“La casa de los conejos”, una historia autobiográfica

Laura Alcoba explica en “La casa de los conejos” su infancia y clandestinidad

Barcelona, 10 dic (EFE).- La escritora argentina Laura Alcoba* narra en su primera novela, “La casa de los conejos”, una historia autobiográfica, la de una niña

Barcelona, 10 dic (EFE).- La escritora argentina Laura Alcoba narra en su primera novela, “La casa de los conejos”, una historia autobiográfica, la de una niña que, a los siete años y tras el golpe de estado en Argentina, se vio obligada a vivir en la clandestinidad mientras su padre montonero estaba preso.

La novela, un fenómeno editorial en Francia, Inglaterra y Argentina, se ha presentado hoy en Barcelona, una vez traducida al español desde el francés original.

Laura Alcoba (La Plata, Argentina, 1968) huyó a los diez años con su madre a París, donde estudió y se licenció en Letras especializándose en literatura española del Siglo de Oro.

Unos pocos meses antes del inicio del régimen dictatorial y con el padre, militante en la guerrilla montonera, en prisión, la pequeña y su madre se mudaron a una casa en La Plata donde supuestamente se criaban conejos, y que en realidad encubría la imprenta del periódico de la oposición “Evita Montonera”.

La niña descubrió entonces la violencia, el conflicto político y la situación de clandestinidad sin acabar de entender lo que pasaba, viviendo en circunstancias extremas que no era capaz de interpretar más allá de la experiencia infantil.

Aquí radica la condición especial de esta novela, que, lejos de buscar explicaciones y juzgar los hechos, se limita a plantearlos desde la inocente mirada de una niña, y deja en manos del lector la interpretación, reflexión y valoración de lo sucedido.

Una visita a “La casa de los conejos” en 2003 conmovió a la autora con imágenes de su niñez, y la empujó a escribir para poner orden en las ideas inconexas que afluían a su memoria.

“Mi idea original era escribir un libro más documentado para volver sobre mi experiencia infantil”, ha confesado Laura Alcoba, “pero, al empezar a redactarla, la voz de la niña se iba apoderando de mi relato”, ha asegurado.

El convertirlo en un texto novelístico ha ayudado, según la escritora, a hacer llegar al público la historia y a conectar los flashes memorísticos revividos de forma muy visual pero desordenada.

“La casa de los conejos” ha sido bien recibida en Argentina, como apunta la propia autora, gracias al hecho de ahorrarse los habituales juicios de valor y disputas políticas y a que plantea un recuerdo desde la sencilla mirada limpia de la niña.

“Eso sorprendió mucho en Argentina”, admite Alcoba. “Si hubiera conservado la voz adulta podía haber caído en las trampas de la idealización o el planteamiento político”, ha afirmado.

Según la escritora, gracias a mantener el punto de vista infantil la novela “ha llegado a gente que habitualmente no lee esos temas y que tenía la seguridad de que no se encontraría con un panfleto político”.

En el prólogo del libro, Laura Alcoba advierte de que no es un relato para recordar, “sino para olvidar un poco”, y ha querido insistir en ese “un poco”, porque en su opinión se trata de “olvidar para seguir adelante”, algo a lo que el libro, reconoce, la ayudó.

De hecho, la idea que atraviesa toda la novela es una pregunta que se plantea en las primera páginas: “¿Por qué algunos han muerto y yo no?”. Y la respuesta que alcanza la niña es: “el azar”.-EFE asp/rq/is (foto)

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2015_04_01_PH_VITO_RIVELLI_58602 LAURA ALCOBALaura Alcoba es escritora, traductora y editora franco-argentina. Su lengua de escritura es el francés si bien Argentina está muy presente en su escritura.En 2007, la editorial francesa Gallimard publicó su primera novela, Manèges, petite histoire argentine, inspirada en un episodio de su infancia durante la dictadura argentina. El año siguiente, se publicó en Argentina con el título La casa de los conejos (Edhasa), en una traducción del escritor Leopoldo Brizuela. Luego vinieron las traducciones al inglés (Portobello Books), al alemán (Suhrkamp/Insel), al italiano (Piemme), al serbio (Arhipelag). Próximamente se publicará en árabe.

