Zurdos no diestros: ROSA INDOMABLE, UNA ROSA Y SU ESPINA DOLOROSA

Zurdos no diestros:
ROSA INDOMABLE, UNA ROSA Y SU ESPINA DOLOROSA

La historia de Rosa Silva Álvarez, una incansable activista que ha hecho de su causa por la verdad y la justicia su sentido y razón de vida. Los militares de la dictadura de Pinochet asesinaron a su padre en 1973. Protestar en la calle es uno de sus hábitos. 

Por Myriam Carmen Pinto, serie Zurdos no diestros.

Rosa Silva Álvarez, ha hecho  de su  lucha por la verdad y la justicia su sentido, misión y razón de vida.

Protestando en las calles, le lanzaban  agua sucia al rostro, la empapaban, le quitaban y rompían carteles y lienzos, la golpeaban, la llevaban a los calabozos, pero ella seguía y seguía… lo mismo todos los días.

Su sangre hierve.  En Antofagasta, un día de mediados de octubre de 1973, los militares asesinaron a Héctor Mario Silva Iriarte, su padre, 38 años, abogado, dirigente regional del partido socialista y alto directivo de una empresa estatal.

En la oscuridad de la noche

El 11 de septiembre de 1973, día del golpe militar, a él, lo requieren publicamente para responder algunas preguntas.  Sin pensarlo dos veces, viaja desde Santiago, donde cumplía una comisión de servicios. Se presenta voluntariamente. Un salvoconducto le permite desplazarse en su propio vehículo, incluso en horas de toque de queda. Desecha así una propuesta de asilo en México. A su esposa, Graciela Álvarez, dijo no tenía nada que ocultar porque sus manos estaban limpias.

Lo encarcelaron en los cuarteles y luego lo metieron en la cárcel. Estuvo junto a dirigentes políticos, académicos y estudiantes; todos apresados, de un día a otro, solo por sus lazos con el derrocado gobierno de la Unidad Popular.

Graciela, madre de Rosa, acude a la cárcel todas las mañanas. Lleva alimentos y ropa limpia. Un día consigue una visita… estaba arrinconado en una celda, sentado en el suelo,  lleno de heridas y llagas ensangrentadas. No la reconoció.

Un mes y medio después, el vigilante de turno le recibe  el paquete de ropa como ya acostumbraba. Estaban en ello cuando un hombre, a quién no conocía y no había visto nunca, se le acercó. Era el fiscal militar, quién dijo:

– Señora ¿No se enteró de lo que pasó ayer? (18 de octubre,1973)

-No, respondió, ella.

-Los mataron a todos. Graciela se desmaya.

“Fusilan a tres extremistas”, informa la prensa regional a través de dos comunicados firmados por el departamento de Relaciones Públicas de la Jefatura de la Zona en Estado de Sitio. Daban cuenta de la ejecución de seis prisioneros políticos por órdenes de la Junta de Gobierno. Según, esta versión oficial, habían intentado huir. Después se supo no eran seis sino que 14, entre ellos un alcalde, un gobernador, dos gerentes de empresas públicas, dirigentes estudiantiles, sociales y trabajadores.

Los asesinaron en la oscuridad de la noche, cuarenta tiros de rifles y ametralladoras. Vendados sus ojos, amarrados, masacrados, muertos sin proceso, sin sentencia ni defensa alguna.

Sello firmado con sangre

El capellán y un soldado visitan a su esposa en su hogar. Desde la cárcel, traían – en una cajita- su billetera, su reloj, su documentación personal y un mensaje verbal: retirar su cuerpo, sepultarlo en silencio y lejos de la ciudad.

Lo llevaron a Vallenar,  en un ataúd sellado, escoltado por militares con tenidas de combate y armamentos como si fueran a una guerra.

No permitieron velatorio ni funerales, misa ni responso.  Su tumba quedó sin flores y sin nombre; quedó allí como un nadie, un NN.

Sus hijos, Libertad, Amanda, Patricia, Mario y Rosa, tienen entre 4 y 15 años.  Vivían felices con sus sorpresas, cada día. Su padre les dejaba chocolates, juguetes y libros de cuentos bajo sus almohadas. Los llevaba al cine, les contaba historias de la llegada de los españoles  a Chile y  los mapuche; él era ayudante de los personajes más importantes.

En Vallenar, Graciela, los  prepara dignos. A ella, la mataron con él; sobrevivía solo para sus hijos. No tenemos derecho a llorar, decía siempre. Tenían derecho a quererle, amarle, recordarle y gritarle, pero no a llorarle.

La urgencia era levantarse del suelo, mantenerse unidos, ser una familia en pie. Era necesario denunciar, esclarecer la verdad y arrestar a los culpables. Reunidos todos sellan un pacto. Se proponen inmortalizarlo, continuar sus ideales y su utopía social; asumen compromisos por la verdad, la justicia y lealtad a su memoria.

Los años los encauzan hacia caminos sociales y políticos. Mario, el único hijo hombre, milita en el partido socialista, es dirigente nacional. Una de las hijas no quiso saber nunca más nada, las otras tres, al igual que su hermano,  integran  la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) y su quehacer incansable por la justicia, la vida, la libertad y el retorno a la democracia. Es la organización que reúne a las esposas y esposos, las compañeras y compañeros, las hijas e hijos, las madres y padres, los familiares y amigos de aquellos que fueron asesinados por los militares, entre 1973 y 1990.

