MUSEO VIRTUAL DEL EXILIO

Consultora Segmentos Invisibles


Somos un grupo de “hijos de exiliados políticos” retornados a Chile, que deseamos dar a conocer las experiencias del exilio político y rescatar esta parte de la historia chilena para que no quede en el olvido. Al mismo tiempo deseamos contribuir a la desmitificación del “exilio dorado”, y a poner fin a la desinformación y los prejuicios acerca de los exiliados y retornados.
Ponemos “hijos de exiliados” entre comillas, ya que nosotros también fuimos exiliados, a pesar de que nadie nos preguntó si queríamos salir al exilio, y a pesar de que no se nos reconoce como tales. La pérdida del hogar, la escuela, los familiares, los amigos, también nos afectó a nosotros. Las angustias, traumas, añoranzas, sueños, anhelos y nostalgias de la primera generación, también la cargamos nosotros. Sin embargo, la falta de raíces y referentes que constituyen la identidad nos afectó aún más. Los efectos del exilio aún…

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En este 5 de octubre de tantos significados, te recuerdo,me recuerdo,los recuerdo…

sábado, 8 de septiembre de 2012

Uno de tantos homenajes a Pepe

Homenaje del Colegio de Periodistas, año 2002 Lucía Sepúlveda, periodista, dedicó estas palabras a José Carrasco Tapia

“Irradiar alegría por estar en una causa justa”.
Lo dijo el Pepe de otro compañero, del Chico Mario Díaz, en el entierro de éste. Pero también estaba autorretratándose…Es hermoso saber que nuestro colega y compañero siempre estuvo contento con su opción de vida. Una opción que pudo quizás intuir teóricamente cuando ingresó al MIR el año 1967, pero que tras el golpe se develó en toda su crudeza. En ese marco, por ejemplo, en el campo de concentración de Puchuncaví, Pepone, militante y periodista, se las arregló para romper colectivamente la censura, y liderar la primera huelga de hambre de presos, como reacción ante la maniobra con que la dictadura quiso esconder la desaparición de 119 chilenos: la OperaciónColombo. Este testimonio dado arriesgando la propia vida, junto a otros 96 detenidos, restó de inmediato credibilidad al montaje sobre la supuesta muerte de los desaparecidos en el exterior. Las condiciones de líder de Pepe eran innatas, y desde muy joven se vinculó a las luchas gremiales y sindicales, pero el carácter del liderazgo que asumió, se fue forjando en el camino. Una lectura de la vida de Pepe nos lleva a darnos cuenta de cómo aun en medio de experiencias límites, es posible crecer y aprender. Nada más lejano a su práctica que la de ser una “víctima”. Conoció la prisión, la tortura, la muerte de seres queridos y el exilio, pero su paso por el hábitat del horror y el destierro, le confirió una ciudadanía que le permitió mirar la vida de una forma aún más competa, y agregar a su consecuente militancia política y gremial, una capacidad notable para amar, entender al otro, para dialogar, para construir relaciones de una calidad superior en distintos ámbitos de la vida, incluyendo el de la propia familia. Fuimos amigos y compañeros de militancia en la época de la vorágine previa al 11 de septiembre del 73, cuando todo era una carrera contra el tiempo y contra el golpe que venía. En este entonces, Pepe pasaba como un bólido por distintos lugares en busca de informaciones, de recursos o apoyo, y su urgencia era la del MIR, que buscaba tener mayor peso en los medios de comunicación, en las poblaciones y fábricas, para plantear allí lo que considerábamos eran las tareas necesarias. El conservó esa urgencia y ese entusiasmo por hacer cosas, pero le agregó otros condimentos que son, tal vez, los que permiten que su memoria llegue a ámbitos que van mucho más allá de su militancia y de nuestra profesión. Es una memoria que nos interpela amistosamente, es una mano –un poco pesada, como la de él – en el hombro, que nos llama a romper las censuras del 2002, a retomar el quehacer colectivo, a buscar alegremente la forma de entregar a los jóvenes periodistas de hoy, los valores con los que Pepe Carrasco sacó brillo a su opción de vida y militancia.

 
Ese mismo año, Luciano Carrasco, hijo de “pepe” también habló de su padre. el 11 de diciembre de ese mismo año Luciano se suicidó lanzandose a las lineas del tren a la altura de Pedro Aguirre Cerda.

