29 DE MARZO, DÍA DEL JOVEN COMBATIENTE
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29 DE MARZO, DÍA DEL JOVEN COMBATIENTE

”Cuando el dolor, la sangre, el odio y la muerte son necesarios, miles de manos se tienden para tomar las armas. Acuérdense ustedes de mí, Siempre”(Paulina Aguirre Tobar)
El 29 de marzo no es un día normal. Los estudiantes son enviados antes a sus casas, los trabajadores terminan algunas horas antes sus faenas y los periodistas se apuestan en diferentes poblaciones de Santiago con cascos de guerra y chalecos antibalas. ¿Es que acaso ha muerto algún periodista en alguna manifestación del 29 de marzo? Claro que no. Es parte del sensacionalismo y del morbo alimentado por los medios de comunicación y del afán por resaltar la “espectacularidad” de la noticia con el fin de obtener mayor audiencia y así más dinero de sus auspiciadores. Son estos mismos medios los que de vez en cuando realizan uno que otro reportaje tendencioso sobre la Villa Francia, centrando sus imágenes en las molestias de los vecinos por el olor de las lagrimogenas (disparadas por cierto por Carabineros) y en el justo dolor de la familia Vergara Toledo por el asesinato de sus hijos. Es sólo aquí cuando se acuerdan de que dos jóvenes luchadores fueron asesinados a sangre fría por las fuerzas represivas, pero claro, los medios no se detienen en eso, no les interesa el contexto, ni los motivos ni las intenciones. Los asesinatos cometidos por la dictadura no son más que un dato accesorio que pierde importancia frente a aquello que pueda criminalizar el legado y el ejemplo de la lucha de aquellos años.
En su intento por blanquear nuestra memoria histórica, los poderosos ha caricaturizado al 29 de marzo como uno de los días (el otro es el 11 de septiembre) en que la gente debe quedarse en sus casas ya que las hordas de delincuentes saldrán a la calle a atacarlo y destruirlo todo. ¿Acaso alguien habla de los jóvenes luchadores muertos en dictadura; de los sueños, sacrificios y esperanzas de una generación que peleó contra un régimen basado en el odio y la violencia? A ellos no les interesa. Es un ejemplo que no desean que se replique. Pero la memoria vive y reclama su rescate.
El 29 de marzo nos recuerda a Mauricio Maigret, Paulina Aguirre y Eduardo y Rafael Vergara y a otros cientos de jóvenes que decidieron dejarlo todo para hacer lo que su contexto histórico les exigía: el combate a una dictadura terrorista y la lucha por una sociedad más justa. Jóvenes vidas arrebatadas, jóvenes energías que se entregaron por entero para combatir contra las injusticias que aquejaban a los suyos, al pueblo, a la gente humilde de este país. Jóvenes ejemplos que si hubiesen nacido en estos tiempos estarían luchando y junto al pueblo con los desafíos y exigencias que se nos plantean en la actualidad.
Recordamos a estos 4 jóvenes combatientes que con sus vidas le han legado a la juventud actual el ejemplo de que la vida es para rebelarse y pelear por los derechos de nuestro pueblo.
Mauricio Maigret Becerra

Hacia el año 84 Pudahuel era una de las comunas más combativas del país. En las luchas que se daban en el sector había u joven que se destacaba, Mauricio Maigret, estudiante secundario del Liceo de aplicación que se había entregado por entero a la resistencia popular. El 29 de marzo de 1984, Pudahuel se levantó y atacó la Subcomisaría Teniente Merino, desatándose un enfrentamiento entre el pueblo y las fuerzas represivas. Mauricio y sus compañeros emprendieron la retirada cuando fueron atacados, sin pensarlo un segundo Mauricio se quedó combatiendo, cubriendo a sus compañeros. Dos impactos de bala le quitarían la vida y escribirían su nombre en la memoria de Pudahuel.
Paulina Aguirre Tobar
A los 15 años Paulina ingresó a la lucha contra la dictadura y motivos no le faltaban para ello. Su padre fue torturado en Calama y encarcelado en la Penitenciaria de Santiago, su tío Carlos fue fusilado en Antofagasta y su tío Pedro encarcelado en Copiapó. Alegre, comprometida y creativa, Paulina estudiaba en el Liceo Valentín Letelier y tenía 20 años cuando la CNI le arrebató su joven vida, acribillándola de 8 balazos en un falso enfrentamiento en la noche del 29 de marzo de 1985.
Eduardo y Rafael Vergara Toledo
Un 29 de marzo de 1985 dos jóvenes de Villa Francia, Eduardo y Rafael Vergara, fueron asesinados cobardemente por efectivos policiales. Tras realizar una acción contra la dictadura, los hermanos Vergara fueron interceptados por Carabineros, quienes abrieron fuego asesinando a Eduardo e hiriendo gravemente a Rafael, quien se quedó protegiendo el cuerpo de su hermano. Con sangre fría, los Carabineros subieron a Rafael al furgón policial y le mataron de un balazo en la nuca, arrojando posteriormente ambos cuerpos a la vía pública.
