REENCONTRARSE CON ANGEL GUERRERO CARRILLO, “EMILIANO”…36 AÑOS DESPUÉS.

       
 
 
 
 
 

 

 

36 años después:

 

REENCONTRARSE CON ANGEL GUERRERO CARRILLO, “EMILIANO”

 

 

Hijo de la rebeldía, lo siguen veinte más veinte, porque regala su vida, ellos le quieren dar muerte…versos que le quedan muy bien a este militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR y la Resistencia que en diversas ocasiones se escapó de los esbirros, incluso burlándose de ellos. ElCoke, compañero de Ángel del liceo 7 de Ñuñoa, rememora como este después del golpe contemplaba el allanamiento de la casa de sus padres en Macul, desde la casa de la chica Marisol, ubicada al frente. Entre sus “salvadas”, estuvo la huida de una operación rastrillo de los soldados del regimiento Buin en las proximidades del cerro San Cristóbal a fines de octubre del 73, junto con el niño Raúl y el Charlie.

 

Los restos de Ángel Guerrero, junto a los de los militantes comunistas  Fernando Ortiz, Lincoyan  Berríos y Horacio Zepeda,  corresponden a los primeros detenidos-desaparecidos cuyo rastro último fue el cuartel Simón Bolívar y que luego de ser reconocidos por el Servicio Médico Legal serán restituidos a sus familiares durante estos días de julio.

 

El próximo viernes 27, la familia de Ángel recibirá los restos de su hijo, hermano y sobrino. Entonces, muchos de sus compañeros de la Resistencia en el MIR recordarán a “Emiliano” o “Haywatta” como lo nombraban en la Fuerza Central, ese destacamento de elite de las estructuras miristas en el accionar operativo. Seguramente, también se harán presentes, sus compañeros del FER del Liceo 7 de Irarrázaval o  quienes lo conocieron en el barrio de la casa familiar de Macul y quizás más de alguno del activismo como joven cristiano de los curas salesianos. Todos, se enterarán por diversos medios de las ceremonias de despedida y homenaje de este fin  de semana: el viernes 27 su velatorio desde las 18:00 en Macul  5065; luego el sábado 28 cuando sean las 15:00 y parta el cortejo hacia el cementerio Parque del Recuerdo, para finalmente efectuar un homenaje el domingo 29 en el Memorial del cementerio general a las 12:00 horas…Habrán transcurridos sólo 36 años, que en esto de hacer memoria es aún muy poco tiempo.

 

CUARTEL “TERRANOVA” Y SIMÓN BOLÍVAR 8.800

 

Hacia fines de junio el libro “La danza de los cuervos” del periodista Javier Rebolledo sistematizaba los testimonios del ex agente y mocito Jorgelino Vergara revelando el funcionamiento del cuartel de la DINA de Simón Bolívar 8800. Allí, pudieron ser reconstruidos los últimos momentos de Ángel: “Valdebenito fue instruido por Juan Morales Salgado para que fuera eliminado en ese momento…el grupo del “Viejo Valde” en esa ocasión estuvo formado por los agentes de confianza de Morales, los infantes de Marina Daza, Escalona y Meza…echamos a la rastra al automóvil al detenido y partimos junto a Daza, Escalona y al parecer Meza, hacia la cuesta Barriga. Al llegar a la curva nos metimos a la entrada y dije a los demás que cumpliéramos la orden. En ese momento, Daza tomó por atrás al detenido, pasándole el brazo por el cuello, y el detenido, a pesar de lo mal que estaba, reaccionó y comenzó a patalear, hasta que le tomé los pies mientras otros lo aseguraban por arriba, y en ese momento fue que Daza le dio giro al cuello del detenido muy brusco hacia un lado y lo desnucó. El detenido quedó inmóvil, muerto. El cuerpo fue cargado por otros dos, yo alumbré con la linterna, lo llevaron al fondo y fue lanzado al pozo. Nunca antes conté esto, ni a mi familia”…

 

Washington, uno de los hermanos de Ángel dirá “la cobardía con que actuaron sus captores y asesinos, durante la tortura se vuelve a manifestar, cuando al momento de llevarlo a la Cuesta Barriga, entre al menos cuatro “valientes soldados: infantes de Marina  y Carabineros” lo desnucarán para asesinarlo…”

 

Ángel Gabriel Guerrero Carrillo fue mantenido recluido en el entonces cuartel “Terranova” -Villa Grimaldi- y fue visto varios meses más tarde por otro militante del MIR en la Resistencia: Ricardo Alarcón, quien había sido detenido por la DINA el 18 de agosto de 1976. Él, en una de las salas de interrogatorio vio a “Emiliano”, con quien se conocían desde su época de estudiantes secundarios, lo mismo ocurrió con Isaac Godoy Castillo.

 

“Emiliano”, había sido intensamente buscado por la DINA, desde que en 1974 allanaran la casa familiar en Macul y fuera detenido su hermano Washington, “el Blanquito” a quien más tarde los tribunales militares condenarían a tres años y un día de prisión.

 

TIEMPO DE FORMACIÓN

 

Washington relata. “Fuimos parte de una familia compuesta por cinco hermanos: tres hombres y dos mujeres, y Ángel fue el segundo entre  los cinco hermanos. Nuestros padres tenían origen campesino, en su primera etapa de  vida migraron a la ciudad en busca de mejores oportunidades. Mi padre ingresó a carabineros. Mi madre, estaba dedicada a los quehaceres de casa y al cuidado de sus cinco hijos y posteriormente al cuidado de sus nietos y nietas”.

 

Prosigue Washington…”Ángel Gabriel, se desarrolla en un ambiente de gran solidaridad familiar, tanto con los que llegaban a Santiago, en busca de nuevas oportunidades, como con nuestros parientes que vivían en el campo. Por eso, cada verano tenía como prioridad  ir apoyar las labores de cosecha de trigo y la preparación de la tierra para las nuevas siembras. A mi hermano lo marcó la cercanía con el mundo campesino y todas sus carencias y también su vinculación como estudiante de preparatoria en el colegio Don Bosco de los Salesianos. Fue monaguillo en la iglesia de la población y participó de trabajos voluntarios organizados por el cura párroco.”

 

“Nuestro padre falleció hace ocho años, sin poder recuperar a su hijo Ángel Gabriel, a pesar de un largo peregrinar y golpear puertas para que se lo devolvieran. Vivió junto a mi madre, mis hermanas y hermano mayor, la permanente presión de allanamientos y vigilancia de la casa. Así, como las numerosas gestiones para dar con alguna pista sobre mí hermano. Después de conocerse la detención de Ángel, ceso la presión sobre la casa y la familia” rememorará Washington en su recuento a 36 años de estos acontecimientos.

 

Hasta hoy Washington no se cansa de destacar la notable actitud adoptada por su padre, “siendo profesor en la escuela de carabineros, decidió renunciar sin esperar a jubilarse, luego de 18 años y cuando sólo le faltaban dos años. Su determinación  fue clara y tajante, él renuncio a pesar de los pedidos que le hicieron sus jefes superiores”.

 

LA MILITANCIA EN EL  MIR

 

“Con “Emiliano” fuimos juntos a los trabajos voluntarios de la FESES (Federación de Estudiantes Secundarios) de Osorno en 1971, yo debo haber estado en 1ero medio y él por salir de 4to, éramos de la misma base con el Mizombael Pampino y el Titín-los dos últimos también detenidos–desaparecidos- Lo recuerdo decidido y risueño, a la cabeza de todo… por ejemplo cuando había que tomarse el liceo… en 1972 requeríamos hacer un lienzo y en el ALMAC de Irarrázaval había uno muy apropiado…que al otro día amaneció pintado con motivo de una elección estudiantil. Luego ya no lo vimos, el “Emiliano” partió a ser parte de Fuerza Central del partido y tiempo después lo reencontré en la toma de Maipú, ya estudiaba en el DUOC de la UC.” relata el Coke, compañero de militancia en el Liceo 7.

 

En 1971, cuenta su hermano Washington “siendo alumno de Cuarto Año Medio fue elegido Vicepresidente del Centro de Alumnos del Liceo 7 de hombres de Ñuñoa, en representación del Frente de Estudiantes Revolucionarios FER., referente del MIR, en los estudiantes secundarios”.

 

Por su parte, Enérico García recuerda al pequeño Haywatta, otros de los nombres de Ángel, como integrante de la Escuadra Uno, que hacía equipo con el Ciriaco.

 

“Ambos militábamos en el MIR, al momento de ser secuestrado mi hermano. Yo me encontraba preso junto a cientos de militantes de todos los partidos de izquierda en la penitenciaria de Santiago. Hasta el ese momento, manteníamos una relación muy estrecha, luego y hasta el día de hoy ha sido profundamente espiritual, creo que basada en las profundas convicciones que juntos y en otras por separado fuimos desarrollando” reflexiona Washington recordando todo cuanto lo unió con su hermano Ángel.

 

LAS DECLARACIONES DEL MOCITO

 

Con serenidad Washington Guerrero se refiere al testimonio del mocito. “Su  relato deja en evidencia que todo lo obrado y realizado está justificado por la “defensa de la Patria”, justificado por la lealtad que le debe a quienes lo cobijaron en momentos difíciles de su vida. Sin embargo, no podemos dejar de agradecer, su valioso aporte a la justicia y a nuestras familias para acercarnos a la verdad de lo ocurrido.

La reflexión  que surge es: ¿Quiénes son los verdaderos responsables intelectuales y materiales de transformar personas buenas y humildes en sus inicios, en verdaderas máquinas de la muerte?

 

Creo es un imperativo ético y moral denunciar y sancionar públicamente a los cómplices políticos, intelectuales y empresariales; responsables del genocidio realizado en Chile. Hoy, muchos de ellos están en el gobierno, otros en el parlamento y un número no menor  escondido en sus grandes negocios”

 

Por último, respecto del libro del periodista Javier Rebolledo el hermano de Ángel considera que “es un nuevo y destacado aporte a la permanente búsqueda de la verdad y justicia ante los atropellos de los DD.HH, especialmente para quienes no hemos dejado de buscar y presionar por nuestros seres queridos”.

 

Se escucha para Ángel Guerrero Carrillo una canción: Abre sendas por los cerros, deja su huella en el viento, el águila le da el vuelo…Y lo cobija el silencio.

Otro de los compañeros que lo recuerda Charlie  escribe sobre el “Pequeño Haywatta”: “pienso a veces que todavía su energía anda y rebrota cada vez que una protesta o marcha o algún encapuchado se rebela…”.

Porque dicen que mientras se les recuerde… viven.

Ignacio Vidaurrázaga M.

Comunicaciones Villa Grimaldi

24 de julio 2012.

Muere monja de población…una generación de religiosas con quienes re-comenzó el cristianismo.

Muere monja de población

por Jorge Costadoat (Chile)
Domingo, 08 de Julio de 2012

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Ha muerto Elena Chain Curi, monja de población. Dudo que alguna vez haya salido su nombre en la prensa. Pudo haber sido noticia, de haberse cumplido contra ella el balazo con que la amenazaron durante la dictadura. No sé. Los diarios de la época “estaban en otra”. El domingo antepasado sepultamos a una mujer que no fue una monja cualquiera. Fue una monja de población.

