VIOLENCIA SEXUAL CONTRA MUJERES EN DICTADURA

VIOLENCIA SEXUAL CONTRA MUJERES EN DICTADURA

Colegio de Periodistas

El establecimiento de la verdad sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas en la dictadura tiene un reconocimiento político y social amplio y relativamente transversal. Pero lamentablemente en una sociedad de profundas desigualdades en el ejercicio del poder y de una naturalización de la violencia contra las mujeres prácticamente intocable, el Estado, los actores políticos, los medios de comunicación y periodistas redundan en darle la espalda a esa verdad histórica cuando ella alude a la violencia particular que se ejerció (y ejerce) contra las mujeres.

El martes 13 de junio, en el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el periodista Ignacio Franzani tuvo como entrevistada a Loreto Iturriaga, hija de Raúl Iturriaga Neumann, ex militar e integrante de la DINA, condenado por violaciones a los derechos humanos. El caso ha estado en agenda por el estado de salud del ex militar y por el uso que ha hecho su hija de las redes sociales para reclamar por las condiciones en que se encuentra su padre y banalizar la violencia sexual a la sobrevivieron decenas de mujeres en dictadura.

Iturriaga reiteró en varios momentos de la entrevista que la violencia sexual contra las mujeres, y “las violaciones cometidas con animales como perros y ratas”, son una falsedad, una mentira. Como Comisión de Género del Colegio de Periodistas es un imperativo ético recordarle a la opinión pública que la violencia sexual como un modo específico de tortura contra mujeres fue una práctica sistemática de la dictadura y que el periodismo no se puede ejercer de espalda a una verdad histórica registrada en los informes de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura conocida como Comisión Valech (por mencionar algunos testimonios escritos).

Es de toda justicia, empatía social y responsabilidad profesional denunciar que episodios como estos no pueden repetirse en el ejercicio del periodismo y en los medios de comunicación sin que exista un mínimo de cuestionamiento sobre la calidad de la información y la línea editorial del medio que prima en el desarrollo de esos contenidos. La verdad histórica de lo que sucedió con las mujeres en dictadura no puede ser entendida como un espectáculo mediático o como la puesta en escena de alguien con ánimos particulares de venganza. Lo mínimo que se le puede exigir a un periodista con palestra pública es que esté informado.

La violencia sexual contra las mujeres en dictadura fue sistemática y se aplicó en todas sus formas y en casi todos los centros de tortura (Villa Grimaldi, Londres 38, la “Venda Sexy”, la ex Colonia Dignidad, por mencionar algunos) en las comisarías, retenes, cuarteles, furgones, durante los allanamientos, en las propias casas de las mujeres. Donde fuese posible.

La violencia sexual se ejecutó a través de violaciones anales, vaginales y de manera oral. Por personas, usando objetos y animales. A través de tocaciones y amenazas de violación como una forma de infundir miedo. Desnudez y exposición forzada a los abusos sexuales contra otras personas para anular todo atisbo de dignidad.

Estas violaciones a los derechos humanos de las mujeres fueron masivas y ejecutadas por militares y civiles, contra mujeres de todas las edades y clases sociales. Sus cuerpos y sus vidas fueron parte de una estrategia de guerra, odio y temor y también como botines, como recompensas por el cumplimiento del deber.

Una vez más reiteramos que los medios de comunicación y sus profesionales deben trabajar sus informaciones y contenidos en marcos fundados en derechos humanos reconocidos internacionalmente. La violencia contra las mujeres es un continuo en democracia, guerra o conflictos políticos y armados. Adquiere diversas manifestaciones y formas. Se produce y reproduce en distintos espacios sociales. Pero en tiempos de conflicto, esas manifestaciones de violencia sobre las mujeres se exacerban, se tornan más crueles y perversas. Se ejercen con mayor grado de impunidad. Lamentablemente, no son nuevos actos de discriminación y violencia porque continúan siendo expresiones de dominación y subordinación histórica hacia las mujeres, dirigidas por grupos armados, la acción u omisión del Estado.

Junio 2017

Declaración Pública  Comisión de Género Colegio de Periodistas de Chile

Archivo Huelga de Hambre, CEPAL 1977

Archivo Huelga de Hambre, CEPAL 1977
1

Anita Altamirano

Anita Florencia Altamirano Aravena Esposa de Juan Antonio Gianelli Company, profesor y dirigente comunista del sindicato único de la educación, desaparecido en su lugar de trabajo frente a testigos en la escuela de niñas nº24 …

2

Ernestina Alvarado

Ernestina Alvarado Rivas Madre de Nalvia Rosa Mena Alvarado, quien fue militante de las Juventudes Comunistas y estaba embarazada con tres meses de gestación al momento de su detención junto a su esposo Luis Emilio …

Wilma Atoine

Wilma Antoine

Wilma Antoine Lazzerini Esposa de Horacio Cepeda Marinkovic Caso de los 13: Constructor civil de profesión, ex director de la empresa de transportes colectivos del estado y militante del partido comunista quien fue detenido el …

Monica Araya

María Mónica Araya

Maria Mónica Araya Flores Hija de Bernardo Araya y María Olga Flores Hija del matrimonio entre Barnardo Araya Zuleta, ex diputado por el partido comunista, además dirigente nacional de la CUT y Maria Olga flores …

Raquel Ardiles

Raquel Ardiles

Raquel Ardiles Tabilo Esposa de Victor Modesto Cardenas Valderrama: electricista, militante comunista desaparecido el 26 de agosto de 1976 a los 52 años, tras ser detenido en la vía pública por agentes del comando conjunto, …

Irma Areyano

Irma Arellano

Irma Arellano Hurtado Casada, con 3 hijos junto a Armando Portilla Portilla: operador mecánico, ex-director de Endesa y militante comunista, quien fue detenido el 9 de diciembre de 1976 en la vía pública por agentes …

Mercedes Arévalos

Mercedes Arévalo

Mercedes del Carmen Arevalo Pantoja Esposa de Miguel Nazal Quiroz Casada, con 4 hijos junto a Miguel Nazal Quiroz: miembro del comité central del partido comunista, ex-director de la CUT en Villarica.  detenido el 11 …

Caupolicán Cruz

Caupolicán Cruz

Caupolicán Cruz Díaz Hermano de Lisandro Tucapel Cruz Díaz: telegrafista, ex dirigente sindical de los trabajadores de la empresa Cementos Polpaico y militante del Partido Comunista, fue detenido a los 52 años de edad el …

Edith Díaz

Edith Díaz

Edith Díaz Bahamondes Cónyuge de Fernando Alfredo Navarro Allende Caso de los trece. Fernando Alfredo Navarro Allende, producido el Golpe Militar, comenzó a ser buscado para su detención; su hogar fue allanado en múltiples ocasiones por efectivos del …

Cecilia Escobar

Cecilia Escobar

Cecilia Escobar Cepeda Hermana de Elisa del Carmen Escobar Cepeda Caso conferencia Elisa del Carmen Escobar Cepeda, soltera, obrera, militante del Partido Comunista, fue detenida el día 6 de mayo de 1976 en una “ratonera” …

Ninfa Espinoza

Ninfa Espinoza

Ninfa Espinoza Fernández Hermana de Eliana Espinoza Fernández Caso conferencia Eliana Marina Espinoza Fernández, soltera, comerciante, militante del Partido Comunista, salió de su casa aproximadamente a las 17:30 hrs. del día 12 de mayo de …

12

Carolina Gajardo

    Carolina Gajardo Carolina Gajardo tenía 23 años cuando fue convocada por las compañeras Ana González y Sola Sierra para participar en la huelga de hambre. Su esposo, Luis Emilio Maturana, había sido detenido …

Irene Godoy

Irene Godoy

Irene Godoy Godoy Esposa de Humberto Fuentes Humberto de las Nieves Fuentes Rodríguez, ex Regidor de la comuna de Renca, militante del Partido Comunista, fue detenido el día 4 de noviembre de 1975, por efectivos …

Ana González

Ana González

Ana González Nació en la ciudad de Tocopilla, el 27 de julio de 1925. Tempranamente se unió a las Juventudes Comunistas  donde conoció a su esposo Manuel Recabarren, quien se mantuvo activo en el Partido Comunista hasta el momento de …

Norma Matus

Norma Matus

Norma Matus González Madre de Carlos Alberto Carrasco Carlos Alberto Carrasco Matus, 21 años de edad, soltero, Cabo Segundo del Ejército, era estudiante de Instituto Comercial N°5, del cual había sido dirigente estudiantil, ex militante …

16

María Estela Ortíz

  María Estela Ortiz, hija de Fernando Ortiz, desaparecido el 15 de diciembre de 1976, fue una de las organizadoras de la huelga de hambre. Ella junto a Sola Sierra y María Luisa Azocar, convocaron …

María Luisa Ortíz

María Luisa Ortíz

María LuisaOrtiz Hija de Juan Fernando Ortiz Letelier   María Luisa Ortiz, se desempeña como Jefa del Área de Colecciones e Investigación, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Es hija de Juan Fernando …

María Adriana Pablós

María Adriana Pablos

María Adriana Pablos Esposa de Carlos Contreras Maluje   El 2 de noviembre de 1976, Contreras Maluje, entonces de 29 años de edad, ex regidor de Concepción, y de profesión químico farmacéutico, fue detenido por agentes …

19

Isolina Ramirez

Isolina Ramirez Esposa de Mario Zamorano Donoso Caso Conferencia : Mario Jaime Zamorano Donoso, casado, tres hijas, obrero marroquinero, miembro del Comité Central del Partido Comunista, fue detenido junto a un grupo de dirigentes de …

Violeta Reyes

Violeta Reyes

Violeta Reyes Pareja de José Enrique Corvalán Valencia José Enrique Corvalán Valencia, casado, 6 hijos, dirigente sindical, militante comunista, fue detenido por la DINA el 9 de agosto de 1976, alrededor de las 10 horas, …

Marta Rocco

Marta Rocco

Marta Rocco Esposa de Mario Juica Vega Mario Jesús Juica Vega, casado, 5 hijos, ex presidente de los obreros municipales de Renca, militante comunista, fue detenido por agentes de la DINA el 9 de agosto …