Florece Rosa indomable

En los años 80, tras terminar sus estudios secundarios, Rosa, se radica en Santiago. Viene a unirse al  movimiento por la defensa y promoción de los derechos humanos y a la lucha por el fin del régimen militar, está c onvencida  de que la única batalla que se  pierde es la que se abandona. Quizás por ello nunca tuvo miedo a los fusiles, metralletas, tanques, botas, ni balas, quizás porque no ha podido llorar como Dios y el universo manda, menos aún vomitar la rabia que tiene hacia quienes mataron a su padre y quienes buscan silenciar y echar todo al olvido.

“Soy hija de Mario Silva, un hombre que usted mandó a matar”. Quiero consultarle ¿cómo se siente ahora?… mírelo, véalo en esta foto, criminal, asesino, criminal”. Mirándole desafiante, frente a frente y a los ojos, increpó al general Sergio Arellano Stark. Sucedió en los pasillos del palacio de los Tribunales de Justicia. En otra ocasión, le escupió el rostro.

Este general del ejército dirigió una comitiva de once altos oficiales. Desplazándose en un helicóptero, de norte a sur, sacaron, desde las cárceles, a 116 prisioneros políticos; los acribillaron y a varios los hicieron desaparecer o los enterraron clandestinamente.

En los expedientes, un general declara que inicialmente no quería entregar a los familiares los cuerpos para su entierro por “vergüenza”. Se descubriría la bárbara forma en que los mataron. Antes de fusilarlos, los masacran, los despedazan con cuchillos corvos y en la morgue del hospital, los médicos los dejan presentables y de nuevo bonitos, entregándolos en urnas selladas. El caso se conoce como “Caravana de la muerte”.

Fue una operación de exterminio, despliegue del terror y señal de guerra, dicen los familiares de las víctimas. Las fuerzas armadas creían salvar al país del comunismo; hicieron lo que hicieron, según ellos, por honor a la patria. Rosa, recuerda que su padre no sabía disparar ni siquiera pistolas de agua.

Una vez, en una manifestación, un policía la apuntó, pasando las balas de su fusil. No ocurrió lo que pudo haber sido el fin de sus días. Estando a punto de disparar, uno de sus compañeros – al darse cuenta de dicha maniobra – desvía el arma, dando un manotazo.

Chile retorna la democracia

A Héctor Mario Silva Iriarte, en los años 90, le rinden homenajes en un funeral simbólico. No había muerto ni féretro, pero era como si. Había banderas rojas, consignas partidarias, discursos, aplausos, claveles rojos; grito del grito… compañero presente, compañero… ahora y siempre.

Fue el funeral que no fue. Su nombre quedó escrito en su tumba y en los memoriales dedicados a las víctimas de la represión de Antofagasta y Vallenar. Instalados a un costado del cementerio, en uno de ellos se lee: “Frente a mi ausencia obligada, un legado invita a vivir”.

Un par de años más tarde, abrieron su ataúd sellado. Rosa, ve a su padre como si hubiese muerto ayer. Sus facciones, su pelo, su ropa… todo intacto. Arrodillada ante a él, acaricia su rostro.

Una despedida que interrumpe un llanto desgarrado. Libertad, descubría las amarras que ataban sus manos.

Libertad, su hija, lo desamarra, lo deja libre; entre todos lo cambian de ataúd y lo dejan bajo tierra para siempre.

En 1998, la familia Silva Álvarez, interpone la primera querella criminal contra el general Augusto Pinochet. Lo acusan de  homicida. No logran juzgarlo, pero logran someterlo a juicio. El no se declara inocente, pero los jueces no lo condenan ni encarcelan. Argumentan, no estaba en su sano juicio.

Lo mismo dicen del general Arellano Stark: demencia y locura temporal, reduciendo su condena y arresto domiciliario. Los mandos medios se defienden, acogiéndose a cláusulas de obediencia debida; ósea, hicieron lo que hicieron por órdenes de sus jefes.

Rosa, afirma que en Chile los asesinos caminan libres, que aún no se conoce toda la verdad y que hay limosnas de justicia. Reconoce que el pueblo chileno y el mundo entero, sentenciaron: “Culpables”.

Las autoridades priorizan la verdad y la reconciliación. Relegan la justicia a la medida de lo posible, hablan de perdón nacional. Rosa, se siente traicionada. Entonces sale a las calles, su nueva demanda es: “Ni perdón, ni olvido”. “No a la impunidad”.

Decepcionada parte a Nicaragua, uniéndose a los sandinistas y su revolución. Al caer el poder popular, regresa a Chile, aislándose un par de meses. La puerta de su casa tiene cándados hasta que decide estudiar. Ser abogado.

Y lo logra. Entre libros, marchas y reuniones se une a los equipos que  llevan los casos de violaciones de derechos humanos. Recorre salas de juzgados y cortes, ingresa antecedentes y nuevas diligencias para que se reanuden, continúen y no prescriban en el tiempo.