El año 1965 —puede ser que me equivoque en la fecha— el personal pastoral de la iglesia de Santiago puso en un gran papelógrafo el mapa de la ciudad. En él se destacaba con pinchos dónde se ubicaba el clero y las religiosas. La gran mayoría se concentraba en los sectores pudientes de Santiago. A impulsos del Concilio Vaticano II, tras constatarse esta injusta distribución de los consagrados, las religiosas iniciaron un éxodo masivo a las poblaciones más pobres. Dejaron los colegios de clase alta. Partieron a meter las botas en el barro.

Desde entonces hasta hoy, esta clase de monja lo ha sido todo: enfermera, dirigenta poblacional, caudilla, educadora, jefa de la olla común, catequista, vendedora de bingos, rondín, confidente, sacerdote y mamá. Estas monjas han ido donde nadie va. No han estado pendientes de que alguien diga de ellas son “santas” o algo así. Su concentración en el prójimo botado en las cunetas ha sido total.

A los largo de estos años se corrió la bola. Los perseguidos, los hambrientos, los enfermos, los drogadictos, los alcohólicos, las adolescentes embarazadas, los inmigrantes, los sin techo, cualquiera, se han refugiado en sus casas. Allí han recibido una taza de té, un pan con margarina y cariño, mucho oído y amparo. ¿Cuántos niños han hecho las tareas en sus casas? ¿A cuántos ancianos estas mujeres les han comprado los bonos de Fonasa y acompañado en la cola del doctor? Las poblaciones que han contado con una Elena Chaín, han podido pasar el invierno protegidas.

Esta monja de la congregación del Amor Misericordioso las representa a todas. La recuerdan con lágrimas en El Montijo, Cerro Navia… Participó en la Toma de Peñalolén y fundó allí la comunidad Enrique Alvear. Con tenacidad y alegría, enseñó a los adultos a leer la Biblia. La desconocían. Apenas siquiera juntaban palabras. Ella no hizo distinción entre casados y recasados. Tampoco entre los que tenían fe y los que no. Trató a todos como a iguales. Su casa era un entrar y salir de gente. Los últimos años, ya vieja y enferma, sobrecargada de penas ajenas, llegaba a la misa envuelta en lanas. Poco después, a los ochenta años, partió de misionera a La Serena.

¿Por qué todo este recuerdo? Bien podría guardarme un reconocimiento que tiene mucho de personal. También podría ahorrarme estas palabras de elogio a una generación de religiosas con quienes re-comenzó el cristianismo. La Vicaría y las monjas de población, en mi opinión, son lo mejor de la Iglesia chilena del postconcilio.

Esta es la Iglesia de los pobres con que soñaron Hurtado y Manuel Larraín, Medellín y la Teología de la Liberación. Hago este recuerdo porque, aunque la historia nunca se repite, el país y la misma Iglesia necesitan faros que indiquen cómo, y cómo no, se crece en humanidad.

– El autor es sacerdote jesuita y labora en el  Centro Teológico Manuel Larraín.

*Fuente: El Mostrador

Un delator en la comitiva de Michelle Bachelet en México. Claro Valdés Ricardo

Ricardo Claro se sacude en su tumba
Ricardo Claro se sacude en su tumba (Photo credit: tomasoski)

Claro Valdés Ricardo

http://www.memoriaviva.com/Complices/claro_ricardo.htm

Un delator en la comitiva de Michelle Bachelet en México

Pero la memoria todavía existe –

Por Margarita Labarca  Goddard

Distribuido por Politica ConoSur – Marzo 2007

 Soy chilena, abogada. Salí de Chile exiliada con mi familia con motivo del golpe militar y desde hace muchísimos años vivo en México: mi vida, mi trabajo, mis hijos están en este país. Aquí murió mi marido y aquí están depositadas sus cenizas.

Al leer las noticias sobre la visita de la presidenta Michelle Bachelet veo que forma parte de su comitiva Ricardo Claro Valdés.

Ricardo Claro era compañero mío en la escuela de derecho de la Universidad de Chile, en el año 1954. En ese tiempo estaba vigente en Chile la Ley de Defensa de la Democracia, llamada Ley Maldita, que puso fuera de la ley al partido comunista y mandó a campos de concentración a sus militantes o a quienes eran acusados de serlo.

Sin embargo, el Partido Comunista subsistía. En la escuela de leyes había un pequeño núcleo en el cual yo militaba. Básicamente realizábamos tareas de propaganda: repartir documentos y un diario mural. Lo hacíamos abiertamente, porque creíamos que a nadie se le ocurriría coartar la libertad de expresión dentro de la Universidad.

Pero a Ricardo Claro sí se le ocurrió. Nos denunció a las autoridades policiales por estar infringiendo la ley. Delató a sus propios compañeros de estudios: su propósito era que fuéramos a parar a la cárcel o a un campo de concentración.  Finalmente no pasó nada, porque el gobierno de entonces no era tan torpe como para entrar a la Universidad a detener a unos chicos ingenuos y bastante inofensivos.

Se podrá decir: “Hace tantos años… Fue un pecado de juventud”. Pues no; la delación no es tolerable nunca. A los niños generalmente se les enseña que jamás deben “acusar” a un compañero. Y Claro lo hizo libre y espontáneamente.

Por lo demás, este “pecado de juventud” fue un digno comienzo para su trayectoria posterior. Al respecto sé lo que sabe todo el mundo: que Claro se convirtió en un exitoso empresario, dueño, entre otras cosas, de la Compañía Sudamericana de Vapores. Y que en los comienzos de la dictadura, muchos prisioneros políticos detenidos en Valparaíso y lugares cercanos fueron llevados a barcos convertidos en centros de detención y tortura. Dos de estos barcos, el Lebu y el Maipo, pertenecían a esa compañía, que los facilitó para esos efectos. Todo esto se encuentra documentado en el Informe Valech, una comisión de prestigio e independencia incuestionables, que investigó las detenciones y torturas y entregó su informe en 2004. Los datos de los barcos de Ricardo Claro se encuentran en las páginas 356, 365 y 366 de ese documento.

No dudo de que el señor Claro tenga muchas otras actuaciones “interesantes” –que fue asesor del gobierno de Pinochet, por ejemplo-. Pero creo que con las que he señalado es suficiente.

Y ahora está en México, formando parte de la comitiva de la presidenta Michelle Bachelet, para reunirse con empresarios mexicanos y hacer negocios patrocinado por el gobierno de la Concertación.  Bussines por encima de todo, esa es la consigna .

Martes 23 de septiembre de 2008   La Nación

Fallo adverso a Claro en juicio contra La Nación

Luego de casi cuatro años de publicado en La Nación Domingo el reportaje “La cara civil de la tortura: los top ten”, Ricardo Claro Valdés perdió el juicio que entabló en contra del entonces director del medio, Juan Walker Edwards, y de la periodista Ana Verónica Peña por injurias graves con publicidad.

Ambos profesionales fueron notificados ayer de la sentencia absolutoria en la causa criminal y del rechazo en todas sus partes de la querella civil presentada en su contra y, subsidiariamente, en contra de La Nación por mil millones de pesos por supuestos daños morales causados a Claro con la publicación del reportaje -y de una foto suya en la portada del 5 de diciembre de 2004- referido al soporte comunicacional, jurídico y político que tuvo el régimen militar para violar sistemáticamente los derechos humanos en Chile.

Claro fue uno de los diez civiles con que el medio ejemplificó periodísticamente este apoyo o desprotección a los derechos fundamentales, en el contexto que estableció el “Informe sobre prisión política y tortura”, elaborado por la Comisión Valech, dado a conocer en noviembre de ese año.

Entre los testigos que prestaron declaración a favor de Claro, para establecer “el daño moral sufrido”, se encuentran el presidente del Senado, Adolfo Zaldívar, el senador Fernando Flores y el presidente del Tribunal Constitucional, Juan Colombo Campbell.En el fallo el tribunal establece que Ricardo Claro “no ha controvertido las afirmaciones” referidas a su persona, que dicen relación a su apoyo e integración al gobierno militar desde el mismo 12 de septiembre de 1973.

Por otro lado establece que “si el querellante ha estimado que su inclusión en el referido reportaje contiene imputaciones falsas, se ha sentido ofendido o injustamente aludido, la forma más rápida y eficaz de revertirlas habría sido ejercer su derecho consagrado constitucionalmente a que su declaración o rectificación sea gratuitamente difundida por el mismo medio”.

Asimismo, la sentencia consideró que el reportaje no se encuentra referido sólo a su persona, que está redactado en términos narrativos haciendo referencia a hechos ya publicados por otros medios y que no existe en él ánimo “o intencionalidad ofensiva de las expresiones contenidas en el reportaje de marras”.

El tribunal también señala que la ley sobre libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo constituyen un “derecho fundamental de todas las personas” y que queda de manifiesto en los antecedentes reunidos que “los imputados han ejercido este derecho”.

La sentencia también consideró entre los antecedentes el que de los diez aludidos, sólo dos dedujeron acciones penales: Claro y el sacerdote Raúl Hasbún. En este último caso, la Corte de Apelaciones de Santiago estimó que no ha concurrido el ya mencionado ánimo de injuriar.

Diez civiles clave del régimen que torturó al menos a 28 mil chilenos

Los Imperdonables – Domingo 5 de diciembre de 2004

Ninguno de ellos colocó un cátodo de electricidad o introdujo ratones en los cuerpos de algunos de los miles de prisioneros torturados. Ni siquiera los golpearon. Pero como lo reconoció el general Juan Emilio Cheyre, en esto hubo una responsabilidad institucional, que por cierto va más allá de los uniformados. Fue un entramado político, jurídico y comunicacional que dio sustento al régimen militar, tal como lo consigna el informe sobre Prisión Política y Tortura. Estos hombres no vistieron uniforme, pero sí se pusieron la camiseta para avalar estos horrores. Algunos dicen que no sabían, que fueron engañados y que incluso ayudaron para que estos hechos no siguieran ocurriendo. El 76 por ciento de los consultados por la Fundación Futuro cree que sí sabían. El 84 por ciento estima que deben pedir perdón. Y usted ¿qué cree?

Agustín edwards

Los atentados y restricciones a la libertad de expresión durante la dictadura fueron los más duros y extensos en la historia de Chile. Desde el mismo día del golpe se cerraron y se expropiaron medios. Centenares de periodistas debieron salir al exilio. Decenas fueron detenidos y torturados y algunos hasta asesinados, como el editor de Análisis José Carrasco.

Sin embargo, los medios que subsistieron –El Mercurio, La Tercera, Qué Pasa, Ercilla y La Nación- nada dijeron al respecto, salvo para justificar los hechos en toda su dimensión. De ahí que el Informe sobre Prisión Política y Tortura sostenga que los medios de comunicación durante la dictadura “constituyeron un soporte cotidiano del gobierno”.

Como caso emblemático, el informe reproduce un editorial de El Mercurio del 5 de octubre de 1973, en el cual se afirma que la actuación de los servicios de seguridad estaba “plenamente justificada” porque el país se encontraba en guerra. También alude a un editorial de Las Ultimas Noticias, de abril de 1978, en el que se celebraba el “buen criterio, ponderación y responsabilidad” con que actuaba el régimen.