Max Santelices

Max Santelices

 Pablo Jose Maximiliano Santelices Tello   Esposo de Reinalda del Carmen Pereira caso de los 13 Reinalda, hija única, casada, embarazada de cinco meses de su primer hijo, tecnóloga médico, ex dirigente de la salud …

Sola Sierra

Sola Sierra

Sola Sierra Henríquez esposa de Waldo Ulises Pizarro Sola Sierra Henríquez nació en Santiago en 1935. Hija de Marcial y Ángela, sobreviviente de la Matanza de Santa María, quienes tenían una tradición familiar de militancia …

Tania Toro

María Tania Toro

María Tania Toro Hermana de Nicomedes Toro Bravo Nicomedes Toro, de 31 años de edad, soltero, obrero, era miembro de la Brigada Ramona Parra del Partido Comunista. Detenido el día 28 de julio de 1976 …

Aminta Traverso

Aminta Traverso

Aminta Traverso Bernaschina Esposa de Marcelo Concha Bascuñan, primo de Iván Sergio Insunza   Marcelo Concha Bascuñan tenía 30 años de edad, casado, padre de tres hijos, militante del Partido Comunista  y de profesión Ingeniero Agrónomo , …

Carmen Vivanco

Carmen Vivanco

Carmen Vivanco Esposa de Oscar Ramos Garrido, Madre de Oscar Ramos Vivanco, hermana de Hugo Vivanco Vega, cuñada de Alicia Herrera Benitez y tía de Nicolás Vivanco Herrera (hijo de Alicia Herrera )   “Me …

Museo de la Memoria. Exposición
 Lenguaje y archivo: Exploraciones performativas, visuales y sonoras del archivo Huelga de hambre en la CEPAL, 1977.
“La voz se sostiene en “la ley no escrita”. (Esta división es puesta vívidamente en escena en Antígona, con la distinción entre las leyes divinas no escritas y las leyes humanas de la polis.)Podríamos ver aquí un sucinto resumen de lo que Kant denominará,un par de milenios más tarde, la oposición entre moralidad y legalidad.Esta distinción depende de que se comprenda de cierta manera la división entre la voz y la letra,donde se concibe la moralidad como un asunto relativo a la voz y la legalidad como un asunto relativo a la letra.”Dolar, Mladen. Una voz y nada mas.1ª edición, Ediciones Manantial SRL., Buenos Aires, 2007.
Esta obra fue un proceso de investigación y creación colectiva[1] sobre la primera huelga de hambre de los familiares de los detenidos desaparecidos –CEPAL, 1977– a partir del archivo sobre la misma, depositado en el Museo de la Memoria y de la entrevistas a fuentes directas –testimonios de los participantes de la huelga de hambre–.
Contexto histórico
En 1977 familiares de detenidos desaparecidos inician una serie de acciones que marcaron el comienzo de una nueva etapa en la búsqueda de justicia para sus familiares víctimas de la dictadura. El 14 de junio de 1977 se inicia La huelga de hambre en la CEPAL[2] que duró 9 días, constituyéndose en la primera huelga de hambre de familiares de detenidos desaparecidos y la segunda huelga de hambre en dictadura.[3]
La huelga de hambre en la CEPAL, dispuso de los cuerpos en colectivo para la resistencia del mismo como protesta ante la violencia del Estado, exigiendo una respuesta sobre el paradero de sus familiares desaparecidos: 24 mujeres y 2 hombres iniciaron la huelga de hambre con el lema “mi vida por la verdad. En la Sede de la CEPAL de Santiago, desplegaron un lienzo de diez metros de largo que proclamaba: “Por la paz, por la vida, por la libertad, los encontraremos”[4] . Y aseguraron que no saldrían de ahí hasta que Pinochet se comprometiera a responder por los desaparecidos.Esta huelga se produjo en pleno funcionamiento de la DINA y a casi seis meses de la detención y desaparición del Comité Central del Partido Comunista en clandestinidad –ocurrido en diciembre de 1976– , los familiares buscaban a sus parientes vivos.
La importancia de esta Huelga radica en varias acciones y consecuencias hasta ese momento inéditas en la lucha contra la dictadura:– Da a conocer a nivel global lo que estaba pasando en Chile en relación la violación sistemática de los derechos humanos y en especial el caso de los detenidos desaparecidos.
Hubo un intercambio de información que logró ser publicado por los medios en Chile debido a la presión que fue ejercida desde el exterior, esto debido a la condición internacional de la CEPAL y al aparato montado por los ayudistas de la huelga que activaron huelgas de hambre en otras sedes de la CEPAL, por ejemplo en México.– Entregó una clara señal a la dictadura de que el Partido Comunista no había sido exterminado, reactivando los sistemas de operación clandestinos y públicos del Partido bajo las acciones de los denominados un-dos-tres los cuales habían sido fuertemente golpeados por la detención y desaparición del Comité Central.
María Estela Ortiz se refiere a esta estructura:“Trabajamos con gente que jugó un rol determinante para que pudiéramos entrar, otra gente que jugó un rol determinante para hacer los chequeos de salud de todo tipo, con electrocardiograma, con todo y trabajamos en la clandestinidad, osea, todo fue fuera de la Vicaría, nos juntábamos en otros lugares, sabíamos sólo las personas que estábamos en el un,dos, tres.Un dos tres le decíamos en la época de dictadura a los equipos que dirigíamos– porque éramos tres personas, éramos nosotros tres donde cada uno tenía una responsabilidad”. ( Extracto de entrevista a Estela Ortiz )–
Instaló inéditas operaciones de despliegue organizado mediante la  utilización de diversos medios de publicación, preparación de la huelga ­–chequeos médicos, coartadas para ingresar a la CEPAL, cambios de vestimenta, peluquería, sistema de parejas para ingresar, puntos de encuentro, lo que debían llevar a la huelga, etcétera–  y la vinculación con organizaciones internacionales en contra la dictadura.
Podríamos decir que con esta huelga de hambre la dictadura se vio enfrenta a un cambio en el lenguaje de la resistencia, el se cual rebeló en forma de un cuerpo colectivo, afectado, militante y resistente –cuerpos en su mayoría de mujeres–, la violencia de la dictadura ejercida sobre el cuerpo desparecido, señalando su ausencia.De este modo la huelga de hambre es percibida como una política del cuerpo ejercida en contra de la represión, de un cuerpo político que opera a través de actos vitales de transferencia, transmitiendo el saber social, el sentido de identidad y la memoria a partir de acciones que de acá en adelante se tornaran reiteradas.
Bitácoras, cartas, notas de prensa, dos fotografías, declaraciones de apoyo, etcétera, es lo que contiene en la actualidad el corpus archivado de la huelga depositado en el Archivo del Museo de la Memoria[5], el cual segmentado bajo lógicas archivísticas del Museo, disemina su noción inicial de un cuerpo concebido como uno sólo en lo colectivo, donde lo escrito es nuevamente, lo inscrito en el archivo, su documentación, dejando en estado de latencia lo impermanente como la potencia real del archivo.Así, como parte de un proceso de búsqueda y exploración de lenguajes, sus límites y sus diferencias, que se inician con el archivo Arqueología de la ausencia, es que emerge y como una insistencia en mi producción visual, la lectura –la voz como objeto–  y el montaje del fragmento, poéticas a que refieren al archivo y a la imposibilidad de la construcción de un relato único y hegemónico. Así, restaurando el vestigio y los intersticios como poéticas por medio del montaje, se produce la articulación crítica sobre la tensión y las diferencias entre la inscripción legal –documento– y la lectura del mismo, vista ésta –lectura– como un instancia en que la voz como objeto estético vehicula los conceptos del fragmento como condición inherente al archivo y la impermanencia del sonido como la subversión de la idea originaria del archivo, lo dispuesto para permanecer.
Verónica Troncoso
02_vero
Magister en Artes Visuales de la Universidad de Chile.
Participó como directora del proyecto de investigación y creación sobre la primera Huelga de Hambre realizada por familiares de Detenidos Desaparecidos durante la dictadura cívico-militar en Chile, la cual se llevó a cabo en junio de 1977 en las dependencia de la CEPAL.
 ARTE ARCHIVO Y DERECHOS HUMANOS.
Formulación proyecto huelga de hambre, 1977
“Los archivos han sido sacralizados y al mismo tiempo “desordenados” al poner en cuestión el canon,las instituciones y las historias construidas.Ahora, como nunca antes, se constituyen en repositorios desde el cual es posible escribir otras historias.”Andre Giunta, #Errata 1
La progresiva referencia al archivo como programa de producción en el arte contemporáneo, tiene una de sus condiciones más importantes en la necesidad de reflexionar la crisis del humanismo a la que nos enfrentan los acontecimientos y, más precisamente, los procesos históricos que se suceden desde el siglo XX hasta hoy.
Acontecimientos y procesos que han puesto concretamente en entredicho la posibilidad de elaborar una historia que, al modo de una narración, permitiera comprender lo que ha sido el devenir de los pueblos. En este sentido las artes visuales se constituyen como un campo dialógico de exploración y proliferación de lenguajes, en donde éstos –los lenguajes– representan no solo la posibilidad de nuevas lecturas con respecto al archivo, sino a su vez, la reactivación de los mismos, bajo diversas operaciones visuales y de montaje de lo contenido en el corpus del archivo, así como señala Graciela Carnevale: “Mostrar el archivo es una forma de compartir con los otros. Es un espacio de diálogo, un espacio en el que unos escuchan a los otros e intercambian perspectivas y preguntas sobre su propia práctica. Entendiendo el archivo como un espacio abierto en el que uno contempla, discute y debate. Lo concibo como un proceso, como algo incompleto que es reforzado por cada nueva experiencia del presente.“
Los desastres que marcan este fin del milenio son también archivos del mal; disimulados o destruidos, prohibidos, desviados, «reprimidos». Su tratamiento es a la vez masivo y refinado en el transcurso de guerras civiles o internacionales, de manipulaciones privadas o secretas. Nunca se renuncia, es el inconsciente mismo, a apropiarse de un poder sobre el documento, sobre su posesión, su retención o su interpretación. ¿Más a quién compete en última instancia la autoridad sobre la institución del archivo? ¿Cómo responder de las relaciones entre el memorándum, el indicio, la prueba y el testimonio?”(Derrida, Mal de Archivo)
Los archivos sobre derechos humanos en Chile producidos por el Estado, son en la actualidad archivos cerrados y parcialmente clausurados, sobre ellos se han aplicado leyes de secreto y de seguridad. Los archivos sobre este tema de los cual se disponen, han sido producidos por iniciativas ciudadanas sin contraparte. Esta falta de contraparte ha consignado a estas historia como <<personales>>, por ende subjetivas, haciendo que la inscripción en la denominada historia con mayúscula, les haya sido negada por muchos años.
Podríamos decir que las operaciones sobre el archivo desde el campo del arte generan la posibilidad de su inscripción en un espacio para el cual no estaba pre-consignado.
Los archivos olvidados, los archivos disfuncionales, los archivos secretos han sido problematizados sistemáticamente desde el campo del arte.
Voluspa Jarpa con su obra Minimal Secret, expuesta en la feria Arco de Madrid, problematiza los archivos desclasificados y tachados de la CIA sobre Chile, mediante el desplazamiento del archivo, la puesta en escena de su tachadura y por ende de su clausura, es que se deja ver los fragmentos incompletos de una historia que no se puede contar.
 “El deber de la memoria no se limita a guardar la huella material, escritura u otra, de los hechos pasados, sino que cultiva el sentimiento de estar obligados respecto a estos otros de los que afirmaremos más tarde que ya no están pero que estuvieron.
Pagar la deuda, diremos, pero también someter la herencia a inventario” (Ricoeur)
En 1977 la agrupación de familiares de detenidos desaparecidos inicia una serie de hechos que marcaron el comienzo de una nueva etapa en la búsqueda de justicia para las víctimas de la dictadura. La huelga en la Cepal vii que duró 9 días, dispuso de los cuerpos en colectivo para la resistencia del mismo como protesta ante la violencia del Estado, exigiendo una respuesta sobre el paradero de los familiares desaparecidos, “24 mujeres y 2 hombres de la agrupación de familiares de detenidos desaparecidos iniciaron una huelga de hambre con el lema “mi vida por la verdad” en la Sede de la Cepal de Santiago, allí desplegaron un lienzo de diez metros de largo que proclamaba: “Por la paz, por la vida, por la libertad, los encontraremos” . Y aseguraron que no saldrían de ahí hasta que Pinochet se comprometiera a responder por los desaparecidos” .
Otros familiares de la Agrupación entregaron una nota a 16 medios de comunicación, también repartieron volantes en las calles, pintaron murales, organizaron misas y hubo en su apoyo declaraciones de abogados, personalidades políticas y sociales, un grupo amplio de intelectuales y decenas de federaciones sindicales”.La huelga de hambre en la Cepal, es el punto de partida en el despliegue de nuevas estrategias y acciones colectivas en el ámbito de la resistencia y denuncia contra la dictadura militar, en donde “el cuerpo es también lugar de resistencia cuando se vive como primer espacio de soberanía”. El cuerpo afectado por el hambre, el cuerpo como uno subversivo, que hace uso de la decisión de no ejercer una acción de violencia externa sino de la internalización de ésta para manifestarse, es sólo su propia inapetencia el actor de la acción silenciosa.
 .Bitácoras, cartas, notas de prensa, una fotografía, listas, etcétera, es lo que contiene en la actualidad el corpus archivado de la huelga, segmentado bajo las lógicas del archivo, diseminando su noción inicial de un cuerpo concebido como uno sólo en lo colectivo, donde lo escrito es lo inscrito en el archivo, su documentación , dejando en estado de latencia lo impermanente como la potencia real del archivo, su lectura.Su potencia real radica en la reactivación de lo que hemos denominado la letra muerta en el archivo, como un acto que trae al presente un hecho del pasado a través de lo oral que está contenido en él .
Las Yeguas del apocalipsis en 1993 , realizan en protesta por la ausencia de políticas concretas de justicia por parte del gobierno de Aylwin frente a las violaciones a los derechos humanos , la performance Tu dolor dice: Minado. En un ex centro de detención ilegal en calle Belgrano –Santiago– Lemebel y Casas realizan la lectura performática de la lista de los detenidos desaparecidos reconocidos por el Estado de Chile y publicados en el informe Rettig, la lectura se efectúa dando la espalda al espectador , en donde las espaldas desnudas de Lemebel y Casas presentan al cuerpo expuesto como imagen anónima del mismo, mientras tanto la lectura trae a presencia mediante el sonido al nombre del desaparecido , reactivando la letra muerta del archivo mediante lo efímero de la voz y su puesta en escena. La lista del archivo es reactivada mediante la performatividad de la voz y su puesta en escena, ya no son nombres pertenecientes a una estadística del horror, sino que son sonidos concretos de la realidad del horror. La acción realizada por Lemebel y Casas dispone de parte del archivo –la lista– haciendo cruces entre archivo, cuerpo y performance.Surge entonces la interrogante de buscar un elemento transversal entre una huelga de hambre y un acto performático más que el mismo cuerpo; donde el acto performático según (*) Richard Schechner parte por hacer una diferencia fundamental para entenderlo, algo es performance o algo se puede entender como performance.
Podríamos decir que la incidencia de la violencia sobre el cuerpo colectivo así como sobre el cuerpo individual trasciende los territorios primariamente pactados y así como la Huelga de hambre puede ser vista como una performance, la acción de Lemebel y Casas puede ser vista como un acto político, como señala Suely Rolnik: “Lo que lleva a los artistas a agregar lo político a su investigación poética es el hecho de que los regímenes autoritarios entonces vigentes en sus países inciden en sus cuerpos de manera especialmente aguda, pues afectan su propio quehacer, y es así como viven al autoritarismo en la médula de su actividad creadora. Se asocia así el impulso de la creación al peligro de sufrir la violencia por parte del Estado, que puede ir desde la prisión hasta la tortura y llegar incluso a la muerte; dicha asociación se inscribe en la memoria inmaterial del cuerpo: es la memoria física y afectiva de las sensaciones de dolor, miedo y humillación.”
Las huelgas de hambre son vistas como una política del cuerpo ejercida en contra de la represión, el cuerpo de lo político opera como actos vitales de transferencia, transmiten el saber social, el sentido de identidad y la memoria a partir de acciones reiteradas. “Constituyéndose como performance mediante su archivación”, así el proceso de archivo puede caracterizarse de algún modo como un acto performático, su reactivación en la inversión de su escritura, en donde la reescritura del archivo está dada por el sonido de su lectura y la lectura de su sonido vendría a ser el capital político de lo inmaterial/oral.
Texto perteneciente a parte del proyecto de investigación y creación sobre la huelga de hambre de 1977.
Tagged: archivo, derechos humanos[1] Este proyecto de investigación fue premiado con el Fondo de Incentivo a la Creación de la Universidad de Chile. Proyecto del cual soy directora, los demás participantes del mismo fueron: el académico Mauricio Barría; los tesistas de pre-grado del Departamento de Artes Visuales: Jennifer Frías, Waldo Estuardo y Sergio Michael; y los alumnos Pablo Sanchez y Matías Serrano. Todos pertenecientes a la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.[2] Comisión económica para América Latina y el Caribe.[3] La primera fue realizada de los presos de Puchuncaví en 1975, en protesta por el caso de los 119.[4] Amorós, Mario. “Después de la Lluvia: Chile la memoria herida.” P.394 . Versión digital, visitada el 20 de febrero del 2015. Véase en: books[5] El archivo sobre la Huelga de hambre en la CEPAL, se encuentra dentro del Fondo Ortiz- Rojas. Fondo ordenado tanto por pieza como por fondo documental, un total de 7 carpetas con documentos, de los cuales hay una parte digitalizada.

