EN MEMORIA A MI PADRE,EJECUTADO…

MARCELO GUZMAN FUENTES

“PARA QUE NUNCA MÁS EN CHILE” EN MEMORIA A MI PADRE,EJECUTADOS Y DETENIDOS DESPARECIDOS DEL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE PISAGUA.

CON EL RELOJ DE MI ABUELA – Leandra Guzmán Brunet – LEANDRA BRUNET// // // // // // // // // //

TIRSDAG 30. OKTOBER 2012

CAMPAMENTO DE PRISIONEROS DE PISAGUA

Campamento de Prisioneros de Pisagua

Tarapacá – I Región

El Campamento de Prisioneros de Pisagua fue utilizado, desde Septiembre de 1973 hasta octubre de 1974, como centro de detención y tortura. Después del 11 de Septiembre se organiza un campamento militar para albergar a los presos políticos, especialmente de la zona norte, bajo la dependencia de laSexta División del Ejército.

Los testimonios entregados al Informe Valech revelan que hubo más de 800 personas detenida en el Campo de Prisioneros de Pisagua. En los años ochenta, fueron enviados, en calidad de relegados, más de cien detenidos, a quienes se les recluía en la Cárcel y a las mujeres en las dependencias contiguas al teatro del pueblo y en un galpón, nombrado El Supermercado. Según los testimonios, los detenidos permanecieron allí en muy malas condiciones de vida: fueron mantenidos largos períodos vendados y esposados, constantemente golpeados, amenazados, sometidos a trabajos forzados, privados de alimentos, agua y sueño.

El hacinamiento fue extremo, especialmente cuando los detenidos fueron enviados, incomunicados por largos períodos, en grupos de cerca de 15 personas, a un calabozo de dos por cuatro metros, autorizados a salir al baño sólo dos veces al día.

Los testimonios de sobrevivientes describen haber sido objeto, durante los interrogatorios, de golpizas constantes, en ocasiones con manoplas; cortes en el cuerpo con objetos cortantes, como corvos o yataganes; simulacros de fusilamiento; eran amarrados y se les vendaban los ojos, colgados; les aplicaban la parrilla, el teléfono, el submarino en agua y excrementos, corriente eléctrica, quemaduras con cigarrillos. Señalan haber sido enterrados en fosas hasta la cabeza y se les orinaba encima, a pleno sol, por largos períodos; se les golpeaba hasta ocasionarles fracturas, eran atacados por perros; los obligaban a pelear entre ellos por comida; se les encerraba en unos toneles para lanzarlos cerro abajo. Existen relatos de personas sometidas además a violencia y agresiones sexuales. Se les mantenía a torso desnudo bajo el sol, hasta provocar quemaduras graves en sus cuerpos, y por las noches quedaban a la interperie, sufriendo las bajas temperaturas. Eran obligados a subir y bajar los cerros corriendo y golpeaban a aquellos que por su salud física o avanzada edad no lograban seguir el ritmo de los demás prisioneros.

Diariamente, algunos detenidos eran escogidos para tratos degradantes, trabajos pesadísimos durante largas horas o ejercicios físicos de extenuación como correr por suelos con desnivel con la vista vendada, o intentar subir a la carrera una escala, mientras sus guardias hacían fuerzas para empujarlos hacia abajo. Concluido un día de interrogatorio, se solía dejar a veinte o treinta reclusos que lo habían sufrido, tendidos a la intemperie por hasta 48 horas, bajo el calor diurno y el hielo nocturno. Uno de los así apremiados,Nelson Márquez, terminó con ello de enloquecer, e intentó fugarse; recapturado a los pocos minutos bajo el muelle, fue asesinado a tiros de inmediato.

Pisagua, como campo de concentración, se caracterizó además por la tortura psicológica que sufrían sus detenidos por las ejecuciones que allí ocurrieron. Este recinto registra la mayor cantidad de ejecuciones por la llamada ley de fuga. Se concentró una gran cantidad de personas sometidas a consejos de guerra, condenadas a penas extremadamente altas, muchas de ellas incluso de muerte. Los condenados permanecían días esperando sus propias ejecuciones y eso provocaba angustia y desesperación a sus compañeros y a ellos mismos.

Durante su funcionamiento estuvieron prohibidas las visitas de familiares y de funcionarios de organismos de derechos humanos. En este campamento fueron ejecutadas 19 personas: siete en virtud de sentencias pronunciadas por consejos de guerra, cinco por sentencia de muerte en consejos de guerra cuyo texto se desconoce y siete por la aplicación de la denominada Ley de Fuga. Entre los presos políticos asesinados en el Campamento de Prisioneros de Pisagua se encuentran Orlando Tomás Cabello Cabello, Nicolás Chanez Chanez, Juan Mamani Garcia, Luis Aníbal Manriquez Wilden, Hugo Tomás Martinez Guillen, Juan Rojas Osega, Julio Cabezas Gacitua, José Cordova Croxatto, Humberto Lizardi Flores, Mario Morris Barrios, Juan Valencia Hinojosa, Rodolfo Jacinto Fuenzalida Fernandez, Juan Antonio Ruz Diaz, José Demóstenes Rosier Sampson Ocaranza, Freddy Marcelo Taberna Gallegos, Germán Eladio Palominos Lamas, Juan Alarcón, Nolberto Cañas, Marcelo Guzmán, Michel Nash,Luis Lizardi y Juan Jiménez.

Criminales y Cómplices

Teniente Coronel Ramón Larrain (Comandante del Campo de Prisioneros de Pisagua); General de Brigada Carlos Forestier Haensgen (Comandante VI División del Ejército);Mario Acuña Riquelme (Fiscal Militar de Iquique); MayorPlácido Muñoz Faúndez; Teniente Portales (Ejército)

Fuentes de Información: Informe Rettig; Informe Valech; Libros: “La represión política en Chile: los hechos”; Revista Análisis; Diarios: La Tercera; Archivo Memoriaviva

De la Coordinadora SERPAJ – Arica, hemos recibido la siguiente informacion.

MARTIRES DE PISAGUA

  1. Luis A. Lizardi Lizardi. Obrero. Militante socialista. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  2. Marcelo O. Guzmán Fuentes: 33 años. Educador sanitario. Militante socialista. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  3. Nolberto Jesús Cañas. 48 años. Interventor Pesquero. Militante socialista. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  4. Michel Selim Nash Saez. 19 años. Conscripto. Militante Juventudes Comunistas. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  5. Juan Calderón Villalón. 25 años. Oficial de marina. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  6. Juan Jiménez Vidal. 40 años. Oficial de Marina. Militante socialista. Fusilado por aplicación de Ley de Fuga el 29 de Septiembre de 1973
  7. Julio C. Cabezas Gacitúa. Abogado del Consejo Defensa del Estado. Sin militancia. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 11 de Octubre de 1973
  8. José R. Córdova Croxato. Administrador del Puerto de Iquique. Militante dl MAPU OC. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 11 de Octubre de 1973
  9. Juan Valencia Hinojosa. Funcionario ECA. Militante Comunista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 11 de Octubre de 1973
  10. Mario Morris Barrios. Oficial de Aduanas. Militante Comunista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 11 de Octubre de 1973
  11. Humberto Lizardi Flores. 30 años. Profesor de Estado. Militante del MIR. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 11 de Octubre de 1973
  12. Freddy Taberna Gallegos. 30 años. Geógrafo. Militante socialista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 30 de Octubre de 1973
  13. José Sampson Ocaranza. 30 años. Empleado Municipal. Militante socialista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 30 de Octubre de 1973
  14. Juan A. Ruz Díaz. Funcionario d Aduanas. Regidor de Iquique. Militante socialista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 30 de Octubre de 1973
  15. Rodolfo Fuenzalida Fernández. 40 años. Piloto Pesquera Iquique. Militante socialista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 30 de Octubre de 1973
  16. Germán Palominos Lamas. 31 años. Carpintero. Militante socialista. Fusilamiento por Consejo de Guerra el 30 de Octubre de 1973
  17. Luis Higuera. Ejecutado en Enero de 1974
  18. Nelson Márquez. Ejecutado en Enero de 1974
  19. Luis Toro Castillo. Ejecutado. 11 de Febrero de 1974
  20. Alberto Yañez Carvajal. Ejecutado. 11 de Febrero de 1974
  21. Manuel Sanhueza Mellado. 29 años. Obrero Industrial. Muerto en tortura el 10 de Julio de 1974
  22. Marcelino Lamas Largo. Ejecutado el 26 de Diciembre de 1974

