HIJOS DE CHILENAS DESAPARECIDAS Y EJECUTADAS . CHILE Casos comprobados.

Exclusivo: Niños desaparecidos en dictadura. Mientras en Argentina condenan al ex dictador Videla, en Chile no existen procesos judiciales pese a existir casos comprobados

07/07/2012 | Por Teresa Frías K.

http://www.cambio21.cl/cambio21/site/artic/20120706/pags/20120706163638.html

Tal vez uno de los delitos más graves que se cometieron en las dictaduras latinoamericanas, siguiendo el ejemplo de los nazis al secuestrar a menores una vez que eliminaron a sus padres”.

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) registra nueve situaciones de mujeres embarazadas cuya suerte se desconoce. El 2008 se inició una campaña para ubicar a sus hijos, eventualmente nacidos en cautiverio, que contempló una línea telefónica especial

Como histórica fue calificada la condena a 50 años de presidio para el ex dictador argentino Jorge Rafael Videla, como responsable del sistemático secuestro de guaguas durante la dictadura militar en ese país entre los años 1976 y 1983.

Además de la sentencia a Videla, el tribunal condenó a otras 8 personas vinculadas al robo de a lo menos 500 menores, con penas de cárcel que van desde los 5 año hasta los 40.

Sin duda, uno de los aspectos más aberrantes de la dictadura. Una irracionalidad que también tocó a nuestro país durante el régimen militar de Augusto Pinochet, periodo en el que mujeres embarazadas fueron detenidas y las hicieron desaparecer sin que se supiera si murieron antes o después del parto.

Sin embargo, dentro de esta historia no sólo hubo detenidas desaparecidas embarazadas, sino también hubo cuatro mujeres encintas que fueron ejecutadas: Beatriz Elena Agüero de 26 años; Sonia Norambuena Cruz de 34; Alva Guida Grandón de 29 y Mónica del Carmen, militante del MIR de 25 años, quien tenía tres meses de embarazo cuando fue asesinada.

Nada se supo desde entonces de esos niños, que hoy rondarían los cuarenta años. De hecho, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) registra nueve casos de mujeres embarazadas cuya suerte se desconoce. El 2008 se inició una campaña para ubicar a sus hijos, eventualmente nacidos en cautiverio, que contempló incluso una línea telefónica para recibir información o denuncias al respecto

La investigación de la jueza argentina

En el 2008, fue precisamente la jueza argentina María Servini de Cubría (investigó el asesinato del general Carlos Prats y su señora, hecho ocurrido en Buenos Aires) comenzó a indagar el que podría ser el primer caso del hijo de una chilena detenida-desaparecida que fue robado para ser dado en adopción. Como es natural, en Chile el tema remeció a las agrupaciones de derechos humanos y de víctimas de la dictadura.

De acuerdo a los antecedentes conocidos, se trataría de un hombre que hoy tendría 37 años y que reside en Uruguay. Según los antecedentes que manejaba la jueza argentina en ese entonces, sería el hijo que tuvo la chilena Frida Laschan Mellado www.memoriaviva.com/…/D-L/laschan_mellado_frida_elena.htmcon su pareja, el argentino Arturo Athanasiu Jara.

Ambos, junto a su pequeño hijo de pocos meses, fueron secuestrados en Buenos Aires por un comando represivo poco después del golpe de Estado que llevó a los militares al poder en 1976. La desaparición de la pareja se enmarcó en la implementación del Plan Cóndor, pues ambos eran militantes del MIR y habían escapado de Chile poco después del golpe militar en nuestro país.

Según consta en documentos que están en poder de la magistrada, el nacimiento de Pablo (el hijo desaparecido); fue registrado el mismo día en que Frida y Arturo fueron secuestrados, y los antecedentes indican que luego fue entregado a un militar charrúa para que lo criara con su mujer.

“Una aberración”

Para el abogado Luciano Fouillioux, ex subsecretario de Carabineros quien trabajó en la Vicaría de la Solidaridad, aseguró en relación a la condena de Videla en Argentina, que “a pesar que es tardía, viene a resolver una situación pendiente de la máxima gravedad y crueldad. Porque es una ignominia por sobre lo que significa la desaparición de personas”.

En diálogo con Cambio21 agregó que “en el caso chileno, son temas que aún están por resolverse. Aunque, según mi percepción, es una situación comparativamente inferior pero igualmente grave que ha sucedido en el país. Esperamos que en algún momento aquí tambien se resuelva”.