Anita Altamirano

Anita Florencia Altamirano Aravena Esposa de Juan Antonio Gianelli Company, profesor y dirigente comunista del sindicato único de la educación, desaparecido en su lugar de trabajo frente a testigos en la escuela de niñas nº24 …

Ernestina Alvarado

Ernestina Alvarado Rivas Madre de Nalvia Rosa Mena Alvarado, quien fue militante de las Juventudes Comunistas y estaba embarazada con tres meses de gestación al momento de su detención junto a su esposo Luis Emilio …

Wilma Antoine

Wilma Antoine Lazzerini Esposa de Horacio Cepeda Marinkovic Caso de los 13: Constructor civil de profesión, ex director de la empresa de transportes colectivos del estado y militante del partido comunista quien fue detenido el …

María Mónica Araya

Maria Mónica Araya Flores Hija de Bernardo Araya y María Olga Flores Hija del matrimonio entre Barnardo Araya Zuleta, ex diputado por el partido comunista, además dirigente nacional de la CUT y Maria Olga flores …

Raquel Ardiles

Raquel Ardiles Tabilo Esposa de Victor Modesto Cardenas Valderrama: electricista, militante comunista desaparecido el 26 de agosto de 1976 a los 52 años, tras ser detenido en la vía pública por agentes del comando conjunto, …

Irma Arellano

Irma Arellano Hurtado Casada, con 3 hijos junto a Armando Portilla Portilla: operador mecánico, ex-director de Endesa y militante comunista, quien fue detenido el 9 de diciembre de 1976 en la vía pública por agentes …

Mercedes Arévalo

Mercedes del Carmen Arevalo Pantoja Esposa de Miguel Nazal Quiroz Casada, con 4 hijos junto a Miguel Nazal Quiroz: miembro del comité central del partido comunista, ex-director de la CUT en Villarica.  detenido el 11 …

Caupolicán Cruz

Caupolicán Cruz Díaz Hermano de Lisandro Tucapel Cruz Díaz: telegrafista, ex dirigente sindical de los trabajadores de la empresa Cementos Polpaico y militante del Partido Comunista, fue detenido a los 52 años de edad el …

Edith Díaz

Edith Díaz Bahamondes Cónyuge de Fernando Alfredo Navarro Allende Caso de los trece. Fernando Alfredo Navarro Allende, producido el Golpe Militar, comenzó a ser buscado para su detención; su hogar fue allanado en múltiples ocasiones por efectivos del …

Cecilia Escobar

Cecilia Escobar Cepeda Hermana de Elisa del Carmen Escobar Cepeda Caso conferencia Elisa del Carmen Escobar Cepeda, soltera, obrera, militante del Partido Comunista, fue detenida el día 6 de mayo de 1976 en una “ratonera” …

