Raúl Alejandro Pellegrín Friedmann, FPMR, internacionalista chileno en Nicaragua.

Combatientes internacionalistas en el Dia del Joven Combatiente

Nicaragua Internacionalista

OTRO GRAN REVOLUCIONARIO E INTERNACIONALISTA EN NICARAGUA FUE RAÚL ALEJANDRO PELLEGRIN FRIEDMANN

pellegrin Raúl Alejandro Pellegrín Friedmann

Protagonista también del proceso revolucionario chileno, al Comandante José Miguel del FPMR, el golpe militar y el exilio en Alemania lo sorprenden a los 15 años de edad.

En 1976 su familia se traslada a Cuba y asume la carrera militar incorporándose a las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas logrando el grado de subteniente.

A fines de 1978, Raúl, junto a otros oficiales chilenos de distintos partidos de la izquierda, se incorporan a la lucha revolucionaria en Nicaragua, como asesor militar de una columna guerrillera en el Frente Sur, destacándose rápidamente en el combate.

Diversos testimonios nos revelan cómo solía criticar las actitudes conservadoras, el aferramiento a lo tradicional, la incapacidad de debatir en profundidad y apegarse a los formalismos, él exigía tenacidad, audacia, abnegación, madurez….

Después de la experiencia nicaragüense, Raúl Pellegrín regresa…

Ver la entrada original 329 palabras más

Mi padre ejecutado. Memoria desde el útero de mi madre.

Actualizado el 4 feb. 2012 En entrevista con Alberto Dufey explica las razones del porqué tardo tantos años en denunciar la ejecución de su padre en Victoria por un comando de boinas negras durante el golpe militar en Chile en 1973, cuando ella se encontraba en el vientre de su madre.

Pedro MUÑOZ APABLAZA

Sobre la muerte de “Pedrito”, como reza en el sitio de sus restos, se supo que ocurrió por una equivocación, toda vez que la persona que debía ser ajusticiada, era del mismo apellido,pero no se hallaba en Victoria.

 

31.12.2012 Sergio Valenzuela González, ex jefe de un comando de boinas negras, que se mantiene detenido en el Regimiento Tucapel de Temuco, investigado por la muerte de Pedro Muñoz Apablaza y Eliseo Jara Ríos, ambos militantes del Partido Socialista y que fueron asesinados en el fundo California de Victoria en el mes de octubre de 1973.

en el mes de febrero de 2012 los restos de Muñoz Apablaza fueron exhumados desde el cementerio de Victoria, quien tenía 21 años al momento de su muerte.En el caso de Jara Ríos tenía 38 años al momento de su asesinato.Era jefe de área del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) y militante del Partido Socialista.Fue detenido y llevado a la Cárcel de Victoria en cuatro oportunidades, reingresando por última vez el 16 de octubre de 1973.

El día 27 de octubre de 1973, una patrulla de boinas negras del Ejército, bajo el mando de Sergio Hernán Valenzuela González, llegó a Victoria en helicópteros, en una misión especial.  Esos comandos salieron ese mismo día en un camión en dirección a Curacautín donde procedieron a ejecutar a los detenidos Pedro Muñoz Apablaza y Eliseo Jara Ríos

Eliseo Jara fue sacado el día 27 de octubre de la cárcel de Victoria, esposado y en precarias condiciones físicas, por efectivos militares, despidiéndose de sus compañeros de detención, Pedro Muñoz Apablaza fue detenido el mismo 27 de octubre en su domicilio, por la patrulla de boinas negras

Jorge Castro Lobos, fue procesado por su participación en los hechos

 

 

Sergio Valenzuela González se llama el criminal, quien era comandante de los boinas negras que masacraron por la espalda a dos personas en el Fundo California de Curacautín, en octubre de 1973.

La Corte de Apelaciones de Temuco lo mantiene en prisión en el Regimiento Tucapel de Temuco.

Valenzuela fue el autor material de los disparos que acabaron con la vida de Pedro Muñoz Apablaza y Eliseo Jara Ríos.

Muñoz Apablaza, egresado de enseñanza media, tenía 21 años cuando fue sacado de su hogar en Victoria por la patrulla de boinas negras que le dio muerte.

Su hija, la periodista Cinthia Muñoz, quien estaba en el vientre materno a la fecha del crimen, ha luchado durante todos estos años por esclarecer las circunstancias de la muerte de su padre.

Sólo en febrero pasado, los restos de los dos detenidos fueron exhumados en el cementerio de Victoria.

RIOS

Eliseo Segundo Jara Ríos tenía 38 años al momento de su asesinato.

Era jefe de área del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y militante del Partido Socialista.

Fue detenido y llevado a la Cárcel de Victoria en cuatro oportunidades, reingresando por última vez el 16 de octubre de 1973.

