“El río que fluía hacia arriba” , de Gloria Laso y LA ENTEREZA DE UN DETENIDO DESAPARECIDO

La entereza de un detenido desaparecido

http://www.piensachile.com

por Pedro Barría Gutiérrez (Chile) 
Domingo, 25 de Agosto de 2013

 

 
 

El 28 de agosto de 1974, Arturo Barría Araneda, concertista en piano, profesor de música y militante del Partido Comunista de Chile, fue detenido por militares, desapareciendo desde esa fecha. Tenía 38 años para entonces. Nunca más pudo hacer clases en su querido Liceo Experimental Darío Salas, donde daba curso a su alegría de enseñar, a su sensibilidad y a su vocación de maestro de música, formador, amigo y compañero de sueños de muchachas y muchachos.

 

Desde entonces han fallecido muchos seres queridos para Arturo. Las tías Mina y Lala con quienes vivía antes de su detención, su hermano Víctor, mi padre, mi madre Clemencia, maestra al igual que él, y su hermana Olga. Hace pocos días,acaba de morir la tía Ester, quien dedicó toda su energía a la búsqueda de su hermano menor y a la denuncia de las violaciones de derechos humanos desde la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, hasta que su salud se lo impidió.Solo le sobreviven, su hermano Luis y sus sobrinos, Aníbal, Virginia, Viviana, Luis Emilio, mi hermana Margarita y yo.

Desde su desaparición todo lo que hemos sabido del tío Arturo, nos ha conmovido profundamente.

Así, el año 1975 fuimos vapuleados por el montaje de los servicios de seguridad de las dictaduras del Cono Sur, con la “noticia”, publicada en dos periódicos editados por una sola vez – Lea de Argentina y O´Dia de Brasil – sobre 119 izquierdistas que habrían huido de Chile y muerto tras enfrentamientos entre ellos mismos. Se trataba de 119 jóvenes chilenos, detenidos en el país y posteriormente hechos desaparecer, entre quienes las publicaciones incluían el nombre de Arturo Barría Araneda.

Lo peor de la prensa chilena de entonces, no tardó en hacerse eco de esta siniestra maniobra de ocultamiento e impunidad.

Así, aunque posteriormente se comprobó judicialmente el montaje, jamás La Segunda, ha pedido perdón o explicado siquiera la crueldad de escribir en su edición de 12.06.1975, como principal titular de portada, en grandes letras rojas, “EXTERMINADOS COMO RATONES”.El tabloide venía a agregar la humillación y el desprecio al sufrimiento, dolor y angustia de los familiares de las víctimas.

En una especie de reparación por ese acto ignominioso, volvimos a saber del tío Arturo al leer un relato conmovedor que muestra en plenitud su fibra de ser humano, su dignidad, sensibilidad, temple, solidaridad y amor por sus semejantes.

La actriz Gloria Laso, quien afortunadamente sobrevivió al horror para contarlo, en su libro “El río que fluía hacia arriba” (páginas 103-104), menciona a nuestro Arturo en un recinto secreto de detención, y escribe: “…el momento más trágico fue una noche en la que se empezaron a formar algunos prisioneros elegidos en el largo y estrecho pasillo. Era un macabro sistema que se repetía cada día. Oíamos una reja que se abría con un gran chirrido y pasos apresurados. Luego las puertas se abrían y los guardias nos recorrían lentamente con la mirada, para finalmente elegir una persona.Ese día no nos tocó”.

“Tras la puerta cerrada sentíamos órdenes, gemidos y pies que arrastraban cadenas. De pronto un grito rompió el escalofrío que nos suspendía, la voz siguió en la misma nota y entonó el ´Himno a la Alegría´. Una a una se fueron sumando las voces de decenas de cautivos, incluidas las nuestras. Hoy me recuerdo cantando a todo pulmón ´ven canta, sueña cantando, vive soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos´ llorando y aferrada a la puerta de la celda, intentando, como todos, dar fuerza a esos desconocidos cuyos rostros nunca vería y que sin embargo eran mis hermanos, enfilando sus pasos hacia la muerte llenos de dignidad”.

“Nunca he sentido más orgullo y tampoco más vergüenza por pertenecer a esta especie.Con el tiempo supe que el hombre que cantaba era un profesor de música de apellido Barría. Deben saber sus descendientes que, él solo, sostenía con su temple a todos los demás”.

Gracias Gloria Laso por ese preciado recuerdo de nuestro Arturo, que, como tantos, dio hasta el final, testimonio de vida,solidaridad, esperanza en un mundo mejor y amor por sus semejantes, actitudes tan contrastantes con los administradores del odio, que impusieron la crueldad, el sufrimiento y el horror, inimaginables para quienes no los sufrimos en carne propia.

*Fuente: Cooperativa

Pedro Barría

2 comentarios en ““El río que fluía hacia arriba” , de Gloria Laso y LA ENTEREZA DE UN DETENIDO DESAPARECIDO

  1. (Por favor publiquen esto) He sido desde mi niñez una persona que ha pensado que todo fue un montaje del comunismo internacional, que el gobierno militar fue un golpe necesario para eliminar el marxismo leninismo (como decía Merino) Siempre vi con los mejores ojos a Pinochet, como un libertador incomprendido al cual la historia se encargaría de exculpar.
    Quizás la visión que tenga el futuro de estos acontecimientos varié a un grado en el que no exista una comparación a los sentimientos que hoy todos tenemos en nuestro país polarizado.
    Sin embargo, queridísima Cote Rudolphi, no pude dejar de llorar. Hoy siendo un hombre con una hijita a la que amo, me dirijo a Usted con el mayor de los respetos después de haber visto en mi Tablet en mi cama, la entrevista que Ud dos valientemente dieron en “Mentiras Verdaderas”. Traer ese horror al presente después de 4 décadas, me pareció un acto de amor y no pude cegarme a esta verdad y por primera vez, sentí el dolor de la tortura. Sentía el enorme dolor de ver sus bellísimos rostros dulces de mujeres sensibles, en las garras de un monstruo desalmado. No pude dejar de llorar al ver sus manos enfáticas y su gesto de dolor contenido sin histrionismo en un ejercicio de vida que me han regalado, para que yo mismo me detenga y considere que esto es inaceptable bajo todo aspecto. No existe argumento que exima a un ser humano del oprobio de torturar a otro ser humano. No deje de llorar en las dos horas de entrevista a Glorita Laso y desde ahi a la entrevista a Cote. Me ponía a pensar en que se persiguió a niños, a hombre jóvenes, muchachos y chicas que creían que este era un mundo para mejor. Sus recuerdos, los de ustedes dos, ya son míos. La humillación es la mía, el dolor es el mío, y espero que la paz y serenidad del profesor Barria quemando el frio con su valor del mas grande humanismo, equivalente al hombre de Tiananmen, también me sean dadas.
    Mientras yo disfrute de una niñez sin contratiempos, ustedes Cote y Gloria sufrían un dolor que las hizo crecer, como sobrevivientes y es ese dolor el que hoy me ha cambiado. Pero, no fue el dolor, sino más bien la dulce mirada y maravillosa sonrisa de ustedes dos, seres de luz lo que ha tocado mi profundidad. Gracias desde el fondo de mi alma.
    Para mi la realidad y la historia ya nunca sera la misma. Y de un plumazo, mis enemigos, dejan de serlo.

    Miguel

    Me gusta

Tu comentario es parte de nuestro artículo.Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s