Chile, a 40 años de muertos, zombis y fantasmas…

07SEP2013

Chile, a 40 años de muertos, zombis y fantasmas… Destacado

por Leonel Reyes Fernández / Unidad de los Pueblos y los Trabajadores

Sábado, 07 de Septiembre de 2013 
 
En Chile aún coexisten dos proyectos políticos diametralmente opuestos y que todavía siguen en patente y latente tensión.
 
 
 
 
 

 
 
 
Chile, a 40 años de muertos, zombis y fantasmas…

 
En Chile aún coexisten dos proyectos políticos diametralmente opuestos y que todavía siguen en patente y latente tensión.

Entramos en pleno mes de septiembre y estamos muy pronto a inaugurar un nuevo ciclo estacional. Mes de la primavera, del rebrote de la vida, del amor y la amistad; mes de la alegría, los colores y los juegos tradicionales; mes de las fiestas y conmemoraciones republicanas.

 Pero cierta vez, un 11 de septiembre de 1973 la verde primavera, que se preparaba por llegar, se tiñó de rojo con sangre derramada por miles de chilenos y chilenas. Recuerdos dolorosos de uno de los capítulos históricos más siniestros para la historia de Chile y la humanidad.

539607_10200863530363813_898346924_nA 40 años de la conmemoración del Golpe Militar para algunos y del quiebre Constitucional para muchos, no puedo estar  ajeno a lo que está sucediendo en estos días a través de los medios de comunicación televisivos acerca de la exhibición de documentales, series, noticias, entrevistas, testimonios de este fatídico y doloroso suceso.

Pregunto, ¿por qué ahora, recién se comienza a desclasificar imágenes y documentales antes no vistos por televisión, curiosamente todos en emisión casi paralelas?… ¿se esperó 40 años para realizar toda esta parrilla televisiva mediática para decir que en Chile las cosas no están bien, que aún las heridas humanas y sociales no están sanadas, que las relaciones humanas no están reconciliadas?… ¿Por qué recién se está pidiendo “perdón” ante el pueblo chileno?… ¿basta sólo con actitudes de arrepentimientos y buenas intenciones para redimir el pasado?… ¿qué intención y qué plan está detrás de todo esto y quiénes lo sustentan?.

A 40 años, es innegable que Chile vive una paradoja existencial aún no resuelta, consecuencias de dos formas de ver y construir sociedad. Esta contradicción existencial se intensifica cada vez que se aproxima el 11 de septiembre, fecha cíclica y recurrente que divide ideológicamente a unos y otros. Se comprueba que a 40 años el antagonismo es una realidad y las brechas cada día se expanden porque en Chile aún coexisten dos proyectos políticos diametralmente opuestos y que aún sigue en patente y latente tensión:

El uno, se instauró con un golpe militar a la cabeza del General de Ejército Augusto Pinochet Ugarte junto a las Fuerzas Armadas y del Orden, justificando que el comunismo marxista leninista de la Unidad Popular estaba destruyendo a Chile; el otro, por el Presidente Constitucional Salvador Allende Gossens quien siempre mantuvo la idea de que un socialismo a la chilena era posible. Fue presionado, boicoteado, acorralado y aniquilado por poderes fácticos entre el periodo 1970-1973.

El uno, perpetuó una superestructura visible y vigente de 40 años de transición de capitalismo plutocrático, con tutela militarizada, pauteada y negociada; el otro, con un paradigma popular aún clandestino con la esperanza de retomar el sueño de una sociedad más solidaria, fraterna, igualitaria, justa, ahora sumándose la transversal ecológica y multicultural.

El uno, dejó a las familias más ricas del país -a familias de origen mestiza europea de apellidos raros- para que gobernara al pueblo trabajador como mano de obra para mantener el sistema capitalista neoliberal;  el otro, dejó la esperanza de que los pobres también tienen el derecho de empoderarse social y políticamente de los asuntos del país, gobernándolo según criterios y necesidades de los más desfavorecidos y marginados de la sociedad.

El uno, dejó a su propia familia con una riqueza millonaria a costa de transacciones financieras encubiertas y del genocidio de cientos y miles de chilenos; el otro, dejó un pueblo esperanzado con una herencia humanista y socialista hasta ahora recordada con respeto por la gente pobre y humilde del pueblo. Incluso alcanzando reconocimiento y estimación a nivel internacional.

El uno, dejó como herencia una Constitución (1980) unilateralmente descontextualizada, antisocial, antipopular, ultraconservadora, alabada y sostenida por la actual clase política chilena oligárquica, clasista y mercantilista; el otro, dejó al pueblo de Chile un legado ético en la última despedida transmitida por Radio Magallanes (1973) con carácter de arenga profética, visionaria e inspiradora para las presentes y nuevas generaciones.

