Relato Corto de una Larga Prisión: “El Hombre de las Moscas”. Víctor M. Gavilan

El hombre de las moscas

Victor M. Gavilan

Llevábamos tres meses encarcelados. Todos los días llegaban oficiales del regimiento Tucapel y de la Base Aérea Maquehue a buscar detenidos y llevarlos a sus cuarteles para torturarlos. Mi amigo Sergio Robles tenía su brazo derecho lleno de llagas y quemaduras con cigarro. El Gato Contreras casi no podía moverse porque los milicos le habían fracturado una costilla en el interrogatorio, y el viejo Cata estaba sordo de tantos golpes recibidos en la cabeza.

Yo estuve sin poder hablar por semanas. Los golpes eléctricos en mi boca me inflamaron la lengua dolorosamente. Los cables carbonizaron mis molares y años más tarde todos ellos desaparecieron.

Estábamos hacinados, torturados y humillados cuando llegó la comitiva de la Cruz Roja Internacional desde Europa. Eran dos hombres y tres mujeres, todos rubios y altos. Nos juntaron en el patio. Más de mil doscientos presos políticos con un centenar de soldados armados a nuestras espaldas. El Alcaide García, teniente rechoncho de gendarmería, con una gorra más grande que su cabeza y la chaqueta abrochada con mucho esfuerzo nos dijo con una sonrisa burlona que sin temor le informáramos a la Cruz Roja cuáles eran los problemas que pudiésemos tener en el penal. Hubo un largo silencio, hasta que Joaquín Silva, atemorizado y destruido mentalmente hasta el borde de la locura, levantó un dedo medio temblando-

  • Gracias señores internacionales – dijo Silva, haciendo un movimiento extraño con su cabeza como señalando los cuatro puntos cardinales, cerró un ojo, cambió su voz con una carraspera de nerviosismo y prosiguió – como decía señores…son las moscas…las moscas nos van a matar, y ese es el problema más grave en este edificio…en este lugar. ¿Sería posible que ustedes pudieran hacer algo? ¡Mire, usted! Si andan por todos lados y no dejan comer tranquilo. Hay muchas moscas. Muchas gracias por venir – , concluyó haciendo un esbozo de venia.

Una leve y dolorosa sonrisa colectiva de incertidumbre y dolor recorrió a los presos y muchos bajamos la cabeza para esconder las lágrimas.

 &&&&&&&&&&&&&&&&&

12.8.08

VÍCTOR MANUEL GAVILÁN PINTO, EX PRESO POLÍTICO DE LA DICTADURA ACUSA: “ALFONSO PODLECH MERECE SER CONDENADO”

Tortura en Chile (imagen de Libro La Represión Política en Chile de María Eugenia Rojas)

Alfonso Podlech Michaud merece ser condenado
Quien escribe estas notas es un ex preso político de la dictadura militar. Fui condenado a 20 años de prisión en un Consejo de Guerra en marzo de 1974 en la ciudad de Temuco, y cuyo fiscal era el Sr. Alfonso Podlech Michaud. Por aquella época la juventud chilena y los sectores populares de nuestro pueblo estábamos envueltos en la tarea de provocar profundos cambios en nuestra sociedad. Ese proceso de cambios que lideraba el Dr. Salvador Allende Gossen, como presidente constitucional de Chile, fue sangrientamente abortado por la Dictadura del General Pinochet, y en la ciudad de Temuco el Sr. Alfonso Podlech desde la simple categoría de Abogado local, de la noche a la mañana se trasformó en el fiscal más sangriento y represor de la juventud de la provincial de Cautín, de los partidos de la izquierda chilena, del pueblo mapuche y de los cristianos comprometidos con el proceso de cambios de aquella época.

Al Abogado Podlech le conocí por los años 1969 en su oficina de asuntos legales, no tenia más de 38 años de edad y yo 24 años, cuando cursando el cuarto año en la Escuela de Servicio Social en la Sede de la Universidad de Chile, desarrollé mi práctica como Asistente Social en la Penitenciaria de Temuco, y precisamente logré trabajar por seis meses con el abogado Podlech, quien firmaba mis informes sociales para obtener la libertad de muchos mapuches y pueblo pobre detenidos en la penitenciaria por abigeato , robo de gallinas y productos de hortaliza. Simplemente alegábamos ante los tribunales y probábamos la “extrema necesidad como causa del hurto” para conseguir la libertad de muchos ciudadanos pobres encarcelados en la penitenciaria de Temuco. Esta loable labor no duro más de 6 meses y nunca más logre ver al abogado Podlech.

Sin embargo dos años más tarde, yo trabajaba como Asistente Social en la Sede Universitaria de los Ángeles, y volví a Temuco a principios de 1973 para dedicarme a tiempo completo en la actividad política, pues creía que el camino elegido por el presidente Allende, más la acción social y política de los distintos sectores políticos y populares de nuestro pueblo desencadenarían en una nueva sociedad para Chile. Hoy entiendo que eso no fue más que un gran sueño.

Fui detenido en Temuco en diciembre de 1973, pero fui informado de la designación de Alfonso Podlech como fiscal militar. Los tres primeros meses de su actuación logró encarcelar a más de 1.500 militantes de la izquierda Chilena en la provincia de Cautín. Fusiló a los militantes: Daniel Mateluna, Alberto Molina, Juan Antonio Chávez, Ambrosio Badilla, Arturo Hiller, Hernán Enríquez, Sergio Lobos, Pedro Ríos Castillo, Omar Venturelli Leonelli. También hizo desaparecer a Samuel Catalán Lincoleo, Elías Catalán Pailla, Pedro Millalen, Egidio Ponce, Luis Almonacid, y Rubén Morales, entre otros.