Ninfa Espinoza

Ninfa Espinoza Fernández Hermana de Eliana Espinoza Fernández Caso conferencia Eliana Marina Espinoza Fernández, soltera, comerciante, militante del Partido Comunista, salió de su casa aproximadamente a las 17:30 hrs. del día 12 de mayo de …

Carolina Gajardo

    Carolina Gajardo Carolina Gajardo tenía 23 años cuando fue convocada por las compañeras Ana González y Sola Sierra para participar en la huelga de hambre. Su esposo, Luis Emilio Maturana, había sido detenido …

Irene Godoy

Irene Godoy Godoy Esposa de Humberto Fuentes Humberto de las Nieves Fuentes Rodríguez, ex Regidor de la comuna de Renca, militante del Partido Comunista, fue detenido el día 4 de noviembre de 1975, por efectivos …

Ana González

Ana González Nació en la ciudad de Tocopilla, el 27 de julio de 1925. Tempranamente se unió a las Juventudes Comunistas  donde conoció a su esposo Manuel Recabarren, quien se mantuvo activo en el Partido Comunista hasta el momento de …

Norma Matus

Norma Matus González Madre de Carlos Alberto Carrasco Carlos Alberto Carrasco Matus, 21 años de edad, soltero, Cabo Segundo del Ejército, era estudiante de Instituto Comercial N°5, del cual había sido dirigente estudiantil, ex militante …

María Estela Ortíz

  María Estela Ortiz, hija de Fernando Ortiz, desaparecido el 15 de diciembre de 1976, fue una de las organizadoras de la huelga de hambre. Ella junto a Sola Sierra y María Luisa Azocar, convocaron …

María Luisa Ortíz

María LuisaOrtiz Hija de Juan Fernando Ortiz Letelier   María Luisa Ortiz, se desempeña como Jefa del Área de Colecciones e Investigación, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Es hija de Juan Fernando …

María Adriana Pablos

María Adriana Pablos Esposa de Carlos Contreras Maluje   El 2 de noviembre de 1976, Contreras Maluje, entonces de 29 años de edad, ex regidor de Concepción, y de profesión químico farmacéutico, fue detenido por agentes …

Isolina Ramirez

Isolina Ramirez Esposa de Mario Zamorano Donoso Caso Conferencia : Mario Jaime Zamorano Donoso, casado, tres hijas, obrero marroquinero, miembro del Comité Central del Partido Comunista, fue detenido junto a un grupo de dirigentes de …

Violeta Reyes

Violeta Reyes Pareja de José Enrique Corvalán Valencia José Enrique Corvalán Valencia, casado, 6 hijos, dirigente sindical, militante comunista, fue detenido por la DINA el 9 de agosto de 1976, alrededor de las 10 horas, …

Marta Rocco

Marta Rocco Esposa de Mario Juica Vega Mario Jesús Juica Vega, casado, 5 hijos, ex presidente de los obreros municipales de Renca, militante comunista, fue detenido por agentes de la DINA el 9 de agosto …

Max Santelices

 Pablo Jose Maximiliano Santelices Tello   Esposo de Reinalda del Carmen Pereira caso de los 13 Reinalda, hija única, casada, embarazada de cinco meses de su primer hijo, tecnóloga médico, ex dirigente de la salud …

Sola Sierra

Sola Sierra Henríquez esposa de Waldo Ulises Pizarro Sola Sierra Henríquez nació en Santiago en 1935. Hija de Marcial y Ángela, sobreviviente de la Matanza de Santa María, quienes tenían una tradición familiar de militancia …

María Tania Toro

María Tania Toro Hermana de Nicomedes Toro Bravo Nicomedes Toro, de 31 años de edad, soltero, obrero, era miembro de la Brigada Ramona Parra del Partido Comunista. Detenido el día 28 de julio de 1976 …

Aminta Traverso

Aminta Traverso Bernaschina Esposa de Marcelo Concha Bascuñan, primo de Iván Sergio Insunza   Marcelo Concha Bascuñan tenía 30 años de edad, casado, padre de tres hijos, militante del Partido Comunista  y de profesión Ingeniero Agrónomo , …

Carmen Vivanco

Carmen Vivanco Esposa de Oscar Ramos Garrido, Madre de Oscar Ramos Vivanco, hermana de Hugo Vivanco Vega, cuñada de Alicia Herrera Benitez y tía de Nicolás Vivanco Herrera (hijo de Alicia Herrera )   “Me …

 

Anita Florencia Altamirano Aravena Esposa de Juan Antonio Gianelli Company, profesor y dirigente comunista del sindicato único de la educación, desaparecido en su lugar de trabajo frente a testigos en la escuela de niñas nº24 …

Ernestina Alvarado

Ernestina Alvarado Rivas Madre de Nalvia Rosa Mena Alvarado, quien fue militante de las Juventudes Comunistas y estaba embarazada con tres meses de gestación al momento de su detención junto a su esposo Luis Emilio …

Wilma Antoine

Wilma Antoine Lazzerini Esposa de Horacio Cepeda Marinkovic Caso de los 13: Constructor civil de profesión, ex director de la empresa de transportes colectivos del estado y militante del partido comunista quien fue detenido el …

María Mónica Araya

Maria Mónica Araya Flores Hija de Bernardo Araya y María Olga Flores Hija del matrimonio entre Barnardo Araya Zuleta, ex diputado por el partido comunista, además dirigente nacional de la CUT y Maria Olga flores …

Raquel Ardiles

Raquel Ardiles Tabilo Esposa de Victor Modesto Cardenas Valderrama: electricista, militante comunista desaparecido el 26 de agosto de 1976 a los 52 años, tras ser detenido en la vía pública por agentes del comando conjunto, …

Irma Arellano

Irma Arellano Hurtado Casada, con 3 hijos junto a Armando Portilla Portilla: operador mecánico, ex-director de Endesa y militante comunista, quien fue detenido el 9 de diciembre de 1976 en la vía pública por agentes …

Mercedes Arévalo

Mercedes del Carmen Arevalo Pantoja Esposa de Miguel Nazal Quiroz Casada, con 4 hijos junto a Miguel Nazal Quiroz: miembro del comité central del partido comunista, ex-director de la CUT en Villarica.  detenido el 11 …

Caupolicán Cruz

Caupolicán Cruz Díaz Hermano de Lisandro Tucapel Cruz Díaz: telegrafista, ex dirigente sindical de los trabajadores de la empresa Cementos Polpaico y militante del Partido Comunista, fue detenido a los 52 años de edad el …

Edith Díaz

Edith Díaz Bahamondes Cónyuge de Fernando Alfredo Navarro Allende Caso de los trece. Fernando Alfredo Navarro Allende, producido el Golpe Militar, comenzó a ser buscado para su detención; su hogar fue allanado en múltiples ocasiones por efectivos del …

Cecilia Escobar

Cecilia Escobar Cepeda Hermana de Elisa del Carmen Escobar Cepeda Caso conferencia Elisa del Carmen Escobar Cepeda, soltera, obrera, militante del Partido Comunista, fue detenida el día 6 de mayo de 1976 en una “ratonera” …

Ninfa Espinoza

Ninfa Espinoza Fernández Hermana de Eliana Espinoza Fernández Caso conferencia Eliana Marina Espinoza Fernández, soltera, comerciante, militante del Partido Comunista, salió de su casa aproximadamente a las 17:30 hrs. del día 12 de mayo de …

Carolina Gajardo

    Carolina Gajardo Carolina Gajardo tenía 23 años cuando fue convocada por las compañeras Ana González y Sola Sierra para participar en la huelga de hambre. Su esposo, Luis Emilio Maturana, había sido detenido …

Irene Godoy

Irene Godoy Godoy Esposa de Humberto Fuentes Humberto de las Nieves Fuentes Rodríguez, ex Regidor de la comuna de Renca, militante del Partido Comunista, fue detenido el día 4 de noviembre de 1975, por efectivos …

Ana González

Ana González Nació en la ciudad de Tocopilla, el 27 de julio de 1925. Tempranamente se unió a las Juventudes Comunistas  donde conoció a su esposo Manuel Recabarren, quien se mantuvo activo en el Partido Comunista hasta el momento de …

Norma Matus

Norma Matus González Madre de Carlos Alberto Carrasco Carlos Alberto Carrasco Matus, 21 años de edad, soltero, Cabo Segundo del Ejército, era estudiante de Instituto Comercial N°5, del cual había sido dirigente estudiantil, ex militante …

María Estela Ortíz

  María Estela Ortiz, hija de Fernando Ortiz, desaparecido el 15 de diciembre de 1976, fue una de las organizadoras de la huelga de hambre. Ella junto a Sola Sierra y María Luisa Azocar, convocaron …

María Luisa Ortíz

María LuisaOrtiz Hija de Juan Fernando Ortiz Letelier   María Luisa Ortiz, se desempeña como Jefa del Área de Colecciones e Investigación, Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Es hija de Juan Fernando …

María Adriana Pablos

María Adriana Pablos Esposa de Carlos Contreras Maluje   El 2 de noviembre de 1976, Contreras Maluje, entonces de 29 años de edad, ex regidor de Concepción, y de profesión químico farmacéutico, fue detenido por agentes …

Isolina Ramirez

Isolina Ramirez Esposa de Mario Zamorano Donoso Caso Conferencia : Mario Jaime Zamorano Donoso, casado, tres hijas, obrero marroquinero, miembro del Comité Central del Partido Comunista, fue detenido junto a un grupo de dirigentes de …

Violeta Reyes

Violeta Reyes Pareja de José Enrique Corvalán Valencia José Enrique Corvalán Valencia, casado, 6 hijos, dirigente sindical, militante comunista, fue detenido por la DINA el 9 de agosto de 1976, alrededor de las 10 horas, …

Marta Rocco

Marta Rocco Esposa de Mario Juica Vega Mario Jesús Juica Vega, casado, 5 hijos, ex presidente de los obreros municipales de Renca, militante comunista, fue detenido por agentes de la DINA el 9 de agosto …

Max Santelices

 Pablo Jose Maximiliano Santelices Tello   Esposo de Reinalda del Carmen Pereira caso de los 13 Reinalda, hija única, casada, embarazada de cinco meses de su primer hijo, tecnóloga médico, ex dirigente de la salud …

Sola Sierra

Sola Sierra Henríquez esposa de Waldo Ulises Pizarro Sola Sierra Henríquez nació en Santiago en 1935. Hija de Marcial y Ángela, sobreviviente de la Matanza de Santa María, quienes tenían una tradición familiar de militancia …