El uno, sostenido en la actualidad por casi todos los poderes económicos y políticos de derecha del país, incluyendo a una acomodada pseudoizquierda aún temerosa y políticamente coludida con el status quo; el otro, sostenido por la resistencia de la “verdadera gran mayoría” que exige cambios estructurales profundos a mediano y a largo plazo. Eso incluye una auténtica Asamblea Constituyente ciudadana, popular y democrática que tenga la misión de elaborar una nueva Constitución Política, Social y Cultural para todos los chilenos y chilenas.

Sigamos…si bien en el contexto de la época se cometieron errores políticos, posicionamientos extremos y divisiones ideológicas totalmente opuestas… nada, absolutamente nada justifica el Golpe Militar y los horrores que sobrevinieron después del 11 de septiembre de 1973.

La dictadura militar maquinó una ficticia “guerra fría a la chilena” –junto a sus aliados civiles políticos y agentes del imperialismo norteamericano- y se constituyó en el complot, en el sabotaje y en la traición más cobarde realizada hasta ahora por las Fuerzas Armadas y del Orden en toda su historia republicana. Sólo se eximen aquellos oficiales y soldados que fueron leales a su pueblo, a su Presidente Constitucional,  muchos de ellos también asesinados por el régimen militar. Sólo se eximen aquellos uniformados que respetaron la vida, negando perder su honor militar.

Para vergüenza nuestra y del mundo –los altos oficiales criollos que juraron defendernos- fueron los mismos que nos aniquilaron sin piedad y sin posibilidad de defensa propia. Muchos compatriotas –nacionales y extranjeros- se entregaron ingenua y voluntariamente a través de los distintos comunicados, denominados “bandos militares”, sin saber que era la antesala de un exterminio planificado y macabro. Muchos compatriotas fueron vilmente engañados para asesinarlos como quien caza un animal, a través de los denominados “intentos de fuga” que se dieron en distintos puntos del país. La “Caravana de la Muerte”, la DINA (luego, CNI) entre otras organizaciones criminales clandestinas constituyeron el símbolo de lo enfermizo –psiquiátricamente hablando- de esas mentes militares de aquel entonces. Una remembranza de la ideología fascista, a la manera de sus máximos exponentes: Mussolini, Hitler y Franco.

El testimonio –entre otros más en fojas judiciales- de un alto rango militar, respecto al proceder de la Caravana de la Muerte contra el macabro asesinato de 14 prisioneros políticos, declaró: “Me daba vergüenza verlos. Si estaban hechos pedazos. De manera que yo quería armarlos, por los menos dejarlos en una forma humana. Sí, les sacaban los ojos con cuchillos, les quebraban las mandíbulas, les quebraban las piernas… al final les daban el golpe de gracia. Se ensañaron… se les mataba de modo que murieran lentamente. O sea, a veces los fusilaban por partes. Primero, las piernas; después, los órganos sexuales; después, el corazón. En se orden disparaban las ametralladoras…” (General Joaquín Lagos Osorio, Comandante de la 1ra, División de Ejército de Antofagasta en 1973). Ese era el mensaje de la brutal dictadura: dejar por generaciones inserto el terror y el miedo para inmovilizar cualquier intento popular de llegar al poder, de evitar cualquier intento de sedición al interior de las Fuerzas Armadas y del Orden.

A pesar de los esfuerzos por borrar el pasado con mensajes de falsa reconciliación y paz social, el pueblo chileno vive sus propias “venas abiertas” (E. Galeano) aún sin sanar, sin cauterizarse en el tiempo. A 40 años de los sucesos, la clase política de derecha todavía se empeña en creer –y hacer creer a los demás- que la amenaza del comunismo internacional era el objetivo -en un contexto de “Guerra Fría”- al que había que enfrentar y extirpar del alma de la nación. Hoy sabemos que nuestros verdaderos verdugos fueron los propios uniformados criollos los que atentaron contra la vida de miles y miles de chilenos trabajadores e idealistas. Hoy sabemos que los verdaderos “extremistas” fueron las mentes fascistas -de civiles y militares- de la innombrable brutalidad fraticida.

