VIOLENCIA SEXUAL CONTRA MUJERES EN DICTADURA

VIOLENCIA SEXUAL CONTRA MUJERES EN DICTADURA

Colegio de Periodistas

El establecimiento de la verdad sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas en la dictadura tiene un reconocimiento político y social amplio y relativamente transversal. Pero lamentablemente en una sociedad de profundas desigualdades en el ejercicio del poder y de una naturalización de la violencia contra las mujeres prácticamente intocable, el Estado, los actores políticos, los medios de comunicación y periodistas redundan en darle la espalda a esa verdad histórica cuando ella alude a la violencia particular que se ejerció (y ejerce) contra las mujeres.

El martes 13 de junio, en el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el periodista Ignacio Franzani tuvo como entrevistada a Loreto Iturriaga, hija de Raúl Iturriaga Neumann, ex militar e integrante de la DINA, condenado por violaciones a los derechos humanos. El caso ha estado en agenda por el estado de salud del ex militar y por el uso que ha hecho su hija de las redes sociales para reclamar por las condiciones en que se encuentra su padre y banalizar la violencia sexual a la sobrevivieron decenas de mujeres en dictadura.

Iturriaga reiteró en varios momentos de la entrevista que la violencia sexual contra las mujeres, y “las violaciones cometidas con animales como perros y ratas”, son una falsedad, una mentira. Como Comisión de Género del Colegio de Periodistas es un imperativo ético recordarle a la opinión pública que la violencia sexual como un modo específico de tortura contra mujeres fue una práctica sistemática de la dictadura y que el periodismo no se puede ejercer de espalda a una verdad histórica registrada en los informes de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura conocida como Comisión Valech (por mencionar algunos testimonios escritos).

Es de toda justicia, empatía social y responsabilidad profesional denunciar que episodios como estos no pueden repetirse en el ejercicio del periodismo y en los medios de comunicación sin que exista un mínimo de cuestionamiento sobre la calidad de la información y la línea editorial del medio que prima en el desarrollo de esos contenidos. La verdad histórica de lo que sucedió con las mujeres en dictadura no puede ser entendida como un espectáculo mediático o como la puesta en escena de alguien con ánimos particulares de venganza. Lo mínimo que se le puede exigir a un periodista con palestra pública es que esté informado.

La violencia sexual contra las mujeres en dictadura fue sistemática y se aplicó en todas sus formas y en casi todos los centros de tortura (Villa Grimaldi, Londres 38, la “Venda Sexy”, la ex Colonia Dignidad, por mencionar algunos) en las comisarías, retenes, cuarteles, furgones, durante los allanamientos, en las propias casas de las mujeres. Donde fuese posible.

La violencia sexual se ejecutó a través de violaciones anales, vaginales y de manera oral. Por personas, usando objetos y animales. A través de tocaciones y amenazas de violación como una forma de infundir miedo. Desnudez y exposición forzada a los abusos sexuales contra otras personas para anular todo atisbo de dignidad.

Estas violaciones a los derechos humanos de las mujeres fueron masivas y ejecutadas por militares y civiles, contra mujeres de todas las edades y clases sociales. Sus cuerpos y sus vidas fueron parte de una estrategia de guerra, odio y temor y también como botines, como recompensas por el cumplimiento del deber.

Una vez más reiteramos que los medios de comunicación y sus profesionales deben trabajar sus informaciones y contenidos en marcos fundados en derechos humanos reconocidos internacionalmente. La violencia contra las mujeres es un continuo en democracia, guerra o conflictos políticos y armados. Adquiere diversas manifestaciones y formas. Se produce y reproduce en distintos espacios sociales. Pero en tiempos de conflicto, esas manifestaciones de violencia sobre las mujeres se exacerban, se tornan más crueles y perversas. Se ejercen con mayor grado de impunidad. Lamentablemente, no son nuevos actos de discriminación y violencia porque continúan siendo expresiones de dominación y subordinación histórica hacia las mujeres, dirigidas por grupos armados, la acción u omisión del Estado.

Junio 2017

Declaración Pública  Comisión de Género Colegio de Periodistas de Chile

La voces de las Hijas de los Genocidas. Liliana Furio.

La voces de las Hijas de los Genocidas. Liliana Furio.

Liliana Furio es hija de un represor de la última dictadura cívico-militar y eclesiástica. En este tiempo, fue tejiendo con otras hijas un espacio para el encuentro y los abrazos.

La palabra de una historia desobediente

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Lilliana Furio es hija de un represor de la última dictadura cívico-militar y eclesiástica en Argentina. En este tiempo, se organizaron con otras hijas en un espacio común para el encuentro y los abrazos necesarios.

Testimonio valioso y valiente. Y una vez más, son ellas -las mujeres- quienes se animan y lo arriesgan todo por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Para conocer un poco más de estas historias y sumar aportes, se puede visitar el sitio https://www.facebook.com/historiasdesobedientes/

El Puente conversó con Liliana y aquí está su palabra.
https://www.podomatic.com/podcasts/elpuente/episodes/2017-05-29T04_41_56-07_00

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Docentes en Lucha hoy como ayer. La muerte de Carlos Fuentealba

Docentes en Lucha hoy como ayer. La muerte de Carlos Fuentealba

El 4 de abril del 2007 recibió un disparo efectuado con una pistola lanza gases a corta distancia. Tenía 41 años y murió al día siguiente en el hospital Castro Rendón.

02 ABR 2017 –

 

 

Sandra Rodríguez hizo carne el lema “lo personal es político”. El dolor y la furia que expresó su cuerpo al hablar al cierre de una de las marchas con mayor convocatoria en la historia de la provincia, el 9 de abril de 2007, lo dejaron en evidencia: “Al señor gobernador, como le dicen algunos, que dio la orden, quiero decir que fue como jalar el gatillo. Si es responsable como dijo, y si le duele tanto que mi Carlos, el maestro, haya muerto, su deber moral es renunciar”.

Cinco días antes de que Sandra pronunciara ese discurso, su pareja, Carlos Fuentealba, padre de sus hijas Camila y Ariadna, docente del CPEM N° 69 del barrio Cuenca XV había recibido el disparo de un proyectil de gas lacrimógeno efectuado por un pistola calibre 38.1 que portaba el cabo primero José Darío Poblete.

El próximo martes se cumplirán diez años de su asesinato. Y hoy, Sandra reflexiona: “Te acordás que en un principio yo hablaba de mi Carlos y después empecé a hablar del Carlos de todos. En realidad esos dos Carlos van a estar siempre, porque nosotros aprendemos a llevar esta imagen pública de Carlos que es la que no hemos querido nunca. Pero por otro lado que se hable de ese papá tan presente, de ese compañero increíble que fue en mi vida. Que Carlos les diera lugar a otras compañeras para refugiarse de esa represión habla de la actitud que tomó en un momento extremo, y en eso se prueba la gente”.

Carlos ejerció como maestro muy poco tiempo. Se recibió en 2004, antes trabajó en la construcción, en un juguera, en el correo. Era técnico químico, tenía 41 años.

El 4 de abril participaba de una medida de fuerza del gremio ATEN que había resuelto realizar cortes en las rutas 22 y 237.

El fallo que condenó a Poblete menciona que fue el comisario Mario Rinzafri, máximo responsable del operativo represivo en Arroyito, quien “los conminó (a los docentes) a abandonar la ruta en cinco minutos, por las buenas o por las malas, e inmediatamente, antes que les den tiempo a replegarse y volver hacia Senillosa, comenzaron a tirar con gas lacrimógeno y balas de goma” .

“Cuando llegamos ya había un cordón de policías, una barricada bien consolidada, estratégicamente puesta. Nos vamos escabullendo algunos a la estación de servicio. Hay griteríos, corridas, bomba de estruendo y viene Jorge (Esparza, de Fasinpat) y me pide que saque gente. En poco rato se transforma en una cacería”, recuerda la docente de la escuela 356 de Valentina Norte Rural, Belén Mantilaro, que se subió de inmediato a la camioneta Ford Ranger de la Pastoral Social.

Sigue: “una caravana se empieza a ir muy despacito, pero corridos, angustiados. En un momento se ve en el espejo retrovisor que la línea que hace la policía no es que se desdibuja, pero está más cerca nuestro. Veo a los policías trotar, se ven como moscardones avanzando, yo estaba frenada. Pasa un auto a mi derecha (el Fiat 147 en el que iba Fuentealba). Veo a un policía con el casco y la punta del arma apuntando a nuestro vidrio. Fueron milésimas de segundo. Nos mira, Poblete nos mira, tiene unos ojos muy negros, muy especiales y pasa por enfrente de la camioneta. Agarro el teléfono y llamo al obispado. En ese ínterin me comunico con Marcelo (Melani, el obispo de entonces), Poblete se inclina, se arrodilla y pega el balazo. Eso lo dije en el juicio: se acomoda y dispara”.

Fuentealba se encontraba en la parte trasera del Fiat 147 sobre la Ruta Nacional 22. El proyectil atravesó la luneta y le produjo un traumatismo craneoencefálico grave. Fue trasladado a la capital donde ingresó ya sin esperanzas, y murió el 5 de abril en el hospital Castro Rendón.