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Noticias Relacionadas a este Centro de Concentracion

La Tercera Mayo 1998
Un largo y angosto cementerio clandestino

De vez en cuando el país recobra la memoria. Son golpes secos, tremendos y trágicos que hacen recordar que en Chile existen procesos pendientes. Heridas abiertas. Casos que tienen que ver con la memoria colectiva de un país que, pese a los esfuerzos oficiales, no se reconcilia con su propia historia. Un país que amparado en cifras macroeconómicas y en un afán de progreso, prefiere dejar a un lado uno de los hechos más traumáticos de su corta vida como nación. El golpe militar de 1973 y sus trágicas consecuencias. Muertes, torturas y desapariciones, son la tónica de un proceso que quebró el orden democrático de Chile, y en el cual, se siguen contando víctimas. Los últimos sucesos despiertan una vez más las esperanzas de los familiares de detenidos desaparecidos. Madres, esposas e hijos de personas que dejaron de ver hace 25 años, cuando fueron detenidos por los organismos de seguridad del gobierno presidido por el ex general Augusto Pinochet Ugarte.

Hoy, la sociedad chilena se ve sacudida por las noticias que hablan de la posibilidad de que algunos de los detenidos desaparecidos estuviesen vivos en el interior de la ex Colonia Dignidad, enclave alemán que fue utilizado como campo de prisioneros durante el golpe de 1973 y en el que se presume, se hallaría un cementerio clandestino con los cuerpos de varios de ellos.

Otro hecho, es el nuevo hallazgo de osamentas en el norte. Se trataría de tres fosas, donde estarían enterrados alrededor de 150 presos políticos fusilados en 1973, descubiertas en las cercanías del Campo de detención de Pisagua (Primera Región), luego que un presunto uniformado revelara al diputado por Antofagasta Felipe Valenzuela (PS) la existencia de esos depósitos. Con las informaciones entregadas por esa fuente, que estaba destacada en el lugar durante el golpe militar, se logró ubicar los puntos cavados a una distancia equidistante uno de otro, en la ribera del río Camarones, cerca de Quillagua Viejo. Las labores de rastreo dieron resultado a las 18 horas del lunes 4 de mayo, cuando fue desenterrado el primer cuerpo. Valenzuela indicó que los cadáveres están amarrados de manos y presentan signos de haber sido acribillados. Se trata de un nuevo hallazgo que se suma a los ocurridos a partir del año 1990, cuando la sociedad chilena pudo observar como eran descubiertos 20 cuerpos en terrenos cercanos a la Cárcel de Pisagua (en la foto). Era Junio de 1990, a sólo meses de recuperada la democracia, un hallazgo que remeció la memoria nacional y que puso al descubierto la brutalidad con la que actuaron algunos elementos de las Fuerzas Armadas.

Osamentas en Pisagua

El viernes 1 de junio de 1990, los abogados Héctor Salazar, Carlos Vilas y Ernesto Montoya, presentaron la denuncia por “inhumación ilegal”, a nombre de la Vicaría de la Solidaridad de Santiago y de la Comisión de Derechos Humanos, ante el Juzgado de Crimen de Pozo Almonte. Dos horas después, el Tribunal se constituyó en el lugar. El juez, Nelson Muñoz Morales y su secretario, se mantuvieron allí, en una carpa, recogiendo testimonios. La Vicaría de la Solidaridad ya tenía antecedentes un año antes de la existencia de este cementerio clandestino, ubicado al norte del cementerio de Pisagua. Fue el médico comunista Alberto Neumann Lagos, quien entregó su testimonio y una declaración jurada a los miembros del organismo. No obstante, se evaluó que las condiciones no estaban dadas en ese momento para emprender las acciones legales correspondientes. Por ello se decidió esperar las elecciones de diciembre de 1989. Una vez que la Concertación ganó y que Patricio Aylwin se hizo cargo del gobierno, se esperó un tiempo más, ya que el acceso al lugar era impedido por una barrera militar. Así se llegó al 31 de mayo, cuando se decidió interponer la denuncia. El primer cuerpo apareció a unos 70 centímetros de profundidad. Luego aparecieron otros. Los cuerpos estaban cubiertos por dos bolsas de arpillera amarradas, a la altura de las caderas, por gruesos alambres. Tenían los ojos vendados, sus ropas estaban intactas y orificios de bala atravesaban sus pechos.

El Campo de concentración de Pisagua está a dos horas de Iquique. Se accede por una carretera difícil en la que algunos tramos deben hacerse bordeando un precipicio. En camiones, golpeados y con frío, fueron llevados hasta allí 38 detenidos, el 14 de septiembre de 1973. “Cuando vimos el poblado, el fantasma tomó cuerpo. De inmediato nos encerraron en la cárcel. En el pueblo había unos 200 pescadores. El Comandante Larraín los reunió y les dijo que debían irse pues al lugar había llegado el ‘cáncer marxista’. Nosotros debíamos permanecer encerrados. La cárcel tiene tres pisos. Al primero le llamaban ‘catacumbas’ ; en el segundo y el tercero había cuatro celdas. El 18 de septiembre llegó el barco Maipo con una carga de 400 prisioneros de Valparaíso. Se provocó un tremendo hacinamiento. Debíamos dormir de pie. Nos abrían las puertas sólo dos veces al día. A las 7 de la mañana nos daban un pan y un jarro de té y a las 4 de la tarde, un plato de porotos. Teníamos 7 minutos para comer, hacer nuestras necesidades y tomar agua” recordó en la revista Analisis de junio de 1990, Francisco Prieto Enríquez, ex prisionero que permaneció en Pisagua hasta el 31 de mayo de 1974.

Campo de concentración

El hallazgo de las osamentas de Pisagua causó impacto nacional. Impacto que legitimó la existencia de la Comisión de Verdad y Reconciliación, creada por el Presidente Aylwin para investigar los casos de violaciones a los derechos humanos cometidos desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990. La salinidad del mar y del desierto conservaron en una escalofriante integridad los cuerpos. Los esqueletos conservaban sus ropas, las amarras, las vendas y sobre todo, las expresiones de dolor. A medida que las investigaciones avanzaban se daban cuenta de nuevos antecedentes: las víctimas habían sido ejecutadas al margen de toda legalidad.

La revista Análisis del 11 al 17 de junio de 1990 cuenta que el 29 de septiembre de 1973, el teniente coronel Ramón Larraín, comandante del campo de concentración, gritó a los presos que necesitaba cinco voluntarios para trabajos en el exterior. Algunos, deseosos de tomar aire fresco, se ofrecieron. “Vimos salir a Juan Alarcón, Nolberto Cañas,Marcelo Guzmán, Michel Nash, Luis Lizardi y Juan Jiménez. Al poco rato llegó Larraín muy exaltado. En medio de insultos, informó que nuestros compañeros habían intentado fugarse, que no habían obedecido la orden de alto y que habían sido fusilados. Nadie le creyó”, recuerda Francisco Prieto.