Eduardo y Rafael había decido dar su vida por completo a la lucha antidictatorial. Tal era su compromiso que Eduardo fue expulsado del Pedagógico y Rafael del colegio por sus actividades políticas, las mismas que los obligaron a vivir en la clandestinidad por el constante acoso de la dictadura. Incansables y llenos de energía, Eduardo y Rafael entregaron sus vidas con 20 y 18 años respectivamente, convirtiéndose en un símbolo y ejemplo para miles de jóvenes, en cuya memoria se ha levantado el Día del Joven Combatiente.
Aquí no hay terroristas, ni vándalos, ni desquiciados. Todo lo contarios, jóvenes luchadores que entregaron sus vidas para luchar por lo que era y sigue siendo justo. Con desafíos y sueños que siguen siendo validos y que necesitan ser retomados por las nuevas generaciones.
«Cuando yo era mas chico y veía a algunos viejos y cabros chicos escarbando la basura para encontrar algo de comer, cuando veía a niñas de mi edad que partían al centro a prostituirse por unos pesos, al ver tanto cesante, tanto niño desnutrido, al mirar la tele y ver niños rubiecitos viviendo en un mundo maravilloso al otro lado de Santiago, yo sentía mucha rabia y pena, solo veía lo que me rodeaba pero no sabia porque pasaba (y por supuesto sigue pasando en este país ) toda esa miseria y desesperación. Pensé que con la limosna y la caridad se podría solucionar algo, pero luego me di cuenta que es un camino falso que solo les sirve a los que tienen el poder. Vi que todo lo que ocurre en este país es motivado por el interés que tiene un grupo muy chico de personas de estrujar al máximo al pueblo para sacar toda la plata posible, que este grupo de financistas y banqueros se apoyan en la violencia y el terror institucionalizado para seguir chapándonos la sangre.
Cuando por primera vez fui a una marcha vi aterrorizado como los pacos se lanzaban como salvaje y cruelmente contra mujeres y jóvenes, con rabia en los ojos nos pateaban, por pedir un poco de justicia el gobierno mandaba sus perros a masacrarnos. Vi y sentí el miedo, nadie se defendía, todos corrían, parecíamos ratones, esos bestias se sentían muy valientes y hacían lo que querían con nosotros. Ha sido un camino largo el superar el terror, pera ya no es como antes, ahora sabemos que podemos luchar hasta la muerte y los que hemos tenido la oportunidad de pelear contra la represión en igualdad de condiciones hemos comprobado lo cobarde y arrastrados que son los mercenarios de la dictadura.
Solo, nada podía hacer y vi que había que organizarse, entré a un comité juvenil, donde se hacia todo lo posible para denunciar la miseria, crear conciencia en mas gente, agitar la lucha popular. Pero lo que hacíamos era poco y nuestros esfuerzos no muy grandes, sabíamos que podíamos y teníamos que dar y hacer mas, por eso cuando un compañero me propuso incorporarme a la resistencia no tuve dudas y acepte con mucha alegría. Han pasado dos años de trabajo y esfuerzo en la lucha contra estos asesinos, no ha sido fácil y permanentemente dentro de cada uno de nosotros se ha librado una lucha contra el individualismo, el egoísmo, la cobardía y todos los otros valores y lacras que el sistema dejan en nosotros, con mucho sacrificio hemos podido algunos aspectos de nuestro ser para ser personas más integras dentro de lo que es posible en un sistema tan asqueroso como este.
Ahora que ya tengo 17 me siento orgulloso de haber recorrido todo este camino, ha sido muy difícil, he retrocedido muchas veces, he dudado de lo que pienso, he vacilado y he sentido miedo, pero sobre todo esto ha primado la conciencia de que este sistema brutal y sanguinario, de que lo único que realmente vale en la vida es luchar por un orden mas justo y que cualquiera otra alternativa que uno elija que este dentro del sistema lo convierte en cómplice de la miseria y el terror.
Otra verdad que he asumido es que la lucha del pueblo es una guerra a muerte contra la dominación capitalista, y es a muerte no por que nos guste la violencia ni porque seamos despiadados terroristas como dicen en la dictadura, sino por que la brutalidad del sistema no nos deja otra salida, es decir ellos ya nos declararon la guerra y solo nos queda responder a la violencia opresora y explotadora con la legitima violencia que ocupa el pueblo para liberarse. Los revolucionarios y especialmente nosotros mas jóvenes valoramos infinitamente la vida, amamos a nuestro pueblo y luchamos por un futuro mejor para nuestro hermanos y nosotros mismos. Por ese amor es que estamos dispuestos a entregar lo mejor de nuestras vidas a la causa, por eso no tememos morir en el combate, por eso empuñamos las armas y disparamos a los verdugos del pueblo, siempre evitamos la violencia innecesaria y solo matamos porque el enemigo no nos deja otra alternativa. La sangre de hoy derramada por este pueblo es la paz y felicidad del futuro, por eso estamos aquí, por eso superamos nuestro egoísmo i nuestro miedo, por eso combatimos y por eso nuestro pueblo marcha a la victoria ¿Qué esperas para unirte a la guerra popular contra la dictadura? En la resistencia popular hay un lugar que puedes ocupar.«
Mauricio Maigret. Santiago ,28 de febrero de 1984.
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