Documental “La última calle” de nieto del asesinado alcalde de Chillan Ricardo Lagos Reyes

Nieto de asesinado alcalde Ricardo Lagos Reyes hará documental con vida de su abuelo

paredesJoven periodista y nieto del edil ganó Fondo de Fomento Audiovisual. El rodaje comenzará en Chillan a partir del 2014.

Las fuerzas militares habían tomado el control de la ciudad cinco días antes de la muerte del alcalde Ricardo Lagos Reyes. Comenzaba el 16 de septiembre de 1973 en la casa del edil ubicada en Chillan Viejo cuando a las 10.00 horas ingresaron militares a la vivienda para darle muerte a la autoridad comunal, a su esposa embarazada (Sonia Ojeda) y a su hijo Carlos, estudiante universitario.

Las autoridades que tomaron el mando indicaron que se había tratado de un enfrentamiento armado liderado por Lagos Reyes oponiéndose a su detención, algo que con los años quedaría descartado a través de indagaciones judiciales y del testimonio de personas que ese día se encontraban en las inmediaciones de la casa del alcalde socialista.

La historia de la vida, obra y muerte del olvidado alcalde quedará ahora plasmada a través de un documental que será grabado por su nieto, Ricardo Lagos Paredes, quien acaba de ganar recursos del Fondo de Fomento Audiovisual del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes para su elaboración. La película ya tiene nombre y locación. Se llamará “La última calle” (en evidente alusión a la pequeña arteria que lleva el nombre de su abuelo) y se grabará íntegramente en Chillan a partir del 2014.

El realizador y periodista tiene planeado recoger testimonios de quienes lo conocieron y supieron de la vida familiar que el ex alcalde construyó en esta ciudad, a veces esquiva para Ricardo nieto.

“El nombre de la película funciona, en este sentido, como una buena metáfora sobre la memoria y el desconocimiento de una comunidad acerca de su propia historia”, indica.

Ricardo es hijo Ricardo Lagos Salinas (desaparecido en 1975 en Santiago luego de su detención y paso por Villa Grimaldi) y de Patricia Paredes. Ella había partido al exilio un tiempo antes a la RDA con el ahora cineasta y otro hijo en su vientre.

Recuperar la figura de su abuelo

-¿Qué sentimiento te embarga el hecho de ver plasmado a través de este Fondart, el financiamiento de este anhelo personal?

Es un logro evidente, sin embargo, el género documental es un proceso bastante largo, difícil de financiar. En promedio, los documentales pueden tardar cinco o más años en todo su proceso. Tiene que ver con la dificultad de encontrar financiamiento. En esto, el aporte del Consejo de Cultura es un pequeño primer paso, para un proyecto que ya tiene varios años.

-El nombre de la cinta, ¿alude también a una deuda de la ciudad con quien fuera su alcalde hasta el fatídico septiembre de 1973?

Sin duda. Alude a la visión país frente al tema de la dictadura y sus consecuencias, pero que se plasma de manera muy especial en esta ciudad y en un caso tan brutal como el del ex alcalde y su familia. Como familiar, no espero el nombre de una calle o un monumento, simplemente que el caso se conozca, sin los tabúes o mitos que puedan rodear el caso. Ese es único el reconocimiento que espero.

-¿Cómo ha marcado ese hecho trágico tu concepción profesional como documentalista?

Puede ser determinante desde el momento en que formo parte de una generación que ha pasado los cuarenta y que vivió en carne propia un período difícil de nuestra historia. Es curioso, pero muchos de los hijos o nietos que sufrimos pérdidas familiares como consecuencia de la dictadura nos dedicamos a este oficio o profesiones a fines.

-Este 2013 se recordaron los 40 años del golpe ¿Cómo lo viste en términos audiovisuales, considerando que cada programa o película contenía un mensaje claro para las nuevas generaciones?

Fue más un aporte, pese a las carencias que uno pueda encontrar. Hay que tener claro que una buena parte de los chilenos aún tiene una visión muy parcial o lejana sobre las tremendas atrocidades que se cometieron en este país. Como sociedad, creo que tenemos una deuda aún en este sentido. A mi juicio, se ha estilizado demasiado el tema, centrando las violaciones a los derechos humanos en unos pocos casos “emblemáticos”. Pero hay cientos de historias, personas comunes y corrientes que vivieron tragedias o vivencias que dan para cientos de películas o libros.

-¿Qué expectativas tienes al momento de reencontrarte con la ciudad de tus padres y tu abuelo?

No llego con demasiadas expectativas, más bien porque el documental se construye en el camino. En este caso apunto a que se conozca esta historia, ojalá lo más despejada de los cuestionamientos o prejuicios políticos. Esta no es una crónica o reportaje, es una indagación muy personal acerca de un personaje público tremendamente humanista, ésa es finalmente mi expectativa, lograr transmitir esto a las futuras generaciones.

NOTA: Artículo publicado en el diario La Discusión de Chillán del 24 de diciembre de 2013.

“Necrosis” del Muro de la Memoria en el Puente Bulnes.

“Necrosis” del Muro de la Memoria en el Puente Bulnes.

El memorial de detenidos desaparecidos que lucha contra el abandono

Rodrigo Alarcón | Martes 22 de septiembre 2015 19:54 hrs.

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Hasta los primeros días de octubre se exhibe “Necrosis”, exposición en la que el fotógrafo Claudio Pérez da cuenta del deterioro que ha sufrido el Muro de la Memoria que él mismo construyó en el Puente Bulnes. “También están desapareciendo los desaparecidos”, dice.

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El Muro de la Memoria contiene 970 imágenes de personas que fueron detenidas y desaparecidas durante la dictadura. Los retratos los buscó y grabó sobre cerámica Claudio Pérez y el espacio fue inaugurado en 1999 en el Puente Bulnes, que cruza el río Mapocho, al poniente de la comuna de Santiago.