Del operativo participó personal de los grupos especiales (Geop Zapala, Cutral Co, Junín de los Andes), del Departamento Seguridad Metropolitana (Despo) y de la dirección de Bomberos “con el apoyo del hidrante”, precisa la sentencia.

Telma Fernández, maestra en la escuela 154 de Parque Industrial y compañera de Fuentealba en el profesorado, llegó al Castro Rendón con guardapolvo y maletín. Trabajaba en Cipolletti. “Carlos nació bueno e iba bueno por el mundo. Pensé: ‘el negro de esta sale, acá si hay milagro que se dé es el negro el que lo planta’. Y no pudo ser. La tengo acá la marcha, la tengo re patente (se toca el cachete). Les costó meterse en los zapatos de Sandra, viste esta cosa del machismo, esta cosa de que la mujer debe ser sumisa, pero bueno a la flaca no le ha importado y ha estado ahí, y sigue luchando”, dice.

Justicia

La causa judicial se desdobló. Poblete fue enjuiciado, como autor único, y se le impuso la pena de prisión perpetua en 2008. El entonces gobernador Jorge Sobisch no renunció como pidió Sandra en el escenario. Fue citado como testigo en el juicio contra el policía y la investigación conocida como “Fuentealba II”, que terminó con los 15 imputados sobreseídos, no lo alcanzó. “Existieron un montón de factores que hicieron que no llegáramos a buen destino: no hubo voluntad política de dilucidar la verdad. Hay una parcial derrota, que no significa que sea la última”, plantea Sandra. Su nuevo abogado, Marcelo Medrano, será el encargado de llevar el caso ante la Corte Suprema.

Este aniversario se desarrollará en plena huelga docente.

“No puede ser que después de diez años volvamos a vivir situaciones de intolerancia, o de no derecho ante un reclamo salarial y que se empiece así a perseguir a trabajadores, a difamarlos, que se empiece a poner en lugar de demonios a los sindicalistas, como es la palabra que se utiliza, y hacer un desprestigio total de la educación pública, diciendo que no somos bien formados, que tenemos mala calidad, todo eso nosotros ya lo vivimos”, señala Sandra.

Pese al inusitado protagonismo público que adquirió, ella le rehuye a la idea de ubicarse en un lugar icónico, memorable: “yo pagué como mujer que lucha. Cuando vos luchas contra un poder tan cerrado, dentro de una provincia tan feudal, y los costos fueron demasiados altos en el nivel de lo personal, porque el desprestigio, la desvalorización, no sólo al docente sino a mi persona. Sí sentí mucho cariño de parte de los compañeros que también supieron ese día, el 4 de abril l, que podían haber sido ellos, creo que ese sector de gente a la que el asesinato de Carlos atravesó y los modificó, esa gente, que fueron muchos, si tienen un reconocimiento hacia mi persona. Sandra hubiera querido seguir siendo una buena maestra en el aula, a Sandra le hubiera gustado seguir siendo una artista y ser reconocida por otras cosas y no sólo por esto. Es doloroso, es contradictorio. Hice todo lo que hice no por ningún objetivo personal ni de prestigio, sino porque era lo correcto, sigue siendo lo correcto”.

La masiva marcha del 9 de abril de 2007 ocupó 17 cuadras.
Contexto
8 semanas duró la huelga docente del 2007. Las clases debían comenzar el 5 de marzo pero arrancaron el 30 de abril.
14 meses después del asesinato de Fuentealba comenzó el juicio contra el cabo Poblete, el único condenado por el hecho.
7 de septiembre de 2016
El TSJ los sobreseyó por extinción de la acción penal. Declaró inadmisible el recurso extraordinario. La querella fue en queja a la Corte Suprema.
24 de febrero de 2016
Los acusados fueron nuevamente sobreseídos. El Tribunal de Impugnación, con una nueva composición, revocó la decisión.
8 de julio de 2008
El cabo José Darío Poblete fue condenado por homicidio calificado. Actualmente cumple la pena en la Unidad 31 de Zapala.
5 de septiembre de 2014
Sobreseyeron a los 15 imputados en la causa “Fuentealba II”, entre ellos el exjefe de Policía. Fue a pedido de la fiscalía y las defensas.
21 de abril de 2015
El Tribunal de Impugnación anuló los sobreseimientos. La querella pidió formular cargos y buscó imputar a Jorge Sobisch.

Las voces de los Hijxs.Pablo Sepúlveda Allende : arresten a Henry Kissinger.

DestacadoLas voces de los Hijxs.Pablo Sepúlveda Allende : arresten a Henry Kissinger.

“Querida Noruega, arresta a Henry Kissinger, el hombre que planeó el golpe de Estado en el que mi abuelo fue asesinado”

Nieto de Allende pide arresto de Kissinger en Oslo por golpe militar en Chile.

Una familia que marcó la Historia reciente de Chile. Los Allende – Bussi y sus descendientes.

Pablo es hijo de Carmen Paz Allende, hija mayor del presidente Salvador Allende y de Héctor Sepúlveda; sobrino de Isabel Allende Bussi, presidenta del PSCH y ex presidenta del Senado. Pablo es primo hermano de Maya Fernández Allende, hija de Beatriz, la Tati, todos ellos figuras políticas.Su prima  Marcia Tambutti, hija de Isabel filmó la historia de la familia en su documental Mi abuelo Allende .

Es médico y vive en Venezuela .

(Noticia publicada en medios nacionales e internacionales)

 

por 11 diciembre 2016

Nieto de Allende pide arresto de Kissinger en Oslo por golpe militar en Chile
“A un gobierno que afirma defender la paz y los derechos humanos, como hace el noruego, ¿es mucho pedirle que un criminal de guerra con responsabilidad directa en genocidio, tortura y golpes de Estado sea declarado persona non grata o sea detenido y llevado ante la justicia según la ley internacional?”, consta en la carta.

Un nieto del expresidente Salvador Allende reclamó hoy a las autoridades noruegas que arresten al exsecretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger, presente en Oslo estos días, por su apoyo al golpe militar de 1973 en Chile.

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Kissinger viajó a Noruega por invitación del Instituto Nobel y la Universidad de Oslo, asistió ayer a la entrega del premio de la Paz al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos -con quien mantuvo una reunión privada-, y hoy pronunciará una conferencia con Zbigniew Brzezinski, antiguo consejero del expresidente Jimmy Carter.

El acto, que tiene el apoyo del Instituto Nobel, se celebrará en un aula de la universidad, y el hecho de que “ninguna de las víctimas de sus crímenes de guerra y políticas criminales” puedan intervenir, ni vayan a ser nombradas, es lo que ha convencido a Pablo Sepúlveda Allende de mandar una carta a esas instituciones.

En , carta que hoy reproduce el conservador  Aftenposten.no-el principal diario de ese país nórdico-, Sepúlveda Allende se muestra “conmocionado” por el “homenaje” a Kissinger, que considera una “ofensa”. (leer carta completa)

“A un gobierno que afirma defender la paz y los derechos humanos, como hace el noruego, ¿es mucho pedirle que un criminal de guerra con responsabilidad directa en genocidio, tortura y golpes de Estado sea declarado persona non grata o sea detenido y llevado ante la justicia según la ley internacional?”, consta en la carta.

Sepúlveda Allende pregunta también al Instituto Nobel si nadie en esta institución tiene “el valor y la moral suficientes” para retirarle a Kissinger el Nobel que se le otorgó en 1973 por el acuerdo de paz en Vietnam y reparar una “injusticia histórica” en vez de homenajearlo con un acto que es “una vergüenza histórica”.

El nieto del expresidente chileno resalta que está “bien documentada” la participación de Kissinger en el golpe de Pinochet y otros golpes y “campañas de terror político” en Sudamérica y en otras partes del mundo.

“Noruega les abrió las puertas a miles de chilenos que huían de un régimen de terror, por eso es incomprensible que Kissinger sea recibido y homenajeado en Noruega con motivo de la entrega del Nobel de la Paz”, escribe Sepúlveda Allende.

Para mayor información

 Amy Goodman

Kerry, Kissinger y el otro 11 de septiembre

El único motivo por el que se debería buscar a Henry Kissinger es para llevarlo ante la justicia, al igual que Pinochet.

Henry Kissinger and Augusto Pinochet

Mientras la intervención militar del Presidente Barack Obama en Siria parece haberse postergado por el momento, llama la atención que el Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se haya reunido el 11 de septiembre con uno de sus predecesores, Henry Kissinger, supuestamente para hablar de la estrategia de las próximas negociaciones sobre Siria con funcionarios rusos. La reunión entre Kerry y Kissinger y la oposición pública al ataque a Siria, que ambos apoyan, deberían mirarse a través del espejo de lo sucedido el 11 de septiembre, pero de 1973.

Aquel día, hace 40 años, el presidente democráticamente electo de Chile, Salvador Allende, fue derrocado violentamente mediante un golpe de Estado que contó con el apoyo de Estados Unidos. El General Augusto Pinochet asumió el control del país y dio inicio a diecisiete años de un régimen militar de terror, en el que más de 3.000 chilenos fueron asesinados y desaparecidos, alrededor del mismo número de personas que murieron el 11 de septiembre de 2001. Allende, que era socialista, contaba con mucho apoyo popular en su país, pero sus políticas eran el anatema de las élites de Chile y Estados Unidos, por lo que el entonces Presidente estadounidense, Richard Nixon, y su Secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, Henry Kissinger, apoyaron el intento de derrocarlo.

