pocos que están presos?

    Por todo ello, reiteramos nuestros principios fundamentales: NO A LA IMPUNIDAD (entendida también como “la inefectividad de las sanciones”), NO AL NEGACIONISMO (en el cual están comprendidos los argumentos a los que los criminales siguen recurriendo para justificar sus actos), y NO A LA RECONCILIACIÓN (en tanto voluntad de ocultar la parte más dolorosa de nuestra historia bajo un manto de prescripción y olvido). 

    Historias Desobedientes-Chile

    10 de octubre de 2019.

    Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

    Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

    ESPECIALES DE P12

    DESAPARECIDOS

    24 de marzo de 2021

    Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter

    “Me topé con ella sin buscarla, como uno se puede topar con un ladrillazo en la cara. Ahí estaba, mi mamá en Twitter. Mi mamá, Irene Bruschtein, fue secuestrada en 1977 junto a mi papá. No supe más de ellos. Pero ahí estaba, en Twitter, con su cara de nena. Alguien usó su nombre y su foto para convertirla en troll.”

    Por Victoria Ginzberg

    Convirtieron a los desaparecidos en trolls: el día que encontré a mi mamá en Twitter. 

    No me acuerdo cómo la encontré. Aunque en realidad no la encontré, me topé con ella sin buscarla, como uno se puede topar con un ladrillazo en la cara. Ahí estaba, mi mamá en Twitter.

    Mi mamá, Irene Bruschtein, fue secuestrada el 11 de mayo de 1977 junto a mi papá en su departamento de Almagro. No sé dónde los llevaron. No hay un rastro ni una pista. No hay nadie que yo sepa que los haya visto.

    Pero ahí estaba, en Twitter, sentada en una mecedora, con sus piernas largas y flacas en primer plano, sus medias blancas por debajo de la rodilla, su cara de nena. Una imagen conocida, una de las pocas que quedaron.

    Alguien usó su nombre y su foto para convertirla en troll. Con una indignación palpitante, llamé a algunos especialistas.

    Natalia Zuazo respondió algunas de mis inquietudes amorosamente. Difícil o casi imposible rastrear al dueño del perfil de mi madre. Priman la política de anonimato de la red social y la libertad de expresión. Podíamos pedir a Twitter que cierre la cuenta en base a mi derecho a la identidad, a la memoria, etc. Podíamos hablar con abogados. No me interesaba judicializar el asunto y aunque supuse que tal vez un llamado alcanzaría para que se suspendiera la cuenta tampoco me satisfacía esa opción. Se borra, listo, aquí no ha pasado nada. ¿Qué quería? No lo sabía. O sí, quería saber, quería información. Y el cierre de la cuenta no iba a ayudar. Tal vez solo necesitaba decirle al que lo hizo que era siniestro. Tampoco es que cambiara nada. Como un asesino serial que deja pistas y mensajes para ser identificado, seguramente está esperando que se exponga su brillante idea para regodearse con mi bronca. Bueno, hecho, felicitaciones.

    Hice el hallazgo a mediados de diciembre del año pasado. El 10, con Luciana Bertoia habíamos revelado en Página 12 una serie de documentos de la SIDE de la dictadura: seguimientos a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otras agrupaciones de derechos humanos como Familiares de Detenidos Desaparecidos, la APDH y el CELS. Habíamos contado que la actual gestión de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) estaba abriendo los archivos de inteligencia de la SIDE y habíamos publicado unas buenas fotos del fichero histórico del organismo. No suelo ser paranoica, pero no pude evitar relacionar ambas cosas.

    Reparé en que en algunos posteos mi madre hablaba de sí misma en masculino, por lo que deduje que su cuenta había tenido a un hombre como usuario. ¿La habían cambiado poco tiempo antes, justo después de que salieran las notas sobre los archivos de la SIDE en la dictadura o eso no tenía nada que ver? Consulté en la AFI. Me confirmaron que ellos no podían rastrear cuentas de redes sociales por este tema.

    https://images.pagina12.com.ar/styles/width960/public/2021-03/149796-victo2_0.jpeg?itok=06mNkXsa

    Como biografía del perfil solo figuraba “Frente de Todes” y un solcito. Pero su último mensaje era crítico al gobierno y muchos de los supuestamente favorables eran burdos y con faltas de ortografía. Lo berreta y ordinario de la cuenta me subleva más que su existencia. “El comportamiento es el de un troll independiente, no debe trabajar para un solo cliente. Está disponible para distintas cosas, para hacer daño”, resumió Natalia Zuazo.

    Concluí que los datos de mi mamá los habían sacado de la página web desaparecidos.org. La foto es la misma que aparece ahí, también el nombre completo con tres apellidos, Irene Bruschtein Bonaparte de Ginzberg, una costumbre de mi abuela para que figuraran en las denuncias todas las ramas de la familia.

    Todavía faltaba algo más. Una de las cuentas que interactúan con la de mi mamá tiene como nombre Raimundo Villaflor. Villaflor fue un dirigente de las Fuerzas Armadas Peronistas secuestrado en agosto de 1979 y asesinado en la Escuela de Mecánica de la Armada. Es una cuenta todavía más macabra: su usuario es @Desap1237 y su biografía dice: “militante peronista con una personalidad explosiva. Nos quedan 7800 cupos”. En la foto de encabezamiento de perfil parecería que se está tirando (lo están tirando) de un avión y su localización es Río de la Plata. Otra similar es la de Eduardo Céspedes @Desap2327, en su biografía dice que es médico (era estudiante de medicina) y su ubicación es La Plata (donde lo secuestraron). También están la de Regino Adolfo González Sandaña @Desap1212 y la de Ruben Gerenschtein, que, como mi mamá, no tiene una arroba con un número pero que en su biografía dice “Tengo una fobia a los Falcon verdes”. La cuenta con el nombre de mi mamá sigue a todos estos usuarios. Toda una granjita de trolls armada en base a y con burlas a desaparecidos.