“Fue bien complicado. Más que escogido, fue el lugar destinado”, recuerda el fotógrafo, quien primero había pensado instalarlo en la pared posterior de la Catedral Metropolitana. “Fui a hablar con el obispo (Sergio) Valech, pero no me dejó”.

Junto a agrupaciones de Derechos Humanos, Claudio Pérez pensó en otros lugares céntricos y que llamaran la atención, pero ninguno resultó. “Al final, me propusieron instalarlo en este puente, que era un lugar bien marginal”, relata.

Ahí también está la plaza que recuerda al sacerdote español Joan Alsina, pero los 16 años que han pasado desde la apertura del memorial lo han deteriorado profundamente. Ese desgaste justamente es el eje de Necrosis, exposición que el mismo Claudio Pérez montó en el Centro Experimental Perrera Arte, ubicado a pocos metros del mural.

De acuerdo al fotógrafo, ha sido una mezcla de rayados, descuido y contaminación lo que ha cambiado el aspecto del memorial: “Todo eso ha hecho que se haya ido transformando. Una de las cosas que más ha intervenido en su descomposición es que cuando llueve, el agua corre por la techumbre del puente, por donde pasaban los trenes. Eso ha corroído el sellante que se puso y ha ido arrancando la imagen”, explica.

“Es una imagen latente de transformación y la carga poética es que también están desapareciendo los desaparecidos”, apunta sobre el sentido de la actual muestra, que consta de varios elementos.

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Por una parte, hay retratos impresos en seis telas de gran tamaño, que reflejan el estado en que se encuentran las cerámicas. Al frente, hay fotografías de las antiguas casonas de calle República que fueron utilizadas por los servicios de inteligencia de la dictadura, capturadas en los ’90 por el mismo Claudio Pérez.

En otro sector, hay un centenar de fotografías que replican el mural original y muestran su estado actual. Además, dentro de una celda se exhibe un video registrado a fines de los ’90, cuando el fotógrafo buscaba las imágenes de detenidos desaparecidos por diferentes ciudades del país. Finalmente, sobre una mesa, hay archivadores con todas las fotos que recogió Claudio Pérez en esa época, además de fichas y documentos.

Así, la exposición abarca tres desapariciones, dice su autor: “La primera es la del cuerpo de la persona. Cuando fui a buscar las fotos para construir el muro, había familiares que solo tenían la foto carnet de esas personas, era la única imagen que tenían, ese certificado de presencia del que habla Barthes; cuando esa imagen no está, esa es una segunda desaparición. Y la de ahora, cuando este mural en homenaje también está desapareciendo, es una tercera desaparición. Es bien potente y terrible a la vez”, concluye.

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Necrosis se exhibirá hasta el 5 de octubre en el Centro Experimental Perrera Arte (Balmaceda con Bulnes, Parque de los Reyes) y la entrada es gratuita, pero se deben pedir visitas guiadas (2-682 10 92).

Más información en Perrera Arte.

El Patio 29. Una historia de Chile

DestacadoEl Patio 29.  Una historia de Chile

sábado, 11 de julio de 2015

Todo está clavado en la memoria

Patio 29
 
El Patio 29 es un terreno del Cementerio General de Santiago de Chile, que fue usado durante el Régimen Militar para enterrar clandestinamente a ejecutados políticos.
Este lugar estaba destinado como fosa común para sepultar a personas indigentes, pacientes psiquiatricos y quienes morían en la calle sin ser identificadas por sus deudos (NN). Sin embargo, desde septiembre de 1973 hasta 1982, sus tumbas fueron usadas para ocultar a víctimas de la Dictadura Militar.
En 1991 comienzan las primeras exhumaciones de los restos y se da inicio a las investigaciones orientadas a identificarlos. El total de sepulturas exhumadas fueron 107, encontrándose en ellas 124 restos óseos.

https://youtu.be/PDtLyK2w09Q

119 contraformas filosas de memoria. Fernando Lavoz.

119 contraformas filosas de memoria. Fernando Lavoz.

jueves, 23 de julio de 2015

Gritan las siluetas del silencio

Inmersas en un tiempo desconocido y recortando en contraformas filosas de memoria el aire del silencio, las 119 siluetas de los 119 desaparecidos de la Operación Colombo se han “tomado” los        pasillos y las salas del Museo de La Memoria. Estos retratos en ausencia muerden la memoria frágil
y ocupan los espacios vacíos  que gritan y piden justicia. (23 de julio 2015)

Testimonios acusan a Cheyre.

Testimonios acusan a Cheyre.

Informe delata participación de Cheyre en “La Caravana de La Serena”

Diario Uchile | Jueves 24 de septiembre 2015 

http://radio.uchile.cl/2015/09/24/informe-delata-participación-de-cheyre-en-la-caravana-de-la-serena

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En mayo de 2015, un informe de Policía de Investigaciones recogió siete testimonios que daban cuenta de la relación de Juan Emilio Cheyre con torturas cometidas en el caso conocido como “La Caravana de la Serena”. La investigación derivada de la Caravana de la Muerte ya tuvo su primer enfrentamiento en tribunales, cuando en octubre de 2013, la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones rechazó procesar al ex comandante en jefe del Ejército.

Sin embargo, y pese a que en el argumento de Cheyre se insiste en citar la resolución de la Corte de Apelaciones cuando se le consulta por su responsabilidad en los hechos,The Clinic reveló que nuevos testigos habrían interpuesto querellas, la primera en mayo de 2014 por los familiares de Carlos Enrique Alcayaga Varela. A esta, se suman al proceso testimonios de víctimas de torturas cometidas en el Regimiento Arica (Hoy Infantería n° 21 de Coquimbo), quienes buscan poder reabrir el proceso en contra de Cheyre, Ariosto Lapostol y al médico Guido Díaz Paci “así como de todos los que resulten responsables, en su calidad de autor, cómplice o encubridor, de los delitos de secuestro calificado seguido de homicidio calificado” de los 15 prisioneros políticos que fueron acribillados en ese recinto militar.