El papel que desempeñó Kissinger en la planificación del golpe de Estado en Chile en 1973 queda más claro a medida que pasan los años y surgen nuevos documentos, que el propio Kissinger intentó mantener en secreto. Peter Kornbluh, de la organización sin fines de lucro National Security Archive (Archivo de Seguridad Nacional), ha revelado las pruebas durante años, y recientemente actualizó su libro “Pinochet: los archivos secretos”.

El archivo Pinochet

Kornbluh* me dijo que Kissinger “fue el principal responsable de idear la política para derrocar a Allende e incluso de apoyar a Pinochet y las violaciones de los derechos humanos que ocurrieron durante su régimen”. Afirmó que Kissinger “presionó a Nixon para que asumiera una política agresiva, pero encubierta, para lograr derrocar a Allende, desestabilizar su capacidad de gobernar y generar lo que Kissinger denominó ‘un clima golpista’”.

El régimen de Pinochet fue violento, represivo y un aliado cercano de Estados Unidos. Pinochet formó alianzas con otros regímenes militares de América del Sur, que crearon el “Plan Cóndor”, una campaña de terrorismo de Estado y asesinatos coordinados en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. El Plan Cóndor incluso llegó a las calles de Washington D.C. cuando, el 21 de septiembre de 1976, el ex embajador chileno en Estados Unidos durante el gobierno de Allende, Orlando Letelier, fue asesinado junto a su asistente, un ciudadano estadounidense llamado Ronni Moffitt, en un atentado con coche bomba perpetrado por la policía secreta de Pinochet en la zona de las embajadas, a apenas unas cuadras de la Casa Blanca.

Finalmente, tras la creciente condena mundial y la resistencia no violenta dentro del país, el régimen de Pinochet se vio obligado a realizar un plebiscito en el que se decidiría si Pinochet debía continuar como dictador en Chile. La población rechazó al gobierno de Pinochet con un “NO” rotundo, y dio paso a la actual era democrática en Chile.

Al menos dos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados durante el golpe de 1973. Charles Horman y Frank Teruggi viajaron a Chile para ser testigos de la experiencia democrática que se estaba desarrollando en el país. Trabajaban como escritores y periodistas. Su secuestro y asesinato por parte de las fuerzas de Pinochet, con la posible colaboración del Gobierno estadounidense, fueron representados en la película “Desaparecido” del director Costa Gavras, con Jack Lemmon y Sissy Spacek como protagonistas. En Chile, la película “Desaparecido” fue prohibida por el régimen de Pinochet. Con motivo del 40 aniversario del golpe de Estado, la viuda de Charles Horman, Joyce Horman, realizó una ceremonia conmemorativa en la ciudad de Nueva York. El evento fue organizado por la fundación Charles Horman Truth Foundation y atrajo a cientos de personas, muchas de las cuales formaron parte del Gobierno de Allende, perdieron familiares durante la dictadura, o se vieron obligadas a exiliarse de Chile durante aquellos terribles años.

Entre los asistentes estaba Juan Garcés, un ciudadano español que fue asesor personal del Presidente Allende. Garcés estaba con Allende en el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973. Poco antes de que el palacio fuera bombardeado por la fuerza aérea, Allende acompañó a Garcés a la puerta y le dijo que saliera y le contara al mundo lo que había sucedido aquel día.

Allende murió durante el golpe, y Garcés apenas logró escapar de Chile con vida. Años después presentó una denuncia penal contra Pinochet, y finalmente logró que se lo arrestara en Gran Bretaña en 1998, donde Pinochet permaneció detenido durante 504 días. Si bien finalmente Pinochet pudo regresar a Chile, más tarde fue procesado allí y tuvo que afrontar un juicio y la prisión. Murió en 2006 bajo arresto domiciliario a los 91 años de edad.

Hoy en día, Juan Garcés considera que hay alarmantes similitudes entre la represión en Chile y las actuales políticas estadounidenses: “Realizan entregas extraordinarias, ejecuciones extrajudiciales. Tienen centros de detención secretos. El recurso de habeas corpus es ineficaz. Me preocupa mucho que los mismos métodos que se utilizaron en Chile durante la dictadura, con el conocimiento y el apoyo del Gobierno de Nixon y Kissinger, ahora se estén utilizando en muchos países, con otra excusa, con el apoyo de Estados Unidos. Considero que es algo muy peligroso para todos”.

En lugar de reunirse con Kissinger para buscar asesoramiento, John Kerry debería apoyar la paz y consultar a personas como Garcés, que han dedicado su vida a luchar por esa causa. El único motivo por el que se debería buscar a Henry Kissinger es para llevarlo ante la justicia, al igual que Pinochet.

The Pinochet File

*Peter Kornbluh

Peter Kornbluh dirige el Proyecto de Documentación de Cuba y Chile del Archivo de Seguridad Nacional. Él es el autor de la Bahía de Cochinos desclasificados: El informe secreto de la CIA en la invasión de Cuba y The Pinochet File: Un Dossier desclasificados en Atrocidad y rendición de cuentas y un co-autor (con Laurence Chang) de la Crisis de los Misiles de 1962: Un Nacional Archivo de seguridad Documentos lector y (con Malcolm Byrne) de El escándalo Irán-Contras: La Historia desclasificados , todos publicados por The New Press. Vive en Washington, DC

El “Pelao” Carmona, periodista asesinado e impunidad en delitos de lesa humanidad.

El “Pelao” Carmona, periodista asesinado e impunidad en delitos de lesa humanidad.

A juzgar por la injusticia latente, la pinche “reconciliación” no fue sino una forma de garantizar mucha impunidad. El caso del asesinato del periodista Augusto Carmona es la prueba flagrante…

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Augusto Carmona

Augusto Carmona y la justicia ¿sólo por hoy?


Por Lucía Sepúlveda Ruiz


En los mismos días aciagos de junio en que con la venia de la Corte Suprema volvían a las calles cinco criminales de lesa humanidad, la Corte de Apelaciones confirmó seis de las siete condenas impuestas por el ministro Leopoldo Llanos a los responsables del asesinato por la espalda de Augusto Carmona Acevedo, ocurrido el 7 de diciembre de 1977.

El padre de mi hija Eva María, mi compañero en los inolvidables años de la Unidad Popular y luego en la lucha antidictatorial, era un alto dirigente del MIR, periodista, ex jefe de Prensa de Canal 9 de TV de la U de Chile y redactor de Punto Final. El crimen fue presentado en los medios como un enfrentamiento.

Mi hija Eva María Carmona y yo, recibimos la sentencia con sentimientos contradictorios, valorando sobre todo que la Corte no rebajó las condenas de 10 años y un día a los principales inculpados: Miguel Krassnoff, Manuel Provis, Enrique Sandoval, José Fuentes, Luis Torres y Basclay Zapata, aunque exculpó a la agente Teresa Osorio, también agente de la CNI.

No nos sentimos con ánimo de celebrar nada, pero atesoramos las expresiones de aprecio y cariño recibidas tras el fallo judicial. Habíamos esperado un año y medio desde el fallo de primera instancia en la demanda contra Augusto Pinochet y quienes resultaren responsables. El genocida general no pagó por ningún crimen. Y el más importante procesado, Odlanier Mena, jefe de la CNI, eludió una segura condena por este asesinato, suicidándose.

En la historia sin fin de espera por justicia, la Corte Suprema puede tomarse quizás otro año y medio. Pero, ojo: hay genocidas que ya abandonaron Punta Peuco, premiados por no colaborar jamás con la justicia. Estas decisiones impresentables no se conocen, en medio de una agenda social copada por la incesante represión con que el Estado encara el movimiento social estudiantil y la lucha mapuche; por los escándalos de la corrupción, los desastres ambientales y el clamor de territorios devastados por el extractivismo.

Cuando conozcamos el fallo definitivo, Krassnoff y sus secuaces estarán más viejos y podrían acogerse a los llamados “beneficios carcelarios”. ¿Cómo celebrar ahora, cuando el poder corrompe al extremo de generar alianzas espurias entre la UDI y senadores de la Nueva Mayoría?

Es el nuevo truco con el que la Corte Suprema (con Dolmetsch a la cabeza), coludida con Bachelet, parlamentarios (por la Nueva Mayoría Guillier, Quintana, Zaldívar, Matta, Tuma), un sector de la jerarquía eclesiástica (el jesuita Montes y el obispo Goic), y las fuerzas armadas están imponiendo con sigilo la impunidad en delitos de lesa humanidad, olvidándose del mentado Nunca Más y del respeto a los compromisos derivados del derecho internacional en derechos humanos.

El 15 de junio, el abogado de Krassnoff reivindicó ante la Corte su actuar como CNI contra el “terrorismo”. Los genocidas no se arrepienten ni han sido degradados. No les bastó tener atención médica en el Hospital Militar, ni cárcel especial ni pensión millonaria y costosos abogados. Quienes aplicaron el terrorismo de Estado son hoy reos privilegiados en el sistema carcelario.

Sin embargo el libreto oficial invierte el razonamiento lógico y los victimiza, en un novedoso montaje que incluye enmascarar el “perdón” como si este se extendiera a una inexistente lista de reos comunes de avanzada edad y condiciones similares.

