Film acerca dictadura,exilio, desaparición forzada.“Te extraño, hermano”.

Film acerca dictadura,exilio, desaparición forzada.“Te extraño, hermano”.

 

TE Extraño.

 

La película Te extraño (2010), del director argentino Fabián Hoffman, puede interpretarse como un relato de formación. El filme narra la historia de Javier, un adolescente de 15 años que vive con su familia en Argentina. Luego de la desaparición Adrián (hermano de Javier y militante del grupo Montoneros) Javier es enviado a vivir a México. Es en el exilio y en el subsecuente regreso a su país donde el protagonista vivirá la transición de la adolescencia a la madurez.

 

Una de las características principales de las narrativas de formación es que son contadas desde una perspectiva personal. Así, el filme de Hoffman no pretende explicar las razones del golpe de estado o de la dictadura. Tampoco explora los motivos políticos e históricos del conflicto, pues como bien ha señalado el director en diversas entrevistas, el objetivo de la cinta era indagar cómo un adolescente vive dichos momentos de crisis política. Lo que interesa es mirar el impacto de la desaparición forzada y el exilio en el protagonista; es decir, observar a través de sus ojos. Por este motivo la película se centra en cómo estos hechos llevan a Javier configurar su identidad y a elegir un lugar dentro del mundo.

 

Debido a esta perspectiva íntima la película se desarrolla casi enteramente en un ambiente familiar. Abundan escenas en espacios cotidianos que nos recuerdan a nuestra vida durante la adolescencia: cenas y días de campo con nuestros padres, conversaciones en el comedor o en nuestra habitación; el viaje de la casa a la escuela y viceversa. Además, durante toda la película (a excepción del final) no se utiliza música para ambientar las escenas. Por el contrario, hay un énfasis en los sonidos que provienen de objetos ordinarios, como la televisión, la radio, los carros, un abanico, un reloj, personas cocinando y demás. Este uso de los sonidos crea una narración aún más íntima y subjetiva, como corresponde a este tipo de historias.

 

Es importante recalcar que la desaparición de Adrián es el motor de la narración fílmica, es decir, aquello que detona el movimiento exterior e interior del protagonista. Por un lado, la desaparición traslada a Javier de Argentina a México y lo transforma de un adolescente común a un exiliado. Por otro, lo reta a tomar una posición ante la tragedia familiar y el contexto político de su país. ¿Qué significa quedarse en México o regresar a Argentina? ¿Cuál es la mejor forma de recordar a su hermano? ¿Debería dejar atrás la muerte de Adrián y continuar con su vida? ¿O debería regresar a casa y vivir bajo la dictadura? México y Argentina se convierten así en algo más que lugares en el espacio. Son la representación de las decisiones que Javier debe tomar respecto a la dictadura, a la familia y a la memoria de su hermano desaparecido.

 

Estas preguntas que surgen ante Javier, y que suponen tomar una decisión, no podrían originarse antes de la desaparición de Adrián. Como otros protagonistas de los relatos de formación, Javier se encontraba resguardado en un ambiente conocido, en donde no era necesario adoptar una postura ante la sociedad. Por lo tanto, no tenía un participación importante dentro de la política o la vida familiar. Su vida, la de un estudiante y un adolescente cualquiera, se limitaba a asistir al colegio y ayudar en la casa.

 

Podemos ver esto en dos escenas que se repiten en el filme. En una, Javier le pide a su padre de las llaves de la quinta de la familia (a petición de Adrián), a lo que el padre responde negativamente. Después de esto vemos a Javier lavando los trastes, solo y dando la espalda a la cámara. En otra escena, ya en la quinta familiar, Adrián y otros miembros de Montoneros tienen una junta para discutir acciones políticas. Javier quiere escuchar y se mantiene cerca del grupo. Sin embargo, un miembro le cierra la puerta en la cara, por lo que queda fuera de la conversación. Javier de nuevo es relegado a la cocina y podemos verlo de espaldas, preparando la comida para los guerrilleros. Así pues, el lugar de Javier como estudiante y adolescente (un lugar secundario y menos activo) se resalta. No obstante, Javier ya muestran ciertos rasgos de individualidad antes de partir a México . Además de ser bastante inteligente (como es usual en los protagonistas del bildungsroman) realiza acciones rebeldes como pintar las paredes de su colegio o explotar una caja con volantes.