El abogado querellante Cristián Cruz explica que existen antecedentes para solicitar el procesamiento del general en retiro. “Cheyre siempre descolló por el trato a los presos, era quien manejaba el destino de los detenidos, y quien se paseaba constantemente por la fiscalía militar en tiempos de guerra, por eso es visto por una multiplicidad de personas en un período extenso de tiempo”.

Según los relatos contenidos en las declaraciones de las víctimas, Cheyre es recordado como un hombre “severo” y temido por todos. Entre los episodios narrados recuerdan torturas ordenadas por el ex comandante en jefe del Ejército. Algunas de ellas, la utilización de corriente en los genitales, golpes y amedrentamientos de todo tipo.

“En el lugar me ordenan sacarme la camisa y corbata, y comenzaron los golpes de pies puños y en reiteradas ocasiones me golpeaban con un objeto contundente tipo martillo pequeño en los codos; asimismo recuerdo que me cortaron el pecho con una cuchilla (tipo Gillette) obligándome a persignarme; me quemaron el pecho con cigarrillo y fósforos, todo esto mofándose de mi religión: me tiraron a un pozo con fecas, con la finalidad de ahogarme; simulaciones de fusilamientos, esta situación duró toda la tarde, fue lo más duro que he vivido, me golpearon brutalmente”, se recoge en uno de los relatos, cuya orden habría dado el propio Cheyre.

En la conclusión del documento, se explica que los testimonios tendrían veracidad, sobre todo porque en ellos la figura de Juan Emilio Cheyre es transversal. “Dejando establecido que el oficial tenía injerencia y mando sobre los detenidos, lo cual se sustenta en que varios testigos lo conocían con anterioridad al día 11 de septiembre del año 1973, producto de las diferentes reuniones de trabajo gubernamentales que se sostenían en conjunto con el comandante Ariosto Lapostol Orrego, quien siempre era acompañado por el teniente Juan Emilio Cheyre Espinoza”.

En su declaración, el hoy miembro del directorio del Servel insistió en que el tema había quedado zanjado en 2013: “He recibido sus preguntas, las que de acuerdo a su requerimiento original aludirían al caso que lleva la ministra Patricia González. Al respecto, puedo señalar que no tengo responsabilidad alguna en los hechos en que se me intenta involucrar, que los tribunales nunca me han imputado participación directa o indirecta en este caso, y que ello fue ratificado de manera unánime por la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago en octubre de 2013”, dijo por correo electrónico a The Clinic.

Al, finalizar el correo, Cheyre dijo que agradecía el interés y la oportunidad de expresar “a través de su medio mi firme compromiso con la justicia y la verdad”.

Pactos de silencio y esa larga impunidad

Pactos de silencio y esa larga impunidad

La muerte de los generales Manuel Contreras Sepúlveda, ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), y Hernán Ramírez Rurange, ex jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine), además de la condena final para otros trece oficiales de inteligencia y de la justicia militar por el secuestro y asesinato del químico Eugenio Berríos, ocurrido en Uruguay en 1992, reabrieron la vieja llaga de la impunidad.
El “Mamo” Contreras, otrora poderoso director de la primera policía secreta de Augusto Pinochet que operó entre 1973 y 1977, responsable de los más atroces crímenes en la historia del país, falleció a los 86 años en el Hospital Militar. Estaba condenado a más de 500 años de cárcel y esperaba sentencia por otros cientos de procesos que aún se investigan en los tribunales. Fue cremado pocas horas después en el Cementerio Católico, vestido con su uniforme de gala de general. Ramírez Rurange, en tanto, de 76 años, se pegó un tiro en la sien en su domicilio para evitar ir a prisión por más de 20 años, sentencia emitida por la Corte Suprema a comienzos de agosto.
Contreras, autodicta en los secretos de la inteligencia militar, recibió una orden directa de Pinochet para crear la Dina a fines de septiembre de 1973, después que el entonces director de la Escuela Militar, el coronel Nilo Floody, elegido por el dictador para esa tarea, lo convenciera de que él no era el más indicado para la misión.
La Dina inició sus actividades en la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, cerca del exclusivo balneario de Santo Domingo. Hasta allí llevaron a decenas de prisioneros que fueron sometidos a bárbaras torturas.
Contreras eligió personalmente a los oficiales que integraron los diferentes departamentos y cuarteles de la Dina, que empezaron a operar en paralelo a los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas. También reclutó a civiles que habían participado en agrupaciones políticas de ultraderecha durante el gobierno del presidente Salvador Allende.
Muchos oficiales seleccionados para servir en la Dina recurrieron a los más rebuscados argumentos para evitar ese destino. Otros, los menos, marcharon gustosos a la cruzada en contra del comunismo que pregonaba el “Mamo”. Hoy, estos últimos cumplen o ya cumplieron penas por crímenes de lesa humanidad y son los que conformaron el núcleo duro de la represión entre 1973 y 1978. A partir de ese último año, cuando la Dina ya había sido reemplazada por la Central Nacional de Informaciones (CNI), y Contreras trataba de evitar las investigaciones judiciales por los asesinatos del general Carlos Prats, en Buenos Aires, en septiembre de 1974; del ex canciller Orlando Letelier, en Washington, en septiembre de 1976; y por el atentado en contra del dirigente democratacristiano Bernardo Leighton, en Roma, en octubre de 1975, el general Pinochet optó por involucrar en las tareas represivas a la Dine y a las estructuras más secretas del ejército, hasta ese momento sólo preocupadas de la seguridad externa.

