COMUNIDAD DE CHILENOS EN HOLANDA
ESTIMADOS Amigos 

Anoche vi este documental acerca de las investigaciones sobra la forma en que murió Salvador Allende.Parte de este lo había visto en TVE por cable, y mis sentimientos son encontrados…
Gran parte de la gente con que uno se topa en la calle,facultad, peluquería o feria tiene instalada en el inconsciente colectivo la idea de que el Pte Allende fue asesinado…más allá de pruebas científicas, que no conocen,por no tener acceso a Internet (carísimo) y / o porque los medios no tocan el tema.
Personalmente, y de forma un tanto irracional,al ver el documental anoche, compartí lo que me dijo una amiga:”porqué no dejan descansar en paz al pobre Allende”, y enseguida, dado que en mi formación como arqueóloga estuvo incluida la Antropología Física, con nociones de antropología forense, tuve que ajustar la información nueva y reacomodar en mi percepción desde la memoria de lo vivido las evidencias que nombran allí.
Y recordé la anécdota que viví en 1972…cuando mis dos hijos,niños caminantes del sector de El Arrayán,donde vivimos hasta el Golpe, entonces rural y de caminos desiertos,fueron “llevados a dedo” por un amable señor y su chofer…que al dejarlos en el portón de la parcela, les dijo: “recuerden que el compañero presidente les alivió la caminata”.
A mis niños, de 8 y 9 años,les pareció normal…y a mí no me extrañó ni di gran importancia al hecho.
Hoy, a eras de esos días, con una historia y memoria larga y a veces ajena, me deja perpleja el que eso haya sucedido en mi país,que hoy elucubra si el Presidente de Chile murió como héroe batallando y luego escogió la inmortalidad por medio de su propia mano o pasó a la Historia asesinado por un militar golpista.
Salvador Allende ya es parte de la Historia Universal, símbolo de que los cambios sociales pueden lograrse por distintas vías. Como lo son Ernesto Ché Guevara , Mandela, Ghandi, Luther King…
Un saludo cordial desde Santiago
Adriana Goñi
antropóloga

try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

Dailymotion – Discurso Central Acto ”Sueño de Victoria: Homenaje a Patricio Manzano”, Aconcagua 1985-2011 – un vídeo de Noticias y Política

Dailymotion – Discurso Central Acto ”Sueño de Victoria: Homenaje a Patricio Manzano”, Aconcagua 1985-2011 – un vídeo de Noticias y Política

try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

Detenidos – Londres 38

Detenidos – Londres 38

Londres 38 comenzó a funcionar en septiembre de 1973. Durante un año, un número aún no determinado de personas permaneció detenido y fue sometido a torturas.

Hasta donde se ha podido establecer, 96 de esos prisioneros fueron ejecutados, hechos desaparecer o murieron posteriormente a consecuencia de las torturas. Entre ellos se cuentan 83 hombres y 13 mujeres, dos de las cuales estaban embarazadas (María Cecilia Labrín y Beatriz Elena Díaz Agüero). En cuanto a su militancia, 63 eran miembros del MIR, 17 militaban en elPartido Comunista, 10 pertenecían al Partido Socialista y 6 de ellos carecían de militancia reconocida. En su inmensa mayoría pertenecían a una misma generación: 80 de ellos tenían menos de 30 años, de los cuales 43 aún no cumplían los 25 y 8 eran menores de 20 años. Las primeras detenciones se produjeron el 16 de octubre de 1973 y la última, el 5 de septiembre de 1974.

try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

De la memoria suelta a la memoria emblemática: Hacia el recordar y el olvidar como proceso histórico (Chile, 1973-1998) Steve J. Stern♦

 De la memoria suelta a la memoria emblemática: Hacia el recordar y el olvidar como proceso histórico (Chile, 1973-1998)
Steve J. Stern♦