“Existen casos que están siendo preparados para su presentación, porque hay un hecho concreto que es el desaparecimiento de mujeres embarazadas; es por eso que tiene que despejarse judicialmente este punto”, indicó quien fuera también integrante de la mesa de diálogo denominada  Comisión Valech.

En cuanto a la crueldad que representa el hecho, el abogado indicó que “si hay algo que marca la máxima crueldad de la dictadura es la que se ejerció. Es decir, además de los padres, son tomados los hijos y los niños. El hecho es de tal magnitud, que no cabe más que condenarlo”.

Finalmente Fouillioux indicó que “en Chile ciertamente se ha demorado, pero se ha avanzado sustantivamente en estos temas en términos comparativos. Aunque estos casos deben resolverse más antes que después, o sea no podemos esperar más de 30 años para que se esclarezcan”.

 

Un delito imprescriptible

Por su parte, el abogado de derechos humanos, Luis Toro indicó que “me parece muy sano jurídicamente lo que ocurrió en Argentina. Tal vez uno de los delitos más graves que se cometieron en las dictaduras latinoamericanas, siguiendo el ejemplo de los nazis al secuestrar a menores una vez que eliminaron a sus padres”.

“Hay hijos de detenidos desaparecidos chilenos que aparecieron en Uruguay y Argentina, como uruguayos que aparecieron en Viña del Mar. La forma de actuar en las dictaduras de la región, fueron muy parecidas”, reveló el profesional, quien perteneció a la Vicaría de la Solidaridad.

Además el profesional recalca que “estos fallos sirven para reafirmar la tesis que hay que condenar a las personas cuando hayan procesos o sirven para iniciar procesos con estas causas. A nivel internacional estos delitos de derechos humanos son imprescriptibles, de modo que este ejemplo puede aplicarse en Chile, en aquellos casos que se compruebe el secuestro de bebés”.

En conversación con Cambio21 también dijo que “una de las formas más aberrantes de lo ocurrido en la dictadura militar fue el trato a los menores, quienes fueron utilizados para torturar a sus padres para que deletaran a sus contactos”.

Uno de los casos revelados por Toro fue el de Reinalda Pereira, quien fue detenida por la DINA con ocho meses y medio de embarazo y aparece como detenida desaparecida. Los informes solo hablan de ella y de su supuesta muerte debido a las torturas a las que fue sometida, pero nada se habla del hijo que engendraba.

Casos de menores desaparecidos denunciados en Argentina

 

María Mercedes Barrena: Fecha de Nacimiento: 29 de Marzo de 1979. Edad al momento del secuestro: 3 meses. Fecha de secuestro: 27 de junio de 1979. La niña fue secuestrada el 27 de junio de 1979 en Concepción (Provincia de Tucumán) junto con su madre, María Cristina Albornoz y su primo, Cristian Daniel Barrera Perea. Todos ellos continúan desaparecidos.

Claudio Néstor Caielli Fecha de Nacimiento: 17 de Junio de 1977.Edad al momento del secuestro: 1 mes. Fecha de secuestro: 17 de julio de 1977. El 17 de julio de 1977, fue secuestrado por fuerzas de seguridad junto consus padres en la Ciudad de La Plata. Luego del secuestro la casa fue incendiada. Todos ellos continúan desaparecidos.

Matilde Lanuscou. Fecha de Nacimiento: 30 de Marzo de 1976. Edad al momento del secuestro: 5 meses. Fecha de secuestro: 3 de setiembre de 1976. El 3 de setiembre de 1976 su hogar en San Isidro (Provincia de BuenosAires) fue asaltado por fuerzas del Ejército y la Policía. Desde esa fecha fueron dados por desaparecidos ella, sus padres y sushermanos Roberto y Bárbara LANUSCOU, de 5 y 4 años respectivamente. En 1984 se supo que la familia había sido salvajemente asesinada y quetodos los cadáveres habían sido sepultados como NN. Al realizar laspericias forenses se descubrió que en el ataúd que correspondía a Matildesólo se encontraban sus ropitas. Las fuerzas represivas habían simuladosu muerte para apoderarse de la pequeña.Matilde continúa desaparecida.

Relacionados

Detenido desaparecido o detenidos desaparecidos (DD.DD.) es el apelativo que comúnmente se emplea en los países de América Latina para referirse a las víctimas de crímenes de desaparición forzada, generalmente opositores políticos, cometidos por diversos regímenes militares autoritarios durante las décadas de 1970 y 1980, y reconocidos oficialmente, entre otros, por los gobiernos de Argentina (1984) y Chile (1991).

Tarjeta informativa de un detenido desaparecido chileno durante el régimen militar del General Augusto Pinochet.