Yo fui detenido en la provincia de Arauco y trasladado al Regimiento de Angol y desde allí trasladado a Temuco por el 22 de diciembre de 1973. En Temuco fui recibido por Nelson Ubilla, jefe del Servicio de Inteligencia Militar y precisamente por Alfonso Podlech quien sorprendido por mi militancia política, me dijo que ya tenían todo muy claro, pero que lo pasaría muy mal. El abogado Podlech ya no era el mismo que había conocido en 1969. Al ser designado fiscal militar se había trasformado en un chacal a tiempo completo. Un tío por el lado de mi esposa era el ayudante de SIM en Temuco y por tanto trabajaba con Nelson Ubilla. Gracias a ese tío Pedro Quilodrán (q.e.p.d) seguí viviendo, para contar estas historias. Alfonso Podlech probablemente debe estar involucrado en el plan Colombo que asesinaron a una buena cantidad de militantes de la izquierda de Temuco como son el caso de: Néstor Gallardo, Muriel Dockendorf Navarrete, Marcelo Salinas, Jacqueline Droully, y muchos otros más.

El Sr. Alfonso Podlech como fiscal militar en Temuco, condenó a más de 200 jóvenes, cuyas edades iban entre los 17 y 30 años a vivir el exilio, bajo la pena de extrañamiento, entre los cuales me incluyo. He vivido más de 30 años en Canadá y más del 50% de esa juventud debió buscar en Europa su segunda patria.
El Sr. Podlech ha cometido crímenes de lesa humanidad, crímenes que agravian la esencia del ser humano, crímenes que han afectado la dignidad como persona. Existen en su contra desapariciones forzadas, asesinatos, fusilamientos y torturas.
Por el solo hecho de pensar diferente un grupo de jóvenes del MIR, y de la Unidad Popular sufrimos una prisión injusta y arbitraria, torturados y vejados humillantemente. El único responsable directo es el Sr. Alfonso Podlech Michaud, toda vez que fue él quien dictó las sentencias que iban desde la pena de muerte a cinco años y un día de prisión.

Hoy estamos a 18 años del fin de la dictadura y de la transición a la democracia en Chile y nunca podrá ser tarde para el país y el mundo, enterarse de tanta felonía, maldad y odio contra quienes pensaban diferente en Chile en 1973. El Sr. Alfonso Podlech deberá ser llevado a la justicia, en cumplimiento de los pactos internacionales suscritos por Chile en materia de derechos humanos. El Sr. Podlech llevó a la práctica durante cinco años la política de abuso estatal y de reiteradas violaciones a los derechos humanos, bajo el régimen de dictadura militar del general Augusto Pinochet.

Desde el norte del continente aplaudo los requerimientos del tribunal español que detuvo en Madrid al Sr. Podlech y al mismo tiempo solicito el apoyo al presidente de Italia, Su excelencia Sr. Giorgio Napolitano, para llevar al Sr., Alfonso Podlech a Tribunales Italianos por el asesinato del Sacerdote Chileno-Italiano Sr. Omar Venturelli Leonelli, y la desaparición forzada y los fusilamientos y torturas contra simples ciudadanos chilenos, entre los meses de Septiembre y noviembre de 1973 en la ciudad de Temuco. Chile.

Víctor Manuel Gavilán Pinto
Asistente Social y Educador de Adultos
Director Ejecutivo The Spanish School of Calgary-Canada

vgavilan@shaw.ca

Publicadas por a la/s 9:49 p.m.  

Anuncios

Un comentario en “Relato Corto de una Larga Prisión: “El Hombre de las Moscas”. Víctor M. Gavilan

  1. ¡ NO A LA IMPUNIDAD !, HOY LEÍ UNA CARTA QUE MANDA UN PADRE A SU HIJA,… Y ESTO ME CONMOVIÓ….. TAMBIÉN LEÍ UNA POESÍA , ” UN PADRE DESAPARECIDO “…TENEMOS SENTIMIENTOS, PERO SOMOS MUY FUERTES Y ¡CARAMBA QUE COBARDES SON LOS QUE MATARON POR MATAR , TORTURÁNDOLOS HASTA CAUSARLES MUERTE Y HOY NO SON TAN FUERTES, PARA DECLARARSE CULPABLES Y REPETIR , CON FRIALDAD LO QUE PODRÍAN HACER NUEVAMENTE Y/o ENFRENTAR SU SITUACIÓN ACTUAL,,,. VAYA QUE,…LA INTEGRIDAD DE HOMBRE DE QUEDA POR LOS ‘TALONES,’ QUE EL MIEDO QUE SE APODERA DEL VALIENTE SOLDADO, QUE LE DURÓ TAMPOCO … O YA NO CARGA …. SERÁ QUE QUIERE PEDIR PERDÓN Y NO PUEDE???. O NO CREE QUE LA SOCIEDAD LO <<<<<>>>>> DE TANTO DAÑO QUE HIZO,..” DIOS , LO PERDONA “, SI SE LO PIDE,,,,,,

    Le gusta a 1 persona

Tu comentario es parte de nuestro artículo.Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s