Nosotros, los jóvenes de los 70. Resistentes y Resilientes

Nosotros, los jóvenes de los 70. Resistentes y Resilientes

Esos Días estan Poblados de rostros en blanco y negro, veinteañeros por siempre, siempre guapos y Llenos de vida en los retratos Que Portan en madres el Pecho sus, esposas, hijas, hermanas.

ASI LO VIVI YO...y quien lo hereda no lo hurta

Nosotros, los jóvenes de los 70

La Barbara Uribe y el Edwin Van Yurick- el Pelao, hermano del Cristian – el Flaco, y la Eugenia – la Flaca , Enrique y yo eramos un grupo desigual. 

Los 119 en frontis U Chile 30 Años Los 119 en frontis U Chile 30 Años

Ellos eran los más jóvenes y nosotros los ancianos de 29 años. La Barbara y el Edwin esperaban su primer hijo; El Flaco y la Flaca tenían a la Panchi, de algo así como un año y medio; entre Enrique y yo juntabamos ocho hijos, (los tuyo y los míos,) los más grandes de 10 años y los menores, la Carolita  de cinco y el Harolito, de casi tres.

Pedro Pablo,Cristian V.,Cristian John;Monita,Jessica John;Carola,Harold, Juan José y yo. Octubre 1973 Pedro Pablo,Cristian V.,Cristian John;Monita,Jessica John;Carola,Harold, Juan José y yo. Octubre 1973

Estudiabamos en la Chile, en Antropología nosotros dos y Cristian. No recuerdo qué o donde estudiaban los cabros más jóvenes, pero si busco en Intenet, en…

Ver la entrada original 1.948 palabras más

Ninguna calle lleva tu nombre, compañera.

DestacadoNinguna calle lleva tu nombre, compañera.

Detenidas desaparecidas que estaban embarazadas

¿DONDE ESTAN SUS HIJOS?

La irracionalidad pudo más: durante la dictadura militar las llevaron detenidas estando embarazadas y las hicieron desaparecer junto con sus hijos. Nada se sabe de esos niños, que hoy serían veinteañeros.
La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) registra nueve casos de mujeres embarazadas cuya suerte se desconoce. Este año ( se inició una campaña para ubicar a sus hijos, eventualmente nacidos en cautiverio, que contempló una línea telefónica. Sin embargo, según Graciela Zúñiga, integrante de la AFDD, “la campaña no funcionó, en parte debido a nuestras carencias, a limitaciones tan simples como la imposibilidad económica para sacar más afiches. Aun así, tenemos mucha paciencia. Hemos estado treinta años buscando y exigiendo. Tal vez nos queden otros treinta años para poner en el tapete la situación de las detenidas desaparecidas embarazadas”.
Imaginar a mujeres embarazadas detenidas desaparecidas es algo que conmueve e impacta, especialmente en Latinoamérica donde la imagen de la madre es muy fuerte. Para la AFDD es un desafío: “De alguna forma, este tema rompe un discurso patriarcal que a nosotras mismas nos hace hablar de ‘detenidos desaparecidos’, aunque somos una organización principalmente de mujeres. Nos olvidamos de las 75 mujeres detenidas desaparecidas y de las nueve embarazadas: no las reivindicamos; son luchadoras de Izquierda, se olvida su historia con roles protagónicos dentro de la sociedad”, señala Graciela.
Los casos de mujeres embarazadas detenidas desaparecidas son complejos y el impacto en las familias es brutal. “En cierta forma, las madres de ellas se sienten abuelas, piensan en nietos de más de veinte años y cada antecedente falso les genera nuevos dolores”, dice la encargada de recursos de la AFDD.
Hasta ahora, los resultados de la búsqueda han sido nulos. “Hemos escuchado mil historias del paradero de los hijos, pero no tenemos ninguna prueba que nos permita seguir el hilo -dice Graciela-. Hay antecedentes sobre Colonia Dignidad, pero está claro que realizar investigaciones adentro es como entrar en la dimensión desconocida. Además, varios casos fueron sobreseídos. No se puede afirmar fehacientemente que los hijos nacieron. Y si hubo partos, los funcionarios médicos que habrían atendido esos alumbramientos no han roto su pacto de silencio”.
Viviana Díaz, ex presidenta de la AFDD, también lamenta los escasos avances judiciales y señala que “nunca se consideró a la madre con el hijo, como si el hijo no importara. Pero era un ser vivo que estaba en el vientre de la madre”. De ahí la importancia de la campaña.

Uno de los referentes en esta lucha de la AFDD fue la Agrupación de Abuelas de Detenidos Desaparecidos, de Argentina. Los militares argentinos entregaron clandestinamente en adopción a cerca de dieciséis hijos de detenidas desaparecidas, y algunos fueron descubiertos tras largas investigaciones. En Chile, la inquietud por la búsqueda de esos hijos es de más larga data que en Argentina, pero también ha sido más lenta. Se ha perdido un tiempo valioso, aunque todavía no es demasiado tarde: después de más de 25 años las abuelas y familiares se han agrupado, se han reabierto procesos y una orden judicial ha llevado a investigar un hogar de menores.

ESPERANZA Y MEMORIA HISTORICA
Olivia Saso, 77 años, es la madre de la embarazada desaparecida Cecilia Labrín. Habla con preocupación de los posibles hijos nacidos en reclusión: “Tengo referencias de que mi nieta nació en cautiverio el 5 de marzo y pesó 3 kilos 200.