Como abogada trabaja en un municipio y ejerce independiente. Tramita problemas de la gente pobre.No le dan ni una moneda, a cambio les pide reponer cañerías, llaves y remover planchas del techo para que no siga lloviéndose su cama.

La casa donde vive se la presta un amigo; es un espacio abierto, cálido, generoso. Es ella.

Protestar es uno de sus hábitos

Viviendo casi más de la mitad de su vida, Rosa, no tiene hijos, marido, ni casa. Su todo son su madre, hermanos, compañeros y su causa de lucha. Quiere cambiar este mundo de abusos e injusticias. Denunciando su historia y lo que le tocó vivir, sus pies dibujan las calles.

En silla de ruedas, mirada débil, cansada, aún no baja sus brazos. A todas las marchas y actos de denuncia, va.

No tiene miedo a morir, no le debe nada a la vida. Ha hecho todo lo que quiso y creyó…  quiere que su funeral sea una fiesta, que corra vino, carne asada, cumbias salseras.

Uno de sus amigos tiene una lista de los que tienen prohibición de asistir.

Quiere que la incineren y arrojen sus cenizas a la calle Ahumada, corazón de Santiago de Chile.

Allí vive sus días más felices… solo allí se da permiso y se permite soñar, ser una rosa sin espinas dolorosas. Protestando,  la golpeaban, removían su dolor. Resistía solo con su puño cerrado al aire y su rezo diario: “aunque los pasos toquen mil años, no borrarán la sangre de los caídos”…

Entonces veía las grandes alamedas abiertas, el hombre libre, como dijo antes de morir el presidente Allende, Chile volcado a las calles, venciendo y naciendo, país libre, solidario y justo. Soñaba hasta por quienes ya no estaban. Vive y habla por ellos.

Myriam Carmen Pinto. Zurdos no diestros (serie).
www.gritografiasenred.org 
Santiago, Chile, mayo 2012.

Fotografías: álbum de la familia: Rosa Silva, primera lado derecho (foto 1); Héctor Mario Silva, segundo de izquierda derecha (foto 2); la familia reunida días previos a la tragedia. Rosa es la pequeña junto a su madre, lado izquierdo (foto 3).

Serie Zurdos no diestros

* KULTURAALTERNATIVA ES SU PROPUESTA

Myriam Carmen Pinto

El caso de mi Viejo y Cómo abordar el horror de un modo que los niños también puedan atravesarlo y salir ilesos.


Manuel Guerrero
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5 julio 2003

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Un nuevo Chile recupera la memoria. Miguel Urbano Rodrigues

Un nuevo Chile recupera la memoria

Miguel Urbano Rodrigues
resistir.info 
Dos semanas en Chile fueron un viaje a través del inesperado. No tenia idea de lo que iria encontrar. Más no ha sido lo que he visto y sentido.

Habia estado alli por ultima vez en el año 98. Sobretodo para rever amigos. Frei ocupava la Presidencia. La atmosfera era deprimente. La tristeza que marcava el fluir de la vida dolia. El pueblo parecia haber perdido la memória. Con la excepción de Volodia Teitelboim los intelectuales con quien hablé exibian un pesimismo generalizado. Pensaban el futuro sin esperanza.

Volvi ahora, transcurridos cinco años, para participar en actos relacionados com el 30 aniversario de la muerte de Salvador Allende.

Percibi inmediatamente que el ambiente era otro. Del aeropuerto segui para una conferencia de prensa. Cuando entré en la sala,Humberto Martones, un ex-ministro de la Unidad Popular, presentaba el programa del Seminario Internacional «30 años – Allende Vive, Las Alternativas Populares y La Perspectiva Socialista en América Latina». Habian comparecido varios canales de televisión y una media docena de periodistas. Hicieron muchas preguntas sobre el Seminário, organizado por el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz-ICAL, por la revista America Libre y por el Centro Martin Luther King, de Cuba. Pero el dia sigiente la comunicación social ignoró el acontecimiento.

Chile forma com Venezuela el duo de paises en América Latina en donde la perversión mediática presenta niveles insuperables.

Horas despues, en el almuerzo conmemorativo del 63 aniversarioi del periódico «El Siglo», me impresionó la alegria de vivir y la confianza de las 500 personas reunidas en esa jornada de confraternización.

En Santiago, Valparaiso, Cartagena y San Antonio comprendi en dias posteriores que el movimiento de la historia se habia alterado. La marea subia.

UN PAIS DIFERENTE 

Al margen del programa tuve la oportunidad de intervenir en iniciativas promovidas en Valparaiso y otras ciudades de la costa en encuentros con trabajadores, en convivencias fraternales com sindicaleros, en poblaciones cuyos nonbres son hoy casi lengendarios por el combate permanente de los vecinos contra la dictadura.

Revisité barrios en donde estuve en los años de la Unidad Popular, pero también durante los años negros de la dictadura.