    Es de mal gusto, horrible. Pero me pregunto por qué me afectó tanto. Suelo creer que estoy de vuelta. Leí, vi, escuché, escribí muchos testimonios con cosas terribles, mucho más terribles que un avatar de Twitter. Pero la verdad es que sentí una opresión en el pecho al encontrarme con la cuenta. Tal vez se deba a que fue como ver un fantasma. Porque aunque sepamos que hay robots y trolls en las redes, sobre todo en Twitter, seguimos manteniendo, en algún registro primario y aunque sea por un momento, la ilusión de que hay personas del otro lado, por eso siguen funcionando las operaciones con trolls y robots. 

    Debe haber sido ese instante. Una fugaz aparición. Un milisegundo de ilusión. Un pantallazo antes de la racionalización en el que mi cerebro quizás creyó que podíamos hablar. Será por eso la angustia. Por la oportunidad perdida. Te hubiese dicho que estoy bien. Que no te preocupes. Que me cuidaron y me quisieron. Que ya estoy grande, muy. Que tengo una familia preciosa y dos pibas divinas en las que a veces creo ver cosas tuyas.

    ver fotos

    Irene Bruschtein Bonaparte de Ginzberg

    Desaparecida el 11 de Mayo de 1977 junto a su esposo Mario Ginzberg

    Tenía 21 años
    Fue secuestra de su casa frente a sus dos hijos

    Historia de la desaparición de 7 miembros de la famila Bruschtein Bonaparte

    1977

    EstadoDetenido/a desaparecido/aFecha de secuestro11/05/1977Lugar de secuestroCAPITAL FEDERAL (Secuestrada de su domicilio)datos personalesNombreIrene Monica Bruschtein Bonaparte GinzbergEdad21SexoFemeninoFecha de nacimiento21/08/1955Lugar de nacimientoMorón, Bs. As.Nacionalidad

    • Argentina

    Apodos Lilia

    Estado civil Casado/a

    Cantidad de hijos1

    Domicilios

    • Sarmiento 4305, 2° F, Almagro

    Militancia

    • Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) +

    Estudios

    • Secundario: Manuel Belgrano
    • Otro: Escuela de Cerámica Nº 1

    Víctimas simultáneas

    • No hay información.

    Víctimas relacionadas

    Los tres hermanos, Irene NoniVictor
    y un amigo, Carlos Spataro.

    Todos desaparecidos

    Carta a mi padre

    Esta es la historia de la ausencia de un padre en la vida de su hija. La carta, reconstruida por Olivia Carballar a partir del testimonio de Felisa González, está incluida en el libro ‘El ADN de la Memoria: fosas del franquismo, semillas de memoria’, un trabajo de la asociación sevillana Nuestra Memoria basado en una exposición fotográfica del mismo título.

    Verdeolivo

    «Te mataron a ti pero no consiguieron matar las generaciones que vinimos detrás. Ninguna otra historia podrá cambiar la nuestra. Te quiero mucho».

    Felisa y su familia, en una fotografía de la exposición ‘El ADN de la Memoria’. LOLO VASCO

    Esta es la historia de la ausencia de un padre en la vida de su hija. La carta, reconstruida por Olivia Carballar a partir del testimonio de Felisa González, está incluida en el libro ‘El ADN de la Memoria: fosas del franquismo, semillas de memoria’, un trabajo de la asociación sevillana Nuestra Memoria basado en una exposición fotográfica del mismo título.

    Hola, papá. ¿Te ves ahí en la foto? La que te tiene cogido soy yo. Sí, la primera de la fila. Sí, sí, Felisa, la pequeña. Estoy segura de que me reconoces. Ay, que me han sacado con el chaquetón arrugado… ¡Tengo 80 años! Y sabes una cosa, ¿papá?…

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    Hij@s. Las Memorias prestadas

    Hij@s. Las Memorias prestadas

    Introducción

    Érase una vez yo – otra y la misma – que escribía cuentos, poemas, relatos y volcaba en papeles ajados mis sentires y pensares y hacía conjuros escritos para aliviar la soledad. Y de pronto, en octubre, todas las burbujas estallaron y nos trasvasijamos.

    ASI LO VIVI YO...y quien lo hereda no lo hurta

    Introducción

    Érase una vez yo – otra y la misma – que escribía cuentos, poemas, relatos y volcaba en papeles ajados mis sentires y pensares y hacía conjuros escritos para aliviar la soledad. Y de pronto, en octubre, todas las burbujas estallaron y nos trasvasijamos.

    «La edición final de este libro se realiza en un marco de crisis social y política inéditas en las últimas décadas en nuestro país, el 18 de octubre de 2019 marca un antes y un después, el pueblo sale a la calle con demandas sociales derivadas de la imposición de un modelo económico neoliberal que ha sido nefasto para el desarrollo equitativo de hombres y mujeres que viven en Chile. Hemos vuelto a vivenciar el miedo, la impotencia, la desesperanza, sentimientos que encontrarán en estas páginas y pensamos que ya no volveríamos a vivir.»

    Tomo prestado del libro “ME ESCAPABA A EL CEMENTERIO», de la…

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    Las arpilleras-mensajeras de Freddy Maturana

    Acá nadie muere,compañero!

    Providencia: Un Sitio de Memoria para Antofagasta

    Arpillera, Freddy Maturana. Arpillera de Freddy Maturana.

    Las arpilleras, en sus distintos modos, nacieron en las cárceles y centros de detención durante la dictadura, como una forma atrevida y valiente de comunicación, simple, pero llena de sentido de vida y de sensibilidad creativa frente al horror y la muerte. Luego serian expresiones testimoniales de los familiares de las víctimas de la represión, y también verdaderos retratos de la realidad social chilena, aquella que escondían los medios informativos cómplices de la dictadura.