Es decir, tengo datos concretos. Me sentí muy ilusionada con ella, mi primera nieta. En 1975 tuve una reunión con el ministro del Interior, general César Benavides; me dijo que mi hija dio a luz. Después anónimamente me avisaron que a Cecilia la llevaron a un control de maternidad en el Hospital Barros Luco. Aunque siempre me han dicho que no se pueden hacer investigaciones judiciales sin nombres concretos, creo que es posible que los torturadores adoptaran a los hijos de las detenidas, como sucedió en Argentina. Además, no es descabellado suponer que una mujer con siete u ocho meses de embarazo haya tenido su hijo”.

En este drama afectivo las posiciones pueden ser contrapuestas. Por ejemplo, Graciela Zúñiga dice que si se basa en su sensibilidad femenina no cree que existan hijos de detenidas desaparecidas. “Yo soy pareja de Alvaro Barrios, un detenido desaparecido del MIR. Desde mi convicción de mujer, desde mis ovarios, siento que las embarazadas detenidas desaparecidas no tuvieron sus hijos, debido a la brutalidad con que se aplicaron las torturas.

Pienso que esas chiquillas murieron junto con sus hijos, pero es una opinión muy personal y sé que puede herir sentimientos. Y si los hijos efectivamente nacieron, no creo que a ellas las hayan ingresado en los hospitales con sus nombres verdaderos”, acusa.
Por su parte, el dolor, la esperanza y la ternura de madre y abuela de la señora Olivia Saso la hacen pensar en una hija y una nieta vivas. “Para mí, aunque soy católica, creo que no tienen perdón de Dios. Mi corazón sangra cuando hablo de mi hija, es una tortura que creo tenemos todas las mamás de detenidos desaparecidos. Yo, al principio, estaba medio loca, veía una niña pequeña por ahí y le miraba la carita. Era una verdadera sicosis. Aunque eso pasó, no dejo de recordar el cumpleaños de mi nieta, que en estos momentos tendría 27 años y sería mi nieta mayor. Ella, en mi corazón y en mi casa, está viva y presente. Aunque no la conocí, le puse Daniela y creo que puede estar viva. Si es así, lo único que quiero es que la familia que la crió le haya inculcado valores y la quiera como nosotros la hubiéramos querido”, susurra la hoy bisabuela y matriarca de un hogar de ocho personas de la comuna de La Reina.
Para Graciela Zúñiga, lo principal es el rescate de la memoria histórica. “Nosotros tenemos que reivindicar la memoria de todas nuestras víctimas. Como feminista, creo que debemos reivindicar la maternidad y le pido a la sociedad un poco de coherencia. Si la maternidad es tan valiosa, asumamos una parte de nuestra historia que es extremadamente negra, fea y dolorosa. Se puede reivindicar el nombre de estas mujeres con gestos pequeños: una calle en el barrio donde vivieron, una maternidad que lleve sus nombres, una sala cuna en el lugar donde trabajaron”.
Por su parte, Olivia Saso se muestra crítica frente a la “fiebre de memoria de los treinta años”. Que los medios de comunicación muestren los horrores de la dictadura es, para ella, “simplemente un mea culpa y no que estén realmente interesados en dar una respuesta completa”. Sin embargo, se manifiesta esperanzada en los jóvenes. “La mayoría de los estudiantes de servicio social no conoció a Cecilia -quien también optó por esa carrera-, pero le hacen homenajes y me llaman para que les hable de ella. Los veo comprometidos e interesados. Yo estoy orgullosa de lo que hacía mi hija, trabajaba en las poblaciones y siempre sacaba un paquetito de alimentos de mi casa y me decía ‘gorda, ellos no tienen nada’. Eso recién lo entiendo hoy. A esos jóvenes les digo que mi hija no en vano dio su vida. Y aunque suene extraño, yo no quiero un hueso suyo. Ella vive entera, y aunque me digan que soy ilusa sueño con que un día va a tocar el timbre de mi casa”.
Graciela Zúñiga afirma que aún falta dimensionar lo sucedido con las embarazadas desaparecidas. Por eso, la AFDD pidió que se designe un juez con dedicación exclusiva en el caso de estas mujeres. Viviana Díaz dice: “Queremos que quienes torturaron a Michelle Peña digan si su hijo murió en las torturas, o si ese niño o niña fue a manos de sus aprehensores. Todavía mantengo la esperanza de que alguno de los torturadores se decida a decir qué pasó con ellas. Más de alguna guagua debió nacer en cautiverio, y tal vez hoy sean jóvenes que no saben de su situación”