El Informe Rettig señala que el Jefe del Centro Readaptación Social de Victoria señaló que el detenido egresó de ese Recinto: “el día 27 de octubre de 1973 para ser llevado a Fiscalía, no habiendo regresado, ni tampoco reingresado a la Unidad con fecha posterior”.

OTROS INVOLUCRADOS

Otros oficiales que formaban parte del Batallón Nº4 de Victoria siguen procesados por estos homicidios calificados.

Se trata de Hernán Salazar Chiferlli, segundo comandante del regimiento; Humberto Torres Torres; el ex gobernador militar Luis René Vega Fonseca y Jorge Castro Lobos.

El ministro que llevó a cabo la investigación, Álvaro Mesa, sometió a proceso como encubridor de las torturas al médico Alejandro Reyes, autoridad sanitaria del Batallón de Victoria el año 1973.

40 años después de cometidos los crímenes, comienza a llegar la justicia para estas familias chilenas.

 

Biobiochile.cl, 26 abril de 2013

 

El dirigente de la agrupación de derechos humanos dijo que restá aún la interposición de 39 querellas relacionadas con personas detenidas, desaparecidas, torturadas y ejecutadas en Cautín y Malleco, acción judicial que realizan para que no queden casos impunes al cumplirse los 40 años del golpe militar.

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos – Londres © 1996 – 2015

            

periodista Cinthya Muñoz Aguero

                        –            Pedro MUÑOZ APABLAZA, 21 años, egresado de enseñanza media.  Fue detenido el mismo 27 de octubre en su domicilio, por una patrulla de boinas negras.

                                      De acuerdo a la información reunida en ésta Comisión, ese día 27 de octubre una patrulla de boinas negras del Ejército llegó a Victoria en helicópteros, en una misión especial.  Esos comandos salieron ese mismo día en un camión en dirección a Curacautín donde procedieron a ejecutar a los detenidos mencionados, en el Fundo California. 

                                      Los restos fueron entregados a los familiares quienes declaran que fueron informadas que los dos detenidos habían sido ejecutados ante un intento de fuga. Esta versión no se hizo oficial, pero contradice testimonios concordantes y verosímiles que habrían visto cómo uno de ellos fue sacado del penal de Victoria y el otro de su domicilio por efectivos militares. 

                                    Esta Comisión tiene la convicción que ambas personas fueron ejecutadas, a manos de los agentes del Estado.  Ello es un acto de violación a los derechos humanos. 

Informe Rettig              

Relacionado

Published On: Vie, dic 12th, 2014

Emotiva Ceremonia En Colocación De Primera Piedra En Memorial De Detenidos Desparecidos

La ceremonia estuvo encabezada por la gobernadora  provincial Andrea Parra, el edil Obdulio Valdebenito, dirigentes políticos y familiares de detenidos desaparecidos.

En el  jardín de la entrada principal al cementerio municipal, se realizó ayer jueves  la colocación de la primera piedra de lo que será el futuro memorial de los detenidos desaparecidos en la provincia de Malleco  en tiempos del gobierno  militar. A la emotiva ceremonia asistió la señora  Gloria Álvarez, madre del joven  Luis Raúl Cotal Álvarez de 14 años, asesinado en extrañas circunstancias  por militares en la cercanías del regimento Húsares, sin que su cuerpo hasta ahora sea ubicado.

Desde la ciudad de Victoria asistió don Sergio Agüero Vásquez y su hija María Soledad Agüero,quien en su juventud fue la novia  del detenido desaparecido  Pedro  Muñoz Apablaza, con quien tuvo una hija y que hoy es una destacada periodista en la vecina comuna de Victoria.

Don Sergio relata que cuando asesinaron a Pedro Muñoz, el era secretario del gobernador de Victoria,” yo fui militar,  en esa época era sargento  y trabaje con el gobernador  de ese entonces  en Victoria. Pedro era el novio de mi hija y se iban a casar por esos días, mi hija quedó embarazada, hoy mi nieta va a  cumplir 41 años. Imagínese yo trabajaba con el comandante, tenía hijos de izquierda, tuve que soportar  toda la presión que había contra los militares que teníamos hijos  o familiares de izquierda” Puntualizó el ex militar.

Don Sergio agrega que Pedro Muñoz Apablaza estaba saliendo de la escuela de investigaciones cuando le”achacaron” que era de izquierda y que realizaba instrucción pre militar a los jóvenes de la población donde vivía. “En la población la mayoría de los vecinos tenia tendencia de izquierda y todos creían que  yo era soplón, imagínese soplón y con mis hijos y sus amigos que estaban todos en contra del gobierno. Imagínese Pedro a esta fecha habría tenido 62 años”, finalizó.