María Tania Toro

María Tania Toro Hermana de Nicomedes Toro Bravo Nicomedes Toro, de 31 años de edad, soltero, obrero, era miembro de la Brigada Ramona Parra del Partido Comunista. Detenido el día 28 de julio de 1976 …

Aminta Traverso

Aminta Traverso Bernaschina Esposa de Marcelo Concha Bascuñan, primo de Iván Sergio Insunza   Marcelo Concha Bascuñan tenía 30 años de edad, casado, padre de tres hijos, militante del Partido Comunista  y de profesión Ingeniero Agrónomo , …

Carmen Vivanco

Carmen Vivanco Esposa de Oscar Ramos Garrido, Madre de Oscar Ramos Vivanco, hermana de Hugo Vivanco Vega, cuñada de Alicia Herrera Benitez y tía de Nicolás Vivanco Herrera (hijo de Alicia Herrera )   “Me …

 

Chile. Chillán 1973: Niblinto y la dignidad resistente que SI fué

Chile. Chillán 1973: Niblinto y la dignidad resistente que SI fué

Chile. Chillán 1973: Niblinto y la dignidad resistente que SI fué

El combate de Niblinto y la guerrilla que no fue

En la noche del 14 de septiembre de 1973, un grupo de quince jóvenes militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, al mando de Rubén Varas Aleuy (“Nelson Ugarte”, 21 años, jefe del Grupo Político Militar, la estructura regional Ñuble de la organización dirigida a nivel nacional por Miguel Enríquez) decidió partir desde Chillán hacia la precordillera. Su objetivo era defender con las armas el derrocado gobierno del Presidente Salvador Allende.

Contaban con un fusil M1, dos pistolas máuser, dos rifles 22,  dos revólveres 38 y una caja de granadas caseras. No tenían alimentos ni equipamiento de montaña. De los dieciséis convocados al inicio, sólo uno  desistió luego de presentarse inicialmente.   El objetivo era iniciar los preparativos de una resistencia armada al golpe militar desde los faldeos de Minas del Prado, y evitar la consolidación del nuevo régimen. El MIR local confiaba en sus bases de trabajo campesino en la zona.

Todo partió con la acción de “expropiación” de una micro del recorrido urbano Irene Frei-Quinta Normal, una Ford color verde agua, realizada por cuatro de los resistentes, Jorge Vera González, Luis Veloso y Fernando Carrasco (taxista). El lugar en que se recogería al resto de la columna sería el puente Cato.  El encuentro se produjo con cinco horas de retraso. Fernando tomó la variante Nahueltoro para llegar a un cruce ubicado cerca del retén de carabineros de Tres Esquinas. Los uniformados los vieron pasar pero no abrieron fuego. El jefe al mando del grupo, Rubén,evaluó que al pasar ellos por el siguiente retén, Niblinto,  ocurriría lo mismo y preocupado por el retraso en la misión, ordenó continuar por esa ruta, aunque Uldarico Carrasco lo urgía a tomar el camino que iba por el sector Calabozo para evitar el enfrentamiento. Las ráfagas de carabineros que emboscaron la micro al cruzar el puente del río Cato, cobraron de inmediato dos víctimas: Fernando fue herido y quedó en la pisadera. Más tarde fue torturado y asesinado por el capitán José Jara Donoso. El M1 de Luis Romero no funcionó, las granadas tampoco y mientras Jorge Vera, parapetado tras la micro, cubría  la retirada de sus compañeros hacia el río Cato, y José Romero vaciaba  su revólver disparando sin cesar,  Bernardo Solís, el estudiante,  corrió en línea recta siendo alcanzado por una bala en la espalda y rematado en el lugar. El grupo se logra replegar pero sufre dos nuevas bajas días después. En su intento de conectar compañeros en Minas del Prado, ubicada a unos 18 km de Niblinto, Rubén y José  son apresados, torturados y asesinados en Minas del Prado. Pese a la intensa persecución que incluyó helicópteros y fuerzas combinadas del ejército, carabineros e investigaciones, el resto de la columna logra eludir la cacería en el mismo lugar, con ayuda de unos pocos campesinos. Sin embargo Miguel Aparicio,  Rodrigo Cifuentes, Alfredo de Toro, Luis Romero u Jorge Vera y caen detenidos posteriormente en Chillán y permanecen varios años en prisión para salir luego a un exilio forzoso. Rodrigo Cifuentes se convirtió entonces en combatiente internacionalista. Luchó en Nicaragua por el triunfo de la revolución y  posteriormente se unió a la guerrilla en El Salvador, donde murió en combate.

Jorge Vera, profesor y combatiente

Sobreviviente del episodio del abortado inicio de guerrilla, Jorge Vera (de nombre político “Vladimir”)  tenía 22 años en 1973. Junto a varios de sus compañeros integra hoy la agrupación “Verdad y Justicia” que preside Luis Romero, cuyo hermano de José también integraba  la columna “Micro Niblinto”. Por años en las calles de Chillán continuó deambulando la micro que exhibía las balas de la emboscada. Luis escribió “El día que soltaron las bestias”, sus memorias, publicadas a fines de 2015 por Editorial Escaparate.  Jorge vive en el campo, en el sector cordillerano de Ñuble, y es primera vez que relata cómo él vivió estos hechos que marcaron su vida.

En 1973, Jorge, alumno de la Escuela Normal, estaba terminando su año de práctica de pedagogía en educación física. Fue encarcelado y torturado en Chillán y Concepción, en la Cárcel de Talcahuano y en el Fuerte Borgoño. Lo entrevisté en Santiago, acompañado de su esposa, Patricia Miranda, antes que Luis Romero lanzara su libro y después que el diario La Discusión de Chillán contara por primera vez la historia de la “Micro Niblinto” . Jorge va reconstruyendo los detalles:

“Lo bueno fue que José Romero y yo pudimos identificar de dónde nos disparaban y pudimos disparar, porque si no, nos matan a todos. José está desaparecido. El tenía una P38 de 9 mm y yo una máuser. Eso permitió que no nos mataran a todos. El baja a la pisadera cuando se avisa que hay un retén. Cuando los pacos nos disparan, él responde. La micro se para porque le habían dado ya a Fernando, en el estómago. Yo me pongo delante también, detrás de José, él los mantiene neutralizados, y protejo la retirada de la gente; Rubén Varas y Pedro Oyarzún bajaron por la pisadera de adelante,   y Bernardo corre hacia atrás de la micro, pero lo hace en línea recta, no zigzaguea ni nada y le dan en la espalda… En el retén habían dos pacos y civiles que se ofrecieron a hacer guardia como voluntarios, eran como 10 personas. Después de la balacera llega un oficial de Chillán, José Jara Donoso, que toma a cargo el procedimiento de búsqueda y peina el sector en busca nuestra”.

¿Y cómo se explican los hechos de Minas del Prado?

“Cuando el grupo se disgrega después del enfrentamiento, once de ellos llegan a Minas del Prado y se determina ir a tomar contacto allí con el Negro Matus, un compañero que era nuestro punto de apoyo local. No lo encuentran porque a Matus y a Montecinos, dirigente campesino del sector, regidor comunista, los habían alertado y ambos deciden salir de la zona.  Pensamos que en Niblinto, con la tortura, los pacos pueden  haber obtenido  información de adonde nos dirigíamos. Porque a medio día los pacos fueron a Minas del Prado y reunieron a todo el pueblo y le dijeron que iban a llegar extremistas al sector y si ellos les prestaban ayuda, iban a bombardear el pueblo. Cualquier cosa que vieran extraña ellos tenían que denunciar de inmediato. Porque ese pueblo es muy especial, tiene una sola entrada. Está rodeado de cerros, uno entra por un camino y sale por el mismo camino”.

Continúa el relato Jorge: “Al no encontrar a Matus,los compañerosle dejan una nota por debajo de la puerta, informando dónde van a estar. Un campesino los ve y le informa al potentado del pueblo, de apellido Cofré, dueño de parcelas en el sector y de un galpón en la entrada de Minas del Prado. Este tipo organiza a unos 30 campesinos que salen al encuentro de nuestros compañeros y los reducen a golpes con palos, cuchillones y horquetas. Los nuestros no iban armados porque iban a un pueblo amigo y decidieron dejar sus armas al resto del grupo para su protección.”

¿Cómo explicas ese acto de barbarie?

“Por el terror ante la amenaza que les hicieron los milicos y carabineros. No se sabe mucho de Cofré. Murió hace poco. A José y  Rubén los llevan al galpón, los amarran, les siguen golpeando con herramientas de trabajo y uno de los campesinos va a informar a carabineros. Los cabros se pusieron a pelear con ellos…a José le pegan con cuchillones, que son palos para cortar la zarza que tienen punta, le dejan colgando el brazo. Y en la noche del día 15  de septiembre, llega un grupo de  Chillán con carabineros y milicos a buscar los detenidos, los golpean, los torturan y a la salida del pueblo los matan arriba de una camioneta. Después los trasladan a Niblinto en el mismo vehículo. Esto se supo por una persona que vivía frente al sector donde fueron los balazos y también por confesión de un milico.”

 

¿Qué tipo de trabajo tenía el MIR en Minas del Prado?

“Teníamos mucha confianza en el sector, conformado por pequeños propietarios campesinos que trabajaban para Conaf en tareas de forestación. Muchos de ellos venían a Chillán a escuelas políticas. Conaf llevaba dos o tres años con un plan de reforestación con pinos en el cual trabajaba todo el pueblito y el jefe de obras de una de las plantaciones, era un compañero nuestro, el Negro Matus. Eran predios fiscales, antes había sido una mina de oro, que la explotaron demasiado y causaron mucha erosión, lavaban los cerros para recoger el oro, caía toda la capa vegetal de la tierra a los canales. El sector es grande, separado por hijuelas, iban avanzando por partes. En la tercera hijuela está Minas del Prado y la cuarta era Montaña, pero había que reforestar también a los pies del Nevado de Chillán. En las escuelas de verano el MIR iba a estos lados con estudiantes a hacer trabajo político, había bases del Movimiento Campesino Revolucionario MCR que participaban. En ese sector, por su conformación,  no hubo reforma agraria. El Negro Matus estaba integrado en este grupo, por eso íbamos a llegar allá y él nos iba a orientar porque estaba viviendo en el sector, era el baqueano. Se le mandó a avisar el mismo día 13 con una compañera, que el grupo iba para allá.”