LUIS KLENER HERNANDEZ
RECUADRO 1

Una familia destruida

En este carnaval de horrores no sólo hay detenidas desaparecidas embarazadas. También hay cuatro mujeres embarazadas que fueron ejecutadas: Beatriz Elena Agüero, de 26 años; Sonia Norambuena Cruz, de 34; Alva Guida Grandón, de 29, y Mónica del Carmen Pacheco Sánchez, militante del MIR de 25 años, quien tenía tres meses de embarazo cuando fue asesinada.
Mónica Pacheco era hija de campesinos y ejercía como profesora básica en un colegio de Quilicura. Se casó con Roberto Gallardo Moreno, también ejecutado político. Su suegra, Ofelia Moreno, hoy de 78 años, la recuerda con cariño, igual que a los otros cuatro familiares ejecutados por la dictadura: su esposo Alberto Gallardo Pacheco, militante comunista de 62 años; su hijo Roberto Gallardo Moreno; su hija Catalina Ester Gallardo Moreno (29), y el esposo de ésta, Juan Rolando Rodríguez Cordero (31), militantes del MIR.
Mónica y Roberto se conocieron en la Acción Católica, el año 70. “En su matrimonio hubo un tremendo letrero de Cristianos por el Socialismo y pensé que eran socialistas -dice Ofelia Moreno-. Pero después los diarios dijeron que eran miristas”. Ella recuerda que en 1973 a Roberto le pedían el certificado del servicio militar, por eso ingresó al ejército. Le ordenaban cosas con las que no estaba de acuerdo, pero a fines del 73 logró que lo dieran de baja. “El año 75 nos llevaron a todos detenidos y ahí empezó el drama”, señala Ofelia. Al quedar en libertad, comenzó a buscar a sus familiares. “A las tres semanas me dijeron en la Vicaría que fuera a buscar los cuerpos de mi hijo, mi hija y mi nuera”. Mónica Pacheco fue asesinada con tres meses de embarazo. “Su cuerpo estaba completamente desfigurado”, recuerda Ofelia.
Agrega que en la operación participó el general Ernesto Baeza, entonces director de Investigaciones. “El nos detuvo y me dejó libre después. El general Baeza mandó a mi familia a Villa Grimaldi y levantó la calumnia de que eran extremistas. Tuve un comparendo con él, y mintió todo. Me dejó como una loca, pero cuando íbamos en el ascensor no subió en el mismo piso, sino más abajo. Mi nieta lo vio, se enfureció y empezó a gritarle ‘¡Asesino!’, en su cara. ¡Ese es mi único alivio!”