 

De acuerdo al género de los relatos de formación, la búsqueda de una voz propia y de la identidad siempre suponen un alejamiento de los modelos establecidos, representados ya sea por los padres o por la sociedad. Así, Javier se encuentra solo en México y debe enfrentar ese nuevo mundo por su propia cuenta, pues ya no están sus padres ni su hermano para guiarlo. Esta búsqueda de identidad genera soledad y ensimismamiento (que a la vez son intrínsecos en el paso de la adolescencia a la madurez). Por este motivo es usual ver a Javier caminando solo por la calles de la Ciudad de México, tocando las paredes con la mano y mirando hacia abajo. En otras escenas lo observamos acostado en la cama, con una mirada pensativa y absorta. Y aunque haya otros personajes que acompañan a Javier durante su estancia en el Distrito Federal, las decisiones que debe tomar le corresponden a él. Así, aunque acompañado, Javier se encuentra siempre solo.

 

En una charla con Fabián Hoffman en la Cineteca Nacional, el director comenta el porqué detrás del título de su película. A muchos les llamaba la atención un nombre tan íntimo (Te extraño) para una película contextualizada en la dictadura. La razón es que es un sentimiento tan humano (en palabras de Hoffman, tan llano), que surge a partir de la desaparición forzada. De acuerdo el director el título nos dice: “Te extraño, hermano”. Como lo han señalado diversos estudios, la desaparición de un ser querido es un evento traumático que no permite realizar un proceso de duelo. Al no saber qué sucedió con la persona amada, los familiares y amigos viven una desesperación constante. Javier también vive esta situación, que se representa en la película mediante un entrelazamiento de espacios y recuerdos. A pesar de estar en su habitación en México, Javier puede oír los ruidos de cuando compartía el cuarto con su hermano. Asimismo, confunde a desconocidos que caminan por la ciudad con Adrián. Los recuerdos regresan a pesar de la distancia, pues la desaparición no se puede borrar ni olvidar. Cambiar de espacio puede significar cambiar de vida, pero hay ciertos eventos imposibles de dejar atrás.

 

Por este motivo, luego de pasar casi un año en México, y de tener una fuerte discusión con dos guerrilleros y amigos de Adrián, Javier decide regresar a Argentina. Es este regreso el que nos permite ver los cambios internos que ha vivido y la identidad que ha formado a partir de su exilio y la desaparición de su hermano. Ya abordo del avión que lo llevará a casa, Javier decide brindar con una mujer que está sentada al lado suyo. Al mencionar que tiene un hermano desaparecido,la mujer le voltea la cara inmediatamente y deja de conversar con él. Este gesto de reconocimiento ante la desaparición forzada nos indica que Javier no ha olvidado la memoria de su hermano. Asimismo, es una acción personal que resiste el estigma de la militancia que caería sobre los guerrilleros desaparecidos a lo largo de la dictadura. Otro gesto importante es que Javier es el único miembro de la familia capaz de decirle a la abuela que Adrián está desaparecido. Ante el secretismo de sus padres, que solo podría traer más dolor a la familia, Javier mira a su abuela a los ojos, y a pesar de que va a romperle el corazón, le dice la verdad que tiene derecho a saber: Adrián ya no está.