¿Cómo celebrar esta sentencia esperada durante 39 años, durante los cuales fallecieron los padres de Augusto? Sus dos hijas, Eva y Alejandra, han debido reconstruirse emocionalmente frente a la ausencia paterna y la indiferencia del Estado. Hoy la impunidad se cuela mostrando la falsedad del perdón farfullado una vez por algún juez. El movimiento de derechos humanos atajó los más diversos proyectos de ley orientados a exculpar a los criminales, y sigue bregando por justicia.

Según cifras oficiales, sólo 344 criminales han sido condenados con sentencia ejecutoriada. Más de la mitad de ellos, (181) tuvo penas alternativas como ir a firmar a una comisaría. A diciembre de 2015, permanecían en Punta Peuco sólo 110 agentes de un total de 117 que cumplían prisión. Es paradojal que en Estados Unidos un fallo responsabilice a Pedro Barrientos por el homicidio de Víctor Jara, mientras en Chile no hay siquiera gotas de justicia para centenares de casos de ejecutados y desaparecidos.

Exigimos justicia, por “el Pelao Carmona” y por todos los caídos, pero también por las nuevas generaciones que luchan por un Chile diferente, junto a las organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales conscientes. El cierre de Punta Peuco y el traslado de los criminales de lesa humanidad a cárceles comunes es una tarea urgente. La degradación de los criminales de lesa humanidad, y el fin del grotesco chorreo de impunidad que salpica nuestra ya cuestionada democracia, son imperativos éticos que de no ser realizados envilecerán aun más a la clase política y la institucionalidad.


(columna publicada originalmente en Punto Final Nº 855, el 8 de julio, con el título “Augusto Carmona demanda justicia”).

Discurso de un niño de 8 años a los 40 años del Golpe de Estado

Discurso de un niño de 8 años a los 40 años del Golpe de Estado
 
Ningún niño a esa edad piensa por sí mismo sobre esas cosas. Así como su entorno le hace ver así las cosas otro entorno lo haría ver otras. Sólo hablo de la naturaleza de ser niño.

Andreits Bravo

Recuerda cuando tenías su edad. Todos creíamos en lo que nos decían nuestros padres. Es todo.

Mari Cris

Mira, Andreits, cada ser humano absorve de su entorno y se va construyendo, nadie pide nada el pidió ser entrevistado se aclaró, todo lo que diga cualquier ser humano es importante para el entorno inmediato como en este caso y no debe existir la discriminación por el solo hecho que son niños.

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Por supuesto que tenemos conciencia cuando somos pequeõs : yo me acuerdo que a los siete años en clases de religiòn detestaba a Dios, porque el cura decìa que no se podìa adorar a nadie, solo a Dios. Pucha, yo adoraba a mi papà.Y Dios yo lo veìa como un ojo gigante que me podìa ver cuando iba al baño…..y cuando me robaba la leche condensada.

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Cuando se lo dije a mi padre me dijo, que yo podìa adorar a quien quisiera y que esas eran leseras del cura. Luego me preguntò : pero tu quieres hacer la primera comuniòn?Yo le conteté que sì. Y porqué quieres hacerla? Porque me quiero poner el vestido que me està haciendo mi abuelita… El dijo a mi mamà…seìa mejor que la hiciera p’al otro año….Pero igual la hice, mi unico problema era con Dios, Jesùs me gustaba.

Andreits Bravo

No entiendo la idea de que niños den “su opinión”, si realmente no es su opinión, simplemente repiten lo que les dicen sus padres, porque aún están en una etapa en que lo que les digan ellos es la verdad absoluta. Y digo esto sin desmerecer lo que se diga, sólo pensando en que no tiene valor ¿o le van a pedir a ese niño que tenga consciencia o criterio?

camila rodriguez

que ricura de niño T.T y pa todos los que digan “weón como llenan de odio a un niño y blablablabla comunistas desgraciados…” el no habla de odios, no dice palabras como tortura ni justicia, solo esta diciendo lo que sus amigos y familiares dicen, pero lo dice con esa convicción porque a sus tiernos 8 añitos no entiende cómo este país puede ser tan dsigual……lo que nosotros no entendemos, un niño de 8 años tampoco……..ame a este pequeñito 🙂

Con la memoria herida…retraumatizaciones

Con la memoria herida…retraumatizaciones

Por el dolor de Daniela y de los hijos e hijas de Freddy- mi amigo, compañero y colega- Juan Antonio,Rodolfo y  José , ejecutados , y todos los hijos que deben vivir permanentemente el horror reeditado exijo justicia.

El día 29 de octubre se constituyó un Consejo de Guerra que decretó pena de muerte para cuatro personas, las cuales fueron ejecutadas, a las 06:00 horas del día 30 de octubre de 1973 en el Campo de Prisioneros de Pisagua.

En el diario «El Tarapacá» del día 31 de octubre de 1973, se informó la ejecución, haciendo referencia a la supuesta participación de los condenados en un plan destinado a provocar la guerra civil en Chile y la rebelión de las Fuerzas Armadas.

Fueron ejecutadas así, las siguientes personas:

Rodolfo Jacinto FUENZALIDA FERNANDEZ, 43 años, piloto civil, Secretario Regional del Partido Socialista. Detenido el 11 de septiembre de 1973, en su domicilio, trasladado al Regimiento Carampangue, luego al Regimiento de Telecomunicaciones y desde allí al Campamento de Prisioneros de Pisagua.

Juan Antonio RUZ DIAZ, 32 años, militante del Partido Socialista, funcionario de Aduanas en Iquique. Se presentó voluntariamente al Regimiento de Telecomunicaciones.

José Demóstenes Rosier SAMPSON OCARANZA, 33 años, Relacionador Público de la Municipalidad de Iquique, militante socialista. Se presentó voluntariamente a Carabineros de Iquique el 21 de septiembre de 1973.

Freddy Marcelo TABERNA GALLEGOS, 30 años, Director de la Oficina Regional de Planificación (ORPLAN, actualmente MIDEPLAN) en Iquique, militante socialista. Se presentó voluntariamente el día 16 de septiembre de 1973 en el Regimiento de Telecomunicaciones.

Respecto de todos los condenados en este Consejo, a esta Comisión le asiste convicción de la falta de legalidad en la tramitación del proceso. Fundamentan esta convicción los elementos que se indican, sin perjuicio de aquellos que revisten el carácter de generales para todos los procesos:

– No hubo unanimidad de los jueces que concurrieron en el fallo. En la sentencia se deja especial constancia que el Auditor Ad hoc «estuvo por imponer a los citados reos la pena de diez años de presidio mayor en su grado medio, estimando que cabe hacer aplicación al respecto de las normas del artículo 107 de Código Penal, en grado de tentativa, y que los favorece la atenuante de su anterior conducta irreprochable». Así, en este Consejo, no se cumplió un principio básico establecido en la legislación: que la pena de muerte sólo puede aplicarse cuando concuerdan en ella la totalidad de los sentenciadores.
– Se condenó a los prisioneros por delitos que no fueron debidamente probados y que legalmente no procedía imputárseles: los cuatro procesados fueron condenados como autores del delito previsto en el Nº2 del artículo 245, en relación con el artículo 246, del Código de Justicia Militar. La primera de esas normas, a esa fecha disponía: «será castigado con la pena de presidio militar mayor en su grado máximo a muerte:… El militar que sedujere tropa chilena o que se hallare al servicio de la República para que se pase a las filas enemigas o deserte las banderas en tiempos de guerra»; El artículo 246 del mismo Código establecía que: «si en los crímenes indicados en el artículo anterior incurriere un chileno no militar o individuo de la clase de tropa la pena podrá rebajarse en uno o dos grados según las circunstancias, …»;
– Las conductas por las cuales se condenó a los procesados, de haber sido efectivas, se cometieron con anterioridad al ll de septiembre de l973, contrariando la exigencia de la conducta jurídica imputada, cual es que ocurran en tiempos de guerra;
– De haberse cometido estos hechos, ellos no fueron consumados. La propia sentencia se encarga de establecerlo en su considerando 3º: «Que estos hechos, a juicio del Consejo de Guerra, constituyen el delito referido en los artículos 245 Nº2, en relación al artículo 246 del Código de Justicia Militar, en grado de frustración»;
– El único medio de prueba que se cita en la sentencia, para acreditar la participación de los condenados en los delitos señalados, es la supuesta confesión de los procesados. Respecto de las confesiones debe tenerse presente que los antecedentes recibidos por esta Comisión, permiten afirmar que en los interrogatorios practicados en el Campo de Detenidos de Pisagua se utilizó sistemáticamente la tortura, lo cual invalida en la especie este medio de prueba.

Los cadáveres de las víctimas jamás fueron entregados a sus familiares, no obstante que resultaba moral y jurídicamente obligatorio hacerlo así. Algunos familiares de los condenados recibieron el 30 de octubre de l973 una carta de la VI división del Ejército en la cual se les comunicaba que: «… en el día de hoy se ajustició en Pisagua a…, por resolución acordada por los Tribunales Militares en Tiempo de Guerra. Se les dio cristiana sepultura en el Cementerio de Pisagua». Nunca se dijo a los deudos cuál era el lugar preciso dónde se encontraban enterrados. Hasta la fecha, sus cuerpos no han sido encontrados.