El informe no lo incluye, pero resulta memorable también un titular de La Segunda, de junio de 1975, que dio cuenta de la muerte de 119 chilenos que a esa fecha figuraban en las listas de detenidos desaparecidos: “Miristas se matan como ratas”. Sobre el mismo caso, hoy conocido como Operación Colombo, El Mercurio publicó que “estos seudo detenidos o secuestrados son transportados a Argentina a fin de que se incorporen a movimientos guerrilleros y, tras recibir adiestramiento, son retornados a Chile”.

Todos estos medios estaban en las manos y bajo la atenta mirada de su dueño, Agustín Edwards Eastman. El ‘Duny’, como le llaman sus cercanos, no ha hecho ningún gesto de arrepentimiento.

La Tercera también hizo lo suyo y reprodujo esta noticia tal y como la presentó la DINA en sus comunicados. Incluso fue más allá. Sostuvo que el hallazgo de los cadáveres “ponía en descubierto las burdas maniobras con que los elementos de izquierda se preparaban para esperar a la llamada Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, agregando que Amnesty International “no tendrá otra cosa que borrar sus nombres de la lista de personas desaparecidas en Chile”. El director de La Tercera a esa fecha era Alberto Guerrero.

Jaime Guzmán

El asesinado senador fue de los primeros civiles en ponerse a disposición de los militares. No ejerció cargo de autoridad en el gobierno, pero operó en las sombras; al principio, como principal asesor y consejero de la Junta Militar y de Pinochet -a quien incluso le escribía sus discursos- y, tiempo después, como miembro de la Comisión de Estudios de la Nueva Constitución y luego de la Comisión de Estudios de Leyes Orgánicas Constitucionales, que dieron sustento jurídico al régimen.

Sólo días después del golpe de Estado, en una de sus primeras minutas a la Junta, Guzmán marcaba la pauta de la brutalidad con que actuaron los servicios de seguridad: “El éxito de la Junta está directamente ligado a su dureza y energía, que el país espera y aplaude. Todo complejo o vacilación a este propósito será nefasto. El país sabe que afronta una dictadura y lo acepta… Transformar la dictadura en dicta-blanda sería un error de consecuencias imprevisibles”.

El fundador del gremialismo y miembro de Patria y Libertad (entre 1970 y 1972), tenía en mente desde los inicios del régimen la creación del movimiento que en 1983 se convirtió en la UDI, un partido a la medida del régimen. De hecho él mismo lo definió como “un nuevo movimiento cívico-militar que respalde a la Junta y dé prolongación fecunda y duradera a su gestión”, cuando propuso su creación, en otro memorando a la Junta fechado en octubre de 1973. Tiempo después, en 1978, los gremialistas se declararon abiertamente pinochetistas.

Fue así que el gremialismo -y UDI después- se levantó como el principal grupo de poder de la dictadura. La historia se encarga de confirmarlo. Los nueve senadores de la UDI en ejercicio fueron funcionarios de Pinochet y la mayoría de sus diputados fueron alcaldes designados o directivos de la Secretaría Nacional de la Juventud. Todos los presidentes que la UDI ha tenido fueron también funcionarios del régimen: Julio Dittborn fue director de Pro Chile, director de la Refinería de Con Con y subdirector de Odeplan, Jovino Novoa fue subsecretario de Gobierno y Pablo Longueira fue asesor del ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Jovino Novoa

Después de conocer el Informe Valech, Jovino Novoa dijo que los civiles que cumplieron funciones en la dictadura no tenían causa, razón o motivo para sentirse avergonzados o arrepentidos. “La participación de los civiles significó una mejoría notable en la situación de los derechos humanos”, sostuvo, refiriéndose a la “civilización” del régimen iniciada en 1978, cuando la DINA fue reemplazada por la CNI y asumió el ministerio del Interior el hoy senador por la UDI Sergio Fernández. Mérito que también le correspondería, porque él entró al gobierno militar en junio de 1979.

Pero si bien el Informe Valech sostiene una baja numérica de las prácticas de tortura después de esa fecha, igualmente consigna que de ahí en adelante el sistema de violación de los derechos humanos “se caracterizó por un mayor refinamiento”, tanto en el uso de instrumentos jurídicos que facilitaron la tortura como en el empleo de aparatos más sofisticados, que permitían graduar el voltaje de la electricidad que aplicaba a las víctimas.

“La autorización para mantener incomunicados a los detenidos por largos períodos …favorecía la aplicación de torturas”, afirma el informe. Y esas autorizaciones venían del Ejecutivo en el que Novoa participaba.

Mientras Novoa fue subsecretario General de Gobierno, en esas dependencias se planeó el asesinato de Tucapel Jiménez. Y, según afirmó el hijo del sindicalista a LND, Novoa fue quien “dio la orden de perseguir y amedrentar” a su padre. El crimen lo ejecutaron miembros de la Secretaría Nacional de los Gremios, que estaba a su cargo. Los tribunales no encontraron razones para juzgar a Novoa.

Además del control de la Secretaría de los Gremios, la Segegob tenía a su cargo la Secretaría Nacional de la Mujer y de la Juventud y la movilización de civiles para los actos del régimen. También le correspondía ejercer el control de los medios de comunicación, que incluía el nombramiento de ejecutivos y directores en TVN y La Nación, la censura previa ejercida por Dinacos y la implementación de la política comunicacional.

Al término de sus servicios en el aparato de gobierno, Novoa asumió como jefe de servicios informativos de El Mercurio.

Ricardo García

Ricardo García Rodríguez reemplazó a Sergio Onofre Jarpa en el ministerio del Interior en febrero de 1985, implementando una política aún más dura que la de su antecesor. Debutó en el cargo con el caso degollados, ocurrido en marzo del mismo año, que terminó con tres profesionales comunistas muertos y abandonados en un camino en Quilicura y determinó la salida de la Junta Militar del director general de Carabineros César Mendoza. Al mes siguiente fue secuestrada la sicóloga Carmen Andrea Hales, hija del ex ministro de Minería Alejando Hales y hermana del diputado Patricio Hales.

En julio de 1986, durante la represión de una protesta, son quemados vivos los jóvenes Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri, quien fallece a consecuencia de las lesiones.

Tras el atentado contra Pinochet, en septiembre de ese mismo año, García decreta el estado de sitio. La medida se tradujo en allanamientos masivos y diversas operaciones en toda la Región Metropolitana, con más de un centenar de detenidos; entre ellos, el ahora Presidente Ricardo Lagos, el actual diputado Patricio Hales, el ex ministro Germán Correa, entonces dirigente del MDP, y el sacerdote Rafael Maroto. Simultáneamente decretó el cierre de las revistas Análisis, Apsi, Hoy, Cauce y La Bicicleta, del diario Fortín Mapocho y las agencias Ansa, Reuter y Latín Reuter.

En la madrugada del 9 de septiembre fueron detenidos en sus domicilios el editor internacional de Análisis José Carrasco, el electricista Felipe Rivera, el publicista Abraham Muskatblic y Gastón Vidaurrázaga. Al día siguiente aparecieron los cuerpos de los cuatro infortunados, con 15 balazos cada uno.

En 1987, poco antes de abandonar el cargo, Ricardo García firma el requerimiento en contra del dirigente socialista Clodomiro Almeyda.

Su hermano, Juan Ignacio García, fue designado director del Servicio Electoral cargo que desempeña hasta hoy.

Cura Hasbún

Entre las víctimas de la dictadura se cuentan cuatro sacerdotes asesinados: Miguel Woodward, Juan Alsina, Gerardo Poblete y André Jarlán. Otro, Antonio Llidó, engrosó las listas de los desaparecidos tras ser detenido por la DINA en 1974. Decenas de curas y monjas sufrieron tortura en centros de detención y centenares debieron abandonar el país con órdenes de expulsión.

Mientras todo esto ocurría, Hasbún se dedicaba a dar sus opiniones por las pantallas de canal 13, en las páginas de El Mercurio y en radio Agricultura. Desde allí apoyó y alentó a las fuerzas de seguridad y al régimen en general. También fue un ferviente defensor de Colonia Dignidad. El Informe Valech señala que “hubo testimonios que coincidieron en señalar que algunos detenidos por la DINA o la CNI fueron trasladados a la Colonia Dignidad. Ex detenidos la mencionan como centro de detención y tortura”.

Hasbún sostuvo en su oportunidad que Chile debía estar “agradecido” de la DINA, que el sufrimiento de Pinochet en Londres era similar al de Jesucristo y que el juez Garzón era un “sinvergüenza”. En una de sus últimas intervenciones en Canal 13, dijo que los socialistas son “intrínsecamente antipatrias” y “parásitos que profitan chupando la sangre ajena”. Hoy sigue haciendo de las suyas en las pantallas del Mega, el canal de Ricardo Claro.

Sergio Onofre Jarpa

Sergio Onofre Jarpa es uno de los 39 extraditables del juez Garzón. Este fundador de RN y ex presidente del partido fue delegado del régimen ante la ONU en 1974, embajador en Colombia y en Argentina y ministro del Interior entre 1983 y 1985. Su misión en esta cartera fue encabezar la apertura, la transición que terminaría por entregar el gobierno a la civilidad. En ese contexto inició el diálogo con la opositora Alianza Democrática, bajo los oficios del cardenal Juan Francisco Fresno. Pero ello no detuvo la ola de violencia política, todo lo contrario.

A sólo un día de haber asumido, el 11 de mayo de 1983, sacó 10 mil soldados a la calle para hacer frente a la primera protesta nacional. Hubo decenas de muertos y centenares de heridos, especialmente en las poblaciones más populares.

Su mandato estuvo lleno de hitos en la violación de los derechos humanos. La comisión Rettig consignó decenas de muertes a manos de los servicios de seguridad durante su período, algunas en acciones concertadas. Como la ocurrida el 7 de septiembre del mismo año, cuando la CNI ejecutó a cinco miristas en calle Fuenteovejuna y Janequeo. En este proceso, Jarpa declaró como inculpado. El 11 de noviembre de 1983, Sebastián Acevedo se quemó a lo bonzo en la plaza de Concepción, como una manera desesperada de exigir que la CNI liberara a sus dos hijos que estaban siendo torturados en recintos secretos. El hecho dio pie para la creación del Movimiento Nacional Contra la Tortura Sebastián Acevedo, que quiso oponer la no violencia a la brutalidad del régimen. Sus miembros fueron violentamente reprimidos en cada una de sus manifestaciones, no sólo por carabineros, sino también por los memorables “gurkas”, civiles que se infiltraban entre los manifestantes y que hicieron su debut con Jarpa.

En agosto de 1984, tuvo lugar otro operativo simultáneo de la CNI en varias ciudades del sur, que dejó 7 miristas muertos.

Mientras Jarpa estuvo en Interior, se creó también la Dicomcar, el aparato de inteligencia de Carabineros, que operó impunemente durante este período, igual que el Comando de Vengadores de Mártires, Covema.

Jarpa tampoco trepidó en aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado para clausurar medios y aplicar una férrea censura a otros, que terminó con ediciones de revista Hoy, Apsi y Análisis con páginas en blanco. Las detenciones, amedrentamientos, golpizas y relegaciones de periodistas se hicieron cotidianas.