EL BRAZO ARMADO
En 1981, Pinochet eligió a la Dine para que asesinara a Tucapel Jiménez, dirigente sindical socialdemócrata que amenazaba agrupar a las organizaciones laborales opositoras. También ordenó a la Dine que eliminara al ex presidente de la República Eduardo Frei Montalva, quien fue inoculado con una sustancia tóxica cuando se recuperaba de una operación gástrica en la Clínica Santa María. El dictador involucró luego a oficiales de la Dine y de los altos mandos del ejército en sus propios negocios turbios: adquisición de propiedades, coimas, depósitos ilegales en el extranjero e incluso narcotráfico, según revelaciones del propio Manuel Contreras en los últimos años.
A mediados de la década de los 80, cuando los tribunales de justicia empezaron tímidamente a investigar algunos crímenes de la dictadura, en instancias hasta ahora no bien precisadas se diseñaron estructuras de protección para los agentes más buscados. Algunos magistrados y detectives de la policía de Investigaciones sostienen que para crear “nidos” en el exterior que cobijaran a los prófugos se recurrió a agentes de espionaje y vínculos establecidos en el denominado Plan Cóndor, una instancia de colaboración entre policías secretas de las dictaduras del Cono Sur en cuya formación tuvo un papel protagónico el “Mamo” Contreras.
Así, por ejemplo, se recurrió a contactos en Brasil para refugiar a Raúl Osvaldo Romo Mena, agente civil de la Dina que trabajó en la represión del MIR. También se apeló a los paraguayos para esconder en ese país a Miguel Estay Reyno, “El Fanta”, desertor del Partido Comunista que colaboró con el Comando Conjunto de la Fuerza Aérea en la captura y asesinato de militantes de las Juventudes Comunistas en los años 1975 y 1976. En el caso de oficiales aún en servicio activo se optó por ubicarlos como agregados militares en embajadas de Chile.
Paralelamente, desde el Ministerio de Justicia se ejerció un férreo control sobre el nombramiento de los jueces y en la Fiscalía Militar, bajo la conducción del coronel (J) Fernando Torres Silva, se diseñaron estrategias de defensa para los uniformados que se vieran obligados a declarar en los tribunales.
Tras el retorno de la democracia, Pinochet -al frente de la comandancia en jefe del ejército- ordenó al director de la Dine, el hoy suicidado general Hernán Ramírez, que sacara del país al químico Eugenio Berríos, fabricante de gas sarín en tiempos de la Dina y más tarde vinculado a la producción de estupefacientes. Ramírez formó un grupo de tarea con oficiales y suboficiales de la Brigada de Inteligencia del Ejército (BIE) y de las unidades de espionaje y contrainteligencia, y sacó a Berríos hacia Argentina con destino final en Uruguay, donde finalmente fue asesinado con cinco balazos en la nuca y sepultado en una playa, boca abajo y con las manos atadas a la espalda con alambre, replicando una amenazante ejecución mafiosa.
Las maniobras para esconder ese crimen se extendieron por casi veinte años. Pero al final tanto los autores como los encubridores terminaron sentenciados a largas condenas, incluido otro de los ex directores de la Dine, el general Eugenio Covarrubias Valenzuela, quien la comandó entre 1991 y 1996, que fue condenado a 15 años de cárcel, y el propio ex auditor militar, Fernando Torres, condenado a diez años.
Entre los autores también figuran tres oficiales uruguayos -Tomás Casella Santos, Eduardo Radaelli Copolla y Wellington Sarli Pose-; el brigadier (r) Manuel Provis Carrasco alias “Francisco Valenzuela”, ex miembro de la Dina, de la CNI y del BIE; y, el mayor (r) Arturo Silva Valdés, autor material del asesinato de Berríos, ex miembro del Servicio Secreto de la Dine. Este último oficial, miembro del arma de Caballería, jugador de polo, de refinados gustos, considerado por algunos de sus ex camaradas como “el James Bond chileno”, fue enviado junto a otros agentes de inteligencia a formar parte del equipo de seguridad de Agustín Edwards, propietario del diario El Mercurio, luego de que su hijo Cristián fuera secuestrado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en 1992. Por esos mismos días la revista Qué Pasa publicó un reportaje donde se entregaron antecedentes que revelaban la participación de Silva Valdés en el secuestro y asesinato de Berríos. El propio oficial acudió a hablar con el director de ese medio, Cristián Bofill, hoy director de Canal 13, para desmentir la información, petición que fue acogida por el medio.
La Dine también participó en la protección de los oficiales involucrados en una financiera ilegal, conocida como “La Cutufa”, que funcionó al interior del ejército desde mediados de los 80 hasta bien avanzados los años 90. Algunos jueces y detectives también creen que la Dine tuvo injerencia en los asesinatos del periodista inglés Jonathan Moyle, cuyo cadáver fue encontrado en su habitación del Hotel Carrera en marzo de 1990, y del coronel Gerardo Huber Olivares, en enero de 1992.