Introducción
Empecemos con un ejemplo personal, fuera del contexto chileno, del tema de las memorias sueltas y las emblemáticas. Todos tenemos en nuestras vidas una multitud de experiencias, y en nuestras cabezas una multitud de memorias más o menos sueltas desde una perspectiva social. Son éstas una serie de recuerdos para nosotros significativos, y hasta fundamentales para definir quienes somos. Pero no tienen mayor sentido -no necesariamente- fuera de un ámbito muy personal.
En mi caso, por ejemplo, tengo una memoria suelta muy querida. Como jovencito de más o menos ocho a diez años, recuerdo, sabía que eramos una familia económicamente pobre, y que mi mamá divorciada tenía que enseñarnos vivir con muy poco. Aún en San Antonio, Texas, solía hacer bastante frío en las noches de invierno, especialmente en enero y febrero. No teníamos la plata ni para comprar más de una estufa, ni para mantenerla prendida durante muchas horas. En las noches, antes de acostarnos, recuerdo, nos acostumbramos a sentarnos en el rincón de un pasillo una media hora o una hora con nuestra querida estufa prendida, calentándonos por la estufa y por el calor de los cuerpos y del cariño. Es una memoria querida y nostálgica, de cierta manera exagerada por la idealización -por no considerar las noches en que el conflicto o el malestar familiares vencieron a nuestra solidaridad afectiva, por no considerar las noches en que el frío mismo conquistó nuestros espíritus-. Esta memoria suelta y personal no está necesariamente dotada de un sentido mayor, de un significado social que la ubica en el corazón del imaginario colectivo.
Sin embargo, es fácil imaginar como, en el contexto de los debates culturales y políticos en los EE.UU, se podría articular esta memoria suelta a una mitología colectiva importante, dándole un sentido social que la vuelva más emblemática como recuerdo
colectivo. Es fácil imaginar su incorporación en dos marcos de memoria totalmente opuestos. En la cultura estado-unidense, especialmente en ambientes muy derechistas, por ejemplo, pesa mucho la idea de lo que se llama en inglés el “self-made man”. Es la idea de que una persona puede llegar al éxito social y económico por su propio esfuerzo individual, no por la ayuda del gobierno o de otros, no obstante la pobreza o las desvantajas socio-económicas que le puedan afectar. Se vincula esta idea, además, con otra: en Estado Unidos se ha creado históricamente una cultura y un sistema social especialmente propicio a este proceso. Por eso, los pobres son los responsables de su propia miseria y fracaso, y el Estado y la gente próspera y afortunada no deben preocuparse demasiado por la justicia social. Sería fácil organizar mis recuerdos y mis olvidos personales de una manera que incorporara mi memoria suelta de la pobreza y el frío en el corazón de una narración colectiva planteando la posibilidad y la normalidad de subir la escala social por el esfuerzo de la voluntad individual.
También es facil imaginar una incorporación de mi memoria suelta en un marco emblemático -para mi mucho más verídico- totalmente opuesto. En este marco, que pesa más en círculos políticamente liberales y en ciertos círculos religiosos de la cultura norteamericana, la solidaridad socialmente organizada y el liderazgo desde el Estado importan mucho. Son imprescindibles los programas de ayuda y la conciencia frente a la injusticia social. De otra manera, se va congelando la estructura de ventajas y desvantajas sociales y se pierde los aportes potenciales de los pobres y los discriminados a la sociedad. Será fácil ligar mi memoria suelta de la pobreza y el frío a una narración de atenciones y becas, y de una concienca anti-discriminatoria, que iban abriendo puertas antes cerradas. En esta narración, el proyecto de extender la democracia y el apoyo a la gente socialmente modesta tiene un impacto real en sus vidas, y los que vivimos bien hemos sido beneficiarios de la conciencia y las actividades solidarias de otros.
Este ejemplo, personal y fuera del contexto chileno, sirve para introducir una idea central de esta conferencia: es la relación dinámica que se da y no se da entre la memoria suelta y la memoria emblemática lo que va definiendo una “memoria colectiva” que tiene sentido para la gente. Podemos precisar más. Se construyen los puentes interactivos entre las memorias sueltas y las emblemáticas a partir de coyunturas o hechos históricos especiales, a partir de los casos en que una o dos generaciones de gente sienten que han vivido ellos o sus familias una experiencia personal ligada a grandes procesos o hechos históricos, de virajes o rupturas tremendos, que cambian el destino.
Ver art. completo:
www.lapetus.uchile.cl/lapetus/archivos/1302552396stern.pdf

 Santiago de Chile, 4 de noviembre de 1998.