Como si fuera poco, todavía a 40 años, los cómplices ideológicos civiles e institucionales se atreven a insinuar reconciliación, caridad y misericordia con los victimarios como si el daño físico y psicológico al país lo haya realizado el pueblo de Chile. Se empeñan en borrar el pasado como “borrón y cuenta nueva”… ¡¡¡Que arrogancia, que cinismo, que soberbia mental!!!… Hoy, la versión oficialista continúa maquillando cosméticamente los hechos tratando de aminorar, de minimizar las consecuencias en las personas, en las familias y en el país. Los verdaderos responsables y cómplices ideológicos del Golpe Militar ocurrido en el Chile del 73`, hoy siguen impunemente en cargos públicos, mientras miles y millones de chilenos siguen viviendo en la infamia histórica más hipócrita conocida hasta nuestros días.

En 17 años de dictadura pretendieron anular nuestra autoestima, nuestra identidad, nuestros sueños; en los 23 años siguientes, una pseudodemocracia pactada entre políticos emparentados por un mismo modelo económico y por una ilegítima Constitución, nos han mantenido en un simulado desarrollo, en una fingida imagen hacia el mundo, en una falsa reconciliación, en un Chile todavía en transición. 

Por respeto al pueblo de Chile se necesita enterrar dignamente a sus muertos y desaparecidos para que descansen en paz y dejen de “penar” cada 11 de septiembre; el pueblo de Chile interpela incansablemente que los zombiscriminales y cómplices ideológicos –que coexisten junto a nosotros- recobren su alma o espíritu para pagar sus delitos ante la justicia y morir como humanos; el pueblo de Chile necesita sanarse -por salud mental- de los fantasmas del pasado para crecer con fraternidad, igualdad y sobre todo con justicia distributiva, ejemplarizadora y reparadora.

Finalmente, una página negra de 17 años no puede empañar el libro de vida republicana y la resiliencia de su pueblo. Una demencial dictadura militar no puede detener los sueños de días mejores para las presentes y futuras generaciones. La primavera del 73` teñida con sangre de chilenos y chilenas continuará siendo la semilla de una esperada justicia, paz y liberación social.

*El autor de este Artículo, Leonel Reyes Fernández, es Lic. En Ciencias Religiosas, Diplomado en Derechos del Niño y Políticas Sociales. Es Técnico en Prevención y realiza labores de desarrollo social y comunitario en Iquique.

 

A 40 Años.Familia del cantante chileno ejecutado en 1973 presenta una demanda en Florida

Familia del  cantante chileno ejecutado en 1973 presenta una demanda en Florida

  • 05 de septiembre de 2013•06:03 PM

    Familia de cantante chileno ejecutado en 1973 presenta demanda en EEUU

    IMAGEN DE ARCHIVO: El cantante chileno Victor Jara, quien fue torturado y ejecutado durante la dictadura militar del general Augusto Pinochet, aparece en esta fotografía sin fecha. La esposa y dos hijas de un popular cantante folclórico presentaron una demanda en una corte federal de Estados Unidos contra un ex oficial militar chileno - ahora ciudadano estadounidense - al que acusan de perpetrar el asesinato. Foto: HO / Reuters
    IMAGEN DE ARCHIVO: El cantante chileno Victor Jara, quien fue torturado y ejecutado durante la dictadura militar del general Augusto Pinochet, aparece en esta fotografía sin fecha. La esposa y dos hijas de un popular cantante folclórico presentaron una demanda en una corte federal de Estados Unidos contra un ex oficial militar chileno – ahora ciudadano estadounidense – al que acusan de perpetrar el asesinato.
    Foto: HO / Reuters
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    La esposa y dos hijas de un popular cantante folclórico que fue torturado y ejecutado en Chile días después del Golpe de Estado en 1973 presentaron una demanda en una corte federal de Estados Unidos contra un ex oficial militar chileno – ahora ciudadano estadounidense – al que acusan de perpetrar el asesinato.

    La demanda civil, presentada el miércoles en Jacksonville, Florida, es un intento de la familia de Víctor Jara por llevar al ex teniente del Ejército chileno Pedro Barrientos a la justicia en Estados Unidos bajo dos leyes que le permiten a las cortes del país norteamericano escuchar alegatos de violaciones de derechos humanos cometidas en otras naciones.

    El año pasado, fiscales en Chile acusaron a Barrientos y a otro oficial de matar a Jara y nombraron a otros seis cómplices. Cuatro oficiales militares en retiro fueron detenidos en relación con el caso.

    Jara estuvo entre los miles de partidarios políticos del presidente de izquierda Salvador Allende ejecutados por el Ejército cuando el dictador chileno Augusto Pinochet buscó afianzar su poder tras el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

    Su muerte se convirtió en un símbolo de los abusos a los derechos humanos del régimen de Pinochet.