En 2009 salió su segunda novela, Jardin blanc (Gallimard 2009) publicada pocos meses después en Argentina en una traducción del poeta Jorge Fondebrider (Edhasa).

En 2012, publicó Les Passagers de l’Anna C. (Gallimard). En esta novela, la autora reconstruye el viaje que hicieron un grupo de jóvenes a finales de los años ’60, saliendo clandestinamente de Argentina con el proyecto de ir a Cuba y de reunirse con el Che Guevara. Entre ellos se encontraban sus padres. Resultado de un trabajo de investigación, el libro no deja de ser una novela. Las contradicciones, las dudas, los olvidos fortuitos o voluntarios, las lagunas de la memoria desempeñan un papel central.

En 2013, la editorial Gallimard publicó su cuarta novela, Le Bleu des abeilles centrada en la experiencia infantil del exilio. Saludada por la crítica y el público inmediatamente después de su publicación, fue seleccionada en Francia para numerosos premios entre los cuales el premio Médicis y el Femina, y galardonada con le Prix de Soutien de la Fondation del Duca.

En 2014, salió en Edhasa con el título El azul de las abejas – en una traducción, una vez más, de Leopoldo Brizuela.

 

EL AZUL DE LAS ABEJAS

Sinopsis

“Para pintar El azul de las abejas, himno de amor a la literatura, Laura Alcoba, buscó inspiración en su propia historia -y en las cartas de su padre. Magnífico.” Le Monde

Es el año 1978, en La Plata. Una niña espera encontrarse con su madre, exiliada en París. Estudia sin pausa el francés, su futuro idioma, un aprendizaje donde conviven sueños y un velo de incertidumbre. Mientras, cada quince días, visita a su padre en la cárcel; un preso político en tiempos de la dictadura. Él también la prepara para el viaje, y le recuerda que mantendrán la relación a través de cartas. Cuando a principios de 1979 llega a Francia, la realidad corrige tantas fantasías. No es París propiamente dicho donde irá a vivir sino un suburbio; no es la postal del Sena, la torre Eiffel y las callejuelas, sino el edificio algo extravagante donde está el departamento de su madre. Es, comprende de golpe, una niña refugiada. No obstante, está en las puertas de un nuevo comienzo. El descubrimiento de una lengua que será suya; de un colegio que poco se parece al argentino; de los amigos exiliados que visitan a su madre y hacen el recuento de los compañeros asesinados o desaparecidos. En medio, las cartas a su padre y el tibio descubrimiento de la literatura, de la escritura como lugar inocente, lugar de encuentro y emoción. Maravillosamente escrita, El azul de las abejas es el relato en primera persona de una niña que, de manera vertiginosa, adquiere una nueva realidad. Un país y un idioma, la lejanía con su tierra original y con su padre, las sorpresas que cada día la deslumbran y atemorizan. Con esa candidez y esa precisión que sólo se dan en la niñez, y que serán parte de su vida, porque son huellas imborrables. Comienza donde terminaba la primera novela de Laura Alcoba, La casa de los conejos, y es un libro conmovedor sobre una infancia luminosa y renacida entre la memoria viva del dolor y el exilio.

Como traductora tradujo al francés cuentos, poemas, obras de teatro y ante todo novelas, como Un lugar llamado Oreja de Perro del peruano Iván Thays, Trabajos del reino y Señales que precederán al fin del mundo, del mexicano Yuri Herrera. Últimamente tradujo al francés la primera novela de la escritora argentina Selva Almada, El viento que arrasa.Desde octubre del 2013, es directora de colección en las ediciones du Seuil, responsable de la literatura de lengua española, catalana y portuguesa.

Asalto al reten de Los Queñes…Una Memoria Invisible.

