Carta a mi hijo Leonardo a 40 años del asesinato de mi hermano Leonardo

Dibujo realizado por mi pequeño Leonardo Silva Parga.
Querido hijoLeonardo,Dentro de algunas horas más se cumplirán 40 años de un hecho histórico que -aunque tú no lo creas- ha marcado tu vida. Quizás, sea difícil para ti comprender, a tus 12 años, cómo algo que sucedió hace tanto tiempo y en un país tan lejano podría tocarte… voy a tratar de explicártelo de la manera lo más sencilla posible.

Recuerdas que hace poco tiempo me preguntaste ¿porqué nosotros, tus padres, habíamos nacido en Chile y tú en Bélgica?... Pues bien, cuando tu papá y yo estábamos un poco más pequeños que tú, Chile era un país normal. El presidente gobernaba para todos los chilenos, y los niños tenían un lugar privilegiado en esa sociedad, la gente trabajaba duro y compartía sueños de solidaridad por un futuro mejor, pero habían algunas personas que no deseaban compartir las riquezas del país, que creían que habían ciudadanos de primera y segunda categoría, y ellos, por supuesto eran los de primera. Estas personas, hicieron todo lo posible por que el Presidente Salvador Allende (que así se llamaba), dejara su cargo.

El alimento comenzó a escasear, no porque no hubiera suficiente sino, porque este pequeño grupo de egoístas, lo escondieron. Los empresarios del transporte realizaron una huelga que impedía abastecer de alimentos al país, algunos grupos terroristas de extrema derecha comenzaron a sembrar el pánico en la población y pronto todo el país se vería desestabilizado. La mayoría de la gente enfrentó el miedo porque querían defender el proyecto de sociedad que el Presidente Allende encabezaba. Sin embargo, el pequeño grupo opositor solicitó ayuda a los Estados Unidos para derrocar al Presidente.

Tú te preguntarás ¿qué diablos tenía que ver los Estados Unidos con Chile?, pero es un poco como sucede por estos días con la amenaza de guerra de los americanos a Siria. La potencia del norte tiene algo que ver en cualquier sitio dónde pueda haber riquezas y como Chile es el primer productor de cobre en el mundo, imaginarás que ese era un buen interés para ellos, entre muchos otros, que cuando vayas conociendo mejor la historia tu mismo descubrirás.

Fue así, como un día martes 11 de septiembre en el años 1973, los militares salieron a la calle y con aviones bombardearon el palacio presidencial con Allende dentro. Todas las personas que habían sido afines al gobierno -electo democráticamente- fueron amenazadas, detenidas, torturadas, ejecutadas o desaparecidas, otras relegadas a ciudades lejanas en el mismo país y un número importante debió solicitar asilo en las embajadas extranjeras para proteger a sus familias o evitar la muerte, porque estaban en listas que los militares tenían con los nombres de los ex colaboradores del gobierno o con ideas afines y a los que estaban determinados en eliminar. 

En esos años yo tenía dos hermanos mayores, pero con uno de ellos mi relación era más cercana. Se trataba de tu tío Leonardo, sí se llamaba como tú. Él era un chico muy alegre, al menos en mis recuerdos, y muy juguetón. Cuando te veo jugar con la Tammy, vienen a mi mente imágenes como flash de mis juegos con él. Recuerdo que una vez comenzó a perseguirme con una “jaiva”, bueno tú la conoces como “crabe”, y claro -yo estaba aterrorizada-, pero disfrutaba de ese juego; como cuando tú juegas al “monstruo” con la chiquitita.

