Koen Wessing. testigo Golpe de Estado Chile 1973.

Koen Wessing. testigo Golpe de Estado Chile 1973.
Koen Wessing (Amsterdam, 1924-2011) es uno de los más destacados foto-periodistas contemporáneos. Desde que empezó a trabajar en los años 60, la fotografía fue para el la forma de llevar una vida libre y comprometida a la vez, intensa e itinerante. Documentó las protestas de mayo de 1968 en París, y viajo a Chile para registrar el golpe de Estado de 1973.
A fines de los 70 fotografió la represión a la revolución sandinista en Nicaragua y la masacre que siguió al asesinato de monseñor Romero en el Salvador, fue amenazado de muerte y se salvo de las balas varias veces, pero no lograron amedrentarlo. Recorrió el mundo sin miedo y con la convicción de que mostrar la opresión y el abuso de poder es una vía para el cambio social. Fuera en China, Guinea o Kosovo, le interesaba captar la mirada de la gente común y corriente, no la grandilocuencia de la historia oficial. La honestidad y despojo de sus fotos, que expresan al mismo tiempo horror y dignidad, ofrecen un impacto de verdad “en pleno rostro”, como escribió a propósito de su trabajo el critico francés Roland Barthes.
Uno de sus colegas holandeses, Johan van der Keuken, celebró la capacidad de su pensamiento visual para cuestionar la violencia:”Incluso en las situaciones mas extremas, en que tomar una fotografía requiere de una valentía física impresionante, Wessing sigue formulando sus preguntas con extrema claridad. Con él la fotografía es el arte de la pregunta que se torna visible”.
Estas fotos se exhiben por primera vez en Chile. Son imágenes indelebles de la memoria colectiva.
The World of Koen Wessing see for more : http://bintphotobooks.blogspot.com/20…

El legado histórico del fotógrafo holandés Koen Wessing a Chile

Koen Wessing FWessing Fotografía. El arte de visibilizar la pregunta

Koen Wessing (Ámsterdam, 26 de enero de 1942 – 2 de febrero de 2011) es reconocido como uno de los más importantes fotoperiodistas de los conflictos sociales y políticos de nuestro tiempo. Tanto sus imágenes de los días posteriores al golpe de Estado en Chile como las que realizó en Nicaragua y en El Salvador lo han convertido en un referente. Hombre de pocas palabras y muchas imágenes, la fotografía le parecía una vía para llevar una existencia libre y comprometida a la vez.

Un día cualquiera iba camino a casa, tomé el metro y al esperar que la masa de gente subiera las escaleras para la realizar la combinación, me quedé observando la variedad de libros que ofrece la vitrina de  Bibliometro, entre ellos llamó la atención  una edición de LOM, sobre el trabajo del fotógrafo holandés Koen Wessing titulado “Fotografía: El arte de visibilizar la pregunta”, libro que contiene el trabajo en terreno en plena dictadura de Chile (1973), y en guerras de Nicaragua (1978)  y El Salvador (1980).

Fotografía-El-arte-de-visibilizar-la-pregunta--0000011620741Fue ahí cuando retrocedí al año 2011, cuando pude visitar la exposición de este fotógrafo en el GAM: “Imágenes indelebles”, donde se podía apreciar las capturas históricas y conmovedoras que realizó a dos semanas de iniciado el Golpe Militaren Chile, en septiembre de 1973.  Un material de calidad, considerando el contexto político social que se comenzaba a vivir en aquella época.

Wessing apenas se habría enterado del derrocamiento del Gobierno de Salvador Allende, viajó a Santiago, donde no tuvo temor de involucrarse en las calles de la ciudad y congelar a personas con miedo, militares empoderados, a detenidos, quema de libros, y episodios en el Estadio Nacional, convertido en un campo de prisioneros políticos.  Fue así que uno de sus último anhelos fue traer este registro a Latinoamérica.

Cabe señalar que el fotógrafo falleció ese mismo año 2011, y no es casualidad que meses después se logró abrir la muestra al público en el ex edificio Diego Portales (actual GAM), centro de operaciones del Gobierno del Augusto Pinochet y posterior Ministerio de Defensa.

Chili, Santiago, september 1973. In het stadion van Santiago worden tegenstanders van dictator Pinochet geinterneerd. At the footbal stadion of Santiago people are being imprisoned. Foto: Koen Wessing/HH

Las imágenes representan parte de la historia y memoria de Chile, visualizadas a través de un extranjero, las cuales tienen el valor de ser un relato por sí solas. Es cosa de verlas y entender emociones y entender el contexto del episodio. Podemos percibir, temor, odio, dolor, resistencia y represión, entre otros conceptos.