EL CORONEL HUBER
En 1974 Huber se incorporó a la Dina y fue enviado a Argentina para infiltrar grupos que apoyaban al MIR chileno. De regreso en el país, trabajó con el norteamericano Michael Townley en la creación de armas químicas para la “guerra antisubversiva”. Al promediar los 80, Huber fue destinado al complejo químico del ejército en Talagante y en marzo de 1991, fue trasladado a la Dirección de Logística donde se hizo cargo de la compra y venta de armamentos en el exterior.
La causa por la muerte de Huber durmió en los tribunales durante trece años caratulada como “suicidio”, hasta que el juez Claudio Pavez asumió el caso en septiembre de 2005 y decidió caracterizarla como homicidio calificado. Pavez reunió antecedentes de otros procesos donde se describían las formas de operar de los servicios de inteligencia a fines de los 80 y comienzos de los 90.
En marzo de 2006 el juez Pavez sometió a proceso a cinco altos oficiales en retiro como autores de asociación ilícita para ocultar el asesinato del coronel Huber. Ellos son el general (r) Eugenio Covarrubias, jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine) en 1992; el general (r) Víctor Lizárraga Arias, subdirector de la Dine en la misma época; el general (r) Carlos Krumm, ex director de Logística; el brigadier (r) Manuel Provis Carrasco, ex jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE); y el capitán Julio Muñoz, amigo de Huber y ex miembro del BIE.
María Inés Horvitz, abogada del Consejo de Defensa del Estado (CDE), declaró poco después que “todo apunta a la intervención bastante directa de Víctor Lizárraga y Manuel Provis”, como autores materiales de la muerte del coronel Huber.
Según antecedentes reunidos en aquel proceso, medio centenar de oficiales y suboficiales de la Dine y el BIE juraron incondicional lealtad a Pinochet en 1996. Algunos de ellos se confabularon para evitar que el coronel Huber revelara lo que sabía acerca del comercio ilícito de armas y sustancias químicas, emprendido desde diversas instancias castrenses en búsqueda de lucro para un pequeño número de oficiales del Alto Mando.
El juez Pavez tuvo a la vista, por ejemplo, una declaración del 30 de noviembre de 2003 tomada en Holanda por dos detectives al ex suboficial Rodrigo Peña González, integrante en 1989 del Batallón de Mantenimiento de Material Blindado y Artillería. Este afirmó que el coronel Huber le entregó documentos sobre tráfico de armas y una droga mortal elaborada por el ex químico de la Dina Eugenio Berríos. Según Peña, el coronel Huber pensaba entregar esos documentos al periodista británico Jonathan Moyle, iniciativa que se vio frustrada cuando el reportero apareció muerto en su habitación del Hotel Carrera. Peña, quien pidió asilo político en Holanda en 2001, relató que Huber le entregó otros documentos con antecedentes sobre compra de armas a Israel y ventas a países árabes.
Según las presunciones del juez Pavez, el coronel Huber habría sido secuestrado por agentes del BIE y conducido a un recinto secreto de la Escuela de Inteligencia del Ejército (EIE) en Nos, donde también funcionaba el Laboratorio de Guerra Bacteriológica del Ejército, que en 1992 dependía del director de la Dine, general Eugenio Covarrubias.
Manuel Provis, ahora preso en Punta Peuco, trabajó codo a codo con el mayor (r) Alvaro Corbalán en el cuartel Borgoño de la CNI, y fue uno de los principales operadores de la inteligencia militar tras el retorno de la democracia en 1990. Provis estaba al mando del BIE -con base en la calle García Reyes de Santiago-, en estrecho contacto con la Central de Información y Coordinación, unidad que tenía a cargo las escuchas telefónicas y la recolección de datos provenientes de las comunicaciones policiales internas.

“CONTROL DE BAJAS”: VIAJES SEGUROS
El BIE mantenía en Viña del Mar, en la calle Alvarez, un cuartel de escucha del Congreso Nacional que funcionó en 1990 y 1991. Cerca de allí otro grupo de agentes, encubiertos en un local que aparentaba ser una compraventa de automóviles, desarrollaban tareas de apoyo. La vigilancia electrónica de diputados y senadores era apoyada por camionetas que se estacionaban en sectores cercanos al edificio. Una camioneta Volks-wagen cerrada, de color crema, perteneciente también al Departamento de Inteligencia de Comunicaciones, se estacionaba en la Plaza O’Higgins, vecina al Congreso Nacional. En ella, un equipo de escucha no dejaba de funcionar. Este trabajo era apoyado por agentes encubiertos que frecuentaban la sede del Legislativo. Uno de ellos, un hombre alto y de bigotes, asistía a la sesiones y recogía fotocopias de documentos considerados importantes que le entregaba un anónimo contacto en el corazón del Parlamento.
Toda esa información era procesada y clasificada por un equipo de a lo menos ocho hombres, varios de ellos civiles, que actuaban como analistas de inteligencia. Uno de ellos era sobrino del general (r) Hugo Salas Wenzel, ex director de la CNI.
En un ámbito del BIE conocido por algunos como G-4, dirigido por un capitán, existía una unidad confidencial que realizaba operaciones especiales. Una de ellas, denominada “Sistema de Control de Bajas”, era la estructura destinada a sacar del país a los agentes en peligro de quedar expuestos ante la justicia o que mostraban debilitamiento en su lealtad a Pinochet. Esa unidad se vinculaba con el Departamento de Servicio Secreto de la Dine y con algunas instancias de la justicia militar, dirigidas por el auditor Fernando Torres, ahora preso en Punta Peuco.
Entre los agentes que fueron sacados al exterior para protegerlos de la justicia estuvieron Carlos Herrera Jiménez, “El Mauro”, ejecutor de Tucapel Jiménez, y Arturo Sanhueza Ross, “El Huiro”, quien se inició, siendo teniente, como agente de seguridad persiguiendo a guerrilleros del MIR en Neltume, a comienzos de los 80. Más tarde hizo “méritos” para ser trasladado a la Dine y fue destinado al equipo de ejecutores que efectuó asesinatos como los del 7 de septiembre de 1983 en las calles Fuenteovejuna 1330, de Las Condes, y Janequeo 5707, de Quinta Normal, que costaron la vida a cinco dirigentes y militantes del MIR. El 4 de septiembre de 1989, Sanhueza Ross participó en el asesinato del dirigente mirista Jécar Nehg-me Cristi. Hoy se conoce que ese equipo de ejecución de la Dine tenía un objetivo alternativo a Nehgme: el periodista Manuel Cabieses Donoso, director de Punto Final.

Manuel Salazar Salvo

(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 835, 21 de agosto, 2015)

Las voces contingentes de los Hijos- Desde Venezuela nieto de Allende acerca de Leopoldo López

DestacadoLas voces contingentes de los Hijos- Desde Venezuela nieto de Allende acerca de Leopoldo López

NO EN NOMBRE DE ALLENDE NI DEL SOCIALISMO
Pablo Sepúlveda Allende,

¨*médico, nieto de Salvador Allende.
20 de Septiembre, 2015

¿Cómo leer, cómo entender dichas afirmaciones teniendo en cuenta la historia reciente de Chile, su historia personal y nuestra propia historia familiar? Historia que fue marcada justamente por este tipo de violencia desenfrenada y llena de odio.