Tu tío Leonardo, tenía apenas 17 años, y todo un porvenir… pero la sombra de muerte y dolor, que cayó sobre nuestro país, lo alcanzó. El día viernes 14 de septiembre, tres días después que los traidores terminaran con la democracia, utilizando a las fuerzas armadas, pasado el medio día, Leonardo caía herido en la calle, tras recibir el impacto de una bala cobarde que un grupo de militares le lanzó por la espalda, su muerte fue declarada al final de la tarde…

Debieron pasar muchos años para que yo supiera la verdad, siempre una verdad a medias.
Primero, se me convenció que estaba en un internado por sus estudios y por eso no lo podía ver, con el tiempo ya no pregunté más y como niña acepté que no era posible verlo, pero algo en mi sabía que había otra historia. Años después, ya mayor, gracias a tu tío Camilo pude conocer la otra versión, la que me acercó un poco más a la verdad. Esto era algo así como el secreto de la familia, los adultos no deseaban hablar de ello y yo, como niña, me daba miedo preguntar…

Hay heridas que permanecen abiertas, que no cicatrizan nunca. La verdad sobre el crimen de Leonardo es una de ellas. Nunca hemos podido saber quién fue su asesino. En su caso, como en el de cientos de miles, no hay verdad total ni justicia.

Cuando estabas en mi vientre, tu papá y yo comenzamos a buscar un nombre para ti. Estábamos de acuerdo en el nombre André, pero, un mes y medio antes de tu nacimiento, tu papá me propuso que te llamáramos Leonardo y te confieso que salté de alegría. Claro, yo no quería imponer ese nombre, porque recordaba una triste historia, sin embargo, todos mis recuerdos junto a tu tío (que no son muchos) son de felicidad. Y tu llegada era el momento más feliz de mi vida.

Ahora, porque naciste acá y no allá… uf, hay tantas cosas que sucedieron. Tu papá fue un resistente a la dictadura y eso le valió la cárcel y el exilio. Pese a que yo lo conocí cuando estaba privado de libertad, debieron pasar 10 años antes que el destino nos volviera a poner en el mismo camino. Él aún tenía prohibición de entrar a territorio chileno, fue así como yo decidí venir a Bélgica para poder estar juntos y construir la familia que somos hoy.

Es por eso que en estos días mi cuerpo se enferma de tristeza… tu tío fue uno entre miles que pagó con su vida la bestialidad de la dictadura. En estos días, todas aquellas personas que amamos y que ya no están, las que sufrieron y siguen sufriendo, nos hacen recordar el valor de los sueños. Todos ellos eran libres, solidarios, felices… esa energía es la que nosotros heredamos para continuar soñando y luchando por un mundo más justo y solidario. La necesidad de vivir con dignidad y de ser consecuentes en nuestros actos cotidianos. La necesidad de NO OLVIDAR jamás, para que el sacrificio de todos ellos sea un ejemplo para las futuras generaciones.

Imagino mi niño que tendrás miles de preguntas más, y a medida que vayas creciendo intentaremos responderte. El Presidente Allende, decía: “La felicidad de Chile comienza por los niños”, yo me lo apropio para decir que “mi felicidad comenzó con ustedes, mis niños”, por eso hijo, haremos todo por que tú y tu hermanita sean felices, pero al mismo tiempo conscientes de sus orígenes y de los verdaderos valores laicos.

Tu madre que te ama.

Bruselas, lunes 10 de septiembre de 2013.

 

Gracias, amiga querida por compartirlo acá. Ayer, antes de publicarlo, le leí esta carta a Leito y ambos lloramos y nos abrazamos… sabía que debía comenzar a soltar los recuerdos, pero jamás imaginé que doliera y alegrara tanto a la vez…

 

 

LEONARDO PATRICIO PARGA

14 de septiembre de 1973 · ·

 