    Freddy Maturana, era un obrero que soñaba y apoyaba el proyecto de transformación social que representaba Salvador Allende. Al momento del Golpe Militar, fué despedido de su trabajo y perseguido, al igual que tantos miles de chilenas y chilenos, por ser militantes de izquierda. Luego, sufrió con la detención, tortura, cárcel y exilio de su hermano Leonardo. A su conciencia social proletaria, ya se sumaban tempranamente más razones valederas para rebelarse en…

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    UCRANIA: LOS FASCISTAS DE AYER Y DE HOY. Miguel Lawner

    UCRANIA: LOS FASCISTAS DE AYER Y DE HOY. Miguel Lawner

    Este artículo es un aporte de Thamar Alvarez, quien vivió de niña su exilio familiar en Israel y posteriormente en Valencia,España. Psicóloga, bloggista y escritora trabaja el tema de exilio-retorno.

    —————————–

    Mis padres nacieron en Ucrania. Vivían en aldeas pobladas mayoritariamente
    por familias de granjeros judíos al sur oeste del país, próximos a la frontera
    con Polonia. Bastaba cruzar el río Dniester para entrar a territorio polaco.
    Tras el triunfo de la revolución de Octubre el año 1917, el poder del zar se
    desplomó en todo su imperio, pero al comienzo, los bolcheviques sólo
    estuvieron en condiciones de dominar el territorio comprendido entre San
    Petersburgo y Moscú.
    En Ucrania se produjo un vacío de poder, situación que propició el surgimiento
    de las que se conocieron como Bandas Blancas, pandillas conformadas por
    aventureros de todo tipo, incluyendo a ex miembros de la Ojrana ( la policía
    secreta del zar), que recorrían el país llevando a cabo asaltos contra aldeas
    como aquella donde vivían mis padres. La más famosa fue la encabezada por
    Simeón Petliura, de cuyas tropelías me hablaba mi madre con verdadero
    horror.
    Estos atentados son los que se identifican con la palabra rusa pogrom, que
    significa devastación. Se trata de un término asociado al ataque dirigido contra
    comunidades judías y se origina en Ucrania, donde la persecución a los judíos
    comenzó desde fines del siglo IXX, después de acusar a los judíos, sin
    evidencia alguna, como culpables del asesinato del zar Alejandro II ocurrido en
    1881.
    Mis padres relataban como debieron establecer vigías en las copas de los
    árboles más altos, oteando el horizonte. En cuanto asomaba una polvareda a lo
    lejos, era señal que se aproximaba la caballería de Petliura y se apresuraban a
    bajar hacia los subterráneos, construidos expresamente para ponerlos a salvo
    junto con sus animales, los cuales eran anestesiados a fin de asegurar el más
    absoluto silencio. Angustiados escuchaban a los bandoleros golpeando el
    pavimento con sus armas, en busca de localizar el acceso a los subterráneos.

    2
    Según Solzenitzyn, de los 887 pogroms contabilizados en Ucrania entre 1918 y
    1920, aproximadamente un 40% se atribuye a las bandas dirigidas por Petliura
    La vida de los judíos se hizo imposible tras cuatro años expuestos a tanta
    inseguridad. La familia de mi padre compuesta por 8 hermanos y sus padres,
    resolvieron emigrar hacia América. Abandonaron todo y cruzaron hacia Polonia
    el año 1921, embarcándose en el puerto de Gdansk rumbo a Buenos Aires,
    para establecerse finalmente en Chile un año más tarde.
    La familia de mi madre, integrada por otras dos hermanas y dos hermanos
    permaneció en Ucrania. Cuando sobrevino la invasión de Hitler a la Unión
    Soviética en Junio de 1941, el gobierno soviético ordenó la evacuación total de
    las ciudades próximas a la frontera. Las dos hermanas de mi madre
    obedecieron esta orden, e iniciaron un recorrido que se extendió por unos dos
    mil kilómetros, caminando gran parte del tiempo, a ratos en un camión, algunos
    tramos en ferrocarril, hasta alcanzar al otro lado de los montes Urales, donde
    los soviéticos trasladaron gran parte de su industria bélica. Allí permanecieron
    hasta el término de la guerra.
    De los dos hermanos, uno se alistó en el Ejército Rojo muriendo en combate
    muy pronto. El otro, casado con dos pequeños hijos, rehusó evacuar. Le
    manifestó a sus hermanas: “los alemanes no son tan malos. Ahora podremos
    hacer buenos gishef” (1).
    En Ucrania, los nazis no necesitaron hacer uno de las Einsatzgruppen, unidad
    de la policía especializada en la detención de familias judías y su traslado a los
    campos de exterminio. Esta labor la cumplieron a plena satisfacción
    agrupaciones ucranianas de corte fascista, donde el antisemitismo y el
    anticomunismo era y sigue siendo tan arraigado como su sentimiento anti ruso.
    Fueron ellos quienes denunciaron a nuestros familiares en cuanto arribaron las
    tropas de ocupación nazis. Mi tío, su mujer y sus dos hijos, fueron trasladados
    a los campos de exterminio, sufriendo el mismo destino que los 6 millones de
    judíos gaseados e incinerados por el nazismo durante el curso de la Segunda
    Guerra Mundial.
    1 En lengua yiddish: negocio.

