Por sus notables condiciones personales Alejandro destacó en la Jota de Valparaíso. Ya en ese entonces se advertían sus cualidades: Entrega total, superación, inteligencia y concreción de las tareas fueron algunos de los rasgos de su personalidad. Pero había una que salía a relucir. Alejo era serio, un muchacho de pocas palabras, que mantenía distancia de las personas que recién conocía. Una distancia respetuosa, formal; pero distancia al fin.
HIJXS
iniciando el viaje por la memoria de los HIJ@S
Entradas recientes
- Gran Bretaña y Chile 50 años después del golpe chileno
- Cariños de memoria. La historia tiene ecos.
- No pasó. No sucedió. Fue un invento. No hubo golpe de estado.
- Democratizando la memoria: Intersecciones entre pasado y presente en el cine documental chileno
- De “Septiembre Rojo” Michael Lowy y Olivier Besancenot. Por María Emilia Tijoux


Deja una respuesta