Se estima que la aparición simultánea y masiva de esta práctica en diversos países se derivó del entrenamiento común recibido por parte de los encargados de la represión en una institución ubicada en Panamá llamada Escuela de las Américas, dependiente del gobierno de los Estados Unidos.1 Antecedentes de las eliminaciones y desapariciones forzadas de prisioneros políticos se encuentran en la dictadura hitlerista que emitió una ordenanza (el Decreto Nacht und Nebel, Noche y Niebla) aplicable a los “Commandos” ingleses capturados los que eran ejecutados sumariamente y sin que quedara registros de su captura y ejecución. Esta práctica fue sistematizada por paracaidistas y legionarios (inclusive exsoldados nazis integrantes de la Legión Extranjera) en las guerras de Indochina y Argelia, y posteriormente recogida por los militares norteamericanos e integrantes de la CIA capacitados por instructores francesas veteranos de las guerras colonialistas.

Práctica

El primer paso de este método consistió, a grandes rasgos, en el apresamiento de las víctimas por parte de órganos de la fuerza pública, grupos encubiertos de policía secreta o paramilitares que contaban con el apoyo oficial. En ocasiones, el arresto se realizaba con cierta formalidad; en otras, revestía la apariencia y brutalidad de un secuestro.

Una vez apresada, la víctima era normalmente sometida a sesiones de tormentos físicos y psicológicos, mientras que los canales oficiales de información negaban a parientes y personas cercanas tener conocimiento del destino o paradero de la persona. Los «detenidos señalaban a completos desconocidos por proteger a sus compañeros. Esperaban que los interrogadores determinarían rápidamente su inocencia, aunque, a menudo, lo que sucedía era justo lo contrario: los detenidos no podían facilitarles ninguna información porque no tenían ninguna información que ofrecer, lo que provocaba aún mayores torturas».2 Finalmente, el prisionero era asesinado, y su cadáver sepultado clandestinamente.

El ocultamiento del cadáver se efectuó, en muchas ocasiones, con apoyo de medios aéreos, como aviones y helicópteros, desde los que los cuerpos eran lanzados al mar o a zonas inaccesibles.3

Consecuencias

Conmemoración de los desaparecidos en Chile el 11 de septiembre de 2004, frente al monumento a los desaparecidos en el Cementerio General.

La desaparición masiva de personas implicó largos años de búsqueda y sufrimiento para sus familiares (motivando estados angustiosos graves al vivenciar largos duelos inconclusos). Esta situación llevó a los parientes a organizarse en demanda de información, justicia y la búsqueda de los cadáveres, mediante la elevación de recursos de hábeas corpus a los tribunales. Por ejemplo, en Chile, actuó la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos; y en Argentina, la organización de Madres de Plaza de Mayo y la asociación de Madres de la Plaza de Mayo.

Esta práctica ilegal obligó, con el paso de los años y la caída de las dictaduras que la realizaron, a la creación de instancias oficiales de esclarecimiento de estos crimenes (como la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas en Argentina o la Comisión para la Paz en Uruguay) y de un nuevo tipo penal en muchos de los países afectados, donde hoy se castiga explícitamente la desaparición forzada de personas, además de tratados y convenciones internacionales de derechos humanos.

Cultura popular

Muchas canciones y poemas se han compuesto reflejando el impacto social de este fenómeno:

Están en algún sitio / concertados / desconcertados / sordos

buscándose / buscándonos / bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas / los timbres de las puertas / las viejas azoteas

ordenando sus sueños, sus olvidos / quizá convalecientes de su muerte privada.

Desaparecidos de Mario Benedetti.4

Por detrás de mi voz / escucha, escucha / otra voz canta.

Viene de atrás, de lejos / viene de sepultadas / bocas, y canta.
Dicen que no están muertos / escúchalos, escucha / mientras se alza la voz / que los recuerda y canta.

Cantan conmigo, / conmigo cantan.

Otra voz canta de Daniel Viglietti y Circe Maia5

¿Adónde van los desaparecidos? / Busca en el agua y en los matorrales.

¿Y por qué es que se desaparecen? / Porque no todos somos iguales.
¿Y cuándo vuelve el desaparecido? / Cada vez que los trae el pensamiento.

¿Cómo se le habla al desaparecido? / Con la emoción apretando por dentro.

Desapariciones6 de Rubén Blades

Ellas danzan con los desaparecidos / Ellas danzan con los muertos.

Ellas danzan con amores invisibles / Ellas danzan con silenciosa angustia.
Danzan con sus padres / Danzan con sus hijos.