 

Pasar de la adolescencia a la madurez no es un proceso sencillo, especialmente si se vive en contextos tan convulsos como una dictadura. No obstante, tanto en los relatos de formación como en la vida misma, es necesario forjar una identidad con la cual encarar al mundo. El viaje interior y geográfico de Javier en Te extraño ilustran perfectamente las palabras de su director: “lo más importante en la vida es tener una voz propia”. Hoffman, como familiar de un desaparecido y como exiliado, explora a profundidad aquellos momentos que nos convierten en lo que somos: las heridas de las cuales surgimos y las personas a las que nunca podremos olvidar.

En la página de la Cineteca NACIONAL DE México se exhibió este film cuya reseña explica que

Te extraño (México-Argentina, 2010), segundo filme del realizador Fabián Hofman, es el título que inaugura la Colección Cineteca y el primer DVD de producción nacional editado por esta institución a lo largo de su historia. Así mismo es la primera producción mexicana de la cual la Cineteca Nacional adquiere los derechos de exhibición, reafirmando su compromiso con la difusión del cine nacional.

Presentada mundialmente en la Berlinale 2010 y exhibida con éxito en el 30 Foro Internacional de la Cineteca Nacional, la cinta narra, a partir de la estrecha relación de un par de hermanos adolescentes, el vacío que deja la desaparición del mayor en la vida del menor, todo ello enmarcado en el contexto político turbulento que atravesaba la Argentina en la década de los setenta.

Fabián Hofman, quien fue durante una década Director Académico del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), explora en Te extraño la ausencia, el exilio, el desarraigo y la impotencia para construir una historia que privilegia la dimensión íntima, privada, sobre el entorno político, que aún sin perder su poder, se convierte en el telón de fondo de una trama donde el amor fraternal es protagonista. Se trata de un filme sobre la madurez, la pérdida y el modo en que un adolescente lidia con ella.

El filme ha participado en numerosos festivales internacionales, entre ellos en el Festival Internacional de Seattle (EUA, junio/2010), en el San Francisco Jewish (EUA, julio/2010) y recientemente en el Festival Internacional de Montreal (Canadá, septiembre/2010). Asimismo está confirmada su exhibición en el Festival de Río de Janeiro (Brasil, octubre/2010) y en el Festival Internacional de Chicago (EUA, octubre/2010), entre otros.

Te extraño (México-Argentina, 2010), segundo filme del realizador Fabián Hofman, es el título que inaugura la Colección Cineteca y el primer DVD de producción nacional editado por esta institución a lo largo de su historia. Así mismo es la primera producción mexicana de la cual la Cineteca Nacional adquiere los derechos de exhibición, reafirmando su compromiso con la difusión del cine nacional.

Presentada mundialmente en la Berlinale 2010 y exhibida con éxito en el 30 Foro Internacional de la Cineteca Nacional, la cinta narra, a partir de la estrecha relación de un par de hermanos adolescentes, el vacío que deja la desaparición del mayor en la vida del menor, todo ello enmarcado en el contexto político turbulento que atravesaba la Argentina en la década de los setenta.

Fabián Hofman, quien fue durante una década Director Académico del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), explora en Te extraño la ausencia, el exilio, el desarraigo y la impotencia para construir una historia que privilegia la dimensión íntima, privada, sobre el entorno político, que aún sin perder su poder, se convierte en el telón de fondo de una trama donde el amor fraternal es protagonista. Se trata de un filme sobre la madurez, la pérdida y el modo en que un adolescente lidia con ella.

El filme ha participado en numerosos festivales internacionales, entre ellos en el Festival Internacional de Seattle (EUA, junio/2010), en el San Francisco Jewish (EUA, julio/2010) y recientemente en el Festival Internacional de Montreal (Canadá, septiembre/2010). Asimismo está confirmada su exhibición en el Festival de Río de Janeiro (Brasil, octubre/2010) y en el Festival Internacional de Chicago (EUA, octubre/2010), entre otros.