¿Por qué la demora de 4 horas?

“El MIR decidió que el grupo tenía que irse el 13 de septiembre a las 11 de la noche al punto de encuentro en el campamento Por la Razón o la Fuerza. Y el grupo llegó, llegaron todos. Uno reculó pero en el momento, fue a la cita y después se quedó y dejó el arma botada, era de un grupo operativo muy reciente. Pero todo el resto se mantuvo. Fernando Carrasco, Rubén y Uldarico (Perico) eran casados y con hijos. Alfredo de Toro era casado con la  hermana de Perico. El nivel de convicción era enorme. Fernando era militante PS pero participaba con nosotros. Perico cuando lo vio llegar, le dijo: ´ No vayas, estoy yo, está mi cuñado, tiene que quedarse alguien´  Pero Fernando insistió: ´No, yo voy´, y no hubo forma de que entendiera.”

Jorge revela que Fernando, que era  chofer, sabía dónde estaban la micro y su dueña.

“Y fuimos y sacamos la micro. La señora opuso un poco de resistencia pero nada más, le cortamos el teléfono, le dijimos que después iba a encontrar su micro en Chillán. Llegamos con la micro al punto de contacto y el grupo no estaba. Seguimos la ruta establecida. El jefe del grupo, Rubén Varas Aleuy dice: ´Vámonos caminando porque la micro va a pasar por ahí y así nos vamos a topar.´ Se fueron por el lado del camino. Entre el punto de contacto y el Puente Cato había una distancia de unos 12 km. Si fallaba, el segundo punto era el Puente Cato. Cuando se fueron ellos caminando, se le ocurrió a Miguel Aparicio que su suegra vivía en el camino y pasaron a buscar pan, pero estaban recién haciendo. Y se pusieron a esperar el pan. Nosotros pasamos por ahí, llegamos por el camino casi al Puente Ñuble, volvimos para atrás buscándolos, con las luces apagadas, y no los encontramos. Determinamos seguir hasta el Puente Cato y ahí nos estacionamos. Llegamos a las 11y esperamos 5 horas y llegaron a las cinco de la mañana…con pan. Si todos hubieran subido a la hora,  habríamos llegado a Calabozo a la hora convenida donde estaba Paco, quien tenía la información, y el trabajo político. Después del enfrentamiento en Niblinto nos fuimos a la montaña, al sector de Calabozo, descansamos un poco, pues tuvimos que atravesar un campo arado, y la gran mayoría no había dormido en todas las noches del 12, 12 y 13, comíamos mal y no dormíamos pues estábamos esperando las órdenes de qué hacer frente al golpe. El grupo ya iba cansado. Llegamos a la parte alta de Calabozo y Rubén, el jefe, me pide ir  a la Escuela, porque  cree que debe estar María Elena, y Paco, nuestro compañero que estaba ya viviendo en la zona, va a llegar ahí.”

¿Te refieres a María Elena González Inostroza, la directora de la Escuela Nº 18 de Calabozo, que después fue detenida desaparecida en la Operación Colombo y figuró en la lista de los 119 junto a su hermano Hernán Galo?

“Sí, ella hacía clases en esa escuela en el campo, la detuvieron en 1974. Hernán era dirigente del Comité Local. Yo bajo a Calabozo. Me contacto con el campesino donde iba a llegar Paco y me dice que cuando empezaron a pasar patrullas, Paco se fue por tal lugar. Salgo a buscarlo pero no lo hallo. Y el campesino me dice hay que fondearse. Detrás de la casa de él pasaba el río Cato, ahí me mantengo, subo al cerro y observo el patrullaje y rastreo de los pacos. Los compañeros estaban al frente mío…estaba el valle de Calabozo y la Montaña. Ellos también observan las patrullas militares que todo el día peinan la zona. Llega la noche y perdimos contacto. El grupo de Rubén, viendo que estaba siendo cercado, camina hacia Minas del Prado, pero no encuentran la bajada y vuelven hacia Calabozo, ahí en un vado atraviesan y  logran llegar de amanecida a Minas del Prado. Entonces Rubén y León bajan a tomar contacto.”

¿Cómo logras romper el cerco?

“Yo pierdo el contacto con el grupo y me quedo toda la noche cerca de la casa del campesino de Calabozo, en un chiquero de chancho y al mediodía el campesino me dice que va a ir a ver qué pasa en Niblinto. Y luego me propone que me vaya a  Chillán por caminos internos, que él me puede endilgar a Coihueco, a pie, hasta el tranque. Hice dedo y un camión carbonero me trajo a Chillán. Tenía un arma y seguía con ella. Era una pistola Máuser prima, una grande, una de las dos que funcionó y disparó. Quedaron como 7 tiros no más.  Las granadas caseras tampoco funcionaron. La construcción era buena pero el encendido era artesanal, una mecha con un fósforo pero no encendió.  Tenía una cintita que había que sacar para que prendiera la mecha. El problema es que no había depósito y las granadas se guardaban en un gallinero, o una carbonera o algún galponcito, y Chillán es bastante húmedo.”

¿Qué pasó con los cuerpos de los compañeros?

“En los casos de Fernando Carrasco y Bernardo Solís, sus cuerpos fueron entregados a sus familias. Los dos de Minas del Prado siguen desaparecidos. A los días siguientes del crimen los cuerpos flotaban en el río. Un estudiante que vivía cerca del puente comentó en el Colegio Seminario de Chillán que había cuerpos flotando. Y dos compañeros de él, estudiantes de cuarto medio, de 17 años, fueron al río y los enterraron. Uno es Guillermo Stevens que fue gerente de Copelec, Cooperativa de Ñuble.  Los pacos los detuvieron, pero luego los dejaron en libertad aunque sí tenían claro el lugar del entierro. Pero cuando en la operación de “Retiro de Televisores”, Pinochet ordenó desenterrar cuerpos en todo Chile, ellos fueron nuevamente desaparecidos. En 2004 el juez fue a buscar los cuerpos, y no encontró  nada. No avisó a familiares de la diligencia por lo que  solo buscaron en un lugar específico sin más trámites.”

¿Qué características tenía el grupo de la Micro Niblinto?

“De nuestros compañeros destaco su coraje, la capacidad de luchar y tener en la mente que había que resistir la masacre. Hay que tener en cuenta que al 14 de septiembre ya había en Chillán un muerto tras el golpe, Iván Contreras Flores, también de 20 años, doble militante MIR/PS, estudiante, pero eso no hizo retroceder a nuestro grupo. El jefe político era Rubén Varas Aleuy, dirigente regional del MIR, que hacía trabajo político en poblaciones y sindical. Había dos tomas en Chillán, los campamentos “Por la Razón y la Fuerza” y el “Ché Guevara”. Rubén tenía 21 años, y era de Parral. para nosotros él era “Nelson Ugarte”, sólo después conocimos su nombre real. En el informe Rettig figura como de Coihueco. Por su ascendencia árabe, en broma algunos amigos le decían “Cara de Camello”.  Tres compañeros pertenecían a nuestra estructura de tareas militares, que el año 1969 había organizado un grupo operativo en que estábamos Luis Romero (El Oso),  Alfredo de Toro,  el Negro Matus (que no cayó detenido), y yo. Nosotros  habíamos recibido instrucción en Cuba por tres meses y también habíamos hecho el servicio militar. Otros militantes  hacían trabajo con campesinos y  pobladores. José Romero, hermano de Luis, era el encargado militar de la estructura local, el Grupo Político Militar de Chillán; era estudiante de servicio social en la Universidad de Chillán, hijo de campesinos. Ellos conocían la zona de Cato porque vivieron ahí. El más joven de nosotros, Miguel Aparicio,  tenía 17años, estuvo preso, ahora está en Holanda. Quien nos entregó las armas previamente fue el flaco Oscar Angulo, que  era nuestro jefe de la tarea de informaciones. Está vivo. Su hermano Rolando, que fue nuestro secretario regional en la clandestinidad, fue ejecutado por la DINA el 27 de abril de 1974.”

¿Han regresado a Minas del Prado ustedes los sobrevivientes?

“Después que hicimos el monolito en el lugar donde asesinaron a los dos compañeros, ese sector se transformó en un sector de descanso, donde la gente pone sus animitas de los otros muertos del mismo pueblo. Y es el propio lugar donde fueron ellos baleados. El mundo real…los malos con los buenos. Yo no olvido a don Sergio, el campesino que nos trajo harina y pan. Hemos ido todos los años a Minas del Prado. La gente no sale de las casas. Y vamos todos los años en caravana, el primer domingo después del 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Ponemos música, vamos con la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.  Muchas veces hemos entrado con marchas a Minas del Prado, y no sale nadie de las casas. Una vez éramos como cien, iban los chicos de la Universidad del BioBio, nos fuimos a la escuela donde trabajaba un profesor comunista y ahí nos reunimos y comimos en memoria de los caídos.”

¿Siguió trabajando políticamente el MIR después de Niblinto?

“Sí, el partido intentó reconstruirse una y otra vez y la represión siguió golpeándonos. Ricardo Troncoso Muñoz (Arturo), jefe militar de la provincia de Ñuble, tras los fracasos en Chillán se trasladó a la capital y al quedar sin contacto con la dirección del MIR, se asila. Pero luego al hacer contacto sale de la embajada, y cae detenido con María Elena González  y su hermano; ellos están desaparecidos. La detención de otro dirigente, Ricardo Catalán por la SIFA, tuvo terribles consecuencias porque él manejaba toda la información local.  En abril de 1974, la DINA aniquiló a la dirección regional del MIR de Chillán,  secuestrando enel Regimiento de Infantería de Montaña N° 9 de Chillán a Rolando Angulo, asistente social (Universidad de Concepción) junto  a  Ogan Lagos, estudiante de agronomía de la U de Concepción, y a Bartolomé Salazar,  profesor de castellano en el Liceo de Niñas chillanejo. Tras la tortura y muerte, sus cuerpos fueron abandonados en distintos sitios. El fiscal militar de ese tiempo, Mario Romero, fue procesado en 2015 en el juicio por esos crímenes.”