El 11 de octubre fueron sacados del campo José Córdova, Humberto Lizardi, Mario Morris, Julio Cabezas y Juan Valencia. Nunca más los vieron. A través de un bando, firmado por el Comandante en Jefe de la sexta división y hombre de confianza del general Pinochet, Carlos Forestier, se informó que habían sido fusilados para dar cumplimiento a la sentencia de un Consejo de Guerra. Nunca se encontró el expediente. Los detenidos fueron fusilados en Pisagua, pese a que se aseguró que el juicio se había realizado en Iquique, sin la presencia de los sentenciados. A los presos no les cupo duda de que había sido venganza. El fiscal militar Mario Acuña era un abogado de Iquique con vinculaciones con el narcotráfico. Sus actividades ilícitas habían sido descubiertas gracias a una investigación realizada por el destacado integrante del Consejo de Defensa del Estado, Julio Cabezas. El 11 de septiembre de 1972, Acuña fue nombrado fiscal por el juez militar Forestier. Una de sus primeras acciones fue ordenar la detención de Cabezas.

Nuevos hallazgos

Los indesmentibles hechos que fueron apareciendo a la luz pública afectaron al Ejército, quien se sintió amenazado ya que a este hallazgo se sumaron otros. En julio de 1990 la Iglesia de Valdivia reveló la inhumación ilegal de 18 campesinos fusilados en Futrono y Chihuío. En Calama aparece una fosa clandestina con restos de cadáveres dinamitados. En el Cementerio de Copiapó, cuatro de trece cuerpos extraídos de una fosa anónima, muchos de ellos quemados, correspondieron a fusilados de 1973. En agosto se añaden tres cuerpos maniatados en el cerro Mutrún, tres en el Cementerio La Playa de Constitución, seis en Calama y otros seis, dinamitados, en un pique de Tocopilla.

Luego vendría una situación todavía más dramática. El juez Germán Hermosilla, que investiga la ejecución de campesinos de San Bernardo en Paine y Cuesta de Chada, es informado de que algunos cuerpos podrían estar enterrados en el Patio 29 del Cementerio General de Santiago. Las primeras excavaciones provocaron una nueva conmoción: en numerosas tumbas, los cuerpos habían sido apilados unos sobre otros. Consultado, el entonces comandante en Jefe del Ejército, general Augusto Pinochet, sobre este hecho, declaró que le parecía una medida muy “económica”, generando una serie de críticas por parte de familiares de detenidos desaparecidos y de organismos de derechos humanos. Las investigaciones sobre estos hechos culminarían una año después, en septiembre de 1991, con un total de 125 cadáveres.

El Ejército hizo sentir su malestar sobre esta serie de hallazgos a través de una declaración del Cuerpo de Generales, leída por el entonces director de la Academia de Guerra, coronel Ricardo Izurieta (Actual comadante en Jefe del Ejército). En dicha declaración el Ejército expresó una clara defensa de su Comandante en Jefe, dejando en claro que Pinochet y Ejército eran un solo cuerpo. La declaración, en un tono mesurado y argumental expresó en algunos párrafos que “No somos ajenos al dolor de hoy, y hemos debido contener durante años el sentimiento que experimentamos todos, a consecuencia de la guerra interna que debimos enfrentar…” , y en clara alusión a las ausaciones que se le imputan dice ” es sabido que cuando se quiere desprestigiar a los vencedores se les culpa de crueldad, de excesos criminales y , sobre todo, de ejercer un castigo desproporcionado a la capacidad ofensiva de las fuerzas derrotadas”…”en nuestro caso, estamos seguros de que la victoria de la libertad no se hubiera obtenido sin el empleo de las acciones severas y disuasivas que ejecutaron las Fuerzas Armadas y Carabineros”.

Por la cercanía de los hechos, sólo han pasado 25 años desde el golpe, no existe una visión oficial sobre los acontecimientos que motivaron la intervención militar, ni sobre la supuesta guerra interna que se desarrolló. Las investigaciones judiciales tendrán que esclarecer la verdad sobre la muerte y las circunstancias en las que estas sucedieron.

Hoy, a ocho años del primer hallazgo, aparecen nuevamente osamentas en el norte del país. Cuerpos que se niegan a desaparecer, que no permiten que sean olvidados y que esperan, al menos, servir de consuelo a sus deudos que aún se preguntan ¿Dónde están?.

L

MARCELO GUZMAN FUENTES

A MIS HERMANOS LUZ MARIA, VERONICA, MARCELA Y JAVIER

–>

Nada puede devolvernos el tiempo,

Pero la belleza persistirá siempre

En el recuerdo de mi padre y sus compañeros.

Leandra Brunet

50 años del golpe militar en Brasil: la preparación

[REPORTAJE] 50 años del golpe militar en Brasil: la preparación
Adital

 

El próximo 1° de abril marcará los 50 años del golpe militar en Brasil. Por este motivo Adital publica, a partir de hoy, una serie de cuatro reportajes que abordarán, desde el punto de vista histórico, los motivos que llevaron al país a adherir al golpe, inclusive con apoyo de gran parte de la población; hablaremos también sobre la actuación de los órganos de represión; la resistencia contra la represión de los militares; y, finalmente, construiremos un paralelo entre la actual situación del país y la época del golpe.
Reprodução

 

El pre-golpe

 

El golpe militar ocurrido en 1964 estableció en Brasil una dictadura que se extendió hasta el año 1985. A lo largo de esos 21 años, el régimen militar endureció el gobierno, convirtiendo en legales prácticas totalmente contrarias a los derechos humanos, como la censura y la tortura. Los militares combatieron, sin piedad, cualquier amenaza “comunista” o de manifestantes contrarios al gobierno, marcando, en la historia de Brasil, un período sombrío, caracterizado por actos autoritarios y violentos. La simple desconfianza de que alguien era “comunista” ya era motivo para espiar y detener a esa persona para averiguación de antecedentes, empezando, en ese momento, un cruel proceso de tortura psicológica y, en muchos casos, física.

 

La decisión, por parte de los militares, de aplicar un golpe de Estado a un gobierno electo democráticamente no fue algo repentino, ocurrió como consecuencia de una serie de hechos políticos acumulados en el período post Getulio Vargas, agravados por la decisión de este presidente de suicidarse. Después de la muerte de Vargas, Juscelino Kubitscheck (JK) fue electo en forma directa. JK desenvolvió una forma de gobernar que le posibilitó la conquista de un gran apoyo de la población; su slogan “50 años en 5” se volvió extremadamente popular entre los brasileros. Sin embargo, el gobierno de JK también estaba siendo marcado por indicios de que los militares preparaban un golpe de Estado.

 

Janio Quadros y el intento de auto-golpe

 

“¡Barre, barre, escobita!

¡Barre, barre la indignidad!

Que el pueblo ya está cansado

De sufrir de esta manera…”

 

El trecho musical arriba es parte del jingle de la campaña electoral del sucesor de JK en la Presidencia de la República, Janio Quadros. El jingle y la campaña electoral como un todo causaron una óptima impresión en los brasileros, convirtiendo a Quadros en presidente con una aprobación nunca antes vista en las urnas. La victoria avasalladora, con 5,6 millones de votos, hizo que el presidente electo creyese en un autogolpe de Estado. Creyendo que el pueblo siempre estaría a su lado, el propio Quadros orquestó una renuncia. El objetivo era volver al poder mediante un pedido amplio de retorno, que sólo sería aceptado si le fuesen datos poderes absolutos. Siete meses después de su elección, puso en práctica este plan y renunció al cargo. Sin embargo, contrariando las expectativas, el pueblo nunca le pidió que volviera y el cargo de presidente terminó siendo ocupado por su vicepresidente, João Goulart, conocido como Jango. Sin embargo, no fue fácil para Goulart asumir el cargo que era su derecho.