El balance de las conversas con combatientes de la vieja guardia y con jovenes es muy positivo. Regresé de Chile optimista. El futuro inmediato se presenta cargado de desafios, de indagaciones sin respuesta. Pero la recuperación de la memória es transparente. Un porcentaje cada vez mayor de chilenos, conciente de la tragica herencia de la dictadura, enfrenta en condiciones muy dificiles los problemas del presente con coraje y esperanza, forjando en la lucha una nueva actitud ante la vida. Para se evaluar la complejidad de las transformaciones en la patria de Allende es util no olvidar que en el sur de la vertiente Ocidental de la Cordillera de los Andes se formó, casi aislada de sus vecinos, una sociedad muy diferente de cualquier otra de America Latina. Para la diferencia contribuyó no poco la influencia hegemonica que Inglaterra exerció en la Región. Chile, desde el final de la primerea mitad del siglo XIX, presenta la peculiaridad de haber construido un estado moderno — para servir a una burguesia en expansión — fenomeno excepcional en América Latina. Alli los servicios funcionan. Pinochet mintió al atribuirse el merito de un sentido de organización. Lo que la derecha golpista reivindica como conquista suya no lo es. Viene de la epoca de Diego Portales, de las decadas posteriores a la independencia.

A lo largo de los ultimos 150 años, gobiernos com proyectos antagonicos han utilizado ora para bien ora para mal esa excepcionalidad chilena — que algunos definen paternalmenhte como estilo europeo.

Hoy esa fachada de modernidad, sobretodo en Santiago, es profundamente engañadora porque oculta desigualdades sociales afrontosas de la condicion humana. Despues de Brasil, Chile es tal vez el pais con una distribucion de riqueza más injusta. Sin embargo, aparece en publicaciones de la ONU como presentando indices de calidad de vida muy por encima de los promedios latrino americanos.

Los barrios de la burguesia santiaguina, como La Dehesa, Vitacura, las Condes que por el refinamiento y lujo hacen pensar en lugares exclusivos de Europa, coexisten con poblaciones en donde la extremada pobreza de los vecinos trae a la memoria las mas degradadas favelas de Rio de Janeiro o de las barriadas de Lima.

LA ENTREGA DEL COBRE 

No cabe en el tema de este articulo desmontar la insidiosa campaña de los epígonos de la dictadura que calunian la Unidad Popular y niegan sus grandes conquistas proyectando del gobierno de Pinochet la imagen de una sábia administrración Pero, para se evaluar los efectos devastadores de la continuidad de las politicas neoliberales de los gobiernos de la Concertación – nacidos de la alianza de la Democracia Cristiana con el Partido Socialista y el Partido por la Democracia de Lagos – vale la pena, como ejemplo, citar lo que ocurrió con el cobre.

Salvador Allende llamaba al cobre «el sueldo de Chile» para definir la importancia decisiva de aquel metal en la vida del país.

Cuando el 11 de julio de 71 el cobre fue nacionalizado hasta la derecha aplaudió la decisión, aprobada por unanimidad en el Congreso.

Pinochet no osó desnacionalizar la mineria. En 1989, 26% del presupuesto nacional era financiado por el cobre. Mientras, aunque formalmente no haya sido revocada la legislación que garantiza la posesión por el Estado de los recursos mineros, el capital privado controla hoy las grandes minas de cobre. Un sistema perverso hace practicamente imposible la expropiación de concesiones atribuidas a empresas privadas. Las indemnizaciones incluirian no solamente el total de las inversiones realizadas como el valor de los yacimientos explotados.

Las transnacionales han sido practicamente isentas del pago de impuestos. El escandalo es tanto mas chocante cuanto el cobre representa 40% de las exportaciones del pais y las reservas chilenas 37% de las mundiales. En 1989 la producción llegó a 1 millón y 600 mil toneladas, con el valor de 4 410 millones de dolares. El fisco cobró entonces 2 223 millones, es decir la mitad.

En 2001, la producción superó 4 millones y 550 mil toneladas, representando un valor de 6746 millones de dolares. El Estado, sin embargo, solamente recibió como impuestos 420 millones de dolares, menos de 6%, correspondiendo a 2,6% del presupuesto nacional.

Pinochet no dispuso de tiempo suficiente para entregar los recursos mineros. Pero los Gobierno de la Concertación, sometidos a la presión de Washington, han realizado el prodigio de desnacionalizar en la practica el cobre que volvió a ser controlado por empresas privadas (60% de la producción en manos de transnacionales).

UN SEMINÁRIO ESTIMULANTE 

Para quien como yo redescubrió en Chile el renacimiento de una combatividad que fuera del pais se tenia por adormecida, las jornadas del 30 aniversario del 11 de setiembre han sido una fuente de sorpresas. El Seminario Internacional, montado com escasos recursos financieros, impresionó tanto los convidados extrangeros, que algunos pretenden sugerir en sus paises iniciativas similares inspiradas en la formula chilena.

En las sesiones realizadas en el edificio Diego Portales – el gran centro de convenciones construido durante la Unidad Popular, entonces llamado Gabriela Mistral – el debate de ideas y la reflexión sobre la historia se situaron en un nivel medio raramente alcanzado en eventos del genero. La participación chilena contribuyó decisivamente para el exito. La calidad de las intervenciones fue valorada por la serenidad y senso de responsabilidad con que la mayoria de los participantes, gente com fornaciones ideológicas diversificadas, se pronunció sobre grandes temas que condicionan el futuro de la humanidad, insertandolos en la coyunctura latino- americana.