Historias de vida y muerte

Todas las mujeres embarazadas detenidas desaparecidas eran menores de 30 años. En la actualidad, sus hijos tendrían entre 25 y 28 años. Cuatro de ellas eran miristas, dos eran comunistas, dos socialistas y una del Mapu. Seis de ellas fueron apresadas con sus parejas. En total, quedaron siete hijos huérfanos.
Cecilia Bojanic Abad tenía 23 años, era secretaria y estaba embarazada de cuatro meses y medio. Se había casado con Flavio Oyarzún Soto (27), también detenido desaparecido. Ambos militaban en el MIR. Fueron detenidos el 2 de octubre de 1974 por agentes de la Dina que los condujeron a José Domingo Cañas y luego a Cuatro Alamos, desde donde desaparecieron. El día de la aprehensión, detuvieron a Cecilia junto a su hijo de un año y medio. La subieron a un automóvil para llevarla a la casa de su hermana Ximena, donde apresaron a Flavio y abandonaron al menor. El hijo que esperaba debería haber nacido en febrero de 1975.
Tres de las embarazadas desaparecidas eran asistentes sociales de la Universidad de Chile. La primera en desaparecer fue María Cecilia Labrín Saso, militante del MIR con dos meses de embarazo. Fue detenida por la Dina el 12 de agosto de 1974, en presencia de su madre y sus hermanas. Aunque se encontraba en cama porque su embarazo presentaba complicaciones, le dijeron que sólo deseaban hablar con ella por su trabajo en la Corvi. María Cecilia se levantó y los acompañó a la 23 Comisaría de Carabineros de La Reina. Su madre, Olivia Saso, insistió en acompañarla, pero no la dejaron. Como no retornaba, la madre acudió esa noche a la 23 Comisaría de Carabineros donde le informaron que no sabían nada al respecto. Fue a otras comisarías y a Investigaciones: tampoco encontró respuesta. Dos días después de ser detenida, María Cecilia fue llevada hasta el domicilio de Sergio Vesely Fernández, militante del MIR buscado por la Dina. Allí la recibió la madre de éste, quien declaró que la acompañaba un civil y que tenía los ojos llorosos. La joven abrazó a esta mujer y el desconocido la sacó del lugar. Cuando en noviembre de 1992 Marcia Alejandra Merino Vega empezó a entregar información relacionada con detenidos desaparecidos, dijo que María Cecilia Labrín estuvo en Londres 38, donde fue torturada y luego trasladada a Cuatro Alamos. Su madre sostiene que nació una niña durante el cautiverio.
Otra asistente social embarazada era Elizabeth Mercedes Rekas Urra, de 27 años, con un hijo en gestación de cuatro meses. Trabajaba en el Metro y estaba casada con Antonio Elizondo. Eran militantes del Mapu y fueron detenidos por la Dina el 26 de mayo de 1976. Dos días antes habían aprehendido al hermano de Elizabeth, quien fue interrogado en Villa Grimaldi por las actividades de su hermana. Por un relato de un fugado de Colonia Dignidad existe información no confirmada de que habría estado allí. Su hijo debería haber nacido en octubre de 1976.
Jacqueline Droully fue detenida el 30 de octubre de 1974, con tres meses de embarazo. Cursaba cuarto año de la carrera de trabajo social y es la única que aparece en la nómina de los “119”. Según antecedentes de Amnistía Internacional, el gobierno alemán e Investigaciones, los 119 detenidos desaparecidos habrían estado en Colonia Dignidad. Sin embargo, todas las investigaciones para comprobarlo han fracasado. Si nació, el hijo de Jaqueline tendría hoy 27 años.
Gloria Esther Lagos Nilsson, secretaria, casada y madre de tres hijos, estaba embarazada de dos meses al momento de su detención. Militaba en el MIR y fue secuestrada por la Dina en su domicilio, el 26 de agosto de 1974, en presencia de su hijo de 10 años. Antes habían detenido a su pareja. Se sabe que estuvo en Cuatro Alamos. Su caso fue sobreseído por la Corte de Apelaciones de Pedro Aguirre Cerda, en junio de 1981.
Michelle Marguerite Peña Herreros era estudiante de ingeniería en la Universidad Técnica del Estado, y militante socialista. Estaba embarazada de ocho meses y medio cuando fue detenida por la Dina el 20 junio de 1975. Hay antecedentes imprecisos de un eventual alumbramiento. Su madre sostiene que en los primeros días de julio de 1975 nació un niño en la maternidad del Hospital de la Fach y, según un estudio del Codepu, Michelle “pudo ser recluida en el antiguo hospital del pulmón ubicado en el Cajón del Maipo”. Fue detenida en su casa junto a Ricardo Lagos Salinas, dirigente socialista en la clandestinidad. Se sabe que estuvo en Villa Grimaldi. Igual que en otros casos, el sumario fue sobreseído temporalmente, pero su familia presentó una denuncia ante organismos internacionales. Michelle había nacido en Francia y su madre huyó de la España republicana derrotada.
Nalvia Rosa Mena Alvarado era militante de las Juventudes Comunistas. Tenía 20 años al momento del secuestro; estaba casada con Luis Emilio Recabarren González y ya tenían un hijo de dos años y medio. Nalvia tenía tres meses de embarazo cuando fue detenida por la Dina junto a su esposo, su cuñado y su suegro, el 29 de abril de 1976. Ella y su hijo pasaron a buscar a Luis Emilio a su lugar de trabajo para volver juntos al hogar, pero los dos adultos nunca llegaron a destino mientras el menor fue abandonado cerca de su casa por un sujeto que se movilizaba en taxi. Testigos señalan que pese a los gritos y súplicas de Nalvia, los captores la golpearon en el vientre y la subieron en estado inconsciente al vehículo en que se movilizaban.
Reinalda del Carmen Pereira Plaza era hija única y esperaba su primer hijo. Tecnóloga médica y militante del Partido Comunista, fue detenida el 15 de diciembre de 1976 y debería haber dado a luz en marzo de 1977. Igual que a otras siete personas, la detuvieron brutalmente en la vía pública. Había salido a buscar trabajo y a hacerse exámenes médicos. Cerca de las 20.30 horas sorpresivamente se detuvo un automóvil, la redujeron y la metieron al auto no sin antes golpear su cabeza contra el borde de la puerta. El ministro Carlos Cerda logró que testigos reconocieran que en los hechos estuvo presente el agente Roberto Fuentes Morrison, alias “El Walli”. El juicio por detención fue sobreseído definitivamente mediante la aplicación de la Ley de Amnistía. El informe de la mesa de diálogo señaló que los restos de Pereira estarían en la cuesta Barriga, “pero muy a nuestro pesar tenemos que decir que ese fue un informe falso”, dice hoy Graciela Zúñiga.
Gloria Ximena Delard Cabezas habría salido de Chile tras una acción planificada por su padre médico. En 1977, a los 23 años, fue apresada en Buenos Aires, donde estudiaba economía. Estaba casada con Roberto Cristi, tenía tres hijos y un embarazo de tres meses. Fue secuestrada junto a su esposo, ambos eran militantes del MIR. Tras la detención, dos de sus hijos fueron enviados a orfanatos y su hija Victoria quedó bajo la protección del obispo de Neuquén. Ex presos políticos señalan que Gloria y su esposo fueron llevados al centro de tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma). Gloria habría dado luz a una niña. Las abuelas de la Plaza de Mayo recolectaron estos antecedentes e iniciaron una búsqueda hasta ahora sin resultados.
La primera investigación sobre las mujeres embarazadas detenidas desaparecidas la realizó un equipo del Codepu, en 1992. El libro Todas íbamos a ser reinas relata la vida de estas nueve mujeres. Fue el primer indicio de que algunas de ellas fueron llevadas a Colonia Dignidad y que otras podrían haber dado a luz en hospitales como el Barros Luco o el de la Fach.
Quienes quieran obtener más información sobre este tema pueden hacerlo en la dirección electrónica www.memoriaviva.org. Y quien tenga antecedentes verificables, que los comunique al Codepu

Barbara Uribe Tamblay, desaparecida, embarazada.

http://www.blest.eu/biblio/presos/cap2.html

ENCUENTRO HIJOS E HIJAS DE LA MEMORIA

Yuri Gahona. Hijo de Alonso Fernando Gahona Chávez, obrero, casado, 2 hijos, militante del Partido Comunista

Memoria Contingente.

ENCUENTRO  HIJOS E HIJAS DE LA MEMORIA

Yuri Gahona. Hijo de Alonso Fernando Gahona Chávez, obrero, casado, 2 hijos, militante del Partido Comunista. Detenido el 8 septiembre 1975. Desaparecido hasta hoy día.