A 41 AÑOS DE TU ASESINATO, HERMANITO, SIGUES VIVIENDO EN NUESTRA MEMORIA.¡¡ YO EXIJO JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES !!_______PARGA ORTEGA, LEONARDO PATRICIO: 17 años, estudiante, soltero, muerto el 14 de septiembre de 1973 en Santiago.Leonardo Patricio Parga Ortega murió ese día a las 20:00 horas, en el HospitalJoséJoaquínAguirre, por una herida de bala torácica cervical, según el Certificado Médico de Defunción del Instituto Médico Legal.De acuerdo con lo señalado por vecinos, alrededor de las 16:00 horas de ese día, Leonardo Parga y su amigo Ángel Gabriel Moya Rojas se encontraban en la intersección de las calles Escanilla y Borgoño, cuando fueron interceptados por una patrulla militar. Los retuvieron, allanaron sus ropas y luego les ordenaron retirarse. En ese momento, uno de los militares escuchó un insulto y disparó a ambos menores por la espalda. Ángel Gabriel Moya Rojas falleció en el acto y Leonardo Parga, algunas horas después.El caso de Ángel Gabriel Moya Rojas fue conocido por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación y se le declaró víctima de violación de derechos humanos por agentes del Estado.

Considerando los antecedentes obtenidos en la investigación realizada por esta Corporación, el Consejo Superior declaró a Leonardo Patricio Parga Ortega víctima de violación de derechos humanos por agentes del Estado que hicieron uso irracional de la fuerza.

familia Silva Parga, Belgica

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LA MASACRE DEL ESTADIO CHILE o EL ASESINATO DE VÍCTOR JARA. De XIMENA GAUTIER GREVE*

LA MASACRE DEL ESTADIO CHILE o EL ASESINATO DE VÍCTOR JARA. De XIMENA GAUTIER GREVE*

PRÓLOGO: No muere a balas el amor, simplemente porque es vida. Por Luis Arias Manzo**

CHILE-Santiago: Estamos al alba de un nuevo decenio de aquel brutal acontecimiento que enlutó a Chile y al mundo; cuarenta años de aquel sangriento horror de humanos contra otros humanos, de chilenos contra otros chilenos. Y por mucho que se diga de mirar al futuro, el pasado golpea como martillazos las conciencias de las viejas y nuevas generaciones. Si tuviera un martillo, nos cantaba el poeta, golpearía por la mañana, golpearía por la noche, por todo el país; él quería ponernos en máxima alerta del espanto que se anunciaba, y a horas de ser asesinado nos cantaría: Canto, que mal me sales cuando tengo que cantar espanto.

Ximena Gautier Greve nos envía desde Francia, en palabras, las notas del guitarrista, los versos del poeta, los ejemplos del hombre, el coraje del guerrero y la sensibilidad del artista, haciéndonos revivir al mártir asesinado hace cuatro décadas, renacimiento necesario para seguir las luchas de nunca acabar.


Desde la noche de los tiempos el hombre se ha dividido en explotados y explotadores, en víctimas y victimarios, y a menudo han surgido grandes hombres, probando diversos métodos para alcanzar la liberación. El “arma” más eficaz que se ha usado, ha sido la palabra; hace algún tiempo, algo así como dos mil años, un hombre joven entraba a Jerusalén, su única arma era la palabra, su mensaje era de amor y de paz, todos sabemos su trágico final.

Tus ojos quedan abiertos y van treinta y ocho,
¿qué es lo que tu asesino no consigue destruir?

Víctor Jara tomó la palabra y la hizo verso y el verso lo hizo canto, se nutrió del dolor de los que sufren; fue a las poblaciones, bajó a las minas, subió por los andamios y caminó por los campos, los bosques y las montañas, y amó, amó su gente, amó su pueblo, amó profundamente la vida. Fue eso lo que su verdugo no podía destruir: su amor, su amor en aura clara y pura como el reflejo de un ventisquero, la luminosidad de su espíritu, los destellos de su alma.

Treinta y nueve, cuarenta balas, cuarenta y una.
¿Por qué tanto odio en este crimen? Cuarenta y dos.

Me temblaron las manos, crujieron los engranajes que mueven la vida y los círculos regulares del universo perdieron su lógica cuando avanzaba en la lectura de estos poemas, pero el amor siempre es mayor, cura cualquier herida, y la poesía nos recuerda que no estamos solitarios en esto; porque ahora no estoy solo, porque ahora somos tantos, como nos decía el poeta. Siempre hemos sido muchos los de este lado de la vida.