    Barrientos, quien se mudó a Estados Unidos luego de que Pinochet abandonara el poder en 1990 y actualmente vive en Florida, ha negado haber tenido un rol en la muerte de Jara. La Corte Suprema chilena aprobó una petición de extradición en su contra que aún no es enviada a las autoridades estadounidenses.

    La demanda alega que Barrientos torturó y ejecutó a Jara en un estadio deportivo 40 años atrás.

    La demanda respecto a Jara, entre cuyas canciones se encuentra “El derecho de vivir en paz”, se produce mientras Chile encara con dificultad el legado del golpe militar a pocos días de su cuadragésimo aniversario.

    Más de 3.000 personas fueron secuestradas y asesinadas durante el régimen de Pinochet entre 1973 y 1990. Otras 28.000 personas habrían sido torturadas durante la dictadura.

    Barrientos recibió la demanda en su casa en Deltona, Florida, el miércoles por la noche, acorde a la firma legal de interés público Center for Justice and Accountability en San Francisco, que asiste a la familia Jara.

    En declaraciones a la televisión chilena el año pasado, Barrientos dijo que no tiene planes de volver a Chile a enfrentar cargos. “Definitivamente no voy a volver”, afirmó.

    Según testigos, Jara fue torturado por varios días – sus manos destrozadas con la culata de un revólver – antes de ser acribillado. Su cuerpo fue encontrado cerca de un cementerio tres días después.

    La demanda afirma que Barrientos ordenó a soldados a su cargo torturar a Jara, quien fue llevado a una pieza bajo llave en un subterráneo en un estadio de Santiago que fue utilizado como centro de detención.

    Luego de que Jara fuera brutalmente golpeado, Barrientos jugó varias rondas de ruleta rusa con una pistola apuntada a la nuca de Jara, indica la demanda.

    “Barrientos cargó una bala en la cámara de su pistola, la hizo girar y jaló el gatillo, sabiendo que cada disparo podría ser letal”, decía.

    Posteriormente Barrientos disparó a Jara “en la nuca a quemarropa”, agregó. Después les dijo a cinco conscriptos militares bajo su mando que dispararan reiteradamente al cuerpo de Jara, agregó la demanda.

    (Reporte adicional de Alexandra Ulmer en Buenos Aires; Traducido por Nadia López. Editado por Marion Giraldo)

    Reuters LatamReuters – Esta publicación incluye información y datos que son de propiedad intelectual de Reuters. Queda expresamente prohibido su uso o el de su nombre sin la previa autorización de Reuters. Reservados todos los derechos.

     

 
 
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    King hace 2 días

    Otro buen recuerdo de los EE.UU. apoyando a un dictador monstruo, mientras que deshacerse de Allende “marxista” por el bien del mundo. El mundo de quién?

     
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    Él no era un ciudadano de los EE.UU. que se produjo el evento. ¿Por qué entonces es esto en un tribunal de EE.UU.. La extradición sería apropiado si tenemos un tratado con Chile?

     
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    La razón por la que esto es importante para los estadounidenses que se preocupan – obviamente muchos aquí en Yahoo no lo hacen – no es una sorpresa – es porque VIDAS Barrientos en los EE.UU.. Si usted piensa que Jara era el único Barrientos persona asesinada, eres ingenuo. Él es un hombre buscado en su país. Si alguien mata a uno de sus familiares y sale corriendo a otro país, usted va a querer lo trajo de vuelta, y estoy seguro de que hay muchas familias que quieren que este hombre trajo de vuelta. 40 años es mucho tiempo, pero algunos seres humanos tienen algo llamado memoria.

     
  • Rudi hace 1 día

     
     

    Puedes agradecer a Nixon y Kissinger para estas historias de horror en curso. Paranoicos aman otros paranoicos porque refuerzan mutuamente.

     
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     hace 8 horas

     

    cuando alguien entra en los EE.UU., se les pregunta acerca de los crímenes del pasado, y las convicciones.ahora parece que mintió, los crímenes de lesa humanidad, y debe ser deportado a un juicio en Chile, en virtud de sus leyes y jurisdicción, sin importar si es un ciudadano naturalizado o no. Nuestro gobierno quiere snowden, independientemente de donde se esconde ahora, por lo que permite establecer un ejemplo para el mundo que va en ambos sentidos.

     
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    Garry hace 2 días

     
     

    Esto ocurrió en Chile y  Corte EE.UU. de  no tiene jurisdicción sobre él.

     
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    Elforshort hace 1 día

     

    El cambio de régimen rastro maniobra, cuarenta años en!

     
  • 3Bs hace 1 día

     
     

    ¿Desde cuándo América consigue arrastrado a basura del wolrd? Forth años han pasado y que están ahora moverse a hacer algo. Caray.