 Yuro Gahona comentó a las 12:56, el 10 de febrero

Para abundar… en Chile, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos mantuvo como parte de la Directiva de la organización una “Comisión Juvenil”, si mal no recuerdo existió en la década de los ’80, yo personalmente fui representante de los jóvenes que por aquella época pasábamos mucho tiempo en la Vicaría y en otras ONG’s buscando a nuestros familiares. Parte de esta comisión juvenil participó en las memorables huelgas de hambre con que la AFDD decidió representarle al mundo la desgracia que ocurría en Chile con los militantes de partidos de izquierda, personas ligadas al gobierno del Presidente Allende y otras personas aglutinadas en torno al trabajo…

Ver la entrada original 446 palabras más

Mujeres tras las rejas de Pinochet:

Ex presas politicas

Verdeolivo

Testimonio de tres ex presas políticas de la dictadura

IMG_0123.JPG
El golpe de Estado y la larga noche de la dictadura iniciada a partir de ese fatídico martes 11 de septiembre de 1973, ha proporcionado a las artes, el cine, el teatro, la literatura y el periodismo de investigación un abundante material excepcionalmente poderoso para redibujar el imaginario del país, y desde ahí iluminar con más certeza y estremecimiento la historia reciente de Chile. Sin duda, disciplinas que han contribuido a revelar lo que está detrás de las deslegitimadas versiones oficiales y la simple enumeración cronológica de hechos. Pero quizá es en los libros el soporte por excelencia donde se guardan y perpetúan esas historias de lucha, dignidad y dolor, esos trazos de vida donde se manifiesta el poder de la palabra para construir un relato que adquiere una inmensa fuerza y profundidad.

IMG_0124.JPG
La periodista Vivian Lavín corrió el velo del…

Ver la entrada original 615 palabras más

“Hora de la Verdad” de una periodista “secuestrada, golpeada, humillada y abusada” por agentes del Estado en plena dictadura.

“Hora de la Verdad” de una periodista “secuestrada, golpeada, humillada y abusada” por agentes del Estado en plena dictadura.

Chile: Dura denuncia de una periodista sobre atrocidades de la dictadura

foto_0000000420150417091839

Resumen Latinoamericano / La Nación – Una confesión jamás realizada a los medios de comunicación es la que hizo la noche del jueves la periodista y opinóloga, Pamela Jiles, quien declaró haber sido “secuestrada, golpeada, humillada y abusada” por agentes del Estado en plena dictadura.

La profesional reconocida por su fuerte carácter, dijo esto en la denominada “Hora de la Verdad” a la que llegan los finalistas de “Vértigo” de Canal 13 antes de que la gente decidiera entre ella y la actriz Javiera Contador como ganadora del último capítulo de Diana Bolocco antes de salir de prenatal.

El animador Martín Cárcamo fue el encargado de conversar con Jiles, a quien derechamente le preguntó cómo era fuera del personaje duro que durante años han conocido los televidentes.

Con un poco de duda y admitiendo que hubiese preferido tener esta conversación en privado, “la Abuela”, como se le conoce en los programas de farándula, finalmente abrió su corazón y contó los vejámenes que vivió a los 16 años cuando a la salida de su colegio “fui secuestrada por unos hombres que llevaron a un lugar donde fui golpeada, humillada y abusada sexualmente”.

Aunque se le vio entera, la profesional señaló que su círculo íntimo está enterado de esto y que no se había dado la ocasión de contar lo que vivió en ese momento en que afirmó “perdí mi dulzura” porque “era una niña” a la que se le dijo que había sido raptada “por ser enemiga política de Pinochet”.

Aprovechó la vitrina del espacio para decir que el Estado “no ha reivindicado a esos miles de torturados y presos políticos de los cuales muchos han muerto sin una reparación y que son mis hermanos” y sacó a colación una huelga de hambre que realizan algunos de ellos en Rancagua y que “no tiene cobertura de los medios de comunicación”.

Luego de señalar que “mis nietos me devolvieron la dulzura”, concluyó la entrevista en un apretado abrazo entre el conductor y Jiles, quién no pudo contener las lágrimas.

Finalmente, la dura Pamela se fue ganando al público que la premió con los pasajes a Cancún sorteados por Vértigo.
Pamela Jiles en Vértigo: Fui secuestrada y abusada en dictadura

La periodista hizo esta confesión inédita al público en el programa Vértigo de Canal 13, oportunidad en la señaló que a los 16 años fue raptada de su colegio por agentes del Estado, torturada y abusada sexualmente por ser “enemiga política del régimen Pinochet”.

Carta de Pamela Jiles

Nietitos amados, les escribo todavía exhausta y conmovida por lo que viví anoche en el programa “Vértigo”, no sólo porque fue extremadamente difícil hablar allí de algo que he guardado durante décadas, sino sobre todo porque era mi obligación darle visibilidad a mis hermanos, los ex presos políticos torturados, cuarenta de los cuales se mantienen en huelga de hambre desde el 13 de abril sin que ningún medio de comunicación informe siquiera que existen, menos aún que están muriendo sin que el Estado los reivindique, repare y reconozca en justicia como víctimas de delitos de lesa humanidad.

Mi caso es uno de miles. Soy un número más en la lista llamada “Informe Valech”, basada en datos comprobados que el Arzobispado recopiló, documentó y chequeó minuciosamente. Es necesario decir que quienes declaramos ante esa Comisión somos sólo una pequeña parte de los torturados por los servicios represivos de la dictadura. Hay cientos de compañeros cuyos casos no fueron incluidos, porque ya habían muerto en el año 2004 -fecha en que se hizo el catastro de torturados-, porque vivían fuera del país, porque no existían antecedentes probatorios de su tragedia o por otras razones. Qué injusto es que ellos ni siquiera sean reconocidos por el Estado en su calidad de víctimas de la dictadura.