Naturalmente, la história y el significado del gobierno de la Unidad Popular han merecido una atención especial, asi como la personalidad de Salvador Allende, quien, 30 años pasados, emerge publicamente como la dimensión del mayor estadista chileno del Siglo XX.

Los debates sobre la via institucional y sus limites como proyecto de transformanción radical de sociedades capitalistas suscitaron un interés especial. Chilenos com mundividencias diferentes y extrangeros han sostenido com frecuencia posiciones polémicas en debates de gran riqueza conceptual.

El ALCA y la amenaza mortal que para América Latina representa ese proyecto imperialista de recolonización; las Fuerzas Armadas y su papel; la actualidad del pensamiento revolucionário de Bolívar; la Reforma Agrária y la soberania alimentar; los desafios resultantes de la manipulación mediatica – fueron temas que motivaron una intensa participación. Transcurridas semanas de la huelga general del 13 de agosto, el acontecimiento fue, hay que subrayar, polo de debates en que el rostrro del moderno sindicalismo chileno apareció iluminado.

En el Seminario me tocó intervenir en un panel sobre los movimientos sociales y los partidos politicois en la construcción de las alternativas populares.

Como era inevitable, la temática de los Derechos Humanos fue asunto permanente, en un momento en que el gobierno, las fuerzas armadas y los partidos dee derecha enarbolan la bandera de la «reconciliación», deseosos de hacer olvidar los crimenes de la dictadura.

En la clausura, el brasileño Emir Sader, director de la Revista América Libre, presentó una série de sugerencias interesantes para dinamizar la lucha en que los pueblos se empeñan en el combate al neoliberalismo globalizado.

Uno de los meritos del seminario habrá sido la harmonización de su programa con iniciativas muy diversificadas insertadas en las jornadas de recuperación de la memória del 11 de setiembre.

Al lado de compañeros y amigos llegados de muchos paises de America Latina, de los EE UU y de Europa, estuve en el cementério de Recoletos, recordando a Allende y a otros patriotas chilenos caidos en defensa de la democracia y la libertad.

Las comemoraciones oficiales han sido más que discretas. El gobierno no podia ignorar la efeméride. Pero hizo lo posible para imprimirle un perfil bajo. En el Congreso los discursos fueron tibios y los partidos de la derecha, la UDI y la Renovacion Nacional, no comparecieron.

Para la Democracia Cristiana era imposible negar que tiene grandes responsabilidades en la creación de condiciones para el golpe del 11 de setiembre. Fue complice. Pero en la Concertación, como totalidad, recordar el 11 de setiembre genera mal estar. El Partido socialista pratica hoy una politica neoliberal. El discurso oficial situase en las antipodas del allendista. Los Carabineros reprimen com frecuencia y brutalidad los trabajadores. No sorprendió que las contradicciones de un gobierno de compromisos sucios com el imperialismo subieran a la supereficie, como se esperaba, durante la semana del 11 de setiembre.

El presidente de la Republica, Ricardo Lagos, y de modo general los dirigentes de la Concertación intentaron separar Allende de la Unidad Popular. Elogiaron al presidente mártir, pero olvidaron (o criticaron) su gobierno. Lagos expresó esa tendencia. En cada iniciativa del programa oficial fue identificable el mal estar resultante de contradicciones transparentes. El actual presidente, al rendir homenaje a Allende incluyó en ella llamamientos a la « reconciliación nacional». La hipocresia fue tamaña que algunos dirigentes llegaron al extremo de sugerir que Salvador Allende en su patético mensaje de despedida dirigida al pueblo de La Moneda bombardeada habló como un precursor de la «reconciliación». Olvidaron que esa reconconciliacion, tal como la entieden, con el apoyo de la derecha, seria un negocio, una compra de las conciencias. Desearian imitar lo que los EE UU y la Gran Bretaña hicieron cuando Libia pagó (en esse caso indeminizaciones milionarias) a las familias de las victimas del avion de la Pan American que explotó en Escócia. La maniobra, en Chile, fracasó porque los familiares de asesinados y desaparecidos la han rechazado com indignación, exigiendo la punición de los responsables por los crimenes de la dictadura, eufemisticamente designada por la comunicación social como «el regimen militar».

El pueblo solamente pudo acompañar por la televisión la cerimonia en que Ricardo Lagos inauguró la puerta de la Moneda, de la calle Morandé, por la cual los militares golpistas retiraron el dia 11 de setiembre el cadaver de Salvador Allende.Pinochet mandó eliminarla en 73, como si la memoria pudiera ser apagada com cimiento.

Lagos compareció sin compañia a la solenidad. La proximidad del pueblo lo incomoda. Todo fue asi helado en los actos que recordaron el 11 de setiembre.

El presidente de la Republica tiene conciencia de que la politica economica de la Concertación justifica las criticas de los que identifican en ella una forma de pinochetismo sin Pinochet.

EMOCIÓN 

El gobierno mobilizó 27 000 carabineros el 11 de setiembre. El enemigo potencial era el pueblo.

El aceso a la Plaza de la Constitución, escenário del homenaje principal a Salvador Allende fue dificil. Aunque miembro de las delegaciones extrangeras (1) no me fue facil entrar en el recinto en donde habia sido instalada la tribuna.