Jarpa dejó su cargo en medio del Estado de Sitio.

Ambrosio Rodríguez

El ahora presidente del Tribunal Supremo de RN, Ambrosio Rodríguez, comenzó sus servicios a la dictadura como encargado de los sumarios a los profesores de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, recién acaecido el golpe de Estado. Por esa vía expulsó al 80 por ciento de los docentes, aduciendo que impartían marxismo en sus clases.

En 1977 tuvo una oscura participación, en calidad de abogado de la familia, en la desaparición en Argentina del matrimonio chileno integrado por Jacobo Stoulman y Matilde Pessa. Pese a ser citado a declarar en varias oportunidades en este caso, nunca se presentó ante tribunales.

A poco andar se transformó en asesor jurídico del ministerio del Interior y, en esa calidad, en 1978, declaró a la prensa que “los supuestos desaparecidos” estaban viviendo en el extranjero con identidades falsas. En el mismo cargo, en 1980 representó al gobierno militar en la vista del recurso de amparo que buscaba dejar sin efecto la expulsión del país del DC Jaime Castillo Velasco, presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos. Y ganó la contienda.

Años después se le inventó el cargo de Procurador General de la República para darle más prestancia. Allí estaba cuando, en 1988, se ejecutó la Operación Albania, que terminó con 12 miembros del FPMR muertos a manos de la CNI. Para validar la tesis del enfrentamiento, que luego los tribunales se encargaron de desvirtuar, Rodríguez aseguró que todo se había hecho en presencia de un juez y un fiscal.

Tras el término de la dictadura, Rodríguez ha complementado sus actividades políticas con el ejercicio de su profesión de abogado, en la defensa de Augusto Pinochet, en Londres y Santiago; del ex director de la CNI Humberto Gordon; de los procesados en el Caso Degollados; de Augusto Pinochet junior en el caso Pinocheques; y en la mismísima Operación Albania.

También asumió la defensa del ex ministro de la Corte Suprema Hernán Cereceda Bravo, destituido por el Senado “por notable abandono de deberes” en el caso de Alfonso Chanfreau, desaparecido en 1974.

Manfredo Mayol

Manfredo Mayol es en la actualidad uno de los samuráis de Lavín, encargado del manejo comunicacional de su candidatura. Misma función que cumple en la UDI, en donde ha tenido una importante participación en el manejo del caso Spiniak. En mayo de este año, tras la salida de Longueira de la presidencia del partido, Mayol obtuvo la primera mayoría como integrante de la nueva comisión política de la colectividad.

En tiempos de dictadura, Mayol fue vicepresidente de Radio Minería, director de Ercilla y ejecutivo de canal 13 y TVN. Para el golpe, Mayol era subeditor de prensa en canal 13 y el sacerdote Raúl Hasbún el director del medio. Cuando Hasbún dejó el cargo, en marzo de 1974, Mayol ascendió a editor. En 1978, para la consulta, era gerente de TVN.

Para el plebiscito del 88, era asesor del subsecretario de gobierno, coronel Alfonso Rivas, y fue uno de los convocados por el ministro del Interior Sergio Fernández para mejorar la franja del Sí, después que su primera edición alterara los ánimos de los pinochetistas. Fue uno de los creativos que puso a la ex esposa de Ricardo Lagos en la pantalla haciendo íntimas y duras críticas a su ex cónyuge. Lejos de repuntar, la franja del Sí perdió más adherentes.

A Mayol se le atribuye también la autoría de varios tongos comunicacionales ideados para distraer la atención pública de los hechos que ocurrían en el país. Uno de ellos es el exagerado despliegue de prensa para el paso del cometa Halley, que finalmente casi nadie vio. Otro, más ambicioso, fue en las apariciones de la virgen en Villa Alemana entre junio de 1983 y mediados de 1988, cuando las protestas contra el régimen ardían.

El compromiso de Mayol con el régimen fue más allá de su desempeño profesional como publicista. Mayol integró el Frente Juvenil que surgió como un movimiento de apoyo al régimen en la ceremonia de Chacarillas, en julio de 1977, y mantuvo estrechos vínculos con agentes de seguridad. De hecho, la propia defensa de Alvaro Corbalán Castilla, en el caso Operación Albania, aportó a tribunales la nómina de vistas registradas en su residencia la noche anterior a cometerse el crimen. Entre ellas estaba Manfredo Mayol.

Ricardo Claro

Ricardo Claro se integró al gobierno militar como asesor del canciller, contraalmirante Ismael Huerta, el 12 de septiembre de 1973. Días después acompañó a Huerta a Washington en lo que sería la primera intervención del régimen ante la Asamblea de la ONU. Su función fue bien específica: conseguir recursos económicos para el gobierno militar.

Para la realización de la sexta asamblea de OEA, en Santiago en 1976, Claro fue designado coordinador general del encuentro. Las violaciones de los derechos humanos fueron tema obligado y los esfuerzos de Pinochet y sus funcionarios dieron sus frutos: la resolución final hizo una tibia censura que El Mercurio transformó en apoyo total. El entonces presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Jaime Castillo Velasco, y Andrés Zaldívar se las ingeniaron para hacer llegar a los delegados algunos documentos que denunciaban las muertes, desapariciones y torturas. Ricardo Claro los acusó de traidores y el régimen dispuso la expulsión de Castillo y la prohibición de ingreso de Zaldívar. Claro también estuvo presente en la reunión que Pinochet sostuvo con Henry Kissinger en aquella ocasión.

A Claro también se le ha vinculado en la detención y desaparición de un grupo de trabajadores de Elecmetal, empresa de su propiedad. Según ha relatado Mario Fernández, hermano de dos de las víctimas y ex trabajador de esa compañía, él mismo presenció cómo ellos fueron citados a la oficina de la gerencia por el interventor militar Patricio Altamirano, el gerente Gustavo Ross y el director, Fernán Gazmuri, para ser entregados a carabineros.

Hace un par de años Claro fue funado en las puertas de Megavisión. Los manifestantes aseguraron que Claro puso a disposición de las fuerzas de seguridad dos barcos de otra de sus empresas, la Compañía Sudamericana de Vapores, para ser usados como centros de detención y tortura. Uno de ellos, el Maipo, trasladó a 380 detenidos desde Valparaíso hasta Pisagua. Muchos de sus “pasajeros” perdieron la vida. El otro, el Lebu, cumplió el rol de cárcel flotante y más de dos mil personas pasaron por sus bodegas y camarotes.

Sergio Diez

El ahora presidente de RN fue delegado ante la Tercera Comisión de la Asamblea General ONU en 1975. Allí le tocó dar explicaciones por más de un centenar de chilenos que figuraban como detenidos desaparecidos en listas elaboradas por organismos de derechos humanos.

En su impecable labor presentó documentos para desmentir las acusaciones. Entre ellos, falsos certificados de autopsia emitidos por el Instituto Médico Legal que indicaban la muerte en enfrentamiento de algunas de las víctimas. En otros casos mostró certificados del Registro Civil que afirmaban que algunos “no tenían existencia legal en Chile”.

La tienda de Diez tampoco está exenta de responsabilidad, pese a que a sus dirigentes les fascina sostener lo contrario, argumentando la “juventud” del partido. RN nació en plena dictadura. Su antecesor directo, el Movimiento de Unidad Nacional (MUN), encabezado por Andrés Allamand, fue digitado desde el gobierno en 1983 por el entonces ministro del Interior, Sergio Onofre Jarpa. La fundación de RN, en 1987, reunió al MUN con la UDI y el Frente Nacional del Trabajo, fundado por Jarpa cuando abandonó el gobierno, en 1985. Esta unidad se quebraría recién en 1988, cuando el plebiscito estaba ad portas.

Sus principales figuran tampoco nacieron ayer. De los siete senadores que hoy tiene RN, sólo Alberto Espina no participó en el régimen militar. Carlos Cantero fue alcalde designado; Mario Ríos Santander fue subsecretario general de Gobierno, director del área de salud de la Corporación Nacional de Desarrollo Social, asesor de los ministros de Salud y Hacienda, presidente de Chile Films y alcalde designado; Antonio Horvath fue director de Vialidad en Aysén y luego seremi de Obras Públicas; Baldo Prokurica fue intendente subrogante y gobernador; José García Ruminot fue seremi de Gobierno, jefe del Departamento Social de la Intendencia y alcalde designado; y Sergio Romero fue subsecretario de Agricultura.

Más de la mitad de sus diputados también tuvo cargos en el gobierno militar. Entre ellos, Alberto Cardemil, quien fue asesor del Ministerio de Agricultura, vicepresidente ejecutivo de Indap, representante del gobierno militar ante misiones especiales, subsecretario de Agricultura subrogante y subsecretario del Interior.

Miércoles 29 de octubre de 2008   El Mostrador                                            

Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos: “Ricardo Claro se murió sin ser juzgado

Al 11 de septiembre de 1973 era dueño de la Compañía Sudamericana de Vapores, rol en el cual facilitó sus barcos para allí fueran torturados y hechos desaparecer muchos chilenos, lo que también está probado en tribunales”, sostuvo la presidente de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), señaló hoy que lamenta profundamente que el empresario Ricardo Claro Valdés haya fallecido “sin haber sido jamás sometido a proceso por su complicidad en crímenes de lesa humanidad en contra de sus propios trabajadores, así como en la tortura y muerte de chilenos que fueron prisioneros en los barcos de la Compañía Sudamericana de Vapores”.

La organización recordó que el empresario Ricardo Claro Valdés formó parte del directorio de Electmetal, “empresa que retuvo ilegalmente y luego entregó un grupo de trabajadores a una patrulla militar que posteriormente los asesinaría y desperdigaría sus cuerpos por distintos lugares de la capital, presumiblemente para producir un efecto aleccionador”, precisó la presidenta de la entidad Marta Godoy.

“Al 11 de septiembre de 1973 era dueño de la Compañía Sudamericana de Vapores, rol en el cual facilitó sus barcos para allí fueran torturados y hechos desaparecer muchos chilenos, lo que también está probado en tribunales”.

La organización de Derechos Humanos entregó antecedentes judiciales que señalan que el 17 de septiembre de 1973 la Empresa Elecmetal, que después de estar en manos de los trabajadores había sido devuelta a sus antiguos dueños con la nominación de Patricio Altamirano como delegado directo de la Junta  Militar, entregó a seis de sus trabajadores, algunos dirigentes de la empresa  y otros del cordón Vicuña Mackenna a un piquete compuesto por efectivos del Ejercito y Carabineros.

Según relata Mario Fernández, ex trabajador de esa compañía propiedad de Ricardo Claro y hermano de dos de las víctimas, él mismo presenció como sus hermanos Miguel y Juan y varios miembros del sindicato fueron citados a la oficina de la gerencia por el interventor militar Patricio Altamirano, el gerente Gustavo Ross y el director, Fernán Gazmuri. Los trabajadores salieron de allí esposados y en poder de Carabineros. No se les volvió a ver con vida.