Los datos del Informe Valech son chocantes pero no muestran la magnitud del daño: vidas quebradas, biografías de enorme dolor, el drama de callar durante décadas una verdad que debería avergonzar a los torturadores y no a sus víctimas. Los medios de comunicación ocultan que esa lista contiene 3.621 casos de mujeres torturadas en dictadura, 3.400 de ellas abusadas sexualmente. Anoche intenté hablar por todas ellas, cuyos testimonios nadie escucha. Cada una de esas mujeres vivió la misma pesadilla que yo, pero no tienen la posibilidad de ir a un programa de alta audiencia, en un canal de la televisión abierta, y contar la terrible verdad.

Tampoco hay espacio en los medios para proclamar que los torturadores de Pinochet no se amilanaron frente a la edad de sus víctimas. En el Informe Valech figuran 1.244 menores de 18 años, 176 de los cuales eran menores de 13 años.
Éramos niños. Estábamos en la edad de jugar despreocupadamente, de reír y descubrir la belleza del mundo, pero nos apresaron y sometieron a suplicios indescriptibles. Algunos de nosotros logramos sobrevivir, marcados para siempre por un dolor sin final. No sé -me lo he preguntado muchas veces- si habría sido mejor que me mataran, no seguir viviendo con esta carga. Pero entonces recuerdo a los que no pudieron enamorarse, luchar con su pueblo en las calles, volver a sonreir, soñar con un país sin miedo, experimentar momentos felices, tener hijos y nietos, verlos crecer, esos otros niños que el Informe Rettig -de 1991- determinó en 54 casos de detenidos desaparecidos menores de edad. Yo pude ser parte de esa lista. De hecho, no sé y nunca sabré por qué no estoy entre ellos.

Es extraño lo que me pasa hoy: a pesar de todo estoy contenta de haber ganado anoche. Es una tontera frente al horror, pero me parece que entre tantas derrotas, tanta pérdida, tanto ninguneo y rechazo, nos viene bien -a La Abuela y sus nietos- ganar en algo. Tiene cierta poesía el hacerse escuchar con más de veinte puntos de rating, en el programa de mayor audiencia del país. Me sentí muy acompañada por cada uno de ustedes. Mis nietos en masa se sumaron tuiteando, escribiendo, haciendo fuerza mental, apoyando de mil formas, desde todas las ciudades de Chile, y también desde Alemania, Estados Unidos, Australia, Uruguay, Argentina, Suiza, España y Dinamarca, donde muchos chilenos vieron el programa y me respaldaron. Anoche fuimos un gran ejército-chuZma. Ese es un verdadero triunfo. Y es hermoso, bueno y justo.

Pero sin duda, el mayor logro de anoche es haber visibilizado, en el marco de un exitoso estelar, a las personas que vivimos prisión política y tortura. Instalar en la pantalla, inesperadamente, el sufrimiento, los vejámenes, las torturas sicológicas y físicas, los electrochoques, las violaciones, los amagos de fusilamiento, las ruletas rusas, los pau de arara, que sufrimos personas concretas, de carne y hueso, sólo por pensar distinto que Augusto Pinochet Ugarte. Tengo la esperanza de que ustedes me ayuden a divulgar las reivindicaciones de los ex presos políticos torturados que hoy llevan una semana en huelga de hambre con el siguiente petitorio:
– que las pensiones para los presos políticos de la dictadura sean niveladas a un ingreso mínimo necesario que garanticen la supervivencia
-que reciban un desembolso único de una cantidad relativa correspondiente a lo padecido y denunciado ante instancias de la Justicia
-que sus derechos a pensión y a estudio sin costo alguno puedan ser traspasados a miembros de la familia y esposas o esposos. Lo segundo tiene sentido debido a que la edad de la mayoría de ex presos supera los cincuenta años.

Ha llegado la hora de sacar la voz. Durante años y años yo no hablé de mi propia experiencia simplemente porque no era capaz. No podía. Cuando intenté hacerlo no me salían las sílabas ni las frases. Mi testimonio frente a la Comisión Valech fue posible porque ellos tenían la documentación detallada de mi caso y porque había profesionales altamente especializados que se tomaron todo el tiempo necesario para permitir que uno pudiera hacer el relato de lo vivido. Pero incluso allí quedé por horas inmovilizada y sin habla, como si el dolor estuviera más allá de las palabras, condenado al silencio.

Muchas veces en estos años, sobre una micro, o caminando por las calles o mirando el mundo a mi alrededor musité para mí misma esa canción de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí, resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal, porque me mató tan mal… y seguí cantando”.

Los años y ustedes, nietitos, me han hecho fuerte. Me han permitido cantar al sol como la cigarra. Eso hicimos juntos anoche: “Tantas veces me borraron, tantas desaparecí, a mi propio entierro fui, sola y llorando”. Pero ustedes me devuelven la dulzura. Ustedes me dan el valor necesario. Ustedes me rescatan de la oscuridad. “Igual que sobreviviente que vuelve de la guerra”.

Diplomacia Secreta. Memoria de un niño finlandes en Chile.