Nota general y agradecimientos:
Las ideas presentadas aquí son reflexiones basadas en una investigación sobre el proceso de forjar, cambiar y luchar en torno a las memorias de la crisis de 1973 y la violencia política militar en Chile, durante el período de 1973 a 1998. El análisis detallado y sistemáticamente documentado, con citas de las fuentes empíricas relevantes, aparecerá en el libro que he empezado a redactar sobre el tema en el año 1999. Espero terminar de redactar un primer borrador completo en el año 2000. El título provisional en inglés será: “The Memory Box of Pinochet’s Chile: Truth Struggles in the Age of Police, 1973-1998”.
Este ensayo, pues, es una versión preliminar y parte de un trabajo en proceso. Su conclusión refleja el “momento” del simposio, principios de noviembre de 1998, cuando el caso Pinochet en Londres todavía era una noticia bastante reciente. Me he beneficiado de varios comentarios, algunos incorporados en esta versión y otros que quiero incorporar en una futura versión de este ensayo, o en el libro sobre el tema. Quisiera aclarar, sin embargo, algunos cambios o matices que habrá que incorporar en el futuro: a) un mayor énfasis sobre el valor de las memorias sueltas en sí, para analizar el proceso social de memoria y olvido y para entender más plenamente la “caja de la memoria” que se construye; b) una reflexión sobre la relación entre lo nacional y lo local, o regional, en el contexto del problema de las memorias emblemáticas y sueltas; y c) una reflexión de largo plazo, que incorpora el problema de memoria y olvido en torno a 1973, en el contexto de los procesos de recordar y olvidar otros momentos de gran trauma o ruptura, como, por ejemplo, el conflicto de 1891.

———————————————————————————————————————————–
Steve Stern: Doctor en Historia, ex director del Programa de Estudios Latinoamericanos e Ibéricos, del Departamento de Historia de la Universidad de Wisconsin. Actualmente se desempeña como Profesor de Historia Latinoamericana y Director de Estudios de Post Grado en la misma Universidad. Este ensayo fue publicado en Jelin, Elizabeth (comp.): Las conmemoraciones: Las disputas en las fechas “in-felices”. S. XXI de España editores. pp.11-33.

De la memoria suelta a la memoria emblemática: Hacia el recordar y el olvidar como proceso histórico (Chile, 1973-1998) Steve J. Stern♦

 
 
 
 
 
De la memoria suelta a la memoria emblemática: Hacia el recordar y el olvidar como proceso histórico (Chile, 1973-1998)
Steve J. Stern♦

Introducción
Empecemos con un ejemplo personal, fuera del contexto chileno, del tema de las memorias sueltas y las emblemáticas. Todos tenemos en nuestras vidas una multitud de experiencias, y en nuestras cabezas una multitud de memorias más o menos sueltas desde una perspectiva social. Son éstas una serie de recuerdos para nosotros significativos, y hasta fundamentales para definir quienes somos. Pero no tienen mayor sentido -no necesariamente- fuera de un ámbito muy personal.
En mi caso, por ejemplo, tengo una memoria suelta muy querida. Como jovencito de más o menos ocho a diez años, recuerdo, sabía que eramos una familia económicamente pobre, y que mi mamá divorciada tenía que enseñarnos vivir con muy poco. Aún en San Antonio, Texas, solía hacer bastante frío en las noches de invierno, especialmente en enero y febrero. No teníamos la plata ni para comprar más de una estufa, ni para mantenerla prendida durante muchas horas. En las noches, antes de acostarnos, recuerdo, nos acostumbramos a sentarnos en el rincón de un pasillo una media hora o una hora con nuestra querida estufa prendida, calentándonos por la estufa y por el calor de los cuerpos y del cariño. Es una memoria querida y nostálgica, de cierta manera exagerada por la idealización -por no considerar las noches en que el conflicto o el malestar familiares vencieron a nuestra solidaridad afectiva, por no considerar las noches en que el frío mismo conquistó nuestros espíritus-. Esta memoria suelta y personal no está necesariamente dotada de un sentido mayor, de un significado social que la ubica en el corazón del imaginario colectivo.
Sin embargo, es fácil imaginar como, en el contexto de los debates culturales y políticos en los EE.UU, se podría articular esta memoria suelta a una mitología colectiva importante, dándole un sentido social que la vuelva más emblemática como recuerdo

