“Sí, es el mismo cabrón, no hay dudas”, dice Miguel Lawner, ex prisionero de la Isla Dawson

“Esta impunidad tiene que ver el centralismo de Chile que toca hasta en esta materia, pero estos son delitos que no prescriben, tenemos muchos testimonios de quienes estuvieron en el regimiento. Incluso nos llegó la información de que Weidenslaufer habría pertenecido a Patria y Libertad”.

IMAGEN Y MEMORIA COLECTIVA

 
 

29 de enero de 2014

El oscuro pasado en Isla Dawson del actual director regional del Sernapesca

Ex prisioneros recuerdan la dura bienvenida que les dio el entonces subteniente Jaime Weidenslaufer: “Ustedes tendrán que olvidarse de lo que eran antes, vean los que son ahora, cualquier conscripto vale cien veces más que ustedes. Chile no necesita intelectuales vagos, ociosos como ustedes. Chile necesita soldados y haremos de ustedes soldados cueste lo que cueste. Óiganlo bien, ¡cueste lo que cueste!. El que no quiera entenderlo se quedará en el camino”.

“Sí, es el mismo cabrón, no hay dudas”, dice Miguel Lawner, ex prisionero de la Isla Dawson tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, al momento de ver la foto de Jaime…

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“¡PAPÁ, QUÉ PORVENIR DESTRUIDO!”

María Eugenia Horvitz evoca con profundo
amor a aquel joven- Enrique Paris- que conoció en 1957, cuando era dirigente estudiantil, en un tiempo en
que los comunistas estaban proscritos debido a la Ley de Defensa Permanente de la Democracia
(conocida como la “Ley Maldita”) dictada por Gabriel González Videla en 1948.

HIJXS . VOCES

I. “¡PAPÁ, QUÉ PORVENIR DESTRUIDO!”

Después de la lluvia: Chile, la memoria herida

By Mario Amorós

“No sé si es una suerte haber sobrevivido porque es muy duro continuar viviendo con
esta carga. En el fondo es un castigo porque permanentemente tienes que estar diciendo,
hablando, recordando lo que pasó”

21. Pablo Zepeda fue uno de los miembros del dispositivo
de seguridad presidencial (conocido como el GAP22 ) que el 11 de septiembre combatió
junto a Salvador Allende en defensa de la libertad frente a la embestida golpista. Aquella
tarde sus compañeros y él fueron conducidos al regimiento Tacna, donde fueron torturados
y la mayor parte de ellos asesinados y hechos desaparecer.
A partir de 1991, y después de que algunos regresaran del exilio (como Manuel Cortés
y él mismo), los supervivientes y varios familiares de los desaparecidos del GAP empezaron
a recoger documentación para contribuir a la búsqueda de…

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“¡PAPÁ, QUÉ PORVENIR DESTRUIDO!”

I. “¡PAPÁ, QUÉ PORVENIR DESTRUIDO!”

Después de la lluvia: Chile, la memoria herida

By Mario Amorós

“No sé si es una suerte haber sobrevivido porque es muy duro continuar viviendo con
esta carga. En el fondo es un castigo porque permanentemente tienes que estar diciendo,
hablando, recordando lo que pasó”