La guerra de Pinochet, Relato Testimonial de Ex Militar Fuerza Aérea de Chile

El 11 de Septiembre de 1973 estábamos en la Escuela de Aviación Capitán Avalos en Santiago, desde allí fuimos testigos del desenlace de una historia que intentamos denunciar y de una ofensiva militar a la cual en vano  intentamos oponernos. Por ello de lo que podemos dar fe es que la Fuerza Aérea de Chile, como parte de un plan de guerra asumió la responsabilidad de bombardear la Moneda, para que luego en tierra el ejército con las fuerzas de Infantería, terminaran la tarea de liquidar todo vestigio de resistencia “del enemigo”.

Por Dr. Enrique Villanueva M.

En rigor los Hawker Hunter cumplieron una misión de bombardeo táctico cumpliendo tres misiones especificas, las que no se pueden realizar sin un plan previa y cuidadosamente estudiado, atacaron las antenas de las radios Corporación, Del Pacífico, Magallanes, Portales y Luis Emilio Recabarren, la Residencia Presidencial de Tomás Moro y La Moneda.

Pero lo que no debemos olvidar es que los aviones atacaron el Palacio de Gobierno, el mas importante símbolo de la democracia en Chile con poderosos caza bombarderos, asumiendo que allí estaban atrincheradas “las tropas enemigas” y el puesto de mando del gobierno de Allende, con la misión de aniquilarles.

¿Qué duda puede haber entonces que la orden fue bombardear La Moneda y terminar con la resistencia armada que Allende y sus mas cercanos partidarios estaban ofreciendo?, por lo demás una valiente y ejemplar resistencia. Los militares sabemos y más aún los jefes de las FFAA, Pinochet, Leigh y Merino que bombardear significa aniquilar, no asustar, por lo que la misión fue bien clara y explicita, asesinar a Salvador Allende y a todos los que estaban resistiendo en el palacio presidencial.

Para refrendar esto solo basta analizar donde descargaron los cohetes los aviones. Los primeros Hawker Hunter dispararon dos cohetes sobre el Palacio presidencial, uno entró por una ventana al salón presidencial y el otro hizo impacto en el techo de un pasillo en el segundo piso y en total, pasaron en vuelo rasante ocho veces descargando 18 cohetes en 20 minutos.

Por tal razón y mas allá de las excusas, la elección del blanco fue en al marco de la lógica de la guerra cuyo precedente histórico es Guernica en Abril de 1937, la ciudad sagrada del pueblo vasco. En ese caso el bombardeo por los aviones de Franco y Hitler de la legión Cóndor se dirigieron contra toda la ciudad, no sólo contra los objetivos militares.

En La Moneda el botín era Allende y al igual que en Guernica, lo hicieron porque los ” rojos” resistían más de lo esperado. En Guernica las esperanzas de entrar en Bilbao de manera rápida se esfumaron con la resistencia republicana; en La Moneda mientras mas rápido y fulminante fuera el ataque ello disminuiría la posibilidad de respuestas de las fuerzas leales al gobierno.

Entre los mitos creados para ocultar la planificación del bombardeo como parte del plan del  golpe de estado, se ha dicho que los aviones fueron dirigidos por pilotos estadounidenses. Ante esto debo decir que meses antes del 11 de septiembre, fuimos movilizados a Cerro Moreno Antofagasta, un importante número de técnicos y Pilotos, para que en el marco de la instrucción de cadetes futuros pilotos, se realizaran practicas en condiciones simuladas de bombardeos y maniobras, parecidas al teatro de operaciones aéreo elegido en Santiago.

Por ello es que la actitud cobarde de los pilotos de la FACH al no querer entregar sus identidades, es contraria a la prepotencia con que esos oficiales actuaban antes del golpe de estado, los que sin ningún disimulo conspiraban y mostraban su odio al gobierno de Allende.

Así conocimos nosotros en Cerro Moreno, en el grupo 7, y 10 de Aviación al entonces Teniente Ernesto Amador González Yarra y al Teniente Fernando Rojas Vender, dos de los pilotos que al parecer bombardearon la Moneda.

Ellos saben que en Chile no hubo guerra y que el golpe no se puede justificar como una acción para prevenirla, por el contrario esos pilotos fueron los actores principales justamente de la barbarie desatada por Pinochet con el cobarde bombardeo del Palacio de La Moneda. Saben que son cómplices del asesinato del Presidente elegido democráticamente por el pueblo de Chile.

La guerra de Pinochet, de Leigh, de Merino, y de estos pilotos, consistió en  apresar a personas indefensas para torturarlas y asesinarlas, para luego quemar sus cadáveres y hacerlas desaparecer, esas acciones que simplemente no tienen justificación militar. No creo que exista un teórico serio o un militar de honor que pueda comprometerse a explicar hechos como el desaparecimiento de personas o las torturas, como sucedió en Chile, con argumentos como que estos actos fueron el producto de una guerra.