    3
    Los fascistas ucranianos no se limitaron a la cacería de judíos en su propia
    patria, sino que organizaron un cuerpo de ejército que se unió a las tropas
    nazis en la guerra contra la Unión Soviética, donde destacaron por su
    ferocidad en el combate. Uno de los principales organizadores de este
    destacamento de mercenarios y traidores a su patria, fue Piotr Krassnoff, líder
    de los cosacos que se había exiliado una vez que los bolcheviques asumieron
    el poder en Ucrania y retornó para servir al ejército alemán. Este Piotr, es
    abuelo del coronel(r) Miguel Krassnoff, condenado por los tribunales chilenos a
    causa de su participación en la tortura y desaparición de numerosos
    compatriotas.
    El abogado Gabriel Zaliasnik, presidente hasta hace poco de la colectividad
    judía en Chile, reveló que “con el advenimiento de Hitler al poder, y
    particularmente con ocasión de la invasión nazi a la ex Unión Soviética, Piotr
    Krasnow, acordó la incorporación de unidades cosacas al bando alemán. Entre
    dichos soldados se encontraba precisamente el padre del coronel (R) Miguel
    Krassnoff, Semeon Krassnoff. Tanto el abuelo como el padre del coronel (R)
    Krassnoff fueron enjuiciados por crímenes de guerra, traición a la patria y
    colaboración con el enemigo, siendo condenados por el Tribunal Supremo de la
    URSS a la pena de muerte y ejecutados en definitiva por fusilamiento en el
    patio de la Cárcel de Lefortovo en enero del 1947″ y no en la Plaza Roja por
    combatir el comunismo, como dijo en “un diario vespertino” el “ex ministro del
    gobierno militar Alfonso Márquez de la Plata”. (2)
    Al término de la guerra, las dos hermanas de mi madre emprendieron el
    retorno, caminando nuevamente gran parte de la ruta. Durante el trayecto,
    falleció la hermana mayor dejando a una pequeña hija de nombre Bella, nacida
    de su matrimonio con Motia, persona también de origen judío, quién se había
    alistado en el ejército rojo concluyendo la guerra con el grado de coronel. La
    única hermana de mi madre sobreviviente: mi tía Brane, junto a su cuñado
    Motia y su sobrina, arribaron en 1946 al mismo hogar en la ciudad de
    Kamenetz-Podolsk, que habían abandonado al iniciarse la invasión del ejército
    alemán..
    2 Cooperativa.cl. Lunes 21 de noviembre de 2011

    4
    Al término de la guerra, mi madre escribió una tras otra numerosas cartas
    hasta lograr restablecer el contacto con su hermana Brane el año 1962. Sólo
    entonces pudimos restablecer el intercambio epistolar y enterarnos de la
    dramática suerte corrida por nuestros familiares. En 1971 invitamos a la tía
    Brane a viajar a Chile, permaneciendo 3 meses junto a nosotros, por lo cual
    pudimos conocer más detalles de los sufrimientos indecibles experimentados
    durante la guerra.
    Transcurrieron 70 años desde la incorporación de Ucrania a la Unión
    Soviética en 1922 hasta su derrumbe en 1991. Salvo los años de la ocupación nazi, durante todo ese
    período Ucrania se desarrolló sin conflictos étnicos o raciales, pero
    bastó el fin del poder soviético para desatar nuevamente el chauvinismo y
    la persecución contra las familias de origen judío, a tal extremo que la propia
    Alemania resolvió ir en su auxilio.


    Como forma de reparación por tantos crímenes y daños cometidos contra los
    judíos, el gobierno alemán organizó un importante programa de refugio,
    rescatando a miles de familias víctimas del antisemitismo desatado
    nuevamente en Ucrania y las estableció en su propio territorio brindándoles
    toda suerte de apoyo financiero y social.
    Mi tía Brane, su cuñado Motia, su sobrina Bella y Román hijo de esta con 15
    años de edad, arribaron en 1994 a la ciudad de Mulheim, próxima a Dortmund,
    en el que pudieron establecerse, estudiar y trabajar sin inconvenientes. Allí falleció
    mi tía Brane el año 1997. Aprovechando un viaje a Europa un año antes,
    pasamos a verlos encontrando a la tía enferma recluida en un hospital donde
    falleció poco después.

    5
    1975: Expulsado de Chile ese año, fui invitado a
    Moscú. Gracias a la gentileza de Iris y José Miguel
    Varas, pude reunirme en Moscú con mi tía Brane y
    su cuñado Motia.

    1996: Junto a Brane en el Hospital de Mulheim,
    Alemania.

    E la foto, estamos en la Plaza Roja
    junto a una traductora.

    Desde el derrumbe del mundo socialista, Ucrania, al igual que el resto de las
    repúblicas que siguieron ese camino, ha experimentado una brutal restauración
    del capitalismo. Se desmontaron todas las conquistas en materia de educación,
    salud, previsión social y desarrollo urbano, todo esto acompañado de una
    gigantesca campaña anticomunista en los medios de comunicación, destinada
    a bloquear la memoria histórica de sus pueblos.
    La globalización ha exacerbado la cultura del consumismo, la competividad y la
    violencia, trayendo consigo el espejismo de un presunto bienestar para un
    núcleo reducido de la sociedad y golpeando las conquistas sociales y el bolsillo
    de las grandes mayorías.
    Un puñado de ex funcionarios del régimen se adueñaron de todas las
    empresas estatizadas, generando fortunas multimillonarias que avergüenzan,
    entre ellos, la anterior primer ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko liberada
    ahora de la cárcel donde permanecía hace ya 3 años Ella, así como el recién
    destituido primer ministro Yanukóvich representan a dos grupos de la actual
    oligarquía corrupta, en disputa por el poder. Sus fortunas provienen de la
    privatización de las empresas públicas, materia en la cual algunos empresarios
    chilenos han resultado notables discípulos.

    6
    La crisis iniciada en Estados Unidos el año 2008, ha traído consigo un agudo
    deterioro económico en la mayoría de las naciones europeas. Grecia, Portugal,
    Irlanda, España, y ahora también Italia experimentan tasas de cesantía
    cercanas o superiores al 20%. Millones de ciudadanos indignados recorren
    calles o se instalan en las plazas de muchas ciudades europeas, reclamando
    por el abrupto deterioro de sus vidas, en especial la juventud, que avizora un
    negro porvenir..
    Ucrania no es la excepción. Sin embargo, el legítimo descontento popular fue
    rápidamente monopolizado por los fascistas de hoy, que se adueñaron de las
    protestas efectuadas en la Plaza de la Independencia de Kiev, blandiendo
    armas y levantando barricadas. Por el lugar se apresuraron a concurrir en su
    apoyo, los cancilleres de Alemania y Canadá, así como el senador republicano
    Mac Cain, arengando a sus muchachos “para luchar por la democracia hasta el
    fin”. Junto a las banderas de Ucrania, se han alzado las de los secesionistas
    chechenos, y la del más radical de los grupos islámicos que combate hoy en
    Siria.
    La desesperación del pueblo ucraniano ha sido astutamente aprovechada por
    los fascistas ucranianos militantes del partido Svoboda (Libertad), agrupación
    de un nacionalismo fanático cuyo lema es Ucrania sobre todo, que no difiere
    nada del lema de los nazis: Deutschland uber alles (Alemania sobre todo).
    Ilustrativo del fanático afán nacionalista que los inspira, es el hecho que una de
    sus primeras medidas ha sido forzar en el parlamento un acuerdo declarando el
    ucraniano como única lengua oficial, en circunstancias que casi el 40 % de la
    población es de origen ruso y prácticamente no hablan otro idioma.
    El Partido Comunista de Ucrania acaba de emitir un comunicado en el cual
    señala lo siguiente:
    “La actuación de los grupos ultraderechistas, encabezados por fuerzas
    abiertamente neonazis, surgidas al calor del régimen de Yanukóvich, y
    herederas ideológicas de los ocupantes hitlerianos, van acompañados por un
    nuevo y extremadamente peligroso resurgimiento de la histeria anticomunista,
    que se manifiesta en la destrucción generalizada de los monumentos a Lenin, a
    los héroes de la Gran Guerra Patria, por asaltos criminales a las sedes de
    nuestro partido, en Kiev y en otras ciudades del país, por el terror moral y físico