Danzan con sus esposos / Ellas danzan solas / Danzan solas

They Dance Alone (Cueca Solo)7 de Sting

Midnight, our sons and daughters / Were cut down and taken from us.

Hear their heartbeat / We hear their heartbeat.
(A Medianoche, nuestros hijos e hijas / fueron reducidos y arrancados de nosotros

Escucha su palpitar / Nosotras escuchamos su palpitar)

Mothers of the Disappeared8 de U2

Los amigos del barrio pueden desaparecer

Los cantores de radio pueden desaparecer
Los que están en los diarios pueden desaparecer
La persona que amas puede desaparecer
Los que están en el aire pueden desaparecer en el aire
Los que están en la calle pueden desaparecer en la calle
Los amigos del barrio pueden desaparecer

Pero los dinosaurios van a desaparecer.

Los Dinosaurios,9 de Charly García

Jara sang, his song a weapon in the hands of love. / You know his blood still cries from the ground.
(“([Víctor] Jara cantó, su canción es un arma en las manos del amor / Tu sabes que su sangre sigue llorando desde la tierra”)

One tree hill10 de U2

Ya no puedo desaparecer sin una explicación

En el aire siempre quedara metralla al corazón
Ráfagas sin cesar, nada que perdonar
Perdonar…

Soy un detenido soy
Mi sueño no descansa

Desaparecido voy.

El Detenido,11 de Los Bunkers

 

Gaviotas Blindadas, historias del PRT-ERP (3ª parte)

Biblioteca "Creando Pueblo"

Descarga directaGaviotas Blindadas, historias del PRT-ERP (3ª parte)

(1976-1980) En esta tercera parte, se recorre fundamentalmente la resistencia a la Dictadura Militar iniciada en marzo de 1976. La caída en combate del Comandante Santucho y gran parte de la Dirección del PRT-ERP en julio de 1976, la resistencia armada, la lucha de los obreros fabriles, la dignidad de los prisioneros en las cárceles y los campos de concentración, el exilio interno, la salida del país de los que pudieron sortear la represión, el grito fecundo de las Madres de Plaza de Mayo y las denuncias ante el mundo del genocidio planificado contra todo el pueblo Argentino.

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[youtube https://www.youtube.com/watch?v=kxolw_U4Vvs]

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Gaviotas Blindadas, historias del PRT-ERP (2ª parte)

Biblioteca "Creando Pueblo"

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En esta segunda parte, el PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo) se convierte en una organización de alcance nacional y con el prestigio de haber luchado contra las dictaduras militares de Onganía, Levingston y Lanusse. Crece vertiginosamente e impulsa distintas modalidades para unificar las luchas en varios frentes.

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Gaviotas Blindadas, historias del PRT-ERP (1ª parte)

Biblioteca "Creando Pueblo"

Descarga directa: Gaviotas Blindadas, historias del PRT-ERP (1ª parte)

En esta primera parte, el documental refleja los primeros 11 años de trabajo político en la Argentina del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Su trabajo junto con los hacheros santiagueños y de la zafra azucarera en Tucumán, con el proletariado en las grandes fábricas, la lucha en los frentes sindicales, culturales, antiimperialistas y legales, como así también la valiosa tarea de prensa, tanto legal como clandestina.

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Uruguay: DURANTE LA DICTADURA, EL CUERPO DE LAS MUJERES FUE USADO COMO BOTÍN DE GUERRA

Uruguay: Denuncia de Beatriz Benzano y Clarel de los Santos « Red Latina sin fronteras – La Coctelera.

30 Junio 2013

DURANTE LA DICTADURA, EL CUERPO DE LAS MUJERES FUE USADO COMO BOTÍN DE GUERRA

El horror, el horror

La última dictadura, de la que se cumplen 40 años este jueves, dejó víctimas silenciosas, como las mujeres ex presas, que sufrieron abusos y violencia sexual.
Durante la última dictadura uruguaya, “el cuerpo de las mujeres fue utilizado como botín de guerra”, afirma Beatriz Benzano, quien décadas después del régimen promovió, junto a otras ex presas políticas, la primera demanda colectiva por violencia sexual ejercida contra las detenidas en ese periodo.

Lo que hicieron los militares con las mujeres detenidas fue “un crimen de guerra”, asegura Beatriz, ex monja que luego militó en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN).

“El cuerpo de la mujer era usado como botín de guerra, en los cuarteles nos entregaban a la tropa para que hicieran lo que quisieran con nosotras. Y como campo de batalla, por eso lo hacían delante de compañeros o esposos”, relata Beatriz, quien estuvo encarcelada entre 1972 y 1976.