Inaceptables y dolorosas son las declaraciones de la Presidenta del Partido Socialista de Chile en contra de la condena de Leopoldo López, dirigente opositor declarado culpable por incitación a la violencia y otros delitos enmarcados en un plan declaradamente sedicioso llamado “La Salida”(1) que condujo a una fuerte ola de violencia callejera de tendencia fascista que duró varios meses y que costó la vida de 43 seres humanos además de millonarias pérdidas materiales. Declaraciones tan desafortunadas como desinformadas en que la Senadora, hija de Salvador Allende, dice: “no logro entender que un opositor que haga una acción que no tiene ninguna violencia, que manifiesta su opinión crítica a un gobierno pueda ser encarcelado”. ¿Cómo leer, cómo entender dichas afirmaciones teniendo en cuenta la historia reciente de Chile, su historia personal y nuestra propia historia familiar? Historia que fue marcada justamente por este tipo de violencia desenfrenada y llena de odio.
El condenado dirigente político Leopoldo López hizo un llamado abierto y público, claramente dirigido a la insurrección, “al alzamiento”, a “permanecer en las calles hasta lograr la salida del gobierno”, “hasta que logremos sacar a quienes nos están gobernando”; que como decíamos condujo a unos meses de violencia política que buscaba el derrocamiento de un gobierno legítimo y con gran apoyo ciudadano, como decir que la acción premeditada del sedicioso plan “La Salida” es “una acción que no tiene ninguna violencia”, que solo “manifiesta su opinión crítica a un gobierno”. Peor aún, cómo calificar a López “preso de conciencia” cuando además de lo referido fue uno de los protagonistas más visibles y violentos de la represión del régimen golpista que derrocó por 48 horas a Hugo Chávez el año 2002. ¿Por qué hacer semejantes y desafortunadas declaraciones, tan reduccionistas, tan desinformadas, tan doble estándar? “A nombre personal” y “como Presidenta del Partido Socialista de Chile” sabiendo perfectamente que quien habla es la hija de Salvador Allende. ¿Por qué hablar de Leopoldo López y callar sobre los múltiples crímenes y atrocidades que se cometen a diario en nombre de la supuesta lucha antiterrorista, la democracia y la libertad?
Creo que hay respuestas más de fondo y que tienen que ver con lo ideológico, sobre conceptos sobre el Socialismo y el Neoliberalismo, etc… pero en este caso sobre todo se evidencia un doble estándar cuando se habla de Democracia y Derechos Humanos, cuando hay una valoración y un juicio condenatorio a priori al hablar de estos temas en los casos de Venezuela y Cuba, y cuando por otro lado no se dice nada, no se señala, no se condenan, por ejemplo, los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Israel contra el Pueblo Palestino, las fosas comunes del Uribismo en Colombia, las torturas en la cárcel de Guantánamo, la terrible desaparición de 43 estudiantes normalistas en México hace un año!…, por qué el silencio ante los Presos Políticos Mapuche, el asedio y represión brutal a las Comunidades Mapuche por parte del gobierno que representa? O simplemente las guerras genocidas promovidas y auspiciadas por el gobierno de los EEUU en el mundo, etc… ahí no hay denuncias, solo hay silencio.
Por otro lado está lo pragmático de la política, el desviar la atención de los problemas internos; cuando el gobierno de Chile está pasando sus peores momentos en términos de legitimidad ante la ciudadanía, cuando la clase política está valorada de forma tan negativa, cuando los escándalos de la corrupción estructural de la política en Chile (si, de ese Chile supuestamente tan incorruptible) salen a la luz. La llamamos corrupción estructural e inmoral (y de cierta forma hasta “legalizada” en la actual Constitución heredada de Pinochet), porque ahora se sabe hasta qué niveles se ha prostituido la política ante el poder económico de las grandes empresas, de las familias más poderosas, de las grandes fortunas económicas que financian las campañas de los políticos en todos los niveles y en casi todos los sectores y casi a todos los partidos políticos.
Pero lo peor y más inmoral, es cuando empresas expoliadas y enajenadas al Estado chileno durante la dictadura pinochetista, empresas estratégicas que fueron entregadas, por ejemplo al entonces yerno de Augusto Pinochet, Julio Ponce Lerou, y quien a través de la empresa Sociedad Química Minera de Chile (SOQUIMICH) aparece entregando millonarias sumas de dinero a campañas de políticos de los partidos del actual gobierno, incluyendo gente del Partido Socialista, el mismo partido que fundara Salvador Allende, gente como el senador Fulvio Rossi (que incluso se entrevistó con Enrique Capriles en su última visita a Chile) quien ha sido llamado a declarar por boletas facturadas a la empresa controlada por el ex yerno de Augusto Pinochet; asimismo con Milton Lee Guerrero, ex tesorero del Partido Socialista. Por otro lado esta gente como Enrique Correa, importante dirigente político durante el Gobierno de la Unidad Popular y que ahora es importante lobbysta de la Consultora Imaginacción que le ha hecho asesorías a SOQUIMICH, al grupo Penta y al grupo Luksic, todos grupos económicos financistas de la política chilena y que además en absoluta incoherencia ideológica y ética, es Vice-Presidente de la Fundación Salvador Allende….
Por último, no se puede dejar de comentar sobre las declaraciones de Felipe González, para quien “Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos que Maduro”, opiniones como estas son un real insulto a los derechos humanos y a la historia, un insulto a las millones de víctimas de las dictaduras latinoamericanas. Estas declaraciones se enmarcan en la misma campaña internacional contra Venezuela, de la cual desafortunadamente se ha hecho eco la senadora Isabel Allende. Esto no es casualidad porque el señor Felipe González y el PSOE son el referente ideológico del Partido Socialista de Chile de pos-dictadura. Cabe preguntarle a la dirección del Partido Socialista de Chile, que sufrió en carne propia los horrores y las atrocidades de la dictadura pinochetista, si está de acuerdo con que semejante camaleón político, que con estas declaraciones mostró sin vergüenza su falta total de ética, siga siendo su mentor político.