“Meses antes que viniera el golpe, el gerente Gustavo Ross, citó a mi hermano Juan para conversar. Le dijo que si no dejaba libre a la empresa, sufrirían las consecuencias”, relata Mario Fernández. Para él está claro que Elecmetal lo entregó para que fuera asesinado y sostiene que aunque la empresa estaba intervenida por los militares, era Ricardo Claro el que daba las ordenes ahí, vía telefónica. “El nunca perdió el poder. Y todos sabían lo que iba a pasar. Sabían en que condiciones estaban matando a los trabajadores”, reclama.

Los trabajadores José Devia Devia, José Maldonado, Augusto Alcayaga, Miguel y Juan Fernández Cuevas y Guillermo Flores, fueron asesinados y repartidos en diversas calles de Santiago, asegura la entidad, la cual asegura que sus cuerpos con señales brutales torturas, quemaduras con soplete y múltiples impactos de bala, fueron ubicados sólo por casualidad en el Instituto Médico Legal poco antes de ser enterrados como N.N.

Según los antecedentes recopilados por la AFEP, la decisión de entregarlos habría sido tomada en una reunión del directorio de la empresa compuesta por Ricardo Claro Valdés, Fernán Gazmuri Plaza, Danilo Garafulic, Gustavo Ross Ossa, Raúl Briones y el delegado de la Junta Milita, Patricio Altamirano, quien personalmente habría retenido en su oficina a Juan Fernández Cuevas y entregado a sus ejecutores. Los demás dirigentes fueron detenidos al interior de Elecmetal y sacados en un vehiculo de Carabineros y otro dispuesto por la misma empresa.

“Por otra parte, desde el mismo 11 de septiembre la compañía Sudamericana de Vapores, puso a disposición de la Armada dos de sus barcos. Uno de ellos, el Maipo, trasladó a 380 detenidos desde Valparaíso hasta Pisagua, lugar en el que varios de ellos fueron asesinados”, precisa la agrupación.

“El otro barco facilitado fue el Lebu, que cumplió el rol de cárcel flotante. Más de dos mil personas pasaron por sus bodegas y camarotes, siendo torturados y algunos asesinados”, detalla.

A 40 Años. Desde Uruguay Una Nota y el Horror. Carta de Juan Angel

https://www.facebook.com/notes/marys-yic/carta-de-juan-%C3%A1ngel-urruzola/10150266245736970

CARTA DE JUAN ÁNGEL URRUZOLA

de Marys Yic, el Viernes, 3 de junio de 2011

 Sr. secretario de edición de Semanario Búsqueda

Sr Director: Qué sorpresa tuve con la carta publicada en vuestra edición del miércoles 25.5.2011, firmada por el coronel Walter Forischi.

Una carta que pretende historiar la vida del ejército uruguayo pero saltándose a la torera -al decir de mi madre- una parte de la historia en la que fué protagonista esencial: en 1972 el  coronel que escribe ejercía en el 6º de Caballería y fue quien me detuvo el 21 de junio, en el inicio de un crudo invierno. Tuve allí tres meses de capucha, torturas, plantones, electricidad, simulacros de fusilamiento, submarino (forma eufemística de nombrar la forma en que se mete de cabeza a un detenido encapuchado en un bidon de doscientos litros de agua con vómitos, orina, y el etcétera imaginable). En realidad el submarino lo hacían tanto en  piletones para los caballos o en estanques, o en lo que fuera, y si cortaban el agua al cuartel, también una bolsa de nylon bastaba, sólo que en ese caso le llamaban ˝submarino seco˝.

Esta síntesis de los métodos de interrogatorio que este oficial y sus compañeros practicaban en el 6º de caballería podría ampliarse con, por ejemplo, lo que hacían cada vez que algo le sucedía a un militar en el país: se torturaba a todos los detenidos, y no para saber algo, sino ˝pa que aprendan˝.

Durante ese período estuve más de un mes desaparecido para mi familia y cuando finalmente decidieron incluirme en una lista de detenidos y mis padres pudieron enviarme ropa, a cambio recibieron mi muda, con un mes y pico de uso, ensangrentada por los castigos recibidos. Se imaginarán el impacto. Yo tenía 19 años. Eso llevó a mi padre a informar a Zelmar Michelini de la situación, y Zelmar denunció las torturas que yo sufría en el parlamento.

Esa misma noche o a la siguiente, los valientes torturadores del 6º de Caballería, en una de sus sesiones me gritaron :

˝¿Asi que sos amigo de Zelmar?…   ese anda hablando de que nosotros te torturamos˝  y dale golpe o patada o lo que fuese. Para la triste historia de este país y aunque pasaron unos cuantos años, hay algo que me quedó grabado para siempre : ˝a tu amigo, decile que es boleta, tarde o temprano se la vamos a dar˝….

Esto sucedió a finales de julio o agosto de 1972….. sí bastante antes del golpe de Estado del año 1973.

¿Será que no se acuerda de nada  el actual coronel Walter Forischi ? ¿No se acuerda de sus amigos y colegas torturadores del 6º de caballería ? ¿No se acuerda del capitan Alexis Grajales, del teniente Orlando, de Rodriguez, de Arocena, del teniente Flores, del cabo Ruiz, de Vázquez (quien sigue en el 6º de caballería actualmente, pero preso, ya que el 6º de caballería es hoy la cárcel para militares de Domingo Arena) ? ¿No se acuerda del Teniente coronel Goldaracena, jefe de la unidad, que paseaba por las noches con sus perros por las barracas donde nosotros estabamos tirados, encapuchados, mojados, sucios, y él, calmo como propietario de una gran estancia recorriendo sus dominios, pasaba con sus botas brillantes, lo único que yo lograba ver bajo el borde de la capucha….

Ese jefe de cuartel decidio desconocer un fallo cuando la justicia le ordenó liberar a cuatro médicos que eran torturados en esa unidad.

En el 6º de caballería  dejaron a algunos detenidos prácticamente como vegetales, violaron compañeras, a mí me torturaron delante de mi compañera, me hicieron firmar la libertad para luego llevarme a los bañados de Carrasco y ˝ejecutarme˝… me pusieron una pistola sobre la cabeza y dispararon. Después de eso el teniente Flores me dijo que él no me  iba a interrogar más, que se había convencido de que yo sabía nada, pero al regresar al 6º el alférez Tobi Alvarez me dió una paliza, estando yo atado y encapuchado, para sacarse la bronca…dijo.

¿Porqué será que cuando hablan del Ejército Nacional  lo ponen así con mayúscula y negrita, pero se olvidan de ciertos actos de servicio ?

En el 6° desaparecieron a Luis Eduardo Gonzalez, ¿donde está?  ¿Forischi no recuerda donde lo enterraron ?

A propósito de Dalmao : hay quien ha dicho que era un alférez, que no tocaba pito, pero en el 6º varios alférez torturaron, como el alférez  ˝Tobi˝ Alvarez, sobrino del Goyo, otro de los que se ensañaban (hace un par de años apareció en un informativo con cara de « yo no fuí », diciendo que no tenía nada que ver con nada….) pero había muchos… Hubo hasta un oficial de reserva que trabajaba en lo civil durante la semana y el fin de semana calzaba las botas y la camperita verde y se venía al 6º a torturar.  No me lo contaron…lo contaba él.

Podría mencionar otros ilustres cuarteles de colegas de Forischi, como los del 9º de caballería, donde me ingresaron un período, en los calabozos donde estaban los detenidos recientes. Allí estaban los compañeros del PCR totalmente destruidos por las salvajes torturas vividas en el interior del país (en la Base Santa Bernardina), allí en el calabozo vecino al mío escuché las violaciones a jóvenes que eran detenidas, e incluso una noche salieron ˝a levantar un puta para violarla˝, como me lo comentaron los soldados al dia siguiente….

Yo estuve solamente un año detenido y después de una última sesión de torturas en Inteligencia de la calle Maldonado por miembros del ejército, salí directo del calabozo a un avión que me llevó a España. Un año después nos encontramos con Zelmar en el Tribunal Russell II, y junto a otros compañeros relatamos las ˝practicas profesionales˝ de nuestros militares. Zelmar desnudó el mecanismo utilizado para montar un sistema de dominación y sometimiento como el que las fuerzas armadas uruguayas comenzaban a instrumentar, y mostró cómo la tortura y el terror eran piedras angulares del mismo.

De eso hablaba Zelmar en 1974 en el Tribunal Russell cuando decía :

“Nuestra obligación en este Tribunal Russell que tanto prestigio tiene a nivel internacional […] es bregar para encontrar –y aquí es necesario la inteligencia y la imaginación‐ el método y la posibilidad de […] decirles a los militares uruguayos, brasileros o chilenos, a los hombres que sintiéndose fuertes violan los acuerdos internacionales y el derecho, castigan, torturan, maltratan y matan, que hay posibilidad de una condena con efectiva sanción de tal manera –concluía Michelini‐ que la ley y el derecho internacional no sean letra muerta y que el hombre puede sentirse defendido […].”

Cuando una sociedad se construye basándose en la impunidad, un torturador bien puede terminar escribiendo sobre Historia en Búsqueda, como lo hizo el coronel Forischi : el festejo del Bicentenario, escribió, ˝debió ser diferente, debió ser una oportunidad de exaltación patriotica pura y exclusivamente del Ejército Nacional, donde los medios de prensa priorizaran con orgullo la efemérides, estimulando en la población el verdadero sentimiento que debe aflorar en los buenos Orientales : el respeto y la ponderación del Ejército Nacional en su Bicentenario˝    

Si no fuera para llorar, daría para reírse.

Juan Angel Urruzola CI  1.326.330-6

“LA DANZA DE LOS CUERVOS “, lo que dijo un miembro de la DINA…página hackeada

http://www.ceiboproducciones.cl

“han borrado ficha de la publicación”…
EDITORES DE LA DANZA DE LOS CUERVOS DENUNCIAN HACKEO DE SU SITIO

La editorial “Ceibo Ediciones”, a través de un Comunicado público denuncia el intento de borrar reiteradamente de su sitio http://www.ceiboproducciones.cl, la ficha del libro “La Danza de los Cuervos”, del periodista Javier Rebolledo. Esto se suma según el comunicado a los amedrentamientos telefónicos y seguimientos de sus responsables.

El libro “La Danza de los Cuervos”, de Javier Rebolledo, trata sobre el cuartel Simón Bolívar (CSB) de la Dina ubicado en la calle Simón Bolívar N° 8.800 en La Reina, sitio hoy invisibilizado donde ocurrieron los sucesos que relata pormenorizadamente este libro, que luego de la película “El Mocito” de Marcela Said y Jean De-Certeau, retorna sobre Jorgelino Vergara, el joven criado por Manuel Contreras, que poco a poco se ha transformado en uno de los principales testigos de violaciones a los derechos humanos hasta hace muy poco desconocidas.

COMUNICADO DE CEIBO EDICIONES

Estas breves palabras van dirigidas a aquellos “desconocidos” que se han estado dando el penoso trabajo de colarse en nuestra página web para, insistente y sistemáticamente, borrar de nuestras Novedades Editoriales la ficha de nuestra última publicación, “La Danza de los Cuervos”, del periodista Javier Rebolledo. Les decimos, casi con lástima, que su empeño es ridículo y triste. Podrán seguir haciéndolo mil veces, decenas de “hackeos” al día, y nosotros, con paciencia y determinación, seguiremos reponiendo la información.