    7
    contra los comunistas y en las exigencias de prohibir la actividad del
    Partido Comunista”.
    El cuadro que presenta Europa por estos días, comienza a parecerse
    demasiado al que se vivía en los años 30, antes del ascenso de Hitler al poder.
    En Francia, recientes sondeos confirman que el ultraderechista partido Frente
    Nacional, que dirige Marine Le Pen, aparece como la opción más votada con
    vistas a las elecciones del Parlamento europeo en Mayo próximo.
    En Grecia, la agrupación fascista Amanecer Dorado, que incluso utiliza el
    saludo nazi, entró por primera vez al parlamento. En Austria, Dinamarca,
    Hungría, Noruega y Serbia, organizaciones políticas ultraderechistas han
    logrado en los últimos años un importante apoyo popular.
    No hay caso,….. el empobrecimiento de los sectores populares y medios en
    Europa, los hace presa fácil del mensaje racista y nacionalista sobre todo si a
    esto se añade la debilidad de las organizaciones sociales y políticas de
    izquierda.
    Ucrania es un caso especialmente agudo en este sentido, dado el arraigo de
    las raíces fascistas, que permanecieron sumergidas durante la existencia de la
    URSS, pero que hoy renacen fortalecidas por la naturaleza excluyente del
    modelo económico neoliberal.
    Con todo, me cuesta admitir que hayan desaparecido en esa tierra fértil, los
    valores humanistas y solidarios que conocimos ayer.
    Dos libros que transcurren en Ucrania nos conmovieron en nuestra juventud.
    Uno es el Poema Pedagógico, de Antón Makarenko, que trata sobre la
    creación en Ucrania de una colonia para recuperar a jóvenes de ambos sexos,
    que deambulan por el territorio como vagos o delincuentes. Fue una situación
    generada a raíz de los desajustes familiares ocasionados por la revolución de
    1917, también por la intervención posterior de las tres potencias y los ya
    mencionados pogroms.
    El autor del libro, es un maestro de escuela a quién las autoridades soviéticas
    le encargan en la postrimería de los años 20, la dirección de dicha colonia que
    llevará el nombre de Máximo Gorky. Makarenko recurre a métodos a menudo
    discutibles, con tal de crear hábitos de convivencia, de estudios y de trabajo
    colectivo entre muchachos altamente indisciplinados, con quienes incluso se

    8
    trenza en combates a combo limpio. Resulta impactante enterarse de la
    reinserción social de estos auténticos casos perdidos.
    El otro libro se titula El Comité Regional Clandestino actúa, de Aleksei
    Fiodorov,
    quién es el protagonista y autor de la obra. Fiodorov era el Secretario
    Regional del Partido Comunista en la región de Chernigov cuando sobreviene
    la invasión alemana y se resuelve que pase a la clandestinidad a fin de
    organizar la resistencia en la retaguardia contra la ocupación alemana,
    aprovechando la existencia de una extensa zona de bosques, propicia para
    esta operación.
    Es una lucha guerrillera contra un enemigo feroz, fuertemente armado, que
    recibe diariamente golpes en el transporte de sus tropas y pertrechos. El
    heroísmo de estos combatientes clandestinos fue una gran contribución para
    la victoria del ejército rojo que terminará por expulsar al invasor. Fiodorov y sus
    camaradas ucranianos fueron honrados al término de la guerra como héroes
    de la Unión Soviética. Recuerdo con gran emoción la lectura de este libro que
    marcó una etapa importante de mi juventud.
    No puede ser que hayan desaparecido los Makarenko y los Fiodorov. Pecaré
    de exceso de optimismo, pero no será Putin quién detenga al fascismo en
    Ucrania o en la Federación Rusa. Será el propio pueblo de esos territorios
    heroicos a quienes debemos el haber acabado con la barbarie hace ya casi 70
    años.
    Miguel Lawner

    .
    25.02.2014.

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    http://comunicacionesantropologia.wordpress.com/2014/02/24/la-historia-de-los-judios-de-izquierda-en-chile-y-en-argentina-tesis-valeria-navarro-rosenblatt/

    Homenaje a judíos víctimas de la dictadura

    Diana Arón,Raúl Pellegrin,Juan Carlos Perelman.

    Emotivos homenajes a las 17 víctimas de origen judío asesinadas por la dictadura militar tuvieron lugar en diciembre. En el Cementerio Israelita de Conchalí se inauguró un memorial, y en el Parque por la Paz Villa Grimaldi se instaló una placa conmemorativa. Los actos fueron organizados por B’nai B’rith, Círculo Israelita de Santiago, Fundación Salvador Allende, Hashomer Hatzair y el Centro Progresista Judío-Meretz Chile.
    En la inauguración del memorial habló Sara Stoulman Pessa, cuyos padres -Jacobo y Matilde- fueron secuestrados en el aeropuerto de Buenos Aires el 29 de mayo de 1977, y se encuentran desaparecidos. Dijo: “Han pasado 40 años, al igual que la travesía de nuestro pueblo por el desierto descrita en la Tora. Transitamos por un largo camino de dolor, desesperanza y sufrimientos, pensando una y otra vez a dónde llegaron nuestros llantos, las súplicas a Dios que no fueron atendidas, nuestras voces sin eco y sintiendo que todo esto chocaba con un muro: el de la indolencia de las personas, la falta de empatía, la deshumanización. No es casual que este número de 40 años se repita. Después de tanto tiempo transcurrido, ya se generó la conciencia necesaria en la sociedad para entender y aceptar reconocer este espantoso pasado y mirarlo desde el sufrimiento del prójimo”.