Esta Comisión tiene así la convicción que Rodolfo Fuenzalida, Freddy Taberna, Juan Ruz y José Sampson fueron ejecutados por agentes del Estado en un proceso que por no haberse ajustado a derecho, vulneró las reglas de resguardo a los derechos humanos de los procesados.

Informe Rettig

juan antonio ruzEn un sórdido relato que hizo en el programa del Rumpy, un ex conscripto ya identificado como Guillermo  Reyes Rammsy ,quien desempeñó funciones en el regimiento Carampangue de Iquique, reconoció haber participado en el asesinato y posteriormente haber  dinamitado a ex prisioneros políticos. Los hechos ocurrieron en el campo de Prisioneros de Pisagua, mientras que en su relato alude a Juan Antonio Ruz, el único regidor que figura en la lista de detenidos desaparecidos de Iquique.

En su crudo y grotesco relato el ex concripto, cuyo centro es la historia “de amor” con la novia y luego esposa del ex regidor de Iquique, va contando los entretelones, usando un despreciable lenguaje. Todo ello sin reparar que lo realmente importante, era la entrega de importantes antecedentes en la búsqueda de los detenidos desaparecidos, una incansable lucha que han dado sus familiares sobrevivientes.

guillermo rodriguez reyesY sin darse cuenta revela que estuvo en el “operativo”  en el que terminó dinamitado Juan Antonio Ruz, quien era casado a la fecha de su asesinato, con una dama de apellido italiano y que integraba una familia iquiqueña, de buena situación económica. En la entonces joven descendiente de italianos, el ex conscripto, cuando cursaba cuarto año medio, antes del golpe militar, había puesto sus ojos.

Hasta el día de hoy, el joven regidor socialista, mantiene la calidad de detenido desaparecido, al igual que otros compañeros de esa colectividad, todos altos jerarcas del PS. En la búsqueda permanente, siempre corrió un rumor en el sentido que los integrantes de la plana mayor socialista, podrían haber sido dinamitados, como máximo  castigo y para no dejar vestigios.

Hay que recordar que tras el hallazgo de la fosa clandestina de Pisagua, donde se encontraron a 29 ejecutados, no apareció ni Ruz, ni sus compañeros dirigentes del Partido Socialista.

De ser efectivo los hechos que relató Guillermo  Reyes Rammsy, hechos que ya son investigados por la Unidad de DDHH del Ministerio del Interior, la PDI y las organizaciones de Derechos Humanos, junto a Ruz, podrían haber ocurrido similar suerte, José Sampson, Rodolfo Fuenzalida y Freddy Taberna.

CONSEJO DE GUERRA

Recordando la triste historia de los ejecutados y de acuerdo a los antecedentes que obran en poder de las instancias de derechos humanos, el 29 de octubre de produjo en Pisagua un consejo de guerra donde se acusa a altos jerarcas del Partido Socialista Rodolfo Fuenzalida, Juan Antonio Ruz, José Sampson y Freddy Taberna.

Según se establece por la Comisión Rettig, el procedimiento estuvo  revestido de una serie de irregularidades. La principal tesis es que no había estado de guerra en Chile, sino que un golpe de estado.

Tampoco hubo unanimidad de los sentenciadores, como se requiere en el proceso legal. Además, los delitos no fueron debidamente aprobados.  Y lo más contundente, es que se reconoce la tortura sistemática como método para obtener información.

La Comisión establece que los 4 acusados fueron “ejecutados por agentes del Estado en un proceso, que por no haberse ajustado a derecho, vulneró las reglas de resguardo a los DDHH de los procesados”.

*Información competa de este caso, en el Tomo 1 del Informe Verdad y Reconciliación, páginas 240 y 241.

 ¿QUIÉNES ERAN?

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Rodolfo Fuenzalida Fernández,  43 años, piloto civil, detenido el mismo 11. Era militante del Partido socialista. Como casi todos los detenidos, hizo el periplo desde su lugar de detención al Regimiento de Telecomunicaciones y de allí a Pisagua.

Juan Antonio Ruz, 32 años. Se desempeñaba como funcionario de Aduanas y se entregó voluntariamente en el Telecomunicaciones.

José Sampson Ocaranza,  33 años, quien se desempeñaba como Relacionador Público de la municipalidad de Iquique, También se presentó voluntariamente. Lo hizo ante Carabineros.

Freddy Taberna Gallegos era el más joven de este grupo, con sólo 30 años y como los otros, se presentó voluntariamente, sin presagiar que esa decisión sería sin vuelta atrás. Hoy, una calle de su barrio El Morro, le recuerda con su nombre.

Escuchar audio completo

https://www.facebook.com/GrupoWurtlitzer/videos/1064234260339667/?video_source=pages_finch_main_video&theater

Libro: El desperdicio militar obligatorio, de autoría de Guillermo Reyes:

http://desperdiciomilitarobligatorio.blogspot.cl/search?updated-max=2007-10-26T15:32:00-07:00&max-results=7

Esos chilenos siempre forzados al exilio

“Y nosotros, dentro del país, no teníamos el derecho de decidir lo que queríamos hacer. Y éramos muchos los que nos organizamos para resistir. Pero nunca, ni a mí, ni a todos los compañeros que yo conozco, se nos puede acusar de haber atentado contra un gobierno democrático, legítimamente constituido. En ningún momento”.

Esos chilenos siempre forzados al exilio
Le Courrier de Genève
Traducido para Rebelión por Carmen García Flores
 DESTIERRO. Han abandonado su país cuando otros por fin podían entrar. Cuando, al regreso de la democracia, algunos oponentes armados tuvieron que elegir entre la prisión y el alejamiento.Cuarenta años. Esta es la pena de destierro que se impuso Carlos García Herrera en 1992, dos años después del retorno formal de la democracia en Chile. La condena más dura para seis chilenos que aún viven hoy en el exilio forzado en Bélgica y en Finlandia. “Este es un honor que yo no me merezco, dice irónicamente, jamás he sido un dirigente político” Carlos prefiere describirse como “un militante de la resistencia, un guerrillero urbano”.

Encarcelado por la dictadura de Augusto Pinochet en 1981, está todavía condenado a cadena perpetua según una ley denominada “antiterrorista”. Para él, como para los otros militantes en su mismo caso, la vuelta del a democracia tuvo un gusto amargo. “Esperábamos una liberación incondicional de todos los presos políticos, como lo habían prometido los partidos del a oposición”.

Pero la transición no ha hecho tabla rasa con las instituciones del pasado. Con el ex dictador como comandante en jefe de la armada durante toda la duración de su mandato, y con una Constitución

elaborada por este último (aún hoy en día en vigor aunque enmendada por dos veces), el gobierno del demócrata-cristiano Patricio Aylwin se limitó a “investigar la justicia en la medida de lo posible”, como afirmó en su época.

Y el general Pinochet había tenido cuidado en hacer cumplir rigurosamente la Constitución de 1980: Nada de gracia posible para los prisioneros condenados por “terrorismo”. El gobierno de la transición le propondrá entonces elegir entre partir, sin posibilidad de retorno durante varios años, o permanecer en prisión. Entre 1990 y 1994, a veintinueve personas se les conmutaron sus penas de prisión por penas de alejamiento (extrañamiento). “Había pasado ya suficientes años en prisión, preferí partir”.

La trayectoria de Carlos es la de un hombre que ha atravesado por todas las tempestades de esta época agitada. En 1973, año del golpe de Estado contra el gobierno socialista de Salvador Allende, estaba en la Marina. Junto con otros, el sentía que algo se tramaba en el seno de la Institución. “Muchas personas eran conscientes de que se preparaba un golpe de Estado, había una gran efervescencia política en la Marina”.

De marino a guerrillero

Chile aún cuenta con una importante marina de guerra cuyos oficiales están claramente anclados en la derecha conservadora. “El embrión del golpe de Estado se encontraba allí, entre un grupo de oficiales de marina. Pinochet se sumó a la idea al final”, explica Jorge Magasich, doctor en historia de la Universidad de Bruselas y autor de la tesis Los que dijeron no. Historia del movimiento de los marinos chilenos opuestos al golpe de Estado de 1973.

“Por contra, los suboficiales y sobre todo la tropa, son en su mayoría leales y de izquierda. Cuando comprenden que el pronunciamiento es inevitable y que serán obligados a participar en él, los marinos leales intentan alertar a las autoridades políticas. Pero en la noche del 5 al 6 de agosto de 1973, es decir un mes antes del golpe de Estado, una ola de arrestos cae sobre ellos. “Entre 150 y 200 marinos son arrestados, ellos serán los primeros torturados. A continuación, noventa y dos de ellos serán condenados por “sedición” a penas que iban desde tres a ocho años de prisión”, explica Jorge Magasich. Carlos García formaba parte de ese grupo. “Nosotros no éramos militantes, éramos simplemente personas que pensaban que un golpe de Estado es algo ilegal. Nuestro deber como marinos era defender al gobierno, poco importa cuál fuera con tal que fuera elegido democráticamente. Esto es lo que hicimos y fuimos encarcelados por ello”, recuerda.

Es en la prisión cuando se convierte en militante. En efecto, después del golpe de Estado los presos políticos afluyen por cientos. “Cada organización, en las prisiones o en los campos de concentración en la que había militantes encarcelados, mantenía una estructura organizativa. Es, pues, por su contacto como nosotros empezamos a formarnos políticamente y a conocer lo que es la teoría revolucionaria, el marxismo, etc”.