Por su parte la ex novia  de Pedro Muñoz, María Soledad Agüero, dijo que  estaba todo listo para el matrimonio cuando asesinaron a su futuro esposo,” Fui la novia de Pedro, no nos alcanzamos a casar, tengo una hija póstuma que se llama Cintia Muñoz, ella es periodista y  que trabaja en la universidad Arturo Prat de Victoria”. Manifestó

Al preguntar  sobre el significado del memorial, María Soledad dijo que se le vienen cosas muy profundas y dolorosas. “Tengo mi familia, actualmente estoy casada, pero todos los recuerdos hermosos de Pedro están  dentro del corazón. Yo sé todo lo que sufrió, por tal razón esta  ceremonia es muy emotiva, es un momento de profunda reflexión, el crimen no se va a reparar nunca, pero si hay que recordarlo de buena manera. No siento nada de rencor, soy creyente y este memorial servirá para que nunca más ocurra lo que sucedió en dictadura”, finalizó.

Gobernadora

Por su parte la gobernadora Andrea Parra señaló,” este memorial servirá para rescatar la memoria, dar una señal del firme compromiso de parte del gobierno con el tema de los derechos humanos, no solo debe ser objeto de recuerdos  en aquellas fechas difíciles de nuestro país, como es el 11 de septiembre, sino  también debemos  realizar   una profunda reflexión  de cada uno de los seres humanos, en la medida en que nosotros seamos una sociedad  más solidaria, respetuosa  y que vallamos dejando la violencia de lado ,comprenderemos  la importancia de respetarnos mutuamente y preservaremos esta cultura  profunda  de los derechos humanos”, concluyó la gobernadora.

Por su parte Oscar Tapia Garrido, secretario de la comisión Valech dijo que este memorial  sirve para reparar ven parte el daño ocasionado  a las víctimas de la dictadura militar.” En realidad todavía no se ha cumplido con el objetivo de buscar la justicia plena, ya que las condiciones no están  dadas. Esta es una reparación mínima que se puede hacer en honor a estas  personas “, manifestó.

Reconocimiento

En esta oportunidad fue distinguida la señora, Gloria Álvarez, quien ha dado una dura lucha por encontrar   los restos de su hijo asesinado en octubre del año 1973, Luis Cotal Álvarez. El alcalde Obdulio Valdebenito fue el encargado de hacer entrega del reconocimiento, señalando” una madre nunca deja de luchar. Gloria ha luchado por más de 40 años por saber donde se encuentra el cuerpo de su hijo. Este reconocimiento es para esta madre abnegada y luchadora”, finalizó.

Yo fui torturada…verbalizar lo sucedido

Yo fui torturada…verbalizar lo sucedido
Susana Atxaerandio Ex presa política vasca
 
Yo fui torturada
Por fortuna, también hay un sector creciente de la sociedad que sabe que se tortura y actúa en consecuencia, hay medios de comunicación que publican nuestros testimonios, organizaciones que con gran valentía trabajan para la erradicación de la tortura, instituciones internacionales que han emitido importantes dictámenes sobre esa práctica.
 