 

En la época de la renuncia de Janio Quadros, éste estaba en un viaje diplomático en la República Popular China, lo que causaba escalofríos a los militares brasileros, asumidamente anticomunistas. Aprovechando la situación, los militares acusaron a Jango de ser comunista y le impidieron asumir el cargo máximo del país.

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Después de muchas negociaciones, mediadas inclusive por su cuñado Leonel Brizola, los que apoyaban a Jango y la oposición terminaron haciendo un acuerdo político por el cual se crearía un régimen parlamentarista, en el que el presidente es sólo un jefe de Estado con poderes reducidos. En 1961, João Goulart asumió ese gobierno parlamentarista. Sin embargo, dos años después, hubo un plebiscito y el pueblo, con un porcentaje del 82%, optó por la vuelta del presidencialismo. Entonces, en 1963, Jango, finalmente, asumió la Presidencia con amplios poderes.

 

Durante el gobierno de Jango, se hicieron notorios los varios problemas estructurales de la política de Brasil, acumulados en las décadas que precedieron al golpe, y las disputas de naturaleza internacional, en el ámbito de la Guerra Fría, que desestabilizaron a su gobierno.

 

Jango adoptó una política económica más conservadora, disminuyendo la participación de las empresas extranjeras en sectores estratégicos de la economía e instituyendo un límite para el envío de ganancias de las empresas internacionales, siguiendo las orientaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). A pesar de este conservadurismo, el entonces presidente siempre fue maleable en relación con las reivindicaciones sociales, lo que aumentaba la desconfianza de los militares.

 

En medio de la inestabilidad económica, Jango publicó el Plan Trienal, que buscaba combatir la inflación y hacer que Brasil crezca a una tasa del 7% anual, además de iniciar una política de distribución de ingresos. Sin embargo, el plan no consiguió alcanzar las metas esperadas y las reivindicaciones populares se volvieron más fuertes. Después del fracaso del plan, Jango apostó a las reformas de base, para reestructurar al país. Estas medidas incluían las reformas agraria, tributaria, administrativa, bancaria y educacional.

 

En una gran elección, llamada ‘Comicios de la Central’, por haber sido realizada en la Plaza de la República, frente a la estación Central de Brasil, en Río de Janeiro, el presidente anunció a más de 150 mil personas que daría comienzo a las reformas y libraría al país del caos en que se hallaba. Los comicios, sin embargo, fueron otro motivo para que la oposición lo acusara de comunista. A partir de allí, se intensificó una movilización social anti-Jango.

 

El golpe

 

La clase media, al ver las banderas rojas y los pedidos de reforma agraria, se asustó con una posible revolución socialista y brindó su apoyo a los militares. Algunos días después de los comicios, se organizó la ‘Marcha de la Familia con Dios por la Libertad’, que llevó a miles de personas a las calles, pidiendo el alejamiento del presidente. Estas manifestaciones fueron vistas por los militares como un consentimiento al entonces Golpe de Estado que estaba siendo preparado.

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En la madrugada del 31 de marzo de 1964, el golpe militar fue deflagrado contra el gobierno de João Goulart. Lo que se destacó fue la total falta de reacción del gobierno y de los grupos que le daban su apoyo. Jango cayó sin resistencia, sin siquiera accionar su dispositivo militar que le daba apoyo. Comenzaba entonces un período sombrío para la historia brasilera, marcado por el autoritarismo, la censura y violentas violaciones de derechos humanos.

 

De acuerdo con el profesor de historia de la UFRJ, Carlos Fico, autor del libro Además del Golpe, Jango podría “haber tomado con facilidad el Palacio de Guanabara, donde estaba el gobernador Carlos Lacerda, que se defendía en forma precaria. Podría haber dispersado las tropas golpistas con pocos aviones bombarderos, sin embargo, prefirió evitar una guerra civil, o sólo evaluó que sería inútil resistir”. Goulart salió del país, pero antes de hacerlo, ya había perdido su mandato. Fue hacia el exilio en Uruguay, de donde sólo retornaría a Brasil para ser sepultado, en 1976.

 

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

 

 

17.03.2014

 

 

[REPORTAJE] 50 años del golpe militar en Brasil: represión y tortura

 

Mateus Ramos
Adital

 

“Es como si ellos corrompieran tu alma, destruyendo lo que uno tiene de bueno (…). Ellos quieren, a través de la masacre, de la inhumanidad, que uno traicione, que uno rompa todos los vínculos que tiene, como en el caso que vi de una niña, que entregó a su propio padre”.

 

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Maria do Carmo Serra Azul

 

El trecho de arriba es parte de una larga entrevista concedida por María do Carmo Serra Azul a Adital. Cacao, tal como es conocida por los amigos, es una ex-presa política, que fue torturada en los sótanos del DOI-CODI, uno de los órganos represores de la dictadura militar brasilera.

 

Presos políticos, como Cacao y tantos otros, son personas que fueron encarceladas por las autoridades de un país por expresar, en palabras o actos, su discordancia con el régimen político en vigencia. Cabe resaltar que la existencia de esos presos, está, usualmente, asociada con regímenes políticos dictatoriales, o sea, no hay presos políticos si no hay dictadura.

 

Las torturas a las que eran sometidos los presos políticos llevaron al surgimiento de otro término: desaparecidos políticos, personas que simplemente desaparecían después de ser detenidas por la policía.

 

El sitio web www.acervoditadura.rs.gov.br revela que existen más de 200 muertes oficiales en el período de la dictadura, sin embargo, ese número debe ser mucho mayor, teniendo en cuenta que muchos muertos fueron simplemente “desovados”, para utilizar un término que los propios opresores usaban.

 

Otro número oficial, que en la realidad también debe ser mucho mayor, es el de los desaparecidos. En el sitio web www.desaparecidospoliticos.org.br *se publica un listado de 379 nombres de personas que desaparecieron después de ser detenidas durante el régimen militar. Ese número es bajo si tenemos en cuenta que muchas familias no relataron la desaparición de sus seres queridos por miedo a sufrir represalias por parte de los militares.

 

Métodos de torturaReprodução

 

“Ellos me hacían el ‘submarino’, introducían mi cabeza en el agua a la fuerza, me ahogaban y después me hacían respirar, como si me hubiese ahogado en la playa, eso me dejaba loca”, se desahoga Cacao al recordar los 15 días que pasó siendo torturada.

 

Antes de hablar de los órganos de represión, es necesario explicar los métodos de tortura utilizados, que muchas veces eran tan crueles, que llevaban a la muerte a los torturados o los dejaba locos.

 

Silla del Dragón – “Me ataron a la silla del dragón, desnuda, y me dieron choques eléctrico en el ano, en la vagina, en el ombligo, en los senos, en la boca, en el oído”. (María Amelia Teles, ex-militante del Partido Comunista de Brasil) Era una especie de silla eléctrica revestida de zinc y vinculada a terminales eléctricas, donde los presos se sentaban desnudos. Cuando se lo activaba, el aparato trasmitía choques eléctricos a todo el cuerpo del torturado. Además, muchas veces los torturadores colocaban un balde de metal en la cabeza de la víctima, donde también eran aplicados choques eléctricos.

 

Palo de arara – “Fui al palo de arara varias veces (uno es atado a un palo como si fuese un ave o un animal para transporte). De tanto porrazo, una vez mi cuerpo quedó en muy mal estado, me agitaba convulsivamente en el suelo”. (Maria do Socorro Diógenes, ex-militante del Partido Comunista Brasilero Revolucionario (PCBR) – El palo de arara es una de las formas más antiguas de tortura, utilizada en Brasil desde la época de la esclavitud. Los torturadores colocaban una barra de hierro atravesando los puños y las rodillas del preso, que quedaba desnudo. La víctima era colgada a cerca de 20 centímetros del suelo, en una posición que causaba dolores desgarradores y no terminaba allí. Después de estar colgando el torturado recibía choques eléctricos, golpizas y quemaduras con cigarrillos.