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Este legado fotográfico que nos dejó Koen, permite de cierta forma reconocer parte de la historia de Chile, más allá de haber estado presentes o no en aquellos años, nos vincula al simbolismo y nos empatiza con la memoria colectiva.

Quizás este material podemos considerarlo como un tipo de recuerdo, donde la mirada del fotógrafo se posiciona desde una perspectiva no neutral, aún así al ver dichas imágenes nos hacen revivir dichos momentos de carácter potente, como el caso del militar que le recoge un cigarro a uno de los prisioneros. Nos cuentan una historia que nos provoca emociones.

Chili, Santiago september 1973. Vrouw wordt tijdens de coup van september 1973 gefoullieerd door een soldaat. A woman is being searched on the street during the military coup. Foto: Koen Wessing/HH

Estas son algunas de las imágenes, pero te invito a indagar más en el libro anteriormente nombrado, el cual fue elaborado en los últimos días de su vida, junto a la muestra fotográfica y un documental, donde cuenta la realización de su trabajo, esto último hecho posible gracias a la ayuda de su amigo cinematógrafo Jeroen de Vries.

Según mi opinión, la importancia de una buena imagen, más allá de su técnica, es que tenga la capacidad de significar en sí misma, provocarnos reacción, impactarnos, conmovernos y hacernos viajar en el tiempo, como es en este caso, que exista un relato y que a pesar de que trascurran cientos de años no pierda su valor, sino que nos permita reconstruir historia.

 

 

 

 

Estadio Nacional, septiembre, 1973 Fotografía de David Burnett, reportero gráfico de France Press para esa época. Actualmente uno de los dueños de Contact Press Images. El hombre que mira fijamente a la cámara no tiene nombre ni apellido para la gran mayo

Paula Varas G. hija del exilio y voz de los ochenta.

Paula Varas G. hija del exilio y voz de los ochenta.

La niña de los brazos del presidente Allende: 40 años después.

Rosa Rojas

Tengo mis ojos llenos de lágrimas y la piel de gallina. Parece que vuelvo atrás y me veo una niña de 6 Años . mi madre me tiene en brazos Salvador Allende visita Linares están todos locos mi mama Allendista hasta los huesos como puede salta los cordones la tratan de frenar pero ella se reviste .Allende ve a mi madre corriendo hacia el se baja del automóvil y la abraza . mi mama le dice Compañero tómela y el me toma en sus brazos

 .Tengo ese recuerdo para siempre .Allende vive por Siempre!!!!!

Debe ser ésta, sin lugar a dudas, una de las fotos más emblemáticas del presidente Allende en su contacto con el pueblo, con los niños. Algo que, por lo demás, ilustra nítidamente la opción por los más pequeños y los más desprotegidos de su gobierno. Se advierte un primer plano con su figura impoluta dotada de un impecable traje oscuro y camisa blanca (seguramente con corbata y colleras, cuestión que no se alcanza a advertir) rodeado de pequeños niños sonrientes y expectantes, mientras sostiene a una feliz nena rubia de no más de 6 años en sus brazos -casi como esperando también su turno- pues la imagen parece captar más precisamente el instante en que el presidente Allende comienza a bajarla de sus brazos.

 

Hoy, 40 años después y a más de 14 mil kilómetros de Chile, hemos rememorado con la niña que protagoniza esa imagen, hoy convertida en una cientista social e investigadora de la URV, la universidad pública de Tarragona, Paula Varas G.

Ella es, además de Asistente Social y Antropóloga, egresada del Magister en Ciencias Políticas, Máster en Metodología de la Investigación y doctoranda/investigadora. O sea, por formación no se ha quedado.

 

Este es resultado de esta interesante entrevista:

 

¿Tienes algún recuerdo de ese día de cómo se gestó esa foto?

Me acuerdo que fuimos con mi abuela, era una actividad con hijos de periodistas y funcionarios de La Moneda o algo así, creo que fue en diciembre del 72… Allende antes de tomarme en brazos había cargado a mi hermano René porque se había perdido, y lo levantó para que alguien lo identificara; por eso al pie de la foto sale mi hermana Claudia, mi tía Paloma, algunos amigos, mi abuela, porque todos nos acercamos a buscarlo… Recuerdo claramente que el hecho de que el Presidente me tomara a mí no fue azar ni casualidad ni mucho menos algo planificado por asesores o protocolo, sino que más bien se debió a una insistencia mía, del estilo “si tomaste a mi hermano, ¡yo también quiero!”.