Liberado en 1976, Carlos retoma enseguida contacto con algunos camaradas del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) a los que conoció en prisión. Vuelve a vivir en Santiago donde se incorpora a los movimientos sociales que surgen después de la feroz represión que había seguido al golpe de Estado. “Hacia el 77-78 hubo una reactivación, especialmente del movimiento sindical. Pero la oposición no se detuvo ahí: “Como yo y otros compañeros teníamos una experiencia militar debido a nuestro paso por la Marina, el MIR nos propuso formar parte de un equipo de propaganda armada, un equipo de sabotaje. Y poco a poco comenzamos una guerrilla.

Contra la “Gestapo” chilena

Una guerrilla que aspiraba a desenmascarar los centros de tortura secretos de la dictadura, en la región de Santiago y Valparaíso principalmente. “Organizamos dos ataques relámpago contra estos centros de tortura, unos atentados contra los principales responsables de las torturas de la dictadura. Pero este tipo de acciones no era lo cotidiano, no ocupábamos también de la vida política durante la resistencia y además cada uno debía trabajar para vivir. Esto se parecía mucho a lo que hacían los Belgas, los franceses o los otros europeos contra la ocupación nazi”.

Entre las acciones dirigidas por esta célula figura el atentado de 1980 contra el teniente coronel Roger Vergara, director de la Escuela de enseñanza del Ejército. Para Carlos, esto fue un acto político, decidido colectivamente. “Habíamos asesinado a un responsable de la ‘Gestapo’ chilena” compara.

Enseguida, la vida legal y la resistencia armada se hacen inconciliables. Carlos permanece, pues, en la clandestinidad. Pero esta situación no durará por mucho tiempo, será arrestado unos meses más tarde, en enero de 1981.

“Era un día normal, había ido al cine y acababa de visitar a mi familia y al entrar en mi casa me tendieron una emboscada y me arrestaron junto a mi mujer y mi hija de un año y medio” Fue juzgado por un tribunal y condenado a cadena perpetua..

En 1992 se le conmuta la condena en dos penas de veinte años de alejamiento, es decir cuarenta años. Otros cumplieron penas más cortas de cinco, diez o veinte años de alejamiento y han vuelto o están próximos a volver definitivamente. Algunos, siempre bajo fuertes medidas, pueden entrar en Chile por breves periodos de tiempo “por razones humanitarias” como la defunción de un pariente. “Yo no quiero matar a mi madre para poder regresar a mi casa”, exclama Carlos.

Derecho a la resistencia

El pasado noviembre, cumplió su primera pena de veinte años. Escribió una carta al presidente Sebastián Piñera, a quien ha hecho que le llegara la carta en propia mano por la intermediación del Cónsul honorario de Amberes, en Bélgica. “Hace veinte años que estoy aquí, ¿no es suficiente? Me gustaría recuperar mi derecho a volver a mi casa. Aquí en Bélgica dispongo de todos los derechos como cualquier otro ciudadano ¿por qué no puedo disponer de ellos en mi propio país?” se pregunta.

Hoy, Carlos siente sorpresa por el hecho de que “después de todos estos años, el poder político chileno se niega a reconocer que las personas que participaron en esta resistencia han ayudado enormemente a debilitar la dictadura. Esta misma dictadura que cada año era condenada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero Pinochet y los suyos no escuchaban a nadie, las palabras no eran suficientes. Las condenas verbales, oficiales, diplomáticas eran útiles pero no suficientes”.

“Y nosotros, dentro del país, no teníamos el derecho de decidir lo que queríamos hacer. Y éramos muchos los que nos organizamos para resistir. Pero nunca, ni a mí, ni a todos los compañeros que yo conozco, se nos puede acusar de haber atentado contra un gobierno democrático, legítimamente constituido. En ningún momento”.

El 11 de septiembre de 2013, Chile conmemorará los cuarenta años del golpe de Estado militar. Veintitrés años después del final de la dictadura, muchas heridas quedan por cerrar. Si nadie lo remedia, Carlos no volverá a su país antes de 2032, él tendrá entonces 79 años.

Fuente: http://www.lecourrier.ch/node/105200

 

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Verdeolivo

Tomado de http://www.rebelion.org
Por Sébastian Brulez

    DESTIERRO. Han abandonado su país cuando otros por fin podían entrar. Cuando, al regreso de la democracia, algunos oponentes armados tuvieron que elegir entre la prisión y el alejamiento.

Cuarenta años. Esta es la pena de destierro que se impuso Carlos García Herrera en 1992, dos años después del retorno formal de la democracia en Chile. La condena más dura para seis chilenos que aún viven hoy en el exilio forzado en Bélgica y en Finlandia. “Este es un honor que yo no me merezco, dice irónicamente, jamás he sido un dirigente político” Carlos prefiere describirse como “un militante de la resistencia, un guerrillero urbano”.

Encarcelado por la dictadura de Augusto Pinochet en 1981, está todavía condenado a cadena perpetua según una ley denominada “antiterrorista”. Para él, como para los otros militantes en su mismo caso, la vuelta del a democracia tuvo un gusto…

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Sobre el honor militar y los Verdaderos Héroes de la patria. Cartas de un hijo de un marino constitucionalista

DestacadoSobre el honor militar y los Verdaderos Héroes de la patria. Cartas de un hijo de un marino constitucionalista

Sobre el honor militar: Carta de un hijo de un marino constitucionalista

por Roberto Cifuentes D. (Bélgica)

lunes, 11 de diciembre de 2006

Bélgica, Lovaina, 6 de Diciembre 2006

A los medios de Comunicación,
A la luz de las últimas declaraciones de la hija del dictador, y del debate público que se ha producido en torno a sí Pinochet debiera o no recibir honores militares, por su cargo militar o como falso Jefe de Estado; yo como hijo de un ex cabo segundo de la Armada de Chile constitucionalista, que fue detenido y torturado en agosto de 1973, por intentar impedir el genocidio que hoy “en parte” ha quedado ilustrado en el incompleto  informe Valech, me resulta una vez más paradojal, por no decir patético que se este hablando de ” Honores Militares” a un dictador, así como ridículo validarlo en el cargo de “Jefe de Estado” ante la eventualidad de su funeral, cuando su proceder nunca estuvo a la altura de consenso en ese cargo a nivel de país, ni éticamente, por la forma en que se auto-posesionó en el cargo por medio de un golpe de estado, ni menos legal, ya que por derecho constitucional la investidura del Presidente Allende había sido absolutamente legitimada incluso por el congreso.

He escuchado, en numerosas ocasiones, ex militares genocidas, hablar de la “familia militar“,  como si ésta constituyera por sí sola un ejemplo de moralidad y valores profundos. Debo agregar al respecto que yo crecí en una familia militar muy diferente, crecí en una familia de valientes y heroicos militares, que al darse cuenta de la actitud sediciosa y motinezca de sus superiores, así como de las consecuencias que podría acarrear un golpe de estado liderado por ellos, alertaron sin titubear a las autoridades de gobierno, porque eran y son portadores de un alto espirítu de lealtad, consecuencia y respeto hacía la unidad y el bien común de nuestro país. Esos jóvenes marinos si tuvieron un comportamiento “HONORABLE“, fueron leales a su juramento a la bandera, y portadores de un alto sentido de valentía al oponerse a la masacre que se venía y sin embargo todos ellos, realmente verdaderos militares, fueron exonerados de sus cargos, por la grandeza de portar dignidad, honor y valentía; en circunstancias que gran parte de la oficialidad, “incluido el actual Almirante Codina” y el alto mando de la época, planearon el genocidio de la mitad de  nuestro país, y aún continúan sin ser juzgados, y todos legítimamente reconocidos como parte de la institucionalidad militar, con todos los derechos respectivos, lo cual me parece una vergüenza como país.

Los marinos constitucionalistas deben tener un lugar importante en la historia de Chile, el comportamiento heroico que tuvieron, debe ser conocido por las futuras generaciones, ellos deben ser premiados con los máximos honores militares, y ascendidos a rangos de oficiales. Los Chilenos deben saber que desde la armada se preparo el golpe de estado, pero que desde las diversas unidades de mar y tierra, hubieron jóvenes cuyo promedio de edad no superaba los 23 años, que intentaron abortar el golpe, pero que fueron detenidos y salvajemente torturados en agosto de 1973.  El día del golpe militar, impotentes vieron que lo que ellos habían  previsto, lamentablemente se había cumplido.

A lo largo de estos últimos 30 años, los hijos del general Pinochet, y los hijos de los marinos constitucionalistas, vivimos en familias militares extremamente diferentes; con valores y principios igual de incongruentes, lo cual se repite también en la enorme diferencia  de distribución del ingreso de la misma supuestamente familia militar. El dictador y genocida Pinochet, debe ser degradado de sus cargos, oficial y legalmente, al igual que todos los militares que participaron directa o indirectamente de las iniquidades que él lideró y por ningún motivo debe recibir honores militares, por el contrario revalidemos por alguna vez a los verdaderos héroes de la armada chilena, son ellos, los marinos constitucionalistas quienes deben recibir los máximos honores militares y civiles existentes en nuestro país.