Ya antes de la publicación del libro intentaron asustarnos, hostigarnos con seguimientos absurdos y amenazas telefónicas. Y el libro está circulando, con toda su horrorosa y necesaria verdad. ¿Qué astucia se les ocurrirá ahora?

Lo importante es que “La Danza de los Cuervos” está en librerías en todo Chile, que se agotó la primera tirada de libros en menos de cuatro días, que aunque no haya sido aún reseñada en las páginas de El Mercurio y La Tercera, estamos en las listas de los 10 libros de no ficción más vendidos de la semana.

Sigan ustedes desgastándose en pequeñeces y sepan que a partir de este lunes 9 de julio les será aún más enervante y difícil, pues hemos reimpreso miles de nuevos ejemplares para llegar a las manos y a los corazones de tantos otros chilenos que ni olvidan, ni perdonan.

Ceibo Ediciones.
8 de julio de 2012

Noticias relacionadas

* TVN Censura La Danza de los Cuervos
* LANZAMIENTO DE: “LA DANZA DE LOS CUERVOS”

Comunicaciones G80 / Ceibo Ediciones

CARTA DE RAUL VALDES 8 DE JULIO 2012 . A 23 AÑOS DE SU MUERTE))). Moyenei Valdes

de Moyenei Valdes, el Domingo, 8 de Julio de 2012

20 aniversario asesinato Raúl Valdes. julio 2009

Soy Raúl Valdés, soy chileno, tengo 38 años y dos hijas. Soy Constructor Civil. Me gradué de la Universidad Técnica del Estado. Soy activista desde los 16 años. Me uní al Partido Socialista de Chile a temprana edad, sabiendo de mi compromiso con mi país, con la dignidad de mi pueblo.

El 11 de septiembre de 1973, día del Golpe de Estado en Chile, fui detenido, sacado desde la Casa Central de mi universidad junto a otros centenares de estudiantes, compañeros y maestros. Entre ellos estaba Víctor Jara. Fuimos llevados hacia el centro de detención masiva del Estadio Chile. Desde allí, pasé los siguientes años de mi vida encarcelado, torturado, incomunicado. Estuve en campos de concentración como el Estadio Nacional y Chacabuco, en el desierto de Chile. Pasé por pelotones de fusilamiento y apremios de todo tipo.

Salí en libertad en años posteriores, dejando en mi camino una serie de piezas de arte gráfico con las que ilustré pasajes de mi desolación y mi esperanza, encontrando en el arte manual, plástico, una salida a tanta brutalidad. Utilicé elementos reciclados de las antiguas instalaciones de principios de siglo de la oficina salitrera de Chacabuco, donde la junta de gobierno militar decidió montar un campo de concentración para prisioneros políticos. Allí estuve dos años.

Pude regresar a la universidad para recibir mi título, luego de miles de trámites y papeleos, debido a que estábamos en las listas de expulsados de la universidad.

Me especialicé en obras civiles, obras portuarias, razón por la que tuve que viajar por todos los rumbos de mi país, convencido de que la lucha hacia la Democracia era la urgencia, la que se iba plasmando en la reorganización y la movilización que continuaba creciendo y haciéndose más fuerte después del Golpe de Estado de Pinochet.

Nunca me atreví dejar Chile en las barcas del exilio. Sentía un compromiso irrenunciable con nuestra gente y nuestros pueblos. Los siguientes años fueron de organización, asambleas, articulación, educación y unidad. Esto hacía obligatoria el uso de la imaginación para toda acción de propaganda, elementos vitales para seguir latiendo y compartiendo la luz de la libertad. Los periódicos, logos, mimeógrafos, esténciles, fanzines, panfletos, murales, banderas, brazaletes, comics, grafittis, serigrafías, entre otros, serán mis encargos creativos para energizar la lucha con esperanza y visión crítica.

Dirigí dos brigadas muralistas en 17 años de dictadura (BEC , brigadas Elmo Catalán y BRISA brigadas Salvador Allende), trabajando allí con decenas de jóvenes y seres humanos extraordinarios, que con su corazón y compromiso me enseñaron que un pueblo organizado y consciente puede siempre alcanzar y vivir la libertad. Durante estos años generamos escuelas de educación popular, organizamos centros de jóvenes y mujeres en los campamentos con más pobreza de la capital, ollas comunes, peñas, conciertos, exposiciones, asambleas, murales y clases de muralismo en encuentros sociales con la comunidad.

Pasamos a la clandestinidad. Llevábamos una doble vida con dos nombres paralelos. Cada compañero cuidaba su identidad porque eso significaba cuidar su vida. Estábamos plenamente conscientes de que en esta labor podríamos perecer, como muchos de nuestros amigos y sus familiares que jamás volvimos a ver con vida.

El Partido Socialista era otro en esos tiempos. Veníamos de la enseñanza directa del pensamiento libre y realmente democrático de Salvador Allende, un líder como pocos. Teníamos una misión clara con los pueblos originarios, con sus culturas, con su importancia en la dignidad de nuestra lucha. Sabíamos que los recursos naturales estaban ya en peligro hace 25 años, debido a la depredación del Capitalismo. Nuestra lucha era por los campesinos, por los estudiantes, por los mineros, por la tierra, por la Democracia.

El año que vino el papa Juan Pablo II a Chile, se vio una posibilidad real de propaganda de alto impacto, con la esperanza de que esta coyuntura pudiera hacer visible nuestra lucha en el exterior. Con éxito realizamos la fabricación de miles de billetes falsos con caricaturas, tan reales que todo mundo se arrodillaba por uno…

El año ‘88 trabajamos intensamente por la campaña del “No”. No hasta vencer!!!! Esa era la consigna en cada barrio, en cada muro. Cada edificio se pintó con murales monumentales que se veían desde lejos. Miles de jóvenes, estudiantes organizados, pintando las calles de sus barrios: La Villa Portales, Renca, Villa Francia, Santiago Centro, La Legua, Lo Hermida, La Victoria, la Panamericana…Y tantos cientos de muros donde se plasmó la organizada rebeldía de nuestra patria. En octubre de este año ganamos la batalla!!! El dictador debía dejar La Moneda. Y recuperábamos la Democracia!!!! Luego de haber trabajado toda mi juventud en colectividad y asambleas de constructores y conspiradores, lográbamos el gran anhelo de vivir en una sociedad justa y digna para to@dos.

En el año ‘89 ya estábamos sumergidos en la vorágine del cambio, recibiendo los coletazos de una Constitución vilmente redactada y concebida para arrasar cualquier intento de desarticular las leyes dictatoriales. Casi de manos atadas seguimos en la acción de propaganda, emitiendo panfletos y murales, proclamando la alegría y la autodeterminación social. También para legitimar los derechos básicos y fundamentales de los dirigentes chilenos y ciudadanos excluidos de sus derechos cívicos, como Clodomiro Almeyda Medina, uno de los líderes y personajes fundamentales del reconstruido Partido Socialista histórico. En eso andábamos, haciendo acciones de propaganda, cuando recibimos la misión de estampar esténciles por gran parte del centro de la cuidad, en el barrio Brasil, un día sábado, soleado, a plena luz del día, en una acción rápida, relámpago, nada de peligrosa comparada con las cientos de acciones clandestinas realizadas en épocas más difíciles.

Estuvimos pintando por la calle Catedral, por donde se pudiera…. Íbamos mi esposa y compañera, la Sole (Cecilia), otros 3 compañeros más y una compañera. Casi al llegar a la esquina de Almirante Barroso fuimos interceptados por un guardia de seguridad de una propiedad aledaña al muro que estábamos estampando…Nos grita, insultándonos. Vimos que podría haber problemas… Luego que salió por un portón del estudio Gigante, propiedad del acaudalado y famoso Don Francisco (Mario Kreutzberger). El hombre estaba muy violento y logró agarrar del brazo a Ceci cuando corríamos para escapar….Logramos zafarnos y correr del lugar…En segundos sentí un fuerte ruido y un golpe fulminante que me tira al piso….Mi pecho se enardecía con un calor quemante y doloroso….Mi corazón, traspasado por una bala, se fue convulsionando entre recuerdos y miedo…Sangre…No podía respirar y supe que en ese momento dejaría la vida…

En los brazos de quien fuera mi compañera y amada mujer por tantos años, con quien viajé y trabajé, construí, soñé y caminé…Allí muriendo, estábamos juntos….Viéndonos a los ojos, despidiéndonos en ese segundo cruel donde dejaría también a mis hijas …Mis niñas…Dejarlas solas…Irme…Perder la vida, cuando tantos años habían pasado, tantas luchas….Tantas esperanzas….Morir así también mataba mi espíritu, muriendo en manos de la ignorancia, de la intolerancia, de la fuerza irracional…De la impunidad….Vagué muchos años en este plano material como alma en pena. Lloré, sentí hambre y deseos de abrazar las inacabables lágrimas de mi familia. Sentí el dolor de su dolor, la rabia de su rabia, el frío de sus fríos….

Años pasaron y mi esposa inútilmente intentó hacer valer la justicia presentando querellas y otros procesos judiciales. Los involucrados, los hermanos Kreutzberger, contaban con el poder suficiente para cerrar el caso sin posibilidad de que fuese reabierto y vuelto a revisar. Tampoco fui reconocido por los informes posteriores sobre las víctimas de la dictadura en Chile. Solo se reconoció mi caso muchos años después, cuando pude acceder en cenizas a un lugar del Memorial de la Dictadura en el Cementerio General.

Ahora mismo observo la realidad del mundo, el resultado de la imposición total del Capitalismo, nombrado en estos tiempos como Neoliberalismo… La brutalidad de la hambruna y el saqueo permanente a nuestros recursos naturales en Latinoamérica. Veo caos, guerras, dictaduras y fraudes…Pero sigo viendo esperanzas, fuerza, arte, organización, sueños, vida, música, asambleas, estudiantes, campesinos, pueblos originarios, colectivos, movimientos, hombres y mujeres comprometidos con su entorno, su barrio, su familia, su cultura, su raíz, su identidad, su país, su tierra. Veo luz, veo revolución.

Quería contarles mi historia. El sistema se ocupó de mentirnos, de engañarnos, de penetrarnos con sus paradigmas separatistas e individualistas. Nos cercenó la memoria…Nos obligó a acostumbrarnos al horror, padeciendo así de una amnesia colectiva…Hoy vengo a decirles, que los que dimos la vida seguimos presentes!!!! Nuestras semillas siguen vivas, como las que otros antes que nosotros sembraran, estamos vivos, estamos con ustedes!!!!! Ninguna muerte es en vano…

Mi alma descansa ya en paz. Pude elevarme hacia la unicidad divina luego de vagar en dolor y confusión…Mi alma está plena, mi alma está aquí. Mi historia no es única. Es la de miles de chilenos. Es nuestra historia reciente, que se sigue construyendo a diario con amor, creatividad, esperanzas, claridad, rebeldía, identidad, cultura y alegría…..Seguimos siendo…Somos…Somos la gente!!!!! Podrán matarnos, pero nunca matan nuestras ideas….