Reprodução

 

Ahogamientos – “Los torturadores me introducían con capucha en un tanque de agua sucia, hedionda, asquerosa. Cuando retiraban mi cabeza del agua, yo no podía respirar, porque aquel paño se pegaba a mi nariz.” (Maria do Socorro Diógenes, ex-militante PCBR) – Con este método, los torturadores tapaban las narinas del preso y colocaban una manguera dentro de la boca de la víctima, obligándolo a tragar agua. Otro método de ahogamiento era el de sumergir la cabeza del torturado en un tanque de agua, forzando su nuca hacia abajo hasta el límite del ahogamiento. Muchas veces el preso se desmayaba, lo que no significaba el fin de la tortura.

 

Heladera – Los presos eran obligados a quedarse desnudos dentro de una celda pequeña hacia lo alto, lo suficiente como para impedirles estar de pie, después de eso los torturadores accionaban un dispositivo que, controlado por ellos, alternaba la temperatura de la celda entre extremadamente baja y lo suficientemente alta que enloquecía a cualquiera. Sumado a eso, altoparlantes reproducían sonidos extremadamente irritantes. Los presos llegaban a pasar días en esas celdas, sin agua ni comida.

 

Suero de la verdad – Existen varios tipos de “sueros de la verdad”, el utilizado por el régimen militar era el pentotal sódico. Una droga que provoca en la víctima un estado de somnolencia y que reduce las barreras inhibitorias. Bajo su efecto, la persona puede hablar cosas que normalmente no diría (de ahí el nombre de suero de la verdad). El problema es que el efecto de ese suero es poco confiable, ya que la víctima puede tener alucinaciones y fantasear cosas que no son necesariamente verdaderas. Además, en algunos casos, la droga puede llevar a la muerte.

 

Palizas – “Ellos giraban a los presos dentro de las celdas y los empujaban contra la pared, dejando marcas de sangre por todos lados, mi marido tiene una cicatriz en la cabeza hasta hoy a causa de ello” (Cacao) – Como el propio nombre lo dice, era literalmente una paliza. El preso recibía agresiones físicas de todas las maneras posibles, entre las más violentas estaba el “teléfono”, donde el torturador golpeaba con las dos manos, en forma de concha, al mismo tiempo en los oídos del preso. Esta técnica dejaba al torturado zonzo y podía hasta estallarle los tímpanos, causando sordera permanente.


 

Abusos sexuales“Ellos usaban y abusaban. Sólo nos interrogaban totalmente desnudas, juntando el dolor de la tortura física con la humillación de la tortura sexual”. (Gilse Cosenza, ex-militante de Acción Popular, AP). Una forma cruel de tortura, ya que afecta tanto lo físico como lo psicológico. Esos abusos se sumaban a las golpizas, insultos y mucha sumisión, muchas veces además del estupro, hombres y mujeres tenían objetos introducidos en sus cuerpos.

 

Tortura psicológica “Con certeza la peor tortura fue ver mis hijos entrando en la sala cuando yo estaba en la silla del dragón. Estaba desnuda, toda orinada a causa de los choques eléctricos. Cuando me vio, Janaína preguntó: ‘Madre, ¿por qué estás azul y nuestro padre verde?’. Edson dijo: ‘Ah, madre, aquí la gente queda azul, ¿eh?’. Ellos también me decían que iban a matar a los niños. Llegaron a decir de que Janaína ya estaba muerta dentro de un cajón”. Considerada por muchos como la forma más cruel de tortura. Iban desde la humillación del preso hasta amenazas de violencia contra sus familiares. Mujeres embarazadas o que tenían hijos recién nacidos, muchas veces escuchaban decir a los torturadores que nunca más los verían. Hay también relatos de hombres que eran obligados a ver los abusos sexuales contra sus mujeres.

 

Los órganos de represión

Reprodução

 

“Usted, ahora, va a conocer la sucursal del infierno”. (Palabras proferidas por un oficial del ejército a Frei Tito, cuando éste era llevado hacia el interrogatorio y, consecuentemente, a las torturas)

 

“Decían que la tortura no era institucional, yo me entregué en la 10ª Legión militar y salí de allá encapuchada y sufriendo agresiones, entonces, todo es una gran mentira, todos sabían lo que ocurría con los presos políticos (…). En el propio cuartel, había una placa con la sigla DOI-CODI”, recuerda Cacao, sobre el día en que se entregó a la policía.

 

Los órganos de represión de la dictadura militar brasilera eran varios, pero vamos a atenernos a los más importantes y temidos, como el DOI-CODI. Fue en los sótanos de ese órgano donde la mayoría de los presos políticos fueron torturados, humillados y muchas veces asesinados.

 

El DOI-CODI, que era dirigido por el entonces Capitán Carlos Alberto Brilhante Ustra, estaba constituido por dos órganos diferentes, el Destacamento de Operaciones y de Informaciones (DOI), responsable de las acciones prácticas de búsqueda, detención e interrogatorio de sospechosos, y el Centro de Operaciones de Defensa Interna (CODI), cuyas funciones incluían el análisis de informaciones, la coordinación de los diversos órganos militares y el planeamiento estratégico del combate a los grupos de izquierda. Aunque fuesen dos órganos distintos, eran frecuentemente asociados en la sigla DOI-CODI, lo que reflejaba el carácter complementario de los dos órganos.

 

Ustra, en 2008, se convirtió en el primer militar en ser reconocido por la Justicia brasilera como torturador en el período de la dictadura. Durante una sesión de la Comisión de la Verdad, en 2013, el ex-sargento del Ejército Marival Fernandes declaró que el ex-comandante, era el “señor de la vida y de la muerte” del DOI-CODI y que “elegía quien iba a vivir y quien a morir”.

 

Otro brazo importante de la represión y que causaba escalofríos en los presos era el Escuadrón de la Muerte, liderado por el delegado Sergio Fleury. El Escuadrón, que surgió en la década de 1960 en San Pablo, era un grupo paramilitar cuyo objetivo era perseguir y matar a supuestos delincuentes tenidos como peligrosos para la sociedad.

 

Su comandante, Fleury, era uno de los más crueles interrogadores, frecuentemente los presos interrogados por él morían durante las torturas. “Él frecuentemente contaba victorias, afirmando haber sido la persona que mató a Marighella”, cuenta Cacao.

 

María do Carmo fue una de las personas que enfrentó el interrogatorio de Fleury y sobrevivió. Ella cuenta que todos los interrogatorios realizados por él alternaban torturas con conversaciones. “Él me preguntaba: ¿te está gustando? ¿Quieres que te lo repita? Entonces yo decía: ¡no! Y él retrucaba, pues entonces habla. Y yo respondía: pero es que no se”.

 

Censura

 

Además de la represión violenta, había también censura. Durante la dictadura, fue enorme la censura a las producciones culturales que contrariaban las doctrinas militares. El órgano responsable de la censura, durante el régimen, era la División de Censura de Diversiones Públicas (DCDP). Para aprobar la letra de una canción, por ejemplo, era necesario enviarla al DCDP y si no era liberada por el órgano, la grabadora podía abrir un recurso a ser juzgado por los censores, que estaban en Brasilia. Ellos analizaban cómo se trataban las buenas costumbres y la crítica política contra el régimen militar.

 

“Ellos se creían omnipotentes, inalcanzables, lo que no era tan verdad. Yo tenía aún el control sobre lo que yo haría. Lo que ellos querían, yo lo sabia, y sólo lo diría si yo lo quisiera”, resalta Cacao.

 

Curiosidades

 

Algunos hechos curiosos ocurrieron en la época de la censura, cosas que pocas personas saben. Veamos:

 

Gilberto Gil hizo la composición de la canción “Aquel abrazo”, después de haber sido detenido en un carro blindado de la policía. Él pensó que sería asesinado.