Diplomacia Secreta. Memoria de un niño finlandes en Chile.
CULTURA

“Diplomacia Secreta”: el documental que relata las memorias de un niño finlandés antes y después del Golpe

Diario Uchile | Sábado 20 de diciembre 2014 22:00 hrs.

uchile dictadura

Recién estrenado en nuestro país y dirigido por Tomi Brotherus, el registro retrata, a través de los ojos de un pequeño finlandés la situación familiar y política en Chile antes y posterior al Golpe de Estado. Ésta es la historia de la familia del embajador de Finlandia, Tapani Brotherus quien llegó a nuestra nación en 1971 y se fue en 1976, luego de ayudar a muchos perseguidos por la dictadura.

Claves: , , ,

En el programa de Radio U. de Chile, Vuelan las Plumas, conducido por Vivian Lavín, el director de este documental, Tomi y su madre Lysa Brotherus, activa defensora y protectora de muchas vidas durante su estancia en la embajada en Chile, comentaron la realización de este trabajo.

La esposa del embajador finlandés, manifestó que llegar al país con sus hijos en misión diplomática fue muy agradable, le gustó el paisaje, pero sobre todo la relación de amistad que entabló con la gente y el proyecto político que se intentaba instaurar. Pero el golpe de Estado fue una sorpresa inesperada.

“Años antes yo me imaginaba que algo serio podía pasar en este país. Por ejemplo, una vez estuvimos en el centro y fuimos a un concierto de Víctor Jara. Ahí nos encontramos con los militares afuera, quienes nos empezaban a investigar. Yo no sabía si reír o gritar, todo era un sorpresa. Yo pensaba que algo podía ocurrir pero no lo que pasó al final”, afirmó Lysa Brotherus.

http://http:/www.vuelanlasplumas.cl/vlp/site/artic/20141219/asocfile/20141219113010/diplomacia_secreta.mp3

Sin embargo, ella explica que nunca pensó que de lo que sería capaz la dictadura, ni el dolor que vendría después. Su hijo, el director y protagonista del documental, Tomi Brotherus aseguró que la vida de su familia y la del país cambió drásticamente posterior al golpe. Antes tuvo muchos amigos y luego su vida normal se vio interrumpida.

“Para mí hubo un choque cultural al volver a Finlandia porque la vida era tan diferente. Los recuerdos que tenía se relacionaban con la época anterior al golpe. Todo cambió después de ese acontecimiento. Tal vez porque nuestra vida personal también tuvo un giro. Yo no podía invitar a amigos a nuestra casa  ni tampoco hablar con las personas que llegaban a nuestro hogar. Antes de 1973, yo tenía amigos con los que jugaba fútbol todos los días. Esos son los recuerdo que tengo”, explicó Tomi Brotherus.

Dos días después del Golpe de Estado, la familia finlandesa se dio cuenta de que su casa estaba siendo invadida por personas. La esposa del diplomático explicó, que la Embajada de Finlandia fue un lugar de refugio durante la dictadura. En ese sentido, Lisa Brotherus, cuenta que un grupo de alrededor de 30 personas llegó a asilarse de manera informal, saltaron por una reja y ella debió organizar clases para los niños y el alimento para todos los que llegaron buscando refugio.

“Yo estaba almorzando con mi marido cuando vi que atrás de la piscina y el jardín, aparecían bolsas, luego cabezas, después personas y armas. 30 personas fueron las que saltaron, entre ellos guardaespaldas de Salvador Allende. Yo no sé cómo pudieron llegar a nuestra casa porque las calles estaban rodeadas de tanques.”, manifestó  Lisa Brotherus.

En la actualidad, el registro ya se exhibió en Chile, Estados Unidos, Argentina, México e Italia. Tomi Brotherus informó que está negociando con TVN la posibilidad de que este documental sea transmitido, y afirma que le gustaría mucho poder mostrar su trabajo y sus recuerdos a los chilenos, ya que es la memoria y el retrato que marcó la historia de este país.

Relacionado

archive.cinelasamericas.org/2014/panorama-feature-films/1169-diplomacia-secreta

Una película de Tomi Brotherus

Chile / Finlandia / Alemania, histórico / Documental biográfico, 2013
69 min HD, Color / Blanco y Negro
finlandés, alemán, español, sueco con subtítulos en inglés

Director Tomi Brotherus cuenta la historia de su infancia en Santiago de Chile, donde su padre trabajaba como jefe de la misión diplomática de Finlandia de 1971 a 1976. Tras el derrocamiento del presidente democráticamente electo socialista Salvador Allende por el general Pinochet en 1973, el pequeño Embajada de Finlandia fue atrapado en medio de una tormenta política peligrosa. Padre y otros agentes Brotherus ‘secretamente ayudaron chilenos escapar de la junta militar de Finlandia, Alemania del Este, y otros países. Este documental narra desde el punto de vista de un niño las historias de los perseguidos y los que les ayudaron.DIPLOMACIA SECRETA se compone de recuerdos personales de los acontecimientos cotidianos, dando voz a las personas atrapadas en acontecimientos extraordinarios.

Acerca del director

Tomi Brotherus wBasado en su Finlandia natal, Tomi Brotherus ha dirigido varios documentales, incluyendo O YE BARRA (1998) y Hit and Run RETRATO DE LOS CAMPEONES DEL FÚTBOL SUBTERRÁNEAS DE HELSINKI. Con su compañía de producción, Empresas 24h, también produjo y dirigió el documental, JIM TERAPIA EN ENCRUCIJADA (2011). También ha escrito y editado varias películas desde 1984.