————————————————————————————————————————————-

Steve Stern: Doctor en Historia, ex director del Programa de Estudios Latinoamericanos e Ibéricos, del Departamento de Historia de la Universidad de Wisconsin. Actualmente se desempeña como Profesor de Historia Latinoamericana y Director de Estudios de Post Grado en la misma Universidad. Este ensayo fue publicado en Jelin, Elizabeth (comp.): Las conmemoraciones: Las disputas en las fechas “in-felices”. S. XXI de España editores. pp.11-33.

Ver art. completo en
De la memoria suelta a la memoria emblemática: Hacia el recordar y el olvidar como proceso histórico (Chile, 1973-1998) Steve J. Stern♦ Introducción Empecemos con un ejemplo personal, fuera del contexto chileno, del tema de las memorias sueltas y las emblemáticas. Todos tenemos en nuestras vidas una multitud de experiencias, y en nuestras cabezas una multitud de memorias más o menos sueltas desde una perspectiva social. Son éstas una serie de recuerdos para nosotros significativos, y hasta fundamentales para definir quienes somos. Pero no tienen mayor sentido -no necesariamente- fuera de un ámbito muy personal. En mi caso, por ejemplo, tengo una memoria suelta muy querida. Como jovencito de más o menos ocho a diez años, recuerdo, sabía que eramos una familia económicamente pobre, y que mi mamá divorciada tenía que enseñarnos vivir con muy poco. Aún en San Antonio, Texas, solía hacer bastante frío en las noches de invierno, especialmente en enero y febrero. No teníamos la plata ni para comprar más de una estufa, ni para mantenerla prendida durante muchas horas. En las noches, antes de acostarnos, recuerdo, nos acostumbramos a sentarnos en el rincón de un pasillo una media hora o una hora con nuestra querida estufa prendida, calentándonos por la estufa y por el calor de los cuerpos y del cariño. Es una memoria querida y nostálgica, de cierta manera exagerada por la idealización -por no considerar las noches en que el conflicto o el malestar familiares vencieron a nuestra solidaridad afectiva, por no considerar las noches en que el frío mismo conquistó nuestros espíritus-. Esta memoria suelta y personal no está necesariamente dotada de un sentido mayor, de un significado social que la ubica en el corazón del imaginario colectivo. Sin embargo, es fácil imaginar como, en el contexto de los debates culturales y políticos en los EE.UU, se podría articular esta memoria suelta a una mitología colectiva importante, dándole un sentido social que la vuelva más emblemática como recuerdo ♦ Steve Stern: Doctor en Historia, ex director del Programa de Estudios Latinoamericanos e Ibéricos, del Departamento de Historia de la Universidad de Wisconsin. Actualmente se desempeña como Profesor de Historia Latinoamericana y Director de Estudios de Post Grado en la misma Universidad. Este ensayo fue publicado en Jelin, Elizabeth (comp.): Las conmemoraciones: Las disputas en las fechas “in-felices”. S. XXI de España editores. pp.11-33. try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

noticiascomunicarte: Luchamos contra el Olvido Parte 1

noticiascomunicarte: Luchamos contra el Olvido Parte 1: “Recuerda la vida de Irma Hicho, Héctor Interiano, Carlos Cuevas, Gustavo Castañon, Otto Estrada y Amilcar Farfán, quienes desaparecieron en …”

try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

Poeta- Cantautor Generación 90 en la Web

Las radios/TV comunitarias unen en la Web a las generaciones que desde la razón y la emoción construyen memoria con los pies en sus abuelos-sus padres  y raíces en el hoy. try { Calendario(‘es’,10, 0); } catch(err) {}

La interactividad que permite el espacio virtual genera encuentros permanentes que enriquecen el On Line y el Off Line…