Y estamos nosotros y nosotras
Al igual que Amaia, Juan, Onintze… Hemos sido miles de personas en Euskal Herria hemos descendido al infierno. Tenemos constancia además de que trece no regresaron.
Para quienes sobrevivimos a la tortura nos resulta muy difícil describir lo que sucede durante el periodo de incomunicación, porque roza la locura, acaricia la irracionalidad más absoluta, te desliza hacia el sufrimiento en todas sus dimensiones. La experiencia más brutal jamás vivida. Rememorarlo, algo inevitable, te obliga a situarte fuera, a verlo desde cierta distancia, porque volver mentalmente al agujero provoca un dolor insoportable. Revivirlo evoca de nuevo la situación de indefensión a manos de tus captores.
Hace ya muchos años Eva Forest apuntaba la importancia vital de hacer público el testimonio, no sólo para constatar la existencia de la tortura, sino porque pone palabras a hechos que permiten estudiarla y analizarla en el contexto en que se produce. Me aconsejaron que tratase de escribir y verbalizar lo que había sucedido durante el periodo de incomunicación. Por un lado para interponer, si yo estaba dispuesta, una denuncia judicial. Sí que recibí apoyo técnico jurídico. Sí que recibí ayuda amiga que me hizo minimizar las secuelas psíquicas. Fue un buen consejo, desde el aspecto terapéutico.
Así, mientras tomaba diariamente antiinflamatorios que me calmaran las secuelas de los continuos golpes, relajantes musculares para aliviar el dolor de las posturas forzadas durante esos días, mientras me aplicaba una pomada para curar las marcas de electrodos, mientras padecía insomnio o cuando me despertaba sobresaltada por las pesadillas, escribí mi relato.
El mío, diferente al de Nekane, al de Iñaki, al de Rosana…
Intento expresar con nombres, adverbios, adjetivos hechos únicos, experiencias tan presentes pero irrepetibles como un relato cronológico: llegaron de madrugada, me sacaron de la cama, practicaron el registro, me condujeron al cuartel, las amenazas, los golpes… Describo las técnicas que se han empleado contra mí: me pusieron la bolsa, me aplicaron electrodos, me obligaron a desnudarme… y en la mayoría de los casos sientes que trasladas un relato que, aunque es fiel evidencia de lo sucedido, no acaba de explicar todo lo sentido, no agota lo vivido durante esos interminables días. Sientes la impotencia de no poder exponer esas vivencias en su total dimensión.
Te enfrentas ahora a otro calvario: el impacto que tendrá este testimonio que ahora exteriorizas. Cuando Aitor, Ainara, César… le dijeron al Juez, todavía en régimen de incomunicación, que habían sido torturados, miró hacia otro lado, intentó cambiar la dirección del interrogatorio, pidió al secretario que no apuntara los extremos que le estaban siendo revelados, no requirió un examen médico que pudiera plasmar las marcas o que pudiera evidenciar otras marcas invisibles: nunca abrió una investigación. Y es que la tortura en los últimos -al menos- treinta años de práctica, ha contado con todo un sistema de impunidad, impidiendo su demostración pública. Salvo cuando los torturadores y torturadoras, funcionarios y -no hay que olvidarlo- funcionarias públicas han hecho mal su trabajo y la persona que «custodian» tiene que ingresar de urgencia en un hospital porque está a punto de morir, o se pueden documentar marcas visibles que hacen que el caso trascienda a la opinión pública. Desgraciadamente, en la gran mayoría de los casos queda en el olvido. Pero cada torturado, cada torturada, Jokin, Laura, Eneko… son la viva evidencia de lo que ha sucedido. ¿Se atreverían, mirándonos a los ojos, a acusarnos de seguir consignas? ¿Sostendrían, cara a cara, que nuestra vivencia personal e irrepetible es mentira?
Llegué a la conclusión de que mi testimonio, nuestro testimonio, no interesa porque somos la viva confirmación de que esta práctica se utiliza hoy en día y que no ha dejado de ser utilizada por el Estado. Y esto sucede porque hay jueces que firman detenciones incomunicadas, agentes especializados para aplicar la tortura de forma científica, sistemática y efectiva; porque hay gobiernos que conceden indultos a los agentes condenados por torturas; porque hay médicos y médicas forenses que, a pesar de tener evidencias de que se están produciendo torturas, no actúan con responsabilidad; porque hay medios de comunicación que tras hacerse eco de nuestras detenciones, grabar la salida de nuestros domicilios y filtrar informaciones policiales durante la incomunicación, no publican nuestros testimonios o no contrastan la información; porque la clase política, que se llena la boca al hablar de derechos humanos, no nos recibe o nos dice que no hay pruebas, que seguimos consignas, manuales… Pero también porque hay una parte de la sociedad a la que le resulta incómodo pensar que hoy en día se tortura y se muestra adormecida ante las evidencias.
Pero, por fortuna, también hay un sector creciente de la sociedad que sabe que se tortura y actúa en consecuencia, hay medios de comunicación que publican nuestros testimonios, organizaciones que con gran valentía trabajan para la erradicación de la tortura, instituciones internacionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o la ONU, nada sospechosos de parcialismos, que han emitido importantes dictámenes sobre esa práctica.
Y estamos nosotros y nosotras: Manu, Lorea, Unai… para romper ese muro de silencio que rodea a esta gran lacra social. Sin olvidaros a todas y todos los que nos habéis acompañado en este difícil camino de denuncia.
La tortura forma parte ya de nuestra experiencia vital. Y se convierte en la energía que impulsa a acabar con ella. Así nos hacemos conscientes del gran trabajo que queda por hacer, de cuantificación, de reparación, justicia y verdad. Para nosotros y nosotras es demasiado tarde. Sólo nos anima el objetivo último de que vosotros, Eneritz, Iratxe, Joxean… jamás paséis por una experiencia semejante de violencia inhumana, degradante y brutal.
VER
Conversaciones el 15 de marzo de 2013, el Museo de San Telmo ‘Ankulegi XVI. Conferencia de la antropología: Violencia Escenario ‘parte del ciclo. Los participantes Laura Tejero Tabernero, María Carballo López, Susana Atxaerandio Alesanco y Caterina eran Gamundi Canyelles. / Los trabajos se llevaron a cabo en el 15 de marzo de 2013 El Museo San Telmo dentro del ciclo ‘Jornada de Antropología Ankulegi XVI: Escenarios de la violencia’. Los participantes Laura Tejero Tabernero, María Carballo López, Susana Atxaerandio Gamundi Alesanco y Caterina Canyelles.