 

Chico Buarque, cuando escribió la canción ‘Apesar de você’, lo hizo por el disgusto que sentía por la falta de libertad durante la dictadura. El cantor expresó su decepción en la canción, donde la crítica se disfrazada como si fuese una pelea entre enamorados. Al enviar la canción al departamento de censura, él imaginó que la letra sería vetada, pero terminó siendo liberada;

 

Después de la grabación de “Apesar de você”, los censores se volvieron bastante rígidos con Chico Buarque, que entonces pasó a utilizar también el heterónimo Julinho de Adelaide, para huir de la censura. Después del descubrimiento de que Julinho de Adelaide y Chico eran la misma persona, los censores pasaron a exigir copias de RG y CPF a los artistas.

Lea más:

 

[REPORTAJE] 50 años del golpe militar en Brasil: la preparación

 

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

* Ditch Pavos
Edson Luís de Almeida Teles
Pared para honrar el lugar de la fosa clandestina .

En 1990 , el 4 de septiembre , estaba abierto a deshacerse Pavos , Don Bosco en el cementerio situado en las afueras de la ciudad de São Paulo. Allí se hallaron huesos de 1049 , los presos y las víctimas de escuadrones de la muerte políticos indigentes . Seis presos políticos deben ser enterrados en esta fosa , según los registros del cementerio: Dennis Anthony Casimiro , Casimiro Dimas , Flávio Carvalho Molina , Francisco José de Oliveira , Eduardo Frederico Mayr y Grenaldo Jesus da Silva .
El cementerio Don Bosco fue construido por la ciudad de São Paulo, en 1971 , la gestión de Paulo Maluf y, al principio , recibió los cadáveres de personas no identificadas , indigentes y las víctimas de la represión política. Era parte del plan original de la instalación de un crematorio , que causó extraño y sospechoso que llame al contratista para su construcción. Este proyecto de la cremación de los cadáveres de los pobres , que sólo tiene noticia a través de la memoria de sepultadores , fue abandonado en 1976. Los huesos exhumados en 1975 fueron apilados en el cementerio y el funeral en 1976 , enterrado en una fosa clandestina.
Nuestra familia de hermanos Yuri y Alex de Paula Xavier Pereira , después de varios intentos de encontrar sus restos en los cementerios de la ciudad de São Paulo, encontró que Yuri fue enterrado en el cementerio de los pavos cuando el funeral de su tío en el mismo cementerio en diciembre 1973 . Después de algún tiempo , la familia mostró el periódico administrador cementerio donde las noticias se informó de la muerte de Alex e indicó el nombre falso utilizado por él durante la clandestinidad, João Maria de Freitas . Por lo tanto , el administrador se encuentra en los registros del cementerio enterrado a una persona con ese nombre. Este descubrimiento ha motivado la familia para el uso de identidad falsa para el entierro de los activistas políticos asesinados .
En junio de 1979 , la hermana de Yuri y Alex , Iara Xavier Pereira, informó esta información a las familias de reunión política muertos y desaparecidos en el III Encuentro Nacional del Movimiento de Amnistía , en Río de Janeiro. Incluso en junio, algunos familiares del cementerio se encuentran pavos y otros militantes muertos y enterrados bajo identidad falsa como Gelson Reicher , enterrado bajo el nombre de Emiliano Sessa, y Luis Eurico Lisboa Tejera, enterrados como Nelson Bueno. Estos nuevos datos llevaron a otros miembros de la familia para comenzar sus búsquedas en los cementerios de los nombres falsos utilizados por sus familiares en la clandestinidad .
En julio de 1979 , la familia de Flávio Carvalho Molina, asesinado el 7 de noviembre de 1971, se enteró de su muerte a través unida a un proceso en segundo Armada de Auditoría , sin embargo no hay documentos nunca recibieron ninguna comunicación , ni siquiera informal . En la documentación , el Comité de Auditoría es informado de la muerte de Flavio, cuyo cuerpo había sido enterrado en el cementerio de un indigente en Don Bosco en pavos , con el falso nombre de Álvaro Lopes Peralta , el hoyo n . 14 , calle 11 , bloque 2 , las vías 1 y log n . 3054 . Su familia trató de exhumar sus restos cuando descubrieron que habían sido exhumados en 1975 y reinumados en una fosa común . En ese momento, nada se podía hacer debido a la represión política que prevalece en el país.
En 1990 , el periodista Caco Barcellos , la investigación de la violencia policial a través de informes de la autopsia del Instituto Médico Legal (IML ) de São Paulo, redescubre ilegal y zanja este evento logra una gran atención de la prensa. A continuación, las familias de la ganancia política muertos y desaparecidos el apoyo del alcalde Luiza Erundina , que creó la Comisión Especial de Investigación de los huesos de pavos.
La familia exigió el traslado de los huesos al Departamento de Medicina Legal , UNICAMP , para el IML / SP aún funcionaba médicos forenses que firmaron los informes falsos de los presos políticos asesinados en la tortura. El director de IML , en ese momento , el Dr. José Antonio de Melo firmó los informes de las autopsias de Manoel Fiel Filho , muertos bajo tortura el 16 de enero de 1976, en el Ejército DOI-CODI/II . La familia , el Centro para el Estudio de la Violencia de la USP (NEV ) , Amnistía Internacional y Americas Watch invitó al Dr. Clyde Collins Nieve y Argentina Equipo de Antropología Forense (EAAF ) para colaborar con el Departamento de Medicina Forense de la UNICAMP en la catalogación y identificación de los huesos encontrados en la fosa de los pavos . Sin embargo , no podían trabajar en la investigación de la identificación , ya que el equipo de medicina forense de la universidad no estaba de acuerdo con su participación.
Entre el 17 de septiembre de 1990 y mayo 1991 se instaló en el Salón de la Ciudad de São Paulo una CPI para investigar las irregularidades de los Pavos de trinchera . En noviembre de 1990, el Acuerdo entre el Estado , la ciudad de São Paulo y la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP ) , se firmó por un periodo de 1 año, con el objetivo de identificar los huesos. En este período también se inició la investigación policial no. 10/90 en West Seccional , presidido por el Dr. Cesario Jair da Silva para establecer la responsabilidad por el uso de la zanja ilegal. En diciembre de 1990 , los huesos , debidamente catalogados y empaquetados fueron trasladados a la LMD / UNICAMP . A finales de 1992 dio dos identificaciones de los presos políticos cuyos restos eran ilegales en la zanja : Dennis Anthony Casimir , dadas por desaparecidas , y Edward Frederick Mayr .
El trabajo de la Comisión Especial de Investigación de los huesos del pavo y el IPC extendió su trabajo a todos los cementerios de la capital y ciudades aledañas. Por lo tanto , otros huesos fueron enviados a la LMD / UNICAMP para la investigación con fines de identificación . Cementerio Pavos tres esqueletos de tumbas individuales fueron identificados como los de Helber Goulart José Gomes, Antônio Carlos Bicalho Lana y Sonia Maria de Moraes Ángel Jones. En el mismo cementerio , la tumba donde los esqueletos serían enterrados Hiroaki Torigoe y otra fosa donde sería Luís José da Cunha fueron retirados y enviados a la LMD / UNICAMP . Hasta la fecha , no hay resultados de la investigación fueron revelados.
Cementerio de Campo Grande , São Paulo, se identificaron los restos de Emanuel Bezerra dos Santos. Se comprobó que José María Ferreira Araújo , quien murió en São Paulo , 23 de septiembre de 1970, fue enterrado en el cementerio de Vila Formosa. Sin embargo , los cambios en la prestación de algunos bloques del mismo lugar imposible de los restos de José María . Algunos huesos fueron trasladados a esta UNICAMP cementerio y , según su Departamento de Medicina Legal , ya había sido devuelto al cementerio, sin embargo, revelar ningún informe al respecto.
El 29 de abril 1991 fueron llevados cementerio Xambioá , el sur de Pará , dos esqueletos de presuntos guerrilleros do Araguaia . Una pertenecía a Francisco Manoel Chaves y la otra Maria Lúcia Petit da Silva. Como se dictó la identificación del informe de Maria Lúcia Petit da Silva a la familia el 15 de mayo de 1996. Las otras familias se les dio copias de los informes que identifican el papel sin membrete de la universidad y sin firmar.