(1) El plan ‘La Salida’ derivo directamente en las protestas violentas, las llamadas “guarimbas”, que azotaron viarias ciudades de Venezuela durante más de dos meses donde el odio político se apodero de sectores importantes de la oposición, solo con mencionar que en muchos sectores sociales donde se realizaban las ‘guarimbas’, en postes y semáforos se colgaban del cuello a muñecos vestidos de rojo, en alusión a los simpatizantes del chavismo, también hubo mucho hostigamiento y amenaza a las familias que reconocían como simpatizantes del gobierno en los sectores donde predomina la oposición y donde se realizaban las ‘guarimbas’, por lo demás sectores siempre de clase media alta o alta.

*Pablo Sepúlveda Allende es médico y es nieto del Presidente Salvador Allende.

Pablo Sepúlveda es hijo de Carmen Paz Allende (la mayor de las tres hijas de Salvador y Hortensia Bussi) y Héctor Sepúlveda. Nació en México, producto del exilio de su familia, regresó a Chile y luego se fue a Cuba, a La Habana, donde primero estudió fisioterapia y después derivó a medicina.Validó su título en Chile y actualmente ejerce su profesión en la Amazonia.
NOTA: SOLICITAMOS LA MAYOR DIFUSION POSIBLE DE ESTE ARTICULO.

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http://actualidad.rt.com/programas/entrevista/166708-entrevista-pablo-sepulveda-allende-nieto-salvador

Guillermo González Betancourt Asesino sin conciencia sin libertad condicional.

Guillermo González Betancourt  Asesino sin conciencia sin libertad condicional.
Suprema rechaza amparo Guiillermo González Betancourt: Había solicitado libertad condicional

21 septiembre, 2015 

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“No se vislumbra en la denegatoria de la libertad condicional, en consecuencia, alguna afectación de la libertad personal y seguridad individual del amparado que sea contraria a la Constitución y las leyes, de modo que el recurso será desechado”, sostiene el fallo.

La Corte Suprema rechazó el recurso de amparo presentado por la defensa de Guillermo González Betancourt, condenado a presidio perpetuo en el denominado caso Degollados, en contra de la decisión de la Comisión de Libertad Condicional de la Corte de Apelaciones de Santiago que le denegó dicho beneficio a su representado.

En fallo unánime, la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Lamberto Cisternas y los abogados integrantes Jean Pierre Matus y Jaime Rodríguez– ratificaron el rechazo del recurso cautelar por considerar que la Comisión de Libertad Condicional actuó apegada a la ley al denegar el beneficio a González Betancourt, quien no ha tomado conciencia del delito por el que fue condenado.

“Que la denegatoria de la libertad condicional se basó, según consta en la resolución de la Comisión de 04 de mayo del año en curso, en el informe psicológico del sentenciado aportado por Gendarmería, que da cuenta que no ha adquirido una adecuada conciencia del delito cometido, del daño y el mal causado con el mismo y no ha demostrado una real disposición al cambio”, expresa la sentencia.

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“Tales circunstancias, en concepto del órgano resolutivo, permitieron concluir que requiere un mayor tiempo de evaluación para comprobar que se encuentra corregido y rehabilitado para la vida social.  De lo anterior es posible establecer que la Comisión ha actuado con apego a la legalidad, puesto que ha fundado la decisión de denegar la libertad condicional, acudiendo para ello a los antecedentes que le fueron proporcionados para su análisis, siguiendo el procedimiento previsto en el DL N° 321 de 1925 sobre libertad condicional y su reglamento, contenido en el Decreto 2442, precisa la Corte Suprema.

“No se vislumbra en la denegatoria de la libertad condicional, en consecuencia, alguna afectación de la libertad personal y seguridad individual del amparado que sea contraria a la Constitución y las leyes, de modo que el recurso será desechado”, sostiene el fallo.

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Los padres, lxs hijxs y el tiempo milico.

Los padres, lxs hijxs y el tiempo milico.

Los padres, lxs hijxs y el tiempo milico

Estos particulares días de septiembre -a veces con sol radiante y otras con lluvias y frío- nos recuerdan que este es un mes matizado, excéntrico, casi burlesco. Que nos lleva y nos trae; que nos muestra a niñxs embaladxs elevando volantines, pero que también nos traslada al inicio del irrespeto, el dolor, la muerte, la tortura, el exilio y desaparición. Un mes que nos enfrenta con los claroscuros de una historia tan reciente como presente.

En estas volás me encontraba cuando quise reflexionar sobre la relación entre la dictadura cívico militar en Chile, y la experiencia de las paternidades vividas en esa época; las crianzas y vivencias de hijos e hijas en ese tiempo milico que no olvidamos.

No planteo una reflexión teórica ni daré nombres de autorxs o experiencia comparada. En estas digresiones eso no me interesa -y me aventuro al desacuerdo y a visiones que no compartan la hipótesis que deslizo-. Por sobre ello, me importa sumergirme en la vivencia personal y observada, para sostener que la dictadura cívico militar instaló en las generaciones que le fueron contemporáneas, un modelo monolítico de masculinidad, de ser hombre y padre -y en consecuencia- de ser hijx.

Siendo el menor de cuatro varones, con un padre que vestía uniforme en aquellos años y aun cuando mis recuerdos no van más allá de fines de los 80, es patente el recuerdo de quienes me anteceden como hermanos: el concepto de orden, los zapatos lustrados a fuego, el habla golpeada… la distancia y la obediencia… “porque así te protejo, hijx”, “porque así te protejo del cáncer marxista, Chile”. Dos escenarios, un mismo discurso.

Y cómo no, si el golpe de Estado marca el inicio de un proceso sistemático, institucional y masivo de destrucción de las formas de ser/estar de hombres y mujeres, usando la violencia como herramienta, el miedo como estrategia de quebrantamiento de la voluntad y la anulación del/la otro/a como objetivo político. Todo ello desde la figura del militar –el milico-, ese que ocupó por 17 años el espacio público; la mentira del valiente soldado, el libertador, el segundo padre de la patria, cuyo botón de muestra es hoy reconocido universalmente como uno de los más cruentos dictadores, genocidas y corruptos que registra la historia contemporánea latinoamericana.