21. Pablo Zepeda fue uno de los miembros del dispositivo
de seguridad presidencial (conocido como el GAP22 ) que el 11 de septiembre combatió
junto a Salvador Allende en defensa de la libertad frente a la embestida golpista. Aquella
tarde sus compañeros y él fueron conducidos al regimiento Tacna, donde fueron torturados
y la mayor parte de ellos asesinados y hechos desaparecer.
A partir de 1991, y después de que algunos regresaran del exilio (como Manuel Cortés
y él mismo), los supervivientes y varios familiares de los desaparecidos del GAP empezaron
a recoger documentación para contribuir a la búsqueda de sus restos e intentar que sus
verdugos fueran juzgados y con la intención de preparar una exposición que diera a conocer
su trabajo junto al Presidente. “Poco a poco aparecimos en actos públicos o nos contactamos
a través de amigos y nos dimos cuenta de que éramos más los que estábamos vivos”, señala
Manuel.23
Aquella labor les permitió reconstruir y reivindicar una historia de dignidad aún hoy
vilipendiada por los sectores políticos, sociales y mediáticos más conservadores. “Les causa
temor que nosotros, que defendimos la Constitución, al Presidente de la República y a
nuestro pueblo, sigamos vivos –dice Pablo–. Pero sólo nos pueden acusar de lealtad, de
consecuencia, no somos ni seremos ladrones ni criminales, como ellos”. Por su parte, Elena
Araneda asegura que “la derecha siempre nos ha mirado como los matones, los guerrilleros…
tantas cosas nos han llamado, pero les pregunto a quién hemos matado. Yo fui una
empleada del Presidente y mis compañeros, que aún tienen las muestras de las torturas,
defendieron la democracia de este país el 11 de septiembre. ¿Hasta cuándo van a hacernos
daño?”.24
Para Nena, que trabajó como asistenta personal de Salvador Allende durante 1973, el
reencuentro con sus compañeros del GAP supuso recuperar la esperanza, superar el odio
generado por tanto dolor y persecución. “Fui enferma alcohólica hasta el 7 de enero de 22
25 Entrevista a María Eugenia Horvitz. Abril de 2002.
1993, cuando logré dejar de beber. Mi soledad fue terrible, no tenía a quién contarle mis
problemas, no podía trabajar, me perseguían, aquí afuera se paraban autos… Me hundí con
el alcohol. En 1993 empecé a recuperarme porque un día en un acto en el Cementerio
General por los desaparecidos del Patio 29 me encontré con el compañero Milton Silva.
Ahora estoy de pie otra vez y soy una mujer feliz”. Hace cuatro años le extirparon el riñón
izquierdo por un cáncer y ahora intenta salvar el otro. “Aprendí con Allende a ser fuerte y
consecuente; esta enfermedad no va a doblarme”. No obstante, la tarea más importante,
“mis ganas de volver a vivir”, es la búsqueda de aquellos jóvenes con quienes compartió los
mil días más maravillosos de su vida.
Para ello han creado la Agrupación de Sobrevivientes del Dispositivo de Seguridad del
Presidente Salvador Allende, que hereda el espíritu de una asociación que fundaron hace
una década y a la que llamaron Kumelcán, palabra mapuche que significa “volver a nacer”,
“volver a salir de las raíces”. Cada 11 de septiembre se dirigen con profundo recogimiento
a La Moneda, hasta donde vuelve a estar la puerta de Morandé 80 (reabierta el pasado 11 de
septiembre por el presidente Lagos), por donde los militares sacaron a sus compañeros, y
depositan allí una corona de flores en su memoria.
Y cuando el Servicio Médico Legal identifica los restos de alguno de ellos en una de las
infinitas fosas clandestinas que horadan su patria, organizan un sencillo, pero emocionante
homenaje. “Vamos con sus restos a la tumba de Allende y decimos unas breves palabras que
nos hemos impuesto como juramento: ‘Compañero Presidente: aquí traemos a uno de los
nuestros que al igual que usted fue un hombre digno y leal a sus principios y al pueblo de
Chile’. Después vamos al lugar donde se le entierra. No pararemos hasta encontrar al último
de nuestros compañeros”, explica Manuel. “Estamos viejos y con una situación económica
mala, pero seguimos luchando”.
Junto con los miembros del GAP, un grupo de ministros y colaboradores del Presidente
resistieron durante seis horas en La Moneda, entre ellos el doctor Enrique París, miembro
del Comité Central del Partido Comunista y uno de sus asesores políticos y científicos.
“Enrique tuvo una capacidad extraordinaria de ser leal con sus ideas y con las obligaciones
sociales que le atribuyeron. Nuestros esfuerzos por encontrar sus restos y hacer justicia son
muy poco al lado de su sacrificio por el país”25. María Eugenia Horvitz evoca con profundo
amor a aquel joven que conoció en 1957, cuando era dirigente estudiantil, en un tiempo en
que los comunistas estaban proscritos debido a la Ley de Defensa Permanente de la Democracia
(conocida como la “Ley Maldita”) dictada por Gabriel González Videla en 1948.
Dos años después contrajeron matrimonio y desde entonces compartieron la lucha que
culminó con la histórica victoria de Allende el 4 de septiembre de 1970. “Fue un momento
de triunfo en el que pensamos que haríamos las reformas estructurales hasta el final”.

Comparta su Historia de Vida. La Memoria nos hermana. Exilio en Mozambique

Personas que estuvimos en Mozambique escribimos testimonios de ese periplo, y se plasmó en un libro que se lanzó en noviembre en el ex congreso, lamentablemente hubo poca participación y fue muy poca gente que trabaja en la “memoria”, pero fue mucha gente que quiso estar y tener segun dicen esos históricos testimonios esta fue la invitación donde sale información, quien necesite un libro me lo pide lo tiene un compañero a cargo de la distribución

Mari Cris, en Red Solidaria Casa de Miguel

https://www.facebook.com/groups/casademiguel/10151948927743616/?notif_t=group_comment

Paulina Manríquez | Mozambique

Paulina-Manriquez

¿CUÁLES SON LAS PRIMERAS IMPRESIONES DE SU LLEGADA AL NUEVO PAÍS?