    LAS VICTIMAS
    Las 17 víctimas de origen judío asesinadas por la dictadura militar son: Abraham Muskatblit Eidelstein, comunista; Mario Bernardo Lejdermann Konujowska, sin militancia; Boris Weisfeiler Bernstein, sin militancia; Carlos Berger Guralnik, comunista; David Silberman Gurovich, comunista; Diana Frida Arón Svigilsky, mirista; Ernesto Traubmann Riegelhaupt, comunista; George Klein Pipper, comunista; Jacobo Stoulman Boertnik, sin militancia; Jorge Hernán Müller Silva, mirista; José Joaquín Valenzuela Levi, FPMR; Juan Carlos Perelman Ide, mirista; Luis Alberto Guendelman Wisniak, mirista; Manuel Elías Jana Santibáñez, socialista; Matilde Pessa Mois, esposa de Jacobo Stoulman, sin militancia; Raúl Alejandro Pellegrin Friedmann, FPMR y Recaredo Ignacio Valenzuela Pohorecky, FPMR.
    Sara Stoulman Pessa expresó en la inauguración del memorial: “Cuando se nos mostró el proyecto y nos expresaron el sentimiento de que veían la necesidad de saldar una deuda moral con los familiares de las víctimas, tal vez no vieron que -a la vez- se estaba saldando una deuda con las propias víctimas y, a su vez, con la comunidad entera. Esto era necesario para todos, porque significa reconocernos en todas nuestras etapas como sociedad. Reconocer el pasado permite estar de pie en un sólido presente y poder gestar un futuro promisorio, como comunidad”.
    Entre los asistentes a la inauguración del memorial se encontraba la profesora universitaria Ana María Arón, hermana de Diana Arón, detenida desaparecida desde 1974. La memoria de Diana ha sido honrada en la Villa Grimaldi, donde fue torturada, y en el Instituto Hebreo, del que fue alumna. El año pasado la Universidad Católica le otorgó el título póstumo de periodista.
    En entrevista con la periodista Michelle Hafemann, Ana María recordó la vida de su hermana desaparecida. Entre otras cosas en ese diálogo se dijo:
    “Conversé con la historiadora Valeria Navarro-Rosenblatt que trabaja su tesis doctoral sobre los judíos de Izquierda, y ella planteaba que los que se incorporaban a los movimientos de Izquierda en las décadas de los 60 y 70 lo hacían muy motivados por su propios valores judaicos. En el fondo, que en su identidad judía se sentían llamados a participar de procesos como el de la Unidad Popular. ¿Sientes que en el caso de Diana influyeron este tipo de factores?
    ‘Yo creo que sí, porque mi familia no era una familia involucrada en el pensamiento de Izquierda, en términos de política partidista; mi abuelo, como muchos judíos que llegaron de Europa, llegó arrancando del comunismo. A mi abuelo le decías la palabra ‘comunista’ y escupía al suelo. Los valores que se transmitían en mi casa eran valores comunitarios, absolutamente. Todo el tema de ayudar a la comunidad, de justicia social, eran temas muy presentes todo el tiempo. Y yo pienso que mi hermana lo tuvo de la misma manera que lo tuve yo, desde otra trinchera. Nunca he sido militante de ningún partido, pero obviamente que lo que yo hago está bien para la Izquierda, y tiene que ver con defender a los pobres, a los abusados, a los oprimidos. Y eso yo lo aprendí en mi casa. No solamente es conmoverte con el sufrimiento de los otros, sino que ayudarles, porque una está en una posición más privilegiada. Creo que eso tiene que ver mucho con el judaísmo. En el caso de Diana: en mi casa la política no era tema; ella empezó a saber de política cuando entró a la Universidad Católica que, además, es como una paradoja, porque la Universidad era un bastión de lo más conservador y, después, fue el marco teórico de la dictadura. Y en Periodismo, precisamente, se empezaron a formar y a estudiar la ideología. Ahí empezaron a tener una formación política más disciplinada. Pero en mi casa, nunca’”.

    UNA CRITICA CERTERA
    Por su parte, Claudio Mandler, del Centro Progresista Judío-Meretz Chile, señaló: “Entre los 17 nombres que engrosan la lista, muchos eran jóvenes comprometidos con su entorno, que buscaban y luchaban por el Tikun Olam: por cambiar esta sociedad, por mejorarla, por convertirla en una sociedad ejemplar según sus ideales. Durante la época más oscura en la historia de nuestro país, hay que reconocerlo de una vez, el liderazgo comunitario no hizo lo suficiente para ayudar a los perseguidos ni a sus familiares, y no estuvo a la altura de las circunstancias. Muchas puertas, demasiadas, fueron cerradas en la cara de aquellos que las tocaron pidiendo asistencia. Podemos pensar, quizás, en varias razones por las cuales nuestros dirigentes, en ese difícil contexto, decidieron actuar de esa manera. Ninguna de ellas justifica esta falta de integridad y la nula responsabilidad por el prójimo -otro concepto tan ‘nuestro’- que tristemente demostraron”.
    Más adelante, Mandler sostuvo: “No basta con el memorial, tenemos que exigir más. No basta hablar solamente de la memoria y de los ideales que guiaban a las víctimas. Hay que investigar la verdad, hay que perseguir la justicia y exigirla…Hoy en día la comunidad tiene suficiente influencia política para hacer cosas muy positivas que todos aplaudimos, fruto de un muy buen manejo de nuestro liderazgo en los últimos años: viajes educativos de políticos y personeros sociales y culturales a Israel, conmemoraciones y festejos comunitarios en instancias gubernamentales, ministros de Estado, un capellán en La Moneda, etc. Si realmente queremos demostrar respeto por esa tradición de la cual estamos tan orgullosos, tenemos que hacerlo no sólo mediante ceremonias simbólicas: hay que enfrentar nuestra memoria reciente con sinceridad, hay que perseguir la justicia a rajatabla, y hay que hacer ambas cosas activamente. Hay que usar esa influencia política, también, para exigir respuestas a las autoridades nacionales, hay que reclamar que se siga investigando las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, hay que exigir saber la verdad sobre lo que pasó con nuestros hermanos y los otros detenidos desaparecidos a nivel nacional, y hay que demandar que se juzgue hasta el último de los crímenes de lesa humanidad. Es, en pocas palabras, algo parecido a lo que hace, por ejemplo, el Instituto Wiesenthal hasta hoy: los crímenes de lesa humanidad no pueden prescribir”.