La Señora Anita que fumando espera…Carta de su esposo Manuel

La Señora Anita que fumando espera…Carta de su esposo Manuel

[Ejercicios De Memorias] Carta Para Ana González De Recabarren, De Su Esposo Manuel

http://retazosdememoriachilena.blogspot.com/2015/07/ejercicios-de-memorias-carta-para-ana.html?m=1

En el 2006 se cumplían tres décadas de la desaparición forzada de nuestros familiares, donde un grupo de compañeros esos años tomó la iniciativa de conmemorar la fecha con especial dedicación. 

 
Entre las iniciativas sugeridas, acordamos escribir una carta en nombre de nuestros seres queridos desaparecidos. La siguiente carta es en nombre de Manuel Recabarren, detenido el 29 de Abril de 1976, junto a sus hijos, Luis Emilio, Manuel Guillermo y Nalvia Rosa y yo la quiero reproducir acá, a casi 42 años del Golpe de Estado.
 
Anita, Luchito no está solo, yo y muchos más lo acompañamos junto a los compañeros y compañeros de búsqueda, y sabremos dónde están sus padres, su abuelito y su tío.
No descansaremos hasta encontrarlos a todos/as y a cada uno/a. 


VENCEREMOS!!! 

Felipe Henríquez Ordenes

Esta carta, es un ejercicio de memoria, está escrita de tal forma como si realmente Manuel de verdad se le hubiera escrito. 