Pero la maniobra de intimidación no funcionó. En la area abierta al publico se concentraron unas 15 000 personas, porque alli no cabian más. La Plaza fue del pueblo por algunas horas.

Há sido bella la evocación del heroe tombado en la lucha. Desde las vibrantes canciones del cubano Silvio Rodriguez a la serena intervención de Gladys Marin – una lucida asunción de los ideales y objectivos del Gobierno Popular, personificados en Salvador Allende, – las voces de America Latina revolucionária se sumaron alli a las del Chile democratico y progresista.

No menos emocionante fue el espectaculo en el antiguo estadio Chile, ahora bautizado como Estadio Victor Jara. Para mi, aquella noche fue un paseo mas por la memoria. Cuando la barbarie entró en el quotidiano en setiembre del 73 alli fueron concentrados, y muchos asesinados, los prisioneros cazados en la primera ola de la represión fascista. Alli fue torturado y cayó, cantando para los compañeros y para su pueblo, Victor Jara, el gran trovador comunista.

Y ahora, treinta anos despues, lo escuchamos de nuevo mientras contemplamabos su imagen en una pantalla gigante, oyendo sus canciones, con sonido de eternidad, en la voz de trovadores revolucionarios como el, llegados de Cuba y de Mexico.

Fue un espectaculo maravilloso en el cual Joan Jara, la viuda de Victor, comovio mucha gente hasta las lagrimas al traer al gran anfiteatro la palabra del cantor poeta de la revolución que há sido su compañero.

Todo se fundió en la noche,de la canción al ballet,del clasico al mas actual, porque el rio de la vida no se detiene, flui como las luchas del pueblo.

XXX 

Fue gratificante para mi, como comunista, verificar que en esta subida de la marea que señala la recuperación de la memória historica, el Partido Comunista de Chile asume en las luchas actuales el papel que le cabe como organización revolucionária. Una ley electoral de recorte profundamenhte reaccionário le cerró hasta ahora la posibilidad de estar representado en el Congreso. Pero esa limitación no lo desvió de su intransigente fidelidad a los principios y objectivos que justifican su existencia. En esta época de cobardias y miedos, cuando una campaña mundial de satanización del socialismo destruyó o desfiguró a tantos partidos comunistas, el PC de Chile mantuvo una coerencia ejemplar en el combate. Dirigentes, cuadros, militantes de base me impresionaron por el nivel ideológico, la ausencia de sectarismo y dogmatismo y la calidad humana. Gente asi es indispensable en la batalla global que se inicia contra la barbárie imperialista que amenaza la propria continuidad de la vida humana en la tierra, nuestra patria comun. Porque las vanguardias revolucionárias son imprescindibles, al lado de los movimientos sociales, en las luchas contra un sistema de poder monstruoso que configura un asalto a la razon.

(1) En el Seminário Internacional de Santiago estuvieron presentes delegaciones de la mayoria de los paises de América Latina, de los EEUU y Canadá, de Alemania, de Italia, de Belgica, de Portugal. Comparecieron y han intervenido una numerosa representacion de Cuba, el secretario general del PC Colombiano, Jaime Caycedo; el primer secretario del PC de Bolivia, Marcos Domich; Hans Modrow, presidente de honor del PDS de Alemania; Hebe de Bonafini, presidente de la Asociacion de las Madres de la Plaza de Mayo; el comandante Daniel Ortega, presidente del Frente sandinista de Liberacion Nacional; dirigentes del PT de Brasil y del Movimiento de los Sin Tierra; del Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional, de Mexico; del Partido del Trabajo, de Mexico; de los Piqueteros argentinos, etc

El original em portugues de este articulo se encuentra en http://resistir.info/ 

Miguel Urbano Rodrigues  http://www.voltairenet.org/auteur122746.html?lang=fr

       

MAUTHAUSEN Francisco Boix Un Fotógrafo en el Infierno.

MAUTHAUSEN Francisco Boix Un Fotógrafo en el Infierno Españoles Víctimas del Holocausto Nazi – YouTube.

Condenan a Manuel Contreras y otros cinco integrantes de la DINA por homicidio de dos dirigentes del MIR

Español: Logo de la Dirección de Inteligencia ...
Español: Logo de la Dirección de Inteligencia Nacional DINA (Photo credit: Wikipedia)

Condenan a Manuel Contreras y otros cinco integrantes de la DINA por homicidio de dos dirigentes del MIR

15/07/2013 |Así el ex integrante de la DINA recibe 15 años y un día de presidio por su responsabilidad en calidad de autor de ambos homicidios calificados.
El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Leopoldo Llanos, dictó sentencia en la investigación por los homicidios calificados de Alejandro de la Barra Villarroel y Ana María Puga Rojas*, ocurrido el 3 de diciembre de 1974 en la región metropolitana.