     
  • Hassan hace 1 día

     

    Robert Hassan / 
    Esto es un asunto de Chiles no en EE.UU.,

     
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    Steve X hace 2 días

     

    No tuvimos ningún problema con los John Demjenko (ortografía) supone que Iván el Terrible en campos de concentración. Se comprobó que era inocente y que todavía no podía hacer lo suficiente para convencer y hombre inocente. Israel de todos los lugares lo dejó ir.

     
 
 

Retraumatización Social. A 40 años del Golpe, Chile requiere de una sanación colectiva.

A 40 años del Golpe, Chile requiere de una sanación colectiva. Por Mirna Concha, periodista

04/09/2013 |

Chile necesita una caracterización psicosocial urgente. Han pasado 40 años del Golpe y mientras no “saquemos todo afuera”, como dice la canción de Mercedes Soza, no podrá nacer la primavera, mientras no hablemos desde el alma, mirándonos a los ojos, no podrán nacer cosas nuevas.

Es bueno que la televisión muestre la historia, pero al no haber sanado las heridas, cada vez se revive eldolor, la frustración y la rabia. Chile es un país enfermo.

 

Lo dije en “Una caracterización psicosocial urgente para Chile”, en enero de 2010. Chile es, sin duda, un país afectado por un estrés post-traumático, cuyos trastornos están a la vista: “reviviscencia” repetitiva del evento, evasión, excitación, sentimientos de culpa, ansiedad, estrés, tensión, según lo definen los médicos. Todos síntomas que sin duda podemos asociar particular y más intensamente en septiembre, mes que anualmente acentúa y hace más evidente las diferencias que nos mantienen divididos.

En esa misma columna, hace ya más de tres años, decía que Chile necesita una urgente caracterización psicosocial para determinar las patologías que como sociedad nos afectan, y sanar las profundas heridas que persisten. Y planteaba que si hacemos una analogía con las adicciones, podríamos concluir que Chile se encuentra en un estado “contemplativo” en el cual existe consciencia de lo vivido, de las consecuencias, pero estamos inmovilizados. Necesitamos con urgencia pasar a etapas superiores, a la decisión y luego a la acción, esa que nos llevará a la rehabilitación y sanación.

Este año se conmemoran 40 años del Golpe. Las heridas están abiertas, el dolor, la rabia y la frustración se acentúan con las imágenes que está y seguirá mostrando la televisión.

 

Es bueno educar, mantener viva la memoria, pero en una “terapia” colectiva sin la debida contención los riesgos son demasiado altos.La conmemoración este año será sin duda más cruda. Ojalá no hayan víctimas fatales, pues ya se ha derramado demasiada sangre.

 

 

 

A LOS 40 AÑOS…ALGO DE HISTORIA POR REPASAR…

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JUEVES, MARZO 29, 2007 

Lecturas para primera prueba

 

 

Estimados y estimadísimas, las lecturas de la primera prueba son:

a) Alan Angell: “La izquierda en América Latina desde c. 1920”, en Leslie Bethell, ed., Historia de América Latina, Barcelona, Crítica, 1997, vol. 12, pp.73-131. Este artículo hace un excelente repaso que pone muy en perspectiva los alcances de la experiencia de Allende.

b) Julio Pinto: “Hacer la revolución en Chile”, en J. Pinto, Cuando hicimos historia. La experiencia de la Unidad Popular (Santiago, Lom, 1993, pp.9-33). En algo más de veinte páginas el autor examina las importantes divergencias que existían al interior de las fuerzas leales a la UP y va viendo como ellas minan por los pies ese proyecto, hasta hacerlo completamente inviable.
c) Alan Angell: “La Vía Chilena al Socialismo”, en A. Angell, Chile de Alessandri a Pinochet: en busca de la utopía (Santiago, Andrés Bello, 1993, 61-90). Un segundo aporte de Angell, que destaca en forma apropiada los alcances del peculiar intento de la izquierda chilena de llegar a la revolución, por camino distinto al seguido por todos los ‘socialismos reales’

d) Alain Rouquié y Stephen Suffern: “Los militares en la política latinoamericana desde 1930”, en Leslie Bethell, ed., Historia de América Latina, Barcelona, Crítica, 1997, vol. 12, pp.73-131.

e) Cristian Gazmuri: “Una interpretación política de la experiencia autoritaria (1973-1990)“. Este artículo nos entrega una de las visiones más claras y correctas del régimen militar. El autor fue muy gentil con ustedes: puso todo eso en muy pocas páginas.