Querida Ana;
Cuando ya han pasado 38 años de nuestra desaparición forzada y cuando se acercan los 42 años del Golpe de Estado en Chile, te escribo. No sé dónde estoy, ¿estaré en el fondo del mar o en en el fondo de la tierra?, tal vez en algún río, ¿estaré en alguna mina abandonada?. ¡Que tortura, que martirio! No sé dónde estoy.
Ana, ¿Recuerdas el Cristo crucificado, que manos artesanales tallaron allá en el Sur? Así como a ese hombre nos crucificaron, teniendo en común el mismo delito, haber amado a nuestros pueblos.
El Cristo estaba destinado a nuestra querida amiga evangélica, la señora María, tu te enamoraste de el y me pediste que lo dejara en la casa, ¡Como no hacerlo! como arte de magia : “volví a los 17″, cuando dulcemente agradecida me besaste.
Ana, siénteme cerca de ti, nunca he dejado de estar a tu lado, tú lo sabes muy, difícil dejarte sola cuando necesitabas mi presencia. Presiento que hoy más que nunca me has extrañado, el dolor de saber que nuestros amigos de ayer ya no son los mismos, eso ha dejado una huella indeleble en tu corazón, a los dolores sumas dolor.
Los seres humanos somos tan impredecibles, yo también tuve desengaños, pero la firme convicción de saber que estaba en lo justo, aumentaba en mi la magia de seguir adelante.
Ana, sigue tu camino, haz lo que debes hacer y punto.
Durante nuestras vidas, tuvimos vivencias buenas y malas, algunas color de hormiga. Nada importaba, estábamos juntos y todo podía arreglarse. Siénteme a tu lado Ana, resiste, te lo pido por Ricardo, Vachy, Anita María, Patricia, por nuestros nietos, bisnietos y nuestros posible tataranietos, ¡Tu los verás!
Cuando leas esta carta recordarás, volverás a tu juventud, llorarás, reirás. Durante estos 30 años, de mi ausencia forzada, han llegado a tu vida nuevos y maravillosos amigos, otros no tanto. Te vuelvo pedir, no te apenes, tú sabes que en alguna etapa de mi vida sufrí lo mismo.
Sin embargo, aquí estoy y acudo a todos mis vecinos, a mis compatriotas, a la sociedad toda, les recuerdo que solo soy una fotografía en tu pecho, tampoco unja pancarta. Yo, Manuel Recabarren, como ustedes, estoy en la historia de mi familia y de mi país.
Una mujer me parió un 18 de Septiembre, María y Manuel fueron mis padres, tuve siete hermanos, engendré hijos, fui a la escuela, aprendí las primeras letras en el Silabario “El Ojo”, solo llegué hasta “el Pato”, allí me eché porque la miseria me obliga a trabajar. Era el número dos de siete hermanos, fui de los “piececitos de niño azulosos de frío” que para vergüenza de los poderosos, aún pululan por las calles de la ciudad. Cuando no había luz en nuestra pieza, porque no era casa, se las pedía prestada a las “animitas” para poder alumbrarnos.
A los 14 años calcé mis primeros zapatos nuevos, de niño pasé hambre, esa hambre que cuando comes el pedazo de pan, te sabe amargo. Luché por el derecho de los trabajadores, marché por el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, Marché CONTRA LA INVASIÓN A VIETNAM. Alcé la paloma de Picasso clamando por la Paz del mundo. Siempre mi voto fue para Salvador Allende.
Siendo niño, salí a la calle, junto a mis padres, para llevar a la presidencia a Don Pedro Aguirre Cerda. Por todo esto, estoy aquí, sin tener derecho de estar vivo o muerto, “…pero yo estoy aquí, soy como usted…”
A ellos, “los valientes soldados”, que fueron capaces de cometer tantos crímenes en nombre de la patria, hoy se les caen los pantalones para confesar sus “heroicas hazañas”, siguen callando, van de Herodes a Pilatos, con la complicidad vergonzosa de tantos que buscan miles de triquiñuelas para dejar en la impunidad estos crímenes de lesa humanidad.
Mi querida Ana, como tu dices, “los porfiados hechos” reafirman la calidad de Caínes y ladrones, “chacales que el chacal rechazaría” ¿que fue de aquellos valientes soldados”.
“El amor, el perdón, no consiste en ocultar la verdad” nos dijo Monseñor Jorge Hourton, y agregaba “solo la verdad nos hará libres”. ¡Cuanta razón hay en esas palabras!
¿Solo la verdad nos hará libres! Por duras que sean las consecuencias.
El Estado, los Tribunales, Las Fuerzas Armadas, la Sociedad, el Silencio, se hace cómplice de tan abominables crímenes.
El país que olvida a sus mártires, corroe sus raíces, el desierto lo va cubriendo sin valores, sin futuro, sin sueños, y avanza, tanto avanza, que camina por la senda que no llega a ninguna parte, un camino lleno de sombras amenazantes para el futuro de nuevas generaciones.
Querida “Consentida”, desde el fondo de la tierra o desde las profundidades del mar, te extraño. Quería verte y por esa magia de los sueños, viajaste a Quinteros, yo te guié hasta Loncura, la brisa que acariciaba tus mejillas, las envíe yo, la sombra dibujada en la arena era yo, tu Manuel, esperándote como entonces, para agradecerte por los felices días que vivimos junto a nuestros niños.
Difícil encontrar cómplices como tú, estoy seguro mi “Consentida”, que aunque nadie más me espere, tu estarás allí esperándome.
Gracias hijos y nueras, nietos y biznietos, en especial a mi nieto Rodrigo, gracias por cuidar a vuestra abuela. Por siempre tuyo.
Tu esposo, Manuel.

Hoy en el 2015, Anita Gonzalez, como siempre, le sigue sonriéndo a la vida, a pesar de tanto dolor.
Foto @PipeHenriquezO

Hijxs de la Memoria en el Mundo del Arte

Hola,
te mando aca nuestro primer clip musical que hemos realizado con un
cineasta chileno exiliado con el cual tengo un camino parecido, el se
llama Ronnie Ramirez
aca va el lienso para ver el clip :

porfa puedes mandarlo a quien quieras es una obra que se hizo para ser
compartida…

Hasta pronto

Lucho

Luis Pincheira, hijo de Ejecutado Politico, del mismo nombre.

Viens me rejoindre sur MySpace à http://www.myspace.com/xamanek