Por eso se inventó esto de la guerra sucia, para justificar como acciones militares y la represión generalizada que se refiere a un conjunto de acciones represivas o calificadas como antisubersivas.

En este contexto de odio es bien difícil pensar que haya una sola posibilidad respecto de la muerte de Allende. Técnicamente es también difícil aceptar la tesis del suicidio con un AK 47, un fusil ametralladora de grueso calibre, 7,62×39 mm. Se trata de un rifle de asalto operado por gases, esto quiere decir que parte de los gases de la combustión de la pólvora es usada para realizar la operación del disparo automático cuyo efecto de retroceso es muy poderoso.

Estuve en Centroamérica y conocí casos de personas que se suicidaron con un AK 47, hechos que demuestran que es muy difícil que el occiso quede sentado en una silla o mueble sin brazos laterales estrechos como es el caso de Allende. Además lo que se ha sabido es que nuestro Presidente héroe tenía mas de un impacto de bala en su cuerpo.

En su caso, lo mas probable es que al apretar el disparador (gatillo) en esa posición y volarse media cabeza, el cuerpo de este tendría que haber sufrido un sacudón primero, separándose sus rodillas, y el fusil AK debió haber caído con fuerza al suelo, mientras que el tronco se debió inclinar hacia adelante y a la derecha, cayendo al suelo junto al sofá.

Pero bueno, mas allá de cómo murió, Allende es un héroe de la democracia porque fue consecuente con su compromiso con Chile y su pueblo, por eso que el determinar la causa de muerte después de 37 años no reviste mayor importancia.

Ahora bien, si esa investigación transcurre sin inconvenientes y las pruebas no son manoseadas, igual se llegara a la conclusión de que este presidente murió combatiendo asediado por la traición de las FFAA y abandonado por su partido y por los demás partidos  de la Unidad Popular.

La historia es lo que cuenta y esta nos demuestra que el Presidente fue acorralado por el gobierno  de Nixon, sentenciado por Kissinger, cercado por la derecha y sectores del Democracia Cristiana. Fue bombardeado por un grupo de pilotos de la Fuerza Aérea que no se atreven a reconocer su acto técnico  de cobardía y fue abandonando en el palacio presidencial, resistiendo hasta su muerte con un grupo de valientes.

Si hay una conclusión de esta investigación, esta solo confirmara que Allende fue asesinado, se demostrará que mas de alguna bala salió de una pistola representativa del odio que inspiro su asesinato, el que se inicio con el bombardeo a la Moneda.

Dr. Enrique Villanueva M.
Ex Militar Fuerza Aérea de Chile exonerado en 1973
Vicepresidente del CEEFA ( Centro de Estudios Exonerados Fuerza Aérea  de Chile 1973 )

 

LEA ADEMAS:

Estos fueron los pilotos golpistas que bombardearon

La Moneda el 11 de septiembre

EN BUSCA DE LA VERDAD DEL

ASESINATO DE ALLENDE

Y DE NUESTRAS EDICIONES ANTERIORES:

ASI MATARON A ALLENDE

OFICIALES DE LA ESCUELA DE INFANTERIA

ACRIBILLARON AL PRESIDENTE ALLENDE

ClariNet

TAREA CUMPLIDA. Carta abierta a mi padre..que tomó el “Wild Side”.

TAREA CUMPLIDA

            .., mi familia, en relación a la querella interpuesta en julio 2011, en contra de los asesinos de mi padre, militante del MIR, muerto el 21 de junio 1979 en Santiago.

            Queridos,

A pesar de que coincida con mis primos cuando dudan de la eficiencia de la (in)justicia chilena y quizás mundial, debo reconocer que este acontecimiento no es poca cosa.

 Su caso no cabe en el trato habitual que se le otorga a estos temas, el de la víctima. Y es precisamente a lo que voy (me costó reunir mis pensamientos). Haber sido víctima (al nivel de represión que sufrieron los militantes de izquierda en Chile bajo Pinochet) es una dimensión terrible de su corta vida y de la de tantos más. Pero no es la única. Todas y todos aquellos fueron militantes activos y querían dar vuelta el mundo y la historia en nombre de las otras víctimas eternas que son los pobres, obreros, proletarios, mujeres, niños, cuya vida alienada hoy como ayer esta sometida a la más o menos gran miga que le regalará a fin de mes el que posee las fuentes de riqueza. Y en Chile estos últimos no son tantos.