 

O sea, ¿que hay otras fotos similares, digo con otros niños?

Fotos de Allende con niños hay muchas, porque él era súper cariñoso con los pequeños y pequeñas que se acercaban, de hecho la foto en que sale mi hermano era mucho más bonita.

 

¿Por qué crees que esta foto es más famosa?

Eso sí que se puede deber a la casualidad; no lo sé, hubo tantas fotos destruidas, quemadas o escondidas por miedo, será que ésta alguien se atrevió a guardarla y a mostrarla en algún momento. De hecho, nosotros partimos al exilio y te puedo asegurar que no nos llevamos ninguna foto.

 

¿Cómo fue esa salida?

En septiembre del ‘73 después de unos días en la Embajada, nos fuimos a México con prácticamente lo puesto; más de 10 años pasaron hasta que alguien le dio unos negativos a mi mamá, obviamente no eran las mismas fotos, pero había tomas desde distintos ángulos, en la mayoría, yo aparecía de espaldas, hasta que un día vi esta foto en la portada de un periódico en México y años mas tarde en el The Clinic en Chile.

Recuerdo que un día, mientras tomábamos el té, alguien llegó a la casa con un libro de imágenes del presidente Allende y nos pusimos a hojearlo. Apareció esta foto, pero también se dio la casualidad que entre la gente que había en la casa en ese momento, más de cinco salían en alguna de las fotos de ese libro. Fue algo muy bonito y emocionante.

 

 

 

¿Qué representa para ti ésta foto?

Representa claramente la opción de Allende y su gobierno por los niños y niñas de Chile. No habrá otro gobierno que en Chile que haya tenido tal definición tan contundente por el tema. De ahí el “medio litro de leche” de las 40 medidas…

 

Tu infancia fue feliz, ¿recuerdas cómo se tradujo eso en tu vida por entonces?

La verdad es que era muy pequeña, pero sí recuerdo el ambiente de felicidad que se vivía por esos días. La gente era feliz, cantaban, hablaban, se relacionaban y gozaban más. Las familias estaban más unidas. Yo creo que en Chile nada fue igual tras el Golpe.

 

Y, ¿qué vino después?

Bueno, como ya te comenté, al poco tiempo vinieron los años de dolor y oscuridad que afectaron al país en general. El exilio a los pocos días del golpe, el 19 de septiembre, partimos rumbo a México. Más tarde, una adolescencia caracterizada por el retorno a Chile en plena dictadura, al igual que miles de jóvenes, me tocó vivir la represión a los estudiantes, las manifestaciones, la mentira de la prensa, el asesinato de gente cercana. Finalmente, mi paso a la adultez coincidió con el periodo de la transición a la democracia que parece no acabar, para muchos chilenos. Una época para nada feliz, como puedes advertir.

 

Alguna sensación, algún detalle con respecto a la fotografía… ¿Alguna anécdota más?

Si, si, si,… recuerdo perfectamente que yo había estado llorando y estaba bastante moquillenta y me colgué del cuello del Presidente… y cuando me bajó me dijo: ¡Pórtate bien y suénate!, a lo que yo le contesté… ¡Shhh! ¡Pórtate bien tú mejor! Alguien me comentó que ese diálogo/episodio fue recogido y comentado al otro día por algún diario de la época.

 

Paula Varas 40 años despuésPaula Varas 40 años después

 

Y, ahora, 40 años después ¿en qué está esa niña lejos de Chile?

Viviendo en España, trabajando con la Universidad. Actualmente en los prolegómenos de una investigación sobre la infidelidad y las nuevas tecnologías. En otro instante de mi vida, después de profundizar algunos aspectos del exilio, las migraciones, o el vivir en dictadura, ahora he decidido tomar distancia en la temática de estudio, los “trayectos de los engañados”, el relato del momento en que descubren la infidelidad a través de las nuevas tecnologías y las reacciones posteriores.

 

¿Y con la que está cayendo acá…?