La poeta nos trae la palabra lejana haciéndonos ver un espectáculo de gracia como si fuera vapor que surge de la tierra, esa exhalación que germina del suelo luego de una lluvia seguida por un cálido sol que se extiende por la calle mojada. Nos hace revivir la historia para aquellos que tuvimos el privilegio de marchar en aquellos años, al ritmo del canto popular que llegaba a estremecer la planta de los pies, y con melodías de palas y arados que enternecían hasta las palmas de las manos causando sensaciones de profunda felicidad, sin saber que pronto se convertirían en vértigos de dolor y en tenebrosas y sombrías realidades que sólo el cielo sabe por qué ocurren.

La crueldad con que actúan aquellos que crecen al abrigo de las armas, del dinero y del poder, no tiene calificativos, porque no existe manera alguna de describir con exactitud la bestialidad y la cobardía de sus actos. La poesía tiene ese rol, y el poeta tiene el don para hacerlo; Ximena tiene ese mérito, porque logra describir con mucha precisión las escenas de lo ocurrido en el estadio Chile, que para muchos eran hasta ahora inimaginables, incluso para mí. No creo haber leído antes algo sobre esta masacre y el vil asesinato de Víctor Jara del tenor con que lo hace la autora de este ejemplar libro; ella tiene con creces el don y el talento para narrar en versos esa parte trágica de nuestra historia.

Mucho se habla por estos días de la bendita reconciliación, cada año para estas fechas se repite lo mismo, y cada vez pienso igual: yo no tengo que reconciliarme con nadie, no he cometido faltas graves contra nadie, quienes cometieron los crímenes, traicionaron su patria y se ensañaron con su pueblo, que se reconcilien ellos con su propia conciencia primero, que partan por reconocer con valentía y honor sus asesinatos, pero no lo lograrán, se irán a la tumba como se fue el gran jefe de todo esto, porque no tienen agallas, porque son simplemente cobardes; tendrán que morir y volver a nacer, a ver si regresan a la vida con otras cualidades, quizás para entonces tengamos la tan manoseada reconciliación y una nación unida.

 

Luis Arias Manzo
Santiago de Chile, septiembre 2013

 

*Ximena Guatier Greve, Poeta del Mundo – Francia:

Ximena Gautier Greve – Francia

 

Escucha Chile, de Radio Moscú, “la voz de la solidaridad internacional” – Noticias – Historia – La Voz de Rusia

Escucha Chile, de Radio Moscú, “la voz de la solidaridad internacional” – Noticias – Historia – La Voz de Rusia.

6 septiembre, 12:54
Escucha Chile, de Radio Moscú, “la voz de la solidaridad internacional”
Чили диктатор Чили Аугусто Пиночет
Foto: EPA