A partir de la figura del tirano es posible sostener que cuando el actor social se torna único, homogéneo, omnipresente y todopoderoso, cuando se nos bombardeó y se nos convenció (con la merecida salvedad de muchos y muchas que dieron su vida por demostrar que no era así) de que había “una forma de ser”, de estar y relacionarse; cuando el principio del orden es monolítico -el cabello corto y sin barba, el habla golpeada y sin matices, el rostro seco y las nulas muestras de afecto; la fortaleza expresada en la capacidad de aniquilar y vencer, de gritar más alto… se nos dice sin decirlo que ese es el modelo de masculinidad, de paternidad… el cuidado expresado en la violencia “porque así te protejo, Chile…” “porque así te crío y formo, hijx”.

Además del período de muerte y violación a los derechos humanos, aún sin una satisfactoria respuesta en materia de verdad, justicia y reparación, la dictadura cívico militar fue para las generaciones contemporáneas y para las siguientes, no sólo el reforzamiento indesmentible del patriarcado ya existente, sino que la imposición de formas unidireccionales de vivir la masculinidad, modelos aparentemente inquebrantables de ser hombre y padre: héroe, rudo, defensivo, destructivo.El milico y su lógica como alternativa visible a la que acceder, como actor que surgía cuales callampas en el espacio público, que invadía hogares, televisión, radio, quehacer social… que era ÉL personaje, en desmedro de tanto que los varones podemos entregar para construir relaciones sociales y humanas -del tipo que sea- basadas en el respeto, el afecto, la justicia, la libertad y la solidaridad. El tiempo milico que está más presente de lo que pensamos y sentimos.

Esto es sólo parte de lo que el período milico nos dejó. Resta pensar sobre el modelo de sociedad, las injusticias y la violencia económica, social y cultural de nuestros días. Todo esto sin dejar de lado que así como hubo víctimas, hubo también mujeres y hombres que no cedieron ante el grito pelao y el lumazo, que resistieron la corriente en los testículos y las ratas en la vagina. Sujetos que es necesario recordar para continuar.

Dedicado a todos aquellos varones quebrantados por la dictadura;

en memoria de las mujeres y hombres víctimas, y de sus familias;

con la exigencia de verdad justicia y reparación más viva que nunca;

con la convicción de que es posible construir otros vínculos.      

Miguel Ángel González Campos

integrante del Kolectivo Poroto. 

http://kolectivoporoto.blogspot.cl/

Santiago, 10 de septiembre de 2015

Nunca más nadie deba volver a tomar la decisión de defender la libertad y justicia con su propia vida.

Padres

http://www.memoria-historica-chile.blogspot.cl/2009/06/por-christian-martinez-santos.html

“Los hijos no somos victimas, somos testimonio

 

6/6/09

Por Christian Martínez Santos.*

Christian Martínez

Periodista orgulloso, humorista frustrado, fotógrafo ocasional y web master amateur. A veces de director y otras de asistente, siempre en streaming. chmedia.cl

@cris1606_

El 11 de septiembre del 73 fue el día que cambio la vida de muchos, entre esas vidas estaban las de muchos cercanos a mí, que con grandes anhelos de justicia y libertad lucharon con consecuencia y coherencia, pensando en dar la vida si es que fuera necesario.
Miles fueron los perseguidos, los torturados, los desaparecidos y los asesinados, miles son y serán los que carguen con el peso de llevar la historia de vida de estos personajes, y miles deberíamos ser los que rescaten, cuenten y reconstruyan esas historias olvidadas, con el fin y la convicción de que nunca más nadie deba volver a tomar la decisión de defender la libertad y justicia con su propia vida.
Yo nací en el 90, soy parte de la generación que por poco tiempo no nació en dictadura, de haber nacido antes, tampoco habría nacido en un país en dictadura. Mis padres habían llegado a Bélgica a principios del 89, en un autoexilio para preservar, durante el poco tiempo que le quedaba a la dictadura de Augusto Pinochet, intacto el pequeño núcleo familiar que habían formado. Era el segundo exilio de mi padre.
La madurez, la valentía, la consecuencia y la coherencia de la vida de mis padres, es, a mi parecer, lo que ha producido que mis hermanos mayores y yo veamos la vida de estos no como algo terrible, sino más bien, como algo que hay que ver con orgullo y honor.
Durante mi corta vida, nunca me han contado cosas que no quiera escuchar, y nunca han negado respuesta a mis dudas. Una de las pocas cosas que jamás he preguntado y que por el momento no espero preguntar, es cómo fueron las torturas que a mi padre realizaron, por cuánto tiempo y quiénes fueron, si es que él tuviera conocimiento.
Mi padre era militante, activo y combativo, del MIR, mi madre, en cambio, fue una gran luchadora social en organizaciones como el CODEPU, AFPP, AFEP, AFDD y los CAP, de este último mi madre fue la creadora en la zona norte. En mi padre la militancia despertó en los 70 y en mi madre despertó su espíritu de luchadora social en los años 80, cuando empezó una relación con mi padre, la que dura hasta hoy en día. La relación de estos dos luchadores ha dado como fruto a tres hijos varones, agradecidos y orgullosos de la vida que nos han dado, y honrados de poder transmitir a la gente la opción de vida que mis padres tomaron durante la dictadura militar.
Nunca les vimos llorar, nunca les hemos escuchado victimizarse, nunca les hemos visto sufrir por la opción de luchar contra la dictadura que tomaron, y jamás, jamás, nos sentimos vulnerados por nadie ni nada, aun en un país extranjero, aun en las visitas a la cárcel que hacían mis hermanos, aun cuando la muerte rondaba a mis padres.
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