Asalto al reten de Los Queñes

De Carlos Ilich

19 de octubre de 2013
Este próximo Lunes  se cumple un año mas del ataque  al reten de los Queñes , como revolucionario, justifico las acciones del 21 de octubre. Se demostró que podíamos llevar la lucha contra la dictadura en diferentes territorios del país. Pinochet fue obligado a respetar la agenda ideada para nuestro país por Estados Unidos en conjunto con las clases dominantes en Chile. Gran parte de nuestro pueblo no entendió el accionar ese 21 de octubre de 1988, y creo que hicimos poco para dar a conocer nuestros objetivos, o no pudimos hacerlo. La muerte de Raúl Pellegrín fue un gran golpe, pero hoy en día el pueblo es el único que puede juzgarnos .“No me canso de repetirlo, se pretende escamotear lo vivido, ignorar y excluir a todos aquellos que cumplieron un rol frontal y directo contra la dictadura, con no menos de mil patriotas condenados a la clandestinidad. No se ha dado la menor posibilidad o vía de inserción, se cerraron todas las puertas, todas las posibilidades. Y todos aquellos que lucharon contra la dictadura quedaron condenados a seguir viviendo en la clandestinidad, disuelta la red solidaria orgánica, a lo más con apoyo de algunos familiares o amigos. Con el quiebre de los años noventa, distintos grupos hicieron intentos por organizarse como forma de preservar los ideales, la mística. Nada ha resurgido como una nueva organización capaz de nuclear a los dispersos, a los que en situaciones similares lucharon contra la dictadura. El gran legado de los combatientes de esa época debiera ser buscar la forma de impregnar a la juventud actual en sus más ardientes aspiraciones”. 

“Todo esto nos ha dejado una gran enseñanza: el pueblo chileno no es un pueblo cobarde. Cualquier tirano que se digne a golpear al pueblo sin duda se enfrentará a la resistencia de otros jóvenes. No serán los mismos, pero siempre habrá hombres y mujeres dispuestos a tomar las armas y combatir la injusticia. Esta historia debiera ser conocida por todos los chilenos en los colegios, universidades y organizaciones sociales. Entre otras tareas, la izquierda chilena debe aprovechar esta experiencia para que los caídos en estos años, no hayan entregado sus vidas en vano”.

 
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El asalto

Al anochecer del 21 de octubre los frentistas se dividieron en cuatro grupos, cada uno con misiones específicas. El primero debía tomar por asalto el retén de Carabineros y confiscar el armamento, el segundo debía apropiarse del radiotrasmisor que había en la posta. El tercero debía llegar hasta el radio de la hostería y cortar la única línea telefónica del poblado. En tanto el último grupo se apostaría en la ruta de acceso para impedir una posible llegada de refuerzos desde Curicó. La operación se desarrolló tal como los frentistas lo habían planificado, hasta que el cabo Juvenal Vargas intentó oponer resistencia a la toma del retén lo que le costó la vida.

Luego de incendiar el retén, los atacantes procedieron a rayar los muros con consignas del FPMR, y emitieron proclamas revolucionarias por medio de un megáfono.

La huida se realizo según lo planificado. El contingente se dividió en tres grupos para dificultar los seguimientos de la policía. “José Miguel” y “Tamara” encabezaron uno de los grupos con rumbo a La Rufina. Tras un par de días de descanso, el panorama comenzó a complicarse cuando los frentistas fueron detectados por carabineros que peinaban la zona, lo que provocó la huida del grupo hacia los sectores que bordean el río Tinguiririca.

Captura y muerte de los frentistas

El 25 de octubre, la policía pudo dar su primera señal de triunfo exhibiendo a la opinión publica a seis integrantes del comando que había actuado en el ataque, quienes fueron identificados como Carlos Ríos Bassi, Richard Ledezma Plaza, Miguel Angel Colina, Manuel Araneda González, José Luis Donoso Cáceres y José Ugarte González, los cuales habían sido capturados el día anterior[3].

El 30 de octubre de 1988, se encontraron los cuerpos sin vida de ambos frentistas flotando en las aguas del río Tinguiririca. Según los informes de autopsia su cadáver presentaba lesiones contusas y huellas de aplicación de electricidad. Los informes médicos señalaron además que la causa de la muerte fue asfixia por sumersión en agua y contusiones torácicas dorsales, las que se aplican por acción de instrumentos romos contundentes dada su profundidad y la ausencia de lesiones externas.[4].

Referencias

  1.  Guerra Patriótica Nacional, Wikipedia.
  2.  Raúl Pelegrín, Wikipedia.
  3.  Historia no oficial del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.
  4.  Raúl Pelegrín, Wikipedia.