¿Cómo estaba organizada la DINA en la zona?

“Cuando se formó la DINA, los Patria y Libertad de la zona, que eran los civiles de San Carlos, bastante poderosos, entran a colaborar con el servicio secreto y le entregan, casas y vehículos para que funcionen y ellos mismos se ponen a disposición. Entregaron tres campos. El Carrizal, ubicado a unos 20 km de Chillán y utilizado como casa para el jefe de la Dina, Fernando Gómez Segovia, que llegó a tener grado de Coronel y hoy cumple desde 2014 sentencia en Punta Peuco, de 5 años y un día por el secuestro y desaparición de Pedro Molina, compañero de la Juventud Comunista de Lota que estuvo secuestrado  en Colonia Dignidad.  Gómez ocupó esa casa todo el año 74 y  es responsable por los desaparecidos de Parral, donde fue el jefe de la DINA. El otro fundo se llama Pomuyeto. Uno de los agricultores era Lincoyán Lagos Tortella, miembro activo de Patria y Libertad. Ellos pusieron sus camionetas y autos para traslados de presos de Carrizal a Chillán, y también los viajes desde el regimiento de Chillán a esas casas de detención y tortura. El tercer fundo  era Socorro, colindante con el río Perquilauquén, de Luis Dinamarca, agricultor y Patria y Libertad, y al frente estaba Colonia Dignidad. Se usó desde el 1 de enero del 74 hasta diciembre de ese año, un año completo. Después la Dina tuvo sus propias casas, pero esto fue para el inicio de la represión selectiva.”

¿Existía un plan del MIR local para responder al golpe militar?

“Hacíamos propaganda frente al Regimiento en Chillán, en junio y julio del 73 planteando a los soldados que desobedecieran las órdenes de los golpistas. Pensábamos que en caso de golpe,  íbamos a contar con alguna fuerza desprendida del Ejército, apuntábamos a generar eso en el país y aquí. En Chillán también se formó un cordón industrial en la zona de Ultra Estación, del sector poniente donde había pequeñas industrias, estaba también la Empresa de Comercio Agrícola ECA que era importante pues se acumulaban los productos agrícolas, estaba la feria de Animales y había dos tomas de terrenos, el MIR tenía bastante influencia en el sector de pobladores. El plan se había hecho en junio del 73. El plan A era resistir en la ciudad, donde estaba el apoyo social, gran parte de la gente del MIR desde el 11 se trasladó a ese sector que al principio no fue muy allanado. El 13 de septiembre, incluso el comité regional funcionaba ahí en una casa de seguridad en el sector Ultra estación, pero decide que no se debe hacer  la resistencia armada ahí y que hay que trasladar este grupo hacia la cordillera para instalarnos en Minas del Prado y preparar la lucha primero en el campo y luego llevarla a la ciudad. Las armas que llevamos eran pocas y algunas quedaron en Chillán. No las habíamos probado nunca porque teníamos poca munición.”

 

Patricia Miranda es la esposa de Jorge Vera, y la interrogo para completar este fragmento de historia de la resistencia al golpe en Chillán.

¿Patricia, qué rol cumplieron las mujeres en el MIR en Chillán después del golpe militar?

“Todas mis hermanas eran simpatizantes y los primeros días, inmediatamente después del 11de septiembre había que trasladar todo a Ultra Estación y todas estas mujeres con faldas cortas, llevaban los bolsos con armas…Había que pasar por el control de milicos que había en el paso bajo nivel que está al lado sur de la Estación.  Eramos como seis o siete mujeres, e hicimos varias pasadas porque también llevábamos información que era para Rubén, el jefe del MIR. Mi hermana menor, super linda, con la falda más corta, encabezaba el grupo, y el milico le decía: ´Le ayudo mijita´ y ella pasaba. Limpiamos todas las casas del MIR de documentos comprometedores, ayudamos también a la gente del Partido Comunista. Mi hermana estaba recién parida, y todo lo poníamos debajo del coche de la guagua, con la bebé encima!!! Y abajo iban las armas. No teníamos miedo. Es que no había alternativa porque si no, nos iban a matar los maridos. Y después, cuando nuestros familiares cayeron presos, nosotros llevábamos y traíamos toda la información.”

¿Tan decididas eran las mujeres del MIR?

“Una vez con mi cuñada nos amanecimos, había que ir a avisar que detuvieran una acción armada. Esto fue después de Niblinto, el mismo año 73, fuimos con mi cuñada y pasamos por el Retén…y dijimos que íbamos a un velorio. Los miristas estaban acuartelados en la casa de un paco jubilado, pero no nos conocían y no se atrevían a abrir. Pero el guatón Arturo (Ricardo Troncoso) reconoció a la hermana de Jorge y ahí salió a abrir la puerta. Les informamos entonces que la acción no iba. Y se puso a llorar porque estaban listos para salir. Eran los miristas más importantes, estaba toda la dirigencia ahí, pero la contraorden la dio el encargado  de reorganizar todo. Luego de dar el mensaje nos teníamos que ir. Y como era tan tarde y había toque de queda, nos escondimos en los hoyos de los alcantarillados y nos amanecimos ahí….hasta el otro día.”

Los procesos judiciales

Retomando la entrevista a Jorge Vera, le consulto por los resultados de los juicios en el caso de la micro Niblinto. Señala al respecto:

“En el proceso judicial por los asesinatos y torturas de José Romero y Rubén Varas la Corte de Apelaciones sobreseyó al jefe de retén de Chillán Viejo, capitán Luis Valdés Castillo,  que había sido condenado en primera instancia  porque él los sacó de Minas del Prado. Se perdió el caso en la Corte Suprema porque inexplicablemente el abogado Hiram Villagra no se presentó a apelar. Actualmente se intenta juntar las tres causas, a partir de la reapertura del caso de Fernando Carrasco y se busca reabrir la demanda por Bernardo Solís. Es claro el encubrimiento que hacen las fuerzas armadas sobre los criminales. El juez pide la nómina de los carabineros que ejercían en Chillán Viejo pero estos hacen aparecer otros, lo que es una contradicción con la declaración de un suboficial arrepentido, que dio los verdaderos nombres.  Se comprueba el pacto de silencio de las instituciones hacia los victimarios. Y la corte tiene que guiarse por eso…También se perdió el expediente del juzgado. Nosotros como Verdad y Justicia siempre quisimos saber la verdad, la del otro lado, por eso iniciamos los procesos y le pedíamos al abogado que de cada declaración de un verdugo nos entregara las fotocopias. Y así tuvimos el expediente completo. Incluye los testimonios de los campesinos  que declararon que estaban obligados.”

En Chillán la impunidad es la regla. Tras el golpe militar, en Chillán  hubo 110 detenidos desaparecidos y 1.100 presos pasaron por  el Regimiento Nº 9 de Chillán, la Segunda Comisaría de Carabineros y el Cuartel de Investigaciones. En todo Chile, las 21 comunas de Ñuble son, después de Paine, la segunda zona rural con un número tan elevado de detenidos desaparecidos en relación con su cantidad de habitantes. Y no hay condenas para los criminales, salvo por Gómez Segovia  Según cifras del Programa de Atención y Reparación integral de Salud PRAIS, en nuestra provincia de Ñuble, que actualmente tiene una población de 441.604 habitantes, se calcula que el 10% del universo total de  habitantes forma parte de los detenidos desaparecidos, presos políticos, ejecutados, exonerados y exiliados. Además de Gómez Segovia, sólo cumple condena efectiva en Punta Peuco, también a cinco años y un día, el general en retiro Patricio Jeldres Rodríguez, por la desaparición de dos dirigentes campesinos, Gilberto del Carmen Pino Baeza y Sergio Enrique Cádiz Cortes, este último dirigente campesino provincial y presidente del asentamiento campesino de Santa Rosa, del sector Cato. Ese criminal fue el primero en ser condenado por crímenes en Ñuble a pena efectiva. En nuestra declaración como Verdad y Justicia, afirmamos entonces: `Los caminos de la justicia tardan pero llegan, y soñamos que sigan llegando.”

¿Cómo fue tu exilio y el retorno?

“Estando en el exilio, en Holanda,  nuestra misión fue denunciar a la dictadura y relatar lo que sucedía en nuestro país y nuestra provincia,  y lograr la solidaridad del pueblo holandés. Pensábamos en volver a nuestro país. Pero el plazo se extendió y la dictadura se perpetuó en el poder. Con algunos compañeros que estuvimos juntos en prisión conversábamos y soñábamos en volver a nuestra región y trabajar en el campo porque eso nos volvería a estar en comunidad e integrarnos con el pueblo. Pero cada uno volvió finalmente por sus propios medios.  Mis hijos volvieron primero, con su abuela, para facilitar la vuelta y su integración. Con Patricia volvimos en 1992,  con la idea de trabajar en el campo, y lo hicimos. El país era otro, el MIR no existía. La política estaba renovada.  La desmovilización social era evidente. Eso nos obligó a repensar en todos los compañeros que habían dado sus vidas por construir otro Chile. Podríamos decir que nos ataron de mente y de manos y nos inundó una profunda tristeza e impotencia. Solo quedaban los derechos  humanos de aquellos que lucharon.  Así fue como nos organizamos en la Agrupación Verdad y Justicia, a buscar la verdad, saber donde estaban y como fueron los hechos, a  buscar Justicia, a recordarlos y hacer memoria por todos los caídos. Empezamos la lucha en los tribunales, para buscar los testigos, lo que significaba enfrentarse a los verdugos e investigar. En fin hacer la pega mínima que la legalidad burguesa nos permite. En muchos procesos se ha establecido la verdad dicha por los propios verdugos, lo que permitió establecer los errores cometidos por el partido y sus militantes.”

¿Cuál es tu reflexión final?