*Ana María PUGA ROJAS

El 3 de diciembre de 1974 falleció el matrimonio formado por Alejandro DE LA BARRA  VILLARROEL y Ana María PUGA ROJAS, cientista político y profesora y actriz, respectivamente, ambos militantes del MIR y él dirigente de dicha colectividad.  Ese día fueron emboscados cuando se dirigían a buscar a su hijo a la salida del jardín infantil donde asistía en calle Pedro de Valdivia con Andacollo.  El jardín en cuestión había sido visitado con anterioridad por agentes de la DINA que por esa vía habían podido dar con sus víctimas.

La Comisión llegó a la convicción de que Alejandro de la Barra y Ana María Puga se movilizaban en un automóvil y al llegar a la intersección ya mencionada se les disparó sin que hubiese habido orden de detención ni resistencia de su parte, por lo cual tiene la convicción de que fueron ejecutados por agentes estatales, en violación de sus derechos humanos.

Informe Rettig

http://www.memoriaviva.com

El magistrado condenó a seis integrantes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por su participación como autor, cómplice o encubridor de ambos delitos.

Se trata de Manuel Contreras Sepúlveda, Ricardo Lawrence Mires, Pedro Espinoza Bravo y Marcelo Moren Brito, quienes recibieron 15 años y un día de presidio por su responsabilidad en calidad de autor de ambos homicidios calificados.

Eduardo Jaime Astorga, en tanto, fue condenado a 10 años y un día de presidio por su responsabilidad como cómplice, mientras que Miguel Krassnoff Martchentko recibió 5 años y un día de presidio por el delito de encubridor.

De acuerdo a los antecedentes del proceso, se determinó que “agentes de la DINA lograron averiguar que los miembros y dirigentes del Movimiento de Izquierda Revolucionario, Ana María Puga Rojas, actriz y profesora y Alejandro de la Barra Villarroel, cientista político, tenían un hijo de un año y meses de edad que asistía a un jardín infantil ubicado en calle Andacollo N° 1620 de la comuna de Providencia”.

“Los agentes fueron a constatar su existencia el día 2 de diciembre de 1974, revisando los libros de matrícula; y el día 3 de diciembre del mismo año se organizaron en grupos para esperar que aquellos concurrieran, como lo hacían diariamente, a retirar del jardín al infante; se distribuyeron, aproximadamente a las dieciséis horas, según órdenes e instrucciones del día anterior, por las calles próximas al citado jardín infantil”, agrega a la resolución.

Asimismo, se detalla que se atentó en contra la pareja “sin que hubiese habido orden de detención ni resistencia de su parte, muriendo ambos a causa de heridas cefálicas y cervicales”.

En el aspecto civil, además, se determinó que el Fisco debe pagar la suma de $ 50.000.000 a Rodrigo Hernández Puga, hijo de la mujer víctima, mientras que el Fisco y los condenados deben cancelar solidariamente la suma de $ 50.000.000 a Álvaro de la Barra Puga, hijo sobreviviente de ambas víctimas.

Chile un país con vista al olvido consensuado…Chile…a 40 años del golpe militar

Chile…a 40 años del golpe militar

Publicado el 25 mayo, 2013
 por jarashott
 

 

 

 

 

Armando Romero

Reportero Sin Frontera

reblogueado de http://jarashott.wordpress.com/2013/05/

 

 

 

…a 40 años del sangriento golpe militar en Chile, se hace imperioso enfrentar esta realidad…de una sociedad aletargada en la memoria colectiva, una sociedad ensimismada en esta cultura individualista del consumismo, una sociedad donde la impunidad se ha institucionalizado, una sociedad sometida a una constitución fraudulenta, impuesta y consensuada en la mal denominada transición, que obedeció a los acuerdos pactados por los partidos políticos chilenos…”en la medida de lo posible” sepulto esa alegría, que nunca llegaría…

 

 

Chile un país con vista al olvido consensuado…la rebelión popular de los 80, forjo un ideario de resistencia, de lucha y organización popular…desde el movimiento universitario y de los pobladores, se fue aunando  un referente social de masa, que no pasaba necesariamente por el control vertical de los partidos políticos…una fuerza propia que emergía desde el mundo 
poblacional…articulando la unidad del pueblo organizado.

 

…las necesidades antropológicas de la población comenzaban a canalizarse, a través de la autogestión popular, nacían organizaciones territoriales, los cordones poblacionales, los sindicatos de trabajadores temporales, la organización sindical comenzaba a transitar hacia su reconstrucción….los partidos políticos instrumentalizaban estas instancias de organización, influyendo en su accionar y participación de resistencia a la dictadura.

 

…en América Latina los regímenes dictatoriales tenían sus horas contada…comenzaban nuevos vientos libertarios.    Con sus secuelas de horror y de muerte, de represión y silencio, de exilios y regresos, las últimas dictaduras militares del cono sur han proporcionado y aún proporcionan temas abundantes en la literatura, en la sociología y antropología…en Argentina los represores criminales, fueron enjuiciados y condenados, sin recibir tratos especiales, como aconteció en Chile, donde la impunidad se transformó en silente voz de los acuerdos.