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Hoy, cuando se conmemora en Chile y en el mundo el 40 aniversario del Golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, el “Golpe Cívico Militar”, como con mayor precisión histórica se le está denominando, el recuerdo de la solidaridad internacional con Chile y la defensa de la democracia, es uno de los temas que resalta en la memoria colectiva.
El exilio chileno, de una magnitud no conocida en la historia del país fue motor de las campañas de solidaridad, llegó a todos los continentes y decenas de países vieron surgir los Comités de Chilenos, que no cesaron en su actividad de denuncia y solidaridad, junto a los movimientos de ciudadanos de los países que los recibieron, apoyaron y que desarrollaron masivas campañas solidarias, apoyaron económicamente a la resistencia chilena, lograron que la comunidad internacional, en Naciones Unidas, condenara cada año las tropelías de la dictadura.
Muchos, además de aprender a comer las empanadas chilenas, a bailar cueca, a vestir ponchos y aprender el “chileno”, hicieron su experiencia política, al calor de la solidaridad con Chile. Y en muchos países, llegaron a ocupar puestos de mando en los Ejecutivos de sus países, y en sus respectivos parlamentos.
Pero había un hilo conductor detrás de todo ello. Radio Moscú y su programa Escucha Chile, en primer lugar, era efectivamente en sus momentos duros, “la voz de los que no tenían voz”, en el país, una voz “que la Junta no podía acallar y la voz de la solidaridad internaciónal”, como decía cada noche, durante años Katya Olevskaya, una figura entrañable para los chilenos.
Muchos vivimos la notable experiencia de trabajar “en Chile”, “para Chile, con las noticias del dia, denunciando, entrevistando, entregando testimonios, desde Moscú, desde la calidez de la solidaridad y amistad de Radio Moscú Internacional, hoy La Voz de Rusia y de su gente.
Es un recuerdo, un orgullo, y un agradecimiento que nos seguirá acompañando toda la vida, tal como lo señala hoy en nuestro programa el Comandante Ernesto Galaz, el oficial de la Fuerza Aérea de mayor rango de los prisioneros de guerra, que aun testimonian el horror de esos días, sometido a Consejo de Guerra y torturas, condenado a muerte, pena que luego le fue conmutada por destierro, exilio.
Fue compañero de celda del general Alberto Bachelet, padre de la ex presidenta Michelle Bachelet, hoy nuevamente candidata a la Presidencia de la República, también torturado por su compromiso con el Gobierno Constitucional de Salvador Allende, y testigo de la muerte de éste en una celda de la cárcel Pública de Santiago, el 12 de marzo de 1974,
Hoy, Ernesto Galaz, que fue comentarista en Escucha Chile, de Radio Moscú, está con nosotros:
-Tuve efectivamente en aquel tiempo la oportunidad de viajar a Moscú, luego de haber estado en la RDA, en el Comité Central del Partido Socialista, y en Moscú tuve la misión de relacionarme con el PCUS, y en esa función, me correspondió hacer una incursión en la Radio Moscú, donde encontré naturalmente una acogida fraternal. Recuerdo con mucha emoción a compañeros, como José Miguel Varas, Marcel Garcés, José Secal, quienes me ayudaron a elaborar y entregar un mensaje al pueblo de Chile, que en aquellos tiempos, evidentemente, su mejor información, venía del exterior.
Resulta paradógico, pero afuera nosotros conocíamos más de lo que pasaba en Chile que los que estaban en el país. Esta Radio Moscú, era una especie de ventanilla que entregaba a mucha gente en Chile una visión de lo que estaba sucediendo, y más que eso, le entregaba una fuerza, una dinámica muy particular para soportar todas aquellas vejaciones, y elementos distorsionadores de su personalidad en este mundo tan difícil que estaban viviendo ellos en Chile.
La Radio Moscú estaba prohibida en Chile en ese momento, y aquí recuerdo algo muy importante que es bueno señalarlo.
Yo tomé contacto con la Radio Moscú en aquella época que fui a la Unión Soviética, pero ya antes había tenido contacto con Radio Moscú, porque en los primeros meses de 1974, cuando nos lanzaron a las cárceles y estuvimos en una asquerosa celda reunidos como 15 personas, además del resto que estaba en ese patio, allí compartíamos celda, el capitán Garvacho, el capitán Vergara, el general Poblete, el teniente Dixon, que acaba de hacer un libro sobre la materia -en fin, habíamos varios oficiales allí hacinados, y nos ingeniamos para llevar una radio portátil, y a través de un ingenioso sistema de alambres en el patio que simulaban tendedores de ropa, logramos una buena antena. Y escuchábamos Radio Moscú, a principios de 1974. encarcelados.
Y allí recuerdo yo la cálida voz de Katia, pidiendo libertad para Corvalán y para todos los presos políticos. Y nombraba a todos aquellos que estábamos allí, lo que nos introducía dos sensaciones. Una de alegría de saber que estaba todo el mundo pendiente de nosotros y otra de de cierto temor, porque Radio Moscù nos estaba diciendo que estábamos en la cárcel, y recordemos que en aquella época nosotros éramos “enemigos internacionales de la Patria”.
Era compleja la situación pero nos alegraba mucho, que una radio internacional sabía que estábamos encarcelados y estaba pidiendo nuestra libertad.
Ahora te voy a decir lo siguiente. Posteriormente, y he conversado con mucha gente que escuchaba Radio Moscú, evidentemente que fue un alivio para ellos, escuchar esa voz, la voz tuya, la de José Miguel Varas, la de Secal, era una especie de ventana para el espíritu de esta gente que estaba en el paìs, prácticamente con una autoestima por los suelos. Y esa voz que llegaba de Moscú, los alentaba, les daba la esperanza que algo distinto podía pasar en un breve plazo. No fue tan breve pero fue una ayuda enorme, espiritual.
Radio Moscú, el programa Escucha Chile, la voz de la solidaridad Internacional revive en el recuerdo de muchos chilenos cuando se conmemora el 40 aniversario del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
Soy Roberto Garcés, desde Santiago de Chile. Gracias a nombre de todos.
sk
Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.
Roberto Garcés Corresponsal de Chile
Augusto Pinochet, Chile, aniversario, Historia
Leer más: http://spanish.ruvr.ru/2013_09_06/Escucha-Chile-de-Radio-Moscu-la-voz-de-la-solidaridad-internacional-5897/