“El MIR durante la Unidad Popular creció enormemente, con una base popular combativa en nuestra región agrícola. Nuestro trabajo era luchar por  la Reforma Agraria e integrar a las bases campesinas que no estaban organizadas y no se les permitía participar en el proceso. En Chillán teníamos fuerza en la Escuela de Agronomía de la U de Concepción; era nuestra base de apoyo, de donde salieron dirigentes regionales, como Rolando Angulo, Ogan Lagos y Ricardo Troncoso caídos tras el golpe militar. El Mechón Oyarzún, miembro de nuestro grupo Niblinto, era estudiante de esa escuela. Como organización, nos encontramos con una resistencia armada de los latifundistas, agricultores que en su mayoría eran de Patria y Libertad   y que venían oponiéndose a la Reforma Agraria desde el gobierno de Eduardo Frei.      Nosotros no fuimos capaces de fortalecer ese crecimiento en tan poco tiempo y no teníamos la experiencia necesaria para impulsar una vanguardia.    Yo creo que el MIR colapsó el 11de septiembre. No fuimos capaces de coordinar nada  y no se logró tampoco hacer algo con la Unidad Popular. Y sin embargo esta incapacidad nos puso en disposición para resistir.  Los quince compañeros idealistas que ese día fuimos rumbo a Minas del Prado pensamos ingenuamente que seríamos un ejemplo a seguir…Con pocas armas, soñamos que nosotros daríamos el inicio a una gran lucha.”

La columna Niblinto

Arriba en la cordillera:

Rubén Varas Aleuy,    “Nelson Ugarte”, 21 años jefe del grupo, DD

José Romero Lagos, 22 años,    “León” DD, estudiante  servicio social

Bernardo Solís  “Freddy”, 20 años, Estudiante de Pedagogía, Muerto en acción

Fernando Carrasco “Raimundo”, 25 años,PS-MIR, chofer de taxi. Muerto en acción.

Sobreviven rompiendo el cerco:

Miguel Aparicio“Oveja”

Alejandro Carrasco“Ignacio”

Uldarico Carrasco  “Pablo”

Rodrigo Cifuentes“Caracul”,

internacionalista muerto en El Salvador

Alfredo de Toro  “Eustaquio”

Melanio Gutiérrez  “Alex”

Pedro Oyarzún“Mechón”

Juan Poblete “Fakiro”

Luis Romero “Rogelio”

Luis Veloso “El electricista”

Jorge Vera González “Vladimir”

 

Santiago, 13 de septiembre de 2016

fuente:  http://www.elclarin.cl/web/noticias/politica/20110-el-combate-de-niblinto-y-la-guerrilla-que-no-fue.html

La historia de la micro con miristas baleada en 1973 por carabineros de Niblinto

memorial-caidos-niblinto-romero_jose_fernando4

La micro Ford, redonda, era de esas color verde agua que había antes, en la década del 60. Estaba estacionada en el predio de su dueña, Uberlinda Otárola, quien fue visitada en la noche del 14 de septiembre de 1973 por cuatro jóvenes de no más de 22 años. Estaban armados.

Eran Jorge Vera González, Luis “Flaco” Veloso (electricista) y Fernando Carrasco, un chofer de taxi. Le dejaron más que claro a la mujer que la micro se la llevarían sí o sí.

“Fue expropiada, porque decir robada suena mal”, dice Uldarico “Perico” Carrasco, uno de los 15 miembros del MIR que abordaron el transporte con destino a Minas del Prado, lugar donde según les había comunicado del partido, los estarían esperando con armas y un grupo de trabajadores agrícolas para iniciar una resistencia que contribuiría a evitar que el golpe de Estado lograra retirar a la Unidad Popular del Gobierno.

Uldarico es el mismo que el pasado lunes asistió a la exhumación del cadáver de su hermano, Fernando, el taxista, quien iba al volante de esa micro cuando fueron recibidos a balazos por el personal de Carabineros del retén Niblinto.

“Perico”, junto a Jorge Vera y Luis Romero Lagos (detenidos en septiembre de 1973 y exiliados a Holanda) se reunieron con LA DISCUSIÓN para recordar el minuto a minuto de ese viaje que se inició como un “sueño de juventud” y terminó como un trágico y letal fracaso, que les mostró con frialdad que la Unidad Popular se hundió para no volver a flotar jamás en el país.

“Había dos planes. El primero era quedarnos en este sector de Ultraestación, donde estaba la toma ‘Por la Razón y la Fuerza’, que tenía a hartos compañeros del MIR; además habían silos con trigo y unas bodegas de la Empresa de Comercio Agrícola (ECA) donde había de todo. Ahora, si no se podía, ya teníamos vista la micro y sabíamos que eran 15 los designados por el partido para partir a la precordillera. No todos sabíamos a qué parte exactamente, una vez en la micro nos iban a decir”, recuerda Luis Romero Lagos, apodado el “Oso”, por su contextura, actual presidente de la agrupación Verdad y Justicia de Chillán.

Un día llegó un vehículo pequeño. Se bajó una persona a quien solo conocían por el apodo. Abrió el portamaletas y sacó dos revólveres, dos pistolas Mauser Prima, una pistola alemana calibre 38, una P31, un cajón con granadas caseras, una escopeta, tres rifles y un fusil M1. Ese era todo el arsenal con el que se supone deberían hacerle frente a las Fuerzas Armadas.

“Era ridículo, pero lo que pasó es que cuando ocurrió el golpe, todos los políticos que se supone que nos iban a organizar y a proveer de armas, se arrancaron sin pensarlo. Se supone que dentro del Ejército también habían elementos disidentes que se rebelarían y nos iban a colaborar, pero tampoco se manifestaron”, recuerda Vera González.

Parte la micro rumbo a la muerte
El plan B se ponía en marcha. Le cortaron los cables telefónicos a la dueña de la micro del recorrido Irene Frei – Escuela Normal, le dijeron que sería abandonada intacta cerca de Niblinto y se la llevaron hasta dejarla tras la estación de trenes.

La misión era que a las 23.00 horas sería abordada por los primeros cuatro miristas, quienes recogerían al resto en el puente Cato.

Por órdenes superiores del MIR, quien quedaba a cargo del grupo era un joven de 22 años, llamado Rubén Varas Aleuy (quien se hacía llamar Nelson Ugarte), “pero él no tenía ni la experiencia ni la instrucción militar que teníamos varios de los otros compañeros que íbamos arriba. No fue la mejor decisión, pero había que acatar las órdenes”, comentó Vera.

Y comenzó el sinfín de errores.

En primer lugar, los tramos hacia el Puente Cato nunca quedaron muy claros y los grupos se perdieron en el camino, lo que los retrasó al menos unas cuatro horas del plan original.

Una vez todos arriba, quien debía manejar la micro era el “Flaco Electricista”, sin embargo, confiado en su experiencia como chofer profesional, Fernando Carrasco tomó el volante, apagó las luces y se fue a máxima velocidad por la variante Nahueltoro para llegar a un cruce ubicado a no más de 50 metros del retén de Tres Esquinas, donde fueron vistos por los carabineros que ya estaban parapetados tras unos sacos de arena.

La dueña de la micro ya había avisado de la “expropiación” y en todas las unidades buscaban a la “micro llena de extremistas armados”. Sin embargo, los uniformados no abrieron fuego.

“Era obvio que iban a avisar a Niblinto, así que propuse a viva voz desviarnos por Calabozo. Lo malo es que el compañero que iba a cargo dijo que no, porque estábamos demasiado retrasados y pensó que si en Tres Esquinas no les habían hecho nada, en Niblinto tal vez tampoco. Pero se equivocó”, recordó “Perico”.

Cuando la micro estaba por cruzar el retén Niblinto, sienten la primera ráfaga de balazos. El primero en ser herido fue Fernando, a quien hicieron reposar en la pisadera. Más tarde sería llevado al retén, interrogado, torturado y muerto por el capitán José Jara Donoso, de la Sexta Comisaría de Chillán Viejo, quien habría descargado una ráfaga con su subametralladora en el estómago del taxista.

“Mi hermano me pedía ayuda, pero yo estaba atrás y las balas eran tantas que no podía ni moverme”, recuerda con pesar “Perico”, quien bajó por la puerta trasera, mientras Vera disparaba para forzar a los carabineros a parapetarse y cesar por algunos segundos la balacera.

Los pasajeros armados descubrieron que las granadas que llevaban no funcionaban y que el M1 que le pasaron al “Oso” Romero, encargado de proteger al grupo, estaba descompuesta. “Me paré, disparé tres veces y no pasó nada, pero si no fuera porque a algunos compañeros sí dispararon nos habrían matado a todos”, relató.

Arrancaron hacia el río Cato, usando la micro como escudo. Sin embargo, el alumno de cuarto medio, Bernardo Solís, corrió inexplicablemente en diagonal y una bala lo alcanzó en la espalda. Fue rematado en el mismo lugar.

El “Flaco Electricista” fue herido en un tobillo, por lo que se lanzó al agua y nadó lejos del grupo. “Tomó un taxi y se devolvió a Chillán”, relataron sin esconder su grado de molestia.

El grupo huyó por un potrero recién arado, por lo que corrían a duras penas. Más adelante, secaron sus ropas y Jorge Vera continuó solo rumbo a Calabozo, donde comprobó que, por el contrario de lo que pensaban, nadie los esperaba. Ni armas, ni provisiones, ni alimento, ni instrucciones, ni nada.

Siendo el grupo ya de solo 11 personas, dos de ellos, José Fernando Romero (hermano menor del “Oso”) y Rubén Varas Aleuy (aún a cargo del grupo) deciden separarse para ir a Minas del Prado, donde debían tomar contacto con un mirista que era trabajador de la Conaf (el” Negro Matus”). Pero fueron retenidos por un grupo de 35 campesinos, quienes llamaron a carabineros. Les dispararon. Sus cuerpos nunca aparecieron.

Los nueve restantes escucharon los balazos. “Pero no sabíamos en ese momento qué les habían disparado a Aleuy y a mi hermano”, relata el “Oso”. Encontraron guarida en la casa de un agricultor donde se enteraron que la fuerza del golpe era tan potente que “ya no había nada más que hacer”.

Decidieron separarse. Unos, como el “Oso”, optaron por volver a Chillán; y otros, como el “Perico”, buscaron irse a Argentina. Finalmente fueron detenidos, siempre delatados por alguien que los ubicaba, y condenados a 20 años y luego bajado a 5. Con la creación del artículo 504, lograron cambiar la condena por el exilio en 1977.

El “Flaco Electricista” murió de un infarto a los 60 años, y Rodrigo Cifuentes, otro de los 15, cayó como combatiente internacionalista en El Salvador.

La muerte de Fernando Carrasco y la de Bernardo Solís actualmente están siendo investigadas por el ministro Claudio Arias, de la Corte de Apelaciones de Chillán.