Los arreglos suscritos por la Mesa de Diálogo, estaba bajo esa lógica perversa de la impunidad… la reducción del genocidio social realizado por la dictadura al asunto de los desaparecidos, olvidando en el camino los cientos de ejecutados, los cientos de miles de torturados, exonerados, proscritos, los millones de exiliados y desarraigados. Luego, el nuevo intento por disfrazar al terrorismo de Estado de acciones individuales, de vulgares crímenes “de algunos agentes de organismos del Estado”, para salvar así las responsabilidades institucionales y políticas de los militares y civiles que transformaron el terror y el crimen en programa sistemático y cotidiano…en los comienzo de los 90 se institucionalizaba una política de los acuerdos, a costa de decretar la impunidad y el olvido…desde el PS se articulaba la represión y desarticulación de los movimientos revolucionarios…la “oficina” fue la continuadora de la DINA-CNI.

 

A fines de los 80 la izquierda revolucionaria comenzaría a transitar por el camino de la división…diversos factores influirían en esta desfragmentación del campo popular. Esta historia oficial dice que todos fuimos culpables, que el golpe y el terrorismo de Estado se produjeron porque no nos portamos bien, porque no hicimos caso de las enseñanzas de nuestra “tradición democrática” y quisimos tomar lo que no se podía tomar.

 Se instala en el imaginario colectivo la idea, que es igual la violencia terrorista del Estado genocida y la resistencia popular, ejercida por la resistencia armada a la dictadura, un accionar heroico de luchadores 
sociales y políticos. Es necesario insistir una y otra vez en que la construcción de tal narrativa oficial como única verdad tiene dos sentidos profundos y complementarios. Por un lado, travestir lo que fue el proyecto del poder y las clases dominantes -proyecto de destrucción de aquellos sujetos populares auto constituidos como una fuerza capaz de transformar la sociedad de raíz en beneficio de todos y en contra de sus intereses-, en una responsabilidad de toda la sociedad.

 

En esta metamorfosis se silencian las complicidades de los civiles que le soplaban la oreja a los militares (incluidos muchos que hoy se presentan como demócratas), se calla el que los militares operaron como el brazo armado de la restauración de la hegemonía de las clases dominantes, y se demoniza y responsabiliza de paso a los militantes populares. Es claro que en las luchas del campo popular hubo errores e inconsistencias serias, cuyo debate riguroso es una condición para las luchas de hoy, a 40 años se hace imprescindible dar esa mirada, con un mínimo de veracidad de ese debate de cara a la verdad y la reivindicación del sentido de aquella lucha, del campo popular.

 

La historia oficial opera sobre el presente. Este, injusto, impotente y triste, por ser el producto mismo de la victoria del proyecto del poder, se trata de legitimar como lo único posible y deseable. Lo que nos dice sin decirlo es más siniestro: recuerden lo que puede pasar si se sacan los pies del plato, si hoy actuamos por fuera de lo que norma la “democracia” impotente. La historia oficial así construida actúa sobre el presente castrando las potencialidades de movilización y auto-organización, mediante el recurso permanente a la cadena del terror que dejó inscrita el genocidio en el cuerpo y la memoria de cada uno de nosotros…esa perversa política de los acuerdos, fue cimentada con engaños por la clase política chilena…acá de lo que se trata es mantener el poder, a costa de acuerdos y pactos de gobernabilidad…con una constitución y sistema binominal, que beneficia esos acuerdo y consagra esta democracia protegida.

A 40 años… Contra la política del olvido, o de la memoria débil y meramente piadosa, construir una política de la memoria fuerte, del recuerdo de las capacidades populares a lo largo de nuestra historia. Frente a la demonización de los caídos, rescatarlos en su calidad humana y política como una fuerza material que actúa junto al pueblo. Contra la historia oficial, historia del poder y sus servidores, la producción colectiva de una historia alternativa, crítica, nuestra. Y no como historiografía cronológica, sino como práctica, como acción cuestionadora y transformadora del presente…ser capaz de auto gestionar el presente…lejos de resignarnos,  asumir un rol activo en las movilizaciones, en los desafíos de unir la lucha social, política y popular. No esperar más lo que venga de arriba y organizarnos nosotros mismos por abajo.

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Chile a 40 años del golpe miltar

40 Años para qué??

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Para quienes no tienen o acomodan su  memoria, a 40 años del sangriento golpe militar en Chile, en ese día gris y amargo…dimos combate con lo que teníamos, parte de ese legado de lucha y dignidad rebelde…fuimos cúmplale de querer construir un Chile más justo, donde el pueblo fuese sobreño de su futuro,

 

CARLOS PINEDA GUERRERO -- ROGERS DELGADO SAEZ 1972

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Visita al Museo de la Memoria 2013 Santiago de Chile

Experiencias de niños y niñas y sus reacciones ante el relato y los materiales exhibidos en el Museo de la Memoria y los DD HH en Santiago de Chile

Fragmentos:Memorias:Imágenes. A #40años del Golpe – YouTube

Esta muestra incluye el trabajo de fotógrafos profesionales, reporteros gráficos y aficionados que actuaron especialmente en el registro del contexto represivo y también de las acciones de defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión.

La muestra estará enfocada en las personas, más que en las personalidades. Se intentara rescatar, mediante los archivos de imágenes, el protagonismo de la gente en diferentes momentos de la dictadura, ya sea en la primera etapa de instauración del Régimen Militar como en la posterior activación reorganización de fuerzas sociales y políticas que dieron la lucha por recobrar la democracia.