Desde 1993 , la duración del mandato del alcalde Luiza Erundina , se transmitió ningún informe oficial sobre las investigaciones de los huesos. A pesar de las dificultades para llegar a final de las identificaciones , donde encontraron a deshacerse de un monumento fue erigido por el arquitecto Ricardo Ohtake , inaugurado el 26 de agosto de 1993.
El 17 de mayo , se celebró la asamblea de 1995 para exigir la rendición de cuentas en materia de investigación con el propósito de identificar los huesos de pavos y otros cementerios . Luego se supo que los fragmentos óseos de los seis milicianos muertos , ya identificados por DML , habían sido enviados a Alemania. También se envía fragmentos de huesos de esqueletos no identificados de la Universidad Federal de Minas Gerais, en Belo Horizonte, para la extracción de ADN. Se dispuso la creación de un comité para garantizar la transparencia de la labor de investigación de la LMD. Estabilizado que los huesos serían devueltos a los pavos del cementerio después de la conclusión de la investigación y de las condiciones previamente acordados con la familia y , una vez más , la DML se comprometieron a enviar el informe detallado sobre la investigación.
Después de un año sin respuesta por parte de la UNICAMP , la familia, a través de la interferencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado de São Paulo dos Santos Jr. Belisario , se reunió con el rector de esa universidad José Martins Filho , Secretario Adjunto de Seguridad Pública, Luiz Antonio Alves de Souza, los legisladores estatales Renato Simões y Lino Wagner y Susanna Lisboa , Representante Especial de la Comisión de Acreditación de los Muertos y Desaparecidos . Se decidió por la lejanía del Dr. Badan Palhares el proceso de investigación de los huesos de los pavos , el envío de médicos forenses Secretaría de Seguridad para supervisar la investigación, la participación de expertos internacionales en calidad de observador , el envío de cuestionario preparado por la familia con todo cuestiones que se explican por el rector. Badan Palhares fue reemplazado por José Eduardo Bueno Zappa, y el médico forense Carlos Delmonte fue remitido por el Departamento de Seguridad Pública de DML / UNICAMP . Las respuestas proporcionadas por la UNICAMP del Procurador General fueron evasivas y contradictorias.
En abril de 1997 la familia recibió copias del informe ” Pavos de proyecto” firmados por el Dr. Zappa y oficio del Dr. Carlos Belmonte . Tanto el informe (documento oficial de la primera DML / UNICAMP sobre los huesos) y la oficina del médico forense de la Oficina de Seguridad fueron evasivas y dedicado a elogiar al Departamento de Medicina Forense.
En febrero de 1998 se formó un comité especial para sugerir las medidas necesarias para la realización de los trabajos sobre la identificación de los muertos y desaparecidos acuerdos políticos , presidida por el médico forense Dr. Antenor Chicarino e integrado por miembros de la familia y representantes de los Departamentos de Justicia y de Cultura del Estado de Sao Paulo. La Comisión , después de realizar la inspección en los locales de DML / UNICAMP , tomó nota de la precariedad de los envases de los huesos y el compromiso de las investigaciones , ya que se abrieron las bolsas y jugaron sin la identificación del suelo de barro sucio, debido a la inundación que afectó el edificio , y con muebles pesados ​​sobre ellos. Ante esta situación, la Comisión indicó que el traslado de los huesos a Oscar Freire Institute , Departamento de Medicina Forense de la USP y la participación de expertos internacionales en calidad de observador , y que dicha transferencia se hizo sólo después de una investigación a fondo de la situación real de los huesos cuando establecen un plazo para la conclusión de las investigaciones .
El informe de la Comisión Especial que contiene las propuestas anteriores se presentaron a los Secretarios de Justicia y Seguridad Pública en abril de 1998, sin embargo, recibir respuesta alguna de las autoridades. En marzo de 1999 , los miembros de la reunión del Comité Especial celebrada extinguido con el actual Secretario de Seguridad Pública del Estado de São Paulo , Marco Vinícius Petroluzzi , que se comprometió a responder a las soluciones propuestas en abril de 1998.
El 31 de marzo de 1999, la familia de Flávio Carvalho Molina propuso una medida cautelar con solicitud de medida cautelar para la obtención de pruebas con el fin de instruir a Recurso de indemnización propuestos en 1992 “(…) con el fin de determinar las pruebas de ADN en los huesos que quedan en la UNICAMP , posiblemente en los grupos I y II (originalmente llamado muestra Camping – – 1 ) la experiencia inmediata. , según el informe ” los pavos del proyecto” , págs 21 , más precisamente los que recibieron los números 240 y 57 (páginas 25 ) (…) ” para identificar sus restos . La demanda pide que el caso UNICAMP no puede realizar tales pruebas periciales que los restos son trasladados a un lugar seguro donde se realiza el examen necesario .
Se abrieron otras fosas clandestinas. En Río de Janeiro , el 16 de septiembre de 1991, el Grupo Tortura Nunca Mais consiguió el apoyo a 2.100 esqueletos exhumados de una tumba en el cementerio de Ricardo de Albuquerque. Los cuerpos de los muertos y desaparecidos fueron enterrados en una tumba poco profunda cinco años más tarde transferido al osario general. A principios de los 80 enterrados en una fosa clandestina todos los huesos de personas enterradas como mendigos de 1971 al 16 de enero de 1974.
Met, a continuación, un equipo de dos médicos forenses nombrados por el Consejo Regional de Medicina del Estado de Río de Janeiro ( CREMERJ ) , Gilson Souza Lima y María Cristina Menezes, arqueólogo y profesor de la Universidad Estatal de Río de Janeiro ( UERJ ), Nancy Vieira , y el antropólogo y profesor de la Universidad Federal Fluminense (UFF ) , Eliane Catarino . En octubre de 1991 , el Equipo Argentino de Antropología Forense representado por Luis Fondebrider , Mercedes Doretti y Silvana Turner llevó a cabo una capacitación técnica con el equipo y dirigió los trabajos de catalogación de los huesos. Por desgracia , cuando los huesos trasladados desde osario general, se mezclaron en la zanja , formando un conjunto de aproximadamente 430 000 huesos , entre los que no se puede distinguir un esqueleto completo . Aun así, varios cráneos y otros huesos fueron retirados y colocados en 17 bolsas de plástico para ser examinados.
En marzo de 1993 , el equipo terminó el trabajo debido a la falta de financiación y la imposibilidad de sostenerlo con sólo tres personas . Los huesos catalogados fueron almacenados en el Hospital General de Bonsucesso . La ubicación de la zanja permanece custodiado , donde en el futuro tenemos la intención de construir un monumento . Los nombres de los 14 presos políticos están enterrados en esta tumba : Ramires Maranhão Valley y Vitorino Alves Moitinho , tanto desaparecidas; José Bartolomeu Rodrigues da Costa , José Pinheiro Silton , Ranúsia Alves Rodrigues, Almir Custódio de Lima , Vargas de Oliveira Cabral , José Gomes Teixeira José Raimundo da Costa , Maria Lourdes Wanderley Bridges, Wilton Ferreira, Mário Luís de Souza plata y Guilhardini . Otros dos militantes fueron enterrados en fosas comunes en Río de Janeiro : el cementerio es Cacuia Severino Viana Colón y Santa Cruz, Roberto Cieto .
En el cementerio de Santo Amaro , Recife (PE ) , los restos de los muertos ” Masacre de San Benito Ranch” fueron enterrados en una fosa clandestina . En 1973, el jefe de la policía de São Paulo Sérgio Fleury Paranhos , dirigida por cable Anselmo , organizó la acción policial en el que murieron militantes VPR ( Vanguardia Revolucionaria Popular ) en el rodaje esa granja . La investigación llevada a cabo en la Comisión Especial de Reconocimiento de los Muertos y Desaparecidos Políticos que establece la Ley 9.140/95 , muestran que todos fueron encarcelados y torturados antes de ser llevado a la granja de Sao Bento. No se ha podido llevar a cabo investigaciones en esta zanja, porque los huesos no estaban separados en bolsas de plástico , lo que hace inviable el trabajo de identificación . Están enterrados en la fosa del cementerio de Santo Amaro : Eudaldo Gomes da Silva , Luís Ferreira de Souza Evaldo Jarbas Pereira Marques , Pauline Barrett Viedma Reichtul y Soledad . La esposa de José Manoel da Silva logró rescatar su cuerpo antes de que fuera ilegal zanja trasnferido , pero sólo 3 1995 le puede enterrar en su ciudad natal .