Carta publicada el 8 de julio del 2012 a 23 años de su Muerte*

(((PROYECTO MI HISTORIA))) YO SOY RAUL VALDES*

Carta a la Adriana Goñi desde Macondo. Fesal Chaín. Poeta ,narrador y sociólogo

Fesal Chain 
especial para G80                                                                

  … hay cierta epifanía en el olvido, en ese olvido del pueblo, que tu angustiosamente con y en tus palabras tratas de detener, de frenar. 

Carta a la Adriana Goñi desde Macondo

En algunos diálogos que hemos mantenido por facebook con la Adriana Goñi ella dice: “(…) me ha pasado en tantas ocasiones en que diverges un átomo de lo establecido, petrificado en una memoria a veces utilitaria, que mi volcán vasco-judío se llena de hormonas. Me han segregado por No ser: no ser mapuche, no ser rapanui, no ser proleta, no ser flaca, no ser joven, no ser vieja, no ser virgen…que sólo yo sé en que identidad me ubico. Mi temor es qué pasará con nuestra herencia cuando mi generación vapuleada termine de irse…Me aterra el fantasma de los exiliados republicanos, de los judíos asimilados, de los hombres y mujeres del pueblo que no recuerdan. La instalación del olvido es mi fantasma personal. Y que la muerte de tantos y tantas quizás un día no tenga razón de ser”.

Pensé escribir algunas notas, como manera de respuesta a tan profunda y esencial reflexión, pero, luego pensé que aquella daba para una “Carta a la Adriana Goñi” y una carta desde acá, desde Macondo. Probablemente la generación de la Adriana, una intermedia y la mía, es decir tres generaciones políticas y culturales, la de los 60, la de los 70 y la de los 80, sepan la importancia casi desmesurada de Cien Años de Soledad, no solamente como Novela o “bella prosa” sino como el libro capital, y permíteme Adriana cierta lírica, acaso más importante que ese viejo y terriblemente profundo libro judío-alemán, Das Kapital. Y ciertamente la comparación no es azarosa.

Nota aparte, esto de nombrarte “la” Adriana, me parece más correcto que sólo Adriana. Y es simple como una de mis manos o de las tuyas. Has realizado desde la sinceridad una reflexión que va más allá, lo desees o no, de una reafirmación meramente ideológica. No soy de aquellos que no entienden la ideología, desde la distinción genial de Marx. Ideología como develación de lo aparente e ideología como falsa consciencia. Cuando me refiero a que hay un más allá de la ideología, me refiero justamente que existe un mundo de los hombres y de las mujeres que va más, mucho más y más allá de la develación o de la velación racional y mental del mundo de los fenómenos sociales y de las cosas.

Es la poesía como método de comprensión y conocimiento. No lo meramente bello, lo emocionantemente bello o lo que nos mueve a reír a o a llorar. Eso es, desde una poética compleja sólo la manifestación del fenómeno de la poesía. La manifestación en los hombres y mujeres. Pero emocionar para comprender el mundo es su objeto y objetivo final.

Así que Adriana esta Carta, es con ternura, es con cariño, es con tremendo respeto por tu reflexión , que es sin lugar a dudas , la reflexión de esta estirpe de cien años de soledad de la que formamos parte, irremediablemente, en el dolor, en el sufrimiento y en la alegría de una vida dura.

El primer dato, Adriana, es justamente la primera frase del narrador en Cien Años de Soledad: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

El recuerdo… pero muchísimos años después Adriana, muchísimos, tantos que aquella tarde ya era remota, y el recuerdo, frente a la muerte… Aureliano recuerda el hielo, recuerda a quien lo llevó al pueblo, a los gitanos… Melquíades Adriana, Melquíades…Adriana…

Segundo dato: “Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varios meses de las evasiones de la memoria. (…) Un día estaba buscando el pequeño yunque que utilizaba para laminar los metales y no recordó su nombre. Su padre se lo dijo: “tas”. Aureliano escribió el nombre en un papel que pegó con goma en la base del yunquecito: tas. Así estuvo seguro de no olvidarlo en el futuro. No se le ocurrió que fuera aquella la primera manifestación del olvido, porque el objeto tenía un nombre difícil de recordar. Pero pocos días después descubrió que tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio. Entonces las marcó con el nombre respectivo, de modo que le bastaba con leer la inscripción para identificarlas. Cuando su padre le comunicó la alarma por haber olvidado hasta los hechos mas impresionantes de su niñez, Aureliano le explicó su método, y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: mesa, silla, reloj, puerta, pared, cama, cacerola. Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca, chivo, puerco, gallina, yuca, malanga, guineo. Poco a poco, estudiando las infinitas posibilidades del olvido, se dio cuenta de que podía llegar un día en que se reconocieran las cosas por sus inscripciones, pero no se recordara su utilidad. Entonces fue más explicito. El letrero que colgó en la cerviz de la vaca era una muestra ejemplar de la forma en que los habitantes de Macondo estaban dispuestos a luchar contra el olvido: Esta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que hervirla para mezclarla con el café y hacer café con leche. Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaron los valores de la letra escrita”.

Vivir Adriana, en esta realidad escurridiza siempre día a día, mes a mes, año a año, siglo a siglo, capturada momentáneamente por las palabras. Nuestros padres nos dan las palabras Adriana, el método, pero ¿Acaso ha llegado ese fatídico momento en que la humanidad completa ha olvidado el valor de la letra escrita?

Tercer dato fundamental:
“José Arcadio Segundo no habló mientra no terminó de tomar el café.
-Debían ser como tres mil- murmuró.
-¿Qué?
-Los muertos -aclaró él-. Debían ser todos los que estaban en la estación.
La mujer lo midió con una mirada de lástima. “Aquí no ha habido muertos”, dijo. “Desde los tiempos de tu tío, el coronel, no ha pasado nada en Macondo.” En tres cocinas donde se detuvo José Arcadio Segundo antes de llegar a la casa le dijeron lo mismo: “No hubo muertos”. Pasó por la plazoleta de la estación, y vio las mesas de fritangas amontonadas una encima de otra, y tampoco allí encontró rastro alguno de la masacre.

A Macondo, donde estoy ahora Adriana, fumándome este cigarro y tomándome este café, ha llegado el olvido irremediable, la letra escrita ha perdido todo su valor, mis padres, mis primos mayores me dieron el método y la palabra, pero ya nadie entiende las palabras, ya nadie lee las palabras, ya nadie les da un valor… Melquíades Adriana, Melquíades…

Cuarto dato final, nuestra redención que mata tus miedos y los míos: “Aureliano no había sido más lucido en ningún acto de su vida que cuando olvidó a sus muertos y el dolor de sus muertos y volvió a clavar las puertas y ventanas con las crucetas de Fernanda para no dejarse perturbar por ninguna tentación del mundo, porque entonces sabía que en los pergaminos de Melquíades estaba escrito su destino. Los encontró intactos entre las plantas prehistóricas y los charcos humeantes y los insectos luminosos que habían desterrado del cuarto todo vestigio del paso de los hombres por la tierra, y no tuvo serenidad para sacarlos a la luz, sino que allí mismo, de pie, sin la menor dificultad, como si hubieran estado escritos en castellano, bajo el resplandor deslumbrante del mediodía, empezó a descifrarlos en voz alta. Era la historia de la familia, escrita por Melquíades hasta en sus detalles más triviales, con cien años de anticipación. La había redactado en sánscrito, que era su lengua materna, y había cifrado los versos pares con la clave privada del emperador Augusto, y los impares con claves militares lacedemonias.”

No había sido más lucido que cuando olvido a sus muertos…Qué quiere decir esto Adriana, amiga mía, qué quiere decir…Se me ocurre ahora, con el viento tibio de esta tarde triste y alegre, que hay cierta epifanía en el olvido, en ese olvido del pueblo, que tu angustiosamente con y en tus palabras tratas de detener, de frenar. Si han perdido el valor de esas palabras, si han olvidado las imágenes, las figuras, los hechos, los muertos, entran entonces en un espacio lumínico, donde todas las cosas, los hechos, todas las palabras, todos los muertos, se presentan diáfanos y simultáneamente. Adriana, esto es poesía, pero no es mentira. Que el valor de cambio y el de uso, la ley del valor no responderán jamás a este problema de la vida. Pero sí la poesía, si esta monumental Novela, que no es sino nuestra Biblia, nuestra Torah, nuestro Nuevo Testamento, nuestro Corán…

Hay un pergamino, palabras Adriana, pero en sánscrito, son meros signos, especies de jeroglíficos para un pueblo momentáneamente sin memoria racional, Melquíades, Adriana, Melquíades en el útero…Y es la mamá la que entrega la clave, el padre meramente el método y las palabras, la lengua materna entrega la clave Adriana… Al centro esta la clave materna, a su derecha El Emperador, a su izquierda la Fuerza…

Melquíades, sólo debemos encontrar el pergamino, pero solamente lo encontraremos, justamente después de la pérdida del valor de las palabras, después de todo el olvido de nuestra niñez y de nuestros muertos, después del torbellino. Adriana amiga mía, no temas más, no lo hagas, no sufras sobre el dolor de la vida, porque ella requiere esto: pelotón de fusilamiento, recuerdo, pérdida del valor de las palabras, padre método, olvido de la niñez y de los muertos y un pergamino en lengua materna donde está la verdad y la nueva vida.

Y es que ese pergamino, es el ser de las cosas inmutable, su núcleo sagrado, nunca olvidado, más allá de las palabras y de las ideologías como explicación racional, porque el pergamino Adriana, está presente de verdad, y no es magia, es la marca indeleble a sangre y fuego timbrada en nuestra memoria histórica, como inconsciente colectivo, aunque a veces no esté presente en la petit historia, como conciencia personal y social y en un lenguaje que ya no sirve para desentrañarlo.

Los que nos han hecho sufrir en este tiempo y espacio, como aquellos que han hecho sufrir a otros en su tiempo y espacio a nombre de cualquier ideología racional, van perdiendo la memoria y los dominados de siempre, esta estirpe nuestra, condenada a cien años de soledad va expropiando y acumulando la memoria, como un pergamino en sánscrito, escondido en el cuarto de Melquíades, por donde por los siglos de los siglos, no pisará pie humano y en donde crecerán plantas prehistóricas y luminosas y salvajes criaturas. Debemos pasar por la vida con sus sufrimientos y dolores, con sus palabras muertas y olvidos para llegar a la vida verdadera, a la Jerusalén prometida, como novia engalanada.

Siempre tuyo Melquíades, Adriana, Melquíades…

Fesal Chain
Poeta, narrador y sociólogo

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“No tenemos los cuerpos de nuestros familiares, sólo nos queda la edificación de Memoria y seguir buscándolos”

Bertha Oliva de COFADEH de Honduras en Villa Grimaldi: “No tenemos los cuerpos de nuestros familiares, sólo nos queda la edificación de Memoria y seguir buscándolos”

http://villagrimaldi.cl/noticias/bertha-oliva-de-cofadeh-de-honduras-en-villa-grimaldi-%E2%80%9Cno-tenemos-los-cuerpos-de-nuestros-familiares-solo-nos-queda-la-edificacion-de-memoria-y-seguir-buscandolos%E2%80%9D/

28 junio, 2012

Ella es de la Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras COFADEH y se llama Bertha Oliva. Estuvo en Chile invitada por la AFEP que preside Alicia Lira a participar del Seminario de Derechos Humanos “21 años del Informe Rettig” realizado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile durante la semana pasada.