DE LA VILLA FREI, ÑUÑOA  A  MAPUTO, MOZAMBIQUE.

Iniciado los años 80’, durante la crisis económica de Chile y luego del periodo de terror vivido en los 70’, mis padres junto a sus tres hijos de 13, 10 y 8 años, se impulsan en búsqueda de un lugar para vivir más acogedor,  que su amado país.

Es así, como partimos en un largo viaje hacia el sur de África, a Maputo, Mozambique. País independizado de su colonia Portuguesa en 1975, que tiene frontera con Sudáfrica y que su gran costa es el Índico.

Yo tenía alrededor de 10 años y no sabía lo que era viajar más allá del litoral central en “Citroneta”, por lo que recuerdo esa sensación mezclada de temor y valentía al momento de partir, afortunadamente junto a mis padres,  a lo desconocido.

Mi aproximación al continente africano se inició primeramente en Brasil.  Ruta inevitable para llegar al destino. Variedad de colores y ritmos. Luego cruzamos el atlántico y aterrizamos en Johannesburgo, Sudáfrica. Ahí sí, estábamos en África. Pleno periodo de lucha contra el apartheid y con el Líder Nelson Mandela preso, se iniciaba mi historia en ese continente, con un pueblo noble y generoso.

Para llegar finalmente al destino,  tomamos un pequeño avión de LAM (Líneas Aéreas Mozambicanas) No recuerdo bien el aterrizaje en Maputo, sino que mis primeros recuerdos están con la llegada y acogida de la Gran Familia de Agapito Santander, quienes llevaban unos años en Mozambique, luego de haber pasado su primer periodo de exilio en Francia.

Ellos nos vincularon con el resto de la Gran colonia Chilena, que existía por esas latitudes.

Un nudo en mi garganta, se mantuvo durante el primer periodo, producto de lo radical del cambio. Mantengo en mi memoria gráfica el olor a aceite de coco que existía en el ambiente y que con el pasar del tiempo ya era propio. También recuerdo el cantar de los grillos, los que eran mucho más salvajes que los tímidos grillos chilenos, las calles, geografía, construcción, gente, clima, vestimenta, costumbres, color, ritmo, despertar y caída del sol,  todo nuevo  y distinto.

Rápidamente iniciamos la rutina cotidiana y nos incorporamos a la vida escolar. “International School of Maputo” otro espacio radicalmente distinto a la escuela pública en periodos de dictadura “D-156” de Ñuñoa,  con uniforme, brigadieres y la canción nacional  todos los lunes, izando la bandera, de menor a mayor manteniendo un brazo de  distancia uno de otro,  con sus “nobles valientes soldados…..” , para encontrarse de golpe y porrazo en una escuela inglesa, con niños provenientes de todas partes del mundo, sin uniforme, con mesas grupales, con salas por ramo y con mi entrañable amiga Nadia Ivanova, con quien me mantengo en contacto a la distancia territorial, pero con la misma  proximidad con la que nos unimos hace más de 30 años,  y con quien soñamos reencontrarnos en  algún momento de la vida y en alguna parte del mundo.

Cinco años aprox, fueron los que vivimos allá y muchas son las historias únicas que se dieron en ese periodo.

Los mejores “años nuevos”, los recuerdo allá con la gran colonia chilena, bailando hasta el amanecer todos los ritmos del mundo, cantando y celebrando los años nuevos por país.

Como señalé anteriormente, la nobleza y generosidad de ese pueblo, hizo que muchos chilenos pasaran un largo periodo en ese país e incluso dejarán raíces.

Espero que este relato impulse, sino a mis hijos, a mis nietos o cualquier descendencia a retomar el contacto con esas latitudes del mundo.

Santiago de Chile, Enero 2014.

Ma. Paulina Manríquez Sánchez

iCONOGRAFÍA. ME OLVIDASTE?

Víctor Hugo Huerta ¿me olvidaste?   

 
 
     
   
Donante: Ortiz Rojas Familia      
Victima relacionada:
HUERTA BEIZA VICTOR HUGO
                      
 
Temas:

ASESINATO POLITICO
    EJECUTADO                               
 
 
   
Descripción:
Retrato de Víctor Hugo Huerta de 52 años, militante del PC fue detenido en la vía pública en Concepción el 3 de noviembre de 1983 por civiles armados, siendo posteriormente ejecutado por efectivos de la CNI.    
   
   
   
 

   
   
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