Créditos

Productor: Tomi Brotherus
Productoras: 24h Enterprises Ltd
Guionista: Tomi Brotherus
Director de fotografía: Tim Hamalainen
Editor: Jussi Oroza, Tomi Brotherus, Tim Hamalainen
Diseño de Sonido: Tomi Brotherus
Música: Pablo Houseman I Fuente: Tomi Brotherus – 24h Enterprises Ltd, info @ 24henterprises .com

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia. Dibujos de Detenidos Desaparecidos

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia. Dibujos de Detenidos Desaparecidos

“Dibujos en Prisión”: Memoria, tortura y resistencia

Diana Torres | Martes 30 de diciembre 2014 19:36 hrs.

Policzer, Adam

Hasta marzo del próximo año estará disponible en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos la exposición “Dibujos en Prisión”. La muestra refleja la vida en cautiverio de detenidos desaparecidos en donde la situaciones límites y la vida cotidiana tienen protagonismo.

Claves: , , , , ,

La muestra “Dibujos en Prisión”, que se exhiben en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos,  aborda la vida en los centros de tortura a lo largo del país y considera más de 60 dibujos, pertenecientes a 16 detenidos desaparecidos que vivieron entre 1973 y los años 80.

La muestra incluye desde el campamento de prisioneros de Chacabuco, en el norte, hasta los campamentos de isla Dawson, en el sur, pasando por el Estadio Nacional de Santiago, Ritoque, Puchuncaví, la isla Quiriquina, Pisagua, el buque escuela Esmeralda, isla Riesco, Bucalemu, Estadio El Morro, entre otros.

A su vez, la colección es parte de los más de 300 dibujos y acuarelas que conserva el museo en un libro que fue prologado por el artista Guillermo Núñez, en el cual se pueden conocer a los autores, las condiciones y motivos que los llevaron a ser torturados.

Fondo Claudio Zaror, Campo de prisioneros Tres Álamos. Cortesía MMDH

Es por esto que sus autores no son artistas de profesión, muchos de ellos son arquitectos, estudiantes o personas que nunca antes habían considerado el dibujo como método de liberación.

En ese sentido los dibujos reflejan la tortura, las condiciones de encarcelamiento, el aislamiento,  la dureza de vivir en esas situaciones límites, los trabajos forzados y la vida cotidiana, donde ocurrían encuentros, escuchaban música y jugaban ajedrez.

La donación de éstos fue hecha por sus autores, familiares y personas que mantenían estos ejemplares. Al respecto, la jefa del área de colecciones del MMDH, María Luisa Ortíz afirma que “la idea es aportar a la memoria, para reconstruirla y no olvidar”.

Fondo Aurelio Grandón. Campo de prisioneros Chacabuco. Cortesía MMDH

Para la encargada, los trabajos constituyen una forma de comunicación entre los prisioneros y sus familias, y que además reafirman la condición humana ante la adversidad. “Como tantos otros prisioneros en esas condiciones, buscaron formas de poder expresarse, transmitir mensajes a los que fuera, podían decir quiénes estaban a dentro, por ejemplo. Está representado todo lo que significa el horror y la situación extrema de prisión política, pero también la resistencia y la capacidad de sobreponerse a las condiciones límites”, señala.

En esa línea, la experta indicó que por medio de los soportes y materiales se puede determinar cuáles eran las condiciones del cautiverio, ya que se pueden apreciar dibujos hechos en papeles de regalo, en cartones, hasta en técnicas más sofisticadas como la acuarela.

Fondo Familia Riveros Silva. Cárcel de Buin. Cortesía MMDH

Carta al Ejecutivo de la Agrupación de ex prisioneros políticos de Chile en México

Al mismo tiempo, se pide abrogación de la ley que impuso el ex presidente Lagos para mantener en secreto, por 50 años, la información que los compatriotas aportaron sobre los diversos actos de represión, tortura y vejámenes que sufrieron 38.254 chilenas y chileno (según Valech I y II), de tal manera que, con base en esa información se logre la verdad y se haga justicia.

El propio Estado de Chile informa, a través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, fechado el año 2014, que del total de hombres y mujeres que sufrieron cárcel y torturas, han muerto más de ocho mil, por vejez, como por falta de recursos para una atención médica adecuada y para subsistir dignamente.

Comité Nacional de Huelga de Hambre de los ex Prisioneros Políticos de Chile y Familiares

Señora Michelle Bachelet

Presidenta de la República de Chile

Excelentísima señora Presidenta:

Ver la entrada original 869 palabras más

Desde París solidaridad con los ex prisioneros políticos en huelga de hambre

Señora Presidenta:

Las Asociaciones, los ex-presos políticos, los ex-refugiados, las personalidades francesas y los familiares de Detenidos desaparecidos firmantes de esta carta, le manifiestan su profunda preocupación por la situación que actualmente enfrentan una centena de Ex presos políticos de la dictadura cívico-militar, quienes realizan una huelga de hambre con el fin de obtener satisfacción a exigencias de Justicia, Verdad, Reparación y el derecho a una Indemnización justa y adecuada en conformidad a las disposiciones internacionales en materia de Derechos Humanos.

Comité Nacional de Huelga de Hambre de los ex Prisioneros Políticos de Chile y Familiares

“Señora Presidenta, las medidas que el Estado chileno ha puesto en práctica, infringen gravemente diversas Convenciones Internacionales”

París, 7 de Junio de 2015

Ver la entrada original 1.123 palabras más