Si, si, si…, precisamente. No te creas. La crisis afecta la cotidianidad de manera concreta. Más allá de la prima de riesgo, de los datos estadísticos de paro o de las cifras macroeconómicas; cuando una persona está con problemas de trabajo específicos, se ve afectada en diversos ámbitos de la vida, por lo tanto se modifican la mayoría de sus relaciones sociales y humanas. El tema de la infidelidad no escapa a ello, ya que en periodos de inestabilidad económica familiar hay pilares fundamentales del vínculo relacional afectivo que son atacados y que afectan enormemente, tanto la visión del otro  como la autoestima y que de alguna forma “aumentan” el potencial riesgo de que exista una infidelidad.

 

¿Por ejemplo?

Uno es la veta patriarcal de la relación, es decir la visión del “macho proveedor” y otro es la pérdida de poder y estatus, que sin duda alguna son armas de seducción. Aunque, dado el carácter social y culturalmente construido de la infidelidad, podemos decir que no es un fenómeno homogéneo, hay distintos tipos, niveles y formas de enfrentarlo. No es lo mismo la infidelidad de una mujer, ya que posee mayor estigma en la sociedad, que la de un hombre, que es en muchos casos socialmente aceptada.

 

Y, ¿has descubierto algo interesante?

En los relatos de los afectados se descubren muchas cosas, se reportan estados de ansiedad y angustia, y en forma recurrente van acompañados de escalofríos, taquicardia y mucho dolor en la mandíbula y en la parte posterior del cráneo. Todos señalan que efectivamente es “como si te pegaran en la nuca”. … Conocí historias increíbles, el estudio describe las “nuevas maneras de infidelidades” en la Era de la Información y las Comunicaciones, es decir al descubrimiento a través de teléfonos móviles, redes sociales o internet en general. “El dejar abierto el Facebook o el mail”, el espiar los mensajes de los teléfonos móviles o los chats que se quedan en las cookies de las computadoras. Que en definitiva son constataciones inciertas, más bien incertidumbres típicas de esta era, porque al estar escritas, pueden ser interpretadas y re-interpretadas.

 

¿Cómo?

El énfasis esta puesto en la metodología plural (historias de vida, entrevistas en profundidad, un trabajo de campo exhaustivo) que nos permitió recoger percepciones, sensaciones, sentimientos, reacciones de personas que habían sufrido algún tipo de infidelidad por parte de sus parejas, pues nuestro sujeto de estudio es el que la sufre, no el que la ejerce o produce la infidelidad.

 

Y, ¿cómo relacionarías este tema con la política?

Relacionando fidelidad y lealtad con la mentira y el engaño, pues forman parte de un mismo y profundo fenómeno casi exclusivamente humano. Esta claro que para mantener una relación de infidelidad, hay que mentir, persuadir, manipular, etc. Y cuando uno descubre una infidelidad lo primero que siente es que ha sido engañado, defraudado y traicionado… Es lo mismo que hacen los políticos primero con sus ideas y con ellos mismos -el autoengaño-, y luego, con sus compromisos y promesas, con su electorado… … Es preciso tener presente que todo engañado es un potencial engañador (infiel); por distintas razones, para equiparar la situación, para vengarse, para hacer daño o simplemente para recobrar la confianza en uno mismo. Y ojo, así como los políticos traicionan, los electorados también traicionan. No puede haber un ejemplo más concreto que lo ocurrido en las últimas presidenciales en España en donde un millón de votos del PSOE pasó directamente al PP; o el caso de algunos políticos en Chile, que ayer lucharon hasta con las armas y mira en la penosa situación que se encuentran hoy defendiendo el sistema neo-liberal o trabajando como alto ejecutivo de transnacionales. En tiempos de descomposición y crisis política el engaño más patético, es el engaño a las ideas y a las promesas, porque es una forma de autoengaño y de negación a sí mismo en última instancia.

 

En ese sentido, el presidente Allende era fiel, ¿no?

Ya sé por donde vas, pero contrariamente a lo que se cree, el presidente Allende era un hombre completa y absolutamente fiel no solo a las ideas y a sus promesas, que dejó de manifiesto pagándolo con su vida el 11 de setiembre del ‘73, sino que también lo fue a todos sus amores. No existió una mujer que lo odiara por traidor.

 

Por último, como Gianni Vattimo dijo hace un tiempo en una entrevista: “Entre uno que miente por el amor del proletariado y otro que miente por amor a las putas, como Berlusconi, hago una diferencia”.

 

¡Qué buena! Estoy completamente de acuerdo con esa cita. Me la llevo. Jajaja…

 

Francisco Javier Alvear desde Tarragona, España: http://ow.ly/pLld4