Chile: 40 aniversario del golpe de Estado. Desde Rusia hablan testigos de Epoca

5 septiembre, 13:30  

Chile: 40 aniversario del golpe de Estado

Сальвадор Альенде чили президент

 

Foto: flickr.com

 

Descargar NA_MOJ_VZGLYAD_ChILI_05-09-13

En septiembre se cumplen cuarenta años desde el golpe de Estado en Chile, como resultado del cual dejó la vida el presidente Salvador Allende y se implantó un régimen criminal del general Pinochet. Igor Kudrin recuerda esta tragedia en la historia del pueblo chileno.

Es lamentable que hoy sobre el trágico acontecimiento de hace cuarenta años algunos expertos escriban que el golpe del 11 de septiembre de 1973 fue previsible y pretendan explicar las causas y objetivos de sus inductores con el general Pinochet a la cabeza. Algunos de ellos consideran que los amotinados querían en primer lugar derrocar al presidente Salvador Allende y que se podía hacer tan solo manu militari. En esto se olvidan al menos de aludir que el golpe había sido planificado y perpetrado bajo la dirección y con la participación directa de EEUU.

El autor de este comentario estudió en 1972-1973 en la Universidad de Santiago de Chile y se vio obligado a tornar a casa, a Moscú, un mes antes de la fecha fatal por una sola causa: los profesores universitarios, indispuestos contra el presidente Salvador Allende, lisa y llanamente, dejaron de atender a los estudiantes extranjeros. A la vez se suspendieron las becas y se clausuró la residencia estudiantil. Junto con los estudiantes de otros países, entre ellos de EEUU, nos alimentábamos y vivíamos en casas de nuestros amigos chilenos. Pero comprendimos rápidamente que las bocas de más, de los holgazanes forzosos en casas de los habitantes de Santiago, hospitalarios pero que experimentaban apuros financieros, era algo feo. Nos vimos constreñidos a despedirnos y a partir a nuestra tierra natal a bordo de aviones de compañías nacionales.

Tras el 11 de septiembre de 1973 algunos de mis coetáneos trataban de afirmar que presentían el próximo golpe militar y el derrocamiento de Salvador Allende. Sí, Chile vivía un tiempo nada fácil. En primer lugar, porque los enemigos de Allende procuraban parar las transformaciones económicas y la reforma agraria que practicaba el gobierno de la Unidad Popular, devolver las empresas nacionalizadas a sus dueños de antes y tornar Chile a la órbita de la influencia de Washington. Sin embargo, creo que no todo político experto, ni un profeta de los más clarividentes, habría podido prever la posibilidad de una asonada profascista y sus trágicas consecuencias. Si bien, para personas perspicaces no era difícil adivinar el deseo de la derecha de tornar Chile a la esfera de la influencia de EEUU. De ello nos hablaban profesores de la Universidad y latinoamericanistas de diversos países. Cómo se desarrollaba la tragedia chilena desde la muerte del presidente lo supimos tan solo después de volver a nuestros países.