 

 

 

Campo de Prisioneros Chacabuco. “Yo te nombro,Libertad”

Por el pájaro enjaulado
Por el pez en la pecera
Por mi amigo que esta preso
Por que ha dicho lo que piensa
Por las flores arrancadas
Por la hierba pisoteada
Por los arboles podados
Por los cuerpos torturados
Yo te nombro Libertad

Por los dientes apretados
Por la rabia contenida
Por el nudo en la garganta
Por las bocas que no cantan
Por el beso clandestino
Por el verso censurado
Por el joven exilado
Por los nombres prohibidos
Yo te nombro Libertad

Te nombro en nombre de todos
Por tu nombre verdadero
Te nombro y cuando oscurece
cuando nadie me ve

Escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad
Escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad
Tu nombre verdadero
Tu nombre y otros nombres
que no nombro por temor

Por la idea perseguida
Por los golpes recibidos
Por aquel que no resiste
Por aquellos que se esconden
Por el miedo que te tienen
Por tus pasos que vigilan
Por la forma en que te atacan
Por los hijos que te matan
Yo te nombro Libertad

Por las tierras invadidas,
Por los pueblos conquistados
Por la gente sometida
Por los hombres explotados
Por los muertos en la hoguera
Por el justo ajusticiado
Por el heroe asesinado
Por los fuegos apagados
Yo te nombro Libertad

Te nombro en nombre de todo
Por tu nombre verdadero
Te nombre cuando oscurece
cuando nadie me ve

Escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad
escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad

Tu nombre verdadero
Tu nombre y otros nombres
Que no nombro por temor
Yo te nombro Libertad

Yo te nombro es un poema canción de Gian Franco Pagliaro, presentado en el año 1971 en el Festival de la Canción de Buenos Aires.

Pichangas de barrio: dedicado a los compañeros de cárcel de mi padre

Pichangas de barrio: dedicado a los compañeros de cárcel de mi padre

 

 

Pichanga de barrio

Una fría noche de invierno una veintena de agentes de la Policía de Investigaciones allanaron la casona en la que vivíamos con mi familia. Estaba por cumplir 11 años cuando se llevaron a mi padre y resfriado en mi cama nada pude hacer. Al día siguiente me costó calzarme los chuteadores y salir a jugar por un club que ya no recuerdo. Mis amigos me alentaban mientras un frío duro congelaba mis movimientos. Solo pensaba en mi padre. Me dolían los pies, las manos, el alma. Ganamos por tres a dos. Me invitaron a celebrar con unas cazuelas de campo que las familias de ese club de barrio habían preparado. Tomé mis cosas y las guardé en un bolso de vinilo que portaba con mucho orgullo. Luego fui a la casa y mi madre me regañó porque llegaba tarde para ir a visitar a mi padre a la Cárcel Pública de Curicó. Después de semanas de incertidumbre y de un calvario que incluyó el viejo y siniestro cuartel de Investigaciones de calle Rodríguez, el Picadero del Regimiento de Telecomunicaciones, mi padre fue ingresado a la cárcel. Para los presos políticos de esos años iniciales de dictadura llegar a la cárcel era un oasis en medio del infierno.

Es un domingo, día de visita para los presos comunes y políticos. Absurdas y brutales formas de castigar los hermanaba en el dolor. Llegué tarde al ritual de prepararse para visitar a mi padre; tuve que realizarlo solo. Recuerdo que en un bolso puse gubias y formones, que mi padre había solicitado, un intelectual que aprendió a tallar la madera y de ella sacar esculturas y juguetes. Como sabía que mi querido viejo era un gran lector seleccioné de su biblioteca libros y algunos ejemplares del Clarín e inconsciente los metí en un bolso junto a las herramientas. El Clarín llamaba mi atención de niño marcado por la intensa agitación de Chile. Estudiaba en un colegio de curas maristas, opositores a la Unidad Popular. Para ilustrar un trabajo llevé el Clarín y un condiscípulo comentó en voz alta “Gladys Marín la puta del Clarín” Me dolió esa anunciación del odio que dio el vamos a la “Orden de Matanza”. Esa frase expelía un odio de clases.

Es una tarde de invierno de 1974, los árboles de la vieja Alameda cuyas hojas se han ido volando como los sueños de una generación, se alzan recortando su silueta contra la Iglesia de San Francisco. En esa polvorienta avenida una veintena de cabros chicos jugábamos una pichanga de barrio. Caía la tarde desangrándose en lenta agonía y con furor le dábamos a una pelota de cuero engrasada. Todos nos sentíamos Beckenbauer, Cruyff, Ahumada. El mundo estaba en Alemania pero volvía los ojos horrorizados a Chile. En TVN sonaba la suite “Karelia” de Sibelius. Los torturadores aplicaban la picana eléctrica mientras en blanco y negro miraban el fútbol. Nosotros, niños de Allende, con padres y amigos detenidos, celebrábamos los goles y la picana eléctrica no paraba. ¡No paraba! Ponían a todo volumen el intermezzo de Karelia para acallar los gritos de dolor y espanto. Las multitudes gritaban los goles y los patriotas gritaban de dolor.

Urgido por atrasarme para la visita partí caminando junto a Roberto, mi hermano. Caminamos conversando, soñando, a ratos en silencio por el maicillo del parque hasta llegar a la lúgubre cárcel pública. Una larga fila entreveraba las familias de los presos comunes con las familias de los presos políticos. Al llegar nuestro turno para entrar, un gendarme, un apéndice de la dictadura, nos allanó la encomienda que llevábamos. Cuando encontró las gubias y formones comenzó con ironías “Para qué le traen estas herramientas a su padre, si no sabe usarlas”. Estoicos escuchamos sus insultos. Al ver los ejemplares de Clarín enfurecido nos gritó “¡Cómo se atreven a traer esta mierda subversiva!” y los requisó. Años después regresé como abogado a mi ciudad natal para trabajar en la Vicaría de la Solidaridad y elCodepuCatorce años después volví a la cárcel pública a defender a los PP. Encontré al gendarme que a mis once años de edad me humillaba cuando visitaba a mi padre, y me saludó servil: “Ahora que usted es abogado se vengará”. Recordé un poema del comandante sandinista Tomás Borge, y parodié sus palabras: “Mi venganza personal será mostrarte la bondad que hay en los ojos de mi pueblo”.

Por Rodrigo de los Reyes Recabarren

El Ciudadano Nº146 / Clarín Nº6.923

Fuente fotografía