Ella es una de las 28 ex presas políticas que presentaron en octubre de 2011 una denuncia contra más de un centenar de militares, policías, médicos y enfermeros que participaron de las torturas y abusos sexuales contra las detenidas.

La denuncia sostiene que las detenidas sufrieron especialmente “en su condición de mujeres”.

El ensañamiento era mayor “por el hecho de ser mujeres y por ser ellos una institución tan jerarquizada, autoritaria y machista”, sostiene Beatriz. “No podían tolerar que nosotras nos hubiéramos salido del rol tradicional de esposas, madres, amas de casa”.

“La desnudez forzada era lo primero que nos hacían, al llegar al cuartel nos arrancaban la ropa. En esa situación de vulnerabilidad e indefensión empezaban a torturarnos y a hacer algunas prácticas de violencia sexual”, recuerda, con la mirada empañada.

Cientos de denuncias

Si bien hay unos 15 condenados en los últimos años en Uruguay por delitos cometidos durante la dictadura -entre ellos los ex dictadores Gregorio Álvarez y el fallecido Juan María Bordaberry-, todos fueron culpados por el delito de homicidio.

Con el regreso de la democracia en 1985 y la aprobación un año después de una ley que frenó las investigaciones sobre los crímenes de la dictadura, los detenidos callaron las torturas.

“Lo que hicimos fue pelear por memoria y verdad, tratar de encontrar a los desaparecidos, nos parecía que era lo más urgente”, señaló Benzano.

Luego que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenara en 2011 a Uruguay investigar y juzgar los delitos de la dictadura, las ex presas evaluaron que ahora sí podían denunciar. Pero se toparon con la gran dificultad para hablar del tema.

“Hablamos con más de un centenar de compañeras, invitándolas a hacer la denuncia, algunas que sabíamos que habían sido violadas, y al final quedamos 28 haciendo la denuncia. Hay compañeras del grupo que jamás lo habían hablado con su compañero o durante 30 años de terapia no se lo habían dicho al terapeuta ni a nadie”, relata Beatriz.

Un proceso similar vivieron 90 ex presos y ex presas que presentaron una denuncia separada, también en 2011, por las torturas y tratos degradantes cometidos en las prisiones uruguayas, que llegaron a albergar unos 6.000 presos políticos.

También en este caso, “más allá de identificar a los responsables y castigarlos por un delito cometido, para nosotros lo fundamental es que se avance en la jurisprudencia en el país para que este tipo de delitos nunca más ocurran. Y que si ocurren, que haya instrumentos jurídicos reales y efectivos para castigarlos”, dijo a la AFP Clarel de los Santos, ex detenido y uno de los impulsores de esta denuncia.

De los Santos sostiene que “durante muchos años se negó que la tortura hubiera existido, una parte importante de la población no creyó”.

“Por eso nos parece ponerlo en el tapete: que existió tortura, que la tortura generó secuelas en una cantidad de gente que nunca pudo rehabilitarse, que en general cambió para siempre a las personas que fueron torturadas. Aunque hayan hecho esfuerzos por canalizar su vida no fue lo mismo”, enfatizó.

Beatriz coincide en que la sociedad uruguaya ha recibido las denuncias sobre torturas “con asombro, como si nunca hubieran oído hablar (de esto)”.

“Creo que también todo el mundo trató de olvidar lo peor: el horror del terrorismo de Estado”, sostiene. “Que estaban todos los cuarteles y las comisarías del país convertidos en centros de tortura y de exterminio, con cuerpos colgados del aire, balanceándose como muñecos, desnudos siempre. Cuerpos tirados, amontonados, mugrientos, sangrientos, desfigurados por los golpes en la cara, en todo el cuerpo, en los genitales, donde se ensañaban, ultrajados, pisoteados”.

Ambas denuncias están actualmente en la Suprema Corte de Justicia (SCJ), para que el máximo tribunal resuelva si se pliega al pedido de la defensa de los acusados, que sostienen que los delitos prescribieron, basándose en un fallo emitido por la propia SCJ para otro caso este año.

Sin embargo, en estos dos casos las víctimas aseguran que seguirán adelante.

“Es urgente, no podemos dejar ese fardo a las generaciones venideras”, dice Beatriz. “Los hijos y los nietos de ellos oyen que sus padres o abuelos siguen reivindicando lo que hicieron. El trabajo es de justicia pero también por un nunca más”.

(Fuente: AFP)
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