    Pedro Fernández

    (Publicado en “Punto Final”, edición Nº 797, 10 de enero, 2014)

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    www.puntofinal.cl
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    Elvira Huanquil: La mujer que vivió la toma en la Bandera

    Elvira Huanquil: La mujer que vivió la toma en la Bandera
    Elvira Huanquil: La mujer que vivió la toma en la Bandera
    Angel

    Redacción piensaChile0

    Elvira Huanquil: La mujer que vivió la toma en la Bandera
    <p class="has-drop-cap" value="<amp-fit-text layout="fixed-height" min-font-size="6" max-font-size="72" height="80">12 septiembre, 2014<br>Elvira Huanquil Carileo es una mujer Mapuche, oriunda de Puquiñe, un pequeño poblado cerca de Panguipulli en la Región de Los Ríos. Tiene 66 años, es dueña de casa y se dedica a la venta de empanadas los fines de semana. Esta tarde nos juntamos a conversar sobre cómo fue la toma del fundo La Bandera, que hoy es la popular población que lleva ese nombre y que aparece en la conocida canción “En un largo tour” del conjunto Sol y Lluvia.12 septiembre, 2014
    Elvira Huanquil Carileo es una mujer Mapuche, oriunda de Puquiñe, un pequeño poblado cerca de Panguipulli en la Región de Los Ríos. Tiene 66 años, es dueña de casa y se dedica a la venta de empanadas los fines de semana. Esta tarde nos juntamos a conversar sobre cómo fue la toma del fundo La Bandera, que hoy es la popular población que lleva ese nombre y que aparece en la conocida canción “En un largo tour” del conjunto Sol y Lluvia.

    Elvira Huanquil Carileo
    Elvira Huanquil Carileo

    El 26 de enero de 1969 un grupo de personas y familias enteras que eran denominados “los sin casas” se tomaron los terrenos del fundo La Bandera que eran terrenos no habitados y que además no estaban consideradas para ser zona de construcción para futuras viviendas. El terreno comprendía lo que hoy es la zona de Santa Rosa con la circunvalación Américo Vespucio. El campamento fue llamado “26 de enero”. La mayoría de las personas que participaron vivían de allegados en los alrededores, hacinados en conventillos o arrendando entre varios una pieza para vivir.

    La travesía de Elvira partió con un anuncio en la radio Colo Colo, en donde se llamaba a ocupar algunos terrenos de la toma que hasta ese momento llevaba meses en pie, ella consideró que era la única instancia que tenia con su esposo y sus cuatro hijos de tener un lugar donde edificar una futura vivienda

    Y escuchamos en la radio, en ese tiempo existía la Radio Colo Colo y una vecina lo escuchó y me fue a avisar, yo también había escuchadoY ahí vinimos altiro al 25 que era Manuel Rodríguez en esos años, ahora Américo Vespucio y acá era un fundo, el fundo La Bandera y entramos con el barro hasta las rodilla, lloviendo en el mes de junio, para que nos dieron un terreno y quien fue que nos dio este terreno fue Victor Toro, que nosotros no lo conocíamos y en esa noche no lo pudimos ver porque estaba tan oscuro, que no sabíamos quién era, pero sabíamos que era él y quien nos entregó el sitio donde vivimos ahora. No sabíamos los riesgos que podíamos pasar, no teníamos idea, solamente escuchamos “una toma” ni yo sabía lo que era una toma. Corrimos de allá de San Ramón, fue a las ochos de la noche cuando escuchamos y de ahí corrimos con una vecina y nos vinimos con una lata y un palo, mientras mi marido llegaba del trabajo y ahí supo y nos vinimos todos, pero no con los niños, sino que yo y él y mis vecinas y de ahí pusimos unos palos parados y ahí nos quedamos, cuidando, hacían unos fríos horribles, pero estábamos felices porque íbamos a tener casa. A medida que iba llegando la gente se iba apoderado de una parte, cada esquina hacia cuatro sitios y uno de esos cuatro fue el que tomamos nosotros y después tomó otro vecino del lado y otro vecino y otro vecino, estos sitios son de 10 metros para delante y 20 para atrás. Tenía cuatro hijos, pero muchos de los vecinos, tenían más, no teníamos donde vivir, arrendábamos y no nos alcanzaba para vivir, mi marido ganaba poco y no nos alcanzaba para pagar el arriendo, por eso apenas supimos de esa toma, nos vinos a hacer la toma y ahí nos fuimos quedando, toda la gente y bueno, nos fue bien gracias a Dios.

    Elvira se dedica a la venta de empanadas los fines de semana. Foto: Sarai Soto.
    Elvira se dedica a la venta de empanadas los fines de semana. Foto: Sarai Soto.

    Elvira llegó en junio del 1970 a la toma, tras un anuncio que hizo el dirigente poblacional y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria -MIR- Víctor Toro por la radio. Según Elvira el día que llegó a la toma se le asignó un sitio que debían cuidar y que desde ese momento sería de su familia. Los terrenos ya estaban distribuidos por manzanas y sectores. El  MIR por medio de su frente de masas, el Frente de Trabajadores Revolucionarios -FTR-, fueron quienes lideraron la toma de La Bandera. En el libro Tomando su sitio: el movimiento de pobladores de Santiago 1957 – 1970 de Mario Garcés, se cita una entrevista a Víctor Toro, hecha en Las Noticias de Ultima Hora el 28 de marzo de 1970, donde asegura la importancia de que los pobladores de asumieran un rol histórico:

    Este frente de clases a juicio de Toro, debía asumir un papel histórico consiente de la incapacidad absoluta del actual sistema de injustas diferencias sociales para solucionar integralmente sus problemas y agregó “este frente deberá responder a los verdaderos intereses de la clases obrera, esto es la transformación revolucionaria de la estructura socio-económica vigente.

    En primera instancia validaron la toma del terreno durante el gobierno de Frei Montalva, posteriormente le entregaron el dominio de propiedad durante el Gobierno de Salvador Allende, en conjunto con la instalación de suministros básicos. Así lo recuerda Elvira:

    Después de los años mi marido fue a Serviu, para que nos asignaran la tarjeta y pusimos plata en la libreta Corvi en esos años, que no me acuerdo cuando era realmente y tuvimos que vender la única radio que teníamos, después mi marido cuando fue a Serviu donde hubo un enfrentamiento con los pacos y bueno a mi marido le pagaron, después lo llevaron preso y al día siguiente lo soltaron, después pasaron unos días y vino un señor, que no me acuerdo como se llama, vino a entregarnos las tarjetas, con esa tarjeta uno ya podía hacer algo, comenzar a cerrar el sitio de alguna forma y de ahí de poco fuimos arreglando y cerrando el sitio primero con. Al inicio no teníamos agua, no teníamos luz, nos alumbrábamos con velas y teníamos cocina a parafina, no había alcantarillado, nada de nada, íbamos a lavar y a buscar el agua a una copa de agua que queda en Américo Vespucio actualmente, queda como a unas 20 cuadras, allá íbamos a buscar agua para hacer la comida. Para ir al baño, íbamos a donde un familiar que ya tenía casa en esos años, íbamos para allá cuando teníamos que ir a hacer nuestras necesidades, toda la gente iba distintas casa para que pedir que nos prestaran para hacer nuestras necesidades, además en esos años había un establo y una viña, y de ahí en la noche se hacía en una pelela o en un tarro y se iba botar para el frente, para el establo.

    Pero ¿Qué significó la Unidad Popular para una pobladora que luchaba por el derecho a la vivienda? Elvira explica que fue un proceso difícil que implicó duros esfuerzos, pero que dio sus frutos hasta el día de hoy:

    Nosotros nos tomamos los terrenos en el tiempo de Frei, cuando estaba por terminar, el Frei padre y después ahí salió Allende y ahí fue más fácil obtuvimos la vivienda definitiva por Serviu, se puso la plata, Serviu entregó títulos de dominio y ese titulo de dominio después se fue a bienes raíces , se hizo todo el tramite, este sitio está pagado, nosotros estábamos al día con los dividendos, se comenzó a pagar dividendos, después con los años hicieron una cosa, si tu tenias al día los dividendos, entonces se congelaba y se daba un plazo, después salía como que tenias todo pagaba completamente. Todo lo pagamos de poco, fuimos ganando más monedas y de ahí hicimos las veredas. Con el tiempo se edificaron departamentos. Lo que más rescatamos de la Unidad Popular, fue la casa que nos dieron en ese tiempo, porque o sino ¿hubiéramos tenido más adelante la posibilidad de tener casa? no sé, si éramos muy pobres, no teníamos para comprar, no te digo que tuvimos que vender la única radio que teníamos que habíamos pagado en cuotas chica. Estaba la cosa entre Frei, en el tiempo de Frei la tomamos, en el de Allende nos dieron las solución, nos dieron una caseta, una media agua, que ya eran dos piezas y de ahí fuimos haciendo para atrás una cocinita y así de poco fuimos trabajando para tener lo que tenemos ahora.

    La Bandera. Foto: Sarai Soto.
    La Bandera. Foto: Sarai Soto.

    Cuando estábamos finalizando la conversación, Elvira nos manifestó la importancia que tuvo para ella como persona y chilena el proceso de la Unidad Popular:

    Lo malo de ese tiempo, es que mataron a Allende, lo más malo que hicieron. Yo me sentí parte de eso, porque en esos años un podía salir y luchar por nuestra vivienda, nos dieron el sitio y todo esto, yo por eso estoy contenta y triste a la vez, porque pasó lo que pasó, porque no debió haber pasado, bueno hay mucha gente que estaba feliz, pero no todos estábamos felices. No pertenecíamos a ningún partido político nosotros, pero, igual uno sufrió, sufrió muchas cosas, ponte tu, la muerte de Salvador Allende, lo sentimos porque estaba empezando bien, lo malo, a mi parecer, es que el se cayó en haber puesto militares en el gobierno, yo a pesar de que era tan joven, decía: Nopo está mal, porque lo pueden traicionar y así fue, como que yo presentía algo y bueno, fue una traición. Uno estaba bien, estaba contenta, cuando salió, salimos a celebrar, me acuerdo que yo tenía a los cabros chicos y salimos corriendo por toda la población y con mis cuatro cabros saltábamos, eran como las siete u ocho de la noche y salimos a gritar ¡Allende, Allende!

    La tarde de hoy estuvo fría y el olor a pan amasado inundaba cada espacio de la casa de la señora Elvira. La Bandera despidió el día con su aspecto provinciano y sus calles que en cada paso que daba, me revelaban el amor y el esfuerzo puesto en todo lo que mis ojos veían.

    – Este artículo, de la autora Sarai Soto López, forma parte del proyecto de escritura de la historia de la Población La Bandera. Lo habíamos publicado con una autoria equivocada. Pedimos disculpas a su autora. 26 de septiembre de 2015

    *Fuente: Con Tinta NegraLEAVE A COMMENT