Roberto Cifuentes D.
Economista
Grand Place 33/202
1348 Louvain la Neuve
Belgique

Usted tiene como hombre de confianza, al mando de la Marina de Guerra, a un “traidor”

Su Excelencia
Presidenta de la República
Sra Michelle Bachelet
Presente.
México, 25 de Enero del 2008.
Junto con saludarla me dirijo a usted en calidad de ciudadano y como hijo de uno de los héroes contemporáneos que tiene nuestro país. Me refiero a los marinos constitucionalistas, ejemplos de valor, coraje y conciencia, quiénes fueron detenidos en Agosto del año 1973 por haber denunciado los preparativos golpistas y las consecuencias que ello traería para sectores importantes de la población.

En mi caso, teniendo solo 4 años de edad fui conducido, junto a mi madre y mi hermana menor, a la Academia de Guerra, cuando mi padre estando ya encarcelado fue sometido a un Consejo de Guerra en el año 1975. Fuimos utilizados para chantajear a mi Padre, y fuimos al mismo tiempo testigos de cómo lo torturaban.

Señora Presidenta: me resulta muy irritante escuchar las declaraciones de ciertos personajes públicos, como es el caso del actual Comandante en Jefe de la Armada, Almirante “Codina”.

En el diario electrónico de la Nación de ayer aparece un artículo donde el Almirante menciona:
“…en los miembros actuales, no hay ningún pacto de silencio, porque hay que pensar que estos hechos ocurrieron tanto tiempo atrás que ya en la institución no quedan de esas personas que estén en servicio”.

Señora Presidenta: esto es la falacia más grande que he escuchado. El Almirante Codina le miente descaradamente a todos los Chilenos con esas afirmaciones y la prueba misma de esa mentira es que él mismo aún está en servicio activo. A casi 35 años del golpe de estado, señora Presidenta, usted tiene como hombre de confianza, al mando de la Marina de Guerra a un “traidor”, y me hago totalmente responsable de mis palabras. El actual comandante en Jefe de la Armada, firmó con su puño y letra una carta enviada al “Comandante en Jefe de la Armada “Almirante Merino” cuando este último aún no lo era, -en un claro acto de sedición ya que quien ocupaba ese cargo era el Almirante Montero-, pidiéndole que interviniera porque de lo contrario renunciaba al igual que los otros tenientes que firmaban la carta.

Señora Presidenta: no es por nada que cuando usted anda de gira en el extranjero, sus palabras acerca de la democracia chilena no tienen mucho eco, ¿Como quiere tener credibilidad en el extranjero y popularidad en Chile, cuando, el Comandante en Jefe de la Armada es un “Traidor” que hasta el día de hoy le miente descaradamente a los chilenos?. ¿Porqué, si no hay pacto de silencio en la Armada bajo la jefatura del Almirante Codina, en el informe Valech, la Armada no menciono el campo de concentración de “Melinka”, o Isla Riesco u Operativo X?. Eso no fue una simple omisión Señora Presidenta.

Aprovecho esta misiva para preguntarle ¿cuántos militares chilenos han seguido formándose en la Escuela de las Américas durante su gobierno?. Quiénes son los enemigos internos hoy en Chile?. ¿Los jóvenes estudiantes Mapuches? Quienes, por cierto, para usted no son más que simples delincuentes comunes o, peor aun, terroristas.

Como ciudadano Chileno, le pido que si es decisión suya mantener a personajes con tan poca moral, como el Almirante Codina, en un puesto de confianza, tome las medidas para que éstos no le sigan mintiendo descaradamente al país a través de los medios de comunicación.

Deseándole el máximo de éxito en lo que le queda de su mandato, se despide muy cordialmente,

Roberto Cifuentes D.
Economista.

CC: Ministro de Defensa.


Señor:
José Antonio Viera-Gallo.
Ministro Secretario General de la Presidencia.
Presente.-
México, 03 de febrero del 2008.

Estimado Señor:
Junto con saludarlo, me permito hacerle llegar mis comentarios con relación al artículo del Sr. Boris Bezama, que apareció el día de hoy 3 de febrero del 2008, en el diario La Nación.

Señor Viera-Gallo, hace pocos días atrás escribí una carta a la Presidenta de la República, con relación a las declaraciones del actual comandante en jefe de la Armada, Almirante Rodolfo Codina, hoy me permito hacerle llegar mis comentarios en relación a la defensa que usted hace de los jóvenes oficiales que cometieron asesinatos en los días del golpe de estado, basándose en la justificación de que recibían órdenes superiores.
Sr Ministro, esta no es la primera vez que usted habla acerca del “Honor Militar” y temas relacionados con los militares que han cometido asesinatos, y actos de represión en contra de sus compatriotas.

En el mes de Junio del 2007, cuando estaba prófugo el General Raúl Iturriaga Neumann, usted dijo en una entrevista:”
“…los uniformados o ex miembros de las Fuerzas Armadas que cometieron crímenes “tenían un cierto respeto por el honor militar. El honor militar hace que uno responda de los hechos que cometió. Un militar no se arranca; un militar no se fuga, menos un militar chileno”.

Ahora usted sale en defensa de los jóvenes oficiales que se vieron “forzados” a cometer crímenes.

Usted dice en la entrevista:”…. aun cuando comprendo que era muy difícil ser héroe en un momento así. A quien le tocaba estar en un grado bajo de la jerarquía militar y participar en hechos de esta naturaleza, si se negaba, muchas veces después era gravemente sancionado, cuando no corría riesgo su vida.”

Con sus dichos usted reconoce que quienes se opusieron a recibir esas órdenes estaban de alguna manera realizando un acto heroico. En esta ocasión, aprovecho sus dichos para recordarle que las Fuerzas Armadas tienen “Héroes Contemporáneos”, y que es el momento de que ellos reciban los máximos honores, reconocimiento y reparación por las consecuencias de sus actos. Los héroes a los que me refiero señor Viera-Gallo, son los marinos constitucionalistas detenidos y torturados en Agosto del año 1973, acusados de supuesta sedición, quienes el 25 de Agosto 1973, desde la prisión “Silva Palma”, enviaron una carta al Presidente de la República denunciando la masacre que se avecinaba con el golpe, además de las torturas a las que habían sido sometidos por los oficiales de la Armada (junto con esta misiva le entregó copia de la carta).

El promedio de edad de estos marinos no era mayor al de estos jóvenes tenientes o subtenientes de los que usted habla en su entrevista, el más joven solo tenia 19 años, pero para ellos, los mensajes de los oficiales en las arengas eran claras, “no quedaría ningún líder de izquierda vivo” tenían que matar a sus propios padres si estos eran “comunistas”, para eso tenían a sus “padres espirituales” (los oficiales).

Lo paradójico de esta situación, es que muchos de estos “Verdaderos Héroes” hoy día aun no tienen derecho a una pensión de exonerados políticos, porque fueron detenidos antes del 11 de septiembre, en circunstancia de que muchos torturadores reciben hoy una doble pensión por “traumatismo post guerra “. Contrariamente a sus superiores estos marinos fueron “leales a su juramento a la bandera”. Una vez cumplidas sus condenas no pudieron trabajar por tener antecedentes de “Traidores”, pero sin embargo jóvenes oficiales de esa época que actuaron de manera sediciosa, hoy día han llegado a ser Comandantes en Jefe de la Armada.

En el libro Bitácora de un Almirante, aparece una carta enviada al Almirante Merino, con fecha 5 de septiembre de 1973 firmada con su puño y letra por el actual Comandante en Jefe de la Armada, donde en parte dice lo siguiente:
“…Hemos sido educados en nuestra Escuela Naval en un sistema democrático y esencialmente antimarxista; de ello consta en los textos que la superioridad nos ha entregado en los diferentes niveles de educación (…). Y el Presidente de la República (Allende) ha expresado pública y enfáticamente ser marxista (…). “.. Hemos condicionado nuestra permanencia en la institución a que ésta actúe decididamente para desterrar el marxismo en Chile.””

Señor Ministro, hoy no es momento para sentirse dolido, es tiempo que de que los culpables de la masacre que ocurrió en Chile sean desenmascarados y que quienes se jugaron la vida por oponerse al genocidio tengan un reconocimiento público y sean reparados como corresponda.

El deseo de Vivir libro marino en Pisagua

Deseándole éxito y la mayor de la sabiduría en su gestión ministerial, se despide muy cordialmente

Roberto Cifuentes Delgado.

CC: Presidenta de la República.
Organizaciones de Derechos Humanos.
Parlamentarios.
Medios de comunicación.

Informese más leyendo este artículo  El Golpe de Estado y los Marinos Constitucionalistas

Los que dijeron no. Hablan los marineros antigolpistas de 1973  Versión completa entrevista lucía Sepúlveda Ruiz al historiador Jorge Magasich

Libro de4l Historiador chileno Jorge Magasich
Libro de4l Historiador chileno Jorge Magasich

Ver así mismo http://www.archivochile.com/Experiencias/exp_popu/EXPpopulares0023.pdf

Estatua merino

http://radiochile-canada.net/2014/03/09/solicitamos-el-retiro-del-monumento-a-toribio-merino-y-la-remocion-del-nombre-merino-de-un-navio-y-de-auditorios/

La participación de civiles en el régimen de Augusto Pinochet . la familia Kast en Paine

La participación de civiles en el régimen de Augusto Pinochet . la familia Kast en Paine

“Los Kast en los crímenes de Paine” El desarrollo de la familia política de derecha a costa de la dictadura

En el libro, los cómplices civiles son nombrados e identificados con el debido respaldo de procesos judiciales en curso, o con condenas establecidas. Varios de ellos participaron directamente en el secuestro, asesinato y ocultamiento de cuerpos. No en términos simbólicos, no por omisión, sino de forma directa.