Primero por cadenas de radio y TV escuchamos y vimos buques de guerra que descargaban su artillería sobre Valparaíso, los fusilamientos de marinos y oficiales partidarios de la Unidad Popular. Por fin, nos llegó la noticia más aciaga: los alzados llevaron a cabo una operación para ocupar la capital y formar una junta castrense encabezada por el general Pinochet. Más tarde, a través de mis colegas que se salvaron supe que los amotinados bombardearon las estaciones de radio Portales y Corporación. Por último tomaron por asalto el palacio presidencial La Moneda y el mundo se enteró de la muerte de Salvador Allende.

En una palabra, la asonada castrense fue cruel, siendo un acto sutilmente planificado. No en vano los amotinados ocuparon en seguida todas las instituciones públicas. Con la particularidad de que los oficiales que se negaron a respaldar la asonada, fueron asesinados con sevicia. Recuerdo el viaje de Vladímir Putin a Santiago en noviembre de 2004, cuando le acompañaba haciendo parte de un grupo de colegas moscovitas. Me acuerdo bien cómo Putin durante su visita al palacio donde tocaba a su fin la restauración, escuchaba con amargura lo que contaban testigos. Es curioso que la descripción más completa de los acontecimientos de 1973 se dé en el informe de la comisión del Senado de EEUU sobre las operaciones en Chile.

Hoy entre nuestro país y Chile otra vez median relaciones de amistad, crece la unidad en cuestiones políticas, se firmaron convenios en las esferas de la economía, energética, espacio, colaboración tecnomilitar, lo que fue concordado de antemano por Vladímir Putin y su congénere Ricardo Lagos. Hace poco han aparecido en la prensa noticias sobre el propósito de la expresidenta Michelle Bachelet de postularse al más alto cargo. Nosotros deseamos éxitos al pueblo de Chile y a sus dirigentes y confiamos en la consolidación de nuestra amistad.

vs/as/sm

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

Arte y Memoria.40 AÑOS DEL GOLPE TEATRO A MIL. FITAM.

FITAM – Fundación Teatro a Mil > 40 años del Golpe

40 AÑOS DEL GOLPE

Ciclo de teatro contemporáneo que conmemora el Golpe de 1973 y lo sucedido durante la dictadura, en el teatro y la sociedad chilena. Las obras seleccionadas acuden a los acontecimientos políticos y humanos de la historia reciente de Chile, contribuyendo a la reflexión crítica desde varios puntos de vista, promoviendo voces diversas y provocando diferentes emociones.

Fundación Teatro a Mil ha tenido una permanente vinculación con los acontecimientos históricos y presentes que nutren la historia de nuestro país. Es por eso que organiza este ciclo compuesto por seis obras: El año en que nací1974: Población Tejas VerdesEscuelaLa muerte y la doncellaVilla y el estreno Teatronacional. Esta programación se reforzará con una serie de Eventos Especiales abiertos al público y una serie de giras internacionales de obras que también hablan de aquel periodo político chileno.

Texto y dirección Lola Arias
Miércoles 4 de septiembre, Teatro Nescafé de las Artes.

Dirección Pablo Barbatto Olave
Del 29 de agosto al 14 de septiembre, Teatro del Puente.

Dirección Alejandro Moreno
Del 4 al 14 de septiembre, Teatro Antonio Varas.

Dirección Moira Miller
Del 5 al 29 de septiembre, Teatro Mori Parque Arauco.

Dirección Guillermo Calderón
Del 7 al 15 de septiembre, Teatro de la Palabra.

Dirección Guillermo Calderón
11 de septiembre, Teatro de la Palabra.

Un conversatorio con artistas y seis encuentros de trasnoche que acercarán al público y las compañías.

Cómo recordamos nuestra historia. Entrevistas, videos y artículos sobre el teatro en el contexto del Golpe de 1973 y los años de la dictadura.