            Mi padre, muerto en enfrenamiento esa mañana de junio 1979, era un luchador, militante del MIR, activo desde los años setenta en muchos espacios de la lucha de clases y por supuesto durante la dictadura, aun en las sedes de represión las mas feroces como la Villa Grimaldi, Puchuncaví, Tres Álamos. Formó fila en la huelga de hambre en Puchuncaví en contra del grosero montaje de la llamada operación Colombo en la cual participaron activamente los diarios del señor Edwards.

En esta lucha mi padre tomó el “Wild Side”. Era Anti. Anti estaliniano por supuesto, anti jerarquía en su propio partido. Da haber sobrevivido, mi viejo seria un anarquista (Yo hubiera aniquilado lo que le hubiera sobrado de leninista). Insumiso, rebelde, queriendo vivir su compromiso ahora y aquí (allá y entonces…32 años atrás y yo, escribiendo estas líneas en tierras lejanas del exilio), su paso cruzó el de las fuerzas de la calle, las manos crueles de la policía común. Policía común para los comunistas! Mi padre, como buen proletario, ni siquiera lo mató un policía de élite  un servicio de inteligencia. No. Murió bajo las fuerzas de simples carabineros, de esos que les pegan habitualmente a los pobres y los estudiantes.

Pero estos policías a pesar de no pensar su oficio como tal eran y siguen siendo (como se vio cuando murió Jaime Facundo Mendoza Collío, en el invierno 2009 de una bala de carabinero) fuerzas de represión política. Es lo relevante del caso. Estos simples policías sabían quién era mi padre, el Loquillo  No sabremos quizás nunca si lo mataron bajo la orden directa de la CNI o de iniciativa rabiosa propia, pero sabían quién era mi padre.

                        De todo esto saco yo conclusiones múltiples.

            Los policías como todos los proletarios son muchas veces los propios agentes de su alineación. Están altamente involucrados en la lucha de clases aun cuando se dice que supuestamente no están  politizados. En otros términos, no existe la neutralidad política. El enfrenamiento no se vive únicamente entre universitarios opuestos, sino en todas las clases de una sociedad.

            Mi padre se equivocó con su aquí y ahora. Nos costó muy caro a todos su error. Le impidió ser un buen padre (no fue malo lo que ya me salvó!), le impidió hacer crecer su cultura y su práctica humana y política. 1973 debería haber sido su 1905 no su 1907, su Moncada y no su Villagrande y tendría que haberlo precipitado en el duro oficio del exilio de Hikmet en el cual se aprende, papá, cual es la verdadera condición del proletariado internacional, una piedra en el tumulto del río, nada más que una piedra perdida, como tú, como todos, como canta León Felipe. Piedra de la nada que puede ser en fin piedra para una honda, pero no para una tumba. El proletario, como “el paco” quiere salvar su pellejo, papá, y hay nobleza en esa obstinación a vivir aun en condiciones infra humanas como se ven en Europa, hoy, 2011, en las vidas de los inmigrantes africanos. Los proletarios no corren por grandes alamedas, queriendo ser mártires.

         En fin familia, papá, todos, la (in)justicia chilena no importa tanto. Hace rato ya que no espero milagros de las instituciones de la burguesía. A lo mejor (o peor) termina como empezó en un formalismo jurídico frío e incomprensible, que no habla ante la historia, y bajo un grito de vieja olla chilena “comunistas maricones, les mataron los parientes por huevones”. No es ante tales asambleas que quiero hablar, pero más allá, aprovechando esta oportunidad para decirles a todos los que no tienen nada, que no son nada, los que temen despertarse, que sigue en el mundo entero gente velando por ellos, despiertos cuando ellos duermen, imaginando otros amaneceres. De los locos, de los maricones, de los cojonudos, de los hermanos de cualquier hermano.

            Que nuestra familia concentre disposiciones rebeldes universales, es bueno, es fértil, es nuestra desorganizada unidad. Las veo crecer aun en mis hijos.

            Abrazo a ustedes, los de la vanguardia y de la retaguardia familiar, abrazo a mi padre querido, a mi madre libre pensadora y a todos los pobres del mundo. Tienen y tenemos familia.

                                                                                  Miguel  Gómez,

Hijo de Juan Carlos Gómez Iturra y

Rayen Larenas Vives

PS. Si tuviese que pensar en una reparación por lo sucedido, diría que todo lo que pido es que la calle donde murió lleve su nombre:  Juan Carlos Gómez Iturra,(1952-1979) Revolucionario, asesinado el 21 de junio en su lucha contra el fascismo.

 Publicado en Red Charquican.cl