Posteriormente, invitada por Patricio Vejar, dirigente de comunidades cristianas de base y también participante del Seminario de la AFEP, conoció el 19 de junio el Parque por la Paz Villa Grimaldi.

El año 2010, Bertha Oliva recibió el premio Tulipán de los Derechos Humanos instaurado por los Países Bajos. Al recordar los inicios de su movimientos de familiares tras verdad y justicia ha dicho que la COFADEH “tiene alma de mujer, porque éramos mujeres y a algunas nos temblaban las piernas ante los ataques que enfrentábamos cada día en la búsqueda de nuestros familiares” y con la misma convicción que “si de algo deben estar arrepentidos es de habernos dejado vivas…”.

Hasta el momento la lucha de los familiares en Honduras no ha podido encarcelar culpables, entre otras razones porque el país centroamericano tuvo un evidente retroceso desde el golpe empresarial-militar del 2009. Diversos analistas estiman que allí los políticos y militares de la guerra sucia de los ochenta se han vuelto a reunir. Los triunfos de la COFADEH han ocurrido muchas veces en el exterior, por ejemplo por la Corte Interamericana de DD.HH que le ha dicho al gobierno hondureño “que garanticen las condiciones en que funcionan los defensores de derechos humanos.”.

Bertha, luego de recorrer este museo de sitio, estableció relaciones entre los métodos del terrorismo de Estado en Chile y los conocidos en Honduras. Terminada la visita conversamos con la dirigente de derechos humanos en la sala multiuso de este sitio de memoria.

¿Cómo fueron los inicios de estos más 30 años buscando justicia y verdad?

-Mi esposo Tomás Nativí Gálvez, siempre lo hablaré en presente, fue un comunista, un revolucionario, él había creado la Unión Revolucionaria del Pueblo, y el Movimiento de Liberación Chinchorrero de Honduras. Tomás estaba en la tarea ideológica, era el coordinador general y estaban abocados a la solidaridad con los pueblos vecinos de Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

Al momento de su secuestro, éramos vecinos, recién nos habíamos casado hacía cuatro meses, yo tenía tres meses de embarazo. Habíamos tenido una boda clandestina en marzo de 1981. El día 11 de junio de ese mismo año, él estaba en mi casa, había habido una delación e incluso llevaban a un compañero muerto los comandos armados. A Tomás lo sacaron con vida, era un gran operativo militar, uno de ellos estaba sin máscara, pese a que corrí tras los vehículos, me golpearon y perdí el conocimiento. Creo que sobreviví para buscar verdad y justicia y luchar contra el olvido. Apenas logré quitarme las ataduras iniciamos la búsqueda y estuvimos en la calle y en el sistema judicial.

Todo esto era nuevo para nosotras, jamás imaginamos como sería enfrentarnos a un Estado criminal por tanto tiempo y hacerlo tan desprotegidas. Y nos fuimos encontrando en los pasillos y recovecos de los juzgados con otras mujeres buscando a sus hijos, a sus hermanos, a sus esposos desaparecidos…

¿Qué sucedió después?

-Nos fuimos organizando y logramos darle vida a la COFADEH que fundamos el 30 de noviembre de 1982. Luego, salimos a la calle dispuestas a enfrentar la desaparición forzada con que se castigaba a los opositores políticos. En Honduras era y es difícil dar esta lucha, eran las primeras organizaciones de DD.HH, la gente poco conocía sobre sus derechos y mucho menos como enfrentar la desaparición forzada. Al inicio, el objetivo fue ubicar a los nuestros, pese al trascurso del tiempo aún no hemos conseguido ubicar sus restos, pero hemos logrado la apropiación de derechos en el pueblo. Hemos seguido ubicando cárceles y cementerios clandestinos. Nos han dicho que nada se podría hacer respecto de la desaparición forzada, porque no estaba contemplada en el código penal. Sólo está el habeas corpus y nos han dicho que nuestros familiares probablemente se fueron a Cuba o la ex Unión Soviética.

En plena apogeo de la Doctrina de Seguridad Nacional durante los años 1988-1989 se logró sentar una jurisprudencia en la Corte Interamericana de DD.HH en contra del Estado de Honduras con los casos de Manfredo Velásquez y Saúl Godínez y luego la misma Corte en 1922 por Juan Humberto Sánchez. Hoy ya existen cinco condenas condenatorias

Aún, no tenemos los cuerpos de nuestros familiares, ni los culpables en las cárceles, por ello sólo nos queda la edificación de Memoria y seguir buscándolos…

Hemos buscado lograr procesos de exhumación en los cementerios clandestinos, porque nos han dicho que sin el cuerpo del delito no es posible hacer procesos ¿Pero antes hicieron detenciones y desapariciones sin órdenes y con protección del Estado y ahora es esa misma entidad la que nos enreda en leyes y papeles para exhumar?

En los años 80 los detenidos –desaparecidos reconocidos por el Estado de Honduras eran 184, entre ellos mi esposo Tomás Nativí. Pero, hay otras estimaciones que consideran en 7000 el total de víctimas.

¿Qué significado tiene para ti conocer este sitio de memoria?

-Al estar hoy en Villa Grimaldi, encuentro similitudes con una casa de torturas de Honduras, la “Casa de Amaretecas”, propiedad del coronel Amilcar Zelaya o “casa del terror” y ese es un indicio que esa similitud no es casual, que desde Chile hubo una verdadera “escuela” para los torturadores hondureños. Hoy esa ex casa de tortura y desaparición está abandonada y la vendieron a otra persona. A nosotros nos interesa recuperarla y para ello necesitamos acudir a la solidaridad internacional para que nos traspasen sus experiencias. Es necesario que podamos transformarla en un lugar recordatorio, de reparación del daño y necesitamos que ustedes y otros nos puedan ayudar en ese proceso. Tenemos que reivindicar a los nuestros, a todos los nuestros…

Texto: Ignacio Vidaurrázaga 
Fotos: Luis Arellano, Comunicaciones Villa Grimaldi 21/6.12.

El arte como integrador popular. Luciana Mangó

El arte como integrador popular

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(Luciana Mangó para SURsuelo)

Sus pinceles trazan sueños en colores, marcados en una pared como quien sella un deseo para siempre. Con sus manos moldean el futuro para imprimir en cada obra sus anhelos. Aquellas ilusiones plasmadas como arte son la expresión de un juego de chicos que no dejan de soñar. En Casilda, una vez a la semana, se reúnen niños y adolescentes para hacer explotar la cultura popular.

Guiados por el Movimiento Cultural “La Maza”, estos chicos ponen en práctica sus saberes y los ajenos, los comparten y los hacen propios, en una serie de talleres que tienen como objetivo dar lugar a diferentes expresiones del arte contemporáneo. La iniciativa de conformar este movimiento surgió a partir de la inquietud de un grupo de jóvenes que, por el 2005, sintieron la necesidad de buscar un cambio en la sociedad a partir del arte y la cultura. Contagiados por el estallido social que se había desatado con los sucesos del 2001, decidieron reunirse y pensar juntos una alternativa a la crisis que implicara la integración de los chicos marginados de la zona.

Es así como comenzaron a acercarse a los barrios de Casilda para ofrecer distintos tipos de talleres para que los niños pudieran participar y expresarse. “Vemos que hay un sector de la población al cual no se le ofrece nada o se le ofrece muy poquito. Por eso, nuestra intención fue descentralizar todo lo relacionado con lo recreativo, ya que sólo se encontraban espacios de esta índole en el centro de la ciudad mientras los barrios quedaban exentos”, expresa Manuela Bonis, integrante y miembro fundadora del Movimiento Cultural. En un primer momento, “La Maza” carecía de un espacio físico en el cual poder desarrollarse pero, lejos de ser un obstáculo en su propósito, aprovecharon la situación para generar actividades al aire libre. De esa manera, se fueron instalando en los barrios y los vecinos pudieron conocer su propuesta. La aceptación de la población siempre fue muy buena al punto que colaboró para reunir firmas para conseguir ese lugar tan deseado. Gracias al apoyo de los vecinos y al aval de la Municipalidad de Casilda, que los respaldaba como organización por no tener personería jurídica, lograron que el ferrocarril, el Nuevo Central Argentino, les cediera un espacio en desuso (un cabín), que restauraron y en el que actualmente funcionan los talleres. “Generar una actividad donde el niño puede ir, crear y producir es generador de salud”

El grupo se reúne una vez a la semana para debatir acerca de sus proyectos, en un espacio abierto a todo aquel interesado en participar y que desee sumarse a la iniciativa. Caracterizados por la autogestión, cuentan con la colaboración de la Municipalidad sólo para algunos gastos precisos, cuando se les solicita para determinados eventos. Entre las actividades propuestas por “La Maza” se encuentran talleres de plástica, de arte urbano, de mural y de estampado de remeras, los cuales se brindan en una vecinal y en un centro comunitario municipal de dos barrios periféricos de la ciudad, como lo son el barrio “Yapeyú” y “Nueva Roma C”, donde se concentra la mayor cantidad de gente y con menores recursos económicos. “Para los chicos es muy importante saber que hay alguien que está pensando en ofrecerles algo, un espacio, ya que son chicos que se encuentran en situaciones de pobreza, con vínculos frágiles. Por eso también quisimos salir a los barrios. Si bien hay un centro cultural municipal gratuito, los chicos no se acercan ahí porque conlleva una cuestión de status el tener que ir bien vestidos y con zapatillas sanas”, manifiesta Bonis. Según relata la integrante del Movimiento, el trabajo en el barrio “Yapeyú” comenzó a partir de la inquietud de una docente de primaria que, ante problemas de aprendizaje de sus alumnos, decidió convocarlos para generar un taller como parte del proceso de conocimiento. En ese sentido, Bonis destaca la importancia de hacer sentir a los chicos como protagonistas de los procesos y señala: “Organizar una actividad donde el niño puede ir, crear y producir es generador de salud. Creo que les permite sentirse valorizados como personas. Eso se nota porque te devuelven con afecto, con compromiso con el espacio, al ir todas las semanas, al respetar las normas que se plantean de funcionamiento del taller. De alguna manera, somos referentes en el barrio y nos respetan mucho, ya que lo principal, a mi entender, es tratarlos como lo que son, como personas. Y eso ya impacta en el otro”.

También funciona allí un espacio de género denominado “Mujeres en Movimiento”, conformado por algunas de las mujeres de “La Maza” junto a otras interesadas que se han ido sumando a la propuesta. En el mismo se brindan talleres sobre violencia de género y sexualidad, además de estar trabajando en la actualidad para reunir fondos para viajar al Encuentro Nacional de Mujeres que se realiza en el mes de octubre. “Hay un sector de la población al cual no se le ofrece nada o se le ofrece muy poquito. Por eso, nuestra intención fue descentralizar todo lo relacionado con lo recreativo, ya que sólo se encontraban espacios de esta índole en el centro de la ciudad mientras los barrios quedaban exentos” El grupo que dio origen y lleva adelante el Movimiento Cultural “La Maza” está conformado por unas diez personas aproximadamente, en su mayoría jóvenes que, provenientes de diversas disciplinas, se reunieron por un interés común: hacer algo para cambiar las cosas.