Javier Rebolledo (1976) es periodista, especializado en la investigación y publicación de temas relacionados con violaciones sistemáticas a los derechos humanos en Chile, abusos a menores y denuncias de malas prácticas empresariales y políticas. Su libro “La danza de los cuervos” (Ceibo Ediciones, 2012), que cuenta con una 5ª edición, fue ganador del Premio Municipal de Santiago 2013, constituyéndose en fenómeno editorial y como un referente en su género.

Su segunda obra, “El despertar de los cuervos” (Ceibo Ediciones, 2013), que aborda el nacimiento de la DINA y la tortura en el país, reiteró el impacto editorial, convirtiéndose en un nuevo clásico de la investigación periodística.

“A la sombra de los cuervos. Los cómplices civiles de la dictadura” (Ceibo Ediciones, 2015) es su tercer libro.

http://www.elclarin.cl/web/noticias/cultura/16589-a-la-sombra-de-los-cuervos-devela-la-responsabilidad-de-civiles-en-crimenes-de-la-dictadura.html

11/11/2014 |
Por Verónica Romero

La participación de civiles en el régimen de Augusto Pinochet es un hecho que se ha demostrado en varias ocasiones. Esta vez el escritor y periodista Javier Rebolledo, en su último texto, cuenta cómo se dio paso a esa colaboración y, en ello, relata hechos desconocidos como el de la familia Kast en Paine, lugar donde se encuentra la mayor cantidad de detenidos desaparecidos en relación a su población: 70 personas murieron en forma violenta a manos de militares y civiles

“A la sombra de los cuervos” es la tercera parte y final de la investigación que realizaron los periodistas Javier Rebolledo y Nancy Guzmán, quienes se han destacado en revelar los hechos que significaron violaciones a los derechos humanos en Chile durante la dictadura militar.

La última parte de esta saga saldrá a la venta en 2015, ya que aún se encuentra en proceso de investigación, sin embargo, se dio a conocer un capítulo referido a la participación de la familia Kast en los crímenes que se cometieron en la localidad de Paine después del golpe de Estado de 1973. Los integrantes involucrados en estos hechos comprenden al patriarca Michael Kast y a sus hijos Christian y Miguel (fallecido), éste último fue padre del diputado Felipe Kast (Evópoli) y ministro del Trabajo y Mideplan de Pinochet, hermanos del diputado UDI José Antonio Kast.

La investigación tiene como finalidad revelar la participación de civiles en la dictadura, quienes fueron cómplices pasivos y activos de los crímenes que se cometieron durante esta época.Es en este contexto que aparece el capítulo “Los Kast en los crímenes de Paine”.

En entrevista con Cambio21 el periodista y autor de “A la sombra de los cuervos”, Javier Rebolledo, comentó cómo fue la realización de este proyecto, lo que descubrió durante la investigación y la impresión que se llevó de esta familia.

¿Cómo nace la idea de hacer esta parte de la investigación de tu libro?

Tenía la intención de hacer la tercera parte de Los Cuervos y que me cerraba con el Despertar de los Cuervos, en el aparecen muchos civiles metidos en distintos niveles y me di cuenta que era necesario hacer un libro sobre las personas que estuvieron detrás de los militares, porque esta fue una dictadura cívico-militar y todos nos hemos centrado en lo que hicieron los militares, pero existe un fuerte componente civil que no ha sido tocado.

¿Cómo dirías que era la relación que los Kast tenían con sus empleados?

Era una buena relación paternalista, en la medida en que los empleados aceptaban lo que su patrón les ofrecía y les daba. Cuando Pedro León Vargas Barrientos descubrió que había una serie de cuestiones que estaban impagas en el salario, le costó que Michael Kast lo castigara y lo bajara a rondín y terminara yéndose de ese trabajo.

También construyeron una población al lado de la fábrica con una iglesia y, además estaban las casas grandes de la familia, así que había una especie de feudalismo, donde los trabajadores eran influenciados para que entraran a la religión con esta iglesia a la que todos a asistían a misa todos los días.

¿Qué era lo que celebraban Carabineros y civiles en la comisaría de Paine?

Según las declaraciones de Christian Kast, cuenta que estaban celebrando el golpe militar y que luego fueron a patrullar con integrantes de Carabineros y otros civiles a distintas localidades.

¿Cómo fue la participación que Christian y Michael Kast tuvieron en los crímenes de Paine?

Los de Christian Kast lo considero grave primero porque fue parte de estos patrullajes cívicos-policiales y con vehículos, segundo, estuvo celebrando asados en momentos en que las personas estaban detenidas en la comisaría. Es allí donde estuvo celebrando los asados con personas que están confesas y procesadas de delitos y junto a detenidos que hoy son detenidos desaparecidos. También llevó comida a estos carabineros que tenían una olla común.

Christian Kast dice que vio a detenidos entrar a ese lugar y salir rapados en camiones. Además dice haber escuchado que había un detenido conocido como el “Harina Seca” quien es un detenido desaparecido y eso Christian Kast nunca fue a confesarlo a la justicia.

Christian Kast firmó en 2008 un certificado de honorabilidad a favor de Rubén Darío González, que es un civil de Paine que está confeso de su participación del crimen de Cristián Víctor Cartagena Pérez, un profesor del partido comunista, a quien tomaron en su casa, lo amarraron a un auto y lo arrastraron hasta la comisaría por un camino de tierra.

Hay una parte delictiva propiamente tal y una parte moral donde falla este caballero Christian Kast.

En el caso de Michael es que una de las cosas que no se han logrado determinar en la causa son exactamente qué vehículos se ocuparon en qué episodio en estas caravanas de la muerte que conformaron los civiles. Este caballero reconoció a la justicia, haber prestado uno de sus camiones a Carabineros, que según él era usado para trasladar a los agentes, pero uno de los jefes de este grupo, Francisco Luzoro, reconoció que los vehículos se ocupaban para patrullaje nocturno.

¿Cómo fue el caso de Alejandro del Carmen Bustos González contra Christian Kast?

Alejandro del Carmen Bustos González (quien sobrevivió al fusilamiento), contó que le dieron una paliza entre civiles y que le tiraban huesos al piso y lo dejaron tirado en el patio de la comisaría. Una de las personas que integraba este conjunto de civiles que lo golpearon estaba Christian Kast.

Estos carabineros están procesados por haber cometido los crímenes de Paine, que tiene la mayor concentración de detenidos desaparecidos por densidad de habitantes de todo Chile.

¿Cómo ha avanzado este caso de “Paine” en la justicia?

Michael Kast se murió en calidad de inculpado. Christian Kast alegó que en ese tiempo era menor de edad, pero se solicitó, por el abogado Luciano Fouillioux, que se le practicaran exámenes sicológicos de discernimiento para determinar si a esa edad estaba o no consiente de los hechos, pero entiendo que la justicia no accedió a esos exámenes.

¿Cómo dirías que la familia Kast se fortaleció políticamente en este periodo?

Cuando comienza la dictadura ellos ya tenían un negocio emergente, pero con la llegada al gobierno de Miguel Kast como ministro del Trabajo de Pinochet, se les abren las puertas. Claramente, si uno ve solamente los números, la dictadura para ellos fue un muy buen negocio, o sea, tuvieron un auge. En los hechos se ve como creció la empresa.

¿Qué conexión tuvo Miguel Kast para llegar al gobierno?

Miguel Kast llega a través de Jaime Guzmán al gobierno. Miguel es uno de los fundadores del gremialismo que luego derivó en la Unión Demócrata Independiente (UDI), de la que es parte el diputado José Antonio Kast y de la cual fue parte el diputado Felipe Kast (Evópoli).

Esto hace que Felipe tenga una posición ambivalente frente a los derechos humanos al señalar que se bien condena enérgicamente las violaciones a los derechos humanos, no tendría problema, por otro lado, en ser ministro de Estado, al igual como lo fue su padre, para ayudar dentro de lo que se pudiera en la dictadura militar, ya que como él dice, no le tocó vivir las violaciones a los derechos humanos, lo que lo hace ponerse en una actitud absolutamente situacionista.

¿Cómo crees que se percibe a esta familia política?

Son una familia muy respetada, los fundadores en parte de la primera dinastía y los orígenes de la Unión Demócrata Independiente. Son parte de los cimientos ideológicos del brazo político que creó la dictadura bajo el alero de Jaime Guzmán y de Miguel Kast para darle una valides a este sistema. Ellos son el corazón de la UDI, como lo hemos visto en casos como Penta.

En lo que corresponde o compete a la familia Kast por las violaciones a los derechos humanos de Paine, tengo la impresión que las responsabilidades que perseguía la justicia quedaron hasta ahí.

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http://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-V/pedro_leon_vargas_barrientos.htm

http